Sentimenti

Felicidad.

Volteó a ver la ventana, notando ahí una nueva razón para su sonrisa y el mismo conjunto de emociones...

Se levantó de la cama y fue a la cocina, preparó lo que más le gustaba a su razón de ser, escuchó la puerta abrirse y ahí estaba: esa enorme sensación que se podía dividir en miles más.

Volteó, lo saludó con una sonrisa y una mirada que no necesitaba más palabras. Enseguida sintió unos brazos cubriéndolo y la sensación aumentó.

Cerró los ojos, expresando con gestos y toques aquel sentimiento que le invadía al estar tan cerca del rubio. Se alzó un poco para poder estar más cómodo, y sintió como se unían en una demostración de amor inocente y dulce.

No quería alejarse, no quería dejar de sentir eso en su pecho, deseaba atesorarlo por siempre, porque le era tan similar pero a la vez tan diferente. Mas les era necesario separase, lo suficiente para observarse, sonreírse y, sin ninguna palabra, expresar todo y nada.

Feliciano se dio la vuelta, alejándose de Alemania. Regresó a cocinar las salchichas y entonces, tras estos momentos de silencio, escuchó un comentario...

—...Te quiero, Italia.

Sonrió, sabía que para Ludwig eso era difícil, y sería aún más difícil decir un "te amo" o similar...

—Te amo, Ludwig...

Volteó a verlo sonriente, el alemán le respondió la sonrisa lo mejor que pudo. Sí, no era necesario que el fuera muy expresivo o muy amable, o, incluso, muy tierno...

Sólo quería saberse amado, aunque nunca se lo dijesen con palabras.

Había una manera más de decirlo y siempre lo escuchaba cuando sentía la mirada de Ludwig sobre sí...

Sí, eso era lo que Feliciano catalogaba como...felicità.


Bien, por fin pude terminar estos drabbles, ahora solo me falta acabar el otro fic y podré darme vuelo con una fumada que se me ocurrio el otro día al escuchar una canción.

Gracias por leer y espero les haya gustado.