Una cena interesante…

¿Qué diablos hago aquí? – ese es el pensamiento de un joven que se encuentra en medio de una cena familiar en casa de la familia Tsukino.

Mamo-chan ¿estás bien?

¿Eh?, si claro no te preocupes Acyi-chan, es solo que estaba distraído – saliendo de sus pensamientos.

No te pongas nervioso, juro que no tardamos 15 minutos y podremos ir a practicar – sonriéndole al joven.

Si, no hay problema aunque realmente me resulta algo sorprendente como es tu familia.

Jajaja, si te entiendo, somos algo raros papá con sus celos, mamá defendiéndonos siempre, mis tíos algo excéntricos y mis primos más celosos que papá, pero te aseguro que no te harán nada, desean quedar bien contigo.

¿Quedar bien conmigo?, no tienen motivo alguno para hacer eso.

Oh, claro que si lo tienen, tus primas son novias de ellos y tus hermanos junto contigo las protegen ¿no?

Algo así – sonriendo – ellas se saben proteger y ya son grandes como para andarles espantando los novios.

¿Y dime jovencito que relación tienes con mi hija?

Solo somos amigos papá, ya te lo dije – algo irritada – Mamo-chan está aquí porque vamos a realizar unas prácticas, nada más.

Sí papá, además de quien deberías ponerte celoso es del chico que la trajo anoche del baile, ese si que le gusta a tu pequeña – sonriéndole a su hermana burlonamente, mientras esta la mira con ojos asesinos.

Que no me entere yo Acyi que tienes novio – pero fue interrumpido por la joven quien parándose de la mesa se alejó.

¿Mamo-chan vienes?, por cierto estaremos en el estudio por cualquier cosa – con la mirada fría y voz cortante mientras el chico se disculpa, se levanta de la mesa y sigue a la joven.

No debiste comportarte así Kenji Tsukino – mirando a su esposo con enojo – y tu Usagi espero no vuelvas a provocar este tipo de escenas o a la próxima te la verás conmigo.

¡Oh mamá! Yo solo dije la verdad a Acyi le gusta el hermano de Mamoru Chiba, el cual la trajo anoche – haciendo pucheros.

¡Usagi Tsukino!, no quiero volver a repetir lo que acabo de decir hace un instante, compórtate por favor – mientras la chica indignada cruzaba los brazos.

Mientras tanto en el estudio de la casa, se encontraba Acyi con los ojos cerrados, sosteniendo la mano de Mamoru, mientras el joven dormía.

¿Mmm, qué es lo que pasa? – pensaba el joven.

Concéntrate Mamoru, o no podrás ver todo lo que pasará – escuchaba la voz en su interior, pero ¿qué era lo que pasaba?, sabía que estaba soñando, que no era real.

¡NO, NO PIENSES ESO!, esto será real en un futuro – la voz era cálida y suave – tu puedes ver el futuro en sueños, por eso reconoces las cosas cuando suceden – decía la voz algo nostálgica – pero nunca sabes el final y eso es lo que está en tus manos, tú puedes ver el futuro a través de tus sueños y decidir si eso es lo que quieres o cambiarlo, tú puedes decidir el futuro que te muestran tus sueños o cambiarlos para él bien tuyo y de los demás… - la voz volvía a ser cálida nuevamente.

Eso, es imposible ¿Cómo puedo decidir el futuro? – el joven estaba confundido.

Mira bien tu sueño en este momento – mientras el joven se concentraba nuevamente en lo que sucedía alrededor de él.

El joven observó a su alrededor y con sorpresa vio a su hermano Diamante acompañado de otro joven que él reconoció fácilmente estos se encontraban frente a frente mirándose con ¿ternura?, Diamante extendió la mano y el otro joven la tomó entre las suyas mientras una lágrima se deslizaba por sus mejillas – ¿pero que diablos es todo esto? – el joven que acompañada a Diamante en un susurro le dijo "te amo como no tienes idea" – el pelinegro se encontraba en shock mientras veía como su hermano respondía con una sonrisa aún más ancha ante lo que el joven le había dicho – "y yo a ti" – fue la respuesta que Mamoru escuchó de los labios de su hermano – pero esto no puede ser, tú eres… y es imposible que estemos juntos por mucho que queramos nuestras familias no lo aceptarían. En serio puedo cambiar el destino se preguntaba el joven pelinegro viendo la escena.

Mamoru… – era la misma voz que con anterioridad había escuchado – mira con detenimiento, observa bien a la otra persona que acompaña a tu hermano – la voz sonada angustiada y tan dulce.

El joven obedeció y lo que sus ojos vieron lo dejaron asombrado, ante su hermano ya no se encontraba el joven que había visto con anterioridad, ante Diamante se encontraba una joven tan bella y deslumbrante

Es hora de despertar Mamoru – le decía la bella voz.

No, necesito ver más – decía el joven de cabellos negros como la noche.

Al volver la vista nuevamente, volvió a ver a su hermano él cual ahora se encontraba besando al mismo chico que vio en un principio, cerró los parpados por un instante y el joven fue reemplazado por la bella mujer…

Mamoru – le hablaba nuevamente la voz – por favor debes despertar…

¿Cómo hago eso? – preguntó el joven

¿Qué estás haciendo? – le preguntó la voz dulcemente.

Viendo a mi hermano… - pero antes de terminar la frase, la voz lo interrumpió.

¡No, necesito saber y que pienses que es lo que estás viviendo!

Esto… – el joven se encontraba algo confundido – es un ¿sueño?

¡Necesito que estés seguro de eso!

¡Sí! – respondió el joven completamente seguro - ¡Esto es un sueño!

Ireyca se encontraba a un lado de Mamoru viendo como lentamente abría los ojos, el joven por su parte al ver a la chica a su lado no pudo evitar esbozar una sonrisa.

¿Entonces eras tú la que me hablabas? – le preguntaba Mamoru a Ireyca.

Necesitabas una guía, además sin mí no podrías haber logrado ver completamente el sueño – agregaba la joven sin dejar de sonreír – aunque eres más terco que Usako – haciendo un puchero.

¿Podrías explicarme que fue exactamente lo que vi?

¿Y que fue exactamente lo que viste?

Acyi-chan – decía el joven algo irritado – tú bien sabes lo que vi, así que por favor dímelo.

Está bien – suspirando – pero tienes que jurarme que no vas a intervenir en este asunto, ya que si lo hacemos todo se convertirá en un caos.

¿Pero que acaso no es por eso que tenemos esas visiones? – preguntó algo confuso el pelinegro.

Algunas cosas no pueden ser cambiadas – contestó la chica con algo de nostalgia – si se llegan a alterar esos sueños antes de tiempo, el resultado podría ser devastador.

¿Podrías ser un poco más explícita?

Sí, lo que acabas de ver, debe suceder – respondió algo triste la joven – él debe sufrir por ese amor prohibido que acabas de ver y debes apoyarlo – mientras agachaba la cabeza la joven – él no puede alejarse de la primera persona a la que viste en tus sueños.

¿Acaso crees que dejaré a mi hermano sufrir así? – alzó la voz Mamoru.

Si, no sufre por ese motivo es probable que jamás conozca el amor de esa bella joven, si intervienes y los separas ellos jamás se conocerán y tú hermano jamás podrá ser feliz.

¿Pero por que?

Yo, he visto lo que pasa por tu intervención y puedo asegurarte que si los separas, solo le traerás sufrimiento a tu hermano – mientras una lágrima caía al suelo – y al otro joven también, necesitan sufrir y te aseguro que si no tomas acción alguna ellos conocerán el amor… – decía la joven mientras apretaba los puños.

Está bien – mientras tomaba la mano de la joven y la tomaba de la barbilla para que lo mirara – juro que no intervendré, pero dime el verdadero motivo por el cual no debo hacerlo – la chica abrió enormemente los ojos.

Si, tú intervienes – la voz de la joven era triste y estaba a punto de quebrarse – ellos… se suicidarán – concluyó la joven y la voz se le quebró al pronunciar la última palabra.

Gracias, por decírmelo – el joven no le quitaba la mirada de encima, mientras esbozaba una sonrisa – si es así entonces no intervendré, no deseo ver a mi hermano con ese final – el joven dijo tristemente.

¡Lo lamento Mamo-chan! – abrazando al joven – pero debo decirte que así como tú puedes decidir el futuro, yo veo los posibles desenlaces por las decisiones que tomas y no puedo dejar que lo que vi en mi sueño suceda.

¿Y también puedes leer la mente no es así? – dijo mientras volvía a mirar a la joven directamente a los ojos – te agradezco que me dijeras como afecta mi decisión las cosas – sonriéndole y besando su frente – aunque me agradaría que confiaras un poco más en mi.

Disculpa, pero si te lo decía así tal cual no me harías caso – contestaba algo tímida la joven – por favor no le digas a nadie que…

No le diré a nadie que lees la mente – guiñándole el ojo – será nuestro secreto.

Gracias

En eso alguien toca la puerta del estudio lentamente, instantes después se abre y una persona se asoma ocultando parcialmente su cuerpo.

Acyi – mirando algo pícaro a los jóvenes – nos estábamos preguntando si al terminar de "practicar" podrían jugar con nosotros un rato Wii, aunque infiero que ya terminaron de practicar, si no, no estarían abrazados, ¿seguro que estaban practicando? – mientras una sonrisa pícara se vislumbraba en los labios del joven.

¡Yaten! – mientras los jóvenes se separaban y sonrojaban – acabamos de terminar de practicar y sí estábamos practicando, así que no digas estupideces – gritaba la chica demasiado apenada.

Bueno ¿entonces aceptan el reto? jugarían juntos claro, contra Taiki y Kenji.

¿Quieres jugar?

Claro – esbozando una sonrisa.

Entonces cuenten con nosotros.

OK – dijo el joven marchándose – los esperamos abajo, no tarden.

La joven se paró precedida por Mamoru y antes de salir la tomó de la mano y la giró para que lo mirara.

Nuevamente gracias por decirme todo esto – sonriendo – eres una chica única.

No fue nada – sonrojándose.

¿Entonces de ahora en adelante me dirás todo sin dudarlo?

Claro, si tú me crees sin titubear.

Así será Acyi-chan te lo puedo asegurar – besando su mejilla – nuevamente gracias.

Vamos – totalmente sonrojada – o si no los chicos sospecharán algo que no es y no dejarán de molestarme en toda la semana.

Después de esto los chicos se marchan a jugar Wii

Continuará…