Capitulo 8

Hola

Ok ok, tratare de darles el tan esperado encuentro en este capitulo, solo que no creo que sea lo que ustedes creyeron (o tal vez si) esta vez y como en todo si se quieren que sufran muajajajaja ( risa histérica y maléfica) en fin espero sus comentarios, un saludo desde México.

Este capitulo te lo dedico en especial a ti Ninachan18 ya tus comentarios me ayudan a alentarme y apresurarme

En el capitulo anterior

- Lo siento, somos patéticos ¿verdad? – la autocompasión que sentían mutuamente y que los ha acompañado durante estos dos años era mas fuerte que su cariño, posiblemente si los separan no podrían funcionar correctamente

- SIP – Miroku dejo escapar un suspiro – pero vamos, se hace tarde y hay que dejar todas estas provisiones y materiales en el tortuga lo más rápido posible

- Y de paso veras a Sango ¿no? – había visto la mirada de ambos la ultima vez, tal vez su amor era imposible, pero que le cortaran el brazo (de nuevo, aunque ya lo haya recuperado desde hace tiempo gracias a sus habilidades) antes de dejar que su tonto amigo la separa de su lado de nuevo

- Tonto, deja de pensar en estupideces – mi amor es imposible…. Nunca mas estaré con ella, es demasiado riesgoso que permanezcamos juntos- Miroku se retiraba a su habitación, Inuyasha había tocado un punto sensible y por esta noche estaba demasiado agotado después de la lucha que mantuvieron con la flota real para adquirir todo el cargamento de provisiones. – hasta mañana, procura descansar……..

Continuamos….

Esteeee ejemm…hola – grandioso Aome, eso es lo único que se te ocurre, ¿bueno que mas querías ante estas circunstancias?, digo míralas, que les puedes decir si están ahí sentadas, a menos que esperes despertar, ... a si casi siempre cuando trato de ver mis manos despierto – Aome llevo sus manos a sus ojos inspeccionándolas pero nada ocurrió, solo pudo ver su sortija de compromiso en ellas – Hoyo….. me pregunto por que no sucede nada, maldita sea por que siento ese vértigo en el estomago

Gran hechicera, gracias por contestar a nuestras plegarias – Kaede no se había preparado para esto, después de tantos años de esfuerzos en vano por fin contestaban a sus plegarias…..

Eh, ¿hechicera?, creo que se equivoca señora – ¿bueno que mas da? Total de un momento a otro despertare ya veras, pero ¿y si no despierto?, vamos deja de ser fatalista, lo mejor será disfrutar del sueño, hace mucho que no vuelas en uno, me pregunto tendré esa capacidad – Aome trato de saltar lo mas alto que pudo sin hacer caso a las miradas incrédulas de Sango y Kaede. – demonios, creo que me quedare con las ganas de volar, mmmm me dijeron hechicera, ¿será verdad?, podré aparecer comida, mmm haber ­­– entonces extendió sus manos tratando de concentrarse lo mas posible, estas brillaron intensamente y Kaede trato de cubrirse pensando que la iba a atacar por su osadía de acercarse o no tener un sacrificio preparado pero así como vino el destello se fue dejando solo una estela de humo – jejeje, bueno por lo menos brillaron un poquito, me pregunto que mas podré hacer, o por dios, solo espero no tener que súper entrenar para poder aparecer unas flores

Pss pss Kaede, segura que esta es la hechicera que buscamos – Sango hablaba entre susurros con Kaede en lo que Aome sostenía todavía su dialogo interno – digo he sacrificado mucho tiempo para invocar a la hechicera capaz de derrotar a Naraku y a toda la familia real, pero a pesar del poder que siento esta chica se ve lo mas corriente

Cállate, niña tonta, no vez el símbolo que tiene en el cuello, he escuchado historias acerca de la perla, pero nunca la había visto con mis propios ojos, ninguna de nosotras seria capaz de cargar nunca semejante símbolo de poder – Kaede temblaba de pensar en lo que podría pasar si desataban la furia de esta chica

¿De verdad? – Sango todavía no podía creer que la chica que hace un momento tratara de saltar como tonta y sacara humo de las manos fuera la respuesta a sus plegarias, - me pregunto si..- disculpe su grandeza – Sango se atrevió a levantar su cara ya que solo la había podido apreciar de reojo – la hemos traído aquí – pero en ese momento Aome se estaba retirando en la dirección contraria todavía meditando en sus pato aventuras – este su grandeza –

Uyyy, me pregunto si tendré que usar un súper traje, bueno todo esta bien mientras no tenga que ser nada obscenamente ridículo, digo no quiero llevar mi ropa interior por fuera, y si me toca ser la mala, o por dios, no espero que no, pero me pregunto como será el malo en esta historia, será tremendamente guapo e inteligente o increíblemente feo y fácil de derrotar, jajaja que dirá Hoyo cuando se lo cuente, bueno, oye por cierto no me quede con Hoyo esta noche – el tono de su rostro brillo en diferentes tonalidades de rojo – caray, me pregunto que estaré haciendo en este momento, no no no, como pude ser tan descuidada, mejor me regreso a la cueva y trato de regresar, no sea que se me aparezca aquí y entonces continuemos con lo que dejamos pendiente, aunque siendo franca bueno Hoyo no es de esos y…- repentinamente siente que una mano se posa en su hombro obligándola a voltear fue entonces cuando pudo escuchar nuevamente algo mas que en su cabeza

- ¡¡¡¡SU GRANDEZA!!!!! – al momento de hacer contacto con su piel Sango sintió una corriente eléctrica que la hizo retirar su mano, fue cuando percibió lo que estaba haciendo llevándose las manos a la boca y ante la cara de incredulidad de Aome se volvió a arrodillar – perdóneme, lo siento no la volveré a tocar por favor perdóneme –,esperaba no haber desatado su furia si no todo este tiempo y sacrificio no habría valido de nada, si este iba a ser su fin hubiera pedido por lo menos pasar una única y maravillosa noche con su amado como ultimo deseo.

- ¿QUE?, disculpa no te estaba escuchando y no es necesario que te arrodilles, por favor – pero que chica tan rara, me pregunto si será mi sirviente en este sueño, bueno supongo que de alguna manera tendré que buscar información acerca de mi paradero – suspira – lo mejor que me queda hacer es disfrutar esto, si viene aquí Hoyo pues bueno – nuevamente se sonrojaba tapándose el rostro – uyyy bueno digo no tiene nada de malo, después de todo nos casaremos y digo ya a mis 27 años es justo y necesario, bien me había dicho mi amiga Yuka que lo que no se usa se echa a perder y bueno yo pero que estoy pensando jajá jajá – levántate por favor no te quiero ver en esa posición tan incomoda, por que no empezamos diciéndome tu nombre

- mi nombre es Sango su grandeza, y la anciana que esta allá es la hechicera Kaede – dijo sin atreverse a levantarse

- así que tu eres Sango, mucho gusto Sango – Aome le ayuda a levantarse, esta vez no hubo ningún tipo de corriente entre ellas, tomando su mano y saludándola – mi nombre es Aome, por favor llámame así ya que no me gusta eso de su grandeza, me hace ver vieja realmente – entonces se acerco a Kaede – mucho gusto hechicera Kaede, me haría el favor de levantarse, supongo que esa posición a su edad ya debe de ser demasiado incomoda ¿no cree? – Aome se acerco para ayudarla, pero al momento que se acerco sus rostros quedaron muy juntos dándole una vista perfecta a Kaede de su rostro, la sangre abandono su cara al reconocer el rostro de la hechicera y se cayo de espaldas señalándola

- Esto no puede ser…. Tu… tu… eres…. Kikyo – Aome volteo de un lado a otro esperando ver a la antes mencionada pero cuando se dio cuenta que era ella solo se rio tratando de aclarar las cosas

- Disculpe, me esta confundiendo, mi nombre es Aome – esta se trato de acercar pero Kaede solo se alejaba mas, Sango se quedo viendo esta escena incrédula

- Así que esta es Kikyo, me pregunto si será la misma que conoció y salvo a mi querido Miroku, por lo que se ella era la hermana de Kaede, solo que cuando se hizo la concubina del rey los sobrevivientes de su pueblo le dieron la espalda e hicieron la vida de Kaede un infierno, fue por eso que se volvió una bruja ermitaña, para tratar de limpiar el nombre de su hermana, (al cual le hacia muchisisima, pero muchísima falta ya que enlodado seria quedarse corto) sin embargo nunca pudo liberarla del control que tenia el rey en ella, me pregunto si con el hechizo la habremos resucitado – la mente de Sango viajaba a una velocidad rapidísima haciendo mil y un teorías del por que la Kikyo habrá contestado sus llamados

- Señora, ya le dije que mi nombre es Aome, vengo de Tokio y la verdad me gustaría saber como es que llegue aquí – me pregunto si será correcto darle tanta información, a la mejor y el papel que vengo a interpretar aquí es el de la caracterización de Kikyo, sin embargo es extraño ya que en todos mis sueños siempre he sido yo misma, mmmm mejor será ser yo misma, si no podría complicar las cosas mas de lo debido – la verdad es que me gustaría que me aclarara cual es mi misión aquí para poderme ir a mi casa – bueno espero que funcione claro esta, igual a la mejor desde el primer encuentro me matan y regreso con un brinco, solo espero no patear a Hoyo, seria muy vergonzoso pero no deja de ser probable.

- El objetivo de todo es que nos ayude su grand…-ante la mirada de Aome rectifico – perdón Aome, estamos en una situación critica y necesitamos de todos sus poderes para poder liberar y salvar al mundo

- Clásico, por que no podía ser mas original por lo menos en mis sueños, en fin, no me queda de otra mas que poner manos a la obra. De todas maneras no dejaría de un lado la presión que sentía en su cuello al pensar en las situaciones que tendría que pasar.

- Ok, ok, creo que ya lo tengo, solo que me apena decirte que si es que tengo un poder en mi interior no tengo ni la mas remota idea de cómo usarlo, ¿no tendrás tu un conjuro mágico para poder liberar los poderes mágicos escondidos? ¿o acaso un arma especial con la cual pueda adquirirlos de la manera Express?

- ¿Express? – tanto Sango como Kaede se quedaron viendo con incredulidad

- Si bueno lo que quiero decir es que si no puedo adquirirlos de una manera rápida – por fa, por fa que se pueda

- Lo siento, pero los poderes solo se pueden conseguir de una sola manera y es desarrollándolos – todavía no se lo podía creer, habían sacrificado no solo ellas si no toda la gente que confiaba en su poder, muchísimas cosas valiosas que pudieron haber servido para comida, solo para conseguir lo necesario para los materiales de invocación, ¿para que? Traer una hechicera incompetente, era una tonta por haber creído que tenia el suficiente poder para hacer su sueño realidad, la podrían entrenar pero solo tenían un mes antes de que los poderes de Naraku se restauraran por completo y a partir de ahí el tiempo que se mantuviera tranquilo era ganancia, su objetivo era solo enseñarle lo suficiente para poder hacer el ritual en la fiesta que seguramente daría – los puños de Sango comenzaban a sangrar debido a la fuerza de su agarre

- Mierda, tendrá que ser de la manera difícil – suspiro – demonios y yo que quería regresar rápido, tengo hambre – como por arte de magia su estomago reacciono al pensamiento y gruño– disculpen, podríamos discutir todo en la cena, es que me muero de hambre – su ultima comida había sido en el almuerzo y bueno no quería ni pensar en lo que estaba haciendo en lugar de cenar con Hoyo (bueno esta bien se lo ceno completito a el jajaja), aunque se dio cuenta que era rarísimo tener hambre en un sueño lo dejo pasar ya que varias veces había soñado con comerse una súper pizza de queso ella sola ¿no?

- Mas tarde y en la cabaña de Kaede y después de horas de convencimiento de que ella no era Kikyo.

- Mmm así que el mundo esta en crisis y ustedes esperan que yo lo salve derrotando a este tal Naraku y su familia con mis poderes. – vaya seria una aventura de lo mas corta y simple, en fin, la disfrutaría tanto como pudiera- oye que rico esta este pescado, te felicito

- Gracias Aome – después de comer solo pescado (si tenia suerte) por mas de dos años la verdad es que ya ni sentía su sabor, afortunadamente le había llegado un reporte de que Miroku venia en camino con un cargamento de provisiones, solo esperaba que viniera completo y que le dedicara esta ocasión un saludo

- Ok, bueno y cuando vamos a empezar a entrenar – en ese momento ambas se levanta de su asiento - ¿que?, no me digan que ya, caray no sean así si acabo de llegar.

- Su grandeza tendremos que apresurarnos si queremos que aprenda lo suficiente, su enemigo es casi invencible y se hará de la mayor parte de trucos sucios para derrotarla – todos los que lo habían intentado habían perecido en el intento así que no correría mas riesgos, el objetivo primordial de Naraku era atacar esa villa en cuanto sus poderes se restablecieran, lo que no había logrado el príncipe gracias a la barrera protectora que tanto ella como varios brujos y hechiceros habían hecho, fácilmente la atravesara el maldito, ese era su prioridad por ser la reconstruida villa de su Kikyo, y ningún lugar será seguro para todos sus habitantes.

- Ok, ok, vamos pero antes – entonces se vio así misma – no tendrán por lo menos unos zapatos, no puedo ir con solo mi piyama a entrenar

- Lo siento pero no tenemos mucho, ya que la guerra se lo ha llevado todo – Kaede se sentía avergonzada por recibir a la hechicera pero ya no contaban con nada de valor para poder surtir sus necesidades

- Aome, por favor solo Aome, no soy ni su grandeza ni kiky, kio, kioyo – se rascaba la cabeza tratando de sacar respuestas de su cabezota

- Kikyo, su nombre era Kikyo, era mi difunta hermana – su voz sonaba triste, gracias a Inuyasha y a Miroku sabia que ella descansaba en paz, aunque lamentaba su perdida y mas aun por su existencia tan triste

- Lo siento, no volveré a olvidarlo – se identifico y entristeció al ver el semblante de Kaede, sospechaba que era el mismo cuando alguien mencionaba a su papa – por favor vayamos.

- No es mucho, pero por que no te pruebas esto – Sango le entrego un bulto de ropa algo desgastada

- Pero creí – la miraba con cara de incredulidad

- Es mía, creo que soy mas alta que tu pero te funcionara aquí – se llevo las manos hacia atrás y sonrió tratando de darle la mayor confianza posible

- Gracias – las ropas que llevaba Sango eran parecidas a las que llevaban las gitanas en las películas, - seré afortunada si me quedan la mitad de bien que a ti – mientras se las iba midiendo se dio cuenta de que no debió de haber comido tanto ya que se notaba todo lo que tenia de mas, vio con tristeza que tendría que tener un cuerpo atlético como el de ella para lucir esas prendas, pero agradecía que la falda fuera lo suficientemente holgada para ocultar los kilos de mas.

- Ya en la mitad del bosque vio como Kaede abrió una brecha en una roca, la cueva era una total oscuridad, le tomo tiempo a sus ojos acostumbrarse a la penumbra, sin embargo no confió en sus pies lo suficiente así que se fue guiando por el oido de sus voces sin despegarse de la pared al llegar al final del túnel sintió un vértigo horrible ya que aunque no podía ver nada, la corriente de aire y el sonido de agua a lo lejos le indicaban que ante ella estaba un gran espacio vació.

- ILUMINATI – toda la cueva se ilumino gracias al hechizo de Kaede, la cueva al parecer tenia vegetación y hasta una pequeña cascada a lo lejos, - solo espero que funcione y que no detecte su poder en este lugar – el entrenamiento iba a poner al descubierto todo su poder y no se arriesgaría a que la detectaran por los alrededores, había preparado este lugar a la perfección en su juventud para sus entrenamientos, y había servido muy bien para el entrenamiento de su pupila, desgraciadamente eso también las dejaba sin noticias del exterior

- Esto es hermoso – Aome todavía se maravillaba del paisaje ante sus ojos

- Ja, espera a que esa anciana comience y se te quitaran las ganas de adular el lugar, mira por allá – Sango le señalo con la mirada lo que se veían cuerdas, lianas, troncos atados unos a otros al igual que una compleja estructura que la verdad no se quiso ni imaginar para que era.

- Dejen de distraerse, hay mucho por hacer, vamos allí – Kaede señalaba un claro en donde no había absolutamente nada, Sango se puso blanca cuando siguió su mirada y observo el lugar

- Por favor, no me diga que vamos a comenzar desde el principio – todavía no se recuperaba de la ultima vez que lo habían intentado

- Los principios son básicos muchachita, y si no quieren acabar con su fuerza vital lo mejor son los fundamentos – ya comenzaba a encaminarse al lugar

- ¿Fuerza vital? – un extraño sentimiento de dejavu invadió Aome, sin embargo no podía recordar en donde había escuchado eso antes

- No me digas que tampoco lo sabes – Sango volteo los ojos hacia arriba en signo de desesperación por su respuesta –

- La fuerza vital es la energía que se encuentra en todas las formas vivientes, en el aire, en las plantas, en una palabra en todo lo que nos rodea, el trabajo de un hechicero es materializarla mediante los hechizos que uno recite – fue Kaede la que contesto su pregunta, dándose cuenta que el tiempo no les alcanzaría si seguían a este paso

- Creo que no me queda claro lo de los hechizos– Aome no se concentraba del todo en sus palabras ya que seguía tratando de acordarse donde había escuchado antes esa explicación

- El hechizo en si no sirve para nada, podrías lograr la misma invocación con una serie distinta de palabras – a Sango le molestaba la teoría, su fuerte siempre había sido el combate cuerpo a cuerpo, tal vez por eso era que su humor no era muy bueno que digamos en estos momentos

- Entonces cual es el objetivo del hechizo – mejor dejaba de lado los otros pensamientos ya que siendo su sueño seguramente todo tendría que provenir de algún otro recuerdo, seguramente lo abra tomado de cualquiera de sus libros o series que tanto veía así que mejor lo dejo estar para tratar de poner atención

- Visualización – por fin habían llegado al claro así que Kaede se sentó en el tronco mas alto dejando que tanto Sango como Aome se sentaran en el suelo y así continuar con su explicación

- ¿visualización? – mmm, caray que imaginación me cargo en serio

- La serie de palabras que pronunciamos nos recuerdan la sensación de lo que queremos invocar, si no lo sentimos y casi paladeamos lo que queremos invocar entonces la fuerza vital no se materializara.

- Mmm creo que ya voy entendiendo, lo que trata de decirme es que la fuerza vital es la materia prima, esta es como una energía invisible la cual se puede transformar y materializarse en cualquier cosa mediante los hechizos los cuales son solo palabras que le recuerdan al hechicero que quiere invocar al punto de visualizarlo ¿estoy en lo correcto? – al parecer iba a ser mas difícil de lo que creía, sin embargo no se quedaría sin intentarlo, así que de pronto pensó en un riquísimo helado de vainilla, pudo por un momento paladearlo y sentir su olor y sabor en su boca mientras cerraba los ojos, repentinamente sintió frías sus manos y al abrir los ojos vio como estaban cubiertas de helado demonios, debí de haber pensado en el cono también - entonces cayo en cuenta que tanto Sango como Kaede se le habían quedado mirándola incrédulas

- No, no puedo creer que lo hayas logrado…- a Sango le habían tomado cerca de cinco años lograr materializar algo, y había quedado agotada por semanas, mientras que esta chica con solo intentarlo capto la idea al hilo y materializo esa sustancia blanca que ¿se la estaba llevando a la boca? Dios era asqueroso

- Vaya, creo que no me salió del todo bien, gustan – extendiéndoles el helado en sus manos y viendo como sus caras se ponían verdes – ok, ok, tal vez es un poquito antihigiénico pero esta muy sabroso, de veras

- Lo siento Aome pero muchas gracias, vaya vaya al parecer has comprendido bien la teoría, - repentinamente su rostro se torno serio – como veras lo poderoso de un hechicero lo hace la familiaridad y materialización de lo que desea, mientras mas familiar le sea, mas rápidamente podrá invocarlo.

- Vaya, entonces todo es cuestión de practica, entonces no creo que haya ningún problema, pero eso querrá decir entonces que no podre invocar espíritus ni demonios ¿verdad? – y ella que pensaba invocar personajes como en final fantasy, tal ves podría visualizarlos, pero suponía que tendría que conocerlos mejor que en un monitor para invocarlos ¿no?

- Niña, tu has invocado demonios – temblaba ante este pensamiento, solo las personas que hubieran sentido y familiarizado con ellos podría hacerlo, se pregunto si habría sido lo correcto traerla, ya que si ella resultaba un demonio que las estaba engañando no podrían pedir la ayuda de nadie

- No, para nada, es solo que hubiera sido de gran ayuda ¿no creen? – cuando volteo a ver a Sango esta tenia la cara blanca del susto – oye solo era una idea, no quiere decir que pueda

- Tienes que sacar de tu cabeza ese pensamiento, la invocación de demonios es muy peligrosa, y el solo intentarlo contaminaría tu corazón hasta el punto de ser uno de ellos

- Ok, ok, ya entendí, no se enfade, nada de demonios, en fin, cual es el paso numero dos – ya se estaba empezando a entusiasmar

- Lo siguiente es la concentración, la velocidad con la que uno hace las invocaciones es lo siguiente que puede definir la pelea entre dos hechiceros – ella había aprendido de la manera difícil esa lección a lo largo de su vida

- Pero eso también se gana con la practica no – Aome ya comenzaba a aparecer cosas insignificantes como una flor, después un chaleco, un oso de peluche, etc., mientras hablaba –

- Detén eso niña tonta – Kaede salto de su lugar para poder tomar sus manos y detenerla

- ¿Que?¿esto? -Aome apareció su bolsa de maquillaje para demostrar su punto -

- Aome, si uno desgasta la fuerza de vida de su alrededor podría afectar el medio ambiente, por otra parte al agotar sus fuentes comenzaría a utilizar su propia fuerza vital, lo cual haría su vida peligrosamente corta – había visto a personas envejecer 10 años en minutos debido a la fuerza e intensidad de sus hechizos, ella misma vivía las consecuencias de sus hechizos mas fuertes, muchos hechiceros oscuros utilizaban la fuerza de sus victimas para sus invocaciones

- Bueno, pero entonces ¿Cómo llegare a ser una buena hechicera? ¿Cómo derrotare a mi enemigo si no tengo que usar la magia? – por que siempre tenia que haber un pero

- Para eso esta la concentración, además no es bueno la utilización de solo la magia para ganar las batallas, como te dije puede afectar el ambiente que te rodea – Kaede regreso a su lugar

- Es ahí donde entro yo – Sango se levanto repentinamente con una expresión feroz en su rostro

- Tranquila, ya entraremos en ese territorio, de momento tenemos que practicar – Kaede formo una bola de energía en sus manos mediante la meditación – visualiza la fuerza que te rodea y concéntrala en un solo punto, materialízala y siéntela – Aome sintió nuevamente ese dejavu - ¿puedes sentir la fuerza recorrer todo tu cuerpo? ¿Puedes sentir tu cuerpo funcionar? Quien domina esta técnica puede dominar su cuerpo, controlarse a un nivel poderorosisimo, he conocido a personas que nunca envejecen, que curan sus heridas con solo el pensamiento, incluso las enfermedades no te tocaran

- Un escalofrió recorrió la espalda de Aome transportándola años en el tiempo

Flash back

- ¿Sientes recorrer el poder en ti? Desde la punta de tu cabello hasta las puntas de tus pies, bien, concéntrate, presiónalo, visualízalo en tu interior, anda, tu puedes conseguirlo

- Un hombre supervisaba a una pequeña niña de nueve años

- Vamos, todavía puedo ver tu aura, tienes que bloquearla, concéntrate y focalízala en tu interior

- No puedo, papa, lo siento no puedo, es muy difícil me duele la cabeza – una Aome con la cara mas redondeada lloraba ante su desesperación y frustración

- Tienes que intentarlo, no saldrás de esta habitación hasta que no lo consigas

- Pero papa

- Nada de peros – entonces salió de la habitación dejándola encerrada

Fin del flash back

-No quiero, no quiero esto – los recuerdos que había bloqueado en su mente repentinamente surgían de la nada – no quiero esto, - su cara repentinamente estaba blanca y se quedo por un momento en estado de shock – quiero despertar, no quiero estar aquí – Aome parecía una persona completamente diferente a la que había llegado, se desplazo tan rápido que no pudieron hacer nada cuando se levanto de su asiento y se fue, cuando alcanzo la entrada esta desapareció del lugar donde estaba – déjame salir de aquí, no te permito detenerme aquí, quiero irme – golpeo incansablemente donde debería de estar la salida de la cueva – Kaede, déjame salir de aquí – no quiero, no quiero estar aqui, ella se deslizo de la pared y sus ojos se cubrieron de lagrimas – estúpido sueño, no me hagas esto

Flash back

- Papa no tengo tanto poder como tu –Aome tenia sus manitas sobre sus ojos tratando de lograr por lo menos una mirada de su padre

- Tú tienes mas poder del que te imaginas – su expresión era severa, pero su mirada no se poso en ella ni una sola vez

- Por favor papa detengamos esto – su voz sonaba suplicante

- ¡¡No!!, tu vas a lograrlo así sea lo ultimo que me cueste – el tono empleado no permitía replicas

- No puedo – estaba a punto de salir corriendo cuando su padre la tomo del brazo impidiéndoselo

- Inténtalo – su agarre era mas fuerte de lo que se requería, se veía enojo en su rostro

Fin del flash back

- Por favor, no me hagan esto – ella se encogió en su lugar, de entre los arbustos salió una cara apesadumbrada caminando lentamente hacia ella

- Siento tener que causarte tanto pesar, pero eres nuestra única esperanza – Kaede se dirigía a ella, no sabia que es lo causaba su pena, pero se visualizo en su rostro un momento antes de salir corriendo

- Quiero regresar a casa, que tan difícil es eso de comprender – Aome trataba de controlar las lagrimas que no la dejaban hablar correctamente, hubiera continuado el juego si esto no le trajera recuerdos dolorosos – solo que yo quisiera ir a casa

- Perdona si te sacamos de tu ambiente – Sango salió de entre la maleza – pero tienes que comprender que no teníamos opción

- No se por que tengo que hacerle caso a un estúpido sueño, no vale la pena, lo mejor seria quedarme aquí hasta despertar – Aome se acurruco llevando sus rodillas a la altura de su rostro

- No me digas que tu crees que estas en un sueño – Kaede no pensó que pasaría esto, no podía ella ser tan ciega para no sentir lo real de su mundo -

- No te escuchare mas – se llevo las manos a los oídos para no escuchar sus palabras

- Tú no podrás regresar a casa hasta que nuestro deseo se cumpla – Sango se quiso acercar a ella pero un campo de energía se lo impidió

- Aome, el hechizo que llevamos acabo lleva un pacto y una promesa, nosotros contrajimos una deuda de vida a cambio de tu servicio y tu decidiste aparecer, este no es un simple sueño, ¿acaso no sientes el aire acariciar tu cuerpo?, ¿no sientes el suelo bajo tus pies? – como era posible que no tuviera conocimiento de su mundo, serán las personas de la tierra tan ciegas

- No es verdad, en cualquier momento Hoyo me despertara y podre ir a trabajar normalmente, tu no eres real – tal vez este es el presentimiento que sentí todo este tiempo – en el fondo de su corazón Aome sabia que había algo de verdad en sus palabras pero se negaba a creerlo

- Aome, tu mundo existe al igual que este, solo que estamos en un universo alterno se podría decir, en tu mundo las personas no tienen la capacidad de la materialización como nosotros, es por eso que han evolucionado de manera "distinta", las personas que logran desarrollar sus capacidades mentales a pesar de las leyes naturales que en su mundo los gobiernan se hacen personas realmente poderosas en el nuestro – su explicación sonaba cada vez mas lógica en los oídos de Aome, pero seguía sin aceptarlo, el hacerlo significaba que estaría encerrada en este lugar por un buen tiempo

- Yo tengo una vida, yo no pertenezco aquí, no puedo quedarme aquí – para los oídos cautos y astutos de Kaede esas palabras sonaban poco a poco a aceptación, ella había anticipado esto, es por eso que esa clase de hechizos estaban prohibidos, pero la situación se había tornado desesperada en todos los sentidos posibles así que ella se vio acorralada y se le habían acabado las opciones

- Aome se que esto es difícil pero, pero…- Sango no conseguía acercarse ni una pulgada mas a Aome, a pesar de estar recitando un contra hechizo en su mente – te prometo que en cuanto todo se solucione volverás, no te preocupes por tu tiempo, nosotras te regresaremos al momento exacto de tu partida, como si nada hubiera ocurrido

- Déjenme sola, por favor, déjenme sola – estaba encerrada en ese mundo, ella no había pensado que de un momento a otro su situación y pensamientos iban a cambiar tan radicalmente, una cosa era el divertirse en lo que seria una nueva aventura, y otra muy distinta era ya la seriedad en lo que se había tornado el asunto ¿y si moría?¿y si la capturaban? No, no podía pensar en eso.

- Vamos Sango – Kaede comenzaba a retirarse cuando – sabes donde encontrarnos cuando te hayas decidido, ten en cuenta que por mucho poder que tengas no podrás romper las protecciones de esta montaña sin la practica ni el hechizo correcto

- Pero Kaede, no tenemos tiempo – Sango se rehusaba a irse, el tiempo era un lujo que no podían darse en este momento

- Lo solucionaremos – Kaede suspiro y por primera vez vio una expresión vieja y cansada en ella – dejémosla un momento – después de dudar un momento siguió a la anciana hacia el campamento, por lo menos entrenaría un poco y tendría tiempo de pensar en le plan para que se pudiera dedicar posteriormente al entrenamiento de Aome.

Pero ese momento se transformo en días, después de una semana de espera Sango ya comenzaba a preocuparse

- Kaede que haremos, ahora tenemos menos tiempo, no podre entrenarla lo suficiente si no… - se encontraban en el circulo de meditación, se habían dedicado todo este tiempo a esa practica, la cual era la mas agotadora para Sango, a ella le hubiera gustado romperle la cara a Naraku pero al no servir la fuerza física con él obligada aprender desde cero las artes de la hechicería.

- Ella vendrá, tu también te encontrarías en ese estado si te obligáramos a adquirir una obligación que no te corresponde – ella ya lo había visualizado fue por eso que no le extraño la reacción de la joven, tal vez si hubiera tenido mas edad hubiera sido mas fácil de convencer ¿o tal vez no?

- Pero el tiempo – ella no tenia la paciencia de su mentora, iría por ella aunque fuera a la fuerza, su conocimiento tan precario de la hechicería le daría la ventaja, después se las apañaría cuando Aome adquiriera mas conocimientos

- Haremos el hechizo temporizador – su expresión era de derrota y aceptación

- Pero que demonios estas diciendo Kaede, eso minaría nuestras fuerzas horriblemente, eso si no morimos en el intento –era un hechizo complicado, de por si su cuerpo ya resentía las consecuencias por el hechizo de invocación, pero esto era distinto, tendrían que meterse con las naturalezas del tiempo, ella misma lo había considerado y desechado ese hechizo pero así mismo desecho la idea debido a la importancia que tenia Kaede con el muro de protección en la aldea, si ella intentaba esto la barrera podría desaparecer dejando a los aldeanos totalmente desprotegidos.

- Es nuestra única solución, solo así podremos tenerla preparada a tiempo, si no, la mandaríamos ante un adversario muy pero muy poderoso, si la mata o la recluta entonces no habrá servido de nada invocarla, ¿no lo ves? – Sango mordía su labio inferior por los nervios, Kaede tenía razón, pero no quería admitirlo

- La barrera se debilitara – su mirada cambio al dirigirse a ella

- Después resolveremos ese problema, lo importante es que podremos entrenar lo de un año en solo una semana, - eso no aminoro la preocupación de Sango – tranquila niña, que no te libraras de este viejo costal de huesos tal fácilmente, además todavía tengo mucho por enseñarte y en ese año recuperare mis fuerzas

- Anciana Kaede – sus ojos se llenaban de lagrimas al detectar la mentira en sus palabras, lo harían, solo esperaba que el costo no fuera demasiado alto

- Vamos –

- Durante la siguiente semana prepararon todo para el hechizo, afortunadamente todo salió a la perfección, pero este hechizo llevo a la inconciencia a Kaede por un par de días, fue una sorpresa para Sango cuando Aome apareció en el campamento con una morral de lo mas extraño y una mirada de derrota en su rostro, Sango solo la vio con recriminación mientras atendía a Kaede

- ¿Qué sucedió aquí? – le había tomado toda una semana el aceptar que estaba en otro mundo, lo poco que aprendió le ayudo a traer las cosas mas elementales y personales para sobrevivir, (afortunadamente se vio obligada a aprender cosas básicas sobre como acampar luego de que su hermanito se inscribiera con los boys scout y que tanto su madre como su abuelo la nominaran para acompañarlo), la siguiente semana trato con todas sus fuerzas de regresar por sus propios medios, pero lo único que conseguía era dolores de cabeza, así que decidió regresar, trataría de solucionar esto lo mas rápido posible, no le simpatizaban ni Kaede ni Sango, sin embargo no esperaba encontrar a Kaede inconsciente y pálida.

- Eso no tiene importancia, ¿estas lista? – Sango quito el paño de la frente a Kaede y recogió la palangana de un lado, los últimos dos días había tenido fiebre, pero afortunadamente ya había cedido, la muy cabezota había utilizado mas poder del necesario para que ella no tuviera ninguna repercusión seguramente previniendo que si las dos estaban inconscientes nadie podría enseñarle a esa "chica"

- Si, pero dime que paso, ¿puedo ayudarla? – Aome comenzaba a sacar cosas de su mochila mientras se acercaba a ella

- Deja a Kaede en paz, ¿te pregunte si estabas lista? – el tono y la expresión de Sango detuvieron sus pasos, esta persona era totalmente distinta a la que había conocido hace dos semanas

- Si estoy lista – contesto con una mirada decidida en su rostro

- Entonces vámonos – Sango solo agarro un súper boomerang que estaba al lado de Kaede, se inclino para despedirse con un saludo y una sonrisa mientras le retiraba un mechón de cabello de su frente – no lo olvidare – susurro recordando como Kaede le hizo prometer que la entrenaría mientras ella descansaba

- Pero no podemos dejarla así – Aome corrió hacia ella tomándola de un brazo

- Te dije que nos vayamos, - se sacudió su brazo y siguió su camino - si te preocupas un poco por ella entonces me harás caso y trataras de aprender todo lo que te enseñe en el menor tiempo posible, por que te diré, yo no tengo la paciencia y amabilidad de Kaede, desde ahora si quieres salir de aquí te vas a tener que esforzar mas que nunca – le disgusto el tono que estaba empleando con ella y mas aun por que era su trasero el que estaba salvando por lo cual Aome avanzo a todo lo que le dieron sus pies para alcanzarla, pero al momento que esta volteo su rostro para enfrentarla se dio cuenta que sus ojos brillaban como si a penas pudiera contener las lagrimas, haciendo que se olvidara de su propósito inicial y siguiéndola sin protesta alguna.

El siguiente mes fue un infierno literal para Aome, ya que ella no podía seguir el paso de Sango, al principio pensó que seguirían con la hechicería, pero para su tortura fue el entrenamiento físico lo que hicieron, metiéndose precisamente en el campo que mas odiaba.

- No se en que idioma quieres que te lo repita – gritaba sentada en el piso y completamente sucia - es físicamente imposible que coordine mis pies y mis manos al mismo tiempo, tienes que decidirte por uno o lo otro ya que mi cerebro no tiene suficiente cabeza para controlar ambos – Aome se sujetaba un brazo tratando de contener la hemorragia, mientras retrocedía de Sango, la cual empuñaba muy en alto una espada cubierta de sangre, no le importaba que Sango después la curara, las heridas de todas manera dolían como los mil demonios.

- Tienes que lograrlo, tu tienes mucha mas fuerza que yo, no te limites solo al poder físico, tienes que ayudarte con tu mente, anda inténtalo – sabia que era cruel con esta chica pero en cierta parte se estaba vengando por lo de Kaede, además del precio que estarían pagando todas aquellas personas fuera de esa cueva.

- No, no y no, siempre con esas palabras, cuando entenderás que yo no soy como tu – odiaba esas palabras que le recordaban tanto a su padre, por que demonios todos tenían que esperar tanto de ella

- Déjate de decir sandeces, no vamos a irnos de aquí hasta que consigas asestar por lo menos un ataque – Sango se lanzo hacia Aome dando sablazos a su paso, Aome esquivaba por los pelos el filo de la navaja pero nunca se podía librar de la maldita ráfaga cortante de aire, la cual producía pequeñas y dolorosas heridas por todo su cuerpo

- Deja de presionar, digo estoy haciendo todo este estúpido esfuerzo para salvar tu trasero así que baja el maldito ritmo – Aome se lanzo hacia Sango, pero ella mediante vueltas giratorias siempre conseguía poner un buen trecho de distancia, de tal manera que su espada nunca la había tocado, le había tomado todo el mes el conseguir la suficiente velocidad para esquivar el filo de su navaja pero faltarían años para que pudiera moverse como lo hacia ella

- Maldita niñata vanidosa ahora vera ¿A que demonios le estas apuntando? Te dije que te concentraras en tu objetivo, trata de visualizarlo y así me alcanzaras, tienes que controlar tú a tu cuerpo no lo contrario – al acercarse le dio una patada giratoria en el rostro derribándola

- Es mucho mas fácil decirlo que hacerlo – Aome estaba nuevamente en el suelo escupiendo sangre, su vista ya comenzaba a nublarse pero no quería admitirlo, ya que solo hubiera servido para mas humillaciones por su parte así que se levanto dirigiéndose a ella a toda velocidad, desgraciadamente se tropezó con una piedra cayendo de lleno al suelo, al tratar de levantarse se dio cuenta que se había torcido el tobillo, así que se lo tomo entre manos con sollozos de frustración

- Eres una niña tonta, cuida de tu cuerpo, que es lo único que tienes – su mirada era recriminatoria, se acerco a ella con la expresión mas enfadada que podía mientras curaba sus heridas en un segundo – tienes que esforzarte, ni siquiera lo estas intentando, si sigues así nunca podrás salir de este mundo

- Te digo que es demasiado difícil para mi – ¿por que no comprendía?, que necesitaba para hacerla ver que estaba lidiando con la persona equivocada, ella había hecho mas ejercicio en estos dos meses que en toda su vida, maldita sea ella trabajaba en una oficina y se transportaba normalmente con un auto, el ejercicio mas grande que ella practicaba era jugar con su tapete de dance dance revolution y eso solo aguantaba una hora a lo sumo en las misiones mas fáciles

- Eres la persona mas egoísta e irritante que he conocido – Sango se retiro como si le disgustara el solo verla – me hubiera encantado que otra persona contestara mis plegarias, así no me sentiría tan tremendamente frustrada con tu estupida actitud.

- Egoísta, pero si todo esto es para salvar tu mundo –enfadada, tomo el cuchillo que estaba en su tobillo y lanzando un ataque vertical ascendente, la estela de luz produjo un corte vertical en el pecho de Sango – tu eres la que me trajo sin mi consentimiento, la que me lanzo a un mundo al que no conocía para hacer el trabajo sucio así que no me digas que soy egoísta hija de perra – no sabia de donde provenía el léxico pero que bien se sentía descargar su frustración durante todo ese tiempo

- Eres una hipócrita, lo único que te convenció de venir a entrenar es el encontrar una manera de salir de este mundo, no te importo siquiera las personas que están muriendo en este momento para que tu puedas entrenar correctamente, maldita egoísta, tu no viste a miles de personas, hombres, mujeres y niños morir de hambre o quemados por ese maldito Hakudoushi – tomando su cuchillo se lanzo hacia ella, sus movimientos se hacían rápidos y constantes, cuando sus cuchillos se cruzaban estos sacaban destellos de luz, Aome ni siquiera pensó, su cuerpo se movía sin que ella lo quisiera, era como si estuviera en piloto automático, por lo cual no percibió el pequeño detalle de que se estaba moviendo a la misma velocidad que Sango.

- No se a que demonios te refieres, pero no voy a dejar que me sigas manipulando ni un segundo mas, tu o esa señora – ya se había cansado siempre de tratar de conseguir la aprobación de sus padres, de sus jefes, de sus amigos, de todo cuanto la rodeaba, estaba mas que harta, se sentía atrapada y por una vez en su vida quería librarse de ese sentimiento

- Estúpida, infantil y egoísta, no te atrevas a meter a Kaede en esto, ella es mucho mejor persona que tu, y tiene mucho mas valor y coraje del que podrías reunir en toda tu miserable vida – Sango le dirigió una patada giratoria, pero Aome se hizo hacia atrás en el momento justo y con este mismo impulso puso sus manos en el suelo para conectarle una patada en la mandíbula que la hizo volar por los cielos, cayendo estrepitosamente para su sorpresa Sango doblo su cuerpo como contorsionista y se paro de inmediato, mientras que Aome ponía distancia entre ellas girando en el aire para al final lograr pararse en sus dos pies.

- La pelea duro horas, y ninguna se detenía para curarse las heridas, hicieron a un lado el cansancio físico al encontrar ambas una manera de sacar las presiones que habían estado cociéndose a fuego lento en cada una. Finalmente Sango conecto una patada giratoria su abdomen, sacándole todo el aire y haciendo que esta retrocediera mientras se doblaba del dolor, sin esperar su recuperación la pateo hasta que la tuvo acorralada entre un árbol y su antebrazo en el cuello, Aome a penas si podía respirar y su rostro ya estaba tornándose rojo por la falta de circulación, negándose a perder le conecto un rodillazo en el estomago al mismo tiempo que un codazo en el rostro, ambas se alejaron jadeantes tratando de hacer entrar un poco de oxigeno a sus pulmones

- Nada mal para una inútil egoísta, pero te falta mucho para poder derrotarme – con esto arrojo su cuchillo el cual le dio en la mano que sujetaba el suyo, al soltarlo y se distrajo lo suficiente para que Sango se lanzara hacia ella golpeándole el estomago con su hombro, ya en el piso Sango se sentó ahorcadas sobre ella presionando los cortes que tenia en los hombros y haciendo que estos sangraran profusamente - ríndete y podremos descansar –

- Eres muy idiota si crees que me rendiré tan fácil – se doblo completamente cambiando de posición estando ella sobre Sango, presionaba su cuello para devolverle el favor de hace un momento - ríndete tu y admite que solo me has estado utilizando, que yo no soy una egoísta, y si suplicas mi ayuda tal vez te deje ir – como se acerco demasiado Sango le asesto un golpe con la cabeza, el golpe fue tan fuerte que desoriento a las dos, Aome solo pudo tirarse a un lado jadeante, tal vez fuera el cansancio físico, o simplemente que ya habían descargado la frustración que tenían, el chiste es que empezaron a reír incontrolablemente, tardaron varios minutos antes de que se controlaran lo suficiente como para poder hablar.

- Disculpa por no ver todo lo que estaban sacrificando, de ahora en adelante le pondré mas entusiasmo al entrenamiento

- Yo también te debo una disculpa, no creo que seas egoístas – ambas rieron nuevamente como tontas

La recuperación de Kaede tomo tres meses mas, pero a partir de la pelea la relación entre Sango y Aome había mejorado mucho, Sango le explico la situación con calma, así como el por que de la condición de Kaede, Aome solo pudo agradecer a la señora su sacrificio y materializo varias medicinas y artículos (Sango estaba fascinada con las bolsas de dormir, el maquillaje y su mp3) que les hicieron su estancia mas llevadera.

Para su mala suerte la concentración no estaba avanzando tan bien como el entrenamiento físico (y eso ya era decir mucho y mas en la situación de Aome, en este momento ella se sentía súper orgullosa de cómo se marcaban ya los músculos de sus brazos y de su abdomen, cuando regresara Yuka se moriría de la envidia) además de traerle recuerdos dolorosos, solo hacia que le diera una horrible migraña, no entendía como le podían salir tan bien los hechizos mientras que los ejercicios de concentración la hacia lamentarse.

Agotada debido al arduo entrenamiento de ese día Aome se dirigió al lago en medio de la noche para poder descansar un poco, antes de llegar a ese mundo le molestaba quedarse en completo silencio ya que sentía que le daba tiempo para pensar y los fantasmas del pasado la fastidiaban y gritaban siempre verdades que no estaba lista para enfrentar, sin en cambio ahora esperaba estos momentos de la noche para poder poner en claro su mente, las cosas no podían ir peor ya que el tiempo se le venia horriblemente encima y comenzaba a sentir todo el peso de las responsabilidades que acepto en sus hombros. Con un pequeño conjuro hizo que el agua hirviera para poder disfrutar de un buen baño, sus músculos agradecieron el detalle y comenzó a relajarse en el agua, no quería pensar en todo lo que dejaba atrás, después de todo tanto Kaede como Sango habían prometido regresarla al mismo punto en donde partió, era por eso que no comprendía por que se sentía tan mal por dejar a Hoyo, el dedo donde sostenía la sortija de compromiso se sintió mas pesada, ni siquiera en los entrenamientos pudo quitárselo (afortunadamente no era estorboso), el sentimiento de que se había apresurado con el compromiso había estado acosándola últimamente, su vista comenzaba a desvanecerse mientras todos estos pensamientos la atormentaban, por lo cual agradecía el adormecimiento, no queriendo pensar mas cerro sus ojos y coloco su mano sobre ellos para que el débil reflejo de la luna no la perturbara, el contraste entre el agua caliente y el aire frío de la noche hacia que se relajara enormemente.

Sin siquiera pensarlo sus muslos fueron separaron poco a poco, mientras que un hormigueo se extendía por todo su cuerpo acariciando cada parte de su ser y deteniéndose justo entre sus muslos, pudo sentir claramente como palpitaban sus labios mientras que este hormigueo la exploraba descaradamente, no había la remota posibilidad de que hubiera nada vivo en ese lago excepto ella debido al hechizo, pero quiso abrir los ojos para asegurarse (tanto Sango como Kaede le habían asegurado que no había nada vivo en ese lugar exceptuando ellas) desgraciadamente el cuerpo simplemente no le respondía dejándola totalmente indefensa ante estas sensaciones, la sensación comenzaba a deslizarse entre sus pliegues, cuando alcanzo su clítoris pequeños jadeos se escaparon de su boca, inútilmente trato de ahogarlos ya que la sensación se comenzó a moverse en círculos cada vez mas rápidos, lloriqueo al alcanzar la cumbre de orgasmo, de un momento a otro le pareció que su cuerpo pesaba una tonelada, el hormigueo no se detuvo.

De un momento a otro sintió el aire frió de la noche rozar las puntas de sus pezones, era como si el nivel del agua hubiera bajado por arte de magia, el ritmo acelerado de su respiración hacia que las puntas de su pecho salieran y entraran del agua consiguiendo estimularla enormemente, la sensación de una mano invisible consiguió sacarle mas suspiros cuando esta subió por todo su abdomen hasta su pecho, al llegar ahí jugo con sus pezones jalándolos y amasándolos rudamente, tenia que estar perdiendo la cabeza ya que claramente sintió una calidez que solo una boca podría darle, la lengua imaginaria comenzó a hacer círculos alrededor del pezón excitado con toques perezosos Aome jadeó de placer, sus pensamientos encendiéndose y ardiendo hasta las cenizas cuando la tomó completamente en su boca, esta tiraba de ellos con delicadeza alternando el juego entre uno y otro succionando a un ritmo constante, podía sentir como dientes jalaban cada uno de ellos, estirándolos, contrario a cualquier cosa que pudiera imaginar el pequeño dolor que le provocaban consiguió otro rápido orgasmo, mas poderos e intenso que el anterior el calor alcanzó cada parte de ella, y el lugar entre sus muslos comenzó a latir en febril demanda. Dejando escapar un tembloroso jadeo, pudo percibir, una mano separando sus labios y remplazando el anterior hormigueo, esta no dejaba de estimularla, creyó que moriría si se corría una vez mas pero, la sensación era deliciosa, no le importo que la explorara tan descaradamente así que aunque hubiera podido no hizo un solo movimiento para cambiar de posición, su respiración aumento el ritmo al igual que la mano invisible, sus gemidos comenzaron a escucharse por todo el lugar sin su permiso, podía oler la esencia masculina que impregnaba el aire, pero no recordaba donde la había percibido antes, dio un respingan cuando encontraron su entrada pero las caricias eran tan decididas que parecía que nada las detendría, dejo escapar un grito tembloroso cuando algo se introdujo en ella, acariciaban sus paredes interiores despiadadamente y su traicionero cuerpo se movía al ritmo de las envestidas, un delicioso peso ya se sentía sobre su cuerpo, poco a poco sintió como si algo se formara ya en su interior, y cuando esta sensación tan placentera creció y estallo gimió tan fuerte que creyó estar en el paraíso, pudo escuchar claramente un rugido en su oído cuando llego al clímax, su sudor se mezclaba ya con las gotitas de agua, al llegar solo pudo pensar en un nombre – Inuyasha – al repitir este nombre en su mente se levanto exaltada, su respiración todavía no se normalizaba al momento de levantarse del agua para explorar los alrededores, desde que estaba ahí había caído tan totalmente agotada que había dormido sin soñar nada además de que ya habían pasado años desde su ultimo encuentro, ¿Por qué aquí?, ¿Por qué ahora?.

El movimiento de unos arbustos la saco de sus pensamientos, con mucho sigilo tomo el cuchillo que estaba a su lado y lo lanzo en dirección del movimiento.

- ¿Estas loca? ¿Por qué demonios me atacas? – Sango salio con su cuchillo en mano y un pequeño corte en la mejilla

- Lo siento, pensé que podría ser un monstruo o algo así – con una mano tomaba una toalla para cubrirse mientras que con la otra se rascaba la cabeza tratando de disculparse

- Aome yo no caigo en esa, sabes muy bien que no hay nadie aquí excepto nosotras – Sango ya la miraba picaramente

- A si, lo había olvidado, jajaja – reía nerviosamente – bueno, bueno, es raro verte por aquí a esta hora ¿no crees?

- Al momento que hizo la mención se arrepintió ya que la sonrisa de su amiga se ensancho al contestar – bueno, si, pero unos gemidos en esta dirección me hicieron pensar que tal vez no estabas tan sola como creía, y bueno vine a checar que todo estuviera "bien"

- ¡¡Eh Este!! Si, todo esta muy bien – su cara demostró toda la gama de tonos rojizos – mu..muc..muchas gracias por tu preocupación, jeje pero por lo que vez estoy muy bien es mas el sueño me mata, nos vemos, hasta mañana – antes de que Sango pudiera decir algo mas Aome salio corriendo de ese lugar, si no se hubiera acabado de bañar hubiera hecho que la tierra se la tragara literalmente.

A la mañana siguiente y después de no pegar el ojo temiendo que cierta persona nuevamente se presentara en sus sueños. Kaede miraba extrañamente el entrenamiento de Aome desde su tronco

- Creo saber cual es la causa de que no avancemos – al principio desecho la idea pensando que era demasiado descabellada pero se hizo cada vez mas obvia con el paso del tiempo, si quería un progreso tendría que intentarlo

- ¿De verdad? – el dolor de cabeza a penas estaba surgiendo después de 4 horas, para Aome era un gran progreso a pesar de las perlitas de sudor ya que antes el solo intentarlo le provocaba una migraña insoportable

- Vuelve a intentarlo por favor – Sango había detenido su propio entrenamiento para observarlas – Aome, al parecer no has escuchado nada de lo que he dicho ¿verdad? ¿Dónde aprendiste esa clase de entrenamiento?

- ¿A que te refieres?, por supuesto que te he puesto atención, mira ya puedo conseguir una estela de luz – le mostró una bola de luz del tamaño de una canica mientras que la de ella y la de Sango era del tamaño de un balón de básquet, pero al tratar de mostrársela desapareció

- Niña, que es lo que sientes cuando haces eso, descríbeme la sensación – Kaede bajo de su asiento.

- Es como una presión en mi interior, como si la tratara de empujar y hacerla mas pequeña al mismo tiempo que trato de crear la luz – la agotaba el solo pensarlo, pero un coscorronzazo de Kaede la hizo que el dolor surgiera

- Por eso te dije que no escuchas, has estado haciendo todo mal desde el principio y tratado de caminar en dos direcciones distintas al mismo tiempo. Con razón no progresábamos niña tonta, me extraña que no se te haya reventado esa cabezota dura.

- Auch, eso duele ¿sabia?, además no se a que se refiere – con un cambio en su expresión recordó como su padre le enseño esa técnica, ella la había modificado un poco en base a lo que le dijo Kaede pero era por que sintió que era prácticamente lo mismo - ¿Qué demonios esta mal con mi técnica?

- TODO – le grito en el oído haciendo que esta se fuera de espaldas – has estado concentrando el poder en tu interior al mismo tiempo que lo estas tratando de proyectar en la bola de luz, desde la primera vez que te vi te lo dije bien claro, concentra el poder y expúlsalo, y tu estabas haciendo todo lo contrario

- Pero, pero – pero si es la técnica que me enseño mi padre – las dudas galopaban en su mente

- No es tan difícil, a mi me pasaba lo mismo hasta que Miroku me enseño a como proyectar la energía, mmmm la única forma en que me recuerda esa sensación, y te juro que si te burlas te mato – su rostro se tiño de rojo y Kaede la volteo a ver incrédula mientras que Aome la miraba atentamente – la sensación es como cuando uno esta estreñido – la ultima parte la dijo como un susurro por lo cual tuvo que repetirlo lo cual provoco un ataque de risas

- Estas, estas diciendo que tengo que pensar en eso – a penas si podía hablar por la risa, pero intento su técnica, se trago su alegría cuando vio la bola de luz en sus manos, Kaede tampoco lo podía creer

- ¿Vez? Te lo dije – con sus manos en la cintura Sango sonreía satisfecha

- Pe…per…pero esto no puede ser posible – no podía creer los años de entrenamiento ante los ojos irreflexivos de su padre sin resultado alguno, y ahora algo tan sencillo la hacia ver resultados, la sensación que experimentaba en estos momentos era totalmente diferente a la que el entrenamiento la obligaba, una repentina descarga eléctrica la hizo abandonar el intento y que se doblara de dolor, al ver esto tanto Sango como Kaede se intentaron acercar, pero una descarga de poder las mando a volar por los cielos, afortunadamente Sango amortiguo la caída de Kaede.

- ¿Pero que demonios esta pasando aquí? – Sango se sujetaba de un árbol ya que el poder estaba mandando a volar todo lo que tenia cerca, Aome gritaba de dolor ante las miradas atónitas de ambas - ¿Qué paso aquí? ¿Qué podemos hacer?

- Parece ser el sello de un hechizo de contención muy poderoso, pero no entiendo por que alguien colocaría algo así en Aome –

- Eso es lo de menos, tenemos que hacer algo – Sango trataba de vislumbrar a su amiga, pero la luz que desprendía su cuerpo la deslumbraba

- No tengo el poder suficiente, solo ella puede detenerlo pero necesito estar mas cerca para guiarla, hija ayúdame

- ¿Que es lo que quiere que haga? – Kaede se coloco a su lado

- Quiero que me lances con todas tus fuerzas en la dirección de Aome – Kaede tenia que gritar a pesar de estar a su lado debido a la intensidad del aire

-¿Qué demonios tiene en la cabeza? ¿Esta loca o es la edad? Si la lanzara hacia allá moriría vieja

- Es la única solución, esto no parara hasta que lo hagamos, a la cuenta de tres, uno, dos

- No, no espere, tiene que haber otra solución

- tres – entonces Sango todavía renuente de su plan la tomo por la cintura (le tomo unos momentos encontrarla entre tanta carne jaja) y la lanzo con todas sus fuerzas, a pesar del viento Kaede se pudo acercar a un metro de distancia, se agarro del suelo como pudo pero el aire la estaba arrastrando con tal fuerza que hacia surcos con sus uñas en la tierra, gracias a un contra hechizo la fuerza disminuyo aunque fuera un poco, así que grito

- Aome, necesito que me escuches – gritaba con todas sus fuerzas ya que solo tendría un intento

- Kaede ayúdame por favor, ¿Qué esta sucediendo? - Aome se abrazaba así misma tratando de contener el dolor que la aquejaba

- Estas bajo un hechizo de contención, por favor escúchame atentamente – con mucho esfuerzo Aome abrió los ojos y la vio fijamente en señal de poner atención – Aome, por favor visualiza las cadenas que te están sosteniendo, no importa que clase de cadenas, solo visualízalas, quiero que ahora las rompas, si es necesario con los dientes pero rómpelas y conseguirás …..- en ese momento la fuerza del aire se llevo a Kaede la cual se estrello con un árbol y perdió la conciencia.

- KAEDEEEEE- gritaron Sango y Aome al mismo tiempo, no podían moverse hasta que Aome se liberara de ese hechizo así que hizo lo que le habían indicado, pero al tratar de visualizarla solo pudo recordar cuando su padre en la infancia las había puesto ahí, una lagrima resbalo por su mejilla y con una disculpa rompió las cadenas que la sujetaban, en ese mismo momento todo volvió a la normalidad, así que Aome corrió al lado de Kaede, Sango ya estaba con ella.

- Esta perdiendo mucha sangre – al parecer una rama se enterró en un costado de Kaede haciendo que perdiera a cada momento grandes cantidades.

- Que esperas cúrala – Aome estaba llena de pánico a su lado

- No puedo, para hacerla llegar a tu lado tuve que utilizar todo mi poder mágico en ese lanzamiento (o sea tiene fuerza pero no tanta para levantar todo ese pesito que se cargaba Kaede)

- No digas tonterías, tienes que hacerlo – la tomo por los hombros y la zarandeo

- Ya te dije que no puedo, vas a tenerlo que intentar tu – las dos temblaron con la idea ya que la vez que ella lo había intentado casi le desprende un brazo a Sango de no ser por la ayuda oportuna de Kaede – por favor concéntrate

- Ok allá voy – pero a diferencia de ocasiones anteriores, Aome sintió el poder fluir fácilmente de su brazo a Kaede, esta comenzó a brillar, mientras que la rama se desvanecía y la herida se cerraba rápidamente, incluso unas pequeñas arruguitas se quitaron de su expresión

- Pero, pero que hiciste – Sango no podía creer tremendo despliegue de poder

- Yo, yo no lo se – Aome se miro las manos sin poder creerlo, pero su atención se desvió cuando Kaede empezó a recuperar la conciencia

- Como te sientes anciana – Sango la sostenía con cuidado de no dañarla

- Anciana la mas vieja de tu casa, y quítame tus manos de encima que no necesito tu ayuda – al quitar sus manos Kaede cayo dándose un buen golpazo en la cabeza

- Creo que ya esta mejor – Aome y Sango reían mientras que Kaede se trataba de incorporar por sus propios medios

- Déjense de reír, a entrenar – lo que Kaede no quería decir es que se sentía como si le hubieran quitado varios años de encima, con sus fuerzas renovadas pudo sentir en que momento intensifico el poder de la barrera que cubría el pueblo entero y sonrió en sus adentros, al principio continuo con el entrenamiento mas por aferrarse a la esperanza que otra cosa, sin embargo ahora que veía el potencial de esa chiquilla empezaba a creer que por fin había hecho algo bien en su vida.

En los meses restantes todo fue viento en popa, ya que después de la ruptura del sello tanto el entrenamiento físico (bueno todavía le fallaban algunos pasos de la rutina que planeaban presentar en la reunión del rey, pero Sango con su talento lograba hacerlos pasar desapercibidos) como el mental, el día que el plazo se cumplió el acceso a la caverna se abrió, una sensación de nervios mantenía a Aome en suspenso, a pesar de que ya podían salir de su encierro optaron por no salir de inmediato, solo hasta que les quedo una semana del plazo se atrevieron a reintegrarse nuevamente pero al salir de la cueva.

- Kaede, no se por que pero tengo un mal presentimiento de todo esto – Sango sostuvo sus armas en alto, en el mismo momento que salieron detectaron una gran cantidad de presencias malignas y poderosas que se dirigían en su dirección, al voltear se dio cuenta que Kaede también las había detectado ya que sostenía su arco fuertemente.

- Ya están aquí..- fue lo ultimo que pudieron decir antes de que una ola de monstruos se abalanzaran hacia Aome

Mientras Kaede hacia una barrera de protección Sango partió a varias de las criaturas con su boomerang, mientras este regresaba utilizaba su espada para partir a otra tanda, Aome rechazaba a todas las criaturas gracias a las flechas sagradas (en ese momento deseo haberse hecho tan buena como Sango, pero en un principio se paralizo cuando vio a criaturas verdaderas dirigirse en su dirección), parecía el infierno, muchos combatían entre ellos solo para llegar a Aome, su mayor temor era que Naraku hubiera descubierto su plan y los hubiera mandado para acabar con ella pero todos gritaban como posesos hechicera y sus ojos estaban enloquecidos.

- Kaede, al parecer van tras de Aome, tenemos que llegar a cruzar la barrera de protección en el pueblo, ya que si seguimos a este paso no aguantaremos mucho – los demonios eran fáciles de acabar cuando no dirigían sus ataques ofensivos hacia ellas, pero su numero era tan grande que tarde o temprano las alcanzarían y al parecer todos sus esfuerzos estaban dedicados a llevarse a Aome. – corran

Las tres corrieron incansablemente a través del bosque, eran aproximadamente 2 Km. de distancia entre el pueblo y la cueva de entrenamiento, pero habían menguado mucho sus fuerzas con el combate además de que las retrasaba mucho el esquivar a monstruos a diestra y siniestra para abrirse paso, faltaba poco para llegar cuando se dieron cuenta de que estaban completamente rodeadas, a pesar de eso se podía ver la determinación en sus miradas, las tres estaban espalda con espalda en el centro cuando de la nada sintieron una corriente de aire poderosísima que se estaba llevando a los monstruos.

- Agarrense de lo que puedan, me encargare de ellos en un minuto – los ojos de Sango brillaban con algo mas que entusiasmo al escuchar estas palabras, Aome quiso preguntar algo, pero Sango y Kaede no le dieron oportunidad dirigiéndose a toda prisa detrás de una enorme roca - ¿Dónde se encuentra? – Miroku conocía la fuerza de su ataque, sabia que una vez absorbido algo por el agujero de su mano, no había forma de recuperarlo, así que se tenía que asegurar de dirigir su ataque lo más lejos posible de ellas – ¿se encuentran bien?

- Estamos en la roca – ya intuyan la dirección de la pregunta, un alivio se asentó por todo su cuerpo con el solo escuchar a su salvador

- ¿Cómo es que siempre se encuentran en esta clase de situaciones?, ¿Qué no te puedo dejar sola por un momento? – el tenia que gritar para hacerse escuchar entre tanto gruñido y grito, a pesar de la situación el siempre encontraba la manera de hacerla sonreír

- Pues entonces no te vayas marinero pervertido, tu tienes la culpa por no venir a tiempo – las lagrimas ya se comenzaban a asomar en sus ojos, tal vez para el hayan sido solo unas cuantas semanas, pero para ella fue una tortura el no verlo por mas de un año

- Eres una niña llorona – los monstruos mas cercanos a su ubicación tendrían que derrotarlos con sus propias manos, a pesar de que Inuyasha probablemente viniera en camino y que ellas pudieran hacerse cargo del asunto a el siempre le había disgustado ver a Sango combatiendo, el solo verla herida hacia que su sangre hirviera así que se dirigió a toda velocidad para atacarlos, con unos pocos movimientos destruyo a todos los que restaban, cuando se dio la vuelta para ver a las chicas estas estaban todavía en bolita tratando de tranquilizarse, su mirada busco nerviosamente a "su chica", en cuanto se acerco Sango se arrojo a sus brazos con todas sus fuerzas, terminando los dos en el piso

- Dios, como te extrañe, pensé que me había llegado la hora – entonces se levanta sobre sus dos brazos y lo golpea en el estomago haciendo que este se lamentara aunque la sonrisa en sus labios le indicaba que no lo había lastimado lo suficiente - ¿Por qué tardaste tanto tarado?, que no ves que pudimos haber muerto, aquí estoy yo extrañándote como loca todo este tiempo y tu …- pero Miroku no dejaba de reír – no te rías maldita sea

- Pero que demonios te ha picado, solo llevo un par de semanas fuera – Sango raramente se permitía estas demostraciones de cariño aunque a el no le importaba en lo absoluto que estuviera a ahorcadas sobre el, seguramente cuando se diera cuenta de la posición en que se encontraba saldría gravemente herido – este Sanguito

- Además como es posible que supieras nuestras posiciones – repentinamente ella presiono un brazo donde uno de los monstruos le había hecho un pequeño rasguño, al ver como este se quejo un poco enseguida su cara cambio a la de preocupación – ¿estas bien?, ¿te han hecho daño?, caray, ya te he dicho que no te tienes que esforzar tanto, tienes que cuidarte y… - ella nuevamente se agacha para abrazarlo

- Este… Sanguito, yo no estoy herido mas que tu… - se lamento por no haber llegado antes ya que ella presentaba pequeños cortes por todo su hermoso cuerpo – y bueno Sanguito yo creo que …. – el tomo su mejilla para alzar su rostro y verla de frente

- Mjjumm. Mjjemm – Kaede carraspeaba ya que estaban dándole mas espectáculo visual del que quería, mientras los tortolos se encontraban ella se había dedicado a curar las heridas de Aome ya que presentaba desgarres en toda su piel debido a los intentos fallidos en cogerla por parte de los monstruos, posiblemente ella hubiera acabado con ellos solita, pero por alguna extraña razón Aome se quedo petrificada cuando vio a todos juntos, incluso para Kaede con toda su experiencia en su caza, la vista fue bastante impresionante por lo cual no la culpaba, afortunadamente Miroku llego a tiempo. Estaban tan ensimismados todos en sus pensamientos que ninguno se dio cuenta cuando monstruo que a los ojos de Aome parecía un minotauro solo que con cabeza de león se arrojo sobre ella en el momento en que esta gritaba y se cubría esperando lo peor un destello de luz lo hizo desaparecer

- Miroku, siempre que estas al lado de Sango pareces novato, cuantas veces te he dicho que no debes de bajar la guardia si no has asegurado el perímetro antes – de entre los arbustos una sombra que parecía la silueta de un hombre realmente grande fue saliendo poco a poco, las rodillas de Aome fallaron haciendo que esta cayera de lleno sobre la tierra al sentir la fragancia del aire, ella murmuraba cosas sin sentido mientras iba reconociendo el movimiento de una sedosa cabellera blanca y esos ojos dorados que tanto la habían perseguido años atrás – teniendo a Sango en esa posición no me extrañaría que temblara y tu ni en cuenta – los aludidos se pusieron rojos ante el ultimo comentario y Sango salio de encima de Miroku como pudo

- ¡Inuyasha eres un idiota!, ¿debiste de haber venido tu antes? – Aome sintió como si su cabeza repentinamente se hiciera puré ante la mención del nombre

- esto, no puede ser, esto no esta pasando realmente, el no esta aquí, despierta, o si no corre, ¡¡IDIOTA, CORRE!!, - a pesar de sus pensamientos ella estaba completamente en estado de shock

- Cálmate Sango, sus poderes todavía no se restauran del todo después del ultimo combate – Miroku se reincorporo para ofrecer su mano y lograr que Sango se pusiera de pie

- Cállate idiota, por que demonios tienes que justificarme, nadie te lo pidió y ….. – conforme se fue acercando su minimizado sentido del olfato pudo captar una fragancia en el aire que le hizo pararse en seco, sintió repentinamente un ataque de adrenalina que corría por todo su cuerpo junto con una excitación animal, sus oídos se bloquearon ante el rugir de su pactante queriendo liberarse

- Inuyasha, ¿Qué sucede? – no solo Miroku detecto el cambio en Inuyasha, el aura de agresividad que despedía hacia temblar tanto a Kaede como a Sango haciendo que esta ultima se escondiera detrás del el

- MIA – su voz sonaba pastosa, irreconocible a los oídos de sus amigos, con terror pudieron observar como sus ojos cambiaban de un hermoso dorado a un rojo sangre, unas marcas púrpuras tiñeron sus mejillas, mientras su pose cambiaba dramáticamente como la de un animal listo para atacar, sus colmillos se alargaban mientras que su pelo se encrespaba como si fuera un gato

- Inuyasha, detente – Miroku no creía lo que estaba viendo, nunca había visto a Inuyasha en tal estado, sus cambios se limitaban a situaciones de extremo peligro, pero no había nadie aquí, fue entonces cuando su mirada se dirigió a lo que enfocaba tan vehementemente Inuyasha y se quedo de piedra al ver a Kikyo en el suelo – esto no es posible, ella murió, no hay la mas remota posibilidad de que haya sobrevivido después de ese hechizo – sin embargo, estaba ahí, con una expresión fiera en su rostro –

- Inu….- por mas que su mente gritaba que tenia que correr y salvar ya no su vida, si no su alma, Aome no podía moverse de su lugar, era como si estuviera destinado estar aquí, Inuyasha solo exteriorizaba lo que su propio cuerpo estaba sintiendo, eso era lo que realmente la estaba asustando, poco a poco Inuyasha se fue acercando a ella haciendo que su corazón se acelerara conforme la distancia entre ellos se acortaba, este iba tan rápido que creyó que se saldría de su pecho en cualquier momento, cuando estuvo a solo un paso de distancia se dio cuenta que desde su posición parecía una montaña, se inclino hacia ella, y bruscamente la puso de pie, Aome agradecía el apoyo que le brindaba la roca a sus espaldas, pero se sentía acorralada con sus brazos apoyados a cada uno de sus costados, sus respiraciones eran rápidas y desiguales, mezclando la calidez de sus alientos, pudo vislumbrar una sonrisa cínica antes de que descargara sobre ella un beso devastador.

Al momento en que sus labios se tocaron sintieron por igual una descarga devastadora y algo en la mente de Aome hizo click, como si solo hubiera nacido para vivir este momento, Inuyasha por su parte dejo escapar un gruñido de satisfacción animal, su lengua empujo en el interior de su boca, haciendo que sus rodillas amenazaran con ceder en cualquier momento, un sexto sentido hizo que Inuyasha tomara su cintura y la mantuviera firme entre su cuerpo y la roca, su cerebro estaba hecho papilla, se besaron como si se estuvieran robando sus almas.

- inu…yasha – es todo lo que consiguió al tratar de recordarse que el oxigeno era bueno para el cuerpo humano, pero los besos tan devastadores y la abrumaban a tal punto que no había nada mas que ella y el en este momento

- Kikyo- su cuerpo se congelo, repentinamente la boca de Aome dejo de moverse y sus manos se colocaron sobre su pecho empujándolo.

- Soy una idiota – el sonido fue como si le dieran una cucharada de hiel trayendo consigo a su traidora cordura, se sintió avergonzada y tremendamente sucia por su temeridad, pero Inuyasha parecía inmune a su rechazo comenzando a besarla por todo lo largo de su mandíbula, la hizo temblar cuando llego a un punto especialmente sensible detrás de su oído, el toque que hace unos momentos la había hecho vibrar hasta las profundidades de su alma ahora se le antojaba desagradable y chocante, a diferencia de los monstruos anteriores y pese a la apariencia el, Aome no sintió mas mínimo miedo. Así que con un pequeño conjuro mental invoco un fuego que los separo, Inuyasha la vio sorprendido, sin embargo sus ojos reflejaban determinación, por lo cual se lanzo hacia ella, para su sorpresa ella corrió a todo lo que le daban sus pies sin dirección alguna, los espectadores que habían estado conteniendo el aliento ante el espectáculo recuperaron la conciencia en no mas de un minuto yendo tras ellos a toda velocidad, Aome gritaba todo el camino lanzándole hechizos a diestra y siniestra los cuales el muy maldito esquivaba con facilidad con horror pudo percibir que la distancia se acortaba entre ellos.

- Alguien por favor ayúdeme – gritaba incontrolablemente, ella no lo quería de nuevo cerca de ella, sabia que si este la tocaba una vez mas su traicionero cuerpo cedería ante sus deseos y dudaba que su mente la pudiera librar de nuevo

- Aome ¿Qué demonios le hiciste? – a pesar de conocer la relación que tenia Inuyasha con Kikyo nunca creyó que el reaccionara de esta forma al ver a Aome, por otra parte este se comportaba igual que las criaturas que hace un momento trataron de atacarlas lo cual hizo que la invadiera un mal presentimiento

- Yo no le he hecho nada a este imbecil, necesito que me ayuden ya que no se cuanto tiempo podré resistir esta situación – Aome esquivo el agarre de Inuyasha por los pelos cuando se agacho mientras este se lanzaba por ella, pudo ver la sonrisa en su rostro y lo maldijo mil veces ya que el muy maldito estaba disfrutando de la cacería

- Aome creo que tengo un plan pero voy a requerir que tú recites el hechizo, ¿estas lista? – Kaede hizo que Miroku la bajara de su espalda para quitarse el collar que tenia, concentrándose en el y recitando un pequeño hechizo el collar comenzó a reaccionar y a elevarse en el aire, de un momento a otro este se separo en miles de cuencas que fueron a dar en el cuello de Inuyasha pero ante el estado en el que estaba el ni siquiera se inmuto - ¡¡¡AHORA!!!

- Anciana no me diga que eso es – Miroku no podía creer que había permitido emplear tal hechizo en su amigo, pero no pudo reaccionar debido a que su mente todavía estaba divagando en el nombre con el que se había referido Sango a Kikyo.

- ¿Pero que infiernos quiere que diga? – ella no estaba en su mejor momento para ser creativa, ya que Inuyasha estaba destruyendo árboles y rocas para disminuir la distancia entre ellos – no se me ocurre nada

- Aome, es nuestra única esperanza, tienes que pensar algo – Sango había lanzado su boomerang en dirección de Inuyasha pero Miroku detuvo su trayectoria atrayéndolo gracias al poder de su mano al mismo tiempo que la reprendía con la mirada.

- ABAJOOOOOO- fue lo único que salio de sus labios, pero al parecer funciono ya que Inuyasha yacía en el suelo tratando por todos los medios levantarse, Miroku quedo sorprendido cuando se acerco y vio que la transformación había cedido

- ¿Quién eres? – Miroku le dirigió una mirada de reprobación demostrándole abiertamente toda la hostilidad que sentía por ella, en ese momento tanto Sango como Kaede llegaron agitadas, jalando todo el aire que sus pulmones les permitían

- Ella…..ella es la hechicera que convocamos de otro mundo, su nombre es Aome – ambos quedaron petrificados al escuchar a Sango, en especial Inuyasha que sintió como si un balde de agua fría se descargara a lo largo de todo su cuerpo.