Nada de esto es mío, sólo hago esto por diversión.
¡Tú!
Capítulo VII:
El viernes por la mañana todos estaban muy ansiosos, pues al otro día serían las pruebas para entrar a la Academia de Auror, cosa que los chicos y chicas anhelaban, Sirius estaba muy cariñoso con Connie, pero intentaba parecer despreocupado cuando aparecía James, casi siempre en compañía de Lily, Hilary y Remus seguían igual de cariñosos que siempre, nunca se los veía separados, y siempre andaban tomados de las manos, como si temiesen perderse el uno al otro, James y Lily aún no formalizaban su relación, pero ambos estaban muy felices y compartían mucho con los demás.
Todos estaban sentados en la mesa del comedor de Lily, tomando un delicioso desayuno, preparado por Connie y Sirius, que se habían puesto muy hábiles para la cocina desde que hicieron la cena de bienvenida para Lupin.
-Esto está delicioso, Sirius…- Decía Lily, probando un bollo con manjar especialmente sabroso.
-Si… hacen una buena pareja para la cocina…- Afirmó James, llevándose la taza de leche a la boca.
Ambos chicos tosieron y enrojecieron brutalmente cuando James dijo "pareja" todos los miraron extrañados, excepto Lily, ella ya sabía el "secreto" de Sirius y Connie. Al instante siguiente, James se levantó, se aclaró la garganta, esperó unos segundos, para que toda la atención estuviera en él.
-Bueno…- Enrojeció –Esto… yo, quería decirles algo muy importante…- Su rostro estaba de un rojo fuego –Yo estoy con Lily…- Dijo en un susurro casi inaudible, pero suficiente alto para que todos lo escucharan. Lily había enrojecido casi tanto como James cuando dijo "Lily" miró a Connie, ella no le había dicho nada, esperaba que James le pidiera ser su novia para decirle, pero ahora se daba cuenta de lo mal que había hecho las cosas, Connie la miraba sorprendida a James, y fulminaba con la mirada a Lily… se suponía que eran amigas… "Se suponía"
-¿Y?... ¿qué me dicen?- Preguntó James, expectante.
-Pues… ¡BIEN JAMES! Hasta que lo conseguiste…- Comentó Sirius, nervioso, tenía que decirle a James que salía con Connie, tarde o temprano, pero su mente le decía que fuera tarde…
-Si claro, excelente…- Dijo Connie sin ánimos, se sentía traicionada, ella le había dicho todo a Lily, todos y cada uno de los detalles de su relación con Sirius, pero ella no le había dicho nada de la suya, y eso la hacía sentir mal y muy enojada.
-¿Connie, puedo hablarte?- Preguntó tímidamente Lily.
-Claro, amiga- Dijo en un tono frío esto último.
Salieron. Lily estaba temblando, y ahogó un sollozo, cuando Connie dijo ese amiga tan fríamente. Fueron a la habitación de la pelirroja. Todos los demás se quedaron callados, expectantes, más James, pudo ver un dejo de tristeza en los ojos de su Lily. Al llegar a la habitación de la pelirroja, ésta decidió romper el frío silencio.
-¿Connie?- Preguntó temerosa –Connie, puedo explicarlo…- Dijo intentando ahogar un sollozo, pero salió igual.
-Claro, amiga, es fácil así, ¿No?, yo te dije todo, todo lo que a acontecido con Sirius, y tu te quedas callada de tu relación con mi hermano, pensé que confiabas en mí…- Dijo subiendo el tono de voz mientras más palabras salían de su boca –¡Pero claro!, para que, ¿No? Para qué contarle a la supuesta mejor amiga ¿Para qué? Si la mejor amiga le ha contado todo… y tú no haces más que no decirme nada, Lilianne.
Dicho esto, la morocha salió del cuarto, luego salió del departamento y por último salió a la fría mañana.
-Connie- Susurró la pelirroja, las lágrimas y sollozos no se hicieron esperar, comenzó a llorar, triste, en eso llega James, preocupado, había visto pasar a su hermana corriendo saliendo del departamento, Lily se tensó, estaba segura de que James le preguntaría por que se habían peleado, y ella no iba a delatar el romance de Sirius y Connie, ya bastante tenía con estar enojada con su amiga, para que ahora la odie más por haberle dicho a James que ella era novia de Sirius.
-Princesa…- No hubo respuesta –Lily… ¿Qué a sucedido?-
-Nada, James, nada… un simple e-enoj-jo- Dice Lily a la vez que más lágrimas recorren su rostro, levanta la cabeza, para mirarlo, tenía los ojos rojos de tanto llorar, y las saladas lágrimas habían dejado rastros por el rostro de la pelirroja, y luego se perdían por su cuello.
-Pero Lily, bebé… ¿Cómo no va a pasar nada?- Pregunta nuevamente James, intentando sonsacarle a Lily el hecho de su pelea con su hermana, jamás se habían peleado, en Hogwarts eran inseparables, y, a veces, cuando a Connie le tocaba ser la anfitriona en los veranos, Lily se iba a la mansión Potter, y no se despegaba de Connie y Hilary.
-Es… es… no puedo decírtelo, James, no quiero que Connie se enoje más… lo siento…- Al acabar de decir esto la pelirroja se lanzó a los brazos de James, y lloró, lloró todo lo que quería y debía llorar.
Al rato, cuando Lily se sentía un poco mejor, miró a James suspicaz, quería hacerle una pregunta, más bien debía.
-¿James?-
-¿Humm?-
-¿Es cierto lo que dijiste en la mañana?, digo… lo de ser novios y todo eso…- Dijo Lily, sintió como sus mejillas se tornaban de un suave y sensual carmesí.
-Claro, pelirroja- Contestó el morocho, se quedó embelesado mirándola, se veía tan bella sonrosada, parecía pequeña y vulnerable.
-James, bésame- Pidió la pelirroja, el aludido la miró con ojos como platos, pero accedió sin replicar a la petición de su novia, le encantaba besarla, hace poco tiempo estaban juntos, pero ya se había vuelto un adicto a Lily y sus labios, era una droga, su droga, sólo para él.
-Lily…- Murmuraba James entre beso y beso, la pelirroja lo besó con más fuerza, dando a entender que lo escuchaba –Te amo- Reconoció el pelinegro, Lily lo besó con más intensidad.
-Yo también, James, también te amo- Respondió la pelirroja, y sintió que James sonreía mientras la besaba.
-¿Connie?- Preguntó Sirius cautelosamente, y como respuesta recibió un gruñido -¿Qué sucedió con Lily?- Preguntó nuevamente el morocho, y Connie nuevamente le respondió con un gruñido, pero este fue más débil –¡Oh, por favor, Connie!, ¿Podrías responderme con palabras?, no quiero gruñidos, Potter- Dijo el morocho mirándola.
-Ya, vale…, no a sucedido… nada…, digo, creo- Dijo.
-¿Creo?, ¿Cómo creo?- Preguntó Sirius, levantando una ceja inquisitoriamente.
-Pues, ya vale… me enojé con ella por que no me había dicho lo que sucedía con Jamie… y yo me… ¡SIRIUS!, ¿CÓMO DIABLOS CREES QUE ESTARÍA? ELLA ME MINTIÓ, yo… yo le dije todo lo que había sucedido contigo… bueno, sin muchos detalles…- Dijo sonrosándose.
-Y… ¿Por eso te enojaste?- Preguntó Sirius, incrédulo.
-Pues claro… ¿No son suficientes razones?- Preguntó.
-Ya, imagínate que Lily quería tener una relación con James, bueno, ya la tenían, es cierto, pero a lo mejor la pelirroja esperaba que Cornamenta le pidiera ser su novia, ya sabes como son ustedes las chicas, Connie, les gusta todo eso del noviazgo antes de cotillear con todas su amigas, no puedes enojarte con Lily sólo por eso… a lo mejor tu se lo contaste por la misma razón, por que yo ya te había pedido ser mi novia… ¿O acaso se lo dijiste antes? No, ¿Verdad?- Objetó el pelinegro, dejando su morocha acompañante plasmada.
-…- La morocha no tenía palabras -¿Quién eres tú y dónde está MI Sirius?- Preguntó Connie, mientras unía sus dedos índices formando una cruz, avanzando lentamente hacia atrás.
-¿Así que me crees de tu propiedad?- Preguntó Sirius.
-Pues… claro, tú… digo Sirius, es mío…- Dijo como si nada.
-Entonces tú eres mía- Dijo Sirius.
-NO, yo soy de Sirius- Dijo la terca Connie.
-Y dale… que yo soy Sirius, Potter- Y como si "Potter" fuese la palabra mágica Connie se lanzó a los brazos de Sirius, éste siempre llamaba "Potter" a Connie cuando lo sacaba de sus casillas.
-¡SIRIUSÍN!- Chilló Connie.
-¡ALI!- Chilló Sirius como una fémina.
-¡QUE NO ME LLAMES ASÍ!- Chilló una escandalizada Connie, jamás le gusto que la llamaran por su segundo nombre, y Sirius no cambiaría eso.
-¡Oh!- Dijo Sirius, abriendo los ojos y tapándose la boca con las manos –Se me olvidó Constanza Alicia Potter, lo siento- Al acabar esa oración, recibió un golpe… muy fuerte.
-¡QUE LA CORTES!- Chilló Connie.
-Ya, ya, vale, Connie…- Dijo Sirius, mientras se acercaba a su novia con intenciones de besarla, cosa que no hizo.
-No, estás castigado, bombón, por haberme llamado… A… eso…Alicia- Dijo esto último casi en un susurro, como si lo pronunciara y Voldemort apareciera ante ellos.
-¡Oh, vamos, Connie! Dame mi besito…- Chillaba Sirius como a un niño que no le dan su dulce favorito de Honeydukes.
-No- Decía Connie, tajante.
-¡Por favooooooooooooooooooor!- Decía Sirius, casi llorando.
-No- Repetía Connie.
-¿Por favorcito?- Decía con cara de perrito mojado.
-No, y no me mires con esa cara, sabes que no me ablandarás, no, Sirius, ¡OH, MIERDA! Odio esa carita tuya… siempre me hace retractarme y darte lo que quieres…- Dijo Connie, mientras se abalanzaba a un Sirius con mirada triunfante y los brazos abiertos.
-Jajaja, ya sé con que distorsionarte, Ali-
-¡Y SIGUES!- Chilló Connie, escandalizada.
-Pero si es un nombre hermoso, Connie…-
-¡Que no!-
-¡Si!-
-¡No!-
-¡Si!-
-¡Si!-
-¡No!-
-¡Já!, te gané, perrito- Dijo Connie con una sonrisa triunfante -¡Te engañé!, jajaja, ¡Engañé al fantástico Sirius Black!- Se burlaba Connie del morocho, que la miraba pícaramente.
-Ali-
-¿Humm?-
-¿Te puedo pedir un favor?- Preguntó el morocho, y al ver que la pelinegra asentía lentamente con la cabeza, prosiguió: -Bésame-
-Claro…- Dijo Connie como si nada, se iba acercando lentamente a los labios de Sirius, pero paró en seco, lo miró con rabia y un deje de ternura, sólo hasta que gritó: -¡SIRIUS BLALCK! TE DIJE QUE NO ME LLAMARAS ASÍ, ¿QUÉ NO ENTIENDES? ERES HOMBRE MUERTO, Y TE RESUCITO, Y TE VUELVO A MATAR…- Chillaba Connie, enojada, pero Sirius la veía sensual.
-¿…a besos?- Preguntó tímidamente el morocho, con una sonrisa, al tiempo que agarraba a Connie por la cintura, la atraía a él, y le daba un beso tierno y profundo. Al principio la morocha se resistió, pero su autocontrol no pudo más, y respondió al beso apasionado que le regalaba Sirius.
-¿Tú… irás a las pruebas, Remus?- Preguntó Hilary a Remus.
-Ahá- Respondió -¿Porqué?- Preguntó.
-Por que… yo ya no seré auror, estudiaré Medimagia- Dijo la rubia, alegre, hacía unas dos semanas que había tomado la decisión, pero aún no se lo había dicho a Remus.
-…- No sabía que decir –¿Porqué no me lo habías dicho antes?- Dijo Remus, no era que estuviera enojado, más bien estaba aliviado, así no estaría el día pensando que Hilary corría peligro.
-No lo sé… supongo que no había encontrado el momento preciso para decírtelo- Contestó la rubia.
-Bueno, esa es una noticia muy buena, Hill, ¿y en donde estudiarás?- Preguntó el licántropo.
-¡Oh! Pues aquí, en Londres, no creerías que me iría y te librarías tan fácilmente de mí, ¿No?- Preguntó la rubia, sensualmente.
-¡Oh, si te fueras, yo me voy contigo, Bebé!- Contestó Remus con voz melosa.
-¿Qué te parece si salimos a comer la próxima semana?- Preguntó Hilary, sonriente.
-¿La… pró… próxima semana?- Preguntó Remus, tragando saliva y tartamudeando, la próxima semana había luna llena, estaba en problemas, Hilary todavía no lo sabía, y no la quería perder… a menudo el sucedía eso, estaba bien con una chica, pero cuando ella descubría su condición de licántropo, se alejaba de él como si fuera el mismísimo Voldemort.
-Claro, Remus…- Dijo Hilary –Pensaba llevar a conocerte a mi hermano, Klaus, pero el estará… ocupado… aullando…- Dijo Hilary, se notaba la incomodidad de su voz, pero Remus se quedó petrificado, ¿Había dicho aullando?, ¿Era su idea o Hill decía, o más bien insinuaba, que su hermano tenía su misma condición?
-¿Cómo aullando, Pequeña?- Preguntó Remus, cautelosamente.
-Bueno… es que, ya sabes, aullando- Dijo en un susurro la rubia –Es que Klaus tiene muy mala suerte… él… él… es un licántropo, Remus- Dijo la rubia, apenada por su hermano.
-¡Oh!, y… ¿Tú como lo tomas?- Preguntó Remus, tanteando el terreno.
-Pues… sólo es un lobito una vez al mes… así que no hay por que preocuparse, lo quiero igual…- Repuso Hilary, tajantemente.
-Oh…- No sabía que hacer, si decirle o no…, Klaus era su hermano, era entendible, pero él… el sólo era su novio… no sabía cuanto era capaz de amarlo…
-Bueno, ¿Qué me dices?- Preguntó la rubia, tocándole tiernamente la punta de la nariz con su finos dedos.
-Eh…, esto… yo…- ¡ESTABA EN UN GRAVE, GRAVE PROBLEMA!, ¿Qué diablos le diría ahora?, "¡Oh!, lo siento Hill, pero iré a aullar con Klaus" ¡No! Eso sonaba raro… no sabía que hacer.
-¿Qué sucede?- Hilary estaba preocupada, Remus había tomado un color muy blanco en su rostro, estaba más que pálido.
-Hilary, yo… creo que yo… ¡QUE CREO!, yo también tengo que ir… a aullar- Dijo en un susurro, Hilary estaba estupefacta.
-Lily-
-…-
-Lily-
-…-
-Bueno, supongo que si me voy no habrá problema- Dijo James, mientras hacía un amago de levantarse, pero las pequeñas manos de Lily se lo impidieron –¡Ahá!-
-No te aproveches, Potter- Dijo Lily.
-Lily, debemos levantarnos, ya que no me vas a decir por que se molestó Connie, tienes que hablar con ella…- Dijo James, mientras jugaba con un mechón del cabello de su novia.
-James, aunque te vallas no te lo diré, no quiero que Connie se enoje más, ya tengo suficiente…- Dijo Lily con voz de ultratumba.
-Bueno, ¿Me das un besito?- Pidió James con voz de niño pequeño
-¿No te ibas?- Contraatacó Lily.
-Mmm, reconsideré quedarme aquí con mi bella novia- Dijo James, se iba acercando a Lily, intentaba intimidarla, pero la pelirroja no sentía miedo, más bien le seguía el juego -¿Qué te parece mi idea?- Preguntó con voz melosa.
-No está del todo mal…- Dijo mordiéndose el labio inferior, haciendo que James la mirara lujuriosamente –Pero…- "Diablos, siempre debe haber un pero ¿No?" pensó James, molesto -… Necesito hablar con tu hermana, James- Dijo Lily, mientras su mirada se volvía triste.
-Claro, Princesa, ¿Vamos a buscarla?- Preguntó mientras se paraba e intentaba ayudar a Lily a pararse también.
-No… prefiero ir sola, James- Dijo Lily, mirándolo.
-Claro, Bebé-
-¿Cuántos adjetivos y sustantivos tienes para mí?- Preguntó Lily encarando una ceja.
-Uf… llevo más de siete años buscándolos, Corazón- Contestó James con una sonrisa tierna y sincera.
-Te quiero mucho, James- Contestó Lily.
-¿Y mis adjetivos?- Preguntó James con cara de perrito mojado.
-Pues… imagínate… yo llevo más de siete años buscando otro tipo de adjetivos en CONTRA de tu persona, Jamie…- Dijo Lily como si nada.
-Bueno, con ese "Jamie" quedo satisfecho, sale muy lindo viniendo de tus labios, Dulzura- Contestó James, mientras le daba un topón con sus labios.
-James, la voy a buscar, ¿Bueno?- Preguntó la chica.
-Claro, pero no te demores-
-Si, adiós-
-Te extrañaré, Lily-
-¡James! No es para tanto, exagerado…- Dijo Lily mientras movía la cabeza de un lado para otro.
-Pero... ¡Imagínate!, llevo más de siete años esperándote, Lily-Amor- Respondió James, como si fuera lo más obvio del mundo.
-No me llames así… ya te lo dije, es cursi- Dijo Lily, mientras salía de su habitación.
Connie y Sirius iban caminando hacia el departamento, Sirius traía a Connie de la cintura, y ésta se recostaba en su hombro mientras caminaba, venían en silencio, Connie ya había entendido, y pensaba disculparse con Lily, pensaba en la mejor forma de hacerlo:
"Lily, lo siento, creo que yo… no lo sé… ¡NO!, así no, mmm, Lily, ¿Me perdonas? No... ¿Cómo tan…directa? Lily, creo que yo… es solo que me dolió que no me lo dijeras, Lily… ¿Me perdonas?, Si, así estaba mucho mejor…"
-…Quiero una rana de chocolate de Honeydukes… todos juntos: quiero una rana de chocolate de Honeydukes…- Sirius tarareaba en silencio, mientras abrazaba con más fuerza a Connie, pues la mañana estaba helada –y… ¿pensaste como le pedirás perdón a Lily, Connie?- Preguntó de repente Sirius, dejando a un lado su canción.
-¿Ah?, eh… ¡Sí!, por supuesto, Siri-Pooh- Contestó Connie con voz melosa al decir el sobrenombre del merodeador.
-Pues bien, vamos a practicar- Dijo Sirius, y agregó rápidamente al ver un ceja alzada de Connie: -Yo seré Lily, y tu vienes a pedirme disculpas- Dijo moviendo los dedos, en un ademán de hacer las comillas con mímicas.
-Ya… vale- Contestó Connie, sonriendo, a veces Sirius tenía unas ideas muy descabelladas.
-Connie…- Dijo Sirius chillando y gimiendo, intentando imitar a Lily.
-Esto… er… Lily- Comenzó Connie, y dijo "Lily" con evidente sarcasmo –Yo… me quería disculpar, se… lo importante que es James para ti… pero solo me dolió mucho que no… me lo dijeras antes… ¿Me perdonas?- Dijo Connie, finalizando el teatro.
-¡Aaaay, Connie! Eres muy tierna, por supuesto que te perdono…- Dijo Sirius chillando demasiado para el gusto de una pelirroja que los veía, Lily venía saliendo de la torre, buscando a Connie.
-¡Eh!, que yo no chillo tanto…- Dijo Lily con falsa molestia.
-Lily…- Susurró Connie, incómoda.
-Claro que te perdono, Connie, pero… también debes perdonarme a mí… por no habértelo dicho antes… además soy una descarada… tu me cuantas todo lo que a sucedido con Sirius… y yo… nada… realmente me sentí mal, Connie- Dijo Lily, apenada.
-Bueno… ¿Amigas?- Dijo Connie, estirando la mano.
-Amigas- Respondió Lily, pero en vez de darle la mano, le dio un abrazo.
-¡Eh!, que yo también existo…- Dijo Sirius, mientras se secaba una inexistente lágrima de su mejilla.
-¡Oh, no!, prefiero que Connie te bese cuando estén a solas, Siri…- Dijo Lily con sarcasmo.
-Bueno, pelirroja, te vas…- Dijo Sirius.
-¡VAALE!- Dijo la pelirroja –iré a embobar más a tu Cornamenta- Dicho esto salió de ahí, antes de entrar a la torre, le guiñó un ojo a Connie, Sirius la miró impactado, era verdad… Cornamenta iba a quedar estúpido con tanta "Pelirroja".
__________
Denle a GO! :)
Besos.
