Cross Epoch
No estés blue.
En cierta nave kaizoku
-¡¡Es-Esto no e-es lo qu-que pa-parece, Ve-Vegeta-sama!!
Y por qué le resultaba muy difícil a Vegeta creer que eso fuera así de cierto. No es que Usopp y Trunks fuesen conocidos por montar orgías o cosas por el estilo pero lo que le mostraban sus ojos tampoco podía ser ignorado. Lo único de lo que podía estar seguro al cien por cien era que nada de esto habría sucedido si Robin estuviera en su puesto en vez de largarse de vacaciones.
Todo es culpa de esa onna y me las pagará cuando regrese. Deseará no haberse tomado unas inútiles vacaciones.
Flashback, unos minutos antes
En la sala se encontraban Usopp y Trunks sentados en unas sillas mientras una muchacha entraba allí. Era una de las candidatas para tomar el puesto de Robin durante sus vacaciones.
Se trataba de una chica no muy alta, unos 168 cm. según el ojo de Usopp, algo más alta que Vegeta, lo que, si llegara a conseguir el puesto, podría agradarle ya que no le importaría tenerla más cerca de su persona. Con Robin hablaba a cierta distancia para no tener que estar alzando la cabeza a cada rato.
Tiene una buena complexión y resulta bastante hermosa a la vista, por supuesto que estos detalles no le valdrán para nada en el trabajo, con una mata de pelo morado, y lo de mata no es una manera de hablar. Vestía uno una minifalda vaquera y un top bastante ajustado, y unas zapatillas la mar de cómodas.
-Bueno…-, Usopp buscó el nombre de la muchacha en la lista que tenía.
-Ranfan-. Dijo ella dulcemente tocándose el pelo mientras le guiñaba un ojo a Trunks.-Bonito color.
Usopp se volvió hacia su nakama para encontrárselo ligeramente ruborizado por el cumplido de Ranfan. Eso era lo último que necesitaba en estos momentos. Debían encontrar a la sustituta cuanto antes o Vegeta sería capaz de… bueno, la verdad es que Usopp no quería pensar en lo que podía llegar a hacerles Vegeta. No quería perder el sueño… otra vez.
-Veamos-. Usopp decidió que si él no tomaba el control de la situación esto podría escapárseles de las manos. No es que quisiera evitar las posibilidades de Trunks con Ranfan pero su vida estaba por delante de cualquier chica del Universo.-¿Por qué cree ser valedora para este puesto?
Ranfan miró para Usopp confundida por aquella pregunta mientras permanecía en una pose con una mano sobre su cadera. Parecía estar pensando una posible respuesta o, tal vez, por qué ellos no conocían dicha respuesta teniéndola delante.
-La verdad es que, obviamente, tengo las cualidades exigidas para este trabajo-. Dijo la muchacha cruzada de brazos, levantando sus pechos con este gesto.-Aunque es algo obvio supongo que-, la mirada de Ranfan recorrió a los dos muchachos.-ustedes son de los que prefieren comprobar esas cuestiones por si mismos, ¿verdad?
La voz de Ranfan sonaba bastante, bueno, seductora; tal vez demasiado, confundiendo a Usopp y Trunks con ella. Aunque Usopp estaba de acuerdo con que les mostrase si ella pudiera llegar a resultar válida para el puesto.
-Pues la verdad es que resultaría de buena ayuda el poder ver sus cualidades-. Dijo Usopp.-¿No lo crees así, Trunks?
-Por supuesto. Estoy seguro de que Vegeta no toleraría, bajo ningún concepto, si la persona contratada no logra dar la talla para el puesto-. Aunque, en opinión de Trunks, no pensaba que pudiera haber alguien capaz de sustituir de manera eficiente a Robin.
Ranfan sonrió confiadamente. Ya se estaba esperando a que llegara este momento. Siempre era lo mismo. Unas palabras para que al final tuviera que mostrarles que daba la talla.
-Seguro que doy la talla, señores.
Y con esto la situación tomó un giro inesperado para Usopp y Trunks.
Ranfan se llevó las manos a sus pechos apretándolos mientras los masajeaba y su cuerpo se movía al compás de una música que únicamente se encontraba en la mente de la muchacha aunque, con el paso de los segundos, Usopp y Trunks podrían jurar que también eran capaces de escucharla.
De un movimiento se quitó, por la cabeza, el top dejando a la vista un escueto sujetador morado de encajes. Dándoles la espalda les marcó el trasero en la minifalda que se ajustaba contra su cuerpo. Sus manos acariciaban sus nalgas haciendo que la minifalda se le fuera levantando y dejando a la vista su trasero y el tanga morado que vestía. Desabrochó el botón y bajó la cremallera antes de hacer lo propio con la minifalda que quedó sobre su pie derecho. Levantando dicho pie, hasta dejar la pierna pegada contra su cuerpo, cogió la prenda con la mano dejándola caer sobre su top.
Ni Trunks, ni Usopp eran capaces de pronunciar una sola palabra. Tanto por el espectáculo que estaban presenciando como si por hablar pudieran romper aquella magia que se estaba desplegando ante ellos.
Ranfan caminó, con sensuales movimientos de sus caderas, hacia los dos muchachos que no se movían ni un pelo. Ante ellos empezó a contonearse, tanto de frente como dándoles la espalda mostrando sus buenos atributos, pechos y trasero. Con un giro se sentó en el regazo de un helado, pero totalmente ardiente, Usopp para poder tumbarse antes dejar su cabeza apoyada en el regazo de Trunks.
Su cuerpo se movía como las ondas del mar mientras alzaba una pierna para acariciarle la mejilla a Usopp, al tiempo que acariciaba la de Trunks con una mano.
En estos momentos se abrió una puerta dejando pasar a Vegeta que se quedó, por un instante, sin palabras ante lo que, por desgracia, le estaban mostrando sus ojos.
-¡¿¡QUÉ DIABLOS SIGNIFICA TODO ESTO!?!
Fin del Flashback
Ranfan no tenía ninguna duda de que aquel tipo que había aparecido, y que había logrado aterrar a Usopp y Trunks, debía ser el senchou de estos kaizoku; lo que quería decir que era quien iba a ser su jefe y senchou.
A esto es a lo que yo llamo un boss, las horas extras si serán un placer.
La muchacha se levantó del regazo de los, ahora mudos, Usopp y Trunks y, para sorpresa, y desgracia, de todos los presentes, se dirigió hacia Vegeta con el mismo caminar que había mostrado anteriormente a los dos kaizoku.
Vegeta no podía creer lo que veía su ojo. Realmente los humanos podían llegar a ser de lo más baka para no saber cuando se encontraban en un peligro mortal para sus frágiles vidas. Aunque lo que más le estaba molestando no era la muchacha en si misma sino el que Usopp y Trunks pudieran haber pensado que alguien como ella pudiera llegar a poder ser la sustituta de Robin.
Si lo único que tienen en común es en la ropa interior…
No es que Vegeta se fijara en la ropa interior de Robin sino que ella no había sido muy pudorosa cuando le había pedido que justificara ciertos gastos, y pérdida de tiempo, por supuesto usado para la compra de la lencería, y le enseñó las prendas que había comprado. Incluso le preguntó si era que quería comprobar cómo le quedaban. Esto dio como resultado una espantada de Vegeta maldiciendo a todo el mundo mientras Robin el dedicaba una triunfal sonrisa.
Espero que tenga las peores vacaciones de la historia para que aprenda una lección valiosa sobre qué es prioritario en este Mundo.
-Así que tú serás mi boss, cutie-. Le dijo con melosa y ansiosa voz, ante las miradas aterradas de Usopp y Trunks, mientras le acariciaba el cuello hacia la barbilla.-Si quieres podemos empezar ahora mismo, boss.
La mirada de Vegeta lo decía todo y no había necesidad para que gastase palabras en responder a semejante proposición. Aunque eso no quería decir que fuera a dejar las cosas tal y como estaban. Con un golpe de ki arrojó a Ranfan contra la pared que había detrás de ella dejándola inconsciente a causa del golpe. Deslizándose hacia el suelo, juntándosele las rodillas, mientras se le separaban los pies, terminó con la frente en el suelo y el culo levantado.
-Volveré a repetirlo por si no me habíais oído la primera vez-. La voz de Vegeta mortalmente tranquila se dirigía a sus dos subordinados.-¡¿Qué… Significa… Esto?!-. Pero no les dejó responder.-¡¿Qué diablos entendéis vosotros cuando se os pide que busquéis una ayudante-investigadora-secretaria-soldado?!
Lo más lógico sería quedarse en silencio y dejar que el temporal pasase de largo. Pero si fueran normales no estarían en esta situación en primer lugar.
-Fue Usopp quien se encargó del anuncio-. Acusó Trunks señalando a su nakama mientras se apartaba varios pasos de su lado.
-¡¡AAHH!!-. Usopp no podía creerse lo que había hecho Trunks.-¡¡Hangyakunin!! ¿Qué clase de traidor eres?-. Pero la atención de Usopp pasó de su nakama a la de Vegeta que lo estaba asesinando con su único ojo. No quería pensar en lo que sería estar bajo la mirada de dos de aquellos ojos.-Yo no he hecho nada malo, Vegeta-sama. Las especificaciones eran la que nos había pedido y así lo hizo constar en el anuncio. Un momento que ahora mismo lo busco.
Vegeta se dirigió hacia la sala de donde sentía cierta acumulación de ki. Cuando abrió la puerta fue una suerte que no le apetecía gastar saliva, porque no quería decir que era lo que aquella imagen lo estaba enfadando.
En la sala había unas treinta muchachas y todas vestían de manera parecida, muy explícitas mostrando las curvas de sus cuerpos, generosos en cada una de ellas. Podía sentir un aura asesino contribuyendo al dicho que una onna resulta muy peligrosa, principalmente para otras onna.
-Oi, guapo-. Le dijo una de ellas que se dio cuenta de su presencia.-¿Sabes cuanto más van a tardar en echar fuera a la baka que fue primero?
-No es de muy buena educación perder el tiempo con alguien como ella y dejar a unas señoritas como nosotras aquí esperando.
-¿Te gustaría acompañarnos mientras tanto, cariño?
Un arco eléctrico pasó por las manos de Vegeta logrando que todas las onna se callasen al momento. No sabía que lo había detenido para no fulminarlas a todas allí mismo. Tal vez el jaleo que tendrían para limpiar la habitación, aunque podría haber sido un buen castigo para los dos culpables de toda esta situación.
Vegeta cerró la puerta de golpe y volvió sobre sus pasos hasta donde seguían Usopp y Trunks. No tardó nada en hablar.
-Arrojen a esa por la borda y deshaceros de las demás… acabaréis antes si las arrojáis a todas a un tiempo-. Dijo Vegeta.
Lo malo era que sabían que estaba hablando en serio así que procurarían darse prisa y usar algún vehículo cuanto antes.
-Este es el anuncio que puse para buscar a la sustituta de Robin, Vegeta-sama-. Usopp empezó a leer el anuncio.-"Se busca onna atrevida, inteligente y en muy buena forma física para ser la ayudante personal del más fuerte y peligroso kaizoku. Debe estar dispuesta a realizar las tareas que su jefe le diga sin oponer ningún tipo de disculpa teniendo que estar disponible las 24 horas del día desde el instante en que tome posesión del cargo. Buena presencia física y tener una gran variedad de habilidades tanto físicas como intelectuales para la realización de los deseos de su jefe."
Ciertamente aquí no había nada que justificase la presencia de todas aquellas onna con cierto tipo de idea sobre este trabajo en sus cabezas, ¿verdad?
-¡¡Libraros de todas ahora mismo y buscarme lo que estoy pidiendo!!
Permanecieron en silencio mientras Vegeta se alejaba y hasta que no abandonó la zona no se atrevieron a decir palabra.
-¿Y ahora qué vamos a hacer?-. Preguntó Trunks mientras caminaba hacia Ranfan junto a un nerviosísimo Usopp.
-Bueno, ya sabemos por qué Robin no nos dijo nada de a donde se iba-. Le comentó Usopp.-Sabía los problemas que íbamos a tener y no quería que le fastidiáramos las vacaciones con llamadas.
Si no fuera porque acabarían muertos, saldrían ahora mismo sin rumbo conocido en sus propias vacaciones. Salvo por el detalle que Vegeta si iría tras ellos y no les gustaría lo que les pasaría una vez los hubiera cazado.
-Por lo menos espero que las esté disfrutando.
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"Balneario Ukkari"
Ciertamente el balneario era tan grandioso como decían. Robin se encontraba más ocupada admirando el trabajo realizado, los detalles en la decoración, que propiamente disfrutando del propio balneario. Y, si ella se encontraba distraída por la belleza del lugar, las demás onna y chicas que allí se encontraban estaban distraídas por ella; aunque no se sabría decir por el hecho de sorprenderse por sus cuernos o por los brazos extra que le estaban lavando la espalda a Robin.
Seguramente se trataba de los brazos porque unos simples cuernos no atraían la atención de nadie en este Mundo. Resulta muy común ver hombres y mujeres de todo tipo con muchos detalles personales muy curiosos pero, a pesar de ello, una simple onna o un simple hombre puede llegar a captar la atención de alguien por completo.
-Este lugar está muy mal construido-. Se quejaba de mala gana por el largo camino que tuvo que tomar para llegar hasta los baños.-¿A quién se le ocurre poner los baños tan lejos de los vestuarios?-. No pudo evitar una mueca al recordar lo que tardó en encontrar los vestuarios.
Con total tranquilidad se dirigió hacia un sito desocupado donde poder lavarse. Su atención se encontraba tan cerrada sobre lo que tuvo que pasar para llegar que no se percataba de lo que sucedía a su alrededor.
Su aparición había sido tan por sorpresa, y totalmente inesperada porque a nadie se le ocurriría que algo semejante pudiera llegar a pasar, pues la seguridad debía estar para que estas situaciones no pudieran llegar a darse.
El grito fue la unión de muchos pero que parecían haberse dado al tiempo como si ya hubieran ensayado esta parte. Su reacción fue inmediata. Su mano se dirigió en busca de sus katana dispuesto a encarar lo que fuera que hubiera causado el grito de aquellas… ¿onna?
¿Cómo que onna? ¿Y dónde están mis katana?
Su mirada primero fue a su cintura en donde, ahora, sólo tenía sujeta una toalla. Sus katana se habían quedado bien guardadas en su taquilla junto al resto de sus pertenencias. Acto seguido trató de buscar el causante de todo aquel alboroto pero, por raro que pudiera parecer, solamente podía ver a un montón de muchachas viendo en su dirección con muy mala cara.
Aquí hay algo que no va bien.
A eso se le debe llamar una revelación.
-¡¡¡Un hombre!!!-. Gritaron varias chicas cubriéndose con toallas.
-¡¿¡Qué haces aquí, pervertido!?!
-¡¡Eres un maldito mirón!!
Los gritos de todas aquellas mujeres empezaban a molestarle bastante a Zoro más irritado por su presencia que por lo que le estaban diciendo.
-¡¡URUSEI!!-. La fuerte voz de Zoro logró silenciar a todas las muchachas. No era su intención pero sus ojos trataban de buscar un sentido a lo que estaba sucediendo.-¡¿Qué diablos estáis haciendo todas aquí?!
Aquella pregunta las mantuvo en un profundo silencio hasta que la burbuja explotó con un fuerte grito en común.
-¡¡¡ESTA ES LA ZONA PARA LAS MUJERES!!!
Podía verse por la cara de sorpresa que Zoro no se lo esperaba.
-¡¿Nani?!-. Ciertamente sólo veía a chicas pero, tal vez, podían haberse equivocado todas de lugar.-¿No os habréis equivocado todas vosotras?
Fue entonces cuando pudo escuchar una risa, muy conocida, a su espalda.
-¡¡¡TÚ ERES QUIÉN SE EQUIVOCÓ!!!
Zoro se volvió para encontrarse a Robin, una Robin que con su mano alzada cubría su cuerpo con una pequeña toalla, pero suficiente para cubrir las partes más íntimas de su anatomía. Esta situación sería mucho más agradable sino estuvieran rodeados por decenas y decenas de otras chicas desnudas.
La mirada de Zoro solamente se encontraba centrada en Robin. En sus chispeantes ojos que disfrutaban de esta situación.
-Yo diría que esto podría explicarse muy fácilmente, kenshi-san-. El tono de voz de Robin dejaba claro que buscaba una respuesta en concreto y Zoro sabía de cual se trataba.
Para las demás chicas la respuesta estaba muy clara.
-¡Es un pervertido!
-¡¡Un mirón asqueroso!!
-¡¡¡Enemigo de las mujeres!!!
Robin sólo le sonreía esperando por su respuesta logrando irritar a Zoro que sabía que la verdad era lo único que tenía para librarse de tanta onna cabreada con él. Tampoco es que le importase mucho pero siempre es mejor prevenir pues luego podría tener problemas mayores.
-¡Urusei!-. Zoro no tenía porque soportar tantos gritos.-Siempre tan escandalosas-. La mirada de Zoro se encontraba fija con la de Robin.-Quieres que lo diga, ¿verdad? Pues vale-, cedió Zoro para poder salir de aquí.-¡¡Me perdí!! ¿Contenta?
Pero por la sonrisa de Robin no hacía falta ni preguntárselo.
-Deberías pedirle a alguien que te indicase el camino, kenshi-san-. Le dijo divertida Robin.-O que alguien te llevara, cogidito de la mano, hasta los baños… de hombres.
-Tch, la culpa es de este lugar-. Se defendió Zoro.-No sé que interés le puedes ver si está tan mal construido.
El resto de muchachas se encontraban entre confusas y algo molestas, porque, a pesar de que no les gustaba que un hombre se paseara por la zona de las mujeres, aunque estuviera de tan buen de ver, Zoro no había prestado ninguna atención a ninguna de ellas, teniendo ojos sólo para Robin.
-¡¿Esa es su excusa?!-. Dijo una chica.-¿Qué se perdió?
-Eso es una mentira. Aquí es imposible perderse con los signos y líneas de dirección de colores que hay por el balneario-. Aseguró otra muchacha.
-¡¿Colores?!-. Zoro no sabía de lo que le estaban hablando.
Robin se acercó a Zoro, tanto que la mano que sujetaba su toalla quedó atrapada entre sus cuerpos, mientras ella sonreía maliciosamente.
-Así es, kenshi-san-. Robin alzó su otra mano y la pasó por el cabello de Zoro.-Hay unos carteles por todo el recinto explicando el significado de las líneas de colores que te llevan a donde quieras ir sin ningún tipo de dificultad salvo seguirlas-. Robin deshizo la coleta que llevaba tan característica de samurai dejando caer su cabello.-Así está mejor, kenshi-san-. Le dijo mientras sus dedos paseaban por su cabello.
-Pues deberían avisarlo en la entrada-. Se quejó Zoro sintiendo como Robin se separaba de su cuerpo.
-¡¡¡¡Y LO HACEN!!!!-. Le gritaron todas las muchachas.
Robin retrocedió unos pasos mientras enrollaba el pequeño cordel que le quitó a Zoro en su dedo corazón.
-Hay un gran cartel en la entrada, kenshi-san-. Le dijo dándole la espalda para dirigirse a su zona para continuar lavándose.-No tiene pérdida-. Zoro tensó la mandíbula ante este comentario.-Ah, por cierto, ¿no te importaría si nos encontrásemos dentro de 2 horas?
Esto le sacó un gruñido a Zoro que se volvió hacia la salida. Ni siquiera el ver la espalda de Robin totalmente expuesta, con el resto de su cuerpo, era suficiente para lograr que siguiera allí de pie escuchando como le provocaba con sus palabras.
-… maldita onna… marisabidilla… un día de estos… un día de estos yo…
Todas las muchachas veían como Zoro se alejaba de Robin pero…
-¡¡POR AHÍ NO SE SALE!!
Aquel grito detuvo a Zoro que vio como se estaba dirigiendo hacia un extremo de los baños, en dirección hacia un extremo de las aguas termales. Al volverse para tratar de encontrar la salida vio como las muchachas, ya seguras de que Zoro se perdería sin ningún tipo de ayuda, y sabiendo el motivo, habían formado un pasillo que lo llevaba hasta la salida.
Esto es lo que me faltaba.
Poniendo su rostro más peligroso, que advertía de que no estaba para bromas, Zoro caminó por aquel pasillo de onna con la vista clavada al frente, aunque seguía viendo aquellos ojos azules divirtiéndose a su costa. De esta manera evitó fijarse en las miradas que cada muchacha le estaba lanzando pues, una vez superada la impresión de su repentina aparición, no pudieron evitar sentirse, tanto contentas por su presencia como molestas por su falta total de atención sobre cualquiera de ellas, atraídas por alguien como Zoro.
Cuando, finalmente, abandonó los baños femeninos, todas las muchachas rodearon a una tranquila, y despreocupada, Robin que se estaba echando unos cubos de agua por encima para quitarse el jabón. No necesitó ver por el espejo o usar su poder para darse cuenta de que estaba rodeada por una inmensa marea de chicas.
-¿Puedo hacer algo por vosotras?
Pero eso no le impedía seguir con sus quehaceres pues se puso en pie encaminándose hacia la zona en donde se encontraban las aguas termales.
-Queríamos saber si ese chico es… ¿es tu novio o algo así?
La verdad era que habían sido algo así hacía un tiempo pero ahora ya no lo eran. Esta situación actual había sido una buena sorpresa para ambos. Pero eso no quería decir que fuera a dejarle al descubierto ante tantas chicas que lo habían estado devorando con la mirada apenas de haberlo visto por primera vez.
-Estamos saliendo-. Dijo únicamente mientras se introducía en las cálidas aguas.-Hmmmm… muy agradable.
La sonrisa de Robin no era a causa de los gestos de reproche por parte de bastantes de aquellas chicas sino que ya la tenía de antes. Pero eso no quería decir que, en su interior, si estuviera sonriendo por haber dejado claro que Zoro no se tocaba.
Mirar si porque no soy tan mala y es imposible no ver a kenshi-san.
Y a veces mucho más fácil de lo que debería ser costumbre.
-¡¡Kuso!!-. Todas las chicas se volvieron hacia el origen de aquella voz.-¡¡Esto no puede ser verdad!!-. Zoro se encontraba en la entrada.-Si he seguido ese maldito color como decía el cartel.
Antes de que supiera lo que estaba sucediendo se encontró con todas las chicas que había en los baños corriendo en su dirección, por suerte, o no, con toallas cubriéndose, aunque alguna que otra llegaba a dejar ver de más durante la carrera.
Zoro trató de buscar a Robin para que le echara una mano, o cientos de ellas, pero, cuando la localizó, se la encontró en el interior de las aguas termales dejando ver, únicamente, su rostro calmado, sus hombros húmedos y parte de sus pechos. Todo mientras se la veía claramente mirando, con gran diversión, las extrañas peripecias a las que parecía estar abocado Zoro.
Claro, la onna está de vacaciones… y a mí que me parta un rayo… o me arrollen unas locas.
Girándose salió de allí corriendo sin importar la dirección que pudiera tomar pues cualquier lugar era mejor que del que se estaba alejando. Por lo menos era lo que pensaba hasta que se encontró fuera del balneario con, solamente, una toalla cubriéndole.
¡Maldita sea! ¡¡Maldita onna!!
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En algún rincón
Ese era el lugar menos indicado para estar en la situación en la que se encontraba pues sería uno de los primeros lugares en donde buscarían pero, a pesar de ello, sabía que conocía mucho mejor ese país que cualquiera de sus perseguidores por lo que estaría a salvo.
Debía descubrir lo que había sucedido pero no podía hacerlo sin ayuda. Lo malo era que no tenía ni idea en donde podrían encontrarse sus nakama y por eso vino hasta aquí, esperando que el tiempo hubiera puesto en su lugar a su itoko.
Y, aunque no sea así, ¿qué otra salida te queda?
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Bueno, un poco de tranquilidad, más o menos, para que esto no se sepa muy bien como se irá desarrollando. La verdad es que hasta que logre juntar a unos cuantos personajes no sabré muy bien el camino a seguir.
GLOSARIO:
Hangyakunin: Traidor.
Itoko: Prima.
REVIEWS.
REVIEWS.
Dar las gracias por las REVIEWS recibidas por parte de:
Gabe Logan.
Dragonazul.
Lady Hilda.
Muchas gracias por leer y ver si os animáis a escribir algo… y a dejar alguna REVIEW también hahahaha
Nos leemos.^^
