Durante la noche pude sentir la magia que nos rodeaba gracias a Karin. Gracias a él, muchos de los depredadores que rodearon por allí pasaron de nuestra presencia. A lo largo de la noche, el poder fue disminuyendo a cantidades muy pequeñas. Pero, en un segundo, todo ese poder disminuyó a cero. Me desperté preocupada porque le hubiera pasado algo. En cambio, pude ver que ya estaban levantándose y preparando el desayuno. Sasuke, como siempre, sostenía la sartén.
Yo no creo que sea conveniente pasar por los desfiladeros. Hay demasiadas probabilidades de que haya ladrones merodeando.-Karin no parecía exhausta por el poder que habia procedido a utilizar.
Pero tampoco lo es que tardemos el doble rodeándolo, o el triple.- Sasuke movió un poco la sartén. Estaría cocinando algo.
¿ Cuánta comida nos queda?
Bueno, antes teníamos para una semana, pero sin el lobo, dudo que lleguemos a los 4 dias.-Karin cogió el cuchillo de Suigetsu y separó de la sartén lo que había dentro. Cogió el plato que tenía al lado y lo sostuvo. Sasuke cogió del mango de la sartén y echó el contenido. Eran tortitas de maiz.
¿ Acaso te parece poco que nos hayan dado la masa hecha de las tortitas propias de la aldea?
Yo no he dicho eso...
Pues mejor que no sigas dando opiniones de lo que deberiamos hacer o no con la comida.- Sasuke parecía muy serio. Nunca le había visto dirigirse así a Karin. No de esa manera. Suigetsu intentó desviar el tema saludándome con un "hola, Sakura", pero ni siquiera eso captó la atención de Sasuke. Aunque no le conociera muy bien, sabía que intentar animarle no daría resultado. Quería saber qué le pasaba, pero como es lógico, nadie sabe cómo utilizar la telepatía, aunque eso no quitó la posibilidad de que lo intentara.
Sakura te mira con mucha fuerza, Sasuke- ¿ Tanto me concentré?- Dale mi tortita. No tengo mucha hambre.
Sasuke me miró aún serio. Suigetsu había puesto otra tortita a hacerse y para cuando me dí cuenta, ya lo estaba despegando para que Sasuke lo cogiera. Él lo cogió con la mano después de dejar la sartén y lo partió en trocitos. Yo me los comí incómoda. No quería ver a Sasuke así. Ni conmigo ni con nadie.
Volvimos a caminar con los caballos dirigiéndonos a las montañas que estaban a lo lejos. Cuando busqué su final a los lados, comprendí lo que quiso decir Sasuke con " doble o triple". No encontré final. Solo una entrada en frente de nosotros. Una y única. Lugar perfecto para los nombrados ladrones. No comimos aquel día, y tampoco hablaron. Bueno, siguieron comentando de no ir por el desfiladero, pero con el silencio de Sasuke, supieron que no había otra alternativa. Cuando el sol pasó el límite de su altura, Sasuke se paró en seco.
¿ Sasuke...?-preguntó Suigetsu.
Sasuke estudió el lugar donde estábamos. Aún nos quedaban un par de días hasta llegar a aquella entrada. Los caballos no habían parado y estában exhaustos, contando de que no habían comido como nosotros. Y al igual que ellos, yo también lo estaba.
Vamos a entrenar a Sakura.
Tanto ellos como yo no supimos reaccionar. ¿ Vamos? ¿Acaso no era él quien iba a hacerlo?
¿ Qué pretendes?- Karin estaba más confusa que yo.
Lo que habeis oido. Vamos a entrenarla en el arte de la magia y evitaremos tener que ocuparnos de ella.
Sasuke se bajó del caballo, y tras dejar la comida del mismo en su hocico con una bolsa, sacó su espada y con un gesto, ordenó que se bajaran ellos también. Pensé que con aquello quería decir que si podía depender de mi misma, no tendría que acompañarles más, y mi manera de ver a Sasuke cambió por completo. ¿ Acaso ya no le hacía compañía? ¿Era solo eso? ¿ Una molestia? Pensar en eso me llevó a la rabia. No creí que todo ese tiempo hubiera jugado conmigo para luego dejarme así sin más. Haber aprendido aquel ataque tan poderoso tenía que servir para algo más que defenderme. Yo quería ayudarles.
Hoy haremos una pequeña pelea después de algunos aprendizages. Ayer le enseñé el Suiton, suijinheki, Samasu y Ninpou Kamaitachi. Ahora, quiero que le enseñéis solo una vez una técnica vuestra. En cuanto acabeis, empezaremos el entrenamiento.
Suigetsu y Karin se miraron mutuamente y seguidamente a mi. Mientras, Sasuke empezó a entrenar con su espada.
¿ Crees que será por "eso"?
Puede. Le tenía mucho cariño.
Aunque no supiera de qué o quién hablaban, Suigetsu se acercó y se puso junto a mi, tan y como hizo Sasuke.
Me ha dicho de que puedes aprender cualquier técnica con solo mirarla... Bueno, este es el mio. A ver qué te parece...-Respiró hondo-¡Mizu Shooku!- De su boca, al igual que el fuego, empezó a salir un chorro de agua con la potencia de una pistola de líquido. Parecía eficaz como ataque.- Bueno, espero que te sea útil...
Se alejó y en su lugar, se puso Karin. No parecía muy segura de sí misma.- No sé porqué tengo que hacer esto... Que sepas que es veneno...- apuntó a la nada- ¡doku naifu!- de su boca salieron agujas de saliba. Aunque tal y como dijo, era en realidad veneno. Me pregunté cómo lo hacía, ero no me dio tiempo. Karin hizo caso a lo que Sasuke había dicho y en cuanto terminó su técnica, se avalanzó sobre mi. Yo la esquivé, obviamente, pero por poco. En cuando me alejé un poco, Sasuke ya estaba preparado para atacar.
Le miré primero a él y luego a Suigetsu. En cuanto dieron un paso, intenté escapar como pude. No sabía si iban en serio o era realmente un entrenamiento, pero el nivel de técnicas que me habían enseñado me dejaron con miedo. ¿aso la defensa significaba protegerse de la muerte incluso en entrenamientos? Suigetsu, con una habilidad increible, saltó por encima de mi y me cortó la salida. Volvía a estar rodeada, pero esta vez, con algún ataque para defenderme. Karin ya se había levantado para seguir con la lucha, así que me decidí a seguirles. Sasuke atacó con su espada por abajo, pero conseguí saltar. Aunque no fue muy conveniente. Suigetsu deslizó su navaja recién sacada hacia mi. Con tal de que no llegara a mi, pensé "samasu", con lo que consegui congelarlo y que me diera tiempo a pisar suelo. Unas agujas procedentes de Karin ya venian cuando la miré, así que con los reflejos que pude utilizar, los esquivé uno a uno hasta llegar a ella y saltar sobre ella para utilizar las garras y herirle el hombro con el Ninpou Kamaitachi pero sin demasiada concentración, por miedo a herirla demasiado. Esto me dio ventaja en dejarla fuera de juego y tener solo dos contrincantes. Karin se apartó como señal de derrota y me puse frente a ellos. Entonces, ellos corrieron hacia mi y me quedé esperando. Cuando estában lo suficientemente cerca, pensé en " suitón, suijinheki" y los rodeé para saltar y poder tenerles rodeados. Suigetsu, en cambio, siguió corriendo y atravesó la velocidad con que la barrera daba vueltas y se dirigió a mi.
- ¡Mizu no muchi!- de su mano apareció algo parecido a un latigo y me atrapó. Aún así, no dejé de concentrarme en que Sasuke no saliera de mi prisión. No podía moverme, así que aprovechó para aumentar su fuerza con un " fuero shinzo" y levantando su puño, me atacó. Levantó mucho polvo, más de lo que pensaba. Yo había salido de allí antes de que impactara. No se cómo lo hice exactamente. Solo quise salir de allí, romper el látigo y escapar. Cuando el polvo se disipó, aún no había perdido la concentración. Suigetsu me miró sorprendido.
¿ Hari jizo? Pero qué...
No sabía lo que le había pasado...pero pronto lo descubrí. Miré mi cuerpo para ver si tenía aún el látigo, pero en vez de eso, pude ver que mi cuerpo, o más bien, mi pelaje se había vuelto rígido y de punta, como pinchos. Así que así fue, pero no sé cómo. No se porqué, pero cuando su ataque ya me estaba llegando, un erizo me vino a la cabeza y pensé en eso: hay un erizo. Puede que de los nervios no pensara bien y lo hiciera así. Por una vez, me alegré de ser tan despistada. Cuando logré desacer la bola de espinas, lanzé una llama a Suigetsu que lo dejó con varias heridas y derrotado. Miré cómo se escapaba y nos dejaba solos. De repente, una luz apareció desde la prisión de Sasuke. Había utilizado la espada como transimisión de su rayo y dejó inservible mi prisión. Me miró muy serio y se dirigió a mi. Aún descargaba varias conductas de electricidad por su arma, y me puso muy nerviosa e insegura. Puse en práctica el ataque de Suigetsu con su "mizu shooku", pero el ataque fue tan débil que no paró de andar. Me había cazado e intimidado, y con ello, había conseguido la oportunidad de matarme. Pensé que me atacaría con un ataque propio de él, pero no ocurrió así. Había soltado la espada. Se agachó y me abrazó como nunca antes lo había hecho.
Lo siento, lo siento....Sakura...- de sus bellos ojos calleron lo que nunca pensé que saldrían a la luz: lágrimas. Estaba llorando. No sabía porqué, pero aún asi, deje que desprendiera su cuerpo contra el mio y dejé que se desahogara sin ser visto.
Cuando ya hubo anochecido, habló sobre la nostalgia que tenía de su hogar y su familia. Sobre todo de su hermano, a quién siempre había retado. Dijo que necesitaba desahogar todo ese dolor y ver si estaba preparado para poder obtener su venganza. Aunque no le vi mucha lógica. Fui yo quien tuvo que defenderse y atacar. ¿ Esa descarga había sido su punto de comienzo? Estaba demasiado agotada para seguir pensando y preocuparme de eso. Después de haber cenado un poco de queso y pan, el cual ya estaba demasiado duro para ellos pero no para mi, nos metimos en las mantas. Fui la última en dormirme aun estando agotada, pero de esa manera, pude ver cómo Karin se levantaba en su hora de guardia y le alejaba...
