Capitulo 08

Refugiado en el interior de su caverna, Toutousai, atizaba un leño. La flama sobre él, vivaz, quería bailar. Frente a esta, una afligida pulga en silencio permanecía, ida, ausente, indiferente.

_ Ya Myouga! Hemos pasado cosas peores y nos hemos repuesto decía el viejo forjador de armas.

_ ¿Cómo hacerlo Toutousai, si el Amo Inu Yasha no ha de volver?

_ Que este sellado nuevamente no quiere decir que este muerto ¿O no paso así 50 años de su vida? ¿O es que ya lo has olvidado?

_ Pero la Señorita Kagome ya no ha venido más... Primero el Amo y ahora su hijo nos han dejado...

_ Si, es verdad. ¡Que tiempos aquellos! Cuando la sola presencia del Amo por estas tierras bastaba a veces para evitar o terminar una guerra...

_ ¿Cómo poderlo olvidar? Si fue el más humano de todos los jukais...

_ Con sus aciertos y sus errores, así era Él...

_ Y sus hijos salieron igualitos a el... no puede negar que Sesshoumaru e Inu Yasha son... fueron hermanos...

_ Myouga, ten por seguro que Inu Yasha, de alguna manera volverá, sabes lo terco que es, además, a pesar de sus sentimientos hacia su padre, no se desharía así como así de su Tessaiga...

_ Lo sé Toutousai... y sé que mi joven Amo no va a volver... nunca jamás...

El silencio se apodero de estos por un momento, dándose cuenta que a veces las esperanzas son solo un sueño que nunca se realizara.

_ Quisiera llorar pero ya no puedo. Yo vi como esa familia se deshacía y no puedo más...

_ Ahora solo queda Sesshoumaru... El sí que es extraño... dijo Toutousai escupiendo fuego sobre los leños.

_ El siempre odio a Inu Yasha por ser hijo de una humana

_ No, no lo creo. Esa no fue su única razón pero solo su corazón sabe la verdad... pero me llama la atención que no haya venido a reclamar al Colmillo de Acero. Siempre la ha querido, hasta estuvo dispuesto a matar a su padre por ella y ahora...

_ Hasta Sesshoumaru, quizás, tenga sentido del honor...

_ O al fin este madurando o algo en él algo este cambiando, no lo sé

_ Su nombre le va bien la mayor parte del tiempo... joven asesino frió...

_ No siempre fue así, todavía tiene oportunidad de cambiar

Toutousai seguía observando el fuego, tratando de hurgar en su memoria...

_ Alguien que pueda portarla... murmuro la pulga

_ ¿Qué dices Myouga?

_ Nada, nada.... recordaba algo que la anciana Kaede menciono, nada mas...

_ Entonces, solo el tiempo dirá que nos depara el futuro.

Myouga no levantaba la mirada para nada y seguía buscando en su memoria una respuesta: "Kagome no está, Kaede con su secreto... reclamar... ¿Acaso será...?

Y la anciana pulga se dejo llevar por sus ideas, teniendo la certeza de que quizás, después de todo, todavía haya alguna posibilidad... devolviendo a su corazón una luz de esperanza.

Jaken estaba regresando al castillo en Ah-Un trayendo gran cantidad de frutas consigo. La noche avanzaba ganándose su espacio en el cielo. En el maltrecho pórtico de acceso Sesshoumaru observaba a las nubes pasar, en aquel lugar que alguna vez fue su hogar.

Por primera vez se había quitado su armadura, hasta se había cambiado su ropa. Desde las sombras Kagome lo observaba, tenía la sensación de estar mirando a otro jukai, a otra persona, igual pero diferente a quien en tantas veces, en su contra había peleado.

_ Sal de las sombras, mujer... le dijo el frio jukai a Kagome.

Kagome se había olvidado por un momento que era él era un jukai y que podía con facilidad detectar su presencia.

_ Disculpa si te he molestado de alguna manera... yo viene a decirte...

En el momento que ella salía de las sombras el jukai volvió su ambarina mirada hacia ella, Llevaba un finísimo kimono de seda adornado con pálidas sakuras en inmensas mangas con bordes rosados perlado, que resaltaban aun más el color de sus labios.

_ Gracias por permitirme usar...

_ ¡Amo bonito! Al fin llegamos... interrumpió el sapo demonio quien se quedo impactado al ver a Kagome con aquel traje.

_ Ya era hora de que llegaras, Jaken. Rin se ha quedado dormida de tanto esperar (cosa que no era verdad)

_ Lo siento amo... no es fácil para mi...

_ ¡Ya cállate Jaken! No quiero saber nada más

Y el pobre demonio verde dentro de la construcción sin decir una sola palabra se perdió.

_ ¿Puedo acompañarte? Temerosa de la reacción del mononoke la muchacha pregunto.

_ Como quieras.

_ ¿Siempre tratas así a Jaken?

_ ¿Existe alguna otra manera de tratar a los sirvientes?

_ Con amabilidad, tal vez...

_ Eso es de humanos.

Entre cada respuesta parecía que la misma eternidad las separara.

_ Y si mal no recuerdo ya no lo eres...

Kagome con esa frase se estremeció, recordó toda aquella escena de Kana, su dolor. Agacho su cabeza pero esa vez, en lugar de llorar sus puños con fuerza, con rabia cerro lastimándose así sus propias manos..

_ Hasta después de muerto Naraku no deja de hacer daño… Y esa... esa maldita fría...

Cada vez más cerraba sus puños y sus palmas comenzaron a sangrar. El olor de su sangre a Sesshoumaru le llamo la atención. No era ni humana, ni hanyou, ni jukai era dulce. Un dulce aroma que viejos instintos despertó. Ella ya había sido de él y no tenía nada más que perder. Hasta la joven se acerco y con suavidad tomo su mentón , levanto su rostro y observo como todavía de rabia sus dientes apretaba, sus ojos cerrados impidiendo a llanto escapar y con una delicadeza impropia de él, tiernamente la beso.

_ Te lo advertí

_ Respecto a transformarme en...? No se atrevió ni siquiera a pensarlo, no quería aceptarlo.

_ No, lo de ser una jukai en celo

Y sin dudarlo entre la pared y su cuerpo sin salida la dejo.