HARRY POTTER Y LA REINA DE BELLEZA

Capítulo catorce: La Gran Final 2

Al otro día todas despertaron emocionadas. Por vez primera, Hermione le ganó a Luna a levantarse, y fue ella quien se encargó de espabilar a sus amigas.

— ¡Hey chicas, arriba todas! — decía la castaña a voz en cuello — ¡Todavía tenemos muchas cosas qué hacer! ¿O qué, acaso no quieren ganar? ¡Vamos, arriba a bañarse!

Para ahorrar algo de tiempo, decidieron ducharse por parejas, siendo Ginny y Hermione las primeras. Mientras se secaban, esta vez fue la castaña la que admiró el cuerpo y las formas femeninas de su amiga.

— ¡Oye Ginny, pero qué cambio! — le dijo con sinceridad — Déjame verte. Oye, no sé si me equivoque, pero creo que ha aumentado tu talla de sostén, ¿verdad?

— Je, pues… a decir verdad, sí — dijo Ginny ruborizándose un poco —. Ahora estoy usando copa "B", ¿no es maravilloso? ¡Por fin estoy teniendo el cuerpo que quería! Mi Harry se va a poner feliz…eh…

La pelirroja calló al ver a su amiga mirarla con dureza, para luego corregir su comentario.

— … Cuando sea tiempo de mostrárselo, no antes, ¿eh?

Hermione estalló en carcajadas al escuchar a su amiga, y se abrazaron riendo. Luego salieron enfundadas en sus toallas, para dejarles la ducha a Luna y Fleur. Lavender y Pansy arreglaban sus vestuarios, y Hermione y Ginny comenzaron a arreglarse, cuando se percataron de que la única voz que se escuchaba dentro del baño era la de Luna. Se extrañaron un poco, y la castaña estaba a punto de llamar a la puerta cuando ésta se abrió y ambas rubias salieron en medio de carcajadas.

— Entonces Luna queguida — decía Fleur —, ¿seguga que este jabón de azufgue es bueno paga la piel? Miga que la mía es delicada…

— Claro Fleur — contestaba Luna —. Si no me lo crees, mira la mía. Vamos, tócala sin pena.

Pegdón pog dudag — dijo Fleur mientras pasaba su mano sobre los hombros desnudos de Luna —, es que huele tan extgaño…

— Es el efecto del azufre Fleur — intervino Hermione —. Según recuerdo, es un mineral con propiedades exfoliantes que…

— ¡Ya, ya, callen a la sabihonda! — rieron todas, arrojándole almohadas a la castaña, quien se calló y les siguió el juego, mientras Pansy y Lavender entraban a la ducha. Las demás chicas se arreglaban mientras charlaban y reían, tenían un gran ánimo y hasta se aconsejaban unas a otras. Cuando estuvieron casi listas, se dieron cuenta de que Lavender y Pansy no estaban. Ginny llamó a la puerta del baño, pero no obtuvo respuesta, por lo que abrió despacio la puerta y se asomó dentro.

— ¡EJEM, EJEM! — carraspeó con fuerza la pelirroja, haciendo que la nueva pareja se separase del apasionado beso que las mantenía calladas —. Chicas, siento ser la aguafiestas, pero se van a tener que arreglar muy rápido si queremos estar a tiempo. ¡Salgan ya!

Las dos salieron casi corriendo hacia el armario, donde la noche anterior habían dejado todo listo para arreglarse. Con sus varitas cada una vistió a la otra rápidamente, y mientras Luna y Fleur las peinaban Hermione y Ginny las maquillaban, quedando listas en un abrir y cerrar de ojos.

— Bueno parejita, han quedado magníficas — dijo Ginny satisfecha —. Y la próxima vez que tomen una ducha juntas, asegúrense de no tener compromisos en puerta, ¿eh?

— Descuida, lo haremos — contestaron ambas, tomándose de la mano mientras sonreían.

— Bien, si ya están listas, vamos al gran salón — dijo Hermione decidida. Todas salieron y vieron con sorpresa que ya varias chicas tomaban el camino del gran salón.

— ¿Sabes algo Mione? — le dijo Ginny a la castaña mientras veían a Pansy y Lavender avanzar jutas frente a ellas —. No sé si me acostumbraré a verlas a sí en adelante. Es la primera vez que veo algo así.

— Lo haremos amiga — le dijo Hermione —. Recuerda, fue decisión de ellas, y hasta ahora parece que no se han arrepentido de haberla tomado. Sí, de acuerdo, es algo extraño verlas así, pero mientras sean felices, creo que me acostumbraré.

— Sí, tienes razón. Todavía tengo en la cabeza lo que Pansy me dijo cuando me pidió ayuda…

FLASHBACK

Ginny, necesito tu ayuda.

¿Tú necesitas ayuda Pansy? ¿Y qué puedo hacer yo por ti?

Primero, necesito aclarar mi cabeza.E-es sobre… sobre… Lavender y yo…

Bueno, pero ¿qué pasa con ella?

E- es que tú no lo sabes… ella me… me b-besó…

Bueno, normalmente las amigas se saludan así.

¡No, no entendiste! E-ella me besó… en la boca.

¿EEEHHH? ¡C-cómo que t-te besó en la boca!

Sí. Hace un rato, en el dormitorio. Pe- pero ese no es el problema.

¿Perdón? Y entonces, ¿cuál es?

E- es que… me gustó que lo hiciera.

¿CÓMO DICES? ¿Cómo es eso de que te gustó?

Ay, mira, mejor olvídalo, gracias por…

¡No, no, perdóname! Es que, algo así no pasa todos los días… Por favor, dime qué pasó.

E- en realidad no lo sé bien, creo que estoy confundida. Ella nos abrazó porque estaba contenta de haberse quedado, pero yo fui a la única que besó. Y la verdad, me gustó mucho. Pero ahora, no sé qué hacer, no puedo dejar de mirarla, y creo que ella a mí tampoco.

Mmm… eso parece. Mírala, está allá sentada viéndonos.

Lo sé. Siento como que me da vergüenza verla…

No es vergüenza Pansy. Es atracción. Me parece que ustedes dos se gustan mutuamente, pero no se atreven a decírselo una a otra. Y si quieres mi consejo, sería bueno que dieras el primer paso, ya que quieres hacer algo.

Pe-pero cómo hago eso Ginny, no estoy segura de que a ella le guste yo…

Ella fue quien te besó, ¿no es así? Quizá haya sido un impulso, pero ningún impulso surge de la nada, sin motivo. Deberías arriesgarte, total, no tienes nada qué perder.

Bueno, lo haré. ¿Qué puedo hacer?

Ustedes deben hablarse claro, y poner las cartas sobre la mesa. Dile lo que sientes, lo que quieres que haya entre ustedes. Si ella lo entiende, no habrá problema alguno y quizás hasta inicien una linda relación. Si no lo entiende, es que nunca fue para ti. Sé sincera con ella, así como lo estás siendo conmigo.

Está bien Ginny, lo haré. Muchas gracias amiga, sabía que me ayudarías.

Y todavía no comienzo amiga, ya lo verás. Mira, primero, regresamos con Luna y…

FIN DE FLASHBACK

— Y luego te vine a contar, para que me ayudaras con Lavender que se había ido.

— Sí, lo recuerdo. No fue fácil hallarla, busqué hasta debajo de las piedras y no aparecía. Hasta que se me ocurrió ir al sanitario, y la encontré sollozando…

FLASHBACK

Lavender, ¿eres tú?

S-sí, ¿eres tú Hermione?

Así es. Ven, vamos a hablar, tengo que decirte algo.

N-no, mejor vete, no quiero ver a nadie.

¿Pero por qué? Ni siquiera sabes qué es lo que te voy a decir.

Me lo imagino. Vas a burlarte de mí por lo que pasó en el dormitorio.

¡Claro que no Lav! Mira, de hecho creo que te gustará lo que te diré. Dame una oportunidad, por favor.

Sí, cómo no. ¡Anda, aprovéchate, desquítate de todas las que te he hecho! Aprovecha que no puedo mirar ni a Pansy a la cara…

Pero ella sí quiere verte Lavender. Eso es lo que vine a decirte, pero como no te interesa, pues me voy.

¡No, no, espérate Herms, no te vayas! Perdóname, es que e- estoy así como… como…

¿Confundida? Ya lo sé Lav, pero créeme, Pansy dice que quiere verte y hablar contigo. Me imagino que quizás sea para aclarar lo de… lo que pasó.

Herms, dime algo, ¿estaré loca? No sé ni por qué lo hice, pero no me arrepiento de haberlo hecho. Creo que hasta lo buscaba.

No Lav, no creo que estés loca, y si lo estás, estás loca por Pansy. O al menos eso es lo que yo veo.

Creo… creo que sí, Herms, tienes razón. ¡Pansy me gusta, me gusta mucho! Creo que fue cuando te fastidiaba con quitarte a Ron que me di cuenta… pero creía que solo era amistad, que solo le admiraba el que su físico estuviera cambiando, ay ya no sé.

Se llama tener química Lav. Entre Pansy y tú ha comenzado a haber química, y por eso la ves atractiva. Y creo que no le eres indiferente, ¿por qué no hablas con ella y sales de dudas? Pero recuerda que tienes que ser franca y honesta con lo que dices y sientes por ella, si no, sólo la lastimarás y quedarás como tonta.

Tienes razón. Iré a hablar con ella, pero no aquí…

Ella se fue a su dormitorio por su vestuario. Si corres, podrás alcanzarla.

Gracias Herms. Eres una buena amiga, ojalá y Ron te haga muy feliz en el futuro.

Ay, gracias Lav. Y ya sabes, si necesitas ayuda, cuentas con nosotras.

FIN DEL FLASHBACK

— Y luego de eso, sólo ellas saben de qué hablaron — terminó la castaña —. Pero ya me imagino cómo habrá sido su plática.

— ¿Cuál plática? — dijo Luna de repente, situándose entre ambas — ¿La de Lavender y Pansy, donde se dijeron que se quieren mucho?

Las amigas miraron a la rubia con desconcierto. ¿Cómo sabía eso Luna, si ellas no se lo habían dicho a nadie?

— Pansy me lo contó — explicó la rubia sin que le preguntaran —, hace poquito me lo contó todo.

— ¿Pe- pero cómo fue que te lo dijo? — preguntó Ginny.

— Ah, es que cuando se desnudó para cambiarse en el vestidor le vi una marca morada, señal inequívoca de que la habían besado con mucho ardor. Le pregunté por esa marca, y me dijo que me lo contaría si no lo decía a nadie. Pero ustedes no son nadie, son mis mejores amigas, así que…

FLASHBACK

Pansy, ¿podemos hablar, estás sola?

Sí Lav, adelante. De hecho estaba esperándote.

¿Eh, cómo sabías que vendría?

Porque le pedí a Ginny Weasley que me ayudara. Y lo hizo bien, dijo que estarías aquí pronto, así que aproveché que ella distrajo a Luna para escabullirme hasta acá. Quería verte Lav.

Y yo a ti. Tengo que decirte que lo del beso…

Lav, no importa, no estoy molesta contigo.

¿Eh? ¿No?

No. De hecho, tengo que confesarte algo, me gustó que lo hicieras.

¿De verdad? ¿No me estás mintiendo?

¡Claro que no! ¿Crees que te haría venir hasta aquí para engañarte? No Lav, eso ya no es divertido, hemos crecido, ya somos otras de quienes éramos. Mírate, te has vuelto… muy atractiva…

Pues yo puedo decir lo mismo de ti Pansy. Tu piel es tan suave y… tu rostro tan fino…y tus labios… tan… tan… ¡MMMMmmpfffhh!

Lav, Lav, por favor, contrólate un poco, puede venir alguien… y ver-nos…mmm… aaahhh… Lav-ender… te-te… ammmoo…

FIN DEL FLASHBACK

— Y eso fue todo lo que me quiso contar. Pero, a juzgar por el sitio donde tiene la marca, yo creo que les dio mucho calor ahí adentro.

— ¿Cómo? — dijo Hermione — ¿Pues donde la tiene?

— Pues por aquí tiene una y por acá otra — dijo Luna, señalándose la cadera y uno de sus pechos alternadamente —, pero se las disimuló con maquillaje para el evento de trajes de baño.

Las chicas se quedaron pasmadas por lo que Luna les contó. En realidad, no sabían de qué asombrarse más, si de los hechos que Luna les acababa de contar, o de la naturalidad con que lo había hecho. Tal parece que Luna se dio cuenta de esto, pues de inmediato les replicó.

— ¿Por qué esas caras? ¿Acaso no es natural que pasen esas cosas entre dos personas que se quieren mucho?

— Pues sí Luna — dijo Hermione —, lo que no es muy común es que pase entre dos personas del mismo sexo.

— ¿No? — respondió la rubia —. Pues me parece que eso no lo saben en Beaubaxtons, porque aquí hay un montón de parejitas así.

Ante tan aplastante argumento, ninguna de las dos tuvo palabras para responder.

— ¡Aaaahhhh! — suspiró Luna viendo a la pareja de Lavender y Pansy —. Cómo quisiera que alguien especial me quisiera así…

Las otras se le quedaron viendo con extrañeza, hasta que la rubia aclaró.

— Pero, francamente preferiría que fuera un chico.

Las chicas respiraron tranquilas, aunque, en realidad, nunca se sabía qué esperar de Luna. En eso llegaron al gran salón, donde ya había una buena cantidad de participantes esperando. Alguien les avisó que debían ir a ver el tablero de avisos dispuesto cerca de la puerta, y se dirigieron allí.

— ¡Oh la lá, esto se pone muy integuesante! — dijo Fleur al leer el aviso del tablero. En él se anunciaba que el evento final se dividiría en cuatro etapas: Primero el desfile en trajes de baño, solo que esta vez sería un mismo modelo para todas. Luego seguía una demostración de talento y destreza, en donde la mejor calificada sería quien utilizara la magia en el menor grado posible. Después la pasarela de trajes de noche, con la variante de que se trataban de vestidos completamente muggles, sin nada de magia. Al término de las tres primeras etapas, se realizaría una eliminatoria, seleccionándose al grupo de finalistas quienes pasarían a la cuarta etapa, la de la entrevista. De ahí saldrían ya las ganadoras, y se coronaría a la Reina de Belleza del Mundo de la Magia.

— Vaya, creo que vamos a tener mucho qué hacer hoy — dijo Hermione, viendo las filas para recoger los vestuarios.

— Sí — dijo Ginny —. Ojalá y hubiera una forma más fácil de…

La pelirroja se quedó callada de repente, pues le había caído en la cara un traje de baño que Luna le arrojó.

— ¡Ups, lo siento Ginny! — se disculpó la rubia —. Es que me adelanté a la fila de los trajes de baño, y me dieron los de todas. Tengan amigas.

— ¡Luna, qué lista fuiste! — dijo Lavender recibiendo su bañador.

— ¡Qué bien! — dijo Hermione, volteando a todos lados mientras hablaba —. Ahora solo debemos ir a por los vestidos y… Oigan, ¿a dónde se fue Fleur?

— ¡Allá está! — gritó Pansy, señalando la fila de los vestidos de noche. Fleur estaba formada allí, y les hacía señas para que se acercaran.

— Chicas, qué bueno que me viegon aquí — les dijo Fleur cuando llegaron —. Va a seg muy difícil elegig un atuendo bonito. Están demasiado peleados, y los que quedan están hogguibles.

— No te preocupes — le dijo Ginny —. Yo sé coser un poco, creo que podré arreglarlos para el evento, y…

En eso, Luna y Pansy se acercaron, llevando varias prendas en los brazos, y comenzaron a medírselas por encima de la ropa a sí mismas y a las demás.

— ¡Oigan ustedes! — dijo Hermione mientras Luna le ponía un vestido largo plateado — ¿De dónde sacaron todo eso.

— Lo iban dejando relegado las chicas de Beaubaxtons de allá — contestó Luna señalando a un costado de la fila —. Y ahora quédate quieta, o no sabré si te queda o no.

Cuando por fin llegaron a las perchas, ya se habían medido media docena de modelos, y ya hasta habían elegido uno que otro para cada una. De las perchas sacaron aún modelos muy bellos, y accesorios como abrigos, mascadas, guantes y cosas así suficientes para elegir.

De inmediato, se fueron al vestidor a cambiarse, mientras pensaban en cómo resolver el problema que presentaba la prueba de talento. Debían encontrar algo que supieran hacer bien, y que nadie más lo hiciera como ellas. Hermione, tras pensar unos minutos, dio con su respuesta al mismo tiempo que Luna, mientras las demás se tardaron un poco más en pensar en algo. Una de las maestras organizadoras entró al vestidor y llamó a las chicas que ya estuvieran listas, y comenzó a repartirles un número escrito en un papel con adhesivo, el cual se colocaban en la cadera para que fuera bien visible. A nuestras amigas por fortuna les tocaron números consecutivos, y quien iba primera era Fleur Delacour. El desfile de trajes de baño de la gran final estaba listo para empezar, y los nervios y emociones comenzaron a aflorar en las participantes. Ahora sí, el evento final daría comienzo.