Amar es combatir
Capítulo once
Las lágrimas de Sakura

La nieve caía sin cesar sobre la mansión del Hokage, en donde una mujer de ojos verdes y cabellos rosados descansaba, ajena a todo lo demás, pues había pasado una mala noche.

Era veinticinco de diciembre, uno muy gris para Sakura, que empezaba a abrir los ojos, enfocando poco a poco los objetos a su alrededor: sus manos, con el anillo de bodas de oro, el edredón de color azul celeste, la mesita con un vaso de agua... la silla junto a su cama con un kimono negro negro fue lo que activó el torrente de recuerdos, en los cuales una joven triste frente al espejo se arreglaba el cabello; luego dos perlas blancas posándose sobre sus ojos esmeraldas, la sangre corriendo por el suelo y luego... luego nada.

Al levantarse, el aire frío le subió por las piernas, que llevaba descubiertas bajo su bata blanca, pero eso no le importó demasiado. Avanzó con cuidado y lentamente hacia la ventana, debido al dolor que sentía en el abdomen, en el exterior, pudo divisar entre la nieve la entrada de la mansión del Hokage y a los Hyuuga, es decir, Neji y Hanabi, entrando por ella.

Cuando se dio la vuelta, Tsunade estaba ahí, mirándola con los brazos cruzados y el ceño fruncido, sin embargo, no estaba enojada, pues sus ojos reflejaban algo parecido a la lástima.

—¿Estás bien? -le preguntó casi en un susurro, como si estuviera hablando con una persona en su lecho de muerte- ¿Hace cuánto estás despierta?

—Me acabo de despertar -dijo, frotándose los brazos para calmar su frío- ¿Qué hago aquí?

—No deberías levantarte -evadió Tsunade llevándola a la cama.

—¿Qué hago aquí? -insistió.

—Verás, Sakura, tú...

—Perdiste al bebé -afirmó una voz tan fría como la nieve que caía afuera, era Sasuke- Por favor, Tsunade, déjenos solos.

—Bien -Tsunade pasó por su lado con el ceño fruncido.

—Has sido una tonta -dijo él, antes de que Sakura abriera la boca, en un tono más frío que el anterior, que hizo que ella prefiriera que le gritara- Te dije que te cuidaras.

—Pero yo... -Sakura desvió la vista sólo un segundo, logrando divisar una cabellera rubia agitándose fuera.

—¡Ha sido todo tu culpa! -gritó el Uchiha y en ese instante se vio lanzado hacia la pared por una ráfaga de aire.

—¡Naruto, no! -saltó Sakura, descubriéndose la cara, que hasta el momento había mantenido oculta entre sus manos. Sin embargo, al que vio frente a ella en posición de ataque no fue a Naruto sino a...- ¡Neji!

—No voy a tolerar que le digas que es su culpa.

Sakura se levantó en el acto y corrió a abrazarlo con lágrimas en los ojos, a ella no le interesaba mucho que Sasuke se enojara, más bien temía a la reacción de Neji y éste le había demostrado que no había nada de qué preocuparse, porque él la apoyaba aún cuando le había mentido y ocultado algo tan grave.

Sasuke se levantó maltrecho, al tiempo que Hanabi, Naruto y Tsunade entraban a la habitación llamados por el alboroto que se había armado. Voltearon a ambos lados, mirando a la izquierda a Sakura abrazada a Neji y a la derecha, a donde Sasuke se limpiaba la sangre que le corría por los labios.

Al ver a su esposa con otro hombre, sobretodo con aquél, que apenas y demostraba sus sentimientos a su madre, lo supo al instante. Había estado pensando en ello durante meses, pero hasta ese momento no había caído en cuenta de que Sakura y Neji eran amantes, al igual que él y Hinata; pero en lugar de sentirse mal, incluso celoso, fue otra la sensación que lo invadió al verlos juntos: alivio, alivio de no haber lastimado a Sakura más de lo que ya lo había hecho en el pasado y también alivio de verse libre por fin para seguir junto a Hinata.

Esperando otro ataque de parte del orgulloso Uchiha, Neji colocó a Sakura detrás de él, sirviéndole como escudo humano a un ataque que no llegó, por el contrario, Sasuke pasó por su lado, con una mueca extraña en el rostro, casi un amago de sonrisa y salió de la habitación dándole a entender a sakura que ya todo había acabado entre ellos.

En cuanto Sasuke se marchó, la menor de los Hyuuga se dedicó a explicarles a la perpleja Tsunade y al rubio Naruto la historia de la pareja que sobre la cama parecía hablar en voz baja. Y no era para menos, pues Sakura le estaba dando todos los detalles de cómo había quedado embarazada, cuando Sasuke la había obligado a tener relaciones. Eso enfureció al genio que sólo desistió de atacar al ver a Sakura preocupada. Entretanto, Hanabi les relató entre pausas forzadas por el murmullo constante de las voces de Neji y Sakura, a Tsunade y Naruto que sus amigos llevaban meses de salir juntos, de cómo se habían gustado y poca cosa más, que había escuchado de los labios de su maestra poco tiempo atrás.

Aunque al principio no podían creerlo, Tsunade y Naruto confirmaron lo dicho cuando Nei le colocó un beso suave a Sakura en la frente y la apoyó contra su pecho con toda la ternura del mundo, para después anunciar algo: "Sakura será mi esposa" sentenció el castaño, en cuanto terminó la explicación de su prima: "Por supuesto, esto será hasta que firme su divorcio". Sakura sintió levemente con la cabeza y luego trató de sonreír, pero sin conseguirlo.

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Hinata salió al jardín de su casa en cuanto terminó de nevar, comenzaba a bajar la temperatura lentamente pero sin tregua, pero eso era lo que menos le importaba en esos momentos, ¿qué más le daba el frío que sentía en el cuerpo comparado con el que sentía en el corazón? Un corazón roto por segunda vez en su vida y que ahora no tendría arreglo, no después del engaño del que fue víctima. ¿Cómo pudo Sasuke haberle ocultado semejante verdad? ¿Acaso la creía idiota?

Eso era lo que más le dolía, pensar que sólo había sido un juego para él y nada más. Y el frío se le extendía por todo el cuerpo, mientras pensaba que jamás quería volverlo a ver, no después de semejante mentira. No quería echar más por los suelos la reputación de su clan y la suya propia, ya casi todo el mundo comentaba lo sucedido y su nombre había salido un par de veces, acompañado con el adjetivo: "Verguenza", cosa que la ponía aún peor. Y eso que aún no sabía toda la verdad sobre cómo había sido concebido ese bebé...

Había estado tan sumida en sus pensamientos que no notó las voces en la entrada de su casa hasta que estuvieron casi enfrente de ella, eran voces muy conocidas: Sakura, Naruto, Neji y Hanabi parecían discutir un poco más allá de donde se encontraba ella, haciendo que su tía Yaeko saliera a ver quién hacía tanto alboroto.

Tras unírseles Yaeko, la discusión cesó y Sakura entró tras de Neji y Hanabi, con maletas en mano y un aspecto que se debatía entre tristeza y felicidad. ¿Qué hacía allí? ¿Por qué Neji había ido a verla? se preguntó la Hyuuga, ¿no debería estar con Sasuke? La esmeralda no le sonrió al pasar, así como tampoco lo hizo ninguno de los que la acompañaban, que la pasaron por alto olímpicamente en su camino a la casa de Yaeko en el clan. Decidida a saber por qué estaban allí, los siguió con pasos largos y llegó primero que ellos con Yaeko, que al parecer los había estado esperando.

Una vez estuvieron todos dentro, resguardados y calentitos, Hanabi les explicó a las dos mujeres los motivos por los cuales Sakura viviría ahí, omitiendo lo peor; además, les dijo que Neji quería casarse cuanto antes, cosa que conmocionó aún más a Hinata, debido a que la pelirosa no tendría más ataduras a Sasuke, se iban a divorciar, pero a costa de un bebé que no había tenido la culpa, a costa de muchas mentiras que seguro ella, ambas, no sabían.

Hinata abrazó a Sakura de la nada y ella correspondió el abrazo, enjugándose las lágrimas con el dorso de la mano, algo muy dentro de ella sentía que Hinata comprendía lo que estaba pasando... el dolor, la felicidad, entremezclados, produciéndole sensaciones tanto de culpa como de regocijo al saber libre de Sasuke y de su bebé...

Un rato después, al terminar el té que Yaeko les había ofrecido para los nervios, Neji acompañó a Sakura a la habitación que antes le había pertenecido y la ayudó a instalarse, no sin antes tranquilizarla un poco, porque aún se veía afectada por la noticia de Tsunade y para su sorpresa ella le sonrió, agradeciéndole lo que estaba haciendo por ayudarla y comprendrla a la vez, eso significaba mucho, pues sabía que no le iba a ser fácil abrirse de nuevo, con todo lo que había pasado: la casi violación y la pérdida de su bebé.

Hinata, quién los había seguido para ver si podía ayudar en algo, observó la escena por la rendija de la puerta entreabierta y aunque había oído todo, no quiso hacer más daño a Sakura diciéndole la otra parte de su historia, porque sabía que ella iba a estar bien, lo intuía al ver a su primo abrazarla con tal delicadeza y amor, mientras ella se recargaba en su pecho, sin llorar más y con una pequeña sonrisa en los labios.

No había necesidad de hacer más daño.

Fin del capítulo.


Notas de la autora: Holaaaa! *se oye el canto de los grillos* Espero que aún haya alguien ahí, lamento muchísimo la tardanza, pueden apedrearme si quieren ;_____;! He tenido unos meses difíciles, llenos de problemas, sufrí mucho y me alejé de escribir, pero... adivinen qué? I'm back!! Y tengo muchas historias que compartir con ustedes, esta es una que había dejado inconclusa y que espero que les guste, si es que siguen ahí ;___;!

¿Qué les pareció? ¿Todo terminó como querían? ¡Esperen el capítulo final! Prometo subirlo muchísimo más rápido que éste.

Han pasado varios años desde que Sasuke se separó de Sakura... ¿qué cambios ocurrieron? ¿Hinata pudo perdonarlo? ¿Sakura pudo superar la pérdida y violación que sufrió? Sólo lo sabrán leyendo el último capítulo de Amar es combatir, llamado: "Familia".

Gracias por leer, los quiero, manden muchos reviews :3.

Ja ne!