Son sueños
Capítulo 16 - Las entrañas del nuevo mundo.
Jonás y Ricoh iban delante de los saiyans, según dictaba la orden en este mundo, los esclavos debían ir enfrente de sus amos por un posible ataque y de este modo el poco valor que tenían sus sirvientes, amortizaban su existencia con proteger a sus amos. Tanto Vegeta como Gokuh observaban perplejos la situación que había a su alrededor.
Había miles de esclavos siendo tratados de la peor forma y aunque para el príncipe esto era normal, para el más bueno del saiyan era un ultraje contra el bienestar. Sentía como su sangre hervía y solo deseaba vengar a esos inocentes. Pero en muchas ocasiones había sido el propio Vegeta que tenía que persuadir a su compatriota de que estuviera tranquilo.
-Pero..-reprochó Gokuh con rabia..-¡son inoc...!.
Vegeta le tapó la boca con su propia mano y alzando un dedo enfrente de su vista, comenzó a mecerlo con negación.
-¡No Kakarotto!..-exclamó con furia..-¡estate quieto!.
-¿Cómo?..-apartó con brusquedad la mano de sus labios, levantó el dedo y señalándolos uno a uno, sus venas se contraía por la injusticia que estaba presenciando..-¿te quedas tan pancho al ver esto?,¡pero son inocentes y nadie tiene derecho a gobernar a otros!.
-¿Por qué no?..-se cruzó de brazos con una sonrisa..-los más fuertes gobiernan a los más débiles..-achicó su mirada..-y aunque tú te creas el salvador de todas las especies vivientes del Universo, ahora mismo no puedes hacer nada Kakarotto, ¿lo entiendes?..-gruñó..-como estropees mis planes para buscar a mi hija, te juro que te hago pedazos..-apretó con fuerza sus mandíbulas..-por que ahora mismo nadie me importa en este patético mundo, ni los esclavos ni los Señores, solo hay una persona aquí importante para mi y hasta que no la encuentre, no moveré ni un dedo por nadie, ¿lo oyes bien Kakarotto?.
Gokuh curvó sus labios con amargura y aunque su amigo tenía razón, solo en una parte, no iba a apoyar su idea. Vale, estaban aquí por Bra, pero mientras permanecieran en este mundo y contemplara las injusticias que había en el, era capaz de mover cielo y tierra para devolver la alegría a todos los inocentes. Se cruzó de brazos y asintió a la pregunta de su amigo.
-Vale tienes razón..-soltó Gokuh con amargura..-"pero ni te creas que voy a quedarme de brazos cruzados mientras estemos aquí, solo quieres a tú hija, y yo quiero justicia y libertad".
-"Se cree que soy tonto"..-pensó con rabia el príncipe.
Escucharon como alguien les llamaban y desviando sus miradas hacía el origen de su nombramiento, vieron como Jonás les alzaba la mano. Y sin más preámbulos se acercaron hacía los jóvenes.
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Giró su rostro hacía atrás para ver como su casa se iba haciendo más pequeña, con la lejanía de su caminar el hogar que había conocido en estos seis largos años le parecía diminuto. Había estado tanto tiempo ahí dentro, que no sabía moverse en el mundo exterior de su hogar. Suspiró con desgana y volvió a clavar su mirada hacía delante.
Sus Señores iban dentro del carruaje y ella, como esclava que era, caminaba a un lado de ese lujoso transporte. Por lo menos tenía la alegría de saber que no era la única. Al igual que ella, había dos jóvenes más que estaban destinadas a ser vendidas o ser sacrificadas por el bien de la nación. Agachó su cabeza con temor, ese era el destino de las mujeres esclavas y más si eran hermosas. Desgraciadamente su aspecto físico era único en este mundo y habían decidido tenerla de concubina para uno de los Señores más poderosos que había, y sinceramente, prefería morir que saber que esas manos viejas pasarían por todos los rincones de su cuerpo.
-¿Cuanto tiempo llevas sirviendo?..-preguntó una de las más jóvenes.
-Seis largos años..-respondió.
-¿Qué poco no?..-alzó una ceja con sorpresa..-yo llevo toda mi vida sirviéndoles y ahora ya no les sirvo para nada..-esbozó una sonrisa apenada..-estoy segura que mi destino es el sacrificio, imagínate tengo catorce años y para ellos soy vieja.
-Yo no sé que destino tengo..-soltó la otra joven..-pero en ambos casos no me va a gustar..-curvó sus labios con amargura..-¿tú no eres de aquí?, tu aspecto es muy extraño..¿de dónde eres?.
-Nací en otro planeta lo que pasa que..-tragó saliva con amargura..-no me acuerdo de donde vengo, sé que tenía una familia y no sé nada de ella y durante estos seis años no han dado muestras de querer buscarme..-agachó su cabeza con tristeza..-tampoco consigo recordar sus rostros, han pasado tanto tiempo que no sé como son ahora..-esbozó una sonrisa..-lo único que puedo recordar es que mi padre era alguien muy fuerte y de un gran linaje, pero nada más.
-¿Entonces te secuestraron?..-preguntó una.
-Me temo que sí..-soltó..-aunque tampoco consigo recordar mucho.
-¿Cómo te llamas?, yo soy Linnea y la otra chica es Ronna.
Las miró atentamente al escuchar como se interesaban por su nombre. Después de tanto tiempo podría soltarlo, en su hogar tenía el apodo de la más llorona y ahora podía pronunciar con alegría su nombre. Carraspeó con ganas y sonriéndoles con dulzura.
-Bra.
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Sus ojos cambian bruscamente de dirección y con el nerviosismo se apoderaba de todo su ser. Saber que estaba tan cerca de ella y no poder localizarla, conseguía sacarlo de quicio, pero lo que más rabia le daba era la conversación que Gokuh afinaba con los demás Señores. El muy desgraciado había optado por ignorar sus palabras y se había embarcado en salvar a todos los esclavos que había cerca suya.
Ricoh se acercó al príncipe y cruzándose de brazos, sonrió con alegría al ver la buena obra del saiyan más amable.
-Sois distintos..-comentó Ricoh con seriedad..-no entiendo como sois amigos.
Vegeta soltó una sonrisa maliciosa y mirándole con desdén, se acercó al joven.
-No somos amigos..-puntualizó..-él está aquí por que no había manera alguna de que permaneciera al margen de esto..-los ojos de Ricoh se abrieron con perplejidad..-pero te puedo asegurar que toda vuestra gente me importa menos que un escupitajo..-y el dolor finalmente se adueño de la mirada del joven..-así que no esperes mi ayuda.
Y tan pronto como sus palabras habían salido de sus labios se encaminó hacía su compatriota de raza, y aunque era muy consciente del efecto que tenían sus palabras en esas gentes, no quería mostrar simpatía por ellos. Después de todo formaban parte de esta ridícula civilización.
Vegeta se detuvo enfrente de Gokuh y esté meneó la cabeza con negación.
-Deberías haberte callado y no decir esas cosas..-comentó el saiyan.
-Es la verdad..-recordó el príncipe..-esperan cosas de mi que no voy a hacer.
Gokuh apoyo su mano en el hombre del otro saiyan y negándole con la cabeza, esbozó una divertida sonrisa.
-Eso no te lo crees ni tú..-le guiñó el ojo..-deja de ser tan malo y haz algo bueno.
-¿Cómo qué?..-soltó Vegeta..-no he venido para ser su maldito salvador.
-Lo sé..-suspiró con desgana..-pero mientras estemos aquí podemos hacer que la vida de esta gente sea más feliz.
Apoyo su espalda contra la pared y entrecerró su mirada mientras observaba como Gokuh intentaba rescatar a personas.
Gokuh se aproximó a un chiringuito y lo observó con determinación, se llevó una mano a su mentón y comenzó a remover su cabeza. A los alrededores se ese lugar había gente atada esperando a ser comprados por un precio muy bajo, deseaba con fervor descargar su fuerza para poder rescatarlos, pero debía hacer las cosas correctamente. Se llevó la mano a su bolsillo para ver si tenía algo de dinero, pero desgraciadamente estaba completamente pelado.
-¿Y ahora de dónde...?..-la iluminación a su pregunta lo golpeó con fuerza y desviando su mirada maliciosa hacía su amigo, comenzó a caminar a su lado. Se detuvo enfrente del príncipe y con la mano detrás de la cabeza, comenzó a reír para no parecer tan nervioso ante su propuesta.
Y ante este gesto Vegeta achicó su mirada.
-¡NO!..-soltó bruscamente dejando perplejo a Gokuh..-¡no te molestes en pedirme eso!.
-¿Por qué?..-le dijo con pucheros..-tu eres rico y para ti la perdida de dinero es insignificante y más cuando la vida de los inocentes dependen de tu sacrificio.
-He dicho que no les voy a ayudar..-le recordó con seriedad.
E imitando el gesto de su amigo se apoyo en la pared para ver como algunos de los Señores manoseaban a los esclavos con fascinación. Podía ver el poder que sus miradas reflejaban al hacer esa exploración. Les abrían las bocas y les golpeaban los pechos para comprobar que eran de buena calidad. Pero la paciencia de Gokuh se esfumó al ver con perplejidad como incluso los hijos de esos hombres tan poderosos imitaban las acciones de sus progenitores.
-Sus padres les enseña el oficio desde muy pequeños Kakarotto..-comento con tranquilidad el príncipe..-siempre ha sido así, no puedes impedir ese estilo de vida aunque te repugne lo que estás viendo..-ladeó su rostro para ver el dolor en la mirada de su amigo..-aunque sea una injusticia es así como viven y a veces no se puede hacer nada por evitarlo, tú eres más fuerte que ellos y podrías imponer tu voluntad, en ese caso te volverías como ellos..-encogió los hombros..-es una rueda.
-¡Yo jamás seré como ellos!..-sentenció con rabia..-¡Jamás compraré a nadie!..-le devolvió la mirada con rabia..-no soy un monstruo.
-¿Seguro?..-alzó una ceja..-¿entonces qué eres, el salvador?.
Gokuh agachó la cabeza ante las preguntas del príncipe y aunque sabía que tenía razón, no podía evitar sufrir por lo que estaba contemplando. Tragó saliva y apretando con furia sus puños, escuchó los alaridos de dolor de esa pobre gente.
-Soy su libertador Vegeta..-pronunció con frialdad.
Y se alejó del príncipe para acercarse al dueño de ese chiringuito y en especial a esos Señores desalmados.
Continuará
Holas, por fin su actualización..poco a poco, como las tortugas pero aqui sigue.
Muchas gracias por los reviews a : Shadir,Metitus,Mirna y Kiara.
Nos vemos y saludos.
