Notas especiales antes de empezar: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, el único personaje que es original mío es Yaeko Hyuuga, sin más que aportar por el momento, los dejo con el capítulo y nos vemos en las notas finales.


Amar es Combatir

Capítulo 6

Madre

A la mañana siguiente la joven no podía sentirse más feliz, la terapia le había servido de mucho con tan sólo haber ido en una ocasión que ya se estaba preguntando que maravillas habría esa noche. Pero por el momento tenía cosas más importantes que hacer hasta las siete en punto, así que se levantó, sonriéndole a Sasuke, que también se había despertado, se duchó, se vistió e hizo el desayuno, todo ello, tarareando una canción que se escuchaba en la radio en esos momentos, se le veía muy feliz y a Sasuke también. Después de un desayuno donde platicaron de varias cosas, ambos salieron al mismo tiempo de la casa, se despidieron con un beso y partieron en rumbos diferentes, ella a la casa Hyuuga y él al cuartel de los ANBU. Por el camino Sakura pasó con Ino, que también estaba muerta de la felicidad pues ella y Sai habían anunciado que se casaban, a su amiga le alegró bastante oír eso, al menos Ino le había dejado de tener rencor por haberse quedado ella con Sasuke y se había fijado en Sai, que, aunque no era el mejor prospecto –según ella- se veía que la quería bastante.

Se quedó bastante rato platicando con su amiga, hasta que dio un respingo al darse cuenta que se le estaba haciendo tarde, por lo que se despidió de prisa, le aseguró que le ayudaría en lo que hiciera falta, y echó a correr como una posesa hasta su destino, frente al que se detuvo con flato, pero feliz. Hanabi le abrió la puerta y la miró con curiosidad mientras trataba de recobrar el aire que había perdido corriendo media ciudad, hasta que por fin se atrevió a preguntarle qué le pasaba, Sakura le explicó brevemente que se le había hecho tarde y luego ambas empezaron su entrenamiento, pues ese día, para su suerte, Neji había salido a quién sabe dónde y no estaba ahí para ponerla nerviosa.

Después de unas cuantas horas de entrenamiento, Sakura sugirió descansar, cosa que extrañó a la menor de las Hyuuga, pues el día anterior no lo habían hecho hasta la hora de comer, bueno, pero algo tenía que haber pasado, Sakura se estaba portando muy raro.

- Sakura-chan –la llamó, como Naruto solía hacerlo siempre- Te ves diferente el día de hoy, como si… algo muy bueno hubiera pasado.

- ¿Sí? –preguntó la mujer incorporándose en su asiento donde había quedado hecha polvo.

- Sí –corroboró su aprendiz, escrutándola con sus ojos blancos, que por un momento Sakura imaginó como los de Neji… en realidad, ellos dos se parecían mucho- ¿Te has hecho algo?

- No –sonrió la esmeralda, tratando de ahuyentar de su cabeza aquella extraña imagen que había surgido- Es que anoche, después de la terapia… Sasuke-kun se puso cariñoso y…

- Bien, no necesito saber lo demás –se sonrojó la muchacha y Sakura frunció el ceño.

- Vamos, Hanabi, no me digas que… Naruto y tú no…

- No –confirmó poniéndose aun más roja que un tomate- Todavía no me siento lista para eso… -confesó por fin- y al parecer a él no le importa mucho, es decir, sólo tenemos seis meses de novios y yo…

- Te entiendo –la detuvo Sakura- No tienes por qué explicarme más. Al menos, Naruto te respeta –suspiró más calmada- Imagínate, sino fuera así tu padre lo mataría.

- Sí, seguro –admitió y ambas se echaron a reír, pero esta vez tan fuerte que llamaron la atención de una mujer que Sakura no había visto antes.

Era la mujer más hermosa que había conocido en toda su vida, tenía el largo cabello castaño debajo de la espalda, sus ojos eran de un azul marino intenso y su cara era tan blanca como la espuma del mismo mar. Además, para coronar esa imagen de perfección, lucía un kimono a juego con sus ojos con estrellas bordadas al parecer en hilo de oro. Su boca se desfiguró en una mueca de asombro, no sabía que había alguna otra mujer en aquella casa, es decir, no era imposible, pero que ella supiera, las mujeres se quedaban en sus respectivas casas o habitaciones y de ahí no salían y sin embargo esta mujer… "Es la madre de Neji" le susurró Hanabi en un tono de complicidad, cosa que no hizo más que asombrarla si es que más se podía. Sakura no podía quitar la mueca de incredulidad que se posaba en su rostro, además de que la madre de Neji era muy bonita, también se veía que era muy joven, según sus cuentas no pasaba de los cincuenta años, por lo que tal vez había dado a luz a su hijo cuando tenía veinticuatro años.

- Buenos días –saludó la mujer, acercándose lentamente hacia ellas- Hanabi-sama no tengo el gusto de conocer a su amiga ¿podría presentármela?

- Claro, ella es mi sensei, Yaeko-san, su nombre es Uchiha Sakura.

- ¡Oh, eres casada! –se asombró al no notar el sharingan en sus ojos- Mucho gusto, mi nombre es Hyuuga Yaeko, soy la madre de Neji, seguro lo conocerás.

- El gusto es mío –replicó la esmeralda dando un salto de su silla para componer una reverencia- Sí, también conozco a su hijo, fuimos compañeros en algunas misiones.

- Espero no te haya dado muchas molestias, mi hijo es bastante serio –reflexionó la mujer- Pero en el fondo es bastante bueno.

- Eh… sí…

Sakura se ausentó momentáneamente de la conversación que le sostenía la madre de Neji, que seguía enumerando las virtudes de su hijo y desvió su vista a Hanabi que se encogió de hombros y luego murmuró un "A papá le gusta y por eso ella vive aquí" cosa que le aclaró muchas interrogantes, y que la sacó de sus pensamientos justo a tiempo para oír como Yaeko la invitaba a cenar con ella en una semana, pues su madre y ella habían sido grandes amigas, pero había perdido comunicación con ella al casarse, sin embargo, los padres de Sakura estaban de viaje, por lo que la cena sólo quedo pactada entre ella, Sasuke, Yaeko y el mismo Neji, con lo que la mujer se despidió, todavía divagando algunas cosas que no lograron entender y desapareció en el rellano de la puerta.

Tras ver desaparecer la tela del kimono azul que cargaba Yaeko tras la puerta, Sakura se puso a cotillear inmediatamente sobre ella y sobre su hijo, Hanabi le explicó todo lo que sabía, o lo que había oído decir a su padre y a Neji cuando entrenaban juntos, ella se había casado con Hizashi Hyuuga cuando apenas tenía dieciocho años por disposición de su abuelo, ella todavía era muy joven, sin embargo eso no fue problema pues ambos se querían y se casaron, así vivieron algún tiempo, hasta que sucedió aquél incidente en el que Hizashi se sacrificó por su hermano, dejando a su esposa sola y con el pequeño Neji, de tan sólo cuatro años. Lo demás, más o menos ya lo sabía, que Neji había odiado a la familia principal, había peleado contra Hinata, y todo eso, pero agregando que su madre era la única persona a la que en realidad respetaba y quería, y que ésta siempre había velado por él.

"¡Vaya, había mucho de Neji que no conocía!" se atrevió a exclamar la muchacha, pero en el peor momento, pues Neji se acercó lo suficiente a ellas como para oír aquello último que había dicho Sakura, y empezar a cuestionarla sobre eso, a lo que ella mintió a medias, diciéndole que había conocido a su madre, a lo que él contestó que eso no era de su incumbencia antes de marcharse y entrar a la misma puerta por donde había entrado su madre tiempo atrás.

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Y la semana pasó entre recaídas y mejoras, entre lágrimas y besos en la terapia que la pareja llevaba, por suerte, para la noche de la cena que le habían prometido a Yaeko, habían tenido un "día bueno" e iban con la mejor disposición. Sakura se colocó sus mejores galas para tal ocasión, que consistían en un kimono de color verde con estampados de flores en las mangas y pecho, se recogió el cabello con un broche en forma de mariposa y se maquilló levemente. Sasuke, por su parte, se puso un kimono negro con el símbolo del clan Uchiha en la espalda, así estuvieron listos para cuando dieron las ocho en punto.

Yaeko les abrió la puerta en cuanto llegaron al lugar, vistiendo otro kimono azul con la luna en él, se hicieron las presentaciones correspondientes y luego ella les ofreció pasar a la que era su casa en la familia secundaria. En cuanto entraron al lugar, se sorprendieron al encontrarse con una habitación magnífica de la madera más fina, los pisos brillaban de lo limpios que estaban… parecían estar más bien en casa de Hiashi y luego todo tomó sentido "A mi papá le gusta" le había dicho Hanabi, y al parecer esa era la manera de demostrárselo pues estaba segura que esa era la única casa de la familia secundaria donde se vivía así. Volvió a su inspección del lugar y también vio muchas fotos de Neji cuando era pequeño y bastantes menos de cuando era más grande. Sakura se quedó inspeccionando una en particular, donde estaban tres personas: Neji, su padre y su madre, tomados de la mano y parecía ser de cuando él tenía por lo menos, tres años de edad. Sakura se sorprendió de ver que esa cara tan inocente, incluso tierna, que la miraba desde aquél marco de plata, fuera ahora aquél hombre tan serio, y que esas pequeñas manos que aferraban las de sus padres, ya habían cobrado muchas vidas.

- Ah, Sakura, ese era mi esposo, Hizashi –le sonrió su anfitriona al verla tan interesada en esa fotografía- Neji ha cambiado mucho ¿no lo crees?

- Hai –asintió, apartando la mirada de la sonrisa infantil de Neji.

Se sentaron a tomar un poco de té mientras retomaban el tema de la madre de Sakura, el matrimonio de ésta, y poca cosa más, hasta que apareció Neji, que vestía un kimono azul, a juego con el de su madre, y que también llevaba el cabello agarrado, como siempre lo hacia, dejando al frente algunos mechones rebeldes que no había podido domar. Se veía… majestuoso para Sakura, envuelto en aquél aire de misterio digno de cualquier Hyuuga, Sakura no pudo evitar sentirse tonta ante él, como una pequeña niña cuyo vestido manchado de barro era una deshonra, tan pequeña e insignificante…

- Buenas noches –dijo al entrar, mirándolos con cierto desdén.

- Buenas noches, Neji-san –le respondió Sakura, primero que nadie.

- Buenas noches, Neji –saludó fríamente Sasuke al ver como su esposa estaba cohibida por el sólo hecho de que él estuviera en la sala, mirándola despectivamente… ¿acaso Sakura…?

Fin del Capítulo


Notas de la Autora: Pues bien, como dije al principio del capítulo, Yaeko Hyuuga es una invención mía, yo la inventé porque nunca sacan a la madre de Neji, a mi querida suegra xP, pero bueno, ya tenía que salir, así que le di cabida en mi fanfic, porque después de todo, en la serie ni se explica que onda con ella, bueno, este personaje me servirá para unir a estos dos y Sakura ya ha dado el primer paso, veamos si para Neji será tan fácil, bueno, eso lo sabremos en el siguiente capítulo "Estafador de amor" ¿a qué les suena? ¿Qué hará Sasuke en la casa Hyuuga? ¿Y Sakura? Espero me sigan leyendo y me dejen un comentario.

Gracias.

Ja ne!