Cuando la situación es incómoda, mejor no hablar de ciertas cosas. Aquel numerito de ambos les propinó un gran minuto de silencio a la hora del desayuno, ninguno de los dos se atrevía a mirarse a los ojos. Oolong los observaba y se reía de haberlos sorprendido "in fraganti" (para él, claro). Como ya no había clases y habían egresado de la educación obligatoria, sólo les bastaba ir a la fiesta de despedida que organizaría la prestigiosa escuela. Yamcha andaba de short y un polerón sin mangas con capucha; Bulma aún andaba con su pijama. Oolong y Púar también acompañaban a los jóvenes en su despertar y en su desayuno.
Buenos días galán, salúdame y mírame a los ojos-Le decía un irónico Oolong- ¿Pudiste dormir anoche o no?
¡No seas entrometido, Oolong!-Sonrojado- Además, una caballero no tiene memoria… Pero veo que tú no lo eres.
¡Ja!- Sarcástico- ¡Claro! Cómo tú estás "comiendo" del mejor filete no te quejas…
Yamcha se llevaba una cucharada de cereales a la boca, y cuando Oolong dijo aquel comentario se atoró y comenzó a ahogarse. Púar se acerca a su amigo y trata de hacer que comience a respirar. Bulma, en tanto, se enoja.
¿Por qué diablos no te marchas a Kame House? ¡Lo que hagamos Yamcha y yo es nuestro problema, cerdo envidioso!-Enfurecida totalmente.
Siempre lo supe, ustedes dos se tienen ganas… ¡Y que ganas!
Bulma sin pensarlo dos veces, le lanzó en toda la cabeza a Oolong el tazón de cereales que ella tenía, dándole de lleno en toda la cabeza. Púar ríe de la situación, mientras Yamcha respira de manera normal, terminando su desayuno.
¡Bien! Estuvo bueno, ahora debo ir al gimnasio unas 3 horas y quedaré listo… Tengo que organizar mi ropa que llevaré cuando me vaya, permiso-Poniéndose de pie.
No te pares aún-Le indica Bulma- Siéntate un momento, debemos conversar.
Asintiendo con la cabeza, Yamcha vuelve a sentarse en la mesa de la cocina donde estaban desayunando los cuatro presentes. Púar entiende el mensaje "entre comillas" y se marcha del lugar, Oolong, como siempre, hay que decirle las cosas para que se de cuenta.
Dime… ¿Qué se te ofrece?-Le contesta un tímido Yamcha- ¿Es por lo de anoche, cierto?
Sí, es por lo de anoche…-Mirándolo a sus ojos- La verdad es que yo… bueno… No pienses nada malo de mí, pero… ¡Cómo te lo explico!... No quise propasarme…
Te entiendo, a veces suelen suceder cosas así… La verdad es que yo también estoy sorprendido- Sonriendo- Nunca pensé que tú…
No seas mal pensado-Cortando su comentario- Bien, eres mi novio, pero… encuentro que eres un sinvergüenza, te aprovechaste de mi nobleza…
¿Perdón? Yo no empecé ese jueguito de besarse…Fue tu idea-Acotándole- Es más, si quieres ver como soy, espíame entonces, yo no me enojo-Con una sonrisa pícara.
¡Uy! si nadie te obligó, entonces… ¿Por qué te dejaste llevar?-Cruzando sus brazos- ¿Qué querías demostrarme, eh?...
¿Qué?-Enrostrándole su error- Si quedaste en ropa interior… ¿Sabes? No se lo que quieres de mí, pero te puedo decir una cosa, señorita Brief: yo no soy de fierro…Permiso.
Poniéndose de pie, Yamcha se marcha de la cocina y se dirige hasta el gimnasio, en el 4to piso, a trabajar con las máquinas más pesadas. Bulma se queda en la cocina y comienza a reír y a recordar la noche anterior. "Para tener 17 años no estás nada de mal". Pero, de un instante a otro se vienen los comentarios que le ha hecho su madre por todo lo que ha vivido con Yamcha estos últimos meses: hija, cualquier decisión que tomes en tu vida privada, piénsalo dos veces antes de actuar…
Pensando, Bulma comienza a reflexionar: La verdad es que no se que me pasa… ¡En serio! Siempre quise un novio guapo, fuerte, que me defendiese… Con Yamcha ha sido todo tan distinto, tan especial… Me molesta que las otras se le acerquen a hablarle, pero, cuando estoy cerca de él es como estuviese hipnotizada… parece que sus feromonas me tienen vuelta locas mis hormonas… Cuando lo beso, me siento nerviosa, siento maripositas en mi estómago…Y cuando me abraza…Uff… Parece que me voy a desmayar… Sus fuertes brazos, sentirme protegida bajo sus brazos… Su varonil sonrisa, su mirada de niño ingenuo… Combinada con su apariencia de "chico malo"… Bueno, malo no es… Peo me agrada ser su novia…Me encanta serlo…Caminar con él de la mano en el parque, mirar las nubes pasar por el cielo…Aún recuerdo que fui yo la que te besé por primera vez, jejejeje… Estabas tan nervioso que pensé que te caerías de la impresión, pero no… Pensé que te quedarías ahí, mirándome, pero me respondiste el beso…Sorpresa: nada es lineal… todo es relativo… ¿Y lo de anoche?...
Bulma… ¿Qué sucede entre Yamcha y tú?-Pregunta Púar- Si es que no te molesta responderme, obvio.
¡Eh! ¡Nada!-Llevándose la mano a su cabeza- Son cosas que pasan, no es para preocuparse…
Yamcha anda muy extraño estos últimos días, bueno, también se irá un par de días más a entrenar a Kame House… ¿No te da pena que se marche?
No te preocupes por eso, podemos ir a verlo igual… -consolando a Púar- Yo también lo extrañaré cuando se marche…
En el 4to piso, Yamcha entrena levantando pesas, sudando y haciendo más esfuerzos… Como todo en esta casa es pura tecnología, las máquinas miden el trabajo realizado y el cálculo de calorías quemadas. El sudor recorre su cara, el polerón está marcado de sudor en el pecho y en su espalda, continúa levantando las pesas y ejerciendo resistencia, ejercitando su cuerpo. Ha pasado una hora y media en esta rutina, usando resortes que tira y que las máquinas le miden el trabajo hecho, el agua cae por su cara, su cabello corto está completamente mojado, y sus brazos ya no resisten más… Descanso. Se sienta y se cuelga una toalla en su cuello, tratando de secar su sudor…deja la toalla sobre su cabeza y se sienta en el suelo, cruzando sus piernas…Piensa un momento… respira profundo y recuerda lo de anoche, que dulce imagen de diosa tuvo de Bulma anoche, apreciarla casi en su máximo esplendor: la delicada piel, sus labios suaves, besarlos, sus turgentes pechos, cubiertos por su linda ropa interior… Respira hombre, que te vas a ahogar…Abdominales…Uno… dos… tres… En una secuencia interminable para sacarse a Bulma un rato de su cabeza… No descanses, pues te desconcentras fácilmente…Sigue con la secuencia interminable de abdominales… Ahora, flexiones de brazos…Uno, dos, tres… Otra secuencia interminable de ejercicios extenuantes… Otra vez la imagen de diosa de su novia… ¡Basta!...
No se que me pasa… pero si esto no se acaba, me volveré loco…-Diciéndolo en voz alta.
Se quita el polerón, dejando al descubierto su torso desnudo, lleno de gotas de sudor…Comienza a trotar alrededor del lugar, aumentando la velocidad a momentos…En una esquina aparece Bulma, vestida con un diminuto short rosa y una polera escotada…zapatillas a la moda…Observa a Yamcha mientras entrena, nota que está todo sudado, que él no se ha percatado de su presencia… Ella lo continúa mirando, ya no luce como jovencito, más bien parece un hombre…De pronto, Yamcha nota que estaba Bulma mirándolo y detiene su entrenamiento. Toma la toalla blanca y se la cuelga en el cuello.
No sabía que te gustaba mirarme mientras entreno- Comenta él- ¿Me puedes alcanzar esa bebida isotónica que está en el cooler?
¡Cómo no!-Mientras ella busca la bebida y se la va a entregar- ¡Puaj, estás todo sudado!...Toma, ahí está tu bebida… Oye… quería saber si me acompañarías al centro comercial… Te recuerdo que hoy es la despedida. Y que en dos días más es la fiesta en la casa de Aiori Miura.
¿No se supone que yo no iba a ir contigo?... Cambiaste de opinión…
Así es, cambié de opinión… Entonces, ve a bañarte y te espero en el coche ¡Apúrate!
Después de un rato, ambos estaban en el centro comercial, mirando en las vitrinas los trajes de gala para fiestas… Un hermoso vestido turquesa hipnotizó a Bulma durante 15 minutos…No lo pensó dos veces y pasaron a la boutique a ver de más cerca el vestido…
¡Quiero eses vestido!-Le indicó Bulma a la vendedora- No había visto cosa más hermosa en el centro comercial…
¡Cómo no señorita!-Le indica la vendedora- Es un vestido que queda ajustado al cuerpo y que es muy escotado…Cuando digo escotado, es porque los varones se darán vuelta a mirarle…
Entonces me lo pruebo de inmediato-Quitándoselo de las manos a la vendedora- Yamcha: espérame ahí mientras me pruebo este vestido…No te muevas.
Yamcha esperaba sentado, algo aburrido… Miraba los arreglos de la tienda, de pronto, la vendedora le indica a él que debe ir a una tienda por más efectivo. Asiente con la cabeza, obedeciendo la información. Bulma avisa que está lista, y le pide a Yamcha que se acerque a verla…
Yamcha… ¿Cómo me veo?-Le pregunta una radiante Bulma vestida con un vestido que le queda perfecto- ¿Luce, cierto?
Estás…estás… estás preciosa-Anonadado- Me has dejado sin habla… (Notando un pequeño detalle que dejaba ver algo de su pecho izquierdo)
Ahora sólo me faltan los zapatos y algún accesorio, acompáñame….
Yamcha estaba en las nubes por aquel detalle que ella había dejado ver… Le había regalado parte de su hermosa perfección. Bulma le hablaba, y él, embobado, le decía a todo sí…Llenos de cajas y bolsas, regresan a casa, pues ya se les había hecho tarde, debían arreglarse para la fiesta.
Los padres de Bulma ya habían llegado, y como de costumbre, la Sra. ya estaba lista para salir; su peinado y traje hacía juego. El Dr. iba con un impecable terno gris y corbata verde manzana. Yamcha era todo un misterio, pues o se veía salir de su habitación. Bulma, en cambio, era ayudada por su madre a peinarse… Debía lucir preciosa, pues debía ser la envidia de todas las que se habían burlado de ella durante su época de estudiante.
Mamá: ¿Y Yamcha?... No le he visto desde que volvimos del centro comercial… ¿Lo has visto?
No, pero hace un rato atrás le estaba ayudando a tu padre a desempacar las cosas que trajimos… Calma hija, si todo va a lucir bien… ¡Lista! Mírate al espejo.
Bulma gritó de la emoción al verse tan preciosa en el espejo de su habitación: el hermoso vestido turquesa hacía juego con sus aros, con su collar de gemas ad-hoc. Los zapatos de taco alto la hacían verse divina, el maquillaje era perfecto, nada de más. Su cabello suelto peinado hacia un lado la hacía verse no como una jovencita. Emocionada, bajo corriendo hasta el living para que su padre la viese…Oolong y Púar quedaron con la boca abierta cuando vieron a Bulma y se deshicieron en alabanzas… Estaban listos entonces.
¡Yamcha, apúrate que nos vamos! Recuerda que tú también eres ex alumno-Le dice el Dr.- Apúrate antes de que me hija se impaciente.
Ya voy, momento…
De un impecable traje de frac, humita negra, camisa blanca, zapatos negros, cabello corto ordenado. Con las manos en los bolsillos aparece Yamcha en la parte alta de la escala. En un dos por tres baja hasta el lado de Bulma y le ofrece su brazo para escoltarla.
¡Sorpresa! ¿Te gusta como me veo?-Preguntándole a su novia.
Te ves guapo-cerrándole un ojo- … Seremos la envidia de la noche, jejejejeje-riendo sarcástica.
Tú te ves mejor que yo-Dándole un beso en la mejilla- No me canso de mirarte, te ves hermosa. ¡Vamos!
Los 4 subieron al coche de la Corporación que conducía el chofer. Yamcha y Bulma se habían sentado en la parte trasera del coche, e iban charlando. Los padres de Bulma iban en la parte delantera, conversando. Un embobado Yamcha miraba desconcertado a una preciosa Bulma que irradiaba belleza y perfección. Su bella sonrisa contrastaba con su suave labial que llevaba puesto.
¿Cómo te sientes?-Le pregunta un anonadado Yamcha- ¿Cómo crees que será lo de hoy?
Es el día que tanto he esperado-Frotándose las manos- Noooo, es mi último día acá, en la secundaria… ¡Qué recuerdos! Este año ha sido muy bueno…
Este año nos conocimos-Le comenta él en voz baja- Este año conocí a la chica más hermosa y más inteligente de toda esta ciudad…Yo… yo creo que nosotros dos hacemos una bonita pareja… ¿Qué crees?
Mmm… no se…-Algo desinteresada- Puede ser… la verdad es que aún sigo buscando un novio-Mirando la cara que ponía Yamcha con aquel comentario.
Él, al escuchar esa desinteresada respuesta, se da vuelta y comienza a mirar por la ventana. Bulma nota lo que ha provocado su comentario y se ríe de la situación: Sabe que lo tiene en la palma de su mano. Aún triste, Yamcha sigue mirando las luces nocturnas de la ciudad, el pasar de los autos… De pronto, Bulma le toma la mano.
¿Te han dicho lo guapo que te pones cuando evades mi mirada?-Insinúa coqueta- y lo de buscar novio, ese eres tú… Ya lo encontré, sólo basta que se comporte bien y no les siga el juego a las otras-Riendo.
Bulma…
Dime
Te ves hermosa.
Tomándole con suma delicadeza el rostro a ella le da un beso, un beso que la ha pillado desprevenida. Con un hábil movimiento, Yamcha gana sus manos en la cintura de ella, continúa besándola. Ella, para no ser menos, se cuelga al cuello de él. Después de besarse, se toman de la mano y se sonríen de manera cómplice.
Creo que esta noche será inolvidable-Le dice ella- ¿Bailarás conmigo?
Este… ¡No se bailar!-Llevándose la mano a la nuca- Pero puedo aprender en la práctica… ¡Te lo prometo!
Así, llegaron a las hermosas dependencias de la prestigiosa escuela, que estaban a la salida de la ciudad. Un enorme letrero daba la bienvenida a la Generación Alfa-Delta. Una hilera de carros entraba por el camino iluminado de hermosos faroles. Al fondo se podían ver los estacionamientos y a los ex alumnos saludarse. El carro de la corporación se detiene, es hora de bajarse. Descienden los padres de Bulma primero, y después, Bulma, ayudada por Yamcha. Ambos jóvenes avanzan juntos hacia la recepción con la familia de ella. Entran al salón de la cena en su mesa asignada, se sientan los cuatro. Los demás invitados también hacen lo mismo, para así esperar pronto la ceremonia de premiación.
La ceremonia fue bastante predecible, pues la mayoría de las distinciones se las llevó Bulma: mejor alumna, mejor alumna destacada en Ciencias, en matemáticas. Hasta Yamcha se llevó un premio: mejor alumno deportista, cosa que al salir a recibir su premio, provocó un griterío de las ex compañeras de Bulma, cosa que no le gustó mucho a ella. Después de esto, cenaron todos unos ricos platos de Filete Miñón con trozos de espárragos con champiñones, acompañados de un buen vino tinto. Comenzó a sonar música ambiental y los jóvenes se dirigen hacia el hall preparado especialmente para ellos: para la gran fiesta. Bulma toma del brazo a Yamcha y lo saca de un brazo hacia el lugar. Bulma iba saludando a sus ex compañeros de secundaria y sonreía mientras iba caminando. Yamcha saludaba también a los pocos compañeros que alcanzó a conocer, apresurando su paso hasta que llegan al hall.
Este… Te dije que no se bailar-Rascándose la cabeza- No quiero hacer el ridículo.
No te preocupes… ¡Verás que no será tan difícil y…!-- (interrumpida)
Brief, la otrora "patito feo" de la secundaria-Riendo la otra joven- Veo que tu paseo por el mundo tuvo "buenos resultados"-Mirando coquetamente a Yamcha- Dime… ¿él es Yamcha Taro, tu novio?
Una preciosa joven de escultural figura, cabello rubio liso, ojos verdes, labios rosa…piel blanca. Llevaba puesto un escotado vestido negro que dejaban ver sus hermosos y "desarrollados" encantos. A Yamcha se le fue sola la vista a los encantos de la otra muchacha, notando Bulma el desvío de la vista de su novio.
Sí Blun, él es-Molesta y cruzando los brazos- ¿Qué diablos quieres ahora?
Me habían contado lo guapo y fuerte que es tu novio… A pesar de tener 17 se ve bastante varonil-Rondando como felina a su víctima- No me he presentado… Blun Eru: reina de la secundaria.
Encantado-Dándole un beso en la mejilla- Los muchachos me han hablado de ti…
¿Quieres bailar conmigo?-Le propone la chica- La pasaremos genial… ¡Ven!
¡Basta, Blun!-Enfurecida Bulma- ¡Te lo prohibo! ¡Yamcha es mi novio, y no voy a dejar que una zorra como tú me lo quite!
¿Cómo me has llamado?-Indignada- Ja… ¡Di lo que quieras! De ti, espero cualquier cosa… "Cerebrito".
Bulma, descontrolada, se lanza sobre Blun a darle una cachetada: entre Yamcha y 3 muchachos más separan a las chicas para que no peleen. Yamcha sujeta a Bulma mientras que los otros 3 chicos se llevan a la otra muchacha. Bulma continúa gritándole improperios a la joven, mientras que la otra chica no se queda atrás. Calmándose un poco, Bulma ordena su vestido y queda mirando a Yamcha, enojada.
¿Qué?-Le pregunta él- ¿Acaso tengo la culpa de esta pelea?
Los ojos de ella se llenan de lágrimas y sale apresurada de su lado… Yamcha, sorprendido, sale tras ella, para alcanzarla… Bulma comienza a correr, perdiéndose entre los árboles del lugar. Se encuentra sola, comienza a llorar y se sienta al lado de un árbol, sobre el pasto. Se saca sus tacos y su sollozo se vuelve más triste y desconsolado: Yamcha llega, pero, al notar que ella está sentada en el césped aguarda tras un árbol, acercándose sigilosamente.
Vete, quiero estar sola-Le ordena Bulma mientras seca esas negras lágrimas- ¡Quiero estar sola! ¿No me escuchaste?
Lo siento…-Excusándose- Nunca pensé que te pondrías así…
Entonces vete a bailar con esa zorra-Enojada- Hay muchas chicas que se mueren por bailar contigo hoy… ¡Ve!
No quiero bailar con las otras, quiero bailar contigo- Sentándose al lado de ella- A parte que ni se bailar… ¡Como bailarín soy buen artista marcial!
Aquel comentario sacó risas a Bulma… Yamcha se gana más al lado de ella y le seca cuidadosamente las lágrimas que tenía en sus ojos. Él mira hacia el cielo y nota que hay nubes negras en el cielo…
Yamcha… Perdóname por lo que te dije-Mirando al suelo- Lo siento, yo no quise ofenderte…
No te preocupes-sonriendo- Recuerda que también puedo ser tu amigo y confidente…
¿Amigo? Yo pensaba que éramos novios… Además, los amigos no se besan a escondidas…-Cambiando su semblante e iluminado su rostro- Y los amigos no le toman la cintura a sus amigas… Ni les dicen palabras bonitas al oído…
Es un decir… ¡Nada más! Oye… Te ves preciosa-Bajando su tono de voz- Estoy acompañado de la más bonita e inteligente…Ven.
Poniéndose de pie, Yamcha y Bulma se miran el uno al otro; Bulma le toma las manos a él y comienza a sonreír. Él, pendiente de su mirada, se deja engatusar por aquellos azules ojos que continúan mirándole. También sonríe, continúa mirándola, en silencio…Ofrece su brazo y salen en dirección al hall central a bailar.
Oye Yamcha, dime… ¿Cómo me veo?
Eso no hace falta decirlo, pero… Te lo diré: te ves hermosa…
- ¿En serio?-Pregunta ella.
Si lo sabes… Lo sabes desde que llegamos… -mirando tímidamente su figura- ¿Para qué lo preguntas si lo sabes?
Son cosas mías… Oye, por lo de hace un rato… No creo que esa se quiera aparecer, pues le daré una paliza si se aparece a rondarte-Mirándolo a él- Te recuerdo que eres mi novio, y debes comportarte como tal.
¡Epa! No soy de tu propiedad-Riendo del comentario- Parece que usted, señorita Bulma no deja sus actitudes de niña mimada, ¿Eh?
No, no las dejo…-rodeándolo a él con sus brazos, colgándose a su cuello- Eres el más guapo de la noche ¿Te diste cuenta?
Esas cosas no me interesan- Acariciando la cara de ella- Pero si tú lo dices…
Llegando al hall, ambos entraron al salón de baile; en una sesión relámpago, Bulma le enseñó a bailar a Yamcha para que disfrutaran ambos, como todos, de la última reunión de la generación Alfa Delta de aquella institución. Como buen aprendiz, Yamcha adquirió rápidamente las habilidades para bailar, sorprendiendo a la misma B por la rapidez de su aprendizaje. Bailaron hasta altas horas de la madrugada, hasta que la ceremonia terminó. Bulma se reunió con un grupo de amigas mientras Yamcha hablaba con los pocos compañeros que alcanzó a conocer… Todos se despidieron hasta que ellos decidieron regresar a la casa. Buscando entre su ropa una cápsula, Yamcha sacó una que se transformó en su nave, abrió la puerta y ayudó a Bulma a entrar en ella. No tardaron ni 10 minutos en llegar a la casa, y, entrando por la cocina, ambos quitaron sus zapatos y subieron hasta el tercer piso, a la habitación de Bulma. Ella, mirando a todos lados, le indicó a Yamcha que entrara lo más silencioso posible a su cuarto. Ya en él, Yamcha se quita la chaqueta y se desamarra la humita que traía, mientras que Bulma guarda los tacos que traía puestos. Sonriendo, ella se acerca hasta él y lo abraza, tratando de rodear la gran espalda de él. Él también la abraza, le toma su cintura y la besa con suma delicadeza… Ella responde aquel tierno beso con otro más apasionado, más intenso. Él, en un instante, recorre con sus manos hasta llegar al límite de la espalda de ella, deteniéndose.
Basta…-Dice él, alejándose de ella- Mejor me detengo… ¡Lo siento Bulma, pero no puedo!
¿Acaso no te gusto?-Sentándose en la cama- No tienes por qué darme explicaciones…
No es por eso… Es que yo- Evadiendo la mirada de ella- Yo…
¿No te gusto?-Tratando Ella de encontrar su mirada- ¿Acaso no soy de tu gusto?
Ese es el detalle… Me gustas mucho…-mirándola totalmente sonrojado- No aguanto más, Bulma…
¿Qué estás diciendo, Yamcha?-Sorprendida- ¿Acaso Tú…?
Abalanzándose sobre ella, Yamcha gana su cuerpo sobre el de ella, besando apasionadamente su cuello, tratando de ir más allá con sus manos. Ella, sorprendida, no atina a nada, pero, de un momento a otro, se deja llevar por la situación. En una osada actitud, Yamcha quita cuidadosamente los colgantes del vestido de ella, apareciendo ante sus ojos, una hermosa imagen que jamás olvidará: un par de turgentes pechos que llamaban a ser acariciados. No lo duda dos veces, los besa y acaricia suavemente, provocando que la respiración de ambos se agite. Ella, por no ser menos, enrolla sus piernas contra las de él, provocando que él se sorprenda por dicho acto. Sus manos suben por sus perfectos muslos, deslizando sus encendidas manos por la piel de ella. Bulma, desabrocha uno a uno los botones de la camisa de su novio, dejando al descubierto sus formados pectorales y perfecto abdomen. Quitándose la camisa, Yamcha deja que Bulma acaricie su espalda y lo bese en el cuello. De un momento a otro, ella sale de la prisión de los brazos de su novio y, en un acto sin precedentes, deja caer su vestido. Yamcha casi se cae de la impresión; sus latidos aumentaron de manera dramática.
¿Qué estás haciendo?-hipnotizado- ¡Dios mío!... no lo puedo creer…
Esto es apenas el comienzo…-ganándose sobre su compañero-ven acá…Tranquilo: yo no muerdo…
Ayudándolo, le quita el pantalón, quedando ambos con una prenda de ropa interior. Yamcha, gana su cuerpo sobre ella, mientras la besa y acaricia su piel, encendiéndose más y más… Bulma, desliza sus manos por la espalda de él, quemando más la pasión entre ambos. Al juntar un poco más sus cuerpos, él siente la presión de los pechos de ella, rozando con su cuerpo, enloqueciendo de a poco. El juego erótico, de acariciarse, besarse en el cuello, de tocar suavemente la piel de ambos se intensificó más. Casi torturados ambos por la pasión, antes de dar el paso principal, comienzan a besarse locamente…
Me tienes loco, no aguanto… Tu piel, tu cuerpo… Quiero hacerte mía-casi jadeando.
No te detengas… Sólo hazlo--
Un golpeteo en la puerta hizo que ambos quedaran estáticos, mudos. Ambos quedaron perplejos…Bulma, haciendo callar a Yamcha le pide un par de segundos. Los golpes en la puerta de ella continúan, hasta que…
Hija ¿Estás ahí?-Pregunta la Sra.- ¿Estás ahí?
Haciendo un gesto, Bulma le ordena a Yamcha que se esconda, y que tome todas sus prendas que están esparcidas por la habitación. Aleteando como pájaro, Bulma apura a Yamcha para que se esconda, lo más pronto posible. Éste, al ser alto, no cabe en el closet, ni en el mueble de ropa, ni en el baño… ¡Debajo de la cama!-ordena Bulma-y Yamcha se esconde, semidesnudo, le reclama a Bulma por la situación… guardando silencio, Yamcha, a regañadientes, se esconde bajo la cama. Bulma aprovecha de ordenar un poco su ropa y toma su camisola de dormir, abre la puerta y ve a su madre parada de frente a la puerta.
¿Qué quieres, mamá? Tengo sueño-Bostezando de manera falsa- Dime: ¿Qué se te ofrece?
Quería preguntarte si has visto a Yamcha, pues Púar anda preocupado por él-indica la Sra.- Además… ¿Se vino contigo? Pues no los sentí llegar…Y como te veo sólo a ti…
¡Se quedó con los muchachos!-no se le había ocurrido otra cosa que decir- Mis compañeros lo invitaron a que se quedase un rato a compartir con ellos… Lo quieren conocer más…
De seguro le presentarán chicas-Bromeando- ¿sabes? Cunado ustedes dos se fueron a bailar, un sinnúmero de chicas se me acercaron para preguntarme si ustedes dos eran hermanos o amigos…
¿Eso era?-apurando el diálogo- Qué haga lo que él quiera… además, no creo que él se porte mal… ¡Buenas noches!
Espera… ¿te sientes bien?-Pregunta la Sra.
Sí… ¿Por?-Responde Bulma
Es que estás con los pómulos rosados y con tus pupilas dilatadas…Estás algo acelerada hija… ¿Quieres que te prepare algo? ¿Acaso peleaste con él otra vez?-dudosa la Sra.
Mamá…Tengo sueño…Estoy bien, gracias-Algo irritada- ¡Buenas noches!
Dando un portazo, Bulma vuelve a su habitación, la conversa con su madre la ha descolocado un poco, pues ha llegado en el momento más inoportuno (parece que las madres prevén este tipo de situaciones) Algo no encaja: hace un momento estaba ella con… ¿y Yamcha? No estaba…Perpleja, lo busca por todos lados: bajo la cama, en el baño… ¡Nada! Se lo ha tragado la tierra. De un instante, mira hacia el primer piso, y ahí lo encuentra, vestido, pero con la camisa desabrochada, como si viniese solitario de la fiesta de graduación. Como lo que Bulma acabó de decir fuese cierto…Haciéndole un gesto de que todo está bien, Yamcha entra por la puerta principal de la Corporación. Bulma baja y corre hasta él, abrazándolo…
Disculpa como ha terminado todo esto-le dice ella al oído, en voz baja- Casi nos sorprendieron.
¡Ah! Pues… Parece que vamos a ser siempre interrumpidos-Mirando las estrellas, algo desencantado- Quiero ir a mi habitación, permiso.
Pero Yamcha… No es culpa mía que mi madre haya golpeado la puerta-Mirándolo con sus hermosos ojos azules- Quizás no era la ocasión y…
Bulma, entiéndeme…Hace un momento atrás me tenías loco por ti… ¡Y mira como estoy ahora, casi arrancando! Ya no aguanto más… No soy de fierro, como lo viste hace un par de segundos atrás.
Yo también estoy acelerada aún… Yo también quiero acabar lo que empezamos-susurrándole al oído- ¿Y si vamos a tu habitación, no a la mía?
Tomándose de la mano, entran en silencio y se dirigen hasta las escaleras, al segundo piso. Bulma, abraza a Yamcha y comienza a besarlo, casi se caen. Él, para no caer, la toma entre sus brazos y la conduce hasta su habitación. Ambos entran y Bulma le pone seguro a la puerta, para que nadie los interrumpa.
