Son sueños

Capítulo 14 - Un mundo de esclavitud.

Ambos jóvenes se levantaron y comenzaron a palparse la ropa para quitarse el polvo que se había incrustado en ellas, en ningún momento dejaron de observar a los dos saiyans y aunque sentían que era de fiar, no podían estar seguros de esa sensación. Después de todo habían sido capaces de derrotar a esos malnacidos en unos segundos y sin emplear la fuerza física.

Tragaron saliva al sentir como la mirada del más bajito se metía en la profundidad de sus pensamientos y por una extraña inercia, sus cuerpos temblaron ante esta sensación tan negativa. De los dos forasteros, el que causaba más miedo era el pequeño.

-Perdonar pero..-habló Gokuh pausadamente..-tenemos prisa, alguien nos necesita y su vida corre peligro.

Vegeta gruñó al escuchar el tono lastimero del otro saiyan.

-Lo sentimos..-se excuso uno..-pero estamos aún perplejos por lo que ha ocurrido, exactamente de..¿dónde veniis?..-preguntó con entusiasmo el joven..-por que ese poder que tenéis solo esta destinado a los elegidos y bueno..-dirigió su mirada hacía la muñeca de los saiyans..-vosotros no tenéis pulsera ni collar y...

-¡BASTA DE PREGUNTAS!..-soltó con rabia el príncipe de los saiyans y ladeando su rostro hacía su lado, gruñó con más ferocidad..-¡Kakarotto no tenemos tiempo que perder con estos estúpidos y tengo que buscar a mi hija AHORA!..-enfatizó su última palabra con más furia..-¡así que despídete de estos indeseables y vayámonos!.

-Eh..claro Vegeta..-comentó con más suavidad Gokuh..-lo sentimos.

Iban a moverse pero nuevamente los jóvenes se interpusieron en su camino y cogiendo de la muñeca a Gokuh, comenzaron a estirar con posesión. No podían dejarles vagar por este mundo sin conocer sus peligros y aunque el más bajito no les caía en gracia, le debían su vida y tenían que demostrárselo.

-¡Esperad forasteros!..-exclamó uno..-no podéis ir por este mundo de esta forma..-suplico con pena..-este lugar es el paraíso para la esclavitud y vosotros no tenéis ninguna marca que demuestre a quién pertenecéis o si sois amos y estaréis en peligro.

-Pues nos los cargamos y listo..-soltó con humor Vegeta..-soy el príncipe de mi raza y una panda de ineptos no podrá conmigo.

-No subestimes la fuerza de los Señores..-señaló a los que estaban inconscientes..-por que ellos sean débiles ante vosotros, no quiere decir que allá no haya gente como vosotrOs de fuerte o más..-los ojos de los saiyans se volvieron chiribitas de felicidad..-hay seres muy poderosos que trabajan para los señores y...-alzó una ceja con curiosidad..-¿y esas miradas?.

Gokuh avanzó con una enorme sonrisa en los labios y cogiendo con suavidad los hombros del joven lo atrajo hacía él.

-¿Quieres decir que hay....?..-se mordió los labios ante la alegría que le abordaba..-¿personas poderosas?.

-Eh...-enmudeció con curiosidad al ver esa sonrisa de entusiasmo..-¡si!.

Gokuh ladeó su rostro hacía su compañero y crujiéndose el cuello, amplió su sonrisa con más fuerza.

-¿Lo has escuchado Vegeta hay gente poderosa?..-vio la afirmación del príncipe..-podremos luchar contra ellos y rescatar a Bra, ¿qué te parece?.

-¡Fantástico!..-se crujió los dedos..-¡pero me quedo con ese villano que me ha quitado a mi hija!.

Ambos jóvenes abrieron la boca con deformidad ante las palabras de esos seres tan extraños pero poderosos. Normalmente la gente huía al escuchar eso, pero estos visitantes estaban fascinados con la idea de luchar contra los guardaespaldas de los Señores del planeta.

-Es peligroso y muy arriesgado..-habló el joven..-no debéis subestimarlos.

-¡Calla mocoso, somos saiyans y nosotros no tenemos miedo de nadie!..-soltó con orgullo el príncipe..-¡así que guárdate tus consejos para los debiluchos!.

Iba a recriminarle esa actitud tan prepotente, cuando el más amigable se adelantó y sonriéndole con amabilidad.

-Perdonar pero..¿cómo os llamáis?..-habló Gokuh..-es que nos habléis comentado sobre esa gente tan poderosa que se nos ha ido la cabeza hacía ellos..-se señaló a sí mismo..-me llamo Gokuh y...-empujó cuidadosamente al príncipe..-este tan simpático es Vegeta.

-¡Cállate Kakarotto!..-exclamó el mencionado.

-¡Oh si claro!..-sonrió tímidamente uno..-yo me llamo Jonás y mi amigo se llama Ricoh y como habéis comprobado somos libres gracias a vosotros!.

-¿Libres?..-volvió a repetir Gokuh..-sigo sin comprender eso, ¿a qué se refiere?.

-Como quería explicaros..-habló Jonás..-mi mundo está liberado por la esclavitud y quedan pocas personas libres, entre ellas nosotros dos..-su rostro se entristeció..-los Señores son seres crueles e incluso poderosos por eso estamos a su merced.

-Pero vosotros sois libres..-les recordó Gokuh.

-No por mucho tiempo..-habló Ricoh..-tarde o temprano nos atraparan y nos venderán al mejor postor, cuantos más esclavos posees más nivel tienes..-apretó con fuerza sus puños..-y los Libres están ocultos en cuevas o en túneles subterráneos..-suavizó su gesto..-nuestras vidas les pertenecen en el primer instante en que nacemos.

-Vaya como en Vegetesai..-sonrió con nostalgia el príncipe..-teníamos esclavos y cuando no nos servían los matábamos..-encogió los hombros con indiferencia ante el horror de Jonás y Ricoh..-y luego íbamos a buscar nuevas piezas de colección, ¡que vida aquella!.

Gokuh sonrió con vergüenza y levantando una mano para taparle la boca al príncipe, comenzó a sudar con pánico ante la expresión endurecida de los jóvenes.

-¡No le hagáis caso!..-exclamó con ternura..-¡ese sitio ya no existe y él no es como antes, era un pobre niño desequilibrado que hacía cosas espantosas, pero hace mucho tiempo que vino al camino correcto!.

-¡No digas tonterías Kakarotto!..-se soltó con brusquedad..-¡¡Yo no estoy desequilibrado, cerebro de medusa!.

-¡Ah!..-le señaló con humor..-¡pero has cambiado, ¿o no?!.

Un tic comenzó a atacarle con rabia en la ceja y cruzándose de brazos, se giró para darla la espalda y así evitar que el otro saiyan se sintiera ganador de esa gran verdad. Jonás carraspeó con el rostro colapsado por el horror de las palabras del príncipe y devolviendo su vista más tranquila al más bueno de los visitantes, siguió con su relato.

-Los Señores tienen pulseras especiales y los esclavos otras..-se sujetó la muñeca..-esas pulseras te privan de la fuerza y te la reduce al más mínimo nivel..-explicó ante la atención de los saiyans..-por esos los guardaespaldas no pueden huir aunque sean más fuertes que sus Señores, esas pulseras te privan de tu fuerza y reducen tu energía al nivel cero.

-Vegeta..-le miró de reojo el saiyan..-¿puede ser que Bra tenga una pulsera de esas?, recuerda que es mitad saiyan y seguro que es más fuerte que todos los de aquí.

Sintió como esa noticia le carcomía el alma con dureza. Saber que su niña era una esclava y estaba neutralizada por ese aparato prehistórico le hacía sentirse inútil ante su descomunal fuerza, su pequeña estaba siendo dominada por una raza inferior y que él mismo estaría dispuesto a hacerlos sus sirvientes de la peor manera. Entrecerró su mirada con rabia y Jonás junto con Ricoh retrocedieron unos pasos. Gokuh suspiró con pena y mirándoles con calma.

-Alguien de aquí secuestro a su hija hace seis años y hemos estado buscándola durante todo este tiempo..-explicó..-no hemos podido encontrarla antes por que no sabíamos donde debíamos buscar y la única persona que nos podía ayudar, quedó neutralizado cuando intentó socorrerla, por eso..-le señaló..-es así de brusco, ha sufrido mucho y os agradecería de corazón que nos ayudarais.

-Entonces debía ser un Señor el que salió a buscarla..-dijo Ricoh..-muchas veces salen de nuestro mundo para buscar a niñas y secuestrarlas para luego..-enmudeció ante la continuación de su explicación, miró de reojo a su compañero para verlo compungido ante la continuación y entonces sintió como dos brazos se aferraban con fuerza en sus brazos y tragando saliva con pavor.

-¡¡DÍMELO!!..-gritó con desesperación Vegeta..-¡¡¿QUÉ HACEN CON ESAS NIÑAS?!!.

-O se casan con ellas o las sacrifican..-soltó Jonás al cerrar los ojos..-sus vidas dependen de sus señores y cuando alcanzan la edad madura, según ellos, tienen esas dos opciones.

-¿Cuando es la edad adulta?..-preguntó con temor Gokuh.

-A los trece años..-finalizó Ricoh al sentir como ese agarre se suavizaba.

El príncipe dio dos pasos hacía atrás y mirándose las manos las vio temblar, no podía creer en ese terrible destino que tenía su hija en este mundo. Ella ya tenía esa edad o al menos le faltaba poco para ser adulta en este asqueroso mundo y saber que su hija había sufrido con horror al saber que final tendría su existencia le estaba comiendo el alma. Él allí a salvo y ella aquí sufriendo como una más.

-¿Cómo damos con la pequeña?..-habló Gokuh con ímpetu..-por favor debéis ayudarnos a encontrarla.

Jonás y Ricoh se miraron fijamente y asintiendo a sus pensamientos, el primero levantó su mano y señaló a los hombres que aún yacía inconscientes en el suelo.

-Primero debéis haceros con sus pulseras y de este modo podréis entrar y encontrar a la pequeña.

Vegeta vio a los hombres y sin pensárselo dos veces, avanzó con velocidad hacía esos debiluchos. Sujetó con fuerza su muñeca e intentando quitárselas por las buenas pero su interés no se vio finalizado. Curvó sus labios y con un nuevo pensamiento, optó por esa solución.

Acumuló energía en su mano y rompió la muñeca con velocidad ante el terror de Jonás y Ricoh.

-¡Que bestia!..-exclamaron a la vez.

-¡Vegeta no debías hacer eso!..-le cuestionó Gokuh con rabia.

-¡A la porra!..-soltó Vegeta con amargura..-mi hija ha sido esclavizada y ridiculizada por esta gentuza y yo he de ser benévolo con ellos..-sonrió con crueldad..-eso no te lo crees ni tú.

Nuevamente volvió a hacer la misma operación que había echo para coger su pulsera y cuando ya tenía sus objetos, acumuló energía y la lanzó contra esos indeseables, las llamas que desprendían los cuerpos de esos inútiles estaba llenando de satisfacción su vieja ansía de crueldad, después de todo, en algún momento sus vidas se podrían haber cruzado con la de su hija y seguro que le habrían echo algo.

Regreso hacía donde estaban los demás y sonrió con orgullo al ver como Jonás y Ricoh se escondían detrás del saiyan más bueno. Vio como la mirada de su compatriota estaba marcada por el resentimiento y aunque sabía que iba a recibir una reprimenda por su actitud, él mismo habló.

-¡Cállate Kakarotto!..-exclamó al lanzarle la muñeca con la pulsera incluida..-estoy convencido que se han cruzado con mi pequeña y le han echo barbaridades y como padre vengativo que soy, he salvado a esta gente de esos Señores, así que no critiques mi actuación.

-Te has excedido..-soltó molesto Gokuh..-las cosas no se solucionan de esa manera.

-Ponte en mi lugar..-soltó Vegeta más calmado..-¿qué habrías echo tú?..-vio como la duda se cernía sobre el saiyan más bueno..-¿lo ves? por un hijo se hace cualquier cosa, hasta acabar con esas basuras..-dirigió su mirada hacía los jóvenes..-tranquilos no os voy a hacer nada, ¿y ahora qué hacemos con ellas?,¿seremos esclavos?.

-No..-dijo Ricoh..-al haceros con ellas seréis señores y podréis pasar inadvertidos por este mundo.

Y quitando el resto que quedaba de su antiguo dueño, se pusieron las pulseras en sus muñecas y a los segundos notaron una extraña sensación. Sus muñecas les ardían con ferocidad y sentían como sus huesos se estaban resquebrajando.

-Normalmente se les coloca a los Señores nada más nacer para evitar el sufrimiento, pero tranquilos que dentro de poco ya no notaréis la maldad que ahora habita vuestra alma.

-¿Más maldad?..-preguntó con humor Vegeta..-tengo más que suficiente.

Tanto Jonás como Ricoh observaron como los saiyans comenzaban a sentirse más cómodos con esas pulseras y desearon de todo corazón, que estos intrépidos seres fueran los salvadores de todos los esclavos, después de todo, tenían el poder necesario para eliminar a los Señores.

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Volvió hacía la cabaña que había a lo lejos del campo de cultivo y sintió como dos manos se aferraban a su cintura, los labios de ese atrevido se colocaron en su oreja y acariciando sus diminutos pechos y cintura, sintió como la lujuria embriagaba a su acompañante.

-Dentro de poco este cuerpo me pertenecerá pequeña niña..-escupió con lascividad..-te he comprado y dentro de poco nuestra boda marcará el principio de tu eterna servidumbre..-lamió el lóbulo de su oreja..-así que disfruta perra de tu libertad.

Y tan pronto como sus palabras chocaron contra la oreja de la joven, la empujó con brusquedad para quedar tumbada en el suelo. Se dio la vuelta para quedar boca arriba y con los ojos llorosos, se abrazó a sí misma para evitar que su cuerpo temblará más. ¿Por qué tuvo que seguirle hace seis años?, ¿por qué ha echado a perder su felicidad por esta maldita curiosidad?.

-Me lo merezco por separarme de mis seres queridos..-las lágrimas desbordaban sus ojos..-ahora sé que mi futuro será estar aquí y ser la esclava de mi amo, adiós papá y adiós mamá.

Continuará.

Hola...¡¡cuanto tiempo!!, he estado falta de inspiración y vamos a ver cuanto me dura.

Muchas gracias a las personas que han esperado la continuación y que me han enviado reviews. Os agradezco mucho este interés y espero evitar demorarme nuevamente.

Nos vemos y saludos.