En el capitulo anterior

Esto – le tomo la barbilla y la beso, al principio fue un beso casto ya que casi le pega en la nariz con la sorpresa, hasta que su lengua se introdujo en su boca, de verdad que ella no quería continuar pero cuando el sorpresivamente la abrazo fuertemente ella solo se dejo llevar (si si ya se que todos están pensando que es una facilota, pero siendo honestas quien no lo haría) al terminar pudo ver como Aome estaba todavía sonrojada y sus labios se veían un poco hinchados y rojos por el beso, esa imagen lo hizo sonreír y con esto salio del departamento dejando a una desconcertada Aome.

Nos vemos el lunes – se quedaría durmiendo en su entrada si fuera por el, pero no quería presionarla ni agobiarla así que trataría de sobrellevar el tortuoso domingo solito (a menos claro que le hablara por teléfono, estaría en un dos por tres en su entrada), como no recibió respuesta solo cerro la puerta.

Que demonios estoy haciendo – con este pensamiento Aome tomo la cobija para ira a su habitación y terminar con este extraño día.

Continuamos

Las sensaciones lo inundaban nuevamente, siempre que perdía el control terminaba tirado en un pozo o con una muchedumbre pidiendo su cabeza, no quería abrir los ojos para encarar la realidad sin embargo no le quedaba mas remedio, por lo menos sentía que no le faltaba ningún pedazo (era especialmente doloroso recobrarse de cosas así) y para su desconcierto se sentía raramente cómodo.

se que estas despierto – alcanzo a distinguir una voz a lo lejos, la suavidad en su espalda le indicaba que estaba en una cama así que

que sucedió – todavía no podía enfocar la imagen que tenia ante si, odiaba sentirse indefenso, apuesto que en este momento tenia todo el cabello de color negro así que tendría que buscar un sombrero antes de presentarse ante sus hombres

te desmayaste después de hacer puré a esa bola de ladrones – sonaba como si la chica se estuviera paseando por la habitación de un lado a otro, como si levantara cosas en el suelo y las pusiera en su lugar. – duermes mucho como para tener esa fuerza

eso piensas - así que se encontraba con una mujer, solo requeriría de dos minutos el recuperar por completo su vista y así largarse lo mas rápido posible, no recordaba mucho de la noche pasada, es mas se preguntaba si había sido solo una noche - ¿Cuánto dormí exactamente?

Dos días y medio para ser exactos – tenia que cuidar mucho la información que le iba a dar, necesitaba saber su identidad y en donde podía encontrarlo

¿y mi ropa? – no es que se sintiera cohibido ante la desnudes, solo que quería tenerla puesta antes de salir del lugar, faltaba solo un minuto mas

Quedo arruinada con tanta sangre y no la podía sacar sin que me hicieran preguntas así que fui a comprarte mas y la tuya la deseche – había sido un enorme problema el encontrar ropa de su tamaño, sin embargo aprovecharía un poco mas de la vista antes de dársela, se tuvo que contener para no pasarle la lengua por ese magnifico trasero todo este tiempo.

Me dirás entonces cuanto te debo o será acaso que ya lo cobraste del dinero que tenia en mi pantalón – era una pena lo de su ropa, casualmente llevaba uno de los conjuntos que mas le gustaba ya que todo lo había mandado a hacer a la medida, solo espero no verse muy ridículo en la ropa que le haya adquirido ya que generalmente tenia muchos problemas para ajustarse a la ropa común principalmente por que el tiro lo liquidaba literalmente.

Lo cobre, sin embargo solo lo justo, lo demás esta al lado de la cabecera como lo puedes comprobar, te aconsejo que no cargues tanto dinero y mas en estos lugares – había comprobado que por menos uno se la podía pasar realmente mal.

Acaso no viste lo que soy capaz de hacer – se giro sobre si mismo para sentarse sobre la cama y coger su ropa con mas facilidad, estaba recuperando la vista, sabia que no iba a ser la regular pero serviría para llegar a su barco.

No es necesario combatir para arrebatarte esa cantidad de dinero, bastaría con tener un toque suave y ni siquiera lo sentirías.

¿Cómo el tuyo?- una sonrisa se empezaba a asomar en sus labios, era la primera mujer que no corría despavorida ante su cambio, es mas muchos hombres no lo hacen, tal vez por eso se inclino a conversar mas de lo debido

Créeme, si quisiera quitarte lo que tenias me habría ido desde hace mucho, sin embargo no me podía ir sin darte las gracias por tu ayuda – por lo que pudo ver era el clásico héroe del cuento, y pensaba sacar jugo de ello. – no se que hubiera hecho sin tu ayuda.

Deberías dejar esta clase de lugares, por lo visto no eres una buena carterista – por lo que pudo escuchar esta chica realmente era una crea problemas, mas valía no entrometerse demasiado

¿Qué te hace creer que lo soy?

Por tus comentarios

Pues que corto eres, toma tu ropa y vete al diablo – tomo la perilla de la puerta, pero antes de que pudiera salir ya estaba Inuyasha a su lado cerrándola – bien, bien, bien esta cayendo….

Disculpa no te quise ofender – por que siempre tenia que ser un idiota cuando se trataba de chicas.

No hace falta que te disculpes, eres un hombre ¿no? Todos los de tu especie son igual de despreciables –

No generalices, no todos somos idiotas – la chica le daba la espalda y todo estaba en penumbras, era frustrante tener la vista igual que un humano común y corriente, a pesar de no contar con la agudeza de sus sentidos percibió el aroma floral proveniente de la chica, era intoxicante. –

Ja, de todas maneras no eres el único que piensa así, me sorprende que no hayas pensado que era una ramera cualquiera – sus ojos se volvían cristalinos de las lagrimas que estaban por venir – es por eso que es tan difícil vivir en este lugar

Sabia que sus palabras eran ciertas, la isla tortuga no se destacaba por su benevolencia y no podía imaginarse lo que era crecer aquí, su rostro denotaba el dolor que le provocaba el escucharla así – y por que no te vas de aquí

Eso es muy fácil para ti ¿verdad? – se limpiaba con el dorso de la mano las escasas lagrimas que pudo conseguir sacar, Inuyasha solo las podía detectar oliendo la salinidad

el que pequeña… - tenia una necesidad horrible de consolarla, solo pudo atinar a poner su mano en su hombro pero ella se movió para removerlo, no quiso hacer otra señal de acercamiento por miedo a asustarla

El empezar de nuevo – se alejo hacia la mesa con el fin de encender una pequeña lámpara de petróleo, tenia que leer en su rostro si su plan estaba funcionando – los chicos siempre dicen eso, pero empezar desde cero para alguien como yo es mucho mas complicado de lo que te imaginas

¿para alguien como tu? – que demonios tenia de complicado el tomar un maldito barco e irse, era fácil, en ese momento la chica ya había alcanzado y encendido la lámpara, pero seguía dándole la espalda

Aquí uno sabe de antemano que se puede esperar (que no es muy difícil de suponer y mas con tanto mal viviente y borracho pero esa opinión se la reservaría) y a veces se encuentra con una o dos personas caritativas justo…como..TU – entonces la chica volteo su mirada dejando a Inuyasha atónito y recordando por fin por que había salvado a esta chica

¡¡Aome!! – no podía salir de su asombro, se supone que ella era un enfermizo sueño, pero ahora estaba aquí, ante el, a su disposición después de haber tenido el mas maravilloso sueño, como si viniera para hacerlo realidad en todas las formas posibles y con este le tomo menos de un segundo estar a su lado y tomarla por los hombros mas duro y dispuesto que nunca

Señor me confunde – trataba de hacer una lucha simbólica, al parecer iba a ser mucho mas fácil de lo que pensaba, por primera vez en su vida tenia la suerte de encontrar a alguien fuerte, ingenuo y por lo vista retrazado mental, sin embargo tenia que tener cuidado con su siguiente movimiento ya que por mucho que la suerte parecía sonreírle no cometería la estupidez de confiarse – me lastima por favor suélteme, mi nombre no es Aome si no Kikyo –

Pero que dices, soy yo Inuyasha, conmigo no tienes que fingir – no queria escuchar sus palabras, ella tenia que ser su aome

Ya le dije que no soy de esas – al forcejear un poco consiguió liberar una mano y propinarle una buena cachetada (era buena en eso), se separo por la sorpresa atónito por su valentía y tomándose la mejilla

Mujer sabes que no me gusta jugar rudo, pero si tu lo pides – se estaba excitando de anticipación, le gustaba que no fuera fácil presa, pero su paciencia tenia un limite

Si quiere una puta entonces consígasela que conmigo no juegan, idiota – tomo un cuchillo de la mesa amenazándolo

Pero si salve tu vida – malditas mujeres raras

Ya le agradecí por eso y no lo volveré a hacer, su ropa esta en ese estante, con permiso Inuyasha – antes de que sucediera otra cosa salio disparada hacia la puerta, cuando trato de detenerla le propino una patada en su orgullo (y vaya que tenia un gran orgullo), a pesar de eso se recupero rápidamente pero al salir de la habitación miles de silbidos se dejaron escuchar en todo el lugar ya que había olvidado por un momento su desnudez.

Malditas mujeres malagradecidas – su olfato le ayudaría a encontrarla, por el momento tenia que regresar a ponerse la dichosa ropa.

Mientras tanto en un callejón lejano

Es rápido, espero que lo haya perdido de momento – ¡¡maldito Naraku!!, si no fuera por el me quedaría un poco mas, pero no quiero que sospeche así que mas vale que regrese con esos malditos soldados antes de que hagan preguntas – su mente iba a mil por hora, tenia que apresurarse ya que el tiempo se le venia encima y si no lo hacia ahora tendría que esperar hasta la próxima luna llena y no sabia si Naraku tendría la paciencia para eso.

En otro lugar

El domingo paso sin mas problemas, sus músculos afortunadamente se estaban recuperando rápidamente así que no tuvo que dar aviso de falta, se extraño no haber tenido su castigo por ese beso (y no es que lo esperara con ansia, claro que no, ya que a penas si se estaba recuperando del primero) sin embargo su cabeza estaba hecha un lió y el que no haya aparecido Inuyasha la confundía todavía mas.

dije buenos días Aome – el grito de Yuka hizo despertar a Aome de su ensoñación – vaya que si estas sorda el día de hoy, y yo que pensé que vendrías feliz pero con esa cara mejor ni pregunto ¿verdad? – se había aguantado todo el fin de semana con el Jesús en la boca y nada, y hoy a penas si la pudo alcanzar en el elevador y le sale con esa expresión de zombi

eh, esteee buenos días Yuka – ¿Qué le había preguntado después? Y ¿Cómo había llegado al ascensor? Lo ultimo que recordaba es que se estaba bañando en su casa, ni siquiera recordaba en donde puso su auto ¿o se habrá venido caminando?

Tierra llamando a Aome, ¿pero que demonios te pasa? – afortunadamente era demasiado temprano para que hubiera nadie mas en el ascensor, así que seria fácil preguntarle antes que nadie, el pobre de Hoyo no dejo de molestarla todo el fin para preguntar por Aome así que mejor se hacia de información ahora ya que mas tarde seguro su jefe la fastidiaría con todo el trabajo que dejo pendiente.

¿A mi?, no nada ¿Por qué lo preguntas? – no entendía nada de nada, es mas a ella le caería bien algo de información

Pues que paso con Hoyo que te dejo medio ida – su sonrisa cínica no podía se mas grande

¿Que?¿que? pero que demonios estas hablando – parecía como si se hubiera encendido como foquito de navidad, y por que demonios se tenia que poner tan nerviosa

Vaya al parecer llego a tercera base el suertudote – nunca creyó que fuera tan rápido en eso, tal vez por eso tanta preocupación, aunque sabia que eran fantasías ya que su amiga era mas burra y lenta que una mula pero creía que molestándola tal vez reaccionaria un poco antes de que todos se le echaran encima.

Para tu información no paso nada, Hoyo fue una persona linda y madura que solo me fue a ayudar un poco ya que me sentía fatal el sábado – eso es, solo diria la peritita verdad

Así que fue "lindo" eso si es nuevo en ti amiga, así que vamos progresando, aunque por lo visto ya tiene la carrera ganada

No soy un caballo babosa, y deja de decir sandeces, es mas nos vemos al rato que tengo un buen de trabajo – Aome tomo su bolso y salio del ascensor

Aome, tu oficina esta en el siguiente piso – la detuvo del hombro antes de que saliera cubriéndose con la otra la boca para no hacerla sentir mal, le daría las buenas noticias a Hoyo en cuanto pudiera, esta vez no permitiría que la tonta de su amiga se deshiciera de un buen candidato.

Los días pasaban como agua, Aome olímpicamente esquivaba a Hoyo (eso era difícil y mas en un complejo tan pequeño) ya que sabia que si seguía por ese camino podía llegarse a enamorar rápidamente del chico, lo peor de todo es que mientras mas insistía menos se acordaba de Inuyasha, y el inútil no ayudaba mucho ya que no se aparecía, al parecer la iba a castigar con indiferencia y el muy maldito lo estaba haciendo muy bien, bien pues dos podían jugar el mismo juego, así que ella ya no pensaría mas en el hasta que el muy burro se disculpara, por otra parte Yuka no la ayudaba nadita ya que no dejaba de fastidiar con Hoyo.

Afortunadamente un baño siempre le ayudo a poner los puntos sobre las i, la verdad es que la pregunta que mas la agobiaba era si de verdad estaba utilizando a Inuyasha para alejarse de todos, si era así seria muy duro despedirse de el, le daría la oportunidad de explicarse ¿pero que demonios estaba pensando? Que carajo tenía que explicar, ERA SOLO SU IMAGINACION ¡¡POR DIOS SANTO!! Se estaba volviendo loquita de soledad y cada vez mas la tentaba Hoyo, al parecer no tenia nada que hacer y se aparecía casualmente en todas partes, no podía ir al baño sin ver sobre su hombro y se aseguraba de esconderse a la salida para no verlo pero sabría que esto no duraría mucho.

Inuyasha ¿Dónde estas….?

En la isla tortuga un hombre estaba a punto de golpear algo de la preocupación hasta que ve a lo lejos que su estupido amigo viene en camino

-imbecil, estaba a punto de partir para buscarte y…- al enfocar mas su mirada no pudo evitar soltar una risotada lo cual no ayudaba al efecto que quería lograr – pero que demonios estas usando

Cállate si no quieres que te rompa la nariz – Inuyasha tenia unos pantalones holgados tipo moro, no se tenia que preocupar por que lo ahorcaran como creia pero tuvo que romperle la cara a unos cuantos antes de llegar a su maldito barco, para terminar tenia que romper ahora una mas, ya que el turbante no le ayudaba en nada

Pareces salido de un harem mi amigo – su mente vago por un momento poniendo ojos soñadores – me recuerda viejos tiempos pero eso no viene al caso, te desapareces un par de dias y vienes convertido en eunuco.

Una palabra mas – cuando llego a su altura lo tomo de las ropas hasta poder acercárselo lo suficiente – solo di una parabra mas y te bajo ahora mismo del barco

Cálmate Inuyasha que se supone que yo soy el que te la va a romper a ti – Miroku de inmediato coloco sus manos sobre las de Inuyasha para tratar de menguar la presión y se sorprendió muchísimo cuando vio que pudo contener la fuerza de su amigo con las propias y a continuación su expresión cambio inmediatamente – ¿que hiciste esta vez Inuyasha? – no esperaba una buena respuesta, ahora comprendía el ridículo turbante que tenia en la cabeza

Cállate que no necesito tus reprimendas – no había dejado de recriminarse ni un solo segundo desde que pudo contemplar en el callejón lo que había hecho, miles de perros y ratas estaban royendo lo que parecía ser carne picada, lo peor de todo es que no podía recordar ni una maldita cosa y lo ultimo que necesitaba es que Miroku le hiciera mas grande su cargo de conciencia, si no hubiera sido por ella nada de esto hubiera pasado

Mejor vete a cambiar, tengo un sombrero menos ridículo en mi cuarto, zarparemos en cuanto te hayas cambiado – su expresión era oscura y es que cuando Inuyasha no quería hablar es cuando mas se preocupaba, era una lastima que no hubiera podido localizar a su florecita del campo antes, desgraciadamente lo mejor era irse lo mas rápido posible antes de posibles enfrentamientos

No iremos a ninguna parte – Inuyasha se dirigía a su camarote, antes de comenzar sus planes tenia que quitarse esa estupida vestimenta.

¿Que demonios estas diciendo?

La vi Miroku…

¿A que carajos te refieres?, tenemos que salir antes, y tu lo sabes – podria decirse que estaba histérico por su prisa, pero a pesar de que no era un inútil por completo, en este momento su amigo no era de mucha ayuda en caso de un enfrentamiento

Aome – no podía irse hasta no aclarar con ella un par de cosas

Si, si, después me comentaras como te fue en uno de tus fatídicos sueños húmedos, pero ahorita tu prioridad es…..

Escúchame un segundo – se volteo repentinamente y lo tomo por los hombros – ella esta aquí y la voy a encontrar, no voy a dejarla ir ahora que la encontré

¿Que coño estas diciendo?, ella realmente esta AQUÍ – seria posible que esa chica era real, si era así entonces tenia una conexión muy fuerte con su amigo y tendría que vigilarla muy de cerca, en este estado Inuyasha era muy fácilmente manipulable y si utilizaba sus sueños para controlarlo quería decir solo dos cosas: era su compañera o una bruja muy poderosa, esperaba que fuera lo primero, si no el mismo se encargaría de cortar su cuello

Si, la noche que te deje la vi, y ahora que se fue tengo que encontrarla

Tienes que pensar lo que haces

No hay que pensar nada – si lo había cuidado durante esos dos días cuando su estado era mas vulnerable entonces significaba que no corría ningún riesgo a su lado.

Esta bien, te ayudare a buscarla con la condición de que no hagas nada estupido

¿A que te refieres con eso?

Promete que cuando la encontremos no harás ninguna estupidez, tal vez tu puedas caer en la trampa de una chica, pero yo no, asi que promete que me escucharas cuando llegue el momento

Por que tienes que ser siempre tan fatalista

Promételo

Con una mirada le indico su respuesta, así que Miroku solo suspiro esperando que su intuición se equivocara por primera vez

Las semanas subsecuentes fueron solo frustrantes para Inuyasha ya que al momento que encontraba a Kikyo esta solo se quedaba con el unos momentos con el para después desaparecer sin dejar rastro, lo peor es que su sentido del olfato no le estaba ayudando, era como si ella tuviera la capacidad de desaparecer en el aire lo peor de todo es que empezaba a convertirse en su obsesión ya que empezaba a influir en sus cambios de humor, a Miroku le preocupo esta situación, pero al parecer el tampoco pudo detectar índices de poder en la jovencita, así que poco a poco se fue resignando a que su amigo solo estaba enamorado, y gracias a dios ya que su obsesión se estaba volviendo mas que molesta preocupante, ahora que encontraba a la jovencita pudo ver que era lo suficientemente bonita como para volver locos a unos cuantos (sin embargo le seguía extrañando el cambio de nombre, aunque posiblemente no tenia importancia ese hecho le hacia un nudo en la boca del estomago, tal vez si se estaba volviendo tan paranoico como Inuyasha le contaba)

- ¿Sabes?, creo que le voy a pedir que sea mi compañera – era una noche sin estrellas, el viento movía su cabello color plateado, sus ojos ya se habían recuperado por completo y brillaban con la luz de la luna, Inuyasha estaba cómodamente recargado en el timón del barco

¿no crees que te estas apresurando? - Miroku lo vio venir desde hace mucho, es mas se preguntaba por que había tardado tanto, odiaba admitir que cada que su amigo estaba con esa jovencita sus ojos brillaban de una manera especial, fue por eso que decidió ignorar por completo el nudo de malestar que sentía cuando ella era cariñosa con el se convenció a si mismo que era solo el temor de perder a su gran compañero de aventuras, pero hay que ser honestos, Inuyasha era mucho mas apto para esa vida y se merecía un poco de felicidad en su vida - ¿Cuándo se lo dirás?

Esta noche

Estas seguro

Si, voy a verla en la cabaña esta noche, - voltea su mirada para poder ver su reacción, aunque sabia que su amigo siempre lo apoyaría – quisiera que te quedaras al mando de Shikon

Al principio Miroku se quedo sin palabras por la sorpresa, sin embargo le dio un golpe en el hombro y una sonrisa sabiendo que eso era solo lo que requerían para decirse sin palabras sus pensamientos.

Más tarde en la cabaña

Tengo que irme, ya es tarde y se preocuparan por mi – Kikyo se acomodaba su capa para poder salir, a pesar de que no estaba haciendo frió no quería que nadie la reconociera en este pueblucho

¿Me gustaría saber donde demonios te metes cuando no te veo? – Inuyasha todavía sostenía la taza de café que tenia (no podía creer que estaba tomando esa porquería por ella)

Ya hemos hablado de eso, sabes que no te lo puedo decir

Si, pero nunca dije que dejaría de insistir

No me presiones – sus ojos se hacían repentinamente cristalinos - ¿sabes que me gustaría decirte pero…?

Lo siento – Inuyasha estaba a su lado recogiendo la lagrima que había provocado, se sentía tan mal cuando la hacia sufrir, su corazón se encogía de solo ver su expresión así que levanto su rostro si beso sus lagrimas

Inuyasha, yo no…- tal vez si se hubiera topado con el antes de tanto sufrimiento ella podría haberse enamorado de este maravilloso hombre, casi se sentía mal por utilizarlo y hacerle lo que estaba a punto de hacer, casi, sin embargo hay heridas demasiado profundas como para ignorarlas y ya no tenia mas tiempo.

Flash back

¿Qué te dio por visitar tan frecuentemente ese pueblucho? – Naraku acababa de venirse en su boca y el muy idiota quería que todavía le contestara, así que una vez que se limpio los restos de su simiente volteo a verlo, no podía demostrarle lo despreciable que le era así que con la mirada que le dedicaría a Inuyasha y la voz dulce le contesto

Me distrae un poco, aquí en tu castillo no encuentro nada que hacer

¿sabes que puedo oler las mentiras verdad? – sus hombres le habían reportado su suscitado interés por un marinero, si no fuera por que no había detectado el olor de otro hombre en ella la habría despachado desde hace mucho, pero le encantaba ver como a pesar de que lo aborrecía accedía dócilmente a todos sus caprichos y su hobby principal era el ver como sufría.

Nunca te mentiría – repentinamente el tomo sus brazos y los apretó hasta que pudo dejar sus marcas en ellos

Mas te vale saberlo, por cierto, mañana nos vamos al castillo principal así que prepara tus cosas

¿Tan pronto? – por primera vez ella demostraba su nerviosismo frente a el, era como siempre, parecía poder detectar el momento exacto para arrebatarle las cosas que queria, siempre había sido así desde que ordeno quemar su pueblo hasta los cimientos haciendo que ella observara todo desde su posición, pasarían mil años antes de que ella se le olvidara como gritaba la gente mientras se quemaba viva, hombres, mujeres y niños, a el simplemente no le importo. Cuando personas intentaban salir corriendo eran masacrados por los hombres que sitiaron el lugar, por las noches todavía escuchar la risa de los soldados en sus oídos, nadie creyó que el rey se quedaría tanto con ella y que esta influenciara en el aunque fuera un poco, fue así como les hizo pagar a todos ellos por sus acciones., se sentía basura mientras reposaba en su regazo, esa había sido la primera vez que la violo, las subsecuentes fueron peores afortunadamente detecto que mientras menos gritara menos interés le ponía, se preguntaba por que no simplemente se cansaba de ella y la dejaba el libertad o la mataba, por eso es que después de un tiempo solo pudo suponer que ella no valía la pena.

Así que si quieres despedirte de tu amiguito mas vale que te apresures – solo quería una excusa, una simple excusa para molestarla, de un tiempo para acá se había vuelto aburrida, era por eso que la saco del palacio poniéndola en el lugar que ella mas despreciaba al parecer su plan había dado resultado.

Con permiso – demonios, el lo sabia, tenia que llegar a Inuyasha antes que sus hombres, no podía permitir que se enterara que serian liquidados en un santiamén y menos que Inuyasha se enterara que ella solo era una concubina mas del rey, se tardaba horas para quitarse su apestoso olor y esencia de Naraku (si fuera por ella se arrancaría la piel, el solo pensar en como la toca le provoca arcadas) pero al parecer había funcionado muy bien ya que Inuyasha no sospechaba nada.

Fin del flash back

¿Quiero que te cases conmigo?

¿Que? – bien esto no se lo esperaba, pero no dejaría que su estupido corazón a pesar de que palpitaba a mil por hora interfiriera con sus planes, Inuyasha mataría a Naraku de una forma o de otro así le costara la vida en ello – yo, yo no se que decir

Di que si y me harás el hombre mas feliz del mundo – podía escuchar como el corazón de ella se sincronizaba con el suyo, la amaba y no habría nada ni nadie que los separara

Creo que deberías de pensar mejor las cosas antes de entregarte tan enteramente Inuyasha, actúas como un adolescente ingenuo y muchas personas podrían sacar ventaja de ello – como yo, pero que demonios estoy diciendo, se supone que no tendría que decir esto, pero es que Inuyasha me enferma, por que demonios tiene que ser tan ingenuo, ¿Por qué estoy haciendo esto?, dios, hace mucho que deje de creer en ti, pero ya seas tu o el mismito demonio, les pido que me den fuerza para continuar y vengar a mi pueblo.

No quiero guardar secretos contigo, tal vez lo ignores pero tu imagen a estado conmigo mas de la mitad de mi vida y quiero que así siga, no se por que pero me tu imagen me inspira confianza, desde que te conoci tu imagen esta presente en todo lo que hago, quiero saber todo de ti, ¿que haces?, ¿que comes?, el solo perderte de vista me pone nervioso, por eso yo ya no tengo nada en que pensar ¿y tu?

Ella no era una maldita estupida que caía con cursilerías, ella era una montaña sin sentimientos, un mar tempestuoso a punto de atacar, no se dejaría quebrar así nada mas por un discurso salido de un niñato con corazón de trovador, nada la derrumbaría y…- Si Inuyasha, soy tuya – ¡¡mierda!! - con esta respuesta sabia que firmaba su sentencia de muerte en cuanto Naraku detectara el olor de otro hombre en ella, hizo todo lo que se prometió que no haría, a pesar de que sus planes seguirían, se arrepentiría toda su vida y su muerte por causarle a este hombre todo el dolor que venidero, la tentación fue mas fuerte que ella así que cerro sus ojos para entregarse enteramente en cuerpo y alma olvidándose de todo por un momento

Te amo pequeña – el la tomo del rostro y sello el beso que los uniría por siempre -Tengo hambre por ti-, él susurró. -Desde el momento mis ojos tocaron los tuyos, yo he tenido hambre, de maneras que no podrías nunca saber-. Él miró su garganta tragar firmemente, su lengua que se movía para humedecer sus labios. Esa pequeña acción hizo a su miembro se moviese bruscamente lleno de necesidad. Él le daría algo bueno para lamer "su cuerpo" . Dios, ella lo destruía.

Siempre fui tuya – su voz no alcanzo a ser ni un susurro, mientras Inuyasha hacia cosas maravillosas con sus labios Kikyo bajo sus manos hasta que pudo tocar sus duro trasero apretándolo como si quisiera exprimir su jugo, Inuyasha gimió complacido y recargándola en la pared se posiciono entre sus muslos y comenzó a moverse de atrás para adelante, pero ella no lo sentía los suficientemente cerca así que confiada en la fuerza de los brazos y la pared subió su pierna hasta su cintura dándole un mejor acceso, se sentía en la gloria

Pequeña, no sabes lo que estas provocando – su voz ronca denotaba su deseo Inuyasha se complació al ver sus ojos cristalinos por el deseo, en contestación ella le pellizco una nalga con una sonrisa en sus labios, a penas si se podía contener y esto lo llevo a los limites de su control, la tomo de la cintura y la lanzo hacia la cama de manera ruda, pero no pudo escuchar ni una sola queja y sosteniendo su mirada el se desnudo para ella con una lentitud insoportable, nunca apartando la vista, ningún strip-tease podría competir con la actuación que el le dio, ella podía ver TODO de él y le fascinaba, sus anchos hombros y su duro pecho el cual estaba pecaminosamente esculpido, sus abdominales marcados gritaban todo ese trabajo duro que podría realizar sin parar llevando a una mujer al éxtasis mas veces de lo que pudiera contar, el poseía esas líneas gemelas de músculos bajando por sus costillas que conducían directamente a su ingle, en su mente ya se hacia siguiendo esas tentadoras líneas con la lengua viendo hasta donde la podían llevar (N. A. por favor chicas ya dejen de babear que el teclado no es a prueba de agua), ella en verdad trato de controlar sus traicioneros impulsos, opto distraerse concentrándose en su rostro sin embargo esto no ayudo mucho, el hecho de ver que su pelo era una cascada de seda (la cual haría cosas maravillosas al deslizarse por su cuerpo) sus ojos sus ojos sensualmente entrecerrados, su cara sin afeitar salpicada de pequeños rastros de barba que al raspar por su piel solo serviría para incrementar las sensaciones, era hermoso, y representaba para ella lo mas peligroso dentro de su mundo, estaba a punto de echar su corazón a la basura por un par de nalgas deliciosas… casi y eso hizo que su conciencia hiciera añicos su actuación

Lo siento, yo no puedo, no soy pura, soy solo una basura que te hará daño – se tapo su rostro tratando de detener las lagrimas que salían, desconcertado Inuyasha se acerco completamente desnudo caminando con una habilidad felina para consolarla

Pequeña no me importa tu pasado, solo me importa el ahora – la abrazo tratando de no dejarla ir, cuando ella se calmo y levanto el rostro buscando sus labios lo beso como si lo necesitara para vivir, para respirar, Inuyasha comenzó a mover sus manos a través de todo su cuerpo dejando que la intensidad de sus gemidos le indicara donde y de que manera quería ser acariciada, cuando sintió que no podía mas con la barrera de la ropa fue despojándola de ella poco a poco. Al quedar desnuda ante él forzó una respiración profunda se detuvo encontrándose con su corazón en la garganta – eres hermosa – el la miraba fijamente, transfigurado, su expresión era tan posesiva que ella abrió la boca intentando decir algo pero las palabras nunca salieron, nunca volvería a ser la misma después de esta noche. Se intrépida, se dijo, por una vez en su vida ella le haría el amor a alguien.

Ella envolvió su mano alrededor de el, y como lo había sospechado sus dedos no pudieron cerrarse, un escalofrió paso a través de ella imaginando su cuerpo rendirse para tomar todo lo que él pudiera darle y al diablo con el tiempo, al diablo con Naraku, al diablo con todo, ella huiría con el. El latió dentro de su encierro sacándola de sus pensamientos y una sonrisa curvo sus labios, ella podía hacerle eso, así que presiono y resbalo su mano de arriba para abajo.

Se pregunto como sabría ¿salado?, ¿dulce? Así que dejo caer su cabeza y acaricio con sus labios la punta de su pene. Simplemente una vez, una succión firme de sus labios, un golpecito rápido de su lengua lo suficiente para saborearlo y aplacar su curiosidad.

Saboreándose los labios descubrió que sabia un poco salado con un intenso olor de hombre, se pregunto por que el no hacia nada así que le echo una mirada, el tenia la expresión mas salvaje que nunca había visto, era una combinación entre deseo, pasión y posesividad

Te amare tanto que no tendrás deseos de dejar mi cama nunca – oh, ella lo sabia, es mas dudaba que después de esto pudiera caminar en semanas, Inuyasha estaba echo de todo ese material que inspiro no nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal….

Yo, nunca…-y eso es todo lo que pudo decir cuando Inuyasha la levanto bruscamente tomando sus labios y pechos al mismo tiempo, el los amasaba con fuerza calculada, ella imitaba sus movimientos con su trasero queriendo en ese momento tener manos mas grandes, sus pezones estaban tan duros que empujaban contra su mano hambrientos por su contacto.

No me toques en este momento – el tomo las manos que sostenían su trasero poniéndolas sobre su cabeza y sujetándolas con una de las suyas

Pero yo…- el aire dejo sus pulmones, simplemente una chica común y corriente no le pueden pedir formular una línea consecutiva de palabras cuando tu mayor fantasía te mete la lengua en el oído, es científicamente imposible, y mientras ella trataba de encontrar algún hilo de pensamiento al cual aferrarse el lamía todo el camino desde su cuello hasta sus pechos, le molesto ver una herida apenas curándose en su cuello, la beso con reverencia y continuo con su camino, al darse cuenta de que necesitaría sus dos manos tomo una de sus prendas y sujeto sus manos a la base de la cama

¿pero que demonios? – trato de alegar algo en su defensa pero se callo al momento de que Inuyasha tomo sus pechos como infante, el no solo los lamía, LOS SABOREABA haciendo pequeños sonidos de degustación, sus manos solo facilitaban su labor, ella se retorcía ante todas esas sensaciones – por favor inu –

No pequeña, todavía no – el se aferro a uno de sus pechos mientras que amasaba el otro con su mano, al perecer no quería dejar a ninguno sin atención ya que los turnaba, hasta los apretó juntos para poder lamer sus dos pezones de manera consecutiva, cuando regreso a la técnica de uno a uno su mano cayo hasta el pequeño triangulo azabache, cuando llego a su objetivo Kikyo no pudo evitar gritar de placer, se complació al sentir la humedad, el olor que desprendía era como afrodisíaco para él y viceversa, tomo un poco de su humedad para lubricar toda su vagina, deteniéndose con movimientos circulares calculados en ese pequeño y enloquecedor nudo, Kikyo se sentía drogada, borracha, intoxicada por la pasión. Encontró la secuencia correcta de movimiento, provocando una sensación maravillosa que nacía del centro de su barriguita y se expandía por todo su cuerpo hasta estallar haciéndola ver pequeñas lucecitas de colores, esto la dejo débil y sin fuerzas, en el momento en que sintió su clímax Inuyasha dejo uno de sus pechos con un pequeño PLOP bajando por su cuerpo dejan un camino abrazado, cuando tuvo su cara entre sus piernas le puso la misma atención que a sus pechos, Kikyo no creía poder aguantar otro clímax mas, su cerebro era papilla para este punto, su lengua se introducía en ella en un ritmo abrasador el cual iba intercalando con pequeñas mordidas, su segundo orgasmo ya se estaba formando en el centro de su ser, al ver sus manos atadas uso sus piernas para presionar su cabeza en su vagina no importándole que tan atrevido pudiera ser, estallo al sentir que agarraba su nudo con los dientes y lo jalaba dejándola flácida sobre la cama.

Amor, quería que esto funcionara mas pero ya no puedo – Inuyasha se había presionado así mismo contra la cama para aguantar un poco mas pero se correría igual que un infante si no estaba dentro de ella así que tomo su miembro y la empalo de una sola envestida, Kikyo estaba muy lejos de poder hacer algo, las embestidas comenzaron con golpes largos y fuertes, al parecer el canal de Kikyo quería retenerlo ya que cada vez que se retiraba sus paredes se ceñían en el.

Amo tu canal, es tan calido y apretado, como si me diera la bienvenida – pequeñas gotas de sudor caían de su frente, este ritmo lo estaba enloqueciendo y su cuerpo pedía a gritos montarla duro y fuerte para marcarla de su propiedad, ninguno de su especie se metería con ella a menos de que quisiera tener problemas con el ya que de ahora en adelante su esencia estaría en ella.

Inuyasha por favor, mas fuerte – su cabeza se movía de un lado a otro, quería sus brazos de vuelta así que forcejeo contra su agarre y cuando logro soltarse agarro a Inuyasha por el cabello llevando sus labios a su boca, enterró sus uñas en su cabeza sujetándolo con toda la fuerza que podía, simplemente no podía tener suficiente de el así que cruzo sus piernas por detrás de la cadera de Inuyasha obligándolo a ir mas duro

Llevas mi control al limite mujer, que no vez que no te quiero lastimar – su voz era pastosa, difícilmente Inuyasha le hablaría así normalmente pero el verse obligado a controlarse menguaba sus fuerzas enormemente, este se comenzaba a desvanecer poco a poco dejando a su pactante tener el control, estaba dando una batalla impresionante en su interior, así que tomo la decisión de apaciguar a ambos tomándola de la manera que siempre quiso duro y rápido sus caderas se movían tan fuerte que podía sentir que la cama se derrumbaría de un momento a otro, Kikyo ya había perdido la cuenta de cuantas veces se había corrido que de pronto sintió que comenzaba a desvanecerse

O no pequeña, no me dejaras a inicio de camino – los ojos de Inuyasha comenzaban a titilar con un pequeño atisbo de rojo

¿Qué,¡¡ estas loco!!, como que empezando?- Kikyo comenzaba a ver por que solo las elegidas tenían la fortaleza de aguantar el ritmo de los híbridos, no quería recordar pero su mente la llevo a la vez que le pregunto a Naraku el por que era tan distante con todas sus concubinas a pesar de que lo llevaban una y otra vez al orgasmo, incluyendo a su mujer, el se había reído y le había dicho que a lo largo de su existencia había buscado a una elegida, una hechicera capaz de aguantar toda la fuerza de un hibrido, ellas y solo ellas eran capaces de llevar a los híbridos a placeres infinitos, con esto le había dado una mirada burlona y se había alejado dejándola humillada, tiempo después ella investigo que una cualidad mas de estas chicas era el poder engendrar criaturas que sobrepasaban el poder de los híbridos comunes, este fue el ultimo pensamiento que paso por su mente cuando Inuyasha incremento aun mas el ritmo, y se corrieron ambos en ese momento deseo poder ser una de esas hechiceras y poder llevar el hijo de su amado.

Inuyasha no podía creer que se fuera a desvanecer también, en su juventud cuando tenia el placer de experimentar sin importar lo que le pasara a las pobres chicas que yacían con el, por lo general nunca dejaba de follarla hasta el amanecer, no importando que esta se hubiera desmallado unas cuantas veces, creía que se estaba haciendo viejo, pero una voz lo hizo ir al mundo de las sombras sin chistar cayendo sobre el cuerpo de Kikyo

La oscuridad la había embargado, entonces pudo escuchar los sonidos de dos personas, gemidos de placer se extendían por todo el lugar, una imagen del tamaño de una casa se presento ante ella, fue entonces cuando su corazón se fue a los pies, ella podía ver como Inuyasha poseía a otra mujer SU INUYASHA esto no podía estar pasando, sus rodillas se doblaron sin su consentimiento sin apartar la vista de esa imagen – ¡¡¡¡INUYASHAAAAAAAAAAAAA!!!-

Kikyo – estaba vestida de manera rara, con ropa de dormir clásica para hombres, al verla en el suelo llorando inconsolablemente su corazón sentía sangrar, quería consolarla como tantas veces había hecho así que la intento levantar, esta lo volteo a ver de la manera mas rara posible y se arrastro a lo largo del suelo alejándose de el, lo único que pudo conseguir en su posición es separarse unos cuantos pasos – pequeña ¿que te sucede? soy yo – dirigió su vista hacia donde hace un momento la pequeña veía pero por mas que quiso no pudo ver nada, como siempre los rodeaba una total oscuridad en donde solo ambos podían ver sus figuras, como si estas brillaran con luz propia – tranquila ya estoy aquí Kikyo – dejo ver una sonrisa mientras extendía la mano para darle mas confianza

Eres un miserable, te odio – sus ojos reflejaban sus palabras y eso provoco que sintiera como si le dieran patada en el estomago que le sacaba el aire al escuchar sus crueles palabras, acababa de jurarle amor eterno y así le contestaba – te desprecio, ¿Cómo pudiste engañarme así? Yo te amaba con todo mi corazón, ¡¡¡Fui tuya por todos los cielos!!! y me pagas así – no tenia fuerzas para levantarse de su posición, había escuchado lamentos a lo lejos pero al momento de tocarse su rostro se dio cuenta que provenían de ella, le extraño sentir sus lagrimas, era como si su cuerpo se hubiera adormecido y su cerebro estuviera entumido por el dolor.

Kikyo, no te entiendo – el se trataba de acercar pero ella no dejaba de alejarse, a gatas si era preciso solo para que el no la tocara – déjame ayudarte, déjame consolarte por favor

¡¡¡¡YO NO SOY KIKYO!!!! – un escalofrió lo recorrió como si un cubo de agua fría le cayera encima junto con el entendimiento de lo que estaba pasando

¡¡¡Aome!!! Yo no – el no podía formular nada en su mente

NO TE LA QUERIAS FOLLAR, ES ESO LO QUE QUIERES DECIR, PUES VE Y QUE TE LO CREA TU ABUELA, ERES UN ESTUPIDO, UN IDIOTA, NO ESPERA, LA IMBECIL AQUÍ SOY YO POR CREERTE, NO PUEDO CREER QUE TE ENTREGUE MI CORAZON Y TU ME PAGAS ASI, POR DIOS HE ESTADO ESQUIVANDO A TODOS LOS POSIBLES HOMBRES DE MI VIDA Y ME SENTIA HORRIBLEMENTE CUANDO DEJABA QUE SE ME HACERCARAN DE ALGUNA FORMA MIENTRAS TU TE TIRABAS A QUIEN QUERIAS, TE ODIO, NUNCA MAS TE QUIERO VER, A PARTIR DE AHORA QUIERO DEJAR DE VERTE ¿POR QUE DEMONIOS NO ME DEJAS EN PAZ? – su garganta le dolía de tanto gritar, quería golpear, patalear, pero sobretodo quería salir de ahí, no quería volver a verlo por nada del mundo, vio como sus ojos perdían el brillo conforme le fue escupiendo las palabras que le quemaban el corazón, sin embargo no se detuvo ni un solo momento y cuando Inuyasha con los ojos al parecer inundados en lagrimas se acerco a una velocidad sorprendente y la levanto por los hombros – NO ME TOQUES, QUE NO VEZ QUE TU SIMPLE CONTACTO ME PROVOCA NAUSEAS – al empujarlo cayo hacia atrás lastimando su mano al caer todo su peso en ella– POR QUE DEMONIOS NO ME PUEDO IR DE AQUÍ, POR FAVOR, ALLA ARRIBA, QUIEN SEA SAQUEME DE AQUÍ – fueron sus ultimas palabras antes de sentir esa sensación que te invade entre el sueño y la fantasía, al sentir menos firme el piso en donde se encontraba y comenzar a caer una mano sujeto la suya fuertemente, para su desgracia era la que se acababa de torcer con la caída por lo que grito de dolor, lo ultimo que pudo ver antes de despertar fue el rostro lleno de dolor al momento que Inuyasha la soltó.

Con una patada en el aire se despertó (NA.: ¿Quién no se ha despertado así al momento de sentir que caes en un sueño y lo peor es que ni las manitas metes?) al tocar su rostro estaba surcado de lagrimas, no sabia por que pero un inmenso dolor en el pecho hacia que le faltara el aire, cuando recargo su mano para sentarse en la cama se dio cuenta de que estaba torcida (es mas sentía como si estuviera a punto de romperse) así que se levanto con la otra mano ya que parecía no entrarle el suficiente aire en los pulmones y el dolor se incrementaba cuando intentaba hacer una respiración mas profunda, las lagrimas no paraban y no sabia por que, no recordaba lo que había estado soñando, solo sabia que le dolía horriblemente, Aome levanto las rodillas a la altura de su pecho recostando su rostro en sus rodillas para que la colcha detuviera el paso de las lagrimas y los gritos que se morían por salir, se hubiera abrazado las rodillas si no le doliera tanto su mano así que se limito a rodear sus rodillas y sujetar su mano lastimada con mucho cuidado, se balanceaba de atrás para adelante como loquita ya que este movimiento la consolaba un poco, en estos momentos se arrepentía de haber dejado su casa ya que se sentía tremendamente solo, pero enseguida reflexiono que no podría haber gritado como lo hizo sin preocupar a su madre, no se había sentido así desde la perdida de su padre….su padre….