Apoyados en el árbol del jardín, la pareja, tomada de la mano se mira y sonríe de manera cómplice, como si tuviesen que ocultarle un gran secreto a los demás, y pues que lo tenían. Ella, mira a su novio con sus hermosos ojos azules y le da un tierno beso en la mejilla mientras él rodea la cintura de ella con sus fuertes brazos y la apega hacia su cuerpo, causando una carcajada de Bulma por rápido accionar de su novio. Es él quien la mira, con sus penetrantes ojos oscuros y mirada de niño ingenuo, buscando respuestas a sus ilusiones y deseos que ahora están por dominarlo. Con su mano derecha quita el mechón que cubría la cara de ella, dándole después un tierno beso en los labios, pausando su beso, disfrutándolo al máximo. De a poco, él la estrecha contra su cuerpo y la acorrala contra el árbol, no dejando ningún centímetro de distancia entre ambos. Ella se deja llevar por el juego de él, no sintiéndose intimidada ni acosada, también participa de esta extraña actitud que antes no tenían. Las manos de él se introducen bajo la remera de ella, tocando su piel, su espalda…Sorprendida, Bulma trata de evadir un poco este juego, pero él, para despistarla, besa otra vez sus labios rosa y sube de a poco la prenda de vestir mencionada, provocando que Bulma se sienta incómoda, mirando a todos lados:

Basta… Así no Yamcha-Ordenando su prenda de vestir- No seas descarado conmigo ¿Eh?

¿Acaso no te gustó?-Bajando su tono de voz y acorralándola otra vez contra su cuerpo- Me tienes loco, loco… No se que hacer para apagar este ímpetu que tengo al estrecharte contra mi cuerpo yo…

Yamcha, debes darte un baño con agua fría y ojalá poner hielos en la tina también… ¡Por dios! ¡Hombres!-Tosiendo por la incomodidad- Debes aprender a controlarte.

A ti te gusta que te abrace y que te acaricie, como hoy en la mañana-Tomándola de la cintura y besándole el cuello- Sabes que te deseo mucho…

¡Oh, Yamcha!-Sacándole un pequeño gemido- Aquí no, pues mi madre llegará pronto y nos puede sorprender quizás en qué cosa.

Entonces vamos al parque, oscurecerá pronto y nosotros podemos, bueno…-Algo sonrojado, mientras la vuelve a estrechar contra el árbol, sintiendo la diferencias anatómicas de ambos- Me vuelves loco.

Está bien, pero primero debo hacer un par de cosas antes de salir-Acomodando el escote de la remera, llamando toda la atención de su novio, provocando que él sólo mire sus pechos por un momento- Mírame cuando te hablo, Yamcha ¿Quieres?

¿Qué quiero qué?-Embobado mirando el escote de ella y acariciando suavemente con ambas manos la espalda de ella, tratando de deslizarse más abajo hasta que…

¡Sinvergüenza!-Dándole una cachetada de lleno- ¿Quién te crees que eres para tocarme el trasero?

Pero Bulma…-Totalmente cabizbajo y con una enorme gota de sudor- Yo creí que no te enojarías y por ello yo…

¡YO SOY UNA SEÑORITA DECENTE! Y no una cualquiera… -Totalmente sonrojada por el "agarrón" que le proporcionó su novio- ¡Déjame sola!

Enfurecida, Bulma entra a toda prisa a la cocina para sacar algo del refrigerador, pues tenía algo de hambre y estaba oscureciendo. Saca una caja de leche y se sirve en un vaso, sentándose en la silla más próxima. De pronto, Entra la Señora Briefs, sorprendiéndose de encontrar a su hija con cara de pocos amigos.

¿No me digas que te peleaste con Yamcha otra vez?-Curiosa por la noticia- Hija: podrías ser un poco más tolerante con él, no es un mal chico, a parte que se nota que te quiere mucho.

¡No es eso mamá! –Enfurecida por el comentario-Esas son cosas que no te interesan y no deberían importarte… ¡Es mi vida!

Pobre Yamcha: tan guapo y con una novia tan enojona como tú…Hija: estás en la edad difícil-Sonriendo.

¡Uuuuuuuyyyy!-Gritando furibunda- ¡No te metas en mis cosas!

Cambiando de tema: encontré sus encargos, pues está tu traje de odalisca y el traje de emir árabe para Yamcha… Estaban en una ganga de precio, fíjate que el vendedor me contó que estaban rematando disfraces, pues la moda de las secundarias y de sus graduaciones los tenían siempre con alta demanda de renovar stock de ropa y….

¿Terminaste?-Cruzando sus brazos en señal de tregua- Debo ir a arreglarme, no quiero llegar atrasada.

¿Cuándo parte Yamcha a Kame House?- Pregunta la Sra. Briefs.

Pasado mañana… ¿Por qué?

Disfruta estos días que les quedan a ambos juntos: por lo que me has contado, el entrenamiento de él será duro y quizás quedará tan exhausto que no tendrá ganas ni de verte, recuerda que los hombres a esta edad son unos verdaderos robles, jejeje jejeje.

No seas desubicada con tus comentarios, mamá-Tratando de cambiarle el tema- Es muy desubicado de tu parte hacer esa clase de comentarios, además, eso corresponde a mi vida personal.

Recuerdo que cuando éramos jóvenes con tu padre, cuando aún éramos novios, pasábamos "haciendo ejercicios" corporales durante tardes enteras. Tu padre era muy tímido y yo como nunca he sido introvertida tomé la iniciativa. Él era un verdadero toro conmigo y…

¡Mamá!-Haciéndola callar- Que desatinada eres con eso…

¿Acaso tu nunca lo has hecho con Yamcha?- Preguntando de manera aguda- ¿Estoy equivocada o no?

No pienso responder a eso-roja con el comentario.

De pronto, entra por la puerta Yamcha, que queda callado mirando a las dos mujeres que debatían un tema que él ni tenía idea que era. Pidiendo permiso, saca una botella de jugo que estaba dentro del refrigerador y se sirve un gran vaso de éste. Al mismo tiempo, la mamá de Bulma vuelve al ataque con su arsenal de preguntas.

Yamcha, querido, estábamos conversando con mi hija acerca que algo que uno hace a su edad ¿Te puedo preguntar?-Le dice la señora al muchacho.

Mamá ¡Basta!-Ahora si que estaba enfurecida Bulma- él no quiere participar de tus preguntas.

¿Has tenido sexo con mi hija sí o no?

Pobre Yamcha, escupió todo el jugo que tenía en la boca con tamaña preguntita. A veces, las preguntas más ingenuas son las más peligrosas. Cómo la impresión de la interrogante fue tal, Yamcha hasta se atoró con un poco de jugo que tragó, tosiendo de manera descontrolada. B tratándolo de ayudarle, le trae un vaso de agua para que se le pase el mal momento.

¿Viste lo que hiciste? Quiero que nos dejes solos con mi novio, AHORA.

De un dos por tres, la Sra. Briefs desaparece de la escena, sin dejar rastro alguno. Normalizándose, Yamcha comienza a respirar bien y trata de volver a la normalidad, dando un gran sorbo al vaso de agua que Bulma le había traído para pasar el ahogo.

¡Ufff!-Suspirando aliviado- Casi me ahogué de la impresión, jajajajajajajaja…

¿De qué te ríes?-Cruzando los brazos- No me parece gracioso que te rías de tu cuasi desgracia. No puedo creer lo desubicada que es mi madre contigo…Supongo que no le ibas a responder ¿O sí?

Lo estaba pensando- Rascándose el mentón, dándose cuenta que le había crecido un poco de barba- Mmm… No creo, esos son secretos de pareja…

¡Uf! ¡Qué bien!-Suspirando aliviada-Ya veía que mi madre te hacía hablar y…

Un caballero no tiene memoria, Bulma-Le dice Yamcha mientras da un último sorbo al vaso de jugo- Además, pienso que andas algo alterada últimamente.

¿Alterada, yo?-Sorprendida- ¿A qué te refieres con que ando alterada?... Si te refieres por la cachetada que te di afuera por tocarme el trasero, bien merecido lo tienes: te doy un poco de confianza y mira con lo que sales.

Pero Bulma: no te enfades, lo se, fui un tarado al hacer esa burrada, además me lo tenía merecido…-Cabizbajo- Perdóname Bulma, no fue mi intención hacerte eso en el jardín. Quiero saber si me disculparás… ¿Lo harás?-Tomándole la mano.

Umm, no se… Creo que lo voy a pensar-Mientras trata de soltar la mano de su novio, en señal de rechazo- Una señorita decente como yo--

… No se merece ese trato-Completando la frase de ella- Lo se Bulma, lo se pero… Cómo te lo explico… Siento que cada vez que te veo mis hormonas se vuelven locas y sólo me hacen pensar cosas que me hacen sonrojar… Si comprendiese lo que siento, yo…

Entonces ¡No me mires tanto!... Se que soy irresistible y muy bonita: pero tu actitud este día conmigo ha sido muy, pero muy efusiva.

Acercándose como rondando a su presa, Yamcha se gana al costado de Bulma, acercándose hasta su oído, para susurrarle suavemente un par de palabras.

Hoy nunca lo olvidaré: fue el día en que te hice mía…Sentir tu piel y escuchar tus gemidos fue…-Riendo nervioso mientras le habla pausado y con una profunda voz varonil- …fue un regalo que un simple mortal como yo casi murió en el acto…Pero no fue así… ¡Dios mío!...

Entonces… controla tus actos… Mira que yo tampoco soy de fierro-Mientras suspira y se ríe con aquella confesión- La verdad es que yo estoy algo…

¿Confundida?-Argumenta él- No lo creo…

Basta Yamcha-Cambiando el tema mientras se aleja de él- No hablemos de eso más por hoy. Ve a cambiarte: partimos en una hora más a la fiesta de disfraces.

Cómo digas, Bulma- Acatando el comentario.

Después de un momento, Bulma que estaba casi lista, comienza a maquillarse frente al enorme espejo que tiene en su linda habitación: su traje de odalisca le había quedado a la perfección, sólo le faltaba delinear sus ojos y hacer una coleta con su cabello peliazul. Continuaba su acto, mirando como encrespaba sus pestañas. De pronto, una imagen de la mañana se viene a su mente: sentir las manos de su novio deslizar por su cuerpo la estremeció. Pensó y se rió de la situación, pero siguió su cometido… Un par de minutos después lo mismo: recordar las palabras que su novio le decía mientras hacían el amor la hizo sonrojar, pues recordaba cada palabra, cada respiro que el pronunció. Sin querer, con el nerviosismo de recordar cada pasaje tan vívido, botó al suelo una pequeña botella de perfume. Un par de golpes en la puerta la hicieron reaccionar y terminar de maquillarse completamente.

¿Quién es? ¡¡Ya voy!!-Algo apurada poniéndose los aretes- ¡Ya voy!

Abriendo la puerta, totalmente lista para partir a la fiesta, lucía espectacular: su traje de odalisca comprado por su mamá le había quedado a la perfección. El maquillaje era ad-hoc y lucía preciosa.

Bu-Bulma…Te- te ves hermosa…-Lo dice un sorprendido Yamcha que contempla de pies a cabeza a su novia- No lo puedo creer…Wow!

En un momento de silencio entre ambos, Bulma se sorprende de ver a Yamcha de emir árabe: de traje blanco, con sus fornidos brazos descubiertos, la kufiyya que le cubría la cabeza como si estuviese en su antiguo hogar, una capa blanca que casi llegaba al suelo y su espada. Lo mira fijo, con una mirada de chica ingenua, y le sonríe. Yamcha no entiende, pero le sigue el juego.

¡Te ves guapo! Seré la envidia de la noche… Vamos, no lleguemos atrasados.

Yo conduzco-Sacando las llaves de su motonave- Si iremos así, que parezca lo más real posible: como en los viejos tiempos. Ven, sígueme.

Descendiendo por las escalas, ella lo apura y lo toma de la mano. Se despiden a la pasada de los dueños de casa y salen con rumbo a la motonave. Bulma lanza una cápsula para sacar un casco antes de subir a la máquina. Yamcha, en cambio, enciende el motor y ayuda a Bulma a subir para partir.

¿No te pondrás casco?-sujetándose a él, mientras enrolla sus brazos- Los policías aquí son cosa seria y no quiero problemas.

Lo haremos a mi modo- Acelerando y sacando ruido con el motor- Confía en mí: recuerda que nadie dio conmigo en el desierto, menos lo harán acá… Sujétate bien.

A toda velocidad por las calles de la ciudad, la pareja viaja. Bulma se aferra en la espalda de su compañero mientras vuelan en la motonave y él conduce, como en su antiguo hogar, a toda velocidad. Evadiendo coches y autobuses, la pareja toma la pista central de la carretera para llegar a las afueras de la cuidad. Ahí será la fiesta, en la casa de un compañero de secundaria. Bulma divisa a lo lejos la casa y le indica a Yamcha donde es.

Llegamos: estaciona por aquí-Indicando con la mano y descendiendo de la motonave- Date prisa, que ya son las diez de la noche.

Qué apresurada estás hoy- Apagando el motor de la motonave y volviéndola cápsula- Tranquila: si ya llegamos. No veo por qué tanta prisa.

La entrada de la casa donde se iba a hacer la fiesta era espectacular: hermosos y grandes pinos adornaban la entrada. Inmensa campiña que parecía interminable que era iluminada con la luz de luna y muchas antorchas predispuestas en el camino guiaban a todos los invitados de aquella prestigiosa secundaria. Guardias en la entrada saludaban cordialmente a los jóvenes invitados y les indicaban hasta donde debían llegar. Bulma divisó a sus amigas y corrió a saludarlas. En cambio Yamcha se quedó estático mirando a su novia.

¡Chicas! Sabía que vendrían- Feliz saludando una por una a sus amigas- ¡Qué bien saber que estaremos todas hoy! Esto será inolvidable.

Oye Bulma ¿Acaso ese "árabe" no es tu novio?- Le comenta una de las chicas- Dile que no sea tímido y que nos salude, anda.

Llamándolo a que se integre al grupo, Yamcha se acerca hasta el grupo de chicas, saludándolas una por una, causando una cierta incomodidad a Bulma.

¡Qué envidia me das Bulma de tener a un novio tan guapo!-Le dice Erin- No te enojes amiga, si es sólo un halago.

¿Qué opinas al tener de novia a Bulma?- Le pregunta Rina- Claro, si es que quieres responder.

Que soy el hombre más afortunado de tener a la chica más guapa conmigo, a la más sexy, la más lista… Y en el fondo es tierna y muy dulce-Sonrojado y riendo mientras lo dice.

¿Acaso nosotras no somos guapas?- Acota Erin que venía disfrazada de wonder woman- ¿Qué opinas?

Ustedes son todas guapas-Con la mano en la nuca, dándose cuenta que a Bulma no le había agradado el comentario- Todas las chicas tienen bellezas distintas, como las flores del desierto: cada una es única y especial.

¡Qué sexy halago de tu parte!-Dice Rina- ¿Ves Bulma? Tu novio es un verdadero galán y…

¿Terminaste con tus comentarios?-Cruzando enojada los brazos, en señal de total desacuerdo.

Bulma, no te enojes, es sólo un comentario--

¡Taro! Qué sorpresa tenerlos acá a ustedes dos-Saluda el dueño de casa, Aiori, que vestía de superman- Vengan todos conmigo, pues la música ya empezó.

Siguiendo al dueño de casa, todo el grupo va en dirección al lugar habilitado para la fiesta. La chica que andaba de wonder woman se gana del brazo del chico superman y las otras chicas se adelantan, dejando a la pareja de novios más atrás.

Nosotros dos tendremos una seria conversación Yamcha- Poniendo un serio tono de voz Bulma- Recuerda que no me gusta esa proximidad que tienes con las chicas a la hora de hacerles halagos. Sabes que soy celosa y que no tolero que te cortejen.

Pero si no hice nada malo- Dice Yamcha algo arrepentido- Ni siquiera fue algo tan grande para que te molestase tanto.

Ya te lo dije: no me gustan esas actitudes tuyas ¡No las soporto!- Enojándose ella- ¿Sabes? Parece que fue un error venir hoy contigo…

Congelado por el comentario, Yamcha se detiene, piensa lo que va a decir, pero mejor no lo pronuncia. Tragando saliva, vuelve al paso, se acomoda su pañoleta que traía en la cabeza y se acerca apresurado hasta el lado de su enfadada chica.

Entonces, te dejo en libertad de acción esta noche. Has lo que quieras: conoce a un chico que te quiera más que yo, que te soporte. Porque yo, hoy, no pienso bailar contigo ni ir a dejarte a casa- totalmente serio- Esta noche eres libre de mí…Ah, una última cosa: si me saca a bailar una chica guapa: no te enfades… Yo también tengo mis atributos, permiso…

A toda prisa se alejó Yamcha de Bulma, quedando ésta totalmente sorprendida por la frase de su novio: nunca lo había visto tan serio y tan decidido. Respirando profundo y tratando de sacar palabras, se apresta a responderle a todo pulmón.

¡Has lo que quieras! ¡Ni modo que me interesas! ¡Si gustas quédate con todas!-Enfadada y herida en su orgullo.

Y él se perdió en el gentío, pero se reunió con el grupo de chicos más populares de la secundaria. En cambio, Bulma se quedó con sus amigas bailando en la pista de baila, tratando de olvidar el mal momento. Todo avanzaba en orden y sin traspiés, nada del otro mundo. Comenzó a sonar la música de moda y también llegaron las heladas cervezas para los invitados. La mezcla de música con alcohol es explosiva: provoca o inhibe. Bulma seguía bailando con su grupo de amigas, disfrutando, mientras, sin querer toma una lata de cerveza y le da un gran sorbo: no tenía la costumbre de beber (cuidado). De pronto, una de las chicas divisa a Yamcha en el otro lado de la pista, con sus compañeros, pero con una invitada muy especial que lo tenía tomado del brazo y le coqueteaba de manera descarada.

¡Oh, no!- Dice una de las chicas- Ya llegó la zorra de Blun a la fiesta… Como lo temíamos.

¿Y con quien está esa meretriz? Por lo que veo, no se ha agarrado a nadie- Dice Bulma mientras se toma una botellita de cerveza- ¿Con quién está?

Con tu novio- Responden todas al unísono.

Escupiendo la cerveza que tenía en la boca de la sola impresión, fue como si le cayese un balde de agua fría en la espalda. Blun: la chica más popular de la secundaria estaba con su novio, su guapo novio. Como si en un segundo cambiase el mundo, Bulma cambió su rostro y, abriéndose paso entre el gentío que bailaba, se dirigía para saldar cuentas.

¡A ella chica, o si no se convertirá en una pelea!- Dice Erin ordenándole a las otras detener a Bulma para que no pasase a mayores.

Dime Yamcha: ¿Te gustan las rubias?- Le pregunta Blun a él mientras le sujeta un brazo y le coquetea descaradamente- Me refiero si es que has estado con una rubia natural.

Este… ¡Esa pregunta no se hace!… Además, un chico no tiene memoria…-Algo nervioso con la preguntita- No me preguntes eso, que me sonrojo.

Me refiero si has pasado una noche con una rubia natural… ¡Tu sabes!- Cerrándole un ojo- Dime: ¿Te gusta mi disfraz?

Esta bien bonito… Fue muy original de tu parte venir de Vikinga- Mientras trata de ver más allá, si divisa algo de piel- Pero: ¿Qué no tienes novio que vienes sola?

Yo te quiero a ti de novio- Sin tapujos ni remordimientos- Deja a la aburrida de tu novia y seamos novios: haremos todo lo que tú quieras…

¿Lo que yo quiera?- Tragando saliva- Es-este… ¡No gracias!... Soy feliz con mi novia… Hay muchos chicos que darían lo que fuese por tenerte.

De pronto, aparece Bulma, con cara de pocos amigos, observando todo. Yamcha se da cuenta de su presencia, quedando pálido, pues sabía lo que se venía. La otra chica se da cuenta de la situación y se gana delante de él, desafiando a Bulma a una gresca.

Yo no pienso pelearme contigo, zorra- Indica una enfurecida Bulma- Aléjate de mi novio.

Que yo sepa, él no es de tu propiedad como lo son las empresas de tu padre- Le refuta la muchacha- Además, es un hombre muy guapo para estar con una cerebrito como tú, se merece lo mejor.

Entonces ¿Por qué no te marchas y nos dejas solos?- Dándole una orden- ¡Hazlo!

¿Y si no quiero?-Se niega la chica.

Te lo pediré yo- Entrando en acción Yamcha- Sabes Blun: para mí como hombre es un halago que una chica preciosa como tú me corteje… Pero yo he decidido, y esa decisión está al frente de tus ojos. Saben chicas… No se si he tomado mucha cerveza pero yo me voy de aquí. Permiso y buenas noches.

Ambas quedan estupefactas y sorprendidas, tanto Bulma como Blun. Yamcha sale del lugar y lanza su cápsula de motonave. Comienza a pensar que debe ordenar su ropa para partir y por eso decide marcarse de la fiesta. Se despide del dueño de casa y se sube a su motonave. Bulma se despide de sus amigas para ver si alcanza a su novio, corre a toda prisa pero nada… él se ha marchado.

¡Rayos!- Algo desilusionada por no encontrarlo- ¡Adiós a todas! Mañana hablamos por teléfono.

Buscando entre su ropa busca su moderno teléfono móvil para llamar a su novio, Marca el número telefónico y nada. Algo ofuscada, vuelve a intentarlo pero nada. Lanza una cápsula y saca un hermoso automóvil deportivo descapotable amarillo. Se da cuenta que está algo mareada con la cerveza y programa piloto automático. Ve su reloj y nota que ya son las tres de la mañana. Algo confundida, sigue intentando llamar por teléfono a su novio, pero éste no le responde. Así, parte en su carro, yendo por aquella alameda de inmensos árboles. Divisa a un muchacho que está arreglando no se que en la oscuridad. Trata de verlo mejor: es Yamcha que ha quedado a la deriva, pues su motonave no quería partir. Acelerando un poco se gana hasta el muchacho, deteniendo su automóvil hasta su lado. Algo sucio con la grasa de la motonave, Yamcha voltea y ve a Bulma que ha estacionado su carro al lado de él.

A la horita que me viniste a fallar-Se queja Yamcha- Estas cosas no son como las de antes.

Si quieres te llevo- Cerrándole un ojo- ¡Vamos, sube!

No gracias, prefiero ir caminando- Algo orgulloso él.

No seas testarudo, ven conmigo…Pensaba que podríamos ir a conversar un momento-Cambiando el tema Bulma.

Está bien… ¡Tu ganas!- Dando un brinco y sentándose en el asiento del copiloto- ¿Adónde vamos?

Partiendo el carro a toda velocidad, ambos se dirigen hacia el mirador de la ciudad.

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