Cross Epoch

Ciertamente, Saber es Poder

La habitación se encontraba en penumbras, bueno, más concretamente, el dormitorio se encontraba iluminado ligeramente, lo suficiente para saber en donde actuar. No podía decir si estas sábanas eran más frescas que las de la habitación del hotel en el Grove 69 en donde dejó a Nami, puesto que no las había podido sentir antes de tener que irse en busca de la información que necesitaban para localizar la pieza robada y, con suerte, a quien la robó. Se trataba de un dormitorio casi típico y tópico en donde, por supuesto, lo más importante era el mueble en el que se encontraba ahora mismo: la cama.

Sentía el suave contacto de sus manos por su cuerpo desnudo mientras aquellos húmedos labios ascendían por su cuello después de una paradita en sus pechos a los que ofreció una buena, y sensitiva, sesión de hambre por ellos. Sintió como le lamía el cuello logrando unos cuantos gemidos por su parte, que boquease ansiosa pero no por aire si no por poder sentir más. Su lengua, fuera de su boca, danzaba para atraerla hacia ella y, tal y como esperaba, no tardó mucho para que ambas lenguas se encontrasen y se acariciasen en un contacto ansioso y húmedo.

Sus brazos se encontraban estirados hacia atrás sobre su cabeza para que las manos pudieran sujetarse con fuerza al cabecero de la cama mientras sentían todas aquellas sensaciones cruzando por todo su cuerpo. Como sus labios se juntaron en un beso que profundizaba más y más arrancándole todo el aliento de sus pulmones mientras una de aquellas manos disfrutaba de la ductilidad de sus pechos. Separándose ligeramente de su boca emitió un gemido ahogado por la falta de aire, algo que iba a ir a peor ya que sentía las caricias de la otra mano descendiendo por su vientre hasta que acarició el ligero vello que tenía sobre su sexo. Sabía que necesitaba recuperar el aliento cuanto antes porque, en pocos segundos, lo volvería a perder en su totalidad a causa de los jadeos y gemidos que le iba a provocar.

Cuando sintió el contacto de aquellos dedos pasando por encima de su sexo, una sutil caricia, su respiración empezó a acelerársele. El pulgar realizaba pequeños círculos sobre su clítoris mientras un par de dedos acariciaban todo su sexo entre sus labios cálidos. Al tiempo sus bocas se separaron para que aquella lengua le repasara sus labios y le lamiera la parte inferior de su mandíbula recorriéndola en dirección a su oreja que empezó a mordisqueársela ligeramente hasta que le propinó un sensitivo mordisco en el lóbulo al tiempo que un par de dedos se introdujeron en su sexo.

-¡¡Ooohh… Kami!!- gimió sin poder evitarlo al sentir como aquellos dedos empezaron a frotar una zona demasiado sensible en el interior de su sexo para poder resistirse.

-… hmmm… me encanta como suena tu voz fogosa…

Abandonando su oreja descendió hasta regresar de nuevo a sus suculentos pechos con los que volvió a llenarse la boca. Su lengua frotaba con rápidos movimientos sobre aquellos pezones endurecidos mientras sus dedos seguían sin darle tregua en su sexo. Podía sentir como sus piernas empezaban a flaquearle y que, de seguir así, no tardaría mucho en perder todo el control de su cuerpo. Tal y como se esperaba. Tal y como debía ser.

Bajando a través de sus pechos descendió por todo su cuerpo hasta llegar a besarle su ombligo. Colocándose de lado, le separó, aún más, sus piernas dejando su sexo totalmente expuesto a su mirada. Sus ojos no se apartaban de la escena que allí se representaba, con sus dedos penetrándole su húmedo sexo con unos movimientos que la estaban llevando al delirio y, por ende, al orgasmo. Reclinándose sobre su sexo lo lamió, un labio primero y luego el otro antes de pasársela justo por el medio de camino a su clítoris. Allí se detuvo a provocarlo entre ligeras lamidas y sutiles besos antes de chupárselo y, en el sumo del placer, mordérselo lo suficiente para que le doliera de placer. Algo que, unido a la penetración que le estaba dando terminó por hacerla llegar a su orgasmo. Y no se trataba de un orgasmo muy silencioso. No. Con ella se podía asegurar que Kami se sentiría totalmente halagado al ser nombrado en dicho momento.

Trataba de recuperar algo del supuesto control que debía tener de su respiración pero, el corto espacio de tiempo que se le ofreció tras su orgasmo hasta que aquella boca, aquellos labios y lengua, empezaron a dar cuenta de los jugos que les ofreció, no fue suficiente para poder recuperar tan débil control sobre su propio cuerpo. Con un gemido arqueó su cuerpo mientras le devoraba aquellos húmedos labios y le metía la lengua en su interior. Tuvo que soltar sus manos del cabecero de la cama y se agarró con fuerza a sus propios pechos, súper sensibilizados a estas alturas y que, con simples roces sobre ellos, o sobre sus pezones, la llevaban más allá de la definición de placer.

Su boca se cerró mordiéndose, sin respeto ninguno, su índice izquierdo tratando de recuperar un control que sabía que no tendría al entrar en esta habitación, en este dormitorio. Como poder suponer algo semejante cuando sentía como la cogía por sus nalgas y la elevaba para poder profundizar hasta el extremo.

Su grito, que no gemido, anunció un segundo orgasmo que, esta vez llenó la boca que se lo había proporcionado. No hubo nombres ni recordatorios, solamente el sonido de su voz desatada y su falta de respiración forzada por las sensaciones vividas. Pero aquí aún no había llegado el final. Sintió como conectaron sus sexos, sentía el calor que desprendía contra el suyo, y el movimiento que a continuación empezaron a realizar sólo parecía tener como misión dejarla totalmente agotada por lo que restaba de mes, y eso que no hacía ni cuatro días de su comienzo.

Sabía que su capacidad de movimiento se debía a que sólo ella había disfrutado de un par de orgasmos que le habían arrebatado toda fuerza y, por eso, se dejaba llevar por los movimientos más que realizar los suyos propios. Por eso no se sorprendió cuando la obligó a sentarse haciendo que sus cuerpos, húmedos por el sudor y fatigados, deliciosamente fatigados, por el esfuerzo realizado, se encontraron y se frotasen, se rozasen mientras seguían moviendo sus sexos. Sus labios volvieron a encontrarse y sus lenguas se rozaban con mayor intensidad con la que sus cuerpos, sus sexos, lo estaban haciendo.

Podían sentir la creciente sensación de un orgasmo siendo construido, acercándose a su límite, llevándoles a sus clímax y, justamente por ello, no hicieron nada salvo aumentar el ritmo de sus movimientos.

Sus sexos formando uno solo. Lo mismo que, cuando sintieron sus cuerpos explotar, así pareció que fueran sus orgasmos. Uno solo y compartido por ambos.

Totalmente sin fuerza alguna en su cuerpo, se dejó caer hacia atrás sobre el colchón que habían llegado a maltratar tanto en tan poco tiempo. Con ella también arrastró a su pareja de orgasmos. Aunque, realmente, fuese la persona a quien había tenido que llamar para conseguir la información que necesitaban Nami y ella para localizar el objeto robado y tener alguna pista para avanzar en la búsqueda del ladrón y su objetivo. En eso tendría que darle la razón a Nami, por supuesto que no lo haría si podía evitarlo, pero también tenía la sensación de que este robo no era si no el comienzo de algo bastante peligroso, y en muchos sentidos.

Sentía como su respiración acariciaba su hombro mientras su mano descansaba sobre su vientre, moviéndose con suaves mimos. Eso, hasta que empezó a ascender en dirección a sus pechos.

Para que luego diga esa akage de que están viejos.

-Un momento- detuvo el avance de aquella mano agarrándosela sin ningún tipo de delicadeza-. Lo primero es darme la información por la que has cobrado, Violet taisa.

Sabía que era cierto pero, no por ello debía aceptarlo tan libremente. No obstante, de hacerlo no sería ella misma. Por ello usó la mano a la que se le prohibió acceder a aquellos pechos para cogerla por la cintura y apretar su cuerpo contra el suyo. Sus propios pechos apretándose contra aquella espalda que tenía ante ella.

-No es muy íntimo el llamarme por mi antigua graduación, Bulma-chwan- dijo mientras le trazaba el contorno de la oreja con la lengua logrando que, por unos instantes, Bulma llegase a olvidar sus propias palabras. Pero fue cuando Violet acercó su mano al sexo de Bulma cuando recordó todo. Trato incluido.

Antes de que supiera lo que había pasado, Bulma había sido capaz de voltearse para terminar colocada a horcajadas sobre el cuerpo de Violet a la que había sujetado por sus muñecas colocándoselas sobre su cabeza y su otra mano cerrada sobre su cuello, más como amenaza que haciendo daño real, por ahora.

-Pero esto son negocios, Violet taisa- repitió Bulma sin aflojar su presa, aunque ella no hacía ningún esfuerzo para liberarse-. Te busqué porque necesitaba una información urgente y ya te pagué por ella, así que déjate de joder y suelta lo que sabes de una vez.

Por supuesto que Bulma le había ofrecido una clara posibilidad para que siguiera perdiendo el tiempo y bromeando, aunque ambas sabían que, de hacerlo, le saldría dolorosamente caro. Y hoy Violet no estaba de humor para un poco de juego duro, por lo menos no con Bulma.

-La verdad, es que para la próxima podía venir esa compañera akage tuya para pagarme por la información que me pedís. Que aún no haya venido a pagar por ella me hace sentirme algo… dolida- Violet le ofreció una sonrisa inocente.

-Mejor así, taisa, porque, de haber venido ella, te aseguro que te habrías encontrada amordazada sin posibilidad de escape y te sacaría la información a tiras con tu piel- la verdad era que Bulma sabía que Nami no conocía a Violet pero, por alguna razón, no le caía nada bien. Y no era por el método de pago que gastaba Violet. De eso estaba muy segura.

-Hmmm… ¿es una promesa, Bulma-chwan?- pero, cuando la mano de la peliazul se cerró algo sobre su cuello, y no había ningún tipo de brillo en aquellos ojos azules, supo que habían terminado los juegos completamente-. Okay, está bien, Bulma-chwan. No hace falta ponernos duras… por lo menos ahora que estamos en pleno negocio.

Pero Bulma siguió sin aflojar lo más mínimo su presa.

-Pues habla de una vez y dime lo que he venido a buscar- dijo seriamente Bulma.

-Está bien. El nombre del objeto que robaron es…

__________

En cierto bar de Yuba

De los dos, estaba claro que quien podía tener la más mínima idea de lo que había dicho Robin era Vivi porque, sinceramente, a Zoro no le importaba mucho esas cosas. Incluso cuando fueran algunas piezas que, tanto él como Piccolo, hubiera podido robar en algún momento si se hubiera dado el caso. Aunque, de haberlo hecho, seguro que se habría llamado de otra manera menos culpable que robo.

-¿Puedes repetirlo, onna?

Esto fue utilizado por Robin para acercarse a Zoro y susurrarle al oído.

-… hmmm… ¿qué te gustaría que te repitiera, kenshi-san?- logrando un gruñido por parte de Zoro que obligó a Vivi a cubrirse la boca para que sus risas no fueran tomadas a mal por Zoro-. Oh, te refieres al nombre de la piedra robada. Es uno de las joyas llamada "Mizu no Manako", el 'Ojo de Agua'.

Zoro se tensó por el roce de los labios de Robin y sabía que ella estaba disfrutando de esta, no muy sutil, provocación por su parte. Por supuesto que, al final, todos reciben lo que se merecen. Se recoge lo que se siembra, ¿verdad?

__________

En cierta habitación, de caldeado ambiente

Bulma trataba de asimilar lo que le había dicho Violet y a donde podía llegar a llevarla, tanto a ella junto a Nami como a quien hubiera robado dicha joya. Y, por supuesto, había que contar también a Vivi que, siendo acusada injustamente del robo, Bulma estaba segura de que también trataba de averiguar, precisamente, lo mismo que estaba haciendo ella.

La única diferencia es cómo hará para averiguar esto mismo aunque… por supuesto que trabajando en el Museo tendrá mayores conocimientos acerca de las piezas que allí se encuentran y averiguar cual fue la robada y todo lo que existe alrededor de dicha pieza. Tche, una pena no saber por donde anda porque me habría ahorrado el tener que buscar la información entre las piernas de Violet.

-… "Mizu no Manako", el 'Ojo de Agua'…- repitió Bulma perdida en sus pensamientos.

-Así es, cutie girl- le dijo con tono tranquilo.

Al sentir como Bulma aflojó su agarre, por haber conseguido la información que buscaba, Violet le cogió su mano izquierda e hizo que recorriera su clavícula hasta que ascendió por su cuello para terminar susurrándole sobre sus labios antes de atraparle sus dos dedos centrales entre sus labios y chupárselos con calma mientras Bulma seguía pensando en cual sería el siguiente movimiento ahora que sabían el nombre de la pieza. Nombre que el Museo ni siquiera parecía haberle proporcionado a Sanji y Roshi, a pesar de estar investigando el propio robo.

Una joya semejante es seguro que forme parte de algún juego de más piezas y eso es lo que buscará todo el mundo que ande tras la joya o el ladrón, o ambos como nosotras.

-¿Necesitas otro nombre o piensas averiguarlo por ti misma ahora que te di el de la joya robada?- le preguntó Violet liberando los húmedos dedos de Bulma y los dirigió al sur de su propio cuerpo, a la, también, húmeda entrada de su sexo. Violet movió provocadoramente aquellos dos dedos acariciando su sexo, todo sin apartar la mirada de los ojos azules de Bulma.

-Ni pienses que volverás a verme pronto, Violet taisa- le espetó Bulma con cierto tono de enojo al saber que la estaba manipulando por culpa de la falta de tiempo y necesidad por la información requerida.

-Oi, luv. Te dije que n… ¡¡¡oohh!!

Sus palabras fueron sustituidas por un placentero, e inesperado, gemido cuando Bulma le introdujo aquellos dos dedos de improviso y los empezó a mover, de manera experta por una zona conocida del interior del sexo de Violet. Cada uno de sus movimientos arrancaba gozosos jadeos e intensos gemidos por parte de la ex-militar, o ex-lo que fuera en verdad. ahora era su turno para arquear su cuerpo, poniendo, de manera inconsciente, o eso podía parecer, sus pechos al alcance de la boca de Bulma que, no estando completamente segura de que se trataba de un movimiento no buscado por Violet, esperó un tiempo para ver si insistía metiéndole los pechos directamente en la cara o no.

-Dime lo que sepas del juego de joyas: cuántas son, sus nombres… todo lo que tengas acerca de ellas- le preguntó Bulma mientras acompañaba a cada una de sus palabras con un buen movimiento de sus dedos.

Violet, a pesar de encontrarse en un buen camino hacia un orgasmo, no había perdido su capacidad para negociar. No le iba a soltar tanta información por un par de buenos dedos trabajándole su sexo.

-… ah, ah… pides mucho… ah, ah, ah… cutie… ah… por tan poco…- logró decir entre jadeos.

Por supuesto que Bulma sabía eso pero, por supuesto, no se perdía nada por intentarlo. Afortunadamente, ambas sabían, cual era la pregunta que debía hacerse.

-¿Cuál es el nombre del juego de joyas?

Pero la mente de Violet se había apartado del trabajo a causa del enorme placer al que estaba siendo sometida, entre aquellos dedos y, finalmente, la boca en sus pechos, o eso parecía, ya que, cuando fue alcanzada por su orgasmo no fue el nombre de Bulma el que surgió de sus labios, ni siquiera una referencia Divina si no que fue la respuesta que ansiaba Bulma.

-¡¡"REIKON NO GOGYOU"!!

… Reikon no Gogyou…

Bulma sacó sus dedos, que se encontraban totalmente cubiertos por los jugos del orgasmo de Violet, y los llevó hasta ponerlos ante el rostro de la responsable de tanta humedad que los vio a través de sus turbios ojos violeta, como su nombre, como su cabello cortito. Pudo ver como Violet abría la boca mientras lanzaba grandes bocanadas de aire y su lengua se estiraba todo lo que le era posible en busca de aquellos dos dedos que giraban en el aire para evitar perder su preciada carga.

Un lateral de los labios de Bulma se levantó al sonreírle maliciosamente pero, a pesar de todo lo que se podía decir de ella, la verdad era que no era tan mala como podía hacer ver a todos. Por ello acercó los dedos a la punta de aquella lengua y los rozó viendo como iba apoderándose de algunos de aquellos jugos que eran llevados, inmediatamente, a su boca para dar cuenta de ellos. Al volver a sacar su ansiosa lengua, Bulma, decidió dejar la leve tortura y le acercó los dedos, lo suficiente, para que pudiera lamerlos por entero. Tanto que terminó por llevárselos al interior de su boca y, cuando se los volvió a liberar, se encontraban totalmente limpios. Violet le sacó la lengua y podían verse allí los jugos que, sin poder evitarlo, Bulma llevó su propia lengua para saborearlos, en la mezcla con la saliva. Ambas lenguas se rozaron antes de que sus labios volvieran a juntarse y, en el interior de sus bocas, sus lenguas dieran buena cuenta de los jugos del orgasmo de Violet.

Cuando dieron por terminado aquellos húmedos besos, Bulma se puso en pie dispuesta a darse una ducha rápida antes de irse con la información por la que había venido en su búsqueda. A pesar del agua corriendo de la ducha pudo escuchar con claridad las palabras de Violet.

-¡Me encantó la propina, luv!

Kuso… será mejor que esta última parte no salga de aquí; porque, por mucho que a Nami no le interesa saber lo ocurrido en esta habitación, no puedo predecir lo que sucederá una vez esté cargada con unas copas de más.

Un movimiento en la puerta del baño captó su atención y, sin dejar de ducharse, volvió ligeramente la mirada para ver allí apoyada en el marco, con un cigarrillo colgándole en los labios, a Violet.

-Viéndote así nadie diría que tienes a un crío de, ¿qué, cinco o seis años? pero, claro está que, viendo como se te adelantaron en ese robo, si se notan los años, luv.

A pesar de que Bulma no tenía ninguna gana de hablar sobre su vida, tanto privada como pública, por lo menos para los entendidos en la materia, la insinuación a su edad, después de los comentarios tan recientes por parte de Nami, no pudo evitarlo.

-Primero, tiene ocho años. Segundo, si insinúas que ya estoy vieja para andar por ahí robando te recuerdo que tengo 26 y tú eres mayor que yo, una década mayor que yo.

-Pero a mí no se me nota nada que haya pasado de los cuarenta. Ni una arruga, ni una grasa mal colocada… si aparento unos 25 y todo el Mundo me lo dice- le dijo Violet encogiéndose de hombros.

-¡¡PUES YO APARENTO 15 PARA ESO!!

-Hmmm… ya me habría gustado tener que darte alguna información a los quince, cutie- los ojos de Violet recorrían de arriba abajo el cuerpo de Bulma sin ningún tipo de reparo o vergüenza-. Seguro que de haberte encontrado Vegeta a esa edad podrías haberlo manten…

No sabía de donde había salido pero reconocía el cuchillo que se clavó en el marco de la puerta, justo al lado de su cabeza, como uno de los suyos. De seguro que Bulma se lo había cogido en algún momento, momento que no se percató. Estaba claro que no había perdido destreza con la edad, y seguía teniendo su relación con Vegeta como algo demasiado íntimo y personal para hacer bromas, o referencias, a su costa.

-Está bien, Bulma- Violet apagó el cigarrillo contra la hoja del cuchillo-. Mi culpa pero no te pongas tan alterada que no le hará ningún bien a tu tersa piel. ¿Me haces sitio?- le preguntó acercándose a la ducha.

Pero Bulma ya no estaba para nada más y su rostro así lo atestiguaba.

-Tú misma.

Y con esto abandonó el baño para vestirse y marcharse de allí con la información por la que había venido. Deseaba poder tener delante suya, ahora mismo, a quien se le había adelantado para poder demostrarle que con ella no se debía meter uno.

-Nos vemos, honey- se despidió Violet sin obtener más respuesta que el sonido de la puerta de la habitación cerrándose tras Bulma abandonando el cuarto.

__________

En cierto bar de Yuba

A pesar de trabajar allí, ni siquiera Vivi sabía de que se trataba el objeto que habían robado, "Mizu no Manako", el 'Ojo de Agua', por eso, cuando Robin continuó explicándoles lo que ella sabía de la joya, no pudo evitar mostrar tanto sorpresa como admiración por Robin y por su dedicación a la obtención de información, cualquier tipo de información, aunque más atenta a la de temas arqueológicos por tratarse de su original profesión, dedicación.

-Así que esa joya forma parte de un grupo de cinco- repitió Zoro con cierto interés pero, por supuesto, sin realizar grandes muestras de ello. Nada exultante, suficiente con que hablase sobre el tema a tratar.

-Exacto, kenshi-san- Robin tomó un ligero sorbo a su bebida dedicándole algo más de tiempo para relamerse los labios sabiendo que tenía la atención de Zoro, aunque también la de Vivi que no pudo evitar sentirse intrusa en un momento de intimidad entre Robin y Zoro, eso y ruborizarse ante las sensuales acciones por parte de la morena-. Se trata de los "Reikon no Gogyou".

La mirada de Zoro, una vez lograda ser apartada de los labios de Robin cayó algo deprimida ante la visión de sus bebidas vacías.

-Por lo que, tratándose de los Gogyou, quiere decir que aún quedan cuatro joyas más a punto de ser objeto de otros cuatro robos.

Era lo lógico pero, claro está, con Robin por medio nunca se puede estar seguro ni de lo que puede verse totalmente irrebatible. Este era uno de esos momentos.

-No, kenshi-san. Si se tratan de los "Reikon no Gogyou" aún quedan cinco joyas que pueden ser susceptibles a ser robadas por quien se haya llevado el "Mizu no Manako" del Museo de Historia Natural de Mariejoa.

Aquello, aunque así era, casi parecía haber sido dicho para provocar a Zoro y, podía verse por su lenguaje corporal, que así iba a suceder. Vivi decidió adelantarse y evitar el inicio de una discusión, o lo más parecido que pudiera haber entre esos dos ya que, nunca la intención de Robin es discutir con Zoro si no provocarle lo suficiente para lograr hacerlo rabiar. Le gustaban las caras y sonidos que ponía, y hacía, en esos momentos. Siempre decía que nunca tendría suficiente de eso.

-Pero si Gogyou es por los cinco elementos: Kuuki, aire, Hinote, fuego, Mizu, agua, Tsuchi, tierra y Uddo, madera. ¿Cómo puede haber un quinto robo si ya se llevaron el "Mizu no Manako"?

-Existen rumores de una sexta joya, de un sexto Manako, pero este sexto ojo es considerado un mito pues no existe ningún tipo de referencias claras a él, a diferencia del resto de Manako que, sabiendo buscar por el Mundo, puedes encontrar referencias a ellos en los más diferentes lugares. Nada se sabe, nada salvo su nombre, y, tal vez por ello, resulte aún más mito.

Zoro incluso parecía estar viendo con buenos ojos la copa de vino sin terminar de Robin pero, antes de que pudiera cometer cualquier tipo de acción, ella se la terminó de un trago. Ahora no le quedaba más remedio que ir a por más bebida pero, como no quería quedar como un inculto o despreocupado, tenía que esperar a que Robin terminara de contarles el asunto de la sexta joya, del sexto Manako.

-¿Prisas, kenshi-san?- le preguntó divertida Robin logrando que Vivi tuviera que contener sus sonrisas, y sus risas.

-Pues ahora que lo dices- Zoro había acercado su rostro al de Robin para dar más énfasis a sus palabras pero, esto, fue utilizado por ella para darle lo que buscaba. O algo muy parecido-. Me gustar…

Robin le cogió el rostro entre sus manos y lo acercó hacia el suyo en donde sus labios terminaron por juntarse. Un suave beso humedecido por el vino.

Ahora si que me siento entrometiéndome en un momento íntimo entre ellos dos.

Pero, para desgracia de la pareja y, medio alivio, para Vivi, fueron interrumpidos por una docena de soldados que, rápidamente rodearon la mesa en la que se encontraban. Afortunadamente Vivi se había puesto de nuevo la capucha para tratar de ofrecerles un poco de intimidad y, ahora, su rostro volvía a estar cubierto por las sombras.

-¡¡Muy bien, qué nadie se mueva!!

Pero aquellas palabras parecían no haber sido escuchadas por Robin y Zoro que continuaban besándose, aparentemente, ajenos a lo que estaba sucediendo a su alrededor. Lo que irritó rápidamente a los soldados.

-¡¡Están todos bajo arresto así qué paren de una vez si no quieren empeorar su situación!!

Los labios de Zoro se alejaron de los de Robin dando por terminado el beso pero, por supuesto, no por lo que pudiera haber dicho el soldado si no porque así se había llegado a dar. No obstante sólo se trataba de un pequeño beso para paliar la sed.

-Pues es una pena para vosotros- empezó a decir Zoro observando para los soldados con mueca de loco-. Porque a mí me encanta que la situación siempre empeore.

Robin se dio de cuenta de la mirada de Vivi que, como siempre ocurría con ella, pretendía que pudieran salir de los problemas sin llegar a causar ningún mal a nadie. Pero, claro está, en esta situación esa posibilidad era bastante ínfima ya que se trataban de Zoro, digamos que bandido, aunque la verdad era que se trataba de alguien de espíritu libre y, por tanto, no hacía caso a las normas establecidas por la sociedad, actuando, entonces, como si estuviera fuera de la ley; la propia Robin era una kaizoku bastante reconocida, gracias a las continuas barbaridades que hacía Vegeta y, por último, Vivi que, de descubrirse su identidad, estaba siendo buscada como autora material de robo al Museo de Historia Natural de Mariejoa.

-Gomennasai- se disculpó por anticipado a Vivi-, pero se trata de kenshi-san y lo hemos retenido demasiado tiempo escuchando incluso lo que podría haberse tomado como temas femeninos.

La sonrisa de Robin contrastaba con la mueca de Zoro y la resignación de Vivi.

-Empecemos pronto que tengo una biiru esperando por mí en la barra.

__________

______________________________

Capítulo 13 finalizado… y menudo capítulo hahahaha de seguro que nadie se esperaba algo así, por parte de Bulma me refiero ;P Debo decir que este método para conseguir información, y su método de pago, me lo saqué del anime "Mnemosyne no Musumetachi" así que, no, no soy tan listo para sacarme algo así por mi propia cuenta T.T

Bueno, espero que el capítulo haya podido ser del agrado de todos ustedes lectores ávidos y así espero poder leerlo en vuestras REVIEWS.

GLOSARIO:

Kami: Dios.

Akage: Pelirroja.

Violet taisa: Coronel Violet.

Onna: Mujer.

Mizu no Manako: Ojo de Agua.

Reikon no Gogyou: Los cinco elementos del Alma.

Kenshi: Espadachín.

Gomennasai: Lo siento muchísimo.

Biiru: Cerveza.

REVIEWS.

REVIEWS.

Agradecer las REVIEWS enviadas por:

Gabe Logan.

Dragonazul.

Y, como siempre, agradecer a todos los que siguen este fic a pesar de hacerlo en silencio y, esperando, a que pongan voz a sus pensamientos en alguna REVIEW pronto.

Muchas gracias a todos los lectores.

Nos leemos.^^