Hola, ya es miércoles y ya estoy de nuevo aquí, con el segundo capítulo como prometí. Ya veo que me he dado con un canto en los dientes y no ha habido mucho movimiento en el primero capítulo, aunque pensaba que esta vez sería distinto. Pero en fin, 2 reviews nada más empezar, no deja de ser mejor que la otra vez, así que gracias xDDD. Yo estoy contento con que haya alguien que me lea, sinceramente. Y como esta semana no tengo mucho más que añadir, doy paso ya a lo que de verdad importa. Nos vemos!


2. Entre Palabras Y Silencios

-Comenzaremos hace año y medio, aproximadamente:

---

Aquél era un día nublado, con el cielo oscuro y completamente encapotado. Había tantas nubes que parecía que se acercaba una tormenta de las que hacen historia. Pero realmente todos sabíamos que no iba a caer ni una sola gota de lluvia. Era muy difícil que lloviese en aquella triste ciudad, aun cuando ya estábamos en pleno mes de enero. Pero lo que sí hacía era mucho frío, y viento. Ya por esa época había que usar alguna chaqueta, y para qué pensar en los pantalones cortos que tanto usábamos durante todo el año. La verdad es que era un día de lo más extraño.

El mar se encontraba revuelto, con grandes olas que jugaban a sus anchas sobre la superficie del agua, estrechándose contra la orilla en una muestra de valentía, desafiando a cualquiera que se atreviese a penetrar en su interior. La playa estaba vacía, y la bandera roja ondeaba violentamente al compás del viento. Hacía tanto aire que hasta por la ventana del salón se veían volutas de polvo cuando algo de arena era arrastrado por las brisas.

Desde mi cómodo asiento en aquella amplia sala yo miraba en derredor. Las voces volaban por el aire en una conversación que no me llamaba especialmente la atención, me conformaba con ver cómo la gente hablaba sin cesar, se reía y gastaba bromas que a veces ni siquiera entendía. Mi mente estaba un poco ausente de todo lo que estaba ocurriendo, pero tampoco me interesaba demasiado meterme en la conversación. Yo sólo sabía que ese día nos lo habíamos tomado de descanso. Un fin de semana alejados de los libros, de tener que estudiar y de esa presión pre-exámenes que nos envolvía a todos. Podíamos parecer locos por desaprovechar dos días de estudio, pero a todos nos había ido siempre bien así, y estábamos conforme en hacerlo. A mí me servía para desconectar, aunque en el fondo fuese tan meticuloso como para querer tener todos los cabos atados.

No éramos muchos en la sala, digamos que nuestro grupo no era excesivamente amplio. Teníamos la relación justa con el resto de compañeros, pero tan sólo porque nos veíamos todos los días, y a veces ni eso. El caso es que ahí estábamos nosotros, y yo casi como si estuviese aislado.

Sabaku no Gaara, con su pelo rojizo era el único que se hallaba, como yo, callado y sin participar en el diálogo del resto de los chicos. De ojos verdes y piel muy blanca, él era bastante introvertido, no solía compartir sus impresiones con nosotros y pocas veces se levantaba con el ánimo suficiente como para integrarse entre todos los demás del grupo. Era como si estuviese siempre enfadado y con el ceño fruncido. Cuando lo conocimos, incluso nos dio miedo a todos, pensamos que podía estar conspirando en nuestra contra o que le gustaba ir de malas y buscarse problemas con todo el mundo, justamente lo que nadie tenía ganas de encontrar. Incluso pensamos, en un primer momento, que debía gustarle el sadomasoquismo o algo por el estilo.

---

-Neji, ya sé cómo es Gaara y todo eso que pasó…

-Oye, si te lo voy a contar, lo hago bien,. ¿eh? –dije algo enojado por haber sido interrumpido-. No me voy a ahorrar ni un solo detalle. Ni uno.

-Vale, de acuerdo. Sigue.

---

A su lado, y mucho más participativo, se encontraba Uzumaki Naruto, con su pelo rubio desenmarañado. Se peinaba tan poco –por no decir nada-, que cuando lo mirabas de espaldas parecía tener una desordenada cordillera de oro en la cabeza. Su sonrisa no desaparecía nunca de su rostro risueño y tostado por el sol, donde resplandecían dos ojos azules. Solía ser la principal fuente de las bromas y las risas, y el que más conversación conseguía arrancarle al resto. A veces, le daba algunas palmadas en la espalda a Gaara, y éste lo miraba de reojo algo incómodo. Por suerte, a Naruto no le ponía una cara de perro rabioso. Si yo o cualquier otra persona hubiese osado hacer eso mismo, se nos podría haber lanzado a la yugular. Gaara y Naruto estaban muy unidos, supongo que eso era lo que hacía que Gaara permaneciese atado a nuestro grupo de amigos.

Al lado de Naruto, y siguiendo el irregular círculo que formábamos, se encontraba Yamanaka Ino, la otra rubia del grupo, con sus ojos aguamarina y ese mechón tan característico que caía desde su frente, a modo de flequillo. Su pelo largo y recogido en una coleta bamboleaba de un lado para otro conforme hablaba. Muchas veces he pensado que forzaba los movimientos de su cabeza para estilizar el suave recorrido de la coleta en el aire, pero a mí siempre me ha dado más la impresión de que lo que parecía era que le dolía el cuello o que tenía una especie de epilepsia y le daban convulsiones extrañas en la cabeza. Ella era, digámoslo así, la parte complementaria de Naruto. Hablaba igual que él, no se callaba ni debajo del agua. Por suerte, no llegaba a ser insoportable, aunque lo que sí molestaba un poco es que se considerase a sí misma tan importante y tuviese ese gran ego.

Sai. Así, a secas. Era un tipo raro, poco expresivo pero con esa mirada de ojos negros tan penetrante. A veces se te quedaba mirando y hasta te entraban escalofríos. Parecía querer ahondar en las personalidades de cada uno y así poder aprender. Me parecía muy extraño que no supiese comportarse ni relacionarse con más personas, como si hubiese vivido aislado del resto de personas. La verdad es que pocas veces sonreía, pero no porque no le gustase, sino porque en realidad no sabía. Más de una vez me di cuenta de que sus sonrisas eran forzadas. Sin embargo, parecíamos gustarle, y hacía grandes esfuerzos porque nos gustase él al mismo tiempo. Después de todo, era un chico muy ambiguo, nunca supe decir a ciencia cierta si era heterosexual u homosexual, porque podía tener los mismos gestos con una mujer que con un hombre, y mostrar sus progresos afectivos con ambos sexos. A mí a veces me resultaba incómodo y no podía evitar apartarme de él, y puede que pensase que no me gustaba su actitud o algo así.

Uchiha Sasuke, el tipo duro del grupo. En el fondo era un sentimental y un gran compañero, pero le gustaba alzar la cabeza y sobresalir del resto, hacerse el héroe y el gran competidor de todos. Cuando éramos niños, nadie lo aceptaba muy bien, aunque todos le hablaban porque era el que destacaba en todo. Pero siempre se sentía solo, creo que siempre habrá una parte de él que se sentirá así. Sus padres murieron cuando él apenas podía valerse por sí mismo, y eso debió marcarlo demasiado. Eso es lo que le hacía tan independiente y solitario. Trabajaba duramente para mantenerse a sí mismo sin tener que privarse salvo de lo excesivamente inalcanzable, pero al mismo tiempo estudiaba para seguir en su línea de ser el mejor. Era por esto por lo que a veces acababa tremendamente extasiado.

Rock Lee era el que seguiría a Sasuke en aquel corro improvisado. Él era el tercer miembro de los que hablaban animadamente. A veces parecía una conversación más bien de ellos tres solamente. Lee era impetuoso, pero bastante inocente e ingenuo. En muchas ocasiones decía cosas que hacía explotar las risas en los demás, incluso en mí mismo, y ni siquiera era consciente de lo que había dicho. Las chicas solían meterse con él y tratarlo como si no les importase, pero a decir verdad, era al que más mimaban de nosotros. No era para menos cuando él era tan protector, especialmente con las chicas. Cuando se enamoró de Sakura parecía casi su novio, de todo lo que podía preocuparse por ella. Desde mi lado más sentimental, simplemente eso, me parecía bastante lindo. Él y yo siempre habíamos sido amigos, desde la infancia. Éramos los mayores del grupo, con un año más que el resto, a excepción de Sai, que nos sacaba tres a nosotros. Ya ni recuerdo cómo o dónde lo conocimos, pero ahí estaba, con nosotros. El caso es que Lee y yo, al conocernos desde niños, teníamos una relación bastante estrecha. No por algo en un principio estábamos los dos solos, hasta que descubrimos a los demás amigos, con Naruto como intermediario, por supuesto, ya que juraría que fue él quien acabó por unirnos a todos.

Junto a Lee estaba sentada Sakura…

---

-Oye, Neji, no tienes por qué hablar de mí. Ya es la segunda vez que me mencionas como si yo no estuviera delante o como si se tratase de otra persona diferente, pero soy yo y estoy aquí.

-En fin,. ¿me vas a dejar que lo cuente a mi manera, como yo quiera y, como te dije, con todo lujo de detalles? Para hacerte un resumen de cinco minutos, no te cuento nada.

-Vale, está bien. Pero así vamos a necesitar más tiempo que el que tenías previsto. Esta noche no va a ser suficiente –me dijo ella resignada, como si intentara ser comprensiva para permitirme que me comportara así.

-Bueno, pues lo que haga falta. Déjame seguir y así ahorraremos tiempo,. ¿de acuerdo? –la miré en silencio para que mis palabras hicieran su efecto, y después, proseguí con mi relato:

---

Pues eso. Junto a Lee estaba Sakura, sentada de una forma bastante cómoda y tranquila, interviniendo de vez en cuando para reprender a Naruto si decía alguna barbaridad, o para meterse un poco con él. Qué más daba. Ahora ella se había vuelto más humilde y sincera, había dejado atrás a aquella chica vanidosa y que podía incluso apuñalarte por la espalda. Se esforzaba, igual que siempre, por ser la mejor, en su continuo intento de verse a la altura de Sasuke, pero al menos ya no presumía de ello ni se hacía la mosquita muerta. Su cambio había ido sin lugar a dudas a mejor, y todos la queríamos mejor así.

---

-¿Eso es lo que piensas de mí? –volvió a interrumpirme.

Yo la miré con el ceño fruncido, algo asqueado porque no me dejaba avanzar con tranquilidad. Quizá, después de todo, me iba a resultar bastante difícil narrarle todo lo que había sucedido en la vida de Lee en ese año y medio. Pero bueno, la verdad es que, si yo era sincero conmigo mismo, también me apetecía hacer memoria, no sabía por qué, y contándoselo a alguien me obligaba a recordarlo sin que me diese tanta pereza.

-Si no voy a poder hablar con tranquilidad y me vas a interrumpir a cada rato, avísame ya,. ¿eh? Al menos no me pillará por sorpresa –le dije con aspereza, aunque en parte era fingida.

-Bueno, qué borde.

---

Finalmente y cerrando el círculo antes de llegar a mí, estaba mi prima, Hyuuga Hinata. Ella era otro nombre sin voz en el grupo, pues su timidez a veces excedía de la normalidad. Se sonrojaba con facilidad, y su voz, cuando se dejaba oír, era tenue y suave, como el roce de la seda. Lo cierto era que podía parecer incluso sexy su forma de hablar, tan pausada y tranquila. Pero ella nunca fue, ni quería ser, sexy. Ni siquiera lo intentaba para llamar la atención de Naruto, al que había querido desde hacía muchos años, no recuerdo ni siquiera desde cuándo. Todo lo contrario, ella iba muy recatada, y en cierta medida para pasar desapercibida y que no la mirase Naruto, ya que cuando esto pasaba, no sabía ni hablar bien. Pero era mi prima, y a pesar de nuestras rencillas, como en todas las familias, digo yo, acabé por aceptarla e incluso quererla.

Ésos éramos nosotros, un pequeño grupo de amigos, jóvenes y sin ganas de estudiar en plena época de exámenes. Pero todos los llevábamos bien, no había quejas y hasta la fecha no había habido ni una sola baja en esas reuniones que hacíamos para despejarnos un tanto de la rutina de las clases y la monotonía de enterrarse entre montañas de libros y apuntes.

-Oye,. ¿os apetece que salgamos esta noche? –preguntó Lee con una gran sonrisa en la cara. No solía ser especialmente juerguista, pero sí tenía una gran iniciativa para tomar decisiones y animarnos al resto a aceptar sus invitaciones. A veces, era incluso imposible negarse.

-Pero si es época de exámenes, esto lo hacemos como una excepción –replicó Sasuke con cara de muy pocos amigos.

-¡No seas aguafiestas! –le dijo Lee, casi más animado aún que unos momentos antes, cuando tuvo esa gran idea que daría comienzo a toda la historia.

-Sí, es cierto. Vamos a salir –lo secundó Naruto, dando un salto de la silla y poniéndose en pie. Lo cierto era que al rubio no le costaba ningún tipo de problema salir de fiesta. Lo suyo no eran los estudios, precisamente, pero nadie entendía cómo era posible que fuese aprobando sin apenas estudiar.

-Chicos, deberíamos estudiar –participó Hinata en la conversación, con su delicada voz y aportando una pequeña voz de la conciencia.

-Vamos, chica, por una noche no va a pasar nada, a ver si ya pescas a alguien de una vez –le dijo Ino muy alegre. Su cara parecía la de alguien borracho, bastante extraño para no estar haciendo nada en ese momento, cuanto menos beber.

Hinata la miró de reojo, muy ruborizada, y de vez en cuando sus ojos volaban hacia Naruto en sus continuos gritos desesperados por llamar su atención, siempre de la forma más imperceptible posible. Yo me daba cuenta, pero Naruto no, y lo cierto es que con el método que estaba llevando mi prima, sus pasos no sólo no irían avanzando, sino que darían marcha atrás con el tiempo.

-Conmigo no contéis –sentenció Sasuke, dando por zanjada su decisión.

-Buah, eres un aburrido.

-Cuando acaben los exámenes, saldré todos los fines de semana que queráis, pero ahora no. No puedo perder mi beca.

-Vale, vale, pesado –lo ignoró Naruto, poniendo sus ojos en el pelirrojo. Sabía que era otro hueso duro de roer con estos temas, y como a Sasuke nunca lo conseguía convencer, ya pasaba del tema. Pero Gaara era harina de otro costal, y con un poco de insistencia, sería otro más que aceptase.

-Si vosotros vais, yo también –anunció Sai, tan inexpresivo como siempre. No me cansaría jamás de repetir lo raro que era. Ni había pensado qué era lo que más le convenía, tan sólo aceptaba la invitación porque los demás parecía que íbamos a ir. Una vez más, se le veía el plumero: quería integrarse entre nosotros, sin pararse a pensar que ya estaba lo suficientemente integrado como para poder tener su propia personalidad, no tenía que forzar nada.

Yo me disponía a seguir el mismo ejemplo de Sasuke cuando, de repente, me fijé en una cara redondita que me miraba con los ojos muy abiertos. No me gustaba especialmente la fiesta, pero solía salir con mis amigos cuando me apetecía. Y, cuando no, también salía para que Lee se callase y dejase de darme la murga. ¡Cómo le gustaba insistir para que fuera yo también con ellos!

En ese mismo momento, sabía que iba a volver a la carga, sobre todo cuando la genial idea de salir un martes había sido suya. Pero, del mismo modo, él sabía perfectamente lo que yo estaba pensando, y por eso había puesto esa cara de ataque y disposición a salirse con la suya, típica de un niño pequeño.

-No, Lee –dije rápidamente, antes de dejarle la primera palabra a él-. Ni me lo menciones. Yo quiero estudiar, igual que Sasuke. Si salimos, mañana no estudio del cansancio, y como beba, ya no me levanta de la cama ni dios.

-Pero si nos hemos tomado el fin de semana de descanso,. ¿qué más da? –suplicó él-. Si hace falta, yo voy a tu casa y te levanto, y ya estudiamos allí juntos.

-No, no hay ninguna necesidad…

-Oh, venga, por favor. Hace mucho que no salimos.

-Sólo hace dos semanas, justo cuando terminaron las clases.

-Pues eso, mucho tiempo –se rió.

-¡Viva! –gritó Naruto poniéndose en pie-. ¡Gaara se viene con nosotros!

Yo miré al pelirrojo con malas pulgas. Si se había dejado convencer, ahora Lee se crecería para presionar con más vehemencia y esperanzas. Para entonces, ya sabía yo cómo acabaría la discusión de si ir o no, y por mucho que me jorobase reconocerlo, acabaría por ceder y…

---

-Y complacer a Lee, claro –añadió de improviso Sakura, sin que nadie le hubiera dado permiso para opinar. Yo la miré de soslayo y con algo de resentimiento. Si ya me molestaba que me interrumpiese y no me dejase contarle la historia, mucho más si era porque se tomaba esos lujos. ¡Ni que a ella le hiciese ilusión que yo me volviese gay y me liase con Lee, vamos!

---

Rock Lee seguía ahí, mirándome con cara de cordero degollado para darme pena y que así yo terminase por aceptar. Pero a ratos cambiaba su actitud, alternativamente, a la de niño mimado. Pataleaba y gruñía con gemidos ininteligibles, claras quejas de mis rotundas negativas. Pero él no era tonto, y sabía que iba por el buen camino. Por eso no se daba por vencido y persistía.

De repente, para añadir más leña al fuego, intervino mi prima para decir que también se apuntaba. ¿Por qué de repente tenía que volverse rebelde y no estudiar para salir de fiesta, cuando eso no solía hacerlo casi nunca? Bueno, qué pregunta, lo hacía porque iba Naruto. En el fondo, Hinata era lo suficientemente valiente como para ir a todos los sitios a los que iba su amado, aunque luego no fuese más que una sombra que no se hacía notar y que apenas hablaba.

Creo que, después de que mi prima diera su conformidad, ya lo tenía todo perdido. Tan sólo quedaba Sakura…

---

-Pero,. ¿por qué sigues hablando de mí en tercera persona? Que estoy aquí, Neji.

-Oye,. ¿acaso no puedo contar la historia como a mí me dé la gana? Me gusta más hacerlo así, como si estuviese yo solo. ¿Tanto te molesta?

-No, no, si no me molesta, pero me siento rarísima, no me identifico con "Sakura", parece otra distinta.

-Bueno, pues te acostumbras –me reí, aunque el fondo estaba un poco molesto-. Y ahora,. ¿puedo seguir sin que me interrumpas?

-Sí, sí, sigue.

---

Tan sólo quedaba Sakura por decir si aceptaba o no, y siendo Sasuke el único que se había negado, seguramente acabase aceptando, y entonces yo ya estaría completamente perdido. Podía negarme rotundamente y hacer caso omiso de quién iba o quién no; si a mí no me apetecía, no iba y punto. Pero en el fondo me sentía muy arrastrado cuando yo era el único, o casi el único, que desencajaba del resto. Por eso me sentí muy aliviado cuando, de repente, una pequeña esperanza se cernió sobre mí. ¡Sakura tampoco iba! Decía que tenía mucho que estudiar y que no quería que sus notas se resintiesen. Pero nadie terminó de creérselo. Sus notas eran casi perfectas, podía permitirse un día de descanso. Se le notaba a la legua que lo hacía para impresionar a Sasuke, al rechazar la invitación igual que hacía él.

A mí, la verdad, es que me importaban bien poco sus motivaciones en ese momento concreto, sólo me interesaba sujetarme bien fuerte a ese clavo ardiendo para no caer y que tampoco nadie me pudiese soltar. Lo que no sabía era que, por agarrarme tan fuerte, me acabé quemando y no hizo falta que nadie viniese a despegarme del clavo. Yo solo me retiré velozmente.

-¡Bien! Ya estamos todos –gritó Lee, declarándose automáticamente vencedor de nuestra silenciosa batalla. Al final, como solía ocurrir siempre, yo me acababa por rendir a esa mirada tan insistente pero, ante todo, tan brillante y profunda.

Tan sólo faltarían a la cita Sasuke y Sakura, así que la propuesta de Lee parecía haber tenido bastante éxito. Me molestaba haber vuelto a perder en la lucha contra Rock Lee, pero ya que tenía que ir –ni siquiera sabía por qué parecía obligado, cuando yo debería poder decidir- me tendría que convencer de que lo pasaría bien. O eso es lo que debía procurar. Así que, lo que primero que había que intentar, para poder ir por la noche a desmadrarse, como al final siempre ocurría cuando salíamos todos juntos, era ponerse guapos y arreglarse. De hecho, casi al unísono, todo el mundo se puso en pie para marcharse a sus respectivas casas –excepto Naruto, pues era la suya-, a ducharse y vestirse para vernos más tarde. Entonces, y sólo entonces, comenzaría lo verdaderamente incómodo pero, sobre todo, el principio de una historia predestinada a sucumbir tan rápido como se inició.


Pues ya está, eso es todo. ¿Qué tal? Bueno, espero las opiniones en los reviews, a ver qué tal son. Las espero constructivas, eh? xDDD Nada, no tengo mucho que añadir hoy, salvo que me voy corriendo porque ahora tengo otro proyecto más (ya son 3, estoy loco) y no encuentro tiempo para escribir en todos xDDD. Voy a contestar al review no registrado y os espero la semana que viene, un miércoles más por aquí. Muchas gracias a todo, chau!

Kike: Muchas gracias por tus ánimos!! Yo también espero que os enganche poco a poco, al menos a unos pocos. Yo quiero pensar que sí, que a la larga os gustará, pero sólo el tiempo lo podrá decir, sinceramente xDDD. Esero no haberme equivocado al elegir esta pareja, que es más o menos común, pero bueno. Yo espero ser original de verdad, como tú dices xDDD. No sé cuántos capítulos habrá finalmente, de momento te puedo decir que como poco van a ser 8 xDDDDD Nah, serán algunos más, eso por supuesto. Ojalá me sigas leyendo, y ten buen día tú también! Cuídate, chau!