Nada de esto es mío, sólo hago esto por diversión.

¡Tú!

Capítulo V:

Lily: ¿Que me está sucediendo?, Lilianne, ¿Porqué diablos estás pensando en Potter?, pero es que es tan lindo, tan tierno, y… tan, pero tan egocéntrico, ¿que no puede cerrar su linda boca sólo un momento? ¡ARGG! que calamidad, Lilianne Evans, Lily, la fría Lily,…¿enamorada de James Potter? Potter, ¿POTTER? ¿Acaso es eso posible?, ¡MERLÍN!, ¡Oh!, cielo, viene alguien, ¡CONSTANZA POTTER! Que te he dicho, un momento, eso no es Connie, Eso… eso… eso es… ¡POTTER! Bueno Lilianne, es hora de probar tus dotes de actriz, ¡HAZTE LA DORMIDA, AHORA!

Justo en el momento en que Lily cerraba los ojos para "dormir" llegaba James, y se hincaba a su lado, observándola, simplemente.

-¡Ay, Lily!- Suspira James, luego de un rato, de estar observando detenidamente el rostro de la pelirroja – Lily, Lily…- Suspira, nuevamente James, como si le doliera decir el nombre de la pelirroja – Mi linda Lily...-

Lily: ¿Dijo lo que creo que dijo? MI linda Lily ¿Qué acaso ahora me cree de su propiedad?, pero se ve tan tierno así, lo puedo ver por mi ojo, que está un poco abierto, y me mira con una cara tan... linda, de... ¿enamorado?, ¿acaso es verdad que el gusta de mí?, pero yo no quiero sufrir, ya vale, él me a dicho hasta el bendito cansancio que a cambiado, pero… ¿Será verdad?, no sé si creerle… estoy tan confundida…

-…Si tan sólo me dieras una oportunidad para hacerte feliz, sólo una…- Decía James esperanzado, suponiendo que la pelirroja no lo escuchaba, eso para él era muy cursi, pero era lo que sentía…, lo que no sabía el morocho era que Lily, lo escuchaba, y cada palabra que salía de su boca, era un escalofrío de Lily, que James no pudo ver, gracias a las frazadas que tapaban a Lily desde sus pies hasta su cuello.

Habían pasado, más o menos, treinta minutos, desde que James llegó a la habitación de Lily, y… aún no se iba, la pelirroja cerraba los ojos, esta vez de verdad, el sueño la había vencido, y pronto calló en los brazos de Morfeo.

Se daba vueltas, mientras decía cosas indescifrables, James, seguía a su lado, observándola, hasta que en un punto, se quedó totalmente tenso…:

-hum… ahhh… James…- Susurró la pelirroja, dormida, para la impresión de James: ¿Escuché bien? ¿Acaso dijo James?, ¡GENIAL!, está soñando conmigo, esto es espectacular, mi pelirroja sueña conmigo, ¡Sí! Yo oí bien, dijo "James…" lo dijo, se que lo dijo, se ve tan bella… ¡Ay, Lily! Me vas a matar…

-¡JAMES POTTER! Te dije que no vinieras para acá… te lo dije… no te vio Lily verdad……- Comienza Connie.

-Querida, con espantoso grito que pegaste, adivina, me desperté…- Dice irónica Lily.

-¿Ups?- Dice Connie, con cara de miedo, preparada para el súper hiper dúper grito de Lily, que nunca llegó, a sus oídos, en cambio llegaron carcajadas por parte de su hermano y Lily.

-¡AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- Ríen a carcajadas Lily y James, mientras Connie los mira con el ceño levemente fruncido.

-¿Qué?- Pregunta inocentemente Connie –Lily, amiga, faltó tu grito…- Dice como quien no quiere la cosa, Connie.

-¡AHHHHHHHHHHJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJA!- Ríe Lily, nuevamente, asustando aún más a su amiga: ¿Que le habrá hecho James? Digo, como para que esté así de… ¿Feliz? Nota mental: interrogatorio de Lily, luego de hablar de este asunto con Hill…

-¡AJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJJA!- Seguían los chicos con sus benditas risas.

-¡¿SE QUIEREN CALLAR?!- Chilla Connie, pero los aludidos no se inmutan ni un poco, y continúan riéndose a más no poder –¡ARRG! Voy a hablar con Hilary…- Dice Connie, mirando significativamente a Lily, pero esta estaba tan ocupada riéndose con James, que ni notó la mirada de su amiga, mientras esta salía por la puerta…

De repente Lily para de reír súbitamente y James, se calla casi al instante:

-Bueno… ahora… ¿Tú que haces aquí?- Pregunta Lily, mirando a James, esperando su respuesta.

-Pues… eh… Yo, báh, que mas da… vine a verte dormir…- Dijo James, como si fuera lo más normal del universo, pero eso no le obstruía sonrojarse de sobremanera.

-Ah…- Dice Lily, mientras se levanta y comienza a buscar su ropa, para irse a tomar un baño.

-¿Ah?... ¿Qué hay de tu grito? Tipo…: "Pero… ¿quién te a dado permiso para entrar aquí, Potter? ¡SAL DE AQUÍ AHORA MISMO!"- Decía James, imitando la voz chillona de Lily.

-Já… pues no lo sé, eso solo que yo no estaba dormida, bueno al principio no estaba dormida, y te escuche, Jamie querido…- Dice Lily, sensualmente, saliendo de su habitación, dejando a un atónito y sonrojado James.

James: ¿Me dijo "Jamie querido"? ¡WOW! Pero… un momento… ella me escuchó, a lo mejor ahora me dará una oportunidad, ¿o no?…

Lily: ¡¿QUE DIABLOS HICISTE EVANS?! ¿Cómo se te ocurre decirle Jamie querido? A veces soy tan estúpida, ahora creerá que yo lo quiero… pero… ¿acaso eso no es verdad? Yo… creo que lo quiero… ¿o No?... estoy tan confundida…

Mientras tanto en el pasillo que llevaba a la improvisada habitación de Hill, caminaba la morocha Potter, con una sola idea en mente, hablar con su rubia amiga, y contarle lo extraña que estaba Lily hace tan sólo un momento, al llegar, ni siquiera se molestó en golpear la puerta, entró como si fuera su casa, y lo que encontró adentro fue impresionante… un Remus Lupin tirado en la "cama" de su amiga, sobre ella, besándola.

-Oh… Hum, ¿lo siento?... bueno, sigan… yo no eh visto nada…- Decía Connie, mientras salía de la 'Habitación', con los ojos tapados, mientras escuchaba unas débiles carcajadas, provenientes de Hilary y Remus…

Que amiga… ni nos cuenta que estaba saliendo con Lupin…, segunda nota mental: Luego de hablar con Hilary sobre Lily, hablar con ella sobre Don Lupin…- Se decía mentalmente Connie, iba tan metida en sus pensamientos, que no vio a Black, chocaron, cayendo abruptamente al suelo, en una posición un tanto… comprometedora, Sirius Black, tirado en el piso, boca arriba, con Constanza Potter, arriba de el, mirándolo.

-¡QUE DIABLOS!- Chilla Connie, después de salir de arriba de Sirius – ¿Todo me sale mal hoy?-

-¿Qué te sucede?- Pregunta inocentemente Sirius.

-Nada… es sólo que… no lo sé…- Dice Connie, mientras se sienta en el suelo, y vuelve a escuchar las risas débiles de sus amigos -¿Sabías que Remus esta con Hill?- Pregunta la morocha a Sirius que la mira con los ojos a punto de salirse de sus órbitas…

-…- Sirius no dice nada.

-Eso me esperaba, yo me quedé igual que tú…- Dijo Connie.

-Pero… ¿por qué estás mal? A ya sé ¿te gusta Remus?- Pregunta Sirius, con un deje de pena en la voz.

-¡NO!- Chilla Connie, moviendo efusivamente la cabeza de un lado a otro –Es sólo que… ya te lo dije… no sé que me pasa…- Dice apenada, mientras escondía su cabeza entre sus manos.

-¿Cómo no vas a saber que te pasa, Connie?- Decía Sirius, para animarla, con una sonrisa sincera en sus labios.

Connie: ¡AY! ¿Porqué pronuncia mi nombre, así… tan sexy?... y esa sonrisa que me mata… ¡AY! Sirius Black…

Connie se había quedado mirando a Sirius, embobada, y éste no hacía más que sonreír, como le gustaba esa chica, pero esta vez era diferente, no era la 'novia de la semana', como en Hogwarts, no, ahora era distinto, realmente gustaba de la chica, pero había un problema, era la melliza de su mejor amigo, su casi hermano, que no le perdonaría por estar con su hermana pequeña, aunque ella haya nacido segundos mas tarde que él.

-Hum… ¿Connie?- Preguntó Sirius, lentamente, mirando a la morocha.

-mm…- Respondió la aludida.

-¿Vamos a cocinar algo?, digo… para la 'cena' de esta noche, porque por lo que veo… todos están ocupados, en especial el lobito…- Decía Sirius, con una sonrisa en los labios, mirando la Connie. Como me gustaría estar así contigo, Connie…

-Claro… aunque Jamie y Lily no se quedan atrás… los encontré a los dos… juntos… y después se largaron a reír de mí…- Decía Connie, entusiasmada por tener una conversación con Sirius.

-Pus, ¿qué hacemos?- Pregunta Sirius, mientras ambos morochos llegaban a la cocina del departamento de Lily.

-No lo sé… tu eres el chef, chef Black, JAJAJJAJAJAAJJA, suena ridículo…- Decía Connie divertida, por la expresión del moreno, la miraba con los ojos desorbitados, y con el ceño levemente fruncido.

-Yo me estaba planteando ser auror…- Decía Sirius, inocentemente.

-JAJAJAJJAJAJAJJA, Cállate, Siriusín…- Dijo Connie, mientras se colocaba un delantal escarlata y lo amarraba por su cintura, para no ensuciarse.

-Bueno, ayudante mía, preparemos lo que solo Merlín sabe…- Dijo Sirius, muy dramático, comenzando a sacar todas las cosas comestibles que encontró en la cocina.

Luego de unas horas, toda la 'cena' estaba lista:

-Quedo sabrosa…- Decía Connie, mientras saboreaba un pedazo de carne que le había dado Sirius.

-Sipi…- Fue lo único que dijo Sirius, haciendo que Connie se largara a reír.

-JAJAJA, somos bastante parecidos, ¿eh Señor Black?- Dijo Connie, con una sonrisa en sus labios.

-Sipi- Volvió a decir Sirius, mientras buscaba los platos, para arreglar la mesa –Supongo que tendremos que hacer todo nosotros solitos…- Decía Sirius, lamentándose, aunque muy dentro suyo, sabía que le encantaba estar así con Connie, sin interrupciones, tan… natural.

-JAJAJA, supongo…- Dijo Connie, mientras buscaba los cubiertos.

-Estas risueña hoy, Connie- Dijo Sirius, mientras miraba a la morocha.

-Si, es que, estar así contigo, me hace… bien, me siento mejor…- Decía Connie, sonrojándose.

-Pues, que más esperabas, preciosa…- Dijo Sirius, en un tono bastante seductor, que derritió a la morocha, inconscientemente.

-Claro, claro…-

-mmmm, ¿qué cocinaron?- Pregunto la dulce voz de Hilary.

-Lupin a lo pobre…- Respondió Connie, divertida, viendo la expresión de su amiga, que se sonrojó bastante.

-JÁ, JÁ, JÁ- La risa sarcástica de Remus, llegó a la cocina.

-mmmm, que rico olor, ¿qué cocinaron?- Esta vez la voz provenía de la pelirroja.

-Potter a lo pobre…- Respondió Sirius, esta vez, viendo la expresión de su amiga, que se hizo un ademán de pregunta.

-¿Yo a lo qué?- Preguntó la voz grave de James Potter

-a lo pobre, Jamie…- Respondió Connie, como si fuera lo más normal del mundo, mientras los demás se reían a grandes carcajadas.

-Bueno, a comer- Fue la voz de Sirius, la que interrumpió las carcajadas de sus amigos, que pararon casi al instante, sentándose todos en la mesa del departamento de Lily.

La cena pasó sin muchos preámbulos, hicieron bromas, se divirtieron de lo lindo, los seis ya estaban exhaustos, la cena estaba riquísima, y el postre también, luego de comer su tarta de chocolate, decidieron ir a ver una película muggle, era muy cómica, era de un gigantesco ogro verde, con su amigo, un burro parlante.

-JAJAJAJAJAJJA, no se calla nunca ese burro…- Decía divertida Hilary, mientras acariciaba la mano de Remus, este la tenía abrazada por la cintura, sentados, ambos.

Ya estaba terminando la película, bueno en realidad faltaba su resto, pero Lily ya la había visto interminables veces, así que decidió irse a dormir, tenía mucho sueño.

-Ahhhh- Bostezó Lily –Creo que mejor me voy a la cama, estoy cansada, nos vemos mañana chicos- Dijo a modo de despedida la pelirroja.

-Ahhhh- "Bostezó" James –Bueno, yo también me voy a dormir, adiós chicos…- Dijo James, mientras salía en la misma dirección donde segundos antes había pasado la pelirroja que le robaba el sueño.

James caminó silenciosamente hacia su habitación, pero tenía otros planes en mente, quería volver a intentar decirle a Lily lo mucho que la amaba y quería.

-¿Lily?- Preguntó James en un susurro mientras entraba a la habitación de la pelirroja -¿Lily, estas despierta?- Volvió a preguntar el morocho.

Lily no sabía que hacer, había salido de allí para no pensar en él, pero ahora el venía a su habitación, no pudo evitar sentir unas mariposas recorrer su vientre, de felicidad, de… amor. La pelirroja decidió hacerse la dormida, haber que sucedía, además si hablaba con él y lo veía a los ojos, no iba a contenerse, ahora estaba segura, lo quería, pero aún no encontraba la respuesta, ¿Cómo es posible que ame a James Potter si hace tan solo unos días lo aborrecía? Era una pregunta sin una respuesta , pero ya estaba dicho, su corazón lo decía, decía que amaba a ese ser de cabellos negros como el azabache, a ese ser con unos ojos color avellana extremadamente hermosos y profundos, llenos de amor y sinceridad, hacia ella, hacia Lily Evans, la fría, la come libros, ella ahora estaba… enamorada.

-¿Lily?- Preguntó de nuevo la grave voz de James, aunque Lily la encontró dulce, tierna, hermosa -¿Lily? ¿Qué sigo con esto? si esta profunda y bellamente dormida…- Su voz sonaba tan dulce y especial, sólo una voz dirigida a ella, sólo a ella…

Lily sentía los avellanas pegados a su rostro, como si él quisiera guardar cada facción de su rostro en su memoria, eso ya no la incomodaba, como antes, ahora se sentía… bien.

Lily intentó moverse, haciendo que James se sobresaltara, pensando en que la pelirroja estaba despierta, y ruborizándose al pensar que la pelirroja lo haya escuchado Pero… JAMES POTTER ¿que no has venido a su habitación a decirle lo mucho que la amas, que la adoras?, no entiendo por que te sonrojas, pareces débil… James se reprendía solo, pero no sabía que los ojos verdes esmeralda de Lily los veía divertida, Lily no pudo contener una risilla pequeña, pero que llegó a los oídos de Potter.

-¿Lily? Pero… ¡LILY, ESTÁS DESPIERTA!- Chilló James, con una gritito todo femenino, esta vez Lily no pudo contenerse, y se largó a reír a más no poder.

-JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAAAJAJAJJAJAJA, James, ese grito te salió del todo varonil- Decía Lily irónica, mientras intentaba contener su risa –Bueno, Jamie, supongo que haz venido para algo aquí, te escucho…- Dijo Lily, mientras se sentaba en su cama, dispuesta a oír lo que James tenga para decirle.

-Bueno… esto yo… eh… bueno, es que no sé por donde empezar…- Se sinceró James.

-¿Qué te parece por el principio?- Preguntó Lily irónica.

-Bueno, es que… bueno, Lily, esto, yo… estoycompletamenteenamoradodetí- Dijo James lo más rápido que pudo, dejando a Lily con una gigantesca duda, por que ella no entendió nada, absolutamente nada.

-Ya, vale, ahora más despacio, ¿Sí?- Preguntó Lily, a la vez que James rodaba los ojos.

-Esto… ¡LILY!, ¿Porqué me haces las cosas más difíciles?- Preguntó James, mirando tiernamente a Lily –Bueno, te lo repetiré…- Dijo James, mientras tomaba una gran bocanada de aire, lo dejaba fluir por su cuerpo, y luego dijo: -Lily, estoy COMPLETAMENTE enamorado de ti…- Dijo James, y se alegró por dentro, al ver a Lily sonreír, un momento, ¡¿SONRIÓ?! ¡LILY SONRIÓ POR QUE LE DIJE QUE LA AMABA!

Un silencio expectante e incómodo se formó entre la esmeralda y el avellana, este último, esperando la respuesta de su pelirroja, y Lily, pues ella soñaba despierta, lo encontró lo más dulce que halla escuchado jamás, y todo iba dedicado a ella…

-Pues…, esto…- Era el turno de Lily para tartamudear, sabía que lo quería, que lo amaba, pero ¿Cómo decírselo? –Esto, James, hum… ya vale, yo no sé que me sucedió, pero hoy en la mañana estaba confundida… por mis sentimientos hacia ti, pero ahora ya lo eh pensado, y pues, bueno, yo, yo… también estoy enamorada de ti…- Finalizó Lily, totalmente sonrosada, pero feliz internamente, por que por fin pudo decirle eso a James, eso que la carcomía desde la mañana. Lily vio con alegría como los ojos de James se colocaban brillantes, anhelantes de alegría, ella sabía que él nunca la había dejado de amar, pero en Hogwarts ella sentía miedo, pues James era un Casanova, al igual que Sirius, ella tenía terror de decirle que si, y que a la semana siguiente James la dejara, lo que no sabía la pelirroja era que James siempre andaba con esas mujeres para intentar sacársela de la cabeza, cosa que nunca pudo hacer.

-Lily, no sabes lo que me haces sentir…- Decía James, mientras Lily reía de felicidad y hundía su cabeza en el pecho de James, haciéndolo más feliz aún.

-Te quiero…- Murmuró Lily, antes de dormirse en los brazos de James, este la acostó en su cama, y la tentación lo consumió, el también se acostó a su lado.

-JAJAJAJAJAJJAJAJA, mira como baila esa, JAJAJJAJJAJAJJAJAJ- Connie reía a carcajadas, viendo como bailaban las rubias estúpidas y sin cerebro hacía rato que habían salido del departamento de Lily, a dar "una vuelta", Remus y Hilary se habían quedado en el departamento, viendo otra película muggle, ellos habían ido a una bar muggle, a pasarla bien, y por como estaba la morocha, la pasaban DEMASIADO bien… -pero, mira a esa otra, ¿cómo puede bailar así? JAJJAJAJJAJAJAJ- Al parecer la pequeña Potter estaba bajo los efectos de la cerveza muggle, que para los magos, es algo que los deja como aturdidos, como si estuvieran drogados.

-Connie, ¿porqué mejor no nos vamos?, es que le dijimos a los chicos que volveríamos al tiro, y pues, ya han pasado mas de dos horas…- Decía Sirius, intentando llevarse a Connie de allí, él estaba más lúcido que la morocha.

-Sirius, Sirius, Sirius, disfruta de la vida, compañero…- Decía Connie, mientras le daba unas palmadas en la espalda, pero en el proceso amenazó con caerse de la silla en donde Connie estaba sentada.

-Connie, vayámonos, ¿Sí?- Repetía Sirius, suplicante, mirando a la morocha con desesperación, ya se imaginaba lo que le diría James, por haberse llevado a su hermana.

-Ya, vale, ¡que aguafiestas eres, Sirius!- Decía Connie, mientras abrazaba a Sirius, para no caerse, este estaba encantado, aunque más le hubiera gustado que la morocha lo abrazara así todos los días…

Luego de una larga caminata, (Sirius intentando agarrar bien a Connie para que no se caiga, y Connie aprovechando la situación para abrazar a Sirius) llegaron a la torre, saludaron, o más bien Sirius saludó, a Patrick, el conserje, subieron por el ascensor hacia el piso 34, lugar en donde se encontraba el departamento de Lily, entraron silenciosamente, y vieron que todo estaba a oscuras, Sirius supuso que Lunático y Hill se habían ido a acostar, y pues, ahora él debía llevar a Connie a su habitación, y dejarla dormida allí…

-¿Dónde estará Cornamenta?- Preguntó Sirius en un susurro para sí mismo.

-ZzZzZzZ- Connie se había quedado dormida, plácidamente en el hombro de Sirius, este la llevó a su cama, la arropó bien, y salió sigilosamente, antes que la tentación lo invadiera, se fue hacia su habitación, pensando en una excusa para decirle a James, que supuestamente estaría allí, la sorpresa de Sirius fue que al entrar en la habitación no encontró a su morocho amigo, la habitación estaba vacía, no había rastro de James.

-Bueno, no creo que haya salido, ¿O sí?- Se preguntó Sirius, en voz baja mientras se colocaba su pijama.

Ya en su cama, Sirius se puso a pensar en donde podría estar su amigo, pues ellos siempre se decían a donde iban cada vez que salían de la parte en donde estuvieran, pues eran inseparables. Luego de un rato, Sirius calló en los brazos de Morfeo.

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Y… Hasta el momento, ¿Cómo va? Si hay alguna de mis ex-lectoras por aquí, que lo diga :)

Espero que la historia sea de su agrado hasta ahora :D

Besos.