My Playboy Friend

Epílogo

POV Bella

¡Esto es una gran mentira! —gritaba Tanya mientras era sujetada por dos oficiales.

Solo le digo señorita que tiene derecho a un abogado, todo lo que diga será usado en su contra— comentó uno de los oficiales mientras la metía dentro de la patrulla.

Luego de eso no supimos más sobre Tanya. Se rumora que se encuentra ahora en libertan condicional y en un centro de ayuda psiquiátrica. Esa chica necesitaba bastante ayuda, más de un tornillo se le habría zafado.

Han pasado cinco años desde lo ocurrido aquel día. Era muy gracioso a la vez recordar aquel suceso que debía de ser horrible recordar, debido a las experiencias vividas; pero en cambio sentía que ese día una parte de mí había despertado y se había dando cuenta de algo muy importante: aquel ser perfecto lo era todo para mí.

—¡Edward!...¡Edward, Edward Edward Edwaaaard! —grité como si mi vida dependiera de ello.

—¡¿Qué pasa?!... ¡¿ya viene?! — gritó Edward apareciendo desde la puerta de la cocina ya con el teléfono en la mano.

—No, no es eso— respondí haciendo un puchero— es que... es que...

—¿Qué pasa amor?, ¿te duele algo?...¿quieres los medicamentos? — me preguntaba Edward preocupado.

—yo...yo solo

—Bella me estas poniendo nervioso, dime de una vez que es lo que tienes.

—Quiero comer helado— solté por fin.

En eso, Edward se paso una de sus manos por sus cabellos alborotados. Aparentemente sintiéndose un poco frustrado.

—Oh por dios. Casi me matas de un infarto solo por que querías un helado—comento Edward sentándose en el sillón que estaba al lado de donde yo estaba recostada—no voy a sobrevivir a esto…

—¡¿Quieres decir que el que está sufriendo mas en esta etapa eres tu?! — Exclamé enfadada— la que carga un barril de 10 kilos por barriga y se siente como una vaca soy yo ¿sabes?, la pobre embarazada de mi…

—Cálmate amor, no te exaltes. —dijo Edward parándose del sofá — sé que esto es más duro para ti, ya voy a buscarte un helado.

—¿En serio? — pregunte con la voz quebrada y con una mini sonrisita en mi cara.

—Claro que si, ¿de qué sabor lo quieres?.

—¡Chocolate!...oh ¡no, no!...¡mejor fresa!..oh no…

—Chocolate con fresa, y te traigo a parte el dulce que te encanta.—concluyó Edward sonriéndome.

—¿Cómo es que siempre sabes que es lo que quiero? —pregunté. Feliz.

—Porque te amo, y ustedes dos ahora lo son todo para mí. — contestó dándome un beso en la frente y caminando hacia la puerta con las llaves del volvo en su mano. — vuelvo enseguida.

Definitivamente, lo amaba hasta morir. Esta etapa podría ser un poco pesada pero me sentía muy feliz, estando como estaba de gorda y con mis repentinos antojos y cambios de humor, Edward seguía amándome. Claro que lo mejor de todo esto es que estábamos esperando la prueba de nuestro amor, a nuestra hija Nessi. Ya han pasado los nueve meses de embarazo, así que en cualquier momento estaría por salir. Hace dos años Rosalie había dado a luz a un pequeño niño que lo llamaron ella y su nuevo ahora esposo Emmet: Kellan. Era un niño de lo mas adorable, tenía pinta de que iba ser todo un sinvergüenza.

Alice y Jasper también estaban esperando el momento del parto, pero ella tenía dentro de si un par de mellizos, una niña y un niño. Graciosamente las tres habíamos caído por poco en la misma época, debía de ser el destino.

Estos cinco años habían sido los más felices al lado de Edward, era el hombre más atento y cariñoso que pude haber conocido… además de guapo. Ahora tenía su propio negocio, era un arquitecto que estaba dándose a conocer. Le estaba yendo muy bien gracias a dios y yo tenía paralizado mi carrera en ciencias literarias (editora o Prof. en letras). Ahora vivíamos los dos juntos en el apartamento de Edward. Me había mudado hace ya tres años cuando él me lo pidió en mi cumpleaños número diecinueve. Ahora con mis veintidós años de edad y Edward con sus gloriosos veinticuatro, éramos una pareja feliz que esperábamos a la mayor bendición de todas: a Nessi.

—Oh dios— exclamé tocándome la pansa con mi mano y sintiendo un dolor horrible: las contracciones. — oh dios oh dios. — seguí exclamando mientras arqueaba mi espalda y buscaba con la vista mi teléfono celular.

Lo halle en la mesa de al frente y solo remarque el numero memorizado en el celular.

—¿Qué pasa Bella?, tranquila amor ya estoy subiendo por el asenso. — dijo Edward calmado.

—¡YA VIENEEE!— grite con toda mi alma por el pobre aparato.


Cuatro años Despues.

—¡Nessi, deja de llorar! — Grite saliendo de la cocina con un biberón en la mano y dirigiéndome a la parte de la sala donde se encontraba Nessi — aquí estoy, ¿ves?, ¿tienes hambre?.

La niña se giro rápidamente hacia mí, moviendo sus dorados cabellos hacia delante. Me miro con sus grandes ojos chocolate por un segundo dejando de llorar, agarrando el biberón de mis manos con cierta curiosidad y moviéndolo de un lado a otro. Para luego lanzarlo al otro lado de la sala y seguir llorando.

—Oh dios, esta niña va a acabar con mi paciencia. —susurre agarrándome la cabeza en modo de frustración.

—Ya llegué— se escucho la gloriosa vos de Edward por toda la casa, tomando toda la atención inmediata mía y de Nessi, la cual dejo de llorar repentinamente.

—Miren quienes están aquí, las dos mujeres más hermosas de esta casa— dijo Edward entrando a la sala y dejándose ver con ese traje negro de negocios que lo hacía ver más atractivo de lo normal, creando una peligrosa combinación. — disculpen la demora, un cliente se ha extendido hablando del proyecto.

—Bienvenido a casa. —dije colocando mis dos brazos detrás de su cuello y besándolo.

—Siempre es un gusto volver. —respondió colocando su maletín en el sofá más cercano para colocar sus dos manos en mi cintura.

—Wuaaaaaa— se escucho el sollozo de Nessi repentinamente, la cual estaba en el piso con todos sus juguetes.

—¿Qué le pasa a mi niña?— pregunto Edward soltándome para ir a cargar a Nessi.

—No lo sé, ha estado así desde hace media hora.

Cuando Edward se coloco a Nessi en el hombro y comenzó a taradiarle con su hermosa voz, la muy picara me miro suspicazmente. Agarro a su padre del cuello envolviéndolo entre sus dos pequeños brazos y colocando su cabeza dentro del cuello de este, dejando de llorar por supuesto.

—Vez, se a calmado. — me dijo Edward con una sonrisa en su rostro, sintiéndose seguramente orgulloso.

Me quede mirando la escena un poco atónica, ya que juro haber visto al momento que Edward se volteo como Nessi levantaba la cabeza un poco solo para sacarme la lengua y volver a su posición original. Espero que sea el cansancio, porque si no la niña me acaba de dejar en claro a quien le pertenecía su padre.

—Oh no, he creado un mounstro.— susurre pasando una de las manos por mis cabellos alborotados.

—¿Has dicho algo? — me pregunto Edward acercándose.

—No, nada. — dije sonriéndole olvidando lo ocurrido. —ah, hemos quedado con Alice y Jasper en el parque central. Ya sabes, para que los niños jueguen un rato.

—Me parece bien, tenemos tiempo sin llevar a Nessi. ¿Quieres ir a ver al a tus tíos Alice y Jasper? — le pregunto Edward a Nessi, sacándola de su hombro y colocándola de nuevo en el piso.

—¡si! — exclamo feliz la niña, mostrándole una Bella sonrisa a su padre.

Luego de que Edward se cambiara, los tres salimos a dirección hacia el parque central. Estacionamos al frente y nos bajamos con solo una manta. Nos adentramos al parque buscando con la vista a Jasper y Alice. Los encontramos, pero gracia a que dos pequeños que se acercaron gritando hacia nosotros.

—¡Tío Edward, Tía Bella! — gritaron los mellizos de Alice, la pequeña Eli y el pequeño Ben.

—Niños, ¿Cómo están? — pregunte al recibirlos a los dos en mis brazos.

—¡Bien!, allá están papá y mamá. — dijeron los dos señalando con el dedo a Jasper y Alice que estaban sentado en una manta en el césped.

Los cinco nos dirigimos hacia ellos, colocando la manta al lado de la suya para poder sentarnos mas cómodos. Cuando nos acomodamos, Nessi saludó con un abrazo a Jasper y Alice para luego salir corriendo con sus primos hacia el pequeño parque que se encontraba al frente de nosotros.

—Como pasa el tiempo, mírenlos correr. — comentó Alice.

—Valla que si— respondí viendo como Nessi se subía a la pequeña torre con ayuda de su primo Ben mientras que Eli ya se encontraba arriba esperándolos —esa pequeña tramposa, me está quitando a mi esposo.

—¿Por qué dices eso? — preguntó confundido Edward.

—Oh, vamos Edward. Hasta yo veo las pequeñas actuaciones que te monta Nessi para conseguir tu atención. — respondió Jasper divertido. — se pone celosa cuando abrazas a Bella.

—Es bueno comprobar que no soy yo la que se está volviendo paranoica. —comenté soltando un suspiro de alivio.

—No creo que sea para tanto. — dijo Edward despreocupado.

—En mi caso tengo algo más o menos parecido— comento Alice soltando una risita. — pero no es hacia Jasper que cela la pequeña Eli.

—¿ Y hacia quien es?. — pregunté.

—Hacia Ben. —respondió Jasper rascándose la barbilla. — es una cosa impresionante, no deja que Alice mime mucho a Ben por que llega ella y lo abraza como si lo quisiese proteger.

—Dígame cuando caminamos por el centro comercial, no le suelta la mano por ningún segundo. Es algo que es digno de filmarse. —dijo Alice viendo hacia el parque con una sonrisa en su rostro.

—¿Y le han dicho a Rosalie y a Emmet para que vinieran? — pregunté pensando en ellos.

—Claro, pero han tenido que ir a ver un acto del colegio de Kellan— respondió Jasper — ya estamos pensando en mudar a Eli y a Ben a ese colegio. Aprovechando que todavía están en preescolar.

—Nosotros también estábamos pensando en cambiar a Nessi, es mejor que estén juntos. — comento Edward agarrándome la mano y encerrándola en la suya. — a la larga se les hará mas fácil.

—Por supuesto. — dijo Alice suspirando. — me los imagino a todos con dieciséis años saliendo al cine o a comer nachos ¡ y comprando bastante ropa!

—Solo hay algo que me preocupa. — comente pensando en los pequeños detalles.

—¿Que cosa?. — me pregunto Edward

—Que el hijo de Emmet será el responsable de este pequeño grupo de diablitos. — comente soltando una risa. — y si resulta ser como Emmet…

Luego de aquel comentario, los cuatro nos comenzamos a reír imaginándonos la escena. Las cosas estaban pasando muy rápido para mi gusto, en un abrir y cerrar de ojos ya Nessi de seguro dejaría de usar pañales y me pediría dormir sola.

Esperaba que no fuera pronto…


Cuatro años despues...

—¡Mama!,¿ donde están mis libros de girasol?...los necesito. — me gritaba Nessi desde su habitación.

—Deben de estar en la oficina de tu papa, allí fue donde leíste por última vez. — conteste entrando a su habitación.

—¡verdad! — exclamo corriendo hacia la oficina de Edward dando pequeños saltitos, haciendo que su cabello ahora liso hasta mas debajo de los hombros y todavía dorado se moviera de un lado a otro.

—No hagas ruido, recuerda que se concentra bastante. — le dije

—¡Si!.

Camine de nuevo hacia la cocina para terminar la torta que estaba haciendo para el cumpleaños de Nessi. Ya lo tenía todo arreglado: los botellones, los globos, los juegos…los amigos llegarían dentro de quince minutos así que debía de apresurarme un poco.

—¿Todo bien por aquí Bells? — me pregunto Alice entrando por la puerta del patio. —todo afuera está listo.

—Gracias Alice, no sé qué haría sin ti. Esto de organizar un cumpleaños no es fácil.

—Lo sé, dímelo a mí que me toca en porción doble.

—¿Todo bien? — preguntó una voz que a pesar de los años, seguía sonando maravillosamente bien a través de mis oídos. — siento que no he hecho nada.

—Tranquilo Edward, todo esta listo. — dijo Alice mirando su reloj de muñeca. — voy a ir colocando los bocadillos en la mesa.

Agarró los dos grandes platos de bocadillos y se los llevo hacia el patio.

—¿Te puedo decir que te vez extremadamente sexy con ese mantel de cocina y con aquella mancha de harina que tienes en tu mejilla?. — me dijo Edward colocándose desde atrás y pasándome sus dos manos por el estomago, sintiendo su aun y mas fuerte pecho a través de su camisa.

—Claro, me imagino lo extremadamente sexy que me debo de ver. — le dije siguiéndole el juego con una sonrisa en mi rostro. En eso, me volteo para quedar ahora frente a frente.

—Sigues siendo la mujer más bella que ha pasado frente a mis ojos. Claro que te debo de decir que te está llegando una competencia muy fuerte que crece cada día más. — dijo con burla y dándome un beso en los labios.

—Sí, ha crecido tan rápido. — dije cuando nos separamos solo un poco. — ya va a cumplir nueve años.

—Toda una mujercita—dijo soltando una risita—¿ Debería de preocuparme ya por la llegada de hombres a la casa?.

—Claro que no Edward, solo tiene nueve.

—Si, ¿pero que sabes tú como este la generación de ahora?, me acuerdo como eran las cosas en mi tiempo, deben de haber empeorado. — dijo él con una sonrisita en su rostro.

—Hmm, bueno. Por lo menos tenemos a un experto en casa que puede leer las dobles intensiones que cualquier muchacho pueda querer tener con nuestra hija ¿no? — pregunte con cierta diversión en mi voz.

—Muy graciosa. — respondió pegándome al estante dejándome encerrada. —ningún muchacho entrara a esta casa que sea mayor de once años.

Luego de eso me beso de la manera que me ha vuelto loca y me ha robado el aliento durante todos estos años, era increíble como a pasar el tiempo este no perdía el efecto que causaba en mi: dejarme totalmente desubicada y enamorada. Edward a pasar los años se ponía cada vez mejor, no existías algún defecto en aquel cuerpo perfecto, claro que mi teoría se tonifico al momento de haberlo visto en todo su esplendor, y cuando digo en todo…me deben de creer realmente.

—¡Mamá!, ya llegaron el Tío Emmet y la Tía Rosalie…—gritó Nessi desde el recibidor.

—Ven, vallamos a saludar…no los vemos desde que se fueron por el campamento intensivo de futbol de Kellan.— dijo Edward separándose de mí y dirigiéndose hacia el recibidor.

—Claro. — respondí siguiéndolo.

—¡Pero miren nada mas a quien tenemos aquí, a mi pequeña princesa!, ¡cómo te extrañe! —gritó Emmet levantando a Nessi del piso y dando vueltas con ella en brazos por toda la sala.

—Emmet, baja a Nessi que ella tiene que saludar a su tía favorita. —dijo Rose desde atrás de Emmet.

—¡Escuche eso de tía favorita y no estoy en nada de acuerdo!, — grito repentinamente Alice desde el patio.

—Claro que si, las platónicas son más divertidas que las reales. — respondió Rose al momento de que Nessi fue a recibirla con un abrazo. —vente Kellan, ven a felicitar a Nessi.

Cuando Rose menciono a su hijo, todos los presentes volteamos hacia donde se encontraba un niño alto, rubio de ojos azules de once años. Este al ver que recibía tal atención se ruborizo de pie a cabeza. Nessi se soltó de los brazos de Rose y se quedo en frente de Kellan.

—¿Tu eres Kellan?. —preguntó con cierta curiosidad en sus ojos achocolatados…

—¿No te acuerdas de Kellan cariño?, si has jugado con el toda tu vida. — le dije colocándome atrás de Kellan, el cual estaba aun sonrojado y viendo a Nessi.

—Pe…pero él ahora esta… más alto, mas bronceado.. — comento Nessi acercándose mas, quedando como a solo cuatro pasos de Kellan. — y más guapo.

Dicho esto, todos nos quedamos en silencio. Unos con los ojos bien abiertos observando la escena y los otros de un momento a otro comenzaron a soltar unas carcajadas. Yo por mi parte me encontraba un poco sorprendida por aquel comentario.

—¿Eso….eso es bueno ..no? — pregunto Kellan nervioso y mirando hacia el piso (el cual se encontraba como un tomate por aquel comentario) a su madre.

—Claro que si amor, vas a ser todo un Don Juan... —le dijo Rosalie la cual estaba dejando de reírse. — eso significa que le atraes a Nessi, así que felicítala por su cumpleaños.

En eso, Kellan se termino de acercar a Nessi y le dio un beso en la mejilla y luego se separo quedando frente a ella.

—Feliz cumpleaños. — le dijo Kellan a una Nessi …¿sonrojada?.

—Gra…gracias. —respondió mirando al suelo con una sonrisita en la cara y aun como un tomate. (aw, tan cuchis xD) —Ven Kellan, vamos al patio que nos esperan mis primos…¡la Tía Alice puso un inflable! — dijo Nessi levantando su cara hacia él emocionada agarrándole la mano a Kellan y comenzando a caminar hacia el patio.

—Me parece tan tierno. — Comenté cuando los dos niños salieron— hacen una linda parejita.

—Claro que si, son como Barbie y Ken —respondió Rose imaginándose todo un escenario.

—Ey, ey. Alto allí. — dijo de repente Edward el cual no había hablado. — a mi no me cuadra esto.

—¿Por qué no?.

—Nessi es una niña muy chiquita para estar opinando él quien es guapo o quién no. — respondió frunciendo el seño de una manera divertida.

—Awww, el padre esta celoso que ya su pequeña hija a encontrado a alguien que le parece más guapo que él. — dijo Emmet interviniendo por primera vez a la conversación.

—Cállate Emmet. — dijo Edward.

—¿Por qué no vamos al patio y nos acomodamos afuera?. — sugerí, el cual Rosalie y Emmet en un segundo se encontraban ya en el patio saludando a Jasper y Alice.

—Tu estas contenta con esto, — dijo Edward aun con el seño fruncido.

—Que hablas Edward… solo tienen nueve y once años. Son unos niños aun.

—Exacto, a los nueve las niñas solo deben de preocuparte en barbies y ponis.

—Edward, estas exagerando. Además, recuerda que es tu hija y tiene tus genes. Algo de ti tuvo que haber heredado además de sus cabellos dorados y perfecto cutis — dije sonriendo y pasando mis manos por detrás de su espalda. — deja de comportarte como un padre celoso y vallamos a disfrutar el cumpleaños de nuestra hija.

—Está bien, Esta bien. Me calmo. — dijo Edward ahora colocando sus manos en mi cintura. — solo si me das un beso.

—¿Crees que lo tengo que pensar?. — respondí con una sonrisa. Dándole un beso en los labios el cual fue perfectamente correspondido.

Esta era la vida la cual debía de ser envidiada por muchos. Esto demuestra que si te esfuerzas en lo que quieres tendrás resultado favorable en tu vida. Una hija hermosa y esposo perfecto..¿que mas podía pedir?

Y pensar que todo comenzó por haberme involucrado con el señor Playboy…


Bueno señoritas, aqui les e dejado el Epilogo de esta historia. Ya aqui oficialmente se ha terminado este fic que tantas ayudaron que prosiguiera en su camino.
Solo me queda decir: GRACIAS, gracias a todas por sus reviews y por leer la historia. Todas las alertas a favoritos tambien se los agradesco un mundo!

Espero que allan disfrutado esta historia tanto como yo al escribirla, en serio. Solo me queda pedirles que pues no me abandones y me sigan en mi nueva hisoria: AMOR A BORDO.
La cual seguire dentro de muy poco, solo estaba esperando terminar este fic.

Bueno, Mil gracias de nuevo!. Es impresionante que para ser mi primer fic hallamos llegado a tantos Reviews!
a 600 mas o menos asumiendo los cometarios que me llegaran por el epilogo. =D

Me despido, pero nos veremos en mi otra historia.
cuidense todas, las amo!

KISSES AND BITES