En la aldea de exterminadores el día comenzaba de igual que hace unos cuantos días atrás: Shippou jugando con Kirara, Sango preparando el desayuno y Miroku recuperándose de un golpe dado por su prometida. Ambos jóvenes observaban al zorrito y a la gatita mientras jugaban.
Miroku ¿Crees que Shippou este superando todo lo que nos ha pasado?
No lo sé. Perder a tantos seres queridos no es algo que se supere con tanta rapidez. Kagome... Inu Yasha... No creo que lo este tomando tan bien como nos quiere hacer creer...
Sango ¿Acaso crees que miente?
No acepta la realidad, como nosotros también lo hacemos.
Sango Es cierto, no puedo aceptar que... que...
Dilo, que Inu Yasha haya elegido a Kikio en vez de Kagome, rompiéndole el corazón.
Sango Es verdad, todavía creo que es un sueño del que voy a despertar y que los volveré a ver peleándose, esa era su manera de quererse.
Si tan solo Kagome pudiera volver...
Y el monje a la exterminadora abrazo para consolarla sin perder sus mañas, hasta que un "plaff" a varios metros de distancia se dejo oír.
¿No te dije, Kirara? Al igual que el zorro, el monje pierde el pelo pero no las mañas. Y el pequeño kitsune siguió jugando con su amiga felina con el corazón lleno de esperanza.
En tanto, en la distancia, un misterio se devela y un alma sus sentimientos dejo escuchar.
Sobre Ah-Un , el dragón de dos cabezas, Rin, Kagome y el maltratado Jaken no daban crédito a lo que veían. Una Inmensa construcción, un palacio abandonado y oculto las nubes y las montañas resguardando sus secretos y sus recuerdos
La gran bestia voladora tierra tomo y de inmediato Rin salto y sobre la tierra posos sus pequeños pies y Jaken, sin dudarlo, detrás de ella salió corriendo, intentando alcanzarla con sus cortas piernas.
Espera niña tonta! Ten cuidado no querrás darle más problemas al Amo Sesshoumaru! Fue lo que el sapo verde exclamo.
Kagome seguía sorprendida por lo que veía y muchos interrogantes asaltaron a su mente"¿De quien seria¿ ¿Cómo Sesshoumaru lo conocía? ¿Habría matado a todos sus ocupantes? ¿Qué otras sorpresas tendría Sesshoumaru escondidas? ¿Cuáles eran sus verdaderas intenciones...? Tan ensimismada en sus ideas que no se percato que a su lado a ello tenia, con su mirada glacial clavada en el envejecido edificio, siempre frió, siempre distante. Rin corría por todos lados, descubriendo cada centímetro a su paso haciéndole caso omiso al impotente Jaken que no lograba contener la felicidad de esa niña.
¿Qué es este lugar?
No espera obtener respuesta alguna del esquivo jukai pero otra vez se equivoco al juzgar.
Alguna vez fue un lugar importante... ("para mi" pensó)
En cuanto Rin observó que su amadísimo amo se acercaba hacia ella se dirigió presurosa a la entrada de aquel lugar, trepando unas desgastadas escaleras.
¡Rin! Espera... puede ser un lugar peligroso
Siempre sereno, ajeno a todo sentimiento fue el primero en entrar seguido por la pequeña campanita de su vida, Jaken a disgusto también lo hizo y ya que no tenía más opción, Kagome a todos ellos los siguió. Al entrar, se notaba que por mucho tiempo el lugar había estado deshabitado, oscuro, frió, parecía estar tan muerto como los ocupantes que alguna vez en el vivieron. Sesshoumaru agudizo aun mas sus sentidos momentos antes que un par de pequeños demonios trataron de atacarlo pero al poderoso lord solo le bastaron sus afiladas y venenosas garras para aniquilarlos.
Ya ni siquiera respetan este lugar... fue lo único que Sesshoumaru expreso.
Por primera vez es esas palabras dejo escapar un pequeño destello de emoción. Ese rea su lugar.
¿Acaso... este fue tu hogar?
Esta vez, ante la pregunta, ella o obtuvo una respuesta, no lo necesitaba.
¡Jaken! Ve a buscar comida
Pero amo bonito, usted...
Jaken no me hagas enfadar
Más que nunca, Sesshoumaru se veía solitario, hasta tal vez, triste y nostálgico pero Rin no dejaba de corretear como una campanilla mecida por el viento, inquieta se acerco hasta Kagome y de la mano llevándosela a una nueva aventura para ella.
Ven, vamos a investigar... dijo la niña tomando de la mano a Kagome.
Recorrieron cada rincón de la plata baja de aquella construcción, no había nada que hallar, todo hacia tiempo que había sido destruido o hurtado. Sin darle a nadie un respiro, la chiquilla una vez saciada su curiosidad por esos lados, a la planta alta se dirigió y en cada habitación que encontró se metió hasta que e una, allí adentro, a Sesshoumaru descubrieron. Cual fantasma en ella entro y Rin movida por la curiosidad lo siguió.
Desde la entrada Kagome pudo advertir que era la única habitación que se encontraba intacta como así también el campo de fuerza que lo resguardaba.
Sesshoumaru parecía estar aguardando al ser que lo ocupaba. Unos ojos dorados hacia la joven se volvieron, algo había en ellos, algo extraño que no querían revelar.
Esta era la habitación de mi madre, quizás puedas hallar algo que te sirva...
Rin de inmediato encontró una futon y sobre este se quedo dormida. El demonio silencioso, indiferente de aquel recinto desapareció dejando a la miko sorprendida por haberle permitido presenciar, tal vez, el momento de mayor debilidad, ella sintió que algo quería mostrarle, una herida que no cierra, la necesidad de amar, la necesidad de alguien que lo quiera...
