Capitulo 9

Vaya, me sorprendí mucho con sus comentarios, me dio mucho gusto que les este gustando esta historia, (créanme a mi me hace mas daño la espera de un nuevo capitulo que a ustedes ya que cuando no estoy escribiendo estoy pensando en que escribir y eso que ya tengo seco mi cerebrito)

Pero esta ocasión me veo en la obligación de disculparme por el retrazo de este capitulo (ufff infinidad de situaciones para una sola semana) así que lamento haberlas hecho esperar mucho (además de que algunas partes de este capitulo tuve que reescribirlas completitas debido a que no me gustaba que nuestra protagonista fuera una clásica victima y ufff me costo bastante lidiar con las situaciones)

Desgraciadamente tengo una muy mala noticia y es que a pesar de que quería hacer el capitulo mas grande (y por ende tardarme mas tiempo) tuve que dejarlo hasta ahí por bloqueo mental (sniff sniff, me costo horrores) además de que no se me hacia justo dejarlas esperar mas tiempo (la verdad es que bueno una vez que una entrega un capitulo tan grande como el pasado pues es difícil entregar menos o bajar la calidad ¿no?) y que bueno siguiendo uno de esos sueños que uno tiene de niña (y que cuando ve en la que se mete se anda dando de topes) pos se me dio el inscribirme para hacer el examen de la UNAM y bueno cuando vi la guía de estudios casi me da un infarto, por lo que de aquí al 6 de junio voy a tener que dedicarme a fondo en el estudio (y vaya que estoy retrazada en muchos temas) y por lo cual no creo poder entregar antes la continuación (si se me da algo supongo que serán capítulos chiquitos )

Así que bueno de antemano una disculpa de una u otra ante todo agradezco el seguimiento en la tragicomedia que estoy presentando

Un saludo a todos

En el capitulo anterior

- ABAJOOOOOO- fue lo único que salio de sus labios, pero al parecer funciono ya que Inuyasha yacía en el suelo tratando por todos los medios levantarse, Miroku quedo sorprendido cuando se acerco y vio que la transformación había cedido

- ¿Quién eres? – Miroku le dirigió una mirada de reprobación demostrándole abiertamente toda la hostilidad que sentía por ella, en ese momento tanto Sango como Kaede llegaron agitadas, jalando todo el aire que sus pulmones les permitían

- Ella…..ella es la hechicera que convocamos de otro mundo, su nombre es Aome – ambos quedaron petrificados al escuchar a Sango, en especial Inuyasha que sintió como si un balde de agua fría se descargara a lo largo de todo su cuerpo.

Continuamos…..

- Vamonos, me enferma estar aquí – Aome se irguió todo lo que podía, necesitaba desesperadamente alejarse de ahí

- Aome, no es por ahí – Sango trato de detenerla, entonces Aome cayo en cuenta de que no tenia la mas mínima idea de a donde se dirigía pero como pudo mas su orgullo continuo – ya llegare

- Aome, no seas absurda, espéranos un momento a que Inuyasha se recupere – ya que el aludido seguía con la cara en el suelo sin tener el valor de levantarla – además corremos el riesgo que mas criaturas aparezcan y tengo el presentimiento de que no van por nosotros.

- Si quieres tu quédate con tu "amiguito", a mi no me importa enfrentarme a unos cuantos – al principio se había paralizado cuando los vio pero sabia que solo era la impresión inicial además para como se sentía se enfrentaría a todo un ejercito con tal de no estar cerca de Inuyasha

- Espera – Aome ya se había perdido entre ese bosque tan exuberante, Kaede se compadeció de ella y se fue tratando de seguirle el paso, asegurándose de que entrara en la barrera protectora

- Déjala – por fin se escucho la voz estrangulada de Inuyasha

- ¿Pero que demonios dices?, que no vez que le puede suceder algo de nuevo, y por cierto, ¿Por qué no te levantas de una vez?, te he visto recibir heridas mas graves que eso – se había quedado no solo por estar un momento mas con Miroku, si no que le gustaría averiguar que le había sucedido hace un momento, sospechaba que ese comportamiento estaba relacionado con los ataques pasados y quería descartar cualquier posibilidad de que Naraku hubiera descubierto de algún modo su plan – por cierto ¿se conocen?

- Creo que este no es el momento ni el lugar para detenernos a conversar ya que tienes razón al pensar que se acercan mas monstruos a nuestra ubicación – la mente de Miroku era un caos desde que escucho el nombre tan peculiar de aquella jovencita tal vez todo era una confusión, claro, pero al no poder apostar por eso decidió que lo mejor seria platicar con la chica antes de hacerse un juicio de por que estaba aquí, pero eso lo haría el por su cuenta ya que no confiaba en su atolondrado amigo.

- No creas que no me doy cuenta de lo que intentas hacer, pero te dejare libre de momento, ya que me preocupa que esas dos se vayan solas – amenazo Sango con su índice en la cara, pero solo fue un momento ya que se levanto rápidamente para seguirlas dejando al pobre de Miroku solo tratando de ayudar a Inuyasha a levantarse.

Aome y Kaede llegaron al pueblo sin mas contratiempos, todo camino fueron en absoluto silencio por razones diferentes, una vez que Kaede le indico en donde dormiría ella se dirigió a su habitación sin una palabra, cuando se aseguro de que la puerta estuviera correctamente cerrada se recargo contra su fría estructura y aspiro profundamente para librarse de ese agujero en el pecho que la estaba asfixiando sin resultados. Los escalofríos que en un principio trato de ocultar se desataron por todo su cuerpo, se dijo a si misma que todo estaría bien que no cambiaba en absoluto nada si Inuyasha se encontraba ahí, pero se sentía tan humillada al recordar como la había traicionado su cuerpo. Había fallado penosamente en esa prueba, lo peor de todo es que la carcomía la culpa al pensar en su prometido, el cual estaba esperándola en casa, a pesar de que ya había pasado todavía sentía la sensación del cuerpo de Inuyasha. Decidió que necesitaba llegar a la cama antes de perder por completo su dignidad y comenzar a llorar y hacer tonterías.

Su plan era lógico en su mente, pero como siempre que uno tiene un magnifico plan el cuerpo se decide ir en otra dirección así que no alcanzo a llegar a su cama cuando sus piernas fallaron, el dolor en su pecho era tan inmenso que solo alcanzo a abrazarse sus rodillas y ahogar sus lagrimas entre ellos. En ese momento se hizo una promesa solemne a ella misma "nunca, pero nunca dejaría que Inuyasha se le volviera a acercar"

Despertó en esa misma posición con el alma un poco mas liviana pero con una expresión horrible en su rostro, tuvo que usar todas sus dotes en el arte del maquillaje para poder simular esas ojeras, para cuando salió de la habitación se dio cuenta de que estaba totalmente sola, con el desayuno servido en la mesa, así que comió y lavo sus cubiertos, la pequeña cabaña era humilde, pero contenía todo lo que se requería, se veía cómoda y hogareña a la luz del sol a pesar de su simplicidad (claro no tenia horno de microondas, ni siquiera un baño pero no sabia por que el agua sabia mucho, mucho mejor) al ver la pequeña cabaña totalmente arreglada no supo que hacer, se había acostumbrado a su acelerado ritmo de vida en donde tenia una agenda y pendientes siempre así que se sintió holgazana y sin nada que hacer, paseo su mirada por toda la habitación, al momento de ver encima de la chimenea tuvo una excelente idea, lo siguiente que supo es que ya estaba a pleno campo abierto corriendo libremente y empuñando una espada curva, empezó con unos giros simples, patadas giratorias y splits en el aire, ya estaba comenzando a sudar cuando de la nada aparecieron unos hombres en proporciones sorprendentes, dos perfectos especimenes para un baile "exótico" de despedida de soltera se aparecieron delante de ella con una pose gallarda y magnifica, usaban algo parecido a taparrabos y le sonreían sospechosamente (normalmente hombres de ese calibre nunca la veían siquiera, lo cual le daba un mal presentimiento)

En otro lugar

­- Aome ¿quién eres en realidad? Acaso viniste a torturarme una vez más, ¿Por qué ahora? ¿Por qué desapareciste durante tanto tiempo? ¿Por qué no respondiste a mi llamado antes? – Inuyasha se encontraba descansando en lo alto de un árbol, estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no pudo escuchar las pisadas que se acercaban.

- Ya estas preparado para decirme que fue lo que te paso ayer – Miroku era el único que se podía acercar a Inuyasha de esa manera sin que su vida corriera peligro

- No se a lo que te refieres – Inuyasha dio un salto para poderse colocar a su altura, no cualquiera podría bajar 20 metros con la elegancia de un felino

- Mira si no se lo quisiste decir a Sango o Kaede lo comprendo, pero no tienes por que ocultarme las cosas a mi, ya que a diferencia de ellas yo se de tu pasado con Aome – Inuyasha se sobresalto al escuchar el nombre – si se cuanto te afecta el escucharlo, sin embargo tenemos que ponernos a pensar bien la situación, se que su rostro y nombre coinciden, pero se un poco lógico por favor, es imposible que un sueño se haga realidad de la nada, además recuerda que por dejarte llevar ya te confundiste una vez – sabia que era doloroso para Inuyasha el recordar a Kikyo pero no quería verlo nuevamente entusiasmado por el fantasma de una ilusión.

- Lo recuerdo perfectamente – entonces con los dientes entrecerrados dijo – muchas gracias pero me parece haber escuchado mal, ya que esa ocasión no solo yo fui el engañado, te recuerdo que como la mala influencia que eres me incitaste a que siguiera esa relación, por otra parte no encuentro otra explicación de tanta coincidencia

- Eso es lo que tenemos que averiguar, recuerda que tienes muchos enemigos Inuyasha, y que no debes de bajar la guardia

- Si, lo se, pero la existencia de "ella" siempre fue un secreto, el único que lo sabe además de mi eres tu – y por supuesto Kikyo pero eso no se lo diría

- Bueno, eso creíamos, ahora hay que asumir que posiblemente lo haya sabido alguien mas

- Entonces no crees que ella es….

- La verdad es que no se que creer, y la única manera que veo de aclarar un poco las cosas es hablar con Sango, y el que te negaras el día de ayer a ir al pueblo no nos ayudo mucho – la cara de Inuyasha se puso roja ante la mención de los sucesos pasados

- No es tan fácil – o por lo menos asumió Miroku que eso fue lo que dijo ya que Inuyasha bajo el rostro y lo dijo en apenas unos susurros.

- ¿A que demonios te refieres?, por supuesto que es facil, y habla bien por favor

- Ya te dije, no es tan fácil, yo….no – grito Inuyasha, aunque en las ultimas palabras volvió a bajar el tono.

- Tu no ¿que?

- No creo posible el que este cerca de ese lugar

- Vamos Inuyasha no seas inmaduro, tan solo necesitamos hablar con ellas para averiguar sus intenciones, no te pido que seas su amigo ni nada parecido, es mas solo hablaremos con Sango y Kaede

- No puedo

- ¿Por que no?

- Yo, yo pude sentirla – la expresión en el rostro de Inuyasha preocupo de sobremanera a Miroku

- ¿A que te refieres? – su voz entonces ya no era tan casual, se podía ver la preocupación reflejada en su rostro

- Cuando nos acercamos – Inuyasha paso ostentosamente saliva, parecía como si se estuviera obligando a hablar – pude sentir su presencia, era como si una ráfaga de calor se extendiera por todo mi ser y me abrazara, era la misma sensación que tuve antes de despertar en el suelo, antes de mi transformación anoche, era como si mi pactante se volviera loco…

- Anteriormente te he visto cambiar – de cualquier forma Miroku tembló ante el recuerdo – y en todas las ocasiones era por motivos distintos – era mentira, ya que en cada una de las ocasiones había un peligro extremo en los alrededores, y aunque Inuyasha cambiaba físicamente su interior siempre fue el mismo, en esta ocasión no hubo rastros de su conciencia en la criatura que estuvo ante el, esa era la razón del por que se petrifico en ese momento pero no queria admitir esto

- Nunca había sido como esta vez, era como si ella me llamara – Inuyasha se llevo las manos a su cabeza presionándola para intentar sacar respuestas mientras caminaba en círculos – la verdad es que me asusta como el infierno, y no se que sea capaz de hacer esta vez, ¿y si no vuelvo en si?, ¿y si lastimo a alguien?, ¡¡¡Demonios!!!, ni siquiera estaba lo suficientemente cerca y yo ya sentía que estaba perdiendo el control

Miroku tembló cuando comprendió sus palabras, Inuyasha no se refería al encuentro con Aome, si no mas tarde al llegar a las cercanías del pueblo este se negó a entrar y un buen enfrentamiento con Sango cuando le dijeron que no se quedarían con ellas - En ese caso fue una buena idea el no acercarnos, sin embargo eso no nos ayudara mucho a conseguir respuestas, dime Inuyasha, conoces a alguien a quien le podamos preguntar el que te esta sucediendo – no le gustaba nada la situación, dentro de poco se avecinaba el ataque de Naraku, así que necesitarían de toda la ayuda posible, y eso incluía la de Inuyasha, era preciso encontrar una solución inmediatamente

- La única persona que conozco es el amigo de mi padre, la pulga Mioga –odiaba preguntarle a él, no solo no era confiable su información, si no que la ultima vez no habían quedado en muy buenos términos, además iba a ser muy difícil el encontrarla, esa maldita pulga tenia la cualidad de nunca encontrarse cuando se le necesita

- Tienes una idea de donde podemos encontrarla – a problemas apremiantes soluciones rápidas, ese era siempre su lema

- Creo que podría seguir el olor, pero me tomara algo de tiempo – y mas si esta se encontrara en un nuevo alojamiento

- Pues será mejor que te apresures si es que queremos proteger a este pueblo antes de que el maldito de Naraku se recupere

Mientras tanto, en las afueras del pueblo

- Esteee, hola…- dijo Aome una vez que dejo de babear ante los hombres que tenia enfrente, ambos tenían el cabello oscuro, y ¡¡Oh por dios!! tenían solo un pequeñísimo taparrabo que no dejaba mucho a la imaginación, no tenían rastro alguno de pelo excepto por sus (vaya pero que hermosamente marcadas) piernas, todo su abdomen estaba cincelado (ni mandado a hacer) por 100% músculos como si los hubieran dibujado (con ese lavadero bien podría vivir sin lavadora) a pesar de no ser exageradamente voluminosos todos se marcaban, poseían una hermosa piel dorada, el que tenia los brazos cruzados tenia una beta de cabello blanco justo a la altura de su nariz, este levanto una arrogante ceja y sonrió de lado, al momento que la escucho

- Vaya, vaya, nunca pensé que podría ver con mis propios ojos una linda hechicera, es un honor que te hayas presentado frente a nosotros justo en este momento – Aome se tuvo que concentrar mucho para entenderles ya que su fuerte asentó y ronroneo entre palabra y palabra le hacían una tarea muy difícil el entenderles

- Ja, estee, me gustaría quedarme a conversar pero mis amigos me esperan así que con su permiso – Aome retrocedía sin quitarles la vista de encima (ok, ok, aunque hubiera podido la verdad es que estaba disfrutando el panorama)

- Pequeña, sabes que no podemos permitir que te alejes y menos con esa débil escusa– una poderosa voz se dejo escuchar a sus espaldas lo cual hizo que se maldijera internamente debido a su estupidez (ja como si no hubiera tenido suficiente el día de ayer) y se paralizo cuando sintió que chocaba contra un torso duro, nop durisisisimo lo cual provoco una corriente eléctrica le cruzo por toda la espina dorsal cuando Sr. Durísimo le puso los brazos sobre los hombros - ¿verdad?

- Era bueno intentarlo – suspiro simulando el mayor desinterés posible aunque a decir verdad le costaba pasar saliva, estaba tan concentrada en su jueguito que no se dio cuenta que la rodeaban, se pregunto cuantos mas estarían escondidos en los alrededores, de momento el que le preocupaba muchísimo era el que justamente la tenia sujetada por los hombros ya que tenia un mal presentimiento acerca de Mr. Duro – bueno chica, ya estamos aquí, la pregunta es que demonios vamos a hacer, no podemos esperar a que nuevamente nos salven por que eso seria como admitir que mis bonitas piruetas en el aire no sirven para nada, la pregunta es si vamos a tener la sangre fría como para encajarle le acero en la barrigota (la cual no existía por su puesto) – en ese momento apretó el agarre de la empuñadura de su espada - y salir de aquí, bueno claro que hubiera sido mas fácil enterrársela a un monstruo pero, que podemos hacer, dios ¿y si son amigos de Sango?- chicos, no creo que esto le guste a Sango, se enojara mucho con ustedes si me molestan

- Difícilmente ya que no conocemos a nadie con ese nombre – dijo el chico que había permanecido callado, tenia un semblante que demostraba mas diversión que amenaza

-¿Tal vez sea otra linda hechicera?– pregunto el chico con la beta blanca en el cabello tenia una sonrisa juguetona que seguramente tenia a mas de una babeando – si es así, me gustaría reclamarla ya que esta seguro que se queda con el jefe ¿no lo crees Ginta?

- Tal vez, pero si es así yo también iría por ella Hakkaku – Ginta sonreía ante la perspectiva de pelear con su amigo, a pesar de la fuerte atracción que sentían en este momento nada se podía hacer si el jefe reclamaba a esa chica para el mismo, y el hecho de que la estuviera tomando tan posesivamente y enseñando sus colmillos a los dos seguro era señal de jugarse el cuello, y nadie quería desatar su furia.

- Ok, no son amigos de Sango, ni la conocen, entonces tal vez sean chicos del pueblo – no sabia si suspirar de alivio o no ante la afirmación de no conocer a Sango, lo único que sabía es que tenia que hacer el mayor tiempo posible, en lo que se armaba del suficiente coraje para salir del aprieto

- Es muy extraño que alguien haga tantas preguntas – Ginta ladeaba su cabeza y se dirigía a Hakkaku, por lo visto Mr. Duro no hablaba mucho pero se empezaba a sentir incomoda ya que al parecer la empuñadura de su espada (por que solamente "eso" podría estar tan duro) se le enterraba en la espalda

- Somos la manada del este pequeña, y si no te importa me gustaría irme de aquí antes de que alguien mas venga para tratar de reclamarte – Vaya al parecer Mr. Duro hablaba nuevamente, aunque no le gusto nada lo que su voz le hacia a sus rodillas, por otra parte Mr. Duro podía detectar a ciertas criaturas inferiores en los alrededores, probablemente la mayoría ya había detectado la presencia de la hechicera pero gracias a su aura no se acercaban, sin embargo la fragancia que ella despedía era tan intensa que no dudaba que algún ingenuo tratara de llegar hasta aquí, y seria peor aun si tuviera que enfrentar a otro hibrido, ya que se quería ahorrar la mayor cantidad de energía para la ceremonia, una sonrisa se extendió por su rostro al recordar que solo en dos días habría luna llena, seria un verdadero infierno ese tiempo, pero solo pocos tenían el privilegio de encontrar una linda hechicera y ya que en todos sus 300 años no había visto a ninguna no le creía mucho problema el esperar un poco mas

- ¿Ma..man..manada? – bueno, eran demasiado bellos para ser verdad, tal vez eran de los que se transformaban o algo así, había leído montones de novelas románticas de las cuales no se quería ni acordar (ya que todos esos escenarios eróticos no hacían mas que moverles las malditas hormonas que controlaban esa parte del cerebro que sonaba como una niña de 13 años en plena pubertad, y ciertamente no era conveniente tener pensamientos de ese tipo y menos cuando estas frente a frente con criaturas de ese calibre)

- Parece que impresionaste a la chica Koga, es una verdadera lindura cuando se sonroja de esa manera – este comentario provoco que apareciera automáticamente una venita en la cabeza de Koga, pero sonrió al darse cuenta que no llevaba ni dos minutos con la moza entre sus brazos y ya se sentía posesivo con ella, sip, serian dos días de infierno

- Por esta vez te perdonare esos estúpidos comentarios ya que da la casualidad de que mi humor esta genial por el resultado de esta caza – originalmente venían a cazar algunos humanos y ovejas para la cena, sin embargo esto sobrepasaba sus expectativas por much, ya después mandaría a otra expedición para la búsqueda del alimento y gracias a los comentarios de la hechicera podía deducir no solo la posibilidad de haber otra hechicera, si no que en las cercanías existía una comunidad de deliciosos humanos - Vámonos – con un movimiento fluido Koga coloco una de sus manos detrás de las rodillas de Aome para tomarla en brazos

- Eyyy – pero perdió la voz al momento de poder ver su cara, sus ojos azules parecían de ensueño, el cabello se movía fluidamente con el aire a pesar de tenerlo sujeto, y esos pequeños mechones sobre la cara distraían toda su atención, tenia un perfil fuerte, y una tonalidad tostada por el sol (justo lo que le hubiera recetado su doctorada amiga Yuka) tan impactante fue la primera impresión que no se había dado cuenta de que corrían a una velocidad que ni en auto había experimentado (era una aburrida seguidora de las leyes de limites de velocidad) así que cuando fue conciente de que no era normal que los árboles parecieran borrones verdes solo pudo fue aferrarse fuertemente a el, pero al darse cuenta que el muy maldito estaba sonriendo pataleo y forcejeo para que la soltara – bájame animal, eyyy no me veas a mi IDIOTA, el camino, ¡¡¡EL CAMINO!!!, árbol, ¡¡¡ARBOLLLLL!!! – pero este ni sudo cuando brinco como veinte metros por encima de su posición y siguió corriendo entre las copas de los árboles, desgraciadamente el estomago de Aome no bajo junto con su cuerpo y al momento de caer perdió toda la energía en sus extremidades, cada vez que ella intentaba forcejear o algo el muy bastardo repetía la operación. Lo único que pudo hacer para evitar el mareo es ocultar la cabeza en su pecho y tratar de imaginar que la brisa era casual y no era producida por la velocidad, el tiempo dejo de perder importancia.

Mientras tanto Inuyasha trataba de buscar un rastro en el aire que lo guiara hacia su nueva búsqueda

- ¡¡Miroku, Inuyasha vengan rápido!! – el timbre histérico en la voz de Sango puso en alerta a Miroku, el cual esperaba en la base del árbol donde Inuyasha se acababa de subir.

- ¿Qué sucede Sango? – Miroku volteo a verla, parecía que había estado corriendo todo el camino en su búsqueda (calculaba encontrarse a 20 o 30 km del pueblo)

- Tienen que ayudarme a encontrarla, no esta…. ¡¡NO ESTA!! – Sango estaba histérica, gritaba a pesar de tener a Miroku enfrente, pero por su estado dudaba que fuera conciente de este hecho

- Tranquilízate – le decía Miroku sin ningún resultado

- ¿Cómo quieres que me tranquilice? He buscado por todo el pueblo, al principio creí ¡ Oh dios que tonta fui!, y luego Kaede los detecto, ¡¡Dios mió!! ¿Como se me ocurrió dejarla sola?, pero es que solo me fui por unos momentos, pero ¿en que demonios estaba pensando? – las palabras salían tan rápido que no tenían sentido, Miroku tuvo que sujetarla de los brazos para tranquilizarla (y zarandearla un poco), para esos momentos Inuyasha ya había bajado de la copa del árbol con el fin de tratar de comprender un poco mejor la situación, al principio creyó que solo había escuchado la conversación por pedazos y que por eso no le seguía el hilo, sin embargo cuando bajo se dio cuenta que todo estaba tan sin sentido como desde un principio

- Cálmate Sango, no te entiendo nada, tienes que respirar – Sango trataba de tranquilizarse lo mas posible, a pesar de que su respiración se regulaba poco a poco ella seguía temblando – dime pequeña, ¿Qué ha sucedido?

- Falle –al ver que estaba a punto de derrumbarse Miroku la abrazo, Sango se aferraba con todas sus fuerzas a el mientras explicaba la situación – falle Miroku, les falle a todos

- No es verdad pequeña, todos siempre han contado contigo, yo cuento contigo – no entendía que le sucedía, nunca había visto a Sango en ese estado, ni siquiera cuando su familia fue masacrada

- Todas nuestras esperanzas se han ido por mi culpa, soy una idiota UNA VERDADERA IDIOTA

- No me gusta escucharte decir eso de ti misma – Miroku la separo de el, pero seguía aforrándola de los brazos – ahora mismo te vas a retractar de lo que dijiste y me contaras lo que crees haber hecho – la actitud de Miroku logro que Sango se controlara lo suficiente

- Yo – su mirada cambio, y se soltó de su abrazo – gracias Miroku – entonces se separo lo suficiente para verlos a ambos – chicos, algo realmente malo ha pasado, Kaede y yo nos levantamos temprano para ponernos al día con la situación

- Pero por que tendrían que ponerse al día – preguntaba Inuyasha, por lo que sabían ellas nunca se alejaban, ni siquiera en sus entrenamientos, debido a la barrera de protección que se mantiene gracias al poder de Kaede

- Nosotros estuvimos entrenando – Sango se veía renuente a entrar en detalles ya que Miroku la reprendería fuertemente en cuanto se enterara que habían utilizado un hechizo prohibido para alterar el tiempo y el espacio

- Inuyasha no interrumpas, Sango te estas desviando del tema – aunque tenia un mal presentimiento, suponía que eso no era el motivo por el que se haya alterado tanto

- Es importante, tu conoces bien el lugar donde entrenan, por lo que se aunque estén ahí ellas pueden mantener contacto mental con los hechiceros, además, desde que llegamos les quise preguntar sobre eso, ya que hace dos o tres semanas pude detectar alteraciones en la barrera, que aunque no fueron definitivas pudieron ser muy peligrosas – decía Inuyasha con el gesto preocupado, conociendo el poder que tenia Naraku y su sequito seguramente estos las pudieron detectar también y si encontraban la mas remota debilidad era seguro que atacarían el pueblo ya que este había sido desde hace mas de un año un refugio para todas las personas que todavía tenían el valor de hacerle frente

- Bueno eso es un buen punto, yo también lo detecte - sabia que se estaban desviando, pero ahora que habían tocado el tema era su oportunidad para averiguar lo más posible, ya que si las fuerzas de Kaede menguaban tendría que ser un participe activo en la barrera (aunque probablemente esto lo dejaría fuera de combate por un tiempo)

- Yo, bueno es que…- maldito Inuyasha, por que no lo dejo correr, tenias que abrir la bocota justo en este momento – Sango se debatía entre decirles la verdad, sin embargo al ver que el tiempo estaba corriendo en su contra se resigno a contarles una versión rápida de los hechos así que con un suspiro resignado – si tan solo no hubieran sido tan cabezotas y se hubieran quedado anoche, entonces yo hubiera podido explicarles esto con mas tranquilidad -– utilizamos el hechizo de invocación para traer a Aome o mas bien dicho traer a la hechicera según el libro que acababan de encontrar y las predicciones de Kaede

- ¡¡UN HECHIZO DE INVOCACION!! ¡¡¿¿ESTAS LOCA??!!, ERES AUN MUY JOVEN E INEXPERTA PARA HACER ESO, PUDISTE HABER MUERTO, PUDIERON HABER INVOCADO DEMONIOS QUE NISIQUIERA TE PUEDES IMAGINAR, ERES UNA TONTA, AHORA QUE PUEDA HABLAR CON KAEDE ME VA A ESCUCHAR ELLA TAMBIEN – el rostro de Miroku se tiño de morado, gritaba sin ton ni son mientras que Sango solo cerraba los ojos y recibía los regaños, bueno por lo menos no se lo tomo tan mal, solo esperaba que se lo tomara igual de bien en lo siguiente -

- Miroku cálmate, por lo visto todavía no termina de hablar – a pesar de que el también estaba muy molesto por esa tontería, quería saber mas del asunto – así que Aome es la hechicera del libro de la muerte, me pregunto si ella es conciente de que viene de otra dimensión, pero si es así entonces ¿Cómo es posible que la haya visto en sueños?, ¿será la misma?, ¿me conocerá o solo yo la pude ver? ­– las preguntas torturaban a Inuyasha, era su necesidad de respuestas lo que lo mantenía ecuánime (aunque le faltaba muy poco para gritarle a Sango de la misma manera que Miroku lo hacia ya que ella era una amiga muy preciada para el)

- Si, tranquilo – Miroku cerro sus puños con tanta fuerza que sus nudillos estaban completamente blanco, pero es que no podía evitar ponerse en ese estado cada vez que Sango corría riesgos innecesarios con tal de proteger a lo que ella denominaba su nueva "familia" – mas vale que continúes mientras puedo contenerme – le decía a Sango, aunque claramente se vio que cerro la boca a fuerzas para tratar de detener sus gritos

- Yo, bueno, al principio no fue tan bien el entrenamiento con Aome y después de varios problemillas nos dimos cuenta de que no tendríamos el tiempo suficiente para entrenar – en este punto los ojos ya no solo de Miroku, si no también de Inuyasha se comenzaban a salir de sus orbitas anticipando sus palabras – así que bueno decidimos usar un hechizo temporizador – esta vez los dos gritaron una seria de palabrotas dignas de dos marineros criados en los barrios mas bajos, se puso roja ante la mención de algunas cuantas, pero después de 5 minutos de protestas decidió que ya era mas que suficiente – ALTOOOO, NECESITO QUE ESCUCHEN YA LO MAS IMPORTANTE, YA QUE ESTAMOS PERDIENDO EL TIEMPO AQUÍ MIENTRAS QUE MI AMIGA ESTA QUIEN SABE DONDE EN COMPAÑÍA DE NO SOLO DOS PACTANTES, SI NO DE UN HIBRIDO – como por arte de magia los dos se callaron con los rostros claramente crispados por la furia

- QUE – Inuyasha estaba tomando respiraciones para controlarse mientras hablaba – ES – respiración - LO QUE – respiración - ESTAS TRATANDO DE DECIR

- Aome ha sido secuestrada, mientras Kaede y yo salíamos, al principio no nos preocupamos ya que vimos la cabaña en perfecto orden, sin embargo el tiempo corría y nadie en el pueblo la conocía así que comencé a preocuparme, Kaede fue la primera que se dio cuenta de que la espada de mi padre no estaba en su lugar, con ayuda de uno de los chicos pudimos seguirle el rastro gracias a su aroma, pero cuando llegamos al lugar detectaron la esencia de tres machos, al parecer dos pactantes y un hibrido, a partir de ahí el rastro se pierde – la mirada de Inuyasha se torno roja, y sus marcas púrpuras ya aparecían en su rostro

- Me estas diciendo que has perdido a mi compañera – la sangre se le congelo al escuchar la amenaza en la voz de Inuyasha, sabia de esas transformaciones por Miroku, aunque nunca había presenciado ninguna antes de anoche, la verdad sea dicha, si no lo conociera de años ella pensaría que estaba ante el mismísimo emisario de su muerte

- Inuyasha, cálmate – Miroku hablaba con cautela y en apariencia controlado, a pesar que esta transformación era en apariencia igual que las anteriores y que podía sentir la esencia de Inuyasha, cuando estaba en ese estado no podía bajar la guardia, así que puso a Sango a sus espaldas – tendremos que dejar la búsqueda de Mioga para después, por lo pronto quisiera que Sango nos mostrara el camino que tomaron esos sujetos

- Tu puedes regresar con….ella – Sango tembló a espaldas de Miroku – yo por mi parte le seguiré la pista a esos infelices, ya que si le tocan un solo pelo me encargare de que deseen la muerte – las garras de Inuyasha destellaron al incrementar su tamaño momentos antes de que se desvaneciera

- Vaya, esto si va a ser un problema – decía Miroku mirando al cielo mientras que las piernas de Sango fallaban para dejarla caer en el piso

Mientras tanto en una cueva al este de ahí……

Aome no se dio cuenta de en que punto pararon hasta que Koga acerco su rostro a su oído y susurro

- Llegamos pequeña – Aome tenia agarrotados los músculos debido a su agarre (seguro le dejaría moretones pero se lo merecía el muy maldito), por su parte Koga se sentía perfectamente bien con ella en brazos, pero le apetecía ver su rostro ya que sus amigos lo estuvieron calando con comentarios realmente molestos acerca de su belleza, y si iban a vivir una eternidad juntos tenia que verla por lo menos – se que estas despierta así que por que no echas un vistazo a tu nuevo hogar – su respiración irregular al igual que su reacción le indicaban que estaba un poco asustada, entendía muy bien esta reacción en sus contrincantes y demás integrantes de la manada debido a su posición de alfa, pero no quería que ella le temiera

- No quiero – sabia que era infantil pero no quería enfrentarse a ese hombre otra vez, y ahora que lo pensaba ella debió de haber abierto los ojos para poder saber el camino de regreso, ahora seria una pesadez averiguarlo, bueno como no confiaba en su buen sentido de la dirección se imagino que tendría que ser creativa al tratar de invocar un radar o algo así como un GPS como el que utilizaban en dragón ball para buscar las esferas, solo que se preguntaba si tendría la suerte de poderlo hacer lo suficientemente especifico para que le indicara por lo menos la ubicación de la caballa de Kaede.

- Vamos pequeña, no seas caprichosa – le sorprendía la paciencia con la que estaba llevando el asunto, por lo general el daba las ordenes y estas se cumplían

- ¿Que parte no entendiste?, dije que no – apretó mas su rostro pero cuando este acerco su nariz a su cuello y sintió su aliento rozar su oído ella de inmediato se soltó, no le gustaban nada la sensación que eso producía, desgraciadamente lo agarro con la guardia baja de tal manera que no la pudo sostener cuando esta cayo de bruces al suelo rocoso, le dolió bastante la caída así que se dedico a sobarse el trasero mientras este reía a carcajadas – no te rías imbecil, ahora voy a estar adolorida por tu culpa.

- Que mas quisiera pequeña, pero no lo puedo evitar con tu linda expresión – le estiro su mano para tratar de ayudarla pero esta solo la tomo de la mano para poner un pie en su estomago para conseguir aventarlo de cabeza, desgraciadamente antes de caer de cabeza este estiro su mano y se impulso hacia atrás para poder caer con sus dos pies – así que a mi linda prometida le gustan los juegos rudos – su sonrisa se extendió por todo su rostro pensando en las posibilidades

- Ayyy, cállate presumido – se levanto con la mayor dignidad posible – eres un idiota, y será mejor que me vayas indicando la salida antes de que me moleste en serio – Aome le disparo una mirada llena de reproche sin embargo al toparse con su mirada su estomago dio un vuelco, si se enfrascaba en una lucha de miradas perdería patéticamente por lo cual opto por la salida segura y desvió la mirada, entonces cayo en cuenta que estaba en lo que parecía el fondo de una cueva bastante amplia, todas las paredes eran de una roca simple incluso el piso y la única fuente de luz (y calor) era una fogata en la esquina derecha, al fondo se alcanzaba a ver una pila de al parecer diversas pieles se pregunto por que el idiota (antes conocido como Mr. duro) no había dicho una palabra, al comprobar de reojo a su anfitrión se dio cuenta de que este la había estado observando durante todo su escrutinio lo que la hizo sonrojarse, decidió que ya que este no daba señales de vida y por lo visto no la tomaba en serio seria mejor salir por sus propios pies antes de que Sango comenzara a preguntarse donde demonios se había metido y preocuparla innecesariamente

- O no pequeña, ¿a donde crees que vas? esto a penas comienza – entonces alcanzándola trato de tomarla por la cintura, pero esta dio un giro antes de que la agarrara, le lanzo una mirada llena de incredulidad, intento tomarle su mano derecha, entonces lanzándole una mirada de reproche la retiro y alejo su agarre con un golpe de su mano derecha lo cual lo irrito de sobremanera – lo que sea que este jugando termínalo

- Ja, ¿Quién te dijo que estaba jugando? – Aome decidió que ya era el momento de retirarse, no supo cuanto tiempo paso entrenando y aun más le aterraba pensar cuanto se había alejado de la aldea, no necesitaba ser adivino para hacerse a la idea de que probablemente caminaría mucho pero por sobre todo le preocupaba la idea de acampar en un lugar desconocido - tengo que regresar a casa ya sea que cuente con tu ayuda o no

- Creo que todavía estas confundida pequeña, desde ahora "ESTE ES TU HOGAR" – Koga suponía que el golpe que se había dado no había llegado hasta su cabeza, pero ahora tendría que replantearse nuevamente esa posibilidad

- Mira, no estoy de humor como para jugar aquí, tengo que regresar rápido antes de que se preocupen y me armen toda una escena – conocía el carácter de Kaede a la perfección y seguro que Sango le hacia segunda en la letanía y todo por unos perfectos idiotas, pero reconoció que ella tuvo la culpa al contemplarlos como tonta en lugar de hacer algo inteligente como correr, pero bueno, decidió dejar de lamentarse y mejor ponerse en marcha

- Tú no vas a ninguna parte, tu me perteneces y no vas a poner fuera de esta cueva ni un solo pie antes de luna llena – fácilmente Koga se posiciono frente a ella cerrándole el paso

- Pero ¿de cual fumaste? – Aome lo vio con incredulidad ya que a sus ojos el pareció materializarse frente a ella mas que haberse movido – si no la controlas no la consumas idiota, y mas vale que salgas de mi camino o si no…-esperaba que esa frase y la mirada amenazante que le dirigía (mas bien, parecía amenazar a su nariz ya que temía volver a desconcentrarse si quedaba atrapada en su intensa mirada) lo hiciera retroceder, aunque conociendo su suerte….

- No se a que te refieres con eso, pero supongo que no es un halago, de cualquier forma no saldrás de aquí hasta que te lo ordene – el se cruzo de brazos con una expresión escalofriante, afortunadamente Aome solo pudo notar el crispar de su mandíbula ya que seguía concentrada en su nariz

- Mierda, ahora tendría que poner en marcha el plan B ya que la intimidación no parecía funcionar - Ja, mírame entonces – al caminar a su lado este le cerro el paso con su brazo, le dirigió una mirada exasperada y luego se agacho para pasar por debajo, Koga estaba atónito ante su desafió, pero eso no impidió que la tomara al vilo y la dejara caer en su hombro con mas fuerza de la necesaria, haciendo que el aire se escapara de sus pulmones debido al golpe, cuando se dio cuenta que el retrocedió con ella en brazos (y recupero el aliento) se puso a patalear como niña chiquita (el muy maldito ni se inmuto) al llegar justo al lado de las pieles este la tomo debajo de los brazos, agarrándola por encima de su cintura con los brazos totalmente estirados, al ver su mirada llena de ira y sus mejillas encendidas no pudo evitar sonreír, la cargaba como si no pesara mas que un niño pequeño y la acerco a su rostro dejándola aturdida por un momento cuando sus alientos se cruzaran. Al mirar a Aome no pudo evitar que se escapara una sonrisa picara, esta al darse cuenta transformo su mirada de aturdimiento a una completamente decidida, sorprendentemente ella retrocedió su cabeza y le asesto un cabezazo tan fuerte que la dejo viendo estrellitas se tomo su cabeza entre sus manos tratando de conseguir que el mundo dejara de girar a su alrededor, se pregunto como era posible que Jackie Chan lo hiciera parecer tan fácil, la sarta de palabrotas que surgieron de la boca de Koga la hizo voltear a verlo, el sangraba por la nariz y tenia los ojos cerrados con pequeñas gotas de agua (llorón) bajo sus parpados sacudiendo su cabeza de un lado a otro para tratar de recuperar el control logrando sarandear un poco el cuerpo de Aome, opto por apretar su agarre para que esta no cayera, al tener los ojos cerrados no pudo notar que ella ya tomaba impulso para realizar la bien conocida (y famosa) patada en los testículos (la cual hubiera sido 100 veces mas efectiva si hubiera traído sus botas de excursionismo), al parecer esto funciono a la perfección ya que la dejo caer entre las pieles mientras este se dejaba caer de rodillas soltando una nueva dosis de palabrotas aun mas subidas de tono, todavía un poco mareada esta se puso de pie y corrió a la salida a todo lo que daban sus pies.

Alcanzo su destino en pocos minutos pero se quedo de una pieza al ver que estaban en la cima de una montaña muy, pero muy alta, y que a lo lejos en la base se alcanzaba a divisar una comunidad que llevaba un atuendo parecido al de Koga (o sea todos con taparrabos, solo que las mujeres traían además un top de piel, todos eran excepcionalmente guapos, lo único que los diferencia entre unos y otros era el tipo de cabello y color, pero en esencia todos parecían salidos de una revista de modelaje, se empezaba a preguntar como demonios iba a salir de ahí sin que nadie se diera cuenta, gruño ante el pensamiento de rodear toda la maldita montaña para pasar desapercibida pero todo dejo de perder importancia al momento que unos brazos de acero la agarraron de la cintura y un gruñido de alguien presumiblemente muy peligroso se dejo escuchar

- Ahora tendrás que acariciar y besar todo lo que has golpeado hasta que decida perdonarte – uyyyy, la amenaza le hizo las rodillas de gelatina, si no hubiera sido por su agarre no se hubiera tenido que preocupar por el descenso ya que hubiera rodado todo el camino hacia abajo, Koga tomo su rostro y lo giro con fuerza descargando un beso rudo, destinado a castigarla por su antigua falta, pudo percibir el gusto de la sangre producida por su golpe en ese beso, el la introdujo nuevamente a la cueva, al momento en que iba a protestar el aprovecho para empujar su lengua entre sus labios, ella intento sacarla con la propia mientras seguía pataleando sin ningún resultado, su pelea continuo hasta que se situaron nuevamente en el fondo de la cueva, entonces la soltó, le dirigió una mirada llena de ira, deseo y promesas que no deseaba ni imaginarse – eres la personita mas irritable que me he topado en toda mi existencia, y tendrás que pagar de una u otra manera la ofensa

- Pues tu no eres don perfecto – aunque se acercaba mucho pensó para si poniendo las manos en jarras – además todo te lo buscaste tu solito, te dije que si no me dejabas ir me ibas a hacer enojar bastante, además deja de fruncirme el ceño de una vez por todas que no me asustas pedazo de neandertal

- ¡¡Pero que demonios!! Nunca me había topado con una niña tan insolente – no sabia si enojarse o ponerla en sus rodilla para darle unas merecidas nalgadas, aunque dudaba que se detuviera ahí si es que tocaba su lindo trasero

- Pues esta niña insolente te va a patear tu lindo trasero – ¡¡Dios mió!!, por favor dime que no le dije que tenia un lindo trasero por fissss – se moría de la vergüenza el solo pensarlo pero un leve tinte rojo en las mejillas de Koga le confirmo que su bocota era mas rápida que su mente

- Bueno, decir esa clase de cosas no va a hacer que te perdone – aunque se hincho cual pavo real con la idea, estaba pagado de si mismo cuando de repente le surgió una divertida idea – así que si tu "puedes pegarme" inténtalo, pero yo por mi parte te castigare por tus actos – Aome tenia un mal presentimiento de todo y mientras estaba ideando en su mente un plan para salir de ahí, Koga se lanzo a una velocidad impresionante hacia ella, y con el pulso cual cirujano le hizo un corte vertical en su falda, el corte comenzaba aproximadamente unos 5 cm. debajo de la cintura.

Pero quien te crees que eres pervertido – se puso en guardia cuando el ya se dirigía hacia ella nuevamente, era malditamente rápido por lo cual se le hizo fácil el siguiente corte, dejando a sus piernas totalmente a la vista al momento que se movía (debido a el vuelo de la falda si se mantenía quietecita esta la cubría lo suficiente cosa que el muy maldito iba a evitar por todos los medios) – suficiente Aome bueno, al carajo, ahora vera de lo que soy capaz – ella se dirigió a el con una patada giratoria, que dio al aire, al momento que pudo poner su pie en el suelo utilizo el otro para una patada en el abdomen que asesto perfectamente pero sin el efecto que ella quisiera ya que para él parecía una simple caricia, en el siguiente movimiento utilizo la parte trasera de su rodilla para atrapar su cuello y jalarlo al suelo, una vez ahí esta se dio cuenta de que había cometido una equivocación ya que le dio una perfecta vista al muy pervertido de su ropa interior, se quito rápidamente y le dio una patada en el costado mientras que este seguía riendo se dio cuenta que sus golpes no eran lo suficientemente fuertes para dañarlo (nuevamente añoro sus botas con unos perfectos casquillos en la punta)por su parte Koga aprovechaba cualquier momento para desgarrar su ropa o peor a un (o mejor dependiendo del punto de vista) manosear cualquier parte que pudiera alcanzar, esto la tenia realmente frustrada pero como seguía sin tener el suficiente estomago para utilizar una espada solo se puso en guardia ante sus movimientos

- ¿Qué pasa pequeña? Creí que me ibas a dar mi merecido – nunca se había topado con una chica que le inflamara todos los sentidos, su olor lo estimulaba hasta el punto de la locura, si hubiera sido un hibrido cualquiera entonces hubiera perdido el control desde el momento en que la vio y hubiera perdido toda posibilidad de hacerla su compañera de por vida, gracias a su edad y conocimiento esto no sucedió, pero dicho conocimiento también lo había privado de muchas cosas, razón por la cual era el único macho alfa que no se había apareado con su compañera, pero dudaba que tuviera los mismos problemas con esta.

- Pero que persona mas petulante si no fuera tan civilizada para desgarrarte las tripas no estaría en este aprieto, pero eso no evita que patee tu egocéntrico trasero – ante esto ultimo se le ilumino el rostro al cruzar una idea por su mente, de pronto en sus dos manos aparecieron dos tubos metálicos exactamente iguales a los que utilizaba la protagonista de residen evil en su película – bueno si ella le pudo dar su merecido a ese mendigo génesis (seguía sin superar la perdida del control de su PS1 debido que este terminaba por los aires a causa de las malditas apariciones inesperadas de este personaje, mas aun todavía podía escuchar la risa de su hermano cuando esta gritaba) yo podre emplear estas (no estaba muy bien entrenada, pero gracias al entrenamiento con la espada y las muchas repeticiones de la película se creía preparada para el asunto, además por lo que le dijeron esas preciosuras podían romper cualquier hueso si las sabias empuñar bien) así que muy bien cuerpo, si me ayudas esta vez, prometo materializarte un rico pie de limón frio con su frappuchino y mucha crema batida – al parecer funciono el soborno por que su cuerpo reacciono por arte de magia, se acerco a Koga con movimientos giratorios empuñando sus armas, estas golpeaban en puntos críticos y evitaban que este se acercara a ella, de pronto Koga salto encima de ella para llegar a su espalda pero ella sin dejar de ver al frente le asesto una patada hacia atrás en el estomago mandándolo a volar unos 3 metros

- Vaya, vaya, la pequeña saca sus uñas, pero a ver que puedes hacer con esto – el no pensaba llevar la pelea tan en serio, de hecho no era muy dado a golpear y someter a su pareja, pero ahora que lo pensaba era realmente genial, el la quería salvaje, tierna, romántica, es mas se dio cuenta de que lo único que quería es a ella, y la conseguiría, estaba gastando mas energía de la que quería emplear pero una vez que la sometiera el la castigaría de una manera lenta, muy muy lenta. Con esta idea en mente el giro hasta transformarse en un pequeño torbellino, Aome solo lo pudo ver con la boca abierta (debido a que hasta un tonto se podía dar cuenta que no se le podía acercar al maldito doble del demonio de tasmania) mientras se dirigía a ella

- Eres un tramposo, no se vale eso – se podía escuchar una risa proveniente del corazón del torbellino, ella no sabia que hacer, lo único que pudo pensar es lanzar uno de sus instrumentos al suelo y rogar a dios que funcionara, alguien al parecer estaba cuidándola por que el tubo consiguió enredarse entre sus piernas, haciéndolo caer de bruces, cuando Aome se dio cuenta de que no se movía tuvo que emplear todo su autocontrol para no burlarse de el o de mínimo darle otra patada (la verdad le quería caer con el codo tipo lucha libre) así que antes de que la tentara lo suficiente la idea ella corrió hacia la salida de la madriguera

- Este es el momento – se dijo así misma, al salir se paro en el umbral de la cueva considerando el plan para de lucha y calculando las probabilidades de victoria (todas estaban en contra así que dejo los números a un lado), eran alrededor de 50, y que dios la librara ya que si apenas pudo con uno y eso con la suerte de su lado, no sabia como iba a poder librarse de tantos mas, en eso estaba cuando el chillido de un pequeño niño la saco de sus pensamientos, al voltear vio como esos bárbaros estaban a punto de partir en pedacitos a un pequeño niño que no podría tener mas de 4 o 5 años pelirrojo, o por lo menos eso quería creer ya que al parecer lo estaban sosteniendo por lo que desde ahí parecía una cola muy peludita, así que mando al demonio sus temores y empuño bien sus armas para arrojarse por el acantilado (ya después ella pensaría en el aterrizaje) en eso estaba cuando sintió que unas manos la abrazaban por detrás (no les parece cansado que pase una y otra vez), una sujetaba su cintura y la otra sujetaba un maldito seno (ok, ok, ya estaba cambiando la situación pero por que demonios no podía cambiar en su favor) – pero que dem… - su furia e indignación llego a un punto de no conocerse así misma, allá abajo estaban a punto de masacrar a ese niño en lo que a este pervertido se le ocurrían sandeces, con esto en mente le soltó un codazo en el estomago para luego alejarlo con una patada giratoria, pero este se agacho y la tomo por la pierna haciéndole perder el equilibrio, pero el chillido de la pequeña criatura le hizo tratar de apresurarse a levantarse, para su desgracia Koga se había recuperado mas rápido que ella, con un ágil movimiento se puso sobre de ella sujetándole las muñecas, ella se retorcía en su agarre y al ver que tenia la intención de utilizar sus efectivas y dolorosas técnicas pasadas (o sea cabezazo a la Jackie Chan) sujeto rápidamente sus manos por encima de su cabeza juntándolas lo suficiente para poder tomarlas con una de las suyas, mientras que la mano libre la utilizo para inmovilizar su rostro, la beso lenta y tranquilamente, pero la muy sádica le mordió el labio inferior hasta hacérselo sangrar

- Pero Demonios te ocurre mujer, ¿Qué te gusta la sangre?– no podía definir si estaba enojado, muy enojado o endiabladamente colérico por la renuencia de su mujer, en un principio pensaba que serian muy placenteros los dos días siguientes, acostumbrándola a su toque mientras que con la luna llena se acoplarían, era mucho pedir ¿no verdad?, ahora podía ver que seria un maldito infierno y veía la posibilidad de pedir unas correas ya que no estaba adverso a sujetarla de la cama y no dejarla salir de ahí (aunque esto parecería mas una tortura para el que para ella ya que no sabia si podría resistir viéndola en una clara invitación postrada en la cama)

- Suéltame en este mismo momento maldito idiota, que no vez que llegare tarde – mientras oyera chillar al pequeño había una esperanza, si tan solo pudiera quitarse a este asno de encima – colérica subió su pierna y se impulso a un lado para quedar ella encima

- Bueno siempre me ha gustado llevar la posición dominante, pero creo que esta no me desagrada del todo – le dijo, Aome se puso completamente roja al percibir que se había sentado justo a la altura de su ingle, agradeció a todos los cielos la ropa que los separaba ya que una lenta sonrisa se deslizo por la cara de Mr. Duro al demostrarle cuanto le había alegrado a su "amigo" la nueva posición. Al tratar de salir de encima de este tipo se dio cuenta de que el seguía sujetando sus muñecas, opto por darle una patada en el estomago, pero el se giro llevándosela consigo – pequeña por que te resistes, podríamos estar gozando de lo lindo si tan solo no te pusieran tan arisca

- Mira, para que te enteres no eres el centro del universo, y me voy a enojar muchísimo si no consigo salvar a ese pequeño a causa de ti – con eso un destello de sus ojos hizo que girara en su entorno una estela de fuego, obligando a Koga a soltarla, en ese momento se lanzo de cabeza hacia la montaña (una mala idea ya que la improvisación nunca había sido su fuerte)dejando a Koga en estado de shock del susto, en el momento en que parecía se iba a estrellar contra el piso, apareció uno de esos colchones de aire que amortiguan las caídas de los dobles en las películas, desapareciendo en el instante en que ella se estabilizo, se puso en marcha corriendo como desesperada hasta llegar a donde se encontraba el pequeño

Por su parte Koga no pudo contener una sarta de blasfemias post-susto, el había advertido claramente que se tenia que matar al alimento de camino a la manada para evitar esta clase de problemas, le iba a arrancar la garganta al idiota que no siguió el procedimiento, pero primero lo primero, tenia que detener a su sanguinaria compañera antes de que conociera la verdadera fuerza de la manada, tenia que admitir que ella era fuerte, pero su grupo era mucho mas organizado y numeroso, y ante todo, la mayoría desconocía que si osaban ponerle un dedo encima se comería su corazón para el almuerzo (literalmente)

- Escúchame estúpida criatura,- se detuvo un momento para tratar de conseguir meter aire en los pulmones y hacer que la amenaza sonara lo suficientemente convincente - quiero que quites tus sucias manos de ese niño ahora mismo ¿entendiste? – trato de no ver los alrededores por que entonces conseguiría que se le revolvieran las tripas ya que ese lugar parecía una carnicería malograda con instrumentos de corte, sangre en todas sus presentaciones (tanto coagulada como liquida esparcida en todas las superficies visibles), y pedazos de carne por doquier, sus palabras consiguieron distraer a todos los presentes y los gritos del pequeño cesaron, no sabia si sentirse contenta o no cuando todos se volvieron a verla de una manera extraña, pudo ver como el momento en que todos los músculos de los presentes se tensaban – OK, ya estamos aquí, y ahora…calla estoy pensando…ja bonito plan de contingencia, ¿Dónde esta Mr. Yo todolopuedo? ¡¡ehh!!!... ya te dije que voy sobre la marcha, y esos no me están ayudando quedándoseme viendo de esa manera, si tan solo pudiera conseguir que se enfocaran en otra cosa….¡¡ESO ES!! – y de pronto invoco una esfera de poder en su mano (su primera opción fue el aparecer una granada, pero desgraciadamente no puede invocar nada que no conozca) y la lanzo lo mas lejos que pudo agachándose y cubriéndose las orejas, los presentes se desconcertaron con sus acciones petrificados en sus lugares, de un momento a otro todo se convirtió en un pandemonium a la hora de que la esfera de poder exploto a lo lejos, todos corrían en dirección al estallido, apareció una segunda luz en sus manos, pero esta era de luz, por lo que al desplegar su poder cubrió los ojos y dejo a todos los presentes desorientados, de esa manera pudo lanzarse al lado del que todavía tenia al niño sujeto, se agacho y barrio sus pies, antes de que cayera, esta sujeto al niño el cual se encontraba desorientado por las dos bombas anteriores, lo envolvió en sus brazos y se dirigió al bosque enfrente de ella, pero un sujeto alcanzo a desgarrar su espalda cuando esta se volteo, Aome grito del dolor, pero no soltó al niño, se limito a seguir corriendo, mientras se iba alejando pudo escuchar un grito desgarrador a sus espaldas que le puso los pelos de punta, deseo con todas sus fuerzas el poder correr mas rápido ya que ningún vehiculo que pudiera convocar serviría ante la espesura de este bosque – si tan solo pudiera llegar a un rió, podría aparecer una lancha o una canoa para huir…si claro y ¿a donde nos llevaría?, ciertamente no con Sango…..ayyyy cállate, siempre tienes que ser tan pesimista, lo mas importante ahora es alejarnos, después nos ocuparemos de dirigirnos hacia la dirección correcta….por dios, todavía piensas que va a funcionar lo del radar, pero si ni siquiera hubieras podido utilizar una normal ya nunca supiste diferenciar el norte del sur, además supongo que no puedes aparecer nada que no sea real así que mejor piensa otra cosa….mira, hago todo lo que puedo, así que si no aportas nada mejor cállate. – estaba tan concentrada discutiendo consigo misma (a poco nunca les sucede) que no se dio cuenta que iba directo a un desfiladero hasta que fue muy tarde, ella ya estaba comenzando a caer cuando una mano la alcanzo a agarrar, desgraciadamente al hacerlo se estiraron las heridas de su espalda, por lo que el dolor la hizo gritar, estuvo a punto de soltar al niño cuando se dio cuenta de quien era su salvador, cuando este la puso en suelo firme tuvo que morderse la lengua para no agradecer su ayuda, le molestaba tener que recordar a su estúpido cuerpo que no estaba frente a un súper sexy pieza del genero masculino, si no que era un maldito monstruo de un estúpido mundo alternativo del cual tenia que salir lo mas rápido posible, pero al parecer esto se complicaba cada vez mas ya que su mente se comenzaba a nublar debido a la perdida de sangre, lo único que se le ocurrió para salir de esta situación era el aparecer un rifle ante sus manos, en un principio Koga lo vio con incredulidad pero Aome disparo a un lado de el para demostrarle el poder del arma que había aparecido esta vez – quiero que avances lento, y escúchame si das un paso en falso no dudare ni por un minuto volarte la cabeza y dudo que tengas la suerte de las cucarachas y puedas sobrevivir sin ella así que avanza –

- Sabes que no llegaras muy lejos ¿verdad?, por cierto un simple gracias hubiera bastado – le dijo pagado de si mismo, su pose a pesar de estar alerta reflejaba cierta confianza

- No te tengo porque que agradecer nada asno, si estoy en esta situación es por tu culpa – Aome se estaba replanteando si el saltar por el acantilado seria la salida mas apta de esta situación.

- Además no me gustaría que mis hombres te vieran en este preciso momento – entonces señalo con la mirada su aspecto, Aome se puso roja al verse así misma con la ropa hecha jirones cubriéndole lo mínimo de su cuerpo – por otra parte me preocupa la herida que llevas ahí, si regresamos entonces podría atenderte con gusto

- Métete en tus propios asuntos, lo que a mi me pasa es solo problema mió, así que hazme el favor de irte – su mano ya comenzaba a temblarle debido al esfuerzo, un movimiento entre su otro brazo la hizo volver la mirada ante la criaturita que tenia en el, el niño la veía con ojos grandes y cubiertos de lagrimas esperanzadoramente, eso le inyecto fuerza (ahora podría atisbar un poco de comprensión a las mamas que siempre sacaban fuerza de su flaqueza para salvar a sus hijos) le sonrió para infundarle valor y volteo a ver a Koga, el cual la contemplaba con cara de preocupación – creo haberte demostrado que no hay manera en la que me puedas obligar a volver sin una lucha, y te recomiendo no obligarme a hacerte daño

- No te preocupes criaturita sádica, entiendo tu punto y me sorprende darme cuenta que no era una exageración cuando afirmaban en las leyendas la magnitud del poder que tienes, me alegra mucho ahora que puedo garantizar cachorros fuertes y poderosos a nuestra manada

- Pues no garantices nada, idiota, ahora avanza – pero Koga no se movió ni un solo centímetro

- Vaya, todo este escándalo por un pequeño bocado – era cierto que la había subestimado, y por eso es que llego tan lejos, (el pensar que el haberse tomado el tiempo para matar al idiota que la hirió lo pudo haber retrazado lo suficiente como para poder no haber llegado a tiempo para salvarla le hacia sentir el sabor amargo de la bilis en su boca) pero no cometería ese error nuevamente, y por el olor que desprendía sabia que de un momento a otro ella se derrumbaría debido a la herida en su espalda, esperaba que el veneno que tienen sus garras (característico de su manada) no se hubiera esparcido con rapidez debido a la carrera, tenia que mantenerla tranquila y hablando lo suficiente como para que se sumiera en la inconciencia ya que el alterarla solo haría que muriera mucho mas rápido

- ¿Que demonios dices? Sucia criatura sin sentimientos – no sabia por que se tomaba la molestia siquiera para dirigirle la palabra, pero al momento de tratar de moverse percibió con horror que no sentía sus piernas, era una suerte que todavía se mantuviera en pie, pero por dios, se arrastraría de ser necesario, solo tenia que asustar al asno frente a ella

- Pero si solo es un pequeño bocadillo – el niño tembló en sus brazos al escuchar este comentario, lo que hizo que le disparara una mirada acida "si las miradas fueran puñales"- además, por tu culpa ahora la manada tendrá que ir a cazar algo mas, y bueno la verdad es que aunque tu pueblo no esta muy lejos ya esta anocheciendo como para que permita que un nuevo equipo de caza se haga de provisiones – el solo se encogió de hombros ante el pensamiento de cuantos problemas podría conllevar el hacer un ataque nocturno y mas con tantos monstruos a los alrededores, por otra parte quería tener a toda la manada junta ya que debido a la presencia de Aome no solo pactantes se podrían acercar si no que había olido a un hibrido por los alrededores que le estaba preocupando un poco

- Maldito caníbal, ¿Quién demonios te ha metido la idea de que los humanos son comida? Vayan a matar monstruos o vacas, lo que sea, pero si le tocan un solo pelo a un humano entonces se va a acabar miss simpatía, ¿oíste? – ella temblaba de coraje no podía creer tal inhumanidad

- ¿Pero que demonios dices? – Su semblante le indicaba que faltaba poco para que el cuerpo de Aome se desplomara – pero si todo es parte de la cadena alimenticia, nosotros siempre comemos humanos – no se podía dar el lujo de sonreír ante estos momentos y darle a conocer su plan así que se limito a seguir hablando

- ¿pero que no tienes corazón? – no podía salir de su asombro

- Claro que lo tengo, pero te lo entregue a ti hace un momento – dijo lo más natural y cariñoso del mundo

- Como es posible que me hables así, después de las cosas que dijiste hace un momento, por si no lo sabes yo también soy una humana – le contesto

- Nop, discúlpame pero tu no eres un humano así que te prohíbo que te infravalores, no quiero volver a escuchar esas palabras sobre ti, según la cadena alimenticia, las hechiceras están el la punta, seguidas por los híbridos (origen de una hechicera y un pactante, los cuales pueden poseer cada uno dotes especiales según el origen de la bestia pactante y el poder de la hechicera), a continuación están los pactantes (estos pueden surgir de dos formas, la primera es el humano que hace un pacto con un animal o criatura para fusionarse en uno solo, haciendo que sus capacidades tanto físicas como animales se multiplique, desgraciadamente muchas veces esta clase de criaturas son inestables y pierde el control ya que no están acostumbrados al poder, por otra parte hay los pactantes puros, que son los que se hacen del nacimiento de dos pactantes normales, estos son los mas estables, ya que desde la infancia aprenden a controlar sus poderes y capacidades), en la siguiente escala siguen los monstruos o criaturas,(estas son bestias que no tienen mucha capacidad mental hasta que se unen con un humano, pero es tanta su aversión por ellos que pocos son los que llevan a cabo la unión) y por ultimo están los humanos, así que como vez tu estas muy por encima de esas pobres criaturas destinadas a ser el alimento de los mas poderosos – no le gustaba que su pequeña compañera se menospreciara y se pusiera al nivel de esas idiotas criaturas.

- Pues escúchame bien, no me importan tus explicaciones, ni cuanto tiempo te tome encontrar una maldita vaca para que se la traguen, aquí nadie comerá humanos, y mucho menos a esta linda criaturita – ella estaba muy pero muy tentada a volarle la cabeza, lo único que la detenía era que estaba utilizando todas sus fuerzas para no dejarla caer

- Mmm, creo que lo podré plantear ante el consejo, pero lógicamente nada es gratis, tendrás que compensarme el favor de alguna manera – el ya sonreía para sus adentros

- Tendrás suficiente compensación si te dejo vivir IDIOTA – al demonio las fuerzas, gotas de sudor surgieron en su frente cuando se concentro lo sufriente como para poder jalar del gatillo, la fuerza del impacto la impulso hacia atrás soltó un gemido de dolor al caer sobre su espalda, Koga se materializo prácticamente a su lado cargándola al vuelo y con toda precaución suficiente para no tocar sus heridas, la tendría que llevar de inmediato con la curandera ya que estas estaban ahora cubiertas de polvo y no quería enfrentar una posible infección. – MALDITO, CANALLA, SUELTAME, SUELTAME TE DIGO …. HAY COMO TE ODIOOOO

- No quiero que vuelvas a repetir eso – su mirada cambio a un fiero depredador en un instante, sus palabras le calaron como la sal en una herida abierta, ella podía insultarlo en privado siempre y cuando estuvieran en plan de juego pero tenia que dejar en claro que no toleraría que le dijera que lo odiaba, desgraciadamente no tenia tiempo de detenerse así que esperaba que sus palabras fueran suficientemente convincentes de momento – si tu prometes no repetir esas palabras nunca mas entonces haré lo que me pides, pero si alguna vez me las demuestras si quiera con la mirada entonces caerá el pueblo que adoras uno a uno, y tu estarás presente en cada ejecución – esta declaración provoco que Aome temblara de pies a cabeza, nunca imagino una mirada tan fría, tan calculadora tan cerca de su rostro y poder sobrevivir para contarlo – entonces ¿TENEMOS UN TRATO? – ella solo asintió antes de perder el conocimiento.

Vaya, que calidez, es tan suave – Aome no abrió sus ojos, pero sentía una superficie sumamente suave y peludita de bajo de ella – me pregunto si esto es un sueño, ¿Qué me encontrare al momento de abrir los ojos?, tal vez me encuentre a Hoyo a mi lado y podré contemplar su lindo rostro mientras duerme, si es así lo mejor seria el levantarme y sorprenderlo con un rico desayuno antes de irnos a trabajar – no había movido ningún músculo, sin embargo poco a poco empezó a sentir todo su cuerpo, el cual protestaba cansado de estar en una sola posición, por otra parte sentía como si le pesara una tonelada el anillo que tenia en su dedo anular – pero….. si no es así, que tal si sigo en esa horrible pesadilla…. No quiero volver a ver a Inuyasha, pero no quiero abandonar a Sango y a Kaede a su suerte, me pregunto ¿Qué es lo que tengo que hacer?- de pronto Aome escucho una voz a sus espaldas

Como es posible que alguien como tú haya conquistado su corazón de tal manera – la voz destilaba desprecio, resonaba por todos los alrededores de su conciencia

No se a que te refieres – sabia que se encontraba todavía en un sueño, sin embargo no encontraba ni manera ni fuerzas para salir de ahí

Yo soy mucho mejor que tu en cualquier clase de sentido, y sin embargo el te prefirió sobre mi, es inconcebible – la voz alzaba su tono, como si se estuviera acercando

No se a quien te refieras – tal vez era un poco loco contestarle a una voz que parecía no querer escucharte, pero le molestaba escucharla

Eres mas tonta de lo que creí si es que no te has dado cuenta, la verdad es que no te lo mereces – de pronto Aome sintió

Pues no es que sea tonta…..simplemente tu no te explicas correctamente – pero todo se volvía nuevamente oscuridad, su cuerpo nuevamente flotaba, fue cuando poco a poco su cuerpo tomo forma, podía percibir como poco a poco todo a su alrededor se estaba iluminando, ella estaba vestida con un minúsculo y ajustado vestido (si ha eso se le podía llamar vestido ya que era como retazos de tela que se unían entre si por pequeños y vulnerables broches que suponía no aguantarían mucho, el vestido dejaba entrever un gran escote tanto por la parte trasera como por la delantera, además que se abría en dos partes justo 15 centímetros debajo del ombligo) recordó entonces haberlo visto en algún momento en un aparador, se le había hecho un sueño imposible el llegar tan solo a probárselo (ya que todavía tenia todos los kilitos de mas) pero al vérselo puesto en ese momento se dio cuenta de que se sentía de lo mas femenina.

Todavía estaba en su nube cuando de pronto sintió unas manos abrazándola por la espalda, no quería voltear, no quería ver a Inuyasha en este momento, así que cerro sus ojos pero cuando una mano subió por todo su torso (rozando sus pechos ligeramente) y tomo su rostro, el deseo de verlo se intensifico, quería moverse, pero su cuerpo simplemente no respondía, al sentir su calido aliento en su rostro no pudo mas así que entreabrió sus ojos y lo que vio la horrorizo

- No….esto es todo lo que pudo decir ya que Koga tomo sus labios en un beso que la hizo vibrar en lo mas profundo de su ser, era un beso con el cual le quería demostrar quien era el que dominaba,, la beso una, dos, mas veces, comenzó entonces a acariciar con su lengua su labio superior, y al ver que ella no le daba acceso a su boca apretó su abrazo para así acercar su cintura a su creciente erección frotándola de arriba hacia abajo, mientras que su otra mano apretaba su seno, al momento de quejarse este introdujo su lengua en ella, Aome empujaba al intruso con la suya, (una mala idea, o buena, dependiendo del punto de vista) provocando que este soltara un gemido de placer, sus caricias estaban haciendo efecto en el cuerpo de Aome ya que sus pezones se transformaban en picos duros que empujaban dentro de sus palmas, a Aome le comenzó a dar vueltas la cabeza cuando este comenzó a presionar el pezón que tenia a la mano entre su pulgar e índice jaloneándolo levemente y provocando espasmos de dolor, por dios para estos momentos Koga ya había perdido la cabeza, y sentía que ya no se podía detener.

Koga no dejo de besarla ni un momento ya que no la quería pensando hasta que no terminara, se coloco encima de ella para dejarle saber que no iba a permitir alejarse. Y una vez bien sujeta el tuvo sus dos manos perfectamente libres, sus pezones sobresalían pero no como el quería, pensaba que estaba haciendo mal algo mal, el pedazo de tela que en un principio creyó hermoso ahora se le hacia un verdadero estorbo, afortunadamente solo tenia que hacerlo a un lado para dejarlos caer libres y pesados sobre sus manos, el no era gentil y tenia mucha experiencia en el campo, en un momento estaba enloqueciéndola con sus besos y en el siguiente ya se dirigía a sus pezón derecho lo tomo con sus labios, lo jalo con sus dientes hasta estirarlo al máximo, mientras que acariciaba fuertemente el otro, Aome se sentía como la protagonista de una película porno pero su mente estaba en guerra con su cuerpo en este momento, no sabia por que demonios le respondía, ella les ordenaba claramente a sus manos quitar y abofetear al muy canalla, pero en vez de eso las muy traicioneras se enterraban entre su cabello, ella quería provocarle dolor así que sujeto fuertemente su cabeza y enterrarle sus uñas, pero solo consiguió que este sorbiera sus pezones como tratando de conseguir sacar algo de ellos con un sonoro gemido que hizo que vibrara literalmente.

Este lamio todo el contorno de su pezón y paso su lengua entre los dos valles para tomar el siguiente, mientras que atendía con sus manos el abandonado, las traicioneras piernas de Aome se enrollaron en sus caderas mientras que este se movía de arriba hacia abajo en una creciente promesa de lo que vendría después, Aome ya movía su cabeza de un lado a otro tratando de recuperar el suficiente control como para detenerlo, pero las posibles neuronas sobrevivientes se fueron de vacaciones cuando este deslizo una mano entre sus piernas encontrando hábilmente su clítoris, se avergonzó cuando se dio cuenta que ya estaba completamente mojada e hinchada, tomando un poco de su humedad comenzó a frotar su clítoris con su dedo pulgar, mientras que su dedo medio se introducía lentamente en ella, lo introdujo hasta el segundo nudillo, tocando la débil tela de su virginidad, lo deslizaba de dentro hacia fuera al mismo ritmo de su pulgar, en poco tiempo era solo una masa gelatinosa que vibraba en sincronía con sus movimientos, temblaba y gimoteaba su primer y real orgasmo pero este no se detenía, continuaba torturándola lentamente, consiguiendo uno tras otro, demonios ella era una maldita virgen que no tendría que haber sentido eso mas que con su esposo, su esposo….Hoyo…. fue entonces cuando escucho como los engranes de su mente rechinaban un poco

-De…detente por favor – consiguió decir entre temblor y temblor empujándole los hombros

-O no pequeña, esto es solo el principio de tu castigo por dejarme tirado en nuestro primer encuentro en lugar de recibirme como cualquier hembra que esta a punto de convertirse en la alfa de una manada – vaya la idea ya le estaba encantando, su sabor, su olor, todo de ella lo hacia vibrar, en muchos años el por fin había podido salir de su creciente indiferencia gracias a esta criatura, al parecer las leyendas eran ciertas,

- Pooor por favorrrr – grito ante el nuevo orgasmo,,, por dios, ella ya se sentía agotada y moriría si tenia otro mas

- No quiero – maldito fuera por contestarle de la misma manera que hace un momento ella lo había hecho

- Que te de…- grito, mientras se levantaba súbitamente, se encontraba aferrando la manta que la cubría con todas sus fuerzas, su respiración todavía no se regularizaba del todo, temblaba de pies a cabeza, temió que no hubiera sido un sueño, que realmente hubiera ocurrido cerrando los ojos movió su cabeza de un lado a otro en señal de negación, ante el absurdo pensamiento, conforme mas lo pensaba, mas salía de su ensoñación, entonces poco a poco todo parecía mas real, la cama de pieles bajo sus pies, la sabana que todavía aferraba, con un quejido se llevo su mano a la herida de su espalda, le ardía como si le hubieran puesto un metal al rojo vivo, entonces fue cuando sintio un calor abrazador en su lado derecho, un mal presentimiento le recorrio desde la punta de los pies hasta su cabeza, abrio lentamente los ojos y volteo, de haber sabido lo que iba a ver se los hubiera sacado antes, pero ya era tarde, la mirada de Koga la habia atrapado, se encontraba frente a ella sentado con los brazos y piernas cruzadas en un agarre que se podia ver doloroso, como si se estuviera sujetando el mismo, pero lo peor de todo era su mirada, una mirada caliente, amenazante y llena de promesas, como si el supiera exactamente lo que habie estado soñando….

- pero no puede ser, no pudo saberlo, no puede saberlo…..¿o si?, no seas absurda, como va a saber lo que pasa en un estupido sueño…..pero y si hable, o peor aun gemí – su rostro ya mostraba diversos tonalidades de rojos ante este pensamiento, quería que se la tragara la tierra hasta el fondo - ­no, me niego a creer que haya hecho algo, el siempre tiene esa posición, o tal vez tenga diarrea el pobre…o tal vez……

- Tuviste sueños placenteros – solo un tonto podía llamar sonrisa a lo que su gesto se convirtió

- Me lleva el demonio, lo sabe, ¡¡¡LO SABE!!! - ya estaba comenzando a retorcer las sabanas entre sus manos, cuando el dolor de la espalda hizo que se inclinara de dolor, fue cuando Koga abandono su postura y estuvo a su lado en menos de un segundo.

Continuara….