Hola, ya estoy de vuelta, un miércoles más xDDD Ya va quedando poco, o eso creo, así que vuelvo a traer otro capítulo de descanso, sin ningún tipo de historia de Lee. Las cosas van sucediendo, ahora nos centramos más en Neji y en Lee. Y bueno, sé que es un capítulo muy raro y algo estúpido, pero espero que al menos lo miréis con cariño y lo veáis gracioso xDDD A mí me parece que es un poco gracioso, no sé (pero sí, no me gusta mucho cómo lo he hecho, me parece absurdo y malo, excepto el último trozo, que lo escribí en otro momento, debe ser por eso xDDD). Pues nada, lo dicho, allá vamos xD.
10. ElMayor Protagonista De La Contienda
Al día siguiente me arreglé como si fuera a una cita, y no sabía bien porqué. Me duché con esmero y hasta me afeité cuidadosamente, busqué una ropa informal que, sin embargo, me sentara realmente bien, y hasta elegí un bañador que estilizaba mis piernas y realzaba mi trasero. No sabía bien por qué hacía aquello, cuando prepararme de forma neutral y como de costumbre para ir a la playa era lo que se hubiera esperado.
Y efectivamente, con la puntualidad normal en él, Lee se presentó en mi casa por la mañana para recogerme e ir juntos a la playa. Por suerte yo tampoco era alguien que soliese hacer esperar a nadie y llevaba unos minutos esperando a que mi amigo llamase a la puerta. Recogí mis cosas –la mochila en la que llevaba mi toalla y algo más- cuando lo hizo y me dirigí a la puerta, con la intención de partir hacia nuestro destino sin tener que esperar más ahí en mi casa.
Al abrir, fui a darle un abrazo como de costumbre, pero no tuve ni tiempo siquiera. El muchacho entró atropelladamente en casa sin saludar apenas y con una cara de circunstancias bastante extraña. Me quedé perplejo cuando lo hizo, sin entender a qué venía esa prisa por entrar y sin decir ni una mísera palabra.
El chico soltó su mochila en mi sofá con premura, mientras yo me encargaba de cerrar de nuevo la puerta y mirarlo inquisitivamente desde mi posición, sin soltar yo la mía para que viera que no era mi intención quedarnos a hacer tiempo en casa hablando. De hecho, no había tiempo alguno que hacer, pues en breve llegarían los demás a la playa, si no habían llegado ya. Me vino a la mente la imagen de Sasuke y Sakura sentados en la arena tranquilamente, esperando, y supe que seguramente así pasaría, pues el moreno acostumbraba a llegar incluso con algo de adelanto a todos los sitios.
-Neji, necesito tu ayuda –dijo Lee mientras deslizaba, sin mayores preámbulos, el bañador hacia abajo, deteniéndolo en sus tobillos. Yo abrí la boca anonadado, pues mi amigo no se había molestado en avisar o tener cierta prudencia; tan sólo se había limitado a quitarse las bermudas dejando al aire sus vergüenzas.
-Oye,. ¿qué haces? –pregunté algo asustado-. No es momento para pensar en esas cosas, Lee, hemos quedado –le dije burlonamente para intentar bajar un poco la tensión que había surgido entorno a mí y, posiblemente, únicamente en mí.
-Imbécil –me dijo, sin prestar mucha atención a mi broma-. No es esa ayuda la que necesito. ¿Tienes un bañador que dejarme?
-¿Cómo?
-Cuando venía a tu casa, distraído como siempre, unos niños que iban jugando por la calle y corriendo hacia mí me llevaron por delante. Como me pilló por sorpresa, aunque fueran unos niños me tiraron al suelo, y tampoco es que tuvieran mucho cuidado. Y algo del suelo me ha rajado el bañador, mira –me dijo cogiendo la prenda entre las manos y enseñándome un agujero bastante considerable en la parte de atrás.
-Vaya –musité-. Claro, vamos a mi cuarto –le dije tirando mi mochila hacia el sofá y me dispuse a seguir a Lee, que ya había emprendido el camino hacia mi habitación. Fue en ese mismo momento en el que vi una ligera hilera de sangre un tanto reseca que había bajado un palmo y algo aproximadamente por su pierna-. ¡Lee, idiota! Te has cortado la pierna,. ¿cómo no te has dado cuenta?
El muchacho miró por encima del hombro intentando alcanzar, pero parecía no estar viendo nada porque giraba alternativamente la cabeza a derecha e izquierda buscando perspectivas mejores sin conseguirlo. Se palpó por el muslo con un rostro impasible, como si estuviese dudando de lo que yo le decía porque tal vez yo le estuviese gastando una broma. Bueno, a fin de cuentas, ni se había percatado de la herida al hacérsela.
Lo llevé hasta el cuarto de baño y allí le limpié la sangre con un paño húmedo. Ahí no había nada, la herida en verdad estaba en su nalga, casi en el punto en que se juntaba con el muslo. No era un corte muy profundo, casi parecía un rasguño, pero sí que era algo largo. Por eso quizá había sangrado más de lo que cabría esperar de un simple rasguño, como parecía a simple vista. No dejaba de extrañarme cómo no había podido mi amigo notar que lo mismo que cortaba el bañador estaba cortando su piel, pero si tan distraído iba, a saber.
Lo incómodo vino cuando tuve que curarle la herida. Aquélla era una zona tan comprometida que no sabía bien qué iba a pasar, pero no quería pensar demasiado en ello. Simplemente tenía que hacerlo y punto. Lo senté en la taza del váter mientras cogía gasas y, entonces, sí que pareció él realmente avergonzado. Le subí la pierna para ver la herida, y pareció ayudar a que él también la viese mejor, o al menos a que la pudiese ver. Me agaché a su lado y me dispuse a desinfectarla y curarla, pero no podía evitar sonrojarme hasta la punta del cabello: tenía justo frente a mis ojos aquella parte de su cuerpo que, no siendo la primera vez que la veía, sí era la primera vez que la tenía tan cerca.
Me intenté concentrar en la herida, mientras él soltaba alguna que otra maldición por el escozor que le producía. Estaba en una postura un poco ridícula, y no pude evitar sonreír. Y, sin saber por qué, me fascinó aquel vello oscuro y rizado que cubría su piel como una pelusa suave y monótona. Sentí fuertes impulsos de perderme ahí dentro durante horas y deleitarme con el tacto en mis manos, pero lo reprimí con una fuerza tan violenta y salvaje que, creo, la acabé transmitiendo en los leves golpecitos con que intentaba desinfectar la herida para no frotarla, pues soltó algunos gritos más altos e incluso un taco dirigido única y exclusivamente a mí. Me disculpé apresuradamente y escondí como pude el rostro para que no viera que me había sonrojado con un tono fuerte que hacía que incluso mis orejas ardiesen. Pero no fui consciente hasta mucho después que, al mismo tiempo, Lee me miraba fijamente y sin cesar, también colorado hasta la punta del cabello.
Cuando hube terminado, cohibido hasta más no poder, le presté un bañador mío para que se tapara de una vez y poder así irnos a la playa donde ya debían estar esperándonos. Al final nos habíamos retrasado un poco, más de lo que hubiéramos deseado, pero tampoco era algo que nos preocupara, porque las circunstancias así lo habían querido.
---
Pasamos un día agradable y tranquilo en la playa, sentados sobre la arena y mirando el mar. Aunque no había una masificación como en temporada alta –cosa que no debía hacerse esperar mucho ya por aquel tiempo-, no fuimos los únicos ni mucho menos en tener la idea de pasar un día de playa con los amigos o la familia. Nos remojamos y nos refrescamos para combatir el calor, hablamos y nos reímos sentados en corrillo, contamos anécdotas, jugamos a las cartas y vimos el tiempo pasar. Todo valía en un día de completo ocio.
Al final Lee y yo habíamos hecho esperar a los chicos, lógico y normal si se tenía en cuenta que nos habíamos entretenido para curarle la herida a mi amigo, por si pudiera infectarse. Intenté convencerlo por el camino de ir al médico, por si el corte se lo había hecho con algún metal oxidado, pero insistió en que sabía que no había ninguno, sólo piedras. Intenté despreocuparme.
Lo único extraño aquel día, y que deseé enormemente que nadie notase, es que apenas hablábamos Lee y yo. No sabía realmente sus motivaciones para evitarme y casi no mirarme salvo lo justo y necesario, incluso menos, pero tenía muy claras cuáles eran las mías: lo había estado viendo desnudo mucho más cerca de lo que jamás lo había hecho, a una distancia para nada prudencial y con mis ojos a una altura no muy recomendable. Él estaba incluso en una postura un poco incitante. Ridícula, sí, pero no dejaba de ser incitante. O así lo vi yo que, por aquel entonces, llevaba algo de tiempo sin mantener relaciones sexuales. Quizá demasiado y por eso empezaba a desvariar con mi mejor amigo. No encontraba otra explicación a lo que me estaba sucediendo, y la verdad es que ya empezaba a preocuparme.
Durante casi todo ese día, cada vez que miraba a Lee, me venía a la mente el recuerdo de ese vello rizado y oscuro que tanto me apeteció acariciar, sentir haciéndome cosquillas en mi ingle mientras jugábamos alocadamente. Me resultaba tan incómodo y molesto…
Los chicos estaban muy animados y contentos, no paraban de reír y gastar bromas, como si en ese día sólo hubiera cabida para los momentos alegres y las tonterías con que nos deleitaba Naruto. Era por esto mismo por lo que me sentía algo más tranquilo con respecto al mutismo que mi amigo y yo nos dedicábamos, pues sabía que así sería más difícil que se diesen cuenta. Sobre todo si Lee y yo seguíamos las bromas y nos reíamos igual que todos, como de hecho hacíamos. A fin de cuentas, ninguno de los dos estábamos deprimidos ni nada por el estilo, sólo intimidados por el otro e incómodos.
Pero me paré a pensar si yo, aunque no llegase a un extremo muy exacerbado, pudiese estar triste. Dentro de mí tenía una sensación similar, una punzada que me atenazaba como en un pellizco del que no me dejaba soltar y me quitaba el aliento cada vez que los ojos de mi amigo y los míos se cruzaban. En todos y cada uno de esos escasos y efímeros momentos. ¿Por qué era?
-Neji,. ¿te vienes al agua? –la voz de mi prima me sacó de mi ensimismamiento. Me di cuenta de que mientras yo me quedaba embobado, como muchas veces me pasaba ya últimamente, Naruto, Sai, Ino, Sakura y Lee estaban ya chapoteando en el agua, y mi prima se dirigía a reunirse con ellos, esperando mi respuesta.
-Sí, enseguida voy. ¿Vosotros no vais, chicos? –miré a Sasuke y Gaara, interrogante. Ambos me miraron un tanto sombríos, algo que no llegaba a entender, pero sólo Sasuke me dijo que quizá en otro momento. Reí para mí al comprobar lo parecidos que eran y lo aparentemente diferentes que se querían ver, mostrando esa fingida frialdad. Ambos tan blancos de piel, pero igual de cabezotas para estar a pleno sol sin protección; los labios fruncidos mirando el agua en un silencio tan profundo que parecían autistas; posiciones tan relajadas y al mismo tiempo tan tensas como si pudieran colgarse de tu cuello y estrangularte con un solo movimiento. No dejaban de ser sexies. Y sus cuerpos eran hermosos, suaves y sin vello, como intentando alcanzar el grado de perfección del mármol, resaltando los músculos y cada pequeño detalle como en una estatua griega.
Un escalofrío me recorrió la espina dorsal, no sabía bien si por pensar que pudieran contagiarme aquella actitud si me quedaba con ellos en vez de ir al agua o por estar contemplando sus cuerpos más allá de la mera objetividad o de la simple comparación, sino opinando y meditando sobre lo que veía. No obstante, algo me decía que la respuesta era bien clara y que, si me engañaba para pensar que no estaba seguro, era que en el fondo lo sabía mejor de lo que quería creer.
En el agua estuvimos jugando como niños pequeños, chapoteando un poco y salpicándonos mutuamente. No sé de quién fue la idea de hacer pequeñas batallitas por parejas, pero sin comerlo ni beberlo, tuve a mi prima sobre mis hombros, mientras Naruto sostenía a Sakura y Lee a Ino. Sai hizo de árbitro mientras nosotros acercábamos a las chicas entre sí, las tres a la vez, para que ellas se empujasen e intentasen derribar a las otras. Yo sabía cómo acabaría todo, pero me hacía gracia verlo, por lo que accedí sonriendo. Y, efectivamente, mi prima no tardó en caer, y esperamos mientras veíamos a las otras dos chicas manotear en el aire como si les fuera la vida en ello.
Sakura e Ino habían sido siempre tan competitivas, lo seguían siendo de hecho aunque su relación hubiese mejorado, que ninguna estaba dispuesta a dejarse tirar por la otra, por lo que aquello se prolongó más de lo debido. Tanto que fueron Naruto y Lee los que no pudieron aguantar más bajo el peso de las leonas y acabaron hundiéndose bajo el agua, llevándose consigo a las dos muchachas, sorprendidas y frustradas por no haber podido ninguna alzarse sobre la otra.
Y, posteriormente, Naruto se puso a perseguirnos dentro del agua. ¡Cómo podía el ocio hacer que nos convirtiéramos en niños de nuevo! Cada vez que atrapaba a alguien, éste adquiría el rol de ir tras los demás, que corríamos –nadábamos- intentando huir para no ser el siguiente en sufrir el castigo de ir por unos u otros.
No sé bien cómo ocurrió, fue un momento de confusión por el agua y la precipitación por escapar de ahí, pero el caso es que cuando le tocó a Lee, se encontraba muy próximo a mí. Era un juego, nuestro acuerdo tácito de no hablarnos no afectó en absoluto en esta ocasión. Alargó la mano para agarrarme y traspasarme la tarea de perseguir, mas como yo lo esquivé, se lanzó impulsivamente hacia mí, con los brazos bien abiertos para placarme. Sin darse cuenta me abrazó de lleno y, en su afán por impedir que me fuera, me agarró con una mano el trasero y con la otra la parte complementaria de delante que, con el contacto, empezó a reaccionar bajo el bañador.
Me sentí incómodo y avergonzado, pues no sabía si él había llegado a tener la mano allí el suficiente tiempo como para percibirlo. Pero empecé a pensar que sí porque tampoco se movía y me miraba fijamente a los ojos. El juego se había detenido y el momento debía ser tan extraño que el resto, en lugar de protestar o preguntar qué sucedía, pareció conforme con darle fin.
Salí del agua algo aturdido, aliviado porque la hinchazón de mi entrepierna había desaparecido y no corría riesgo al volver a la arena. Me senté junto a los otros dos chicos y dejé que los demás siguieran jugando a saber qué, como si nada hubiera pasado. Para mí sí había pasado y no me había resultado del todo agradable. ¿O sí?
-¿Qué ha pasado? –me preguntó Sasuke con la mirada fija en el horizonte, o en los muchachos, o en Sakura, me daba igual. El caso es que quería mostrarse indiferente, pero me estaba preguntando, y eso sólo podía significar que sí le interesaba.
-Da igual, no lo quieras saber –solté sin pensar. Hubiera sido mejor decir un "nada, no ha pasado nada", o más políticamente correcto algo como "me cansé de jugar, simplemente", pero lo único que salió de mi garganta fue aquella declaración de que sin duda había sucedido algo y, para más inri, que era bochornoso o incómodo para mí y no me apetecía contarlo.
-Como quieras.
Suspiré sin poderlo evitar, a lo que las dos caras pálidas y desafiantes se giraron interrogantes hacia mí, como si en el fondo estuviesen de lo más intrigados por saber: uno por haber iniciado la conversación y el otro porque le era imposible no escuchar.
-¿Seguro, Neji?
Me puse rojo como un tomate ante su insistencia, teniendo en cuenta que no le importaba lo más mínimo y que había dicho que como yo quisiese ante mi negativa de no contarle lo sucedido. Y en ese momento sus labios se curvaron en una sonrisa de autosuficiencia, inocentemente maléfica. ¡Me había dejado engañar! Un fogonazo vino a mi mente en una revelación que me mostraba todos los cabos atados: ellos dos habían podido ver perfectamente que Lee saltaba sobre mí y acto seguido nos quedábamos mirando, hasta que decidí reunirme con ellos. De hecho, no sólo podían haberlo hecho, sino que ya estaba seguro de que así fue. Después, estaba mi contestación, tan incómoda como reveladora y, acto seguido, el tinte rojizo de mi piel al sentir que podían sonsacarme la información que tan celosamente quería guardar para mí.
-Oye, si queréis me piro y habláis tranquilamente de lo que haya pasado, a mí no me interesa –dijo Gaara volviendo su cara al agua, pero sin la menor intención de levantarse hasta que no accediésemos a su propuesta. ¡Y un huevo que no le interesaba!. ¿Pero en qué se estaba convirtiendo todo aquel asunto? Se me estaba yendo de las manos, y ya no sólo porque empezaba a no poder controlar mi cuerpo y mis reacciones, sino porque cada vez era más visible para el resto de mis amigos, y no quería que eso llegase a suceder.
-No, tranquilo, si no hay nada que hablar –dije yo forzando mi sonrisa para parecer tranquilo y relajado, aunque no sabía si en verdad mi rostro estaba siendo una mueca grotesca que ni alcanzaba a parecer sereno-. No ha ocurrido nada, me apetecía salir del agua, eso es todo.
El día siguió pasando sin muchos más sobresaltos. Por otro lado, creía que ya había tenido suficientes. Nadie hizo ninguna mención extraña, todo transcurrió en una apacible normalidad, lo que me ayudó a ir sosegándome poco a poco y poder ir meditando. Mi mente era como un ordenador con múltiples tareas que no se podían detener: hablaba y jugaba con los demás, me reía y gastaba bromas, pensaba en lo que me interesaba, procuraba no mirar a Lee ni dirigirle la palabra para que no alterase mis nervios, intentaba tomar decisiones. Todo a la vez, sin errores, y eso quería decir que mi actividad mental estaba llevándome a un estado de estrés algo similar al que podría sentir en época de exámenes.
Y, no obstante, conseguí salir del apuro. El día terminó y cada cual volvió a su casa, donde pude relajarme y dejar de fingir. Al final había girado aquella escapada a la playa para mí y en lugar de ser un tranquilo día de relax, había sido una lucha interior para seguir siendo el Neji de siempre sin apartar los pensamientos que merecían mi atención. Quizá le estaba dando más importancia de la que debía, pero así lo pensaba yo. Era una lucha personal, una batalla campal a pequeña escala, pero aunque estaba combatiendo conmigo mismo, sentía que podía perder igualmente si las cosas no salían como yo esperaba.
---
Otros tantos días después y yo seguía allí encerrado en casa, aún peleando con la otra parte de mi ser que había decidido dejar de ceder y se quería imponer con toda su voluntad y descaro. No era algo que yo estuviese dispuesto a permitir tan a la ligera, por eso ignoraba llamadas y ni me atrevía a abrir la puerta de casa, ya no por intuir o saber que serían mis amigos, sino porque me daba miedo que me viesen en ese estado o que el bajar la guardia para atenderlos me hiciera flaquear.
Seguía con mi rutina dentro de las paredes de mi hogar, meditaba hasta tarde y me levantaba temprano, harto del colchón y de no hacer nada. Me costaba conciliar el sueño y me desvelaba con facilidad. Algunas noches incluso no llegaba a dormir completamente, permanecía en un inestable estado de duermevela del que no costaba nada sacarme; cualquier ruido en la calle, algún sueño fuera de lugar, todo era válido para no dejarme dormir en esos días.
Reflexionaba entre los pros y los contras, sin ser capaz de nombrar en palabras sobre el qué. La decisión final, aquella que se vería afectada por el resultado de la batalla, era una idea borrosa y difusa en mi mente que no me atrevía a materializar hasta que fuese a pronunciar la última palabra al respecto. Prefería dejarla volar sobre mi cabeza como un humo espeso que me envolvía con tanta fuerza que me impedía hacer una vida normal. Al menos, normal fuera de casa.
No sé en qué momento mis pensamientos empezaron a adquirir un tono más amargo y deprimente, pero llegó tal punto en que ya no sólo meditaba sobre ese único tema central. Comencé a sentir que me estaba consumiendo lenta y paulatinamente, que yo mismo estaba provocando mi hundimiento como si me obcecara en estrellar el barco una y otra vez contra el iceberg, y era inevitable que llegase tarde o temprano el momento de caer hacia abajo, sin posibilidad de volver a flote. O no de la mejor manera posible.
Así que, cuando vi que ese hundimiento ya había comenzado muy despacio, un extraño arrojo salió de dentro de mí para poner fin a mi enclaustramiento, mi autismo con el mundo y mis amigos, aquellas reflexiones exageradas como si me fuera la vida en ello respecto a algo que podía ser mucho más sencillo. A lo que no estaba dispuesto era a sucumbir tan rápido, antes incluso de haber empezado.
Tal vez me hubiera gustado dedicarle algo más de tiempo a aquel asunto, seguramente guiado por mi extraña personalidad de mantenerlo todo controlado, pero quería acabar ya. Así que no pude evitar dar la estocada final y acabar con aquella idea que tan arraigada estaba dentro de mí, sin dejarme vivir tranquilamente y en paz.
Lo que no sabía muy bien era cuál de esas dos partes, ambas muy equilibradas, era la que había muerto. O tal vez sí lo sabía –lo tenía que saber, pero prefería no darle protagonismo. A fin de cuentas, el mayor protagonista era yo, ganase quien ganase,. ¿no? Mejor que la idea tomase forma por sí sola sin que yo le diese pie a ello. Las palabras ya saldrían solas de mi boca, como un grito salvaje de victoria por haber conseguido salir vencedor.
Cogí el teléfono y marqué…
Pues ya está, otras 6 páginas más para la colección (sí, no sé por qué me he creado la manía de que tooodos y cada uno de los capítulos, sin excepción, llegue a las 6 páginas, completas o no, pero que lleguen xDDD). Como veis, ha sido algo aburrido y tonto, como decía, pero en fin, ya me daréis vuestras opiniones. Ahora voy con los reviews, que voy a matar a cierta persona... eso sí, después de que muera yo aquí en el intento de contestar...
Amaranth: Me alegro de verte por aquí, gente nueva!! Bienvenida, y muchas gracias por comentarme. No tenías que leértelo del tirón, qué paliza ... ya habrás tenido ganas, así que gracias xD. Y me alegra que te parezca original, eso significa mucho para mí. Sí, estoy de acuerdo con tu pega, yo también odio el SasukexSakura ... Sasuke es muy gay, se diga lo que se diga ... por qué he puesto esa pareja? Bueno, ya que odio a Tenten y no se me ocurría otra chica mejor que Sakura para confidente de Neji (Hinata es muy ... muda xD), y amo a Sasuke, pues ... quise darle una alegría a la chica ésta xD. Me he explicado muy mal, pero a que me entiendes? xD Sí, quería darle a Sasori ese punto odioso, en la serie original a mí también me encanta. Muchas gracias por tu comentario, espero verte de nuevo (ahora iré a revisar mi otro fic porque no sé de qué me suena tu nick xDDD). Chau!
Kotoko Hyuuga: Bueno, bueno ... aquí nos vemos las caras ... xD Podría darte las gracias y eso en plan rápido y librarme de la muerte que me espera, pero en fin, sabes que no soy capaz. Eso sí, tú has tenido la oportunidad de extenderte todo lo que has querido y más en tus comentarios, pero como comprenderás, no voy a contestarte yo con algo más largo que mi propio capítulo, a pesar de que tú me decías que hiciera un capítulo sólo con tu respuesta xDDDDD Pues no, nada de eso xD. Voy a contestar en plan resumido, y me pongo a ello porque ya me estoy alargando xD:
-Capítulo 7: sí, ha sido una declaración (aunque tampoco ha sido declaración en realidad) un poco pomposa, pero oye ... esto no es la realidad, hay que adornarlo un poco, no? xD Y tranquila, que sé lo que le harías si lo pillaras porque a mí me pasa lo mismo xDDD Pero bueno, me conformo de sobra con Sasuke metido en mi armario, que lo saco por las noches para que le dé el aire ... ejem ... y la semana que viene va a venir también Gaara conmigo, a Granada, juajuajua xD Me alegra que te gustase la introducción, pero no se dice "largada", eso no existe xD. Y oye, primero te dio con lo de la segunda persona, y ahora con que pongo a Sasori muy cabrón ...pues claro, si es lo que quiero, que se vea como un hijo de puta grandísimo al que te entran ganas de patearle los huevos hasta que le salgan por la boca y le revienten en el suelo xD Es así y punto, pero en fin, para que veas que te hice algo de caso (sólo algo, no te acostumbres xD), en el capítulo 11 como te dije, aparece una brevíiisima explicación suya xD. Y no me tomo nada a mal, tranquila, yo te lo digo de broma. Sé de gente que se toma a mal tus críticas más que yo xD. Yo me quejo por costumbre, como tú, pero me gusta que me digas las cosas que no te gustan. Eso sí, luego yo me lo paso por el forro y listos xDDD
-Capítulo 8: oye, si te cansas de escribir tantos reviews, es sólo culpa tuya, por dejarlos amontonados y tener que escribirlos luego todos juntos xDDD De momento me alegra ver que has llegado hasta el capítulo 9 xD Más o menos es por donde te quedaste la última vez, pero comparando ambos fics y el número de capítulos, esta vez es un logro por tu parte xD. Qué bien, te ha gustado no ver tanto SasorixLee en ese capítulo, esta vez vuelve a ser así, aunque como te conozco, ahora me dirás que on te ha gustado porque están demasiado juntos un capítulo del otro xDDD Y oye, no sé por qué le tienes tanta tirria al NejiLee, si son muy monooos (vale, sí, lo admito, Neji tiene que hacer un trío con Sasuke y Gaara, y de hecho lo acabaré haciendo, lo juro!! xD) Y sí, la reflexión de Neji sirve para ir viendo poco a poco la evolución de sus gustos y cómo cada vez le vienen más los venazos gays y le duran más. Claro, y que los resiste menos xDDD Y sí, en los dos fics el prota empieza hetero ... lo dije al principio, que habría cosas parecidas, y en realidad me estaba refiriendo a eso xD. Fue casualidad, eh? Pero cuando me di cuenta, ya lo tenía pensado y no me dio la gana cambiarlo, por eso advertí!! Pero es que en el fondo eso es algo un poco ... normal y casi obligado. A muchísima gente le pasa y se va dando cuenta muy poco a poco y con un proceso muy duro, lo que pasa es que ya a la edad que suceda, es distinto. Lo normal es que sea en la adolescencia, y entonces no se nota tanto como lo pongo yo, porque es casi la misma época en la que se empiezan a sentir deseos y demás xDDD Bueno, que no me enrollo con esto, que no me di cuenta y ya se queda así, no vuelve pasar, ya verás xD.
-Capítulo 9: sí, otra vez pongo la tercera persona, y las veces que haga falta en este fic. Ya te he prometido que si vuelvo a escribir en esta línea, usaré la segunda persona, aunque sólo sea para que te calles un poco, pesada! xDDD Es broma, es broma xD. Por cierto, me he fijado en que me has dicho varias veces (no en el reviews, en general), lo de "todo el contrario" ... y eso no es así, sino "todo LO contrario" xD Era por pincharte un poco xD Tú misma te has contestado con lo de poner a Sasori de hijo de puta. Si Neji y Sasuke, los dos dioses, opinan igual y lo critican, es que es algo objetivo y que no se puede evitar, ya está! xDDD Es así y lo tienes que admitir xDDD Gracias por tu felicitación, es un honor que te guste la evolución que va dando Neji, me agrada saberlo. Y sí, sé que Lee nunca lo he tenido controlado y siempre se me ha ido de las manos, yo eso no lo desmiento, pero digo en mi favor que era casi necesario para que todo andase bien, sino ... igual que me pasó con Gaara en "No hay Luna sin Sol" ... una relación con dos autistas, difícil, tenía que forzarlos un poco xDDD Y sí, opino como tú, en este fic no los movía del sillón ni a la de tres, debe ser de lo vago que soy yo. Pero no me había dado cuenta, por eso decidí cambiar de escenario. A ver qué te ha parecido la playa, pero ya imagino que vendrás diciendo que tenía que haber explicado cómo estaba el agua, la temperatura, el color de la arena, la dirección del viento, el número de vigilantes y sus medidas corporales ... en fin, los pequeños detalles, tú sabes, pero así te lo puedes imaginar como más te guste, en el fondo lo he hecho por tu bien xDDD Y no me enfado, creo que ya terminé la ardua tarea de contestarte, pero por dios ... no me vuelvas a hacer eso, que mira lo que ocupa tu contestación!! O dejaré de quererte! xDDD Besos, peque!
