HARRY POTTER Y LA REINA DE BELLEZA

Capítulo doce: 2º Evento, Fotografías 2

Hermione estaba desconsolada. La noticia de que Ron había intentado suicidarse fue como una bomba para ella. Nunca se imaginó que el pelirrojo pudiera llegar a ese extremo, y ahora que su amado quería quitarse la vida, ella comenzaba a doblegarse bajo el peso de la culpa. Ya no le importaba el concurso, ya no quería ser la más bella bruja, no quería fama, ni fotos en la revista Corazón de Bruja, ni ser la envidia de las demás. Ella quería a su novio, a su pelirrojo, a Ronald Weasley de vuelta en su vida. Pero, si se salvaba, ¿querría él volver a estar con ella, luego de cómo lo trató? Quizá hubiera sido mejor escucharlo, quizá sí había una buena razón por la que él tuviera esas fotos atrevidas, y quizá esa razón nada tenía que ver con su relación. Nada más cierto, pero ella no lo sabía.

Y eso no era todo. También estaba su amiga Ginny, quien seguramente la culparía por siempre de que Ron hubiera querido matarse, por amor a ella. Y además, todo Hogwarts se enteraría, quizá por boca de Lavender, a quien Hermione creía que era la que originaba todo esto y quien seguramente ya estaría enterada por Pansy, a quien momentos antes había humillado por el amor que sentía hacia Lavender. Un amor que para muchas quizá sea prohibido, enfermizo, pero que ellas dos sentían en sus corazones con total sinceridad.

Cuando llegó al dormitorio acompañada por Luna, resignada a enfrentar lo que fuera; se encontró con que Pansy no estaba allí, y pensó "Debe estar con Lavender". Las Patil se habían retirado a sus dormitorios, así que ambas chicas estaban solas. Por vez primera, Luna no encontraba nada qué decirle a Hermione. De repente, la puerta se abrió, y en el umbral vieron de pie a una muy seria Ginny Weasley, que se le quedó mirando a la castaña fijamente, como si quisiera traspasarla con la vista. Luna pareció entender el silencioso mensaje de la pelirroja, y se retiró calladamente.

Ginny cerró lentamente la puerta al salir Luna, sin dejar de mirar a su amiga, quien no se atrevía a levantar la vista del piso, pues se imaginaba lo peor. Entonces Ginny avanzó hasta la castaña, y sorpresivamente estalló en llanto abrazándola. Fue tan rápido, que Hermione no supo qué hacer de momento, y terminó abrazando a su amiga también.

— G-gínny, yo-yo… — quiso decir la castaña en un momento dado, pero Ginny le puso la mano suavemente sobre la boca. Tranquilizándose un poco, la pelirroja tomó la palabra.

— Lloro de (snif) alegría Mione. Ron está bien (snif). Harry lo salvó justo a tiempo, lo atrapó tratando de hacerse a sí mismo la maldición imperdonable, y lo desarmó antes de que lo lograra. Te lo dije, te ama demasiado.

— ¿De-de verdad, está bien? ¡Gracias a Dios! — dijo Hermione aliviada — Ginny, amiga, yo… yo, no sé cómo pedirte perdón… yo…

— Está bien Hermione, ya pasó. Perdóname por haberte gritado antes — dijo la pelirroja —. Hablé con Harry, y me explicó todo, verás…

Ginny le contó lo que había pasado. Harry le dijo que Ron estaba ahí viendo el desfile, pero que no había querido sentarse al lado de Krum ni tampoco quiso que Hermione lo viera pues consideró que le molestaría su presencia, así que asistió al desfile cubierto por la capa invisible de Harry, sentándose atrás de su amigo y de Krum, lo cual Harry sabía. Luego, cuando Hermione desfiló, Ron se sintió tan herido de verla coqueteándole a su rival; que dijo "NO, ESO NO" y se levantó haciendo ruido al correr. Harry se imaginó que iría a hacer una tontería, y se levantó para ir tras él. Como no lo veía, siguió los gimoteos de Ron, y cuando le dio alcance lo escuchó decirle "No me detengas Harry, ya no quiero vivir", y comenzó a invocar la maldición imperdonable. Eso le bastó para ubicar al pelirrojo, y rápidamente lo desarmó, pero el hechizo lo arrojó al suelo tan fuerte que se golpeó en la cabeza, desmayándose. Ahora Harry lo estaba cuidando en su dormitorio, pero le dijo a Ginny que si continuaba mal lo enviaría a Hogwarts, por orden de la maestra Maxine y los demás jueces.

— Estás vivo Ron mi amor… — dijo Hermione en un susurro —. Soy una estúpida… Cómo fue posible que te obligara a hacer algo tan horrible…

— Hay algo más Hermione — dijo Ginny, interrumpiendo sus pensamientos —. Harry me dio esto, y entre los dos hicimos un descubrimiento. Mira.

La pelirroja le mostró a Hermione las famosas fotos de Lavender, poniéndolas sobre la cama entre ambas chicas.

— E- Esas son las fotos que decía — dijo la castaña.

— Así es Hermione, pero no todo es lo que parece. Mira con atención — dijo Ginny sacando su varita. Formuló un hechizo sencillo, y la imagen de las fotos comenzó a cambiar de apariencia, revelando que el rostro de Lavender estaba sobrepuesto mágicamente en ellas. Al desaparecerlo, otro rostro surgió debajo, el cual terminó de esclarecerlo todo.

— ¿Pe-pero cómo lo descubrieron? — preguntó la castaña, sin dejar de ver las fotos.

— Afortunadamente soy buena fisonomista — contestó la pelirroja —. Le pedí a Harry que me mostrara las dichosas fotos, y nada más verlas me di cuenta de que no era Lavender. Harry me dijo que a él y a Ron les enviaron las fotos antes del concurso. Sólo que a él le mandaron imágenes de Cho Chang, que destruyó en cuanto las vio, pero mi hermano olvidó éstas, cosa nada rara en él. Harry piensa que seguramente las suyas fueron hechizadas igual que éstas, aunque ahora no podemos probarlo. Por eso le dije a Harry que no hiciera ni dijera nada, hasta hablar contigo.

— Lo probaremos — dijo Hermione, urdiendo un plan y dirigiéndose a la puerta —, pero vamos a necesitar mucha ayuda. Ven, vamos a ver a Lavender y a Pansy, debo hablar con ambas, y luego con Lu…

En ese instante la castaña abría la puerta para salir, y al hacerlo Luna cayó dentro de la habitación. Estaba recargada escuchando tras la puerta, y al abrirse ésta perdió el equilibrio.

— ¡Ay! Eehh… Ho-hola amigas — les dijo la rubia desde el piso —. Esteeee… yo iba pasando por quí y…y…

— No importa Luna — dijo Hermione tranquilizándola y ayudándole a levantarse —. De hecho, qué bueno que escuchaste. Necesitaremos que nos ayudes, pon atención, quiero que hagas esto…

Luego de que Luna confesara que efectivamente estaba escuchando detrás de la puerta para evitar que sus amigas pelearan, Hermione le explicó su participación en el plan. Más tarde, las chicas fueron avisadas de que se iba a montar una exposición con las fotografías tomadas en la pasarela, y el lugar de honor lo tendrían las fotos ganadoras. Hermione y Ginny habían trazado un plan muy elaborado para desenmascarar a la culpable, ya hasta habían hablado y hecho las paces con Lavender y Pansy, quienes aceptaron colaborar con el plan.

Al otro día, se anunció que la exposición de fotografías estaba lista para ser visitada, y alrededor del mediodía se anunciarían a las ganadoras de los tres primeros lugares. Lavender y las Patil ya se encontraban allí cuando Ginny y Pansy llegaron. Esta última le iba dando palmaditas en la mano a la pelirroja, mientras ella iba con la cabeza gacha y sollozaba en silencio. Lavender se acercó a ellas para ver qué pasaba.

— Ginny está conmocionada — explicó Pansy —. Le dijeron que su hermano Ron acaba de morir.

— ¡¿Cómo?! — gritó Lavender, tan alto que las Patil se asustaron —. N-no es posible. ¿C-cómo es que…?

— Dicen que fue Granger — continuó Pansy —. Ella lo orilló al suicidio, cuando la vio coqueteándole a Viktor Krum.

— ¿Pero por qué haría eso ella? — preguntó Parvati, acercándose con su hermana.

— Al parecer fue por lo de las fotos que te conté — contestó Pansy —. Ella lo terminó, pero estaba tan furiosa que lo amenazó con vengarse, en donde más le doliera a Ron. Y al parecer, Ron no pudo soportar ver a Hermine con otro, y se dio muerte.

— Vaya — dijo Lavender —. Esa tonta… Se dejó engañar por un estúpido que manipuló las fotos ésas. Ni siquiera yo pude quitarle a Ron, era demasiado fiel para engañarla. ¿Y dónde está ahora?

— No lo sabemos. Tal parece que no durmió en su cama y nadie sabe dónde…

— ¡PUFFF, PUFFF, A-AMIGAS! — dijo Luna mientras entraba corriendo — ¡Amigas, a-ayúdenme por favor!

Todas se horrorizaron al ver las manos de Luna, manchadas de algo rojo parecido a la sangre.

— ¿Qué pasó Luna, qué tienes? — le preguntó Ginny, olvidándose de su llanto.

— Y-yo nada (puf) —contestó la rubia, recuperando el aliento — E-esto me lo hizo Hermione, me topé con ella hace un momento, dijo que había visto a Ron y que iba a su dormitorio. Cuando chocamos puse las manos por delante, y algo que ella traía en las suyas me dejó toda manchada. Estaba muy nerviosa, creo que se trae algo, por eso vine a buscarlas.

— ¡Pronto, vamos a por ella! — dijeron Pansy y Lavender, tomando del brazo a cada una de las Patil y echando a correr con ellas casi a rastras.

Al llegar al dormitorio, lo encontraron cerrado, sólo se oía una risa muy extraña dentro. Cuando llamaron, la risa cesó.

— ¡NO MOLESTEN! — gritó la castaña desde dentro — ¡LÁRGUENSE!

— Herms, somos nosotras, tus amigas — dijo Luna con suavidad —. Queremos ver si estás…

— ¡ESTOY BIEN! — gritó Hermione — ¡NO LAS NECESITO, LÁRGUENSE Y DÉJENME CON MI RON!

La respuesta las desorientó a todas. Lo que dijo la castaña no tenía sentido, si Luna la acababa de ver sola, ¿cómo podía estar con Ron? Ginny entonces les hizo señas de que se alejaran de la puerta, y con un hechizo la abrió de golpe. Todas entraron en estampida, y se quedaron frías por lo que vieron. Hermione estaba arrodillada sobre la cama, con las ropas bañadas en sangre, y lloraba y reía al mismo tiempo mientras besaba algo que traía en las manos.

— ¡Hola chicas, ja, ja, ja! — dijo Hermione al verlas entrar — ¿No quieren saludar a Ron? ¡Ahora sólo tiene ojos para mí! ¡JA, JA, JA, JA!

Con la mirada extraviada, les extendió las manos, mostrándoles un par de ojos azules aún sangrando. Padma no pudo más, y gritó horrorizada.

— ¡Aaayyyy, hermana, mira lo que hemos hecho, y todo por tu ambición de ganar! ¡Hermione mutiló el cadáver de Ron!

— N-no, no es verdad… mis fotos no fueron, yo n-no lo hice, no es cierto, no es… — dijo Parvati, hasta que el horror la enmudeció. Estaba aterrorizada mirando el par de ojos que Hermione sostenía, y comenzó a palidecer hasta que casi perdió el sentido. En ese momento, Hermione y las demás estallaron en risas.

— Vaya, vaya — dijo Lavender —. Así que, ustedes fueron las perpetradoras de todo esto, ¿eh? ¡Ahora me las pagan, las voy a convertir en…!

— ¡No Lav, no lo hagas! — le dijo Pansy interponiéndose —. Ellas tendrán su merecido castigo, cuando les informemos a los jueces sobre lo que hicieron.

— Pues no sé ustedes — dijo Ginny —, por mí que ya tuvieron su merecido con este susto que les metimos. ¿No es así hermanitas?

— ¿Su-susto? — atinó a decir Padma — ¿E-es decir que… que…?

— Que las engañamos para que confesaran Padma, nada de esto es real. Miren — dijo Hermione, mientras se chupaba los dedos —. Mmm… Mermeladas de fresa y zarzamora.

— Con algo de colorante vegetal, para el realismo — agregó Ginny.

— ¿Y-y… e-eso…? — dijo Parvati, señalando los ojos.

— ¡Ah! Esto es lo mejor de todo — dijo la castaña —. Luna, ¿me haces el honor?

— Claro amiga — dijo la rubia, apareciendo con su varita un pequeño recipiente de vidrio con agua dentro. Hermione puso los ojos dentro del recipiente, y casi de inmediato se disolvieron entre burbujas de colores.

— Eran pastillas de jabón — dijo la castaña —. Una obra de arte conjunta, talladas por Luna y pintadas por Ginny. Mucho realismo, ¿eh?

— Y esta vez no me corté los dedos — dijo Luna triunfante.

— ¿Y… ahora qué van a hacer con nosotras? — dijo Parvati, avergonzada.

— Pues creo que lo correcto sería que confesaran todo al jurado — dijo Harry, entrando de repente a la habitación —. Entre todos decidiremos cuál será su castigo. Pusieron en riesgo a mucha gente, y todo por ganar el concurso.

— ¡Harry! — gritó Ginny, abrazándolo — ¿Cómo supiste que…?

— ¿Qué estaban aquí? No lo sabía — dijo el moreno —. De hecho, sólo venía a decirles que tendré que llevarme a Ron a Hogwarts. Quedó un poco delicado luego del golpe que se llevó, así que pasará un par de días bajo la observación de Madame Pomfrey.

— ¿Eh? — se entristeció Hermione — P-pero eso quiere decir que…

— Que no estará en la gran final — dijo Harry —. Lo siento mucho Herms, pero es por su bien.

— L-lo sé — dijo la castaña, soltando una lagrimita —. Aayyy… Quisiera poder hablar con él, sólo un momento, para decirle…

— Ya lo sabe Herms — dijo el moreno confortándola —. Está algo atontado, pero me dio esto para ti.

Harry le extendió un papel arrugado, que la castaña reconoció de inmediato. Era la pequeña nota que le había escrito a Ron el día anterior, sólo que ahora traía algo garabateado más abajo. Hermione extendió el papel y leyó ávidamente, sonriendo al terminar.

Te amo… Suerte en la final… Ron.

Las demás chicas sonrieron y se alegraron por la castaña, mientras ella se prometía a sí misma dar su mejor esfuerzo para ganar, y esta vez estaba segura de que no habría más trampas. Por ahora sólo había de preocuparlas el saber quién había ganado el evento fotográfico, y ya casi era hora de revelar la identidad de la ganadora. Mientras Harry acompañaba a las Patil a ver al jurado, las demás se alistaron para ir al gran salón y asistir a la premiación.

Llegado el mediodía, el gran salón estaba ya lleno con las concursantes y jurados, mas una buena cantidad de invitados, casi todos alumnos de Durmstang; que habían asistido invitados por el director Karkarov. Todos admiraban el excelente trabajo fotográfico de cada participante, y se iban arremolinando poco a poco alrededor del podium principal, donde tres marcos dispuestos en tres caballetes esperaban cubiertos por lienzos blancos su develación. Los nervios empezaban a apoderarse de las chicas, quienes se peleaban por obtener el mejor puesto de observación. Por fin, la directora Maxine hizo su aparición e impuso silencio en el salón.

— Damas y caballeros, buenas tardes — inició la directora en tono solemne —. Me ha sido encomendada la tarea de anunciar a las ganadoras de este evento, cosa que me llena de orgullo al ver la entusiasta participación de cada una de ustedes, queridas concursantes. Me gustaría mucho premiarlas a todas, pero desafortunadamente, sólo se pueden premiar tres lugares, así que pediré a las participantes ganadoras que cuando escuchen su nombre me acompañen en este podium. Primeramente, el tercer lugar es para…¡Luna Lovegood!

Luna subió casi corriendo al podium, y casi cae al tropezar con el vuelo de su vestido; pero eso no la avergonzó de lo feliz que estaba. Al subir, la directora le indicó que descubriera uno de los caballetes, revelando su fotografía. Era una foto admirable, mostrando el mejor ángulo de la rubia en una pose de medio perfil, con una mirada fresca y una sonrisa ingenua.

— El segundo lugar le pertenece a… — continuó la maestra — ¡Fleur Delacour!

Fleur subió con pasos lentos, con mucho garbo y elegancia, situándose al lado del cuadro que estaba al otro extremo del podium. Lo descubrió, y todos admiraron una foto aún más hermosa que la de Luna, mostrando a Fleur con una discreta sonrisa, con la mano en su cadera y mirando a la cámara con gesto altivo y retador. Tras la ola de aplausos, la maestra continuó.

— Y finalmente, el primer lugar ha sido alcanzado por… ¡Hermione Granger!

La castaña no podía creerlo. Ginny la felicitó emocionada, seguida por Pansy y Lavender. Al subir al podium, Luna le aplaudió abiertamente, mientras Fleur le sonreía como aprobando su triunfo. Nerviosa, Hermione descubrió su fotografía, llevándose la sorpresa de su vida. En la foto aparecía el momento exacto en que le coqueteó a Krum, mostrándole generosamente sus piernas y sonriendo de manera seductora. La castaña se sonrojó avergonzada, y el recuerdo de Ron acudió a ella automáticamente, haciéndola ver los rasgos del pelirrojo en todas las caras de los presentes. Sí, había ganado, pero no era lo mismo sin Ron.