Encerrados en la habitación, la pareja comienza, lentamente a besarse, sin ningún apuro. Ella desabotona uno a uno los botones de la camisa de él, quitándosela y lanzándosela a la cara. Él, con sumo cuidado, le quita la camisola de dormir que ella traía puesta, dejándola caer a los pies de ella… ¡Qué bella imagen!-pensó él-Mientras veía a su chica sólo con la última prenda que aún le impedía su desnudez completa. Bulma, en un veloz acto le quita el pantalón a su novio, dejándolo en la misma que ella. Los latidos a mil, la presión sanguínea a las nubes; conduciéndose ambos hasta la cama, jugueteando, acariciándose, besándose locamente. De pronto, ella lo empuja a él, que cae sobre la cama, quedando a su completa disposición, como su esclavo…Inerme e indefenso, Yamcha continúa disfrutando al ver cada rincón de la piel de Bulma hasta que ella se deshace de su última prenda, causando que la impresión casi lo desmaye…Está totalmente desnuda.
Me vas a matar de la impresión-sorprendido- ¡Dios mío! Me voy a desmayar…
Ahora no-le dice ella mientras se sienta sobre sus piernas- Esto recién comienza…
Tenía razón, esto recién comienza para ambos. Aprovechando tal regalo de tener un par de pechos turgentes frente a él, los comienza a besar y a morder suavemente, causando suaves gemidos de ella. Aquellos sonidos que acababa de escuchar parecía que lo encendían más. Siguió haciendo lo mismo: probando aquellos pezones rosa que tenía a su vista, para degustar…Bulma, jadeando por ese acto, besaba el cuello de él, sujetándose con fuerza entre sus piernas. Cada caricia, cada sensación los amarraba a ambos a seguir en este acto. Ella, como estaba sobre él, lo empuja suavemente, hasta quedar ambos uno sobre el otro; La piel de ambos no podía estar más sensible ante este nuevo descubrimiento… Poder jugar a ser amantes. De pronto, Bulma baja con sus manos a una parte que no le había prestado atención, deshaciéndose ella de la última prenda de Yamcha, quedando ambos desnudos. Se quedaron mirando por un momento, ver cada rincón de ambos, como si nunca se hubiesen visto antes. Tomándole la mano, Bulma atrajo a un excitadísimo Yamcha hasta el lecho, dejándose caer sobre el cuerpo de él. Sus manos acarician su pecho, los labios de él, su zona erógena…Tomándola y acercándola hasta él, de frente, le susurra suavemente, jadeando, con palabras entrecortadas.
Tengo miedo… Pero a la vez estoy vuelto loco…Temo hacer algo mal, pero a la vez quiero hacerte mía… Quiero que esto sea inolvidable para ambos, pero tampoco quiero ser bruto contigo… Estoy en éxtasis al mirarte, al tocarte, al verte desnuda… Pero soy un inexperto, un jovencito que no tiene la más mínima idea de esto…Tu cuerpo; ni en mis mejores sueños lo pude ver así, de manera perfecta… Eres una diosa, eres la perfección misma…Soñé tenerte así, y ahora…Lo tengo… Soy un afortunado al vivir esto contigo.
Siguiendo el juego de palabras al oído, ella le contesta de la misma manera, tomándole con su mano su mentón, y mirándolo fijamente. Un par de segundos para mirarse antes de consumar todo.
Nunca pensé que este día llegaría…Pensé que nosotros estaríamos un par de meses, pero, al vernos así, frente a frente, creo que lo nuestro no es un simple capricho… Nosotras vivimos esto de manera distinta, de manera más pausada…Verte y tenerte bajo mi control me encandila, me tortura, me tienta demasiado… Tengo al chico más guapo de aquí, suplicándome para que le permita dejar hacerme suya… Yo también te deseo, con locura… Ya no soporto este suplicio, mis entrañas me lo piden a gritos…
Suavemente, comenzaron a hacer el amor…Como ambos eran inexpertos, lo hicieron con sumo cuidado, para que la experiencia fuese lo más grata posible. Perdiéndose ambos, en un momento, en inexplicables nuevas sensaciones, sonidos, rincones. Él tomó la iniciativa, sobre ella. Con mucha ternura le hizo el amor, siendo suave y pausado, nada de excentricidades…Cada gemido era miel para los oídos de ambos… Había ternura y placer; las sábanas rozaban la piel de ambos y el bamboleo de ambos cuerpos comenzaba a aumentar…Aumentaron también los latidos de ambos, su difusa respiración…La intensidad de los gemidos se intensificó, pues la ternura, ahora, le había dejado paso al deseo…Bulma deslizaba suavemente sus manos por la espalda de él, mientras Yamcha se deslizaba hacia abajo a disfrutar de aquellas montañas indómitas que había que descubrir y disfrutar. El contraste de ambas pieles carbonizaba los deseos de ambos: mientras los gemidos de ella aumentaban por la intensidad de los movimientos de ambos, él sólo se dejaba llevar, tratando de mirar a su amada, tratando de perderse frente a sus hermosos ojos. Deteniéndose para un descanso, sintiendo el choque de sus pálpitos, Ella toma la iniciativa, sobre su compañero, dejándole una exquisita vista a lo que él hubiese deseado. Ella, como toda una maestra, comienza a moverse al ritmo de sus instintos, provocando que su compañero casi caiga en éxtasis. Ahora se abría paso por las entrañas de ella, robándole un gemido, mezcla de dolor y placer…No deteniéndose, disfrutando ambos de sus propios instintos. El bamboleo se intensifica más y más; sus gemidos también…
¡Dios mío!... Guarda un poco de silencio… o los despertaremos a todos…
No me interesa lo que opinen los demás- Jadeando ella- sigue con lo tuyo…
Oh… no lo puedo creer… Eres mía…sólo mía…
Pronunciando estas últimas palabras, llegando casi al clímax…Ambos se ponen frente a frente, besándose intensamente, mordisqueando los labios rosa de ella; ella arañando la espalda de él… El placer no daba más, hasta que ella arquea hacia atrás su espalda, siente como un gemido se roba su voz y su respiración. Él, en cambio, siente que el éxtasis máximo lo libera en las entrañas de ella, cerrando sus ojos y ahogando un gemido en su garganta. No lo puede creer, es presa de sus instintos…Después, ella deja caer su sudado cuerpo sobre el de él, que pareciera que aún no reaccionara por tamaña realidad que acababa de vivir.
Dios… Dios mío… (Con la respiración entrecortada)…No lo puedo creer…Estoy en las nubes…
Normalizando un poco su respiración, Bulma sobre el pecho de su compañero, comienza sonreír por la confesión… Lo abraza y besa tiernamente, mientras cubre con la sábana los cuerpos de ambos.
Ahora tú también eres mío-Sonriendo- Y deberás comportarte como novio mío que eres ahora…
Lo se-Tratando de respirar de manera normal- Lo se…
Riendo ambos por eso, se abrazan y quedan totalmente dormidos.
El reloj despertador suena: son las 11:30 am. Entrando los rayos del sol por todos lados,
Yamcha, algo molesto, despierta, nota que aún está "cansado" por lo de un par de horas atrás. Se sonríe y no lo puede creer, tuvo a la chica más hermosa de la ciudad entre sus brazos y la hizo completamente suya. A pesar de ser un jovencito inexperto, no tuvo "efectos secundarios" aquella actividad amatoria… Estira sus brazos y se comienza a levantar, buscando su ropa interior, para irse a la ducha…--
¡Despierta!-Entrando a toda prisa Púar-Es hora de que estés en el gimnasio, entrenado… Recuerda que te vas en un par de días más…
Podrías golpear antes de entrar-Le dice un sorprendido Yamcha- Lo se, me conoces hace años, y bueno…
Amigo… No se si es de mi importancia, pero… ¿Por qué estás desnudo?-Curioso- ¿Vas a la ducha? (entra Oolong a la habitación de él)
Este… sí… ¡Eso! Voy a darme una ducha e ir a desayunar…-Sacándose el comentario de Púar- Permiso muchachos…
¿Dormiste solo anoche?-Pregunta Oolong.
Sí, ¿Por qué?-Algo nervioso Yamcha.
¿Y esto?- Tomando con sus manos ropa interior de mujer de color rosa-¿Con quien pasaste la noche?
Eso no te interesa-quitándole la prenda de las manos a Oolong- Esto no es tuyo, tiene dueña…
¿De quién?
Es de Bulma, permiso…
Oolong quedó mudo con aquel comentario, pues Yamcha no se había inmutado en contestarle, al contrario, fue firme y decidido al responderle. Dejando aquella prenda sobre un mueble, él entra a darse una ducha para despertar e ir de inmediato al gimnasio, sin antes desayunar.
En el jardín de la Corporación, Bulma había invitado un grupo de amigas para conversar sobre sus años de secundaria y como habían sido para ellas. En la mesa, había ricos pasteles y jugos frutales para degustar. Las otras muchachas, que eran 4, habían llegado a las 11:00 hrs. de la mañana, Provocando que la dueña de casa (Bulma) se levantase temprano, pues sus padres se habían ido de viaje.
Gracias por invitarnos hoy-Comenta Rina, la pelirroja del grupo- Esta será una instancia para debatir cosas de chicas.
No es nada… Ustedes han sido mis amigas desde que estamos en la primaria… Es lo mínimo que puedo hacer. Antes que nada… ¿Cómo les fue a ustedes anoche?
Cómo te fue a ti- Le pregunta la castaña de ojos verdes, llamada Erin- Te vimos acaramelada con tu novio…Supe que casi te agarraste con Blun ¿Es eso cierto?
Así es –Algo molesta por recordar- Esa zorra quería llevarse a mí Yamcha a bailar con ella… ¿Cómo lo ven?
Es una descarada-Argumenta Clío, la morena de cabello azul- Pero, por lo que tengo entendido, ella, hace bastante tiempo que tiene en la mira a tu novio.
Lo que dice Clío es cierto… Escuché la otra vez que, la primera vez que tú llegaste con él a la secundaria, Blun no le pudo quitar los ojos de encima… Parece que hasta se ha encaprichado con tu novio… ¡Ten cuidado con esa arpía!-Le comenta Fiora, la rubia del grupo- Esa zorra puede hacer uso de sus encantos con tu novio, o si no pregúntame a mí, que me quito a Aiori… (Largándose a llorar)
Fiora: sabes que cuentas con nosotras…-La consuela Erin- Esa arpía no se saldrá con la suya… ¿Cierto Bulma?
Cierto Erin… Tienes razón…Como hoy es la fiesta en la casa de Aiori, de seguro que esa bataclana irá con sus amigotas para hacernos la vida imposible…Muchachas: hay que organizarse para que esta fiesta sea inolvidable-Diciéndolo una inspiradísima Bulma- Y evitar que esa nos amargue la noche ¿Qué dicen?
Con un unísono sí de las otras 4 muchachas, se ponen de acuerdo para la fiesta de esta noche: de cómo irán vestidas, con quien irán acompañadas, a que hora llegará cada una, etc. ¡Cosas de mujeres!
Muchachas, después de esto ¿Qué harán con sus vidas?-Pregunta una curiosa Bulma a sus invitadas- Lo digo, porque, en el próximo mes comienzan las postulaciones a las Universidades más prestigiosas.
Pues yo creo que me inclinaré por la Medicina- Lo dice Clío, mientras levanta una mano.
¡Leyes!-Argumenta Erin.
Creo que seré una buena maestra de secundaria-Acota Rina.
¡Paso!-Alega Fiora- Dos años de bachillerato me vendrán bien para decidirme y ver que me gusta… ¿Y tú, Bulma?
Ciencias de la ingeniería…Eso es seguro-Riendo- Además, tendré tiempo para adelantar la carrera, pues rendiré los exámenes libres para cálculo I.
¿Y qué hará tu novio? Preguntan las muchachas a Bulma- Se supone que el practica artes marciales ¿No?
Se irá a entrenar en 2 días más-Algo nostálgica- Lo bueno es que así se volverá más fuerte y se verá mejor…
¿Se verá mejor que ahora?-Sorprendida Rina- Oye: ¿Qué dices? Nunca pensé que tú sería las novia de Yamcha… Si lo vimos en TV participando en el Budokai teinkaichi… Con mi hermana lo encontrábamos guapísimo cuando lo vimos por primera vez…Amiga: no te enojes, es un comentario…
Rina tiene razón: cuando lo vimos llegar el primer día a clases casi nos caímos de la impresión, hasta que tú le agarraste el brazo y no te soltaste más de él… Yo dije Wow!, qué chico más guapo tenemos de compañero, pero supe de tu parte que era tu novio…
-Comenta Fiora.
¡Qué suerte tienes, Bulma! Si hasta me das envidia de tener un novio tan guapo como él-Le dice Clío, mientras toma un vaso de jugo- No te enojes, son comentarios…
Lo se, por eso… ¡Cambiemos de tema!-Algo complicada de escuchar tantos halagos para su novio- Nos juntamos a las 23:00 hrs. En el tranvía de la calle Central ¿Ok?
En el 4to piso, en el gimnasio, Yamcha continúa haciendo ejercicios en las máquinas, sudando mucho para dar su máximo rendimiento. Las gotas de transpiración se dejan caer por su rostro, sus brazos soportan el extenuante ejercicio…Yamcha se detiene, a tomar agua, algo para recuperar el agua perdida. Ve por un ventanal a las visitas que tenía Bulma hoy: eran las chicas de la secundaria, sus mejores amigas. Continúa mirando hasta que divisa a Bulma, que conversaba con las muchachas y se reían de quizás que cosa. Mientras la mira comienza a recordar cada detalle de la madrugada, cada sensación, cada detalle que vivieron juntos. Siente la necesidad de ir corriendo a besarla y abrazarla entre sus brazos, pero, las visitas lo detienen…Bulma nota desde el primer piso que Yamcha la ha estado observando, pero ella mira hacia otro lado, evadiendo la mirada de él. Triste por esa actitud de ella, continúa entrenando, aumentando el peso de las máquinas, tratándola de olvidarla a momentos…De saber que ella ahora lo ignora, si hace un par de horas atrás era sólo de él. Púar, notando la cara triste de su amigo, se acerca con una bebida.
¿Qué sucede amigo? ¿Por qué tan triste?-Le pregunta Púar.
No es nada , nada… Son cosas mías-Le contesta un melancólico Yamcha- Además: debo entrenar, pues hoy será mi último día acá…
¿Último día? ¿No se supone que te vas pasado mañana?... ¿Acaso peleaste con Bulma?
No, no es eso…-Guardando silencio- La verdad es que…No se… Nosotros no hemos peleado pero… Me siento extraño, siento que algo me falta.
¿Acaso ella ya no te quiere? ¿Es eso?... Amigo: hay un sin fin de chicas que quieren conocerte… Si con Bulma no resultó, bueno… ¡Quizás con otra sí!
No Púar, no es eso… Permiso, voy a la piscina…Voy a nadar un rato… ¿Se han ido las visitas de Bulma?
Parece que sí, ojalá… Pobres chicas: Oolong estaba vuelto loco por conocerlas. Si Oolong se porta mal, Bulma le dará un golpe en la cabeza para que aprenda modales.
Después de la visita de sus compañeras, Bulma retira los platos y vasos de la mesa que ha habilitado para agasajar a sus visitas que se han marchado. Reúne cada plato y cada vaso para que la máquina encargada de la limpieza lo haga. Mientras hace eso, recuerda lo de la madrugada, siguiendo en su quehacer. Recuerda como las manos de su novio se deslizaron por su suave piel, como él fue tan tierno siendo tan inexperto. Un chapuzón la desconcentra y hace que se dirija lo más rápido a la piscina a ver quien es el responsable de aquel sonido.
Ah, eres tú-Mientras ve a Yamcha nadar a través de la piscina- ¿Por qué no bajaste a desayunar con nosotras?
Completando el tramo del nado, Yamcha se devuelve lo más rápido posible hasta el lado de Bulma, saliendo de la piscina. Un ajustado traje de baño celeste, corto, que contrasta con su piel morena. Gotas de agua que se deslizan por sus marcados pectorales, piernas, brazos y cabello. Su cercanía pone nerviosa a Bulma, que se aleja un poco, evadiendo su mirada.
No quise interrumpirla, señorita Brief… Además, tu te llevas bien con ellas, yo no…
Bien, si no quieres estar aquí, sabes cual es la puerta de salida-Apuntándole la puerta principal- Recuerda: las reglas las pongo yo.
Lo se muy bien, Bulma- Algo triste- Lo se tan bien, que lo único que quería era despertar contigo hoy… Quería besarte, decirte cosas al oído, pero veo que hoy eso no se puede…
¿Acaso tu crees que yo no?-Contradiciéndole- ¿Acaso piensas que sólo lo de la madrugada fue un capricho?
Pareciera así para mis ojos…
Eres un egoísta… Sí, eso eres… ¿Sabes? Ahora lo comprendo todo: sólo me has buscado por sexo…Hiciste que me entregara a ti y que te diera lo más preciado para darle rienda suelta a tus deseos. Ustedes son todos iguales…
Sabes que no soy igual a los otros: sabes que ningún otro te va a seguir del desierto hasta acá…Sabes que ningún otro se cortará el cabello y abandonará sus costumbres por ti… Sabes que no hay otro que te quiera más que yo, que te desee como yo ahora… Lo sabes…
Dándole la espalda, Yamcha se marcha en busca de una toalla y va en dirección a su habitación. Bulma queda perpleja al ver a su novio darle la espalda, en vez de discutir por una niñería.
¡Por qué le dije eso! Debí haber callado… ¿Qué brutalidad le he dicho?-Tomándose la frente en señal de error- ¿Por qué lo trato así? Si no me has hecho nada malo…
Bulma… Ambos están en lo incorrecto-Acota P mientras se acerca a ella- Yamcha anda en estos días muy especial, sobretodo esta mañana, y tú estás muy irritable… ¿Qué pasa entre ustedes dos? ¿Acaso ya no se quieren?
No es eso, Púar… Nosotros dos… Bueno… -Sonrojándose con aquel comentario- la respuesta no va por ahí… ¿Y si te cuento un secreto?
Soy una tumba-Tapándose la boca- nadie se enterará de esto.
¿En serio? Ni el mismo Yamcha lo puede saber… ¿Lo prometes?
¡Prometido!
Bien, lo que te contaré quedará entre nosotros dos… Quizás yo soy la causante de todos esos cambios de ánimo de tu amigo… Si fuera hombre, creo que estaría en las mismas-Mirando hacia el horizonte y suspirando- La verdad que lo nuestro hace tiempo que no es un capricho adolescente: al contrario…
¿En serio?- Sorprendido Púar- Yo pesaba que te habías aburrido de mi amigo… Pues, como ves, estaba equivocado…
¿Cómo me voy a aburrir de él?-Sonriendo coqueta- él es el único que sale a la siga mía tras una pelea… Es muy caballero, respetuoso y guapo-Iluminándosele los ojos- aunque algo…
¿Algo qué?... ¿Vas a decir algo más?
No Púar, son cosas mías- Sonrojada- No te preocupes… Lo más probable será que hoy salgamos con Yamcha a una fiesta en la casa de un ex de una de mis mejores amigas… ¿Te pido un favor?... ¿Puedes hablar con él?... Es muy probable que ahora no quiera escucharme…Por favor.
Cómo digas… A Yamcha también se le pasará pronto la rabieta, no te preocupes…
Tener a alguien a quien amar,
Pues necesito sentir esa extraña sensación…
Pasó el tiempo y la he encontrado;
Chocolates, rosas y flores le he enviado,
Pero siento que ella aún me ignora.
Quisiera quererte menos,
Pero es imposible oponerme a tus encantos.
Deseo que lo nuestro embellezca todo,
Que la primavera sea una linda palabra,
Que tus labios hagan juego con los cerezos,
Que yo tenga la fortuna de tenerte.
Como la fortuna que he tenido hoy.
Sentado en un rincón, en el escritorio que tenía su habitación, Yamcha continua pensando sobre su estadía en la Corporación. Reflexionaba los lindos momentos que ha vivido en aquel lugar, las buenas personas que habitan aquel hogar, su novia, las mascotas… Mientras recuerda, pasa su mano por el corto cabello que tiene… Un cambio de look que tuvo que hacer al llegar a la ciudad.
He desecho mis tradiciones por ti
He roto la promesa de mi soledad.
Mi lecho ya no está solo,
Pues ya estás junto a mí.
Mi cabello ha abandonado mi estirpe,
Lo he hecho por ti…
No ignores mi presencia,
No divulgues mis secretos…
Guarda silencio cuando estoy contigo,
Porque siento que por dentro estalla mi locura y mi espera.
Amigo ¿Podemos conversar?-Entrando Púar por la puerta de la habitación- He notado que andas muy extraño…Dime ¿Qué sucede?
Bien, pues… Es sobre Bulma y yo-sonriendo algo melancólico- Ya no se que voy a hacer amigo: esa chica me tiene loco… Y lo peor para mí es que sabe que me tiene en la palma de su mano.
Sintiendo la conversa, Bulma se gana cerca de la puerta de la habitación, para escuchar algo, y si algo de eso tiene relación con ella.
Amigo, no te pongas así. Bulma es una buena chica, no creo que sea caprichosa contigo- Comenta Púar- Me acabo de encontrar con ella en el jardín, y me dijo que lo de ustedes ya no es un capricho de adolescentes ¿A qué se refiere ella con eso?
No se- Tratando de desviar la pregunta, pues sabe a que se refiere- Quizás ella tiene otros planes para mí.
No creo, amigo. Ella estaba triste en el jardín… Creo que ha de estar arrepentida…Amigo: las mujeres son como el cielo del otoño, cambian en un instante.
Oye: ¿De dónde sacaste esa frase?-Le pregunta un curioso Yamcha- Lo pregunto porque tú ni te interesas en esos temas.
Me lo dijo Oolong… ¡Ese Oolong es un poeta para las frases!
¿Sabes? Tienes razón, voy a buscar a Bulma y hablaré con ella. Necesito hablar con ella…es lo mejor.
Notando Bulma que él la iba a buscar, sale a toda prisa a su habitación, corriendo como el correcaminos para llegar lo más pronto a su habitación. Abre la puerta, enciende su laptop y hace como si estuviera ocupadísima escribiendo quizás que cosa. Siente un leve golpeteo en la puerta: es Yamcha que está a la espera de querer conversar. Se arregla, toma su cabello y trata de respirar tranquila, pausada.
Ho-hola…Este… ¿Podemos conversar?-Pregunta él.
Cómo no, pasa…-abriendo la puerta hasta atrás para que ingrese a la habitación de Bulma- ¿De qué quieres conversar conmigo?
Sentándose en la cama, mira al techo, buscando las palabras y buscando inspiración. Mira los hermosos ojos azules de ella, provocando el recuerdo de la mañana. Se sonroja, tratando de calmar un poco sus instintos.
Es por lo de la mañana- Mirando al suelo- Bulma, si yo no soy el que tu buscas yo aceptaré lo que tu decidas… Yo-- (interrumpido por ella que pone sus dedos entre los labios de él)
Estás equivocado-Ahora tomándole la mano- Eres un chico muy especial. Aún eres inmaduro para muchas cosas, si aún te comportas como un niño con juguete nuevo. Pero en otros ámbitos eres lo que yo tanto he anhelado. Eres mi bandido, mi dulce y tierno bandido.
¿Lo crees?-Sorprendido- Yo pensaba que tú estarías molesta…Bien, pues estaba equivocado. Y por lo de la mañana…
¿Lo de la mañana qué?-Sonrojada y tratando de mirar al suelo- bien, yo…bueno…para ser la primera vez no fue nada de malo… Aunque estaba algo asustada con algunas cosas…Algunos mitos.
¿Cuáles mitos?-Algo curioso por saber más- Bien, yo también estuve asustado…Más feliz que asustado… No pude creer lo que hoy vi.
¿Verme a mi?-Pregunta Bulma- Bueno, algún día iba a pasar esto…Yo nunca había visto a un chico desnudo… Fuiste el primero… Bien, pero, no se…
Dime ¿Te hice daño?-Preocupado- No quise ser bruto, por nada del mundo…
Es que las proporciones de tu anatomía me sorprendieron-Sonriendo maliciosamente- Está bien, eres un hombre, pero yo nunca pensé que estabas tan bien desarrollado…
Ah, era eso-Sonrojado por el halago- Pues ahí tienes… Nunca pensé que tú te fijarías en esos detalles. Me equivoqué… Entonces ¿Te gustó?
Claro que sí…Es más, nunca pensé que hacer el amor iba a ser tan entretenido y extenuante-Mirando sus oscuros ojos y acariciando la cara de él- Fue maravilloso lo de la mañana, me hubiese gustado haber dormido contigo hasta tarde, pero sentí que mi madre andaba rondando, por eso me marché hasta mi habitación.
Bulma, se te quedó esto en mi habitación- Sacando de su bolsillo la pantaleta rosada- Es tuyo. Tienes que ser más precavida, Oolong lo encontró al lado de mi ropa interior.
Ay, no. Ese libidinoso ahora me tapará de preguntas- Riendo- No se por qué es tan entrometido en mis cosas.
Bulma, con lo de la mañana parece que estoy más enamorado de ti-Abrazándola sin temor-Siento que esto me ha aferrado más a ti.
Lo se, Yamcha, lo se… Yo también me he sentido rara hoy…Ando con los recuerdos de la mañana dando vueltas en mi cabeza, recordando como fuiste conmigo al hacerme tuya. Como fuiste tierno y como logramos ser uno. Te amo Yamcha-Dándole un acalorado beso.
Tenerte hoy entre mis brazos fue mi locura- Acariciando el rostro de ella con sus dedos- No puedo creerlo: un simple mortal como yo pudo disfrutar de la diosa más preciosa que pisa esta ciudad…No lo puedo creer.
Créelo- Mientras continúa mirándolo- Yo también soy una afortunada: con mis amigas conversábamos en la mañana sobre chicos guapos y saliste tú al tapete. Todas te encuentran guapo…A veces no se si enojarme o enorgullecerme. Pero ahora eres mío, sólo mío, pude tenerte en mis brazos, sentir como enloqueciste al verme y al tenerme…
No sabes como te extrañaré cuando me vaya- dándole un beso en la mejilla- No sabes como extrañaré verte por las mañanas, como extrañaré nuestras peleas por niñerías- Sonriendo ambos- Te necesito.
Yo también te extrañaré mucho- Abrazándolo- Extrañaré verte por las mañanas, ver tu cara sonriendo y aguantando mis caprichos… No ver al chico más guapo…No tenerte en mis brazos, ir al cine, al parque.
Esto será por mi bien, además que nos podremos ver igual, quizás no tan seguido como yo (de repente, Bulma comienza llorar)
Es que…es que te extrañaré tanto, más ahora que tú y yo-Mientras Yamcha le seca las lágrimas- Me da pena saber que te veré menos, y que sólo te podré ver una vez a la semana.
Yo también te extrañaré mucho- Acariciando y arreglando el cabello de ella- No sabes como serán estos días para mí: no verte, no besarte, no acariciarte, no tenerte, no poder hacer-- (Mientras ella lo besa repentinamente)
A provechemos estos días que nos quedan. Ven, te mostraré algo que había guardado.
Buscando entre sus libros, saca una fotografía en donde aparecen los dos, abrazados y sonrientes, como si nada advirtiera lo que se vendría a futuro.
Es la primera foto que nos tomamos, aún tenías tu cabello largo. ¿Te acuerdas de ese día o no?-Pregunta ella.
Mmm… No muy bien pero parece que… Ese fue el día que me besaste por primera vez ¿Está correcto?-Cruzando sus brazos él- Recuerdo muy bien ese día pues casi me morí de la impresión.
Ah, tan sensible que eres-Riendo del comentario- Bien, lo reconozco… Me encantó que fueras un chico malo que lograba conocer y ver su lado bueno.
No soy un chico malo: lo de la fama del ladrón del desierto era porque sólo asaltaba camiones de los grandes bancos y les quitaba suculentos botines… Pero de qué me servía ser fiero si les temía a las chicas.
¿Aún me temes?
Sí-Riendo- En serio, me causas cierto nerviosismo cuando te me acercas.
¿Cómo ahora?-Mientras ella se sienta sobre sus piernas- Dime… ¿Estás nervioso?
Un poco-Mientras desliza sus manos por la cintura de ella- Pero ahora me puedo controlar un poco más.
Bueno, Está demás decirte que hoy en la noche será la fiesta en la casa de Aori- mientras acaricia el rostro de él- Quiero que lleguemos juntos y les demos clases de baile al resto. ¿Te parece?
Sí, pues Aiori me había invitado mientras hablé con los muchachos ayer- Rascándose la cabeza- ¿Se supone que es una fiesta de disfraces?
Sí, qué entretenido… ¿Has pensado de qué te disfrazarás o no?-Pregunta Bulma- Pensaba ir disfrazada de odalisca… ¿Qué crees?
Buena idea, tú siempre tienes excelentes ideas. Así yo también visto parecido a ti… ¿Te parece si me visto como un emir árabe?-curioso de la respuesta de su novia.
Te verás sexy- abrazándolo sin soltarlo- Me imagino lo guapo que te verás en esta noche.
Tu también… Si sólo basta con mirarte por un momento. Recuerdo la primera vez que te vi…Eres tan hermosa ante mis ojos que… -sonriendo.
¿Qué?-Preguntando- ¿Acaso tengo otras cualidades más? Una chica como yo tiene muchos encantos… Pero lo bueno es que estoy con el chico que siempre busqué.
Ojalá siempre fueses así: tierna, dulce, cariñosa- Comentándoselo al oído- De esa Bulma yo me enamoré. Pero cuando te enojas, prefiero no hablarte…Bueno, siempre salgo tras de ti… No se que te parecerá, pero, desde que estoy contigo dedico un par de horas para escribir cosas…
¿En serio?-Sorprendida- Yamcha… ¿Has escrito algo sobre mi?
No…nada… ¡Bromas! Si te he escrito, obvio que sí. Toma, lee esto-Pasándole un montón de pequeñas hojas que tenía en su pantalón- Ojalá te guste lo que dicen en ellas.
Déjame ver- Mientras busca algo interesante entre las hojas, algo que le llame la atención- Espera…
"Ella es como la luz del día a mi vida,
Ilumina cada latido que tengo,
Cada respiro que inhalo.
No me sirve de nada mirarla,
Pues quiero besarla para que apague mis anhelos,
Nunca había visto tanta belleza en una flor.
Mi alma baldía llamaba por ti,
Y te conocí sin querer,
Sin medir que saldría persiguiéndote,
Guiándome sólo al buscarte por las estrellas.
Te encontré,
Te hablé,
Eliminé mis temores.
Siento que te tengo,
Que te adoro.
Daría cualquier cosa
Vaya…Nunca pensé que tú me querrías tanto-Mirándolo fijamente a él- Además, una chica linda como yo se merece lo mejor.
Qué vanidosa y ególatra eres, Bulma-Comentándole- Bien, pues…Espérame un poco, vuelvo enseguida.
Cómo digas… Pero ¿Adónde vas?-Curiosa, cruzando sus brazos- No tardes demasiado.
Sentada, muy relajada, Bulma espera a su novio, pues él salió en busca de algo que ella no se imagina qué. Sonríe mientras piensa que la espera la pone nerviosa; imagina y recuerda todos los momentos que han vivido juntos, desde que lo conoció hasta el día de hoy. Piensa en lo tierno que él ha sido y lo guapo que se ha puesto en estos últimos meses. De pronto, Yamcha entra otra vez a la habitación, con algo oculto tras su espalda, quizás una flor, quizás chocolates, no sabemos.
Quiero que cierres los ojos mientras yo me acerco a ti- Ganándose al lado de ella, sentándose a su lado- No mires, no hagas trampa.
¡Qué será! Ya, no quiero esperar más… ¿Puedo abrir mis ojos?-Pregunta inquieta.
Ábrelos…
¡Oh, Yamcha!-Mientras recibe una rosa roja y una caja de bombones de chocolate por parte de su novio- Cómo te preocupas tanto de mí…Qué tierno eres conmigo…
¡No es nada!-Rascándose la cabeza- Te lo mereces, de todas maneras. Eres mi chica ¿Cierto?
Asintiendo con la cabeza, Bulma comienza a sonreír por lindo y tierno gesto de su novio, dándole un gran abrazo, cosa que él responde, abrazándola a ella con sus fuertes brazos. Cobijada en el regazo de él, Bulma le regala parte de su hermosura al mirarlo con sus profundos ojos azules, provocando que él se sonroje, y evada la mirada de ella.
Yamcha ¿Por qué te has sonrojado? No me digas que aún me temes- Comenta Bulma mientras se desenrolla de los brazos de su novio- Sabes muy bien que no muerdo.
Lo se, lo se, pero… No puedo evitar sonrojarme cuando te miro. No se… creo que aún te tengo miedo o es sólo poca costumbre de mirarle los ojos a una chica bonita como tú-Tratando de mirarle los ojos- No hagas eso Bulma, por favor, jajajajajajajaja (ella le hace cosquillas)
No seas tímido conmigo, a ver-Mientras continúa haciéndole cosquillas- Qué cosquilloso eres…Entonces eres celoso también… No te me arranques Yamcha, que te voy a atrapar.
¿Celoso, yo? Por favor…Ah, que me acuerdo tu también eres cosquillosa ¡Ven acá!-Lanzándose a Bulma como si ella fuese su presa, atrapándola contra su cuerpo- ¡Cosquillas, cosquillas!
Jajajajajajajajajaja- Riendo hasta desfallecer en los brazos de su novio- No, jajajajaja, no sigas, jajajajajaja. Basta, jajajajajajaja-Mientras él deja de hacerle cosquillas.
Entonces, ven acá-acercándola hasta él, sentándose otra vez ambos en la cama, abriendo la caja de bombones- ¿Quieres chocolate?
Si sabes que me encantan-Iluminándosele los ojos a Bulma- No me hagas esperar, dame un bombón.
Con cuidado, Yamcha saca un bombón de chocolate que estaba en la caja, dándole de comer a Bulma. Ella, de manera muy sensual, come aquel bombón, degustándolo lentamente, provocando que su novio quede hipnotizado al verla comer el chocolate. Una sonrisa nerviosa por parte de él le indica a Bulma que lo tiene "en la palma de su mano". Tomando otro bombón de la caja, Yamcha hace el mismo rito anterior: con sumo cuidado da de comer a Bulma, hipnotizándose otra vez al mirar los labios de su novia mientras degusta el chocolate. Ella, notando el nerviosismo de él, saca un bombón de la caja y hace exactamente lo mismo con él, le da un bombón de chocolate blanco, que estaba relleno con frambuesa.
¡Ay, creo que me voy a desmayar!-Comenta Yamcha mientras degusta el chocolate- No hagas eso, ¿ya?
¿Hacer qué?- Mientras se lleva a la boca de manera sensual otro bombón de chocolate- ¿Eso?...
Creo que voy a necesitar una ducha de agua con hielo-Sacando carcajadas a su novia con el comentario- Eres la culpable, ¿Eh?
Sonriendo ambos por la confesión, Bulma nota cierta "incomodidad" por parte de su novio, sonrojándose. Yamcha le dice que eso es normal, pero le pide que coma de manera "normal" los bombones". Después de un rato, ambos se ríen de lo embarazoso de la situación pasada, y se abrazan, hasta que la madre de Bulma los llama a cenar. Recuerdan que deben prepararse para la noche, pues irán a la fiesta de un conocido de ambos de la secundaria. Con una sonrisa cómplice, Yamcha se pone de pie y ofrece su brazo a Bulma para salir de su habitación. Ella le responde de la misma manera. Deben aprovechar el tiempo, pues es la última noche de él en aquel lugar.
