{!} Los drabbles no están en orden cronológico, es decir, en uno puedo contar la boda de Naruto y Sakura y en el otro el comienzo de su amor.
{!} Trataré de actualizar, máximo, cada tres o cuatro días.
{!} Si te gusta agradecería que dejaras un review (:
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O2. Sangre
Un golpe. Un solo golpe, y su cuerpo cayó al suelo. Sakura Haruno sintió la tibia sangre abandonar su cuerpo para entregarse a la tierra que la rodeaba. Su boca se abrió para recibir una bocanada de aire antes de caer inconsciente.
- ¡Sakura-chan! – Exclamó cierto rubio, y, sin darle importancia a que sus oponentes seguían queriendo matarlo, corrió hasta la pelirosa para acogerla entre sus brazos.
Esta no contesto, simplemente arrugo un poco la frente y jadeó de dolor. Naruto lo supo. Supo al ver el líquido carmesí, que se negaba a dejar de caer, que a Sakura no le quedaba mucho tiempo. Miró a Kakashi con un poco de desesperación en su mirada y el aludido asintió a su alumno.
- ¡Kiba, Hinata…! – Gritó el sensei y los dos ninjas lo miraron al mismo tiempo. - ¡Desplácense, Naruto se ira a Konoha! – De inmediato un par de miradas se posaron en Naruto y en Sakura, quien empezó a toser sin descanso. Naruto se tensó y, sin siquiera decir algo, partió su rumbo hacia Konoha.
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El rubio corría tan rápido como sus piernas le permitían. Sakura era una pluma, por lo que pudo dirigir su chakra exclusivamente hacia sus piernas y así llegar antes hacia su destino.
La idea de pensar que la vida de su pelirosa pendía de un hilo, y de que él precisamente era el hilo, le hacía perder los estribos. No importaba cuanto apretara el torniquete que había echo con un trozo de su camiseta, Sakura no dejaba de perder sangre. Eso lo asustaba de sobremanera…
Si por algún descuido, o si simplemente el tiempo se le hacía corto, la kunoichi no soportaba la hemorragia, eso significaría el fin; ¿Y que iba a hacer el, un pobre diablo sin la luz de sus días?¿Sin la persona que lo animaba a seguir adelante cada día, la que le animaba con solo una sonrisa?
Sacudió la cabeza para ahuyentar esos pensamientos y se dedicó solamente a observar las puertas de la aldea, que cada vez se dibujaban mas cerca.
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- ¿Naruto Uzumaki? – Un abatido rubio asintió a la pregunta de la enfermera y la miró interrogante. - ¿Es usted la persona que acompañó a Haruno Sakura? – Asintió por segunda vez y la cara de enfermera perdió su máscara un poco, achicando los ojos los cuales se habían mojado más de lo normal. – Puede pasar… - Y esta vez su voz sonó débil.
Naruto, sin temerse lo peor, caminó arrastrando los pies hacia esa puerta blanca, donde, con números dorados, rezaba el '23'. Memorizó cada detalle en su mente y tomó la manilla, sin fuerzas, para entrar.
Lo primero que vio fue a la Hokage llorando casi sin hacer ruido, y esto lo sorprendió. ¿Enserio estaba… llorando? Naruto le permitió, durante un minuto, a su mente pensar lo peor y los resultados lo abatieron.
- Vieja… - Susurró y se asustó de su propia voz. Sonaba vacía, sin vida; cómo una cáscara que ha quedado abandonada a su suerte y aún tiene fuerza para hablar, aunque no haya motivo. La aludida levantó la cabeza, secándose las lágrimas con el dorso de la mano y sin suficiente energía para regañarlo.
- Naruto. – Dijo y cerró los ojos, como si la sola mención del nombre le quemara la garganta.
- ¿C-Cómo está? – Preguntó haciendo un movimiento de cabeza en dirección a Sakura. La rubia sólo suspiro deseando en sus adentros no ser la que le comunicara esto.
- Bueno, ella, está… Naruto. – Balbuceó sin encontrar las palabras correctas y finalmente dio un suspiro hondo. – Hace tres días la trajiste aquí, está respirando gracias a un respirador artificial, la alimentamos mediante suero… si logra abrir de nuevo sus ojos será un milagro. -
Al ninja eso le cayó como un balde de agua fría, y la Hokage entendió que debía dejarlo solo. Se sentó en el sillón que estaba cerca de la cama y dejó sus emociones fluir. Lloró como no había llorado nunca, con dolor, don ardor, con preguntas sin respuesta.
¿Por qué a él? Más bien dicho… ¿Por qué a ella? No había echo nada malo, era un ángel… era su ángel.
Y entonces, pasó algo… Sakura apretó la mano que el tenía cerca de ella y el sólo pudo terminar sus sollozos abruptamente y devolverle el apretón.
Miró sus manos, y recordó cuando estaban llenas de sangre, la cual, prometió, nunca volvería a ser derramada, al menos no en su presencia…
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Dos meses después, Sakura Haruno volvía a estar en pie y caminando feliz por las calles de la aldea. Un milagro, decían en el hospital, un verdadero milagro. Aunque nada hubiera sido posible sin el apoyo de un rubio hiperactivo que estuvo cada día, y cada noche a su lado, incondicionalmente.
Sakura tubo que saber por terceros que había tenido una hemorragia, que por poco no perdía toda la sangre en su cuerpo (a lo que el rubio dio un escalofrío), que comía mediante el suero, que no podía respirar sola… pero también que solo obtenían muestras de que estaba viva cuando Naruto estaba cerca.
Y Sakura se lo agradeció, oh claro que lo hizo, pero eso es algo que no contaremos aquí…
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Uhm… No, no me gusto mucho D: Pero espero que a ustedes si, por que esa es la idea x'd
Gracias por los reviews de ayer, es hora de responderlos ;D
XY-lust; Si que todos tratan mal al frío y al final no es tan malo x'd Gracias por tu review!
Leonardo; Aquí está la continuación, espero te haya gustado ;) Y si, yo también encuentro que debería haber más NaruSaku. Gracias por tu review!
Ai-chan; Pero en el drabble anterior podía ser solamente otra muestra del fuerte cariño que se tenían, que eventualmente iba a terminar en otra cosa. Gracias por tu review!
Nos vemos en el próximo drabble ;D
~Miica.
