Cross Epoch

Todos los caminos llevan a…

Sanji se había sentido afortunado durante muchos momentos de su vida pero el que aún siguiera de una pieza después de la explosión se había colocado entre los primeros puestos; eso si, siempre por debajo de sus adorables onna. Aunque, considerando el que Roshi aun seguía en este Mundo, tal vez no había sido para tanto ya que había sido al jiji a quien le metieran las granadas en la boca.

Cuando los oídos le dejaron de pitar, se dio de cuenta de que el sonido que aún seguía escuchando no se debía a la explosión si no que se trataban de tiros que procedían del otro lado de la puerta. Se estaba produciendo un tiroteo ante su despacho y no tenía muchas dudas de quien participaba en él.

Cogiendo aire, y tranquilizándose para poder encarar lo que se le venía encima, Sanji abrió la puerta dispuesto a encontrarse lo que fuera.

-¡Un mo…mento!

Aunque en ese término no entraba el ver como una de aquellas onna, la llamada Lunch, se encontraba en plena refriega contra algunos de los compañeros de Sanji a tiro limpio mientras se protegía con la otra onna, Califa, a la que las balas rebotaban contra su cuerpo. Y no, no de la manera erótica que pudieran haber pensado un par de hentai como Sanji y Roshi, y que no es necesario expresar para saber que cierta parte de la anatomía de aquellas onna estaría implicada, si no que, se trataba, de que las balas, simplemente rebotaban contra aquel cuerpo como si estuviera hecho de hierro.

Por suerte, la mentalidad de Sanji se apoderó de la situación poniendo aquella imagen a un lado y pensar, únicamente, en que había dos onna en apuros y él, como el caballero que era, debía ayudarlas. Aunque no fueran ellas quienes necesitasen la ayuda.

-¡¡Kuso baka!!- saltando en mitad del combate, Sanji salió corriendo en dirección a sus compañeros que, al verle el fuego en su mirada, dejaron de disparar para ver si podían salir de una pieza de allí-. ¡¿Cómo os atrevéis a dispararle a dos kawaii onna en mi presencia?!

Entre gritos, y golpes recibidos, Sanji dispersó a cada uno de sus compañeros dejando el lugar limpio de ellos y quedando, únicamente, las dos onna y él. Una situación más que perfecta, y como debería ser, en su opinión.

-Y ahora, ladies.

-Eso es acoso sexual- le soltó de golpe Califa.

-¿Nani?- esta era la primera vez que una onna se quejaba de sus acciones, bueno, antes de haberlas realizado. Aunque la reacción de Lunch fue más allá de exponer un simple hecho como hizo Califa.

-¡¡QUÉ NOS ESTÁS ACOSANDO SEXUALMENTE, KUSO HENTAI!!

Las palabras de Lunch vinieron acompañadas de una buena ración de balas que Sanji tuvo que esquivar mientras se acercaba hacia ellas dos. Lo que implicaba mayor peligro pero era una necesidad para poder actuar antes de que tuviera tiempo de recargar su arma.

Mientras Lunch exponía sus quejas, Califa permanecía en silencio observando las acciones que se daban a su alrededor. Habían venido en busca de un trabajo pero, por culpa del acoso sexual de Roshi, y la duplicidad que sufría Lunch, se habían visto envueltas en una batalla contra los mismos que podrían darles un trabajo. Algo que, de matarlos, no se podría dar.

El momento se juntó en varios frentes al mismo tiempo. Lunch terminó por vaciar el cargador de su automática y Sanji trató de aprovechar este momento para poder reducirla, sin llegar a lastimarla, por supuesto; pero ese mismo momento, por la misma causa que pensó Sanji, el fin del peligro de las balas perdidas, aunque no fuera su caso, Califa trató de reconducir la situación al tema que las había traído originalmente hasta aquí.

-Ahora me gustaría…

No las palabras más apropiadas para decir en presencia de Sanji pues no hizo si no atraer su atención, como quería, pero no de la manera en que lo habría deseado porque, Sanji, como le mueve su naturaleza, no pudo, si no, dirigir su atención a los pechos de Califa; perdiendo, de esta manera, su oportunidad de reducir a Lunch antes de que recargara su arma.

-… eso es acoso sexual- sentenció Califa ante la mirada libidinosa de Sanji.

-¡¡Quiero mi puf-puf!!

Surgiendo por la retaguardia, Roshi logró impedir, aunque no fuera su intención, que Lunch terminara de recargar su arma y, al volverse en un movimiento para incrustarle su pie en la cara, se agachó para poder saltar sobre ella. Aunque sería más exacto decir que saltó sobre sus pechos obligándola, por la inercia que llevaba, a echarse hacia atrás, con claros síntomas de desagrado en su rostro.

-¡¡Kuso jiji!!

Sanji saltó por encima de Califa, esquivando la patada aérea que esta le había lanzado por su actitud acosadora, para ayudar a Lunch con Roshi pero, de manera sorprendente, Califa pareció rebotar en el aire y cambiar la dirección de su ataque convirtiéndola en una patada acrobática hacia atrás o, lo que es lo mismo, una chilena que le dio de lleno a Sanji y que lo lanzó contra Roshi, quitándoselo de encima a Lunch, y enviándoles contra la pared. Por supuesto que Roshi fue el que recibió la peor parte del golpe al ser aplastado por Sanji contra la pared.

El rubio pudo recuperar la verticalidad, algo mareado por el golpe, y volverse hacia donde se encontraban las dos onna, pues no se podía olvidar que una de ellas estaba armada y era, más que, peligrosa. Lo que se encontró fue un precioso y hermosísimo regalo directo de los Cielos por Kamisama para su único deleite.

Califa estaba devolviéndole la calma a Lunch usando la técnica que había ido tan bien en la nave kaizoku. Le estaba restregando el rostro sobre sus pechos para que el perfume la hiciera estornudar. Nada más ni nada menos, todo muy inocente y práctico. En cambio, lo que Sanji vio fue a Lunch haciendo puf-puf con los pechos de Califa y si antes no tenía ninguna duda para contratarlas ahora mucho menos.

-¡Estáis contratadas!- anunció todo contento Sanji.

-Eso es acoso sexual- dijo Califa mientras apartaba el rostro de Lunch antes de que esta le estornudara encima.

-Atchiis- y el cambio volvió a producirse devolviendo a la Lunch rubia al banquillo de la cabeza de la onna-. Ops, gomennasai por todo- se disculpó Lunch.

-Domou arigatou- le agradeció Sanji con una reverencia.

-Eso es acoso sexual.

-Gomennasai- fue el turno de Sanji para disculparse con las dos onna.

-Eso es acoso sexual.

Ni que decir que Sanji se quedó perplejo con aquella afirmación por parte de Califa pero, según su mentalidad, y viendo el conjunto en su amplitud, aún debía de agradecerle a Usopp el haberle enviado a las dos onna.

-Eso es acoso sexual.

-¡¿Nani?!, ¿sólo por mirar…?- aunque, pensándolo mejor-. Gomennasai.

Antes de que Califa pudiera volver a acusarle de acoso sexual, Sanji desapareció del lugar para, apenas unos segundos después, aparecer para colocar una mesa, sillas para las dos onna y para él, una bandeja de pasteles y unas copas de efervescente bebida. Y, como plato principal, el contrato de trabajo como ayudantes, secretarias o el título que a ellas les apeteciera elegir esperando sólo por sus firmas.

-Sumimasen, empezamos con mal pie- la voz de Sanji resultaba del todo caballerosa, junto a sus modales, ofreciéndoles asiento a las dos onna-. Mi nombre es Sanji y aquí está el contrato al que sólo le hace falta sus firmas, Lunch-swan y Califa-chwan.

-Huy, pasteles- Lunch se fue hasta la mesa a sentarse de manera despreocupada.

-Eso es acoso sexual.

__________

En algún lugar oscuro, húmedo y, aún, desconocido

El lugar se encontraba en completo silencio una vez Sadi-chan había terminado de hablarles a Luffy y Goku. Quienes, por cierto, no pudieron evitar el mirarse para ver si el otro había entendido algo de lo que les habían contado. Por la cara que tenían, estaba claro que no era así.

-Oi, no quiero parecer grosero o algo por el estilo pero…

-Me aburro- le interrumpió Luffy a Goku-. ¿No se supone que esto tiene que ser una bouken? Pues vamos corriendo a ver que nos encontramos- les dijo de manera entusiasta Luffy.

-¿De qué hablas, Luffy?- Goku, a veces, no llegaba a entender a su nakama-. Aún no nos ha contado nada del objeto de Trizy.

-¿La joya?- Luffy miró a la dragona, que seguía en cuerpo humano, y sonrió de manera despreocupada-. No hay nada que saber. Aquí lo que importa es salir de bouken.

Un látigo chasqueó justo delante de la cara de Luffy haciendo que al retroceder se cayera de culo al suelo.

-¡¡Urusei!!- se podía ver, y sentir, que Sadi-chan no estaba para bromas-. Por esto mismo hmmmm… no se os puede decir nada importante porque no os tomáis nada en hmmmm… serio.

Aquello, en vez de poner serios a los dos susodichos, les debió de hacer gracia porque se pusieron a reír; logrando, por ello, que el enfado de Sadi-chan subiera de nivel.

-Vamos, tampoco es para ponerse así- dijo Goku entre risas que se cortaron cuando Sadi-chan le levantó la cara colocándole el látigo bajo la barbilla-. Vale, si que es para ponerse así.

-Esa joya es de un valor incalculable por el hmmmm… gran poder que posee al juntarla con el resto de los Reikon no Gogyou.

Goku no parecía muy impresionado mientras que Luffy se había apoderado de un trozo de niku que le estaba llamando, o eso le parecía a él.

-Parecen ser como las Esferas del Dragón.

Eso fue el pie para que Trizy interviniera en la conversación.

-¿Conocéis las Esferas del Dragón?- se notaba la confusión en el tono de su voz- es verdad, antes las nombrasteis pero estaba demasiado preocupada para darme de cuenta.

-¡¿Conocerlas?! Shishishishishi- aquello le hizo gracia a Luffy-. Si las utilizan a menudo para limpiar todo el desastre que dejan a su paso.

-Oi, oi, ¿es qué te tengo que recordar de quién fue la culpa de que Skypiea se hubiera caído del cielo y roto en pedazos?- le dijo Goku pero, por la cara de completa ignorancia de Luffy, estaba claro que si debería recordárselo-. ¿Cómo pudiste olvidarte de algo así?

-Los Reikon no Gogyou no son como las Esferas del Dragón- les interrumpió Trizy-. Porque lo que se consigue usando su poder no puede ser deshecho de ninguna manera. Lo hecho, hecho está.

Aquello si que no les gustó a ninguno de los dos pelinegros.

-¡¿Nani?!

-¡¿Ni con la ayuda de las Esferas del Dragón?!- Trizy negó, simplemente, con la cabeza-. Eso no puede ser, tiene que haber una manera para anular lo hecho. Tal vez con los propio Reikon no Gogyou.

-No se puede hacer nada para cambiar lo que se hace usando el hmmm… poder de los Reikon no Gogyou y por eso mismo es un deber hmmmm… sagrado el proteger cada Manako- les aclaró, en lo posible, Sadi-chan.

Por las caras de los dos muchachos, por lo menos, estaba claro que empezaron a comprender el gran peligro que conllevaba el saber la localización del Manako que protegían ambas onna. Y, en unos instantes, comprenderían mucho más.

-Por eso tratamos de mataros una vez descubristeis el Hinote no Manako al que se me encomendó la tarea de guardar y proteger- dijo Trizy-. Tú aparición después del robo del Mizu no Manako podía ser una coincidencia pero que luego apareciera otra persona, y que os conocierais… aquí no podemos arriesgarnos.

Aquello era una noticia, y una novedad, para ellos dos.

-¿Robaron una de las joyas?- preguntó Goku mientras que Luffy, una vez terminado, definitivamente, de comer, aquí, miraba con extrema intensidad el rostro de Trizy.

-Así es. En el Museo de Historia Natural de Mariejoa- le respondió Sadi-chan-. Siempre dije que era un lugar demasiado hmmmm… expuesto, a pesar de estar bien protegido en la ignorancia de la gente y entre otros objetos de más hmmmm… aparente valor.

-¿De qué me suena ese lugar?- Goku trató de exprimir su cerebro pero la respuesta parecía estar evitándole-. Oi, Luffy, ¿a ti no se te hace conocido ese lu… gar?- Luffy seguía mirando para Trizy logrando, por dicha causa entre otras, el ponerla ligeramente ruborizada-. Se puede saber ¿qué estás haciendo?

Pero Luffy no pareció escuchar a Goku.

-¿Eres una usuaria de Akuma no mi o es por cosa de tu tercer ojo el que puedas convertirte en un dragón?- le preguntó Luffy a una, tímida, Trizy por la atención que estaba despertando en el muchacho.

-¿Nani?- la confusión dio paso a la aclaración de una duda propia-. Oh, es por eso que puedes estirarte. Eres un usuario de Akuma no mi.

-Así es- dijo Luffy sonriente-. Me comí la Gomu Gomu no mi y ahora soy un hombre de goma- y justo cuando le iba a mostrar como se le estiraba la cara, Goku le propinó un pequeño capirotazo en la cabeza que se la hizo rebotar contra el suelo antes de recuperar su posición-. Oi, ¿a qué ha venido eso, Goku?

-Pues si estuvieras atendiendo en vez de intimar con Trizy- aquello puso más ruborizada a la onna pero no a Luffy que no le dio mucha importancia a las palabras de Goku-, habrías escuchado mi pregunta.

-¿Cuál?

-Si te suena de algo el Museo de Historia Natural de Mariejoa.

Luffy hizo un gran esfuerzo para tratar de recordar si alguna vez había oído algo sobre ese lugar pero, por algún motivo, no parecía tener ningún tipo de recuerdo al respecto. Aunque, el no tener recuerdo sobre eso, no le sorprendía mucho.

-Ni idea- se dio por vencido Luffy-. Lo mejor sería que se lo preguntaras a Robin que parece saber siempre de todo. O a Vivi que trabaja en un museo.

-Oi, tienes razón, Luffy- dijo Goku dándose un golpe en la mano con el puño de la otra en gesto de asentimiento-. Seguro que Vivi tiene que saber algo por trabajar en uno de esos museos.

Trizy y Sadi-chan compartieron una mirada que decía mucho para ellas dos.

-¿Te estás refiriendo a Nefertari Vivi?- le preguntó Trizy con voz seria, la misma que usó antes de empezar a pelear.

-La misma, ¿la conoces?- pero Goku no le dejó responder porque se acordó de cierto golpe recibido recientemente por la susodicha peliazul-. Es verdad, si antes de venir aquí había dejado a Vivi junto a Robin y Zoro aunque mi intención había sido llevarla hasta Yamcha pero me desvié al no controlar demasiado bien el Shunkan Idou y sorprenderme por encontrar el ki de esos dos juntos. ¿Sabes si han vuelto a salir?

-¿Zoro y Robin? pues no, pero no me extraña nada. Lo que me parece raro es que Vegeta pudiera dejar que Robin saliera para ir a ver a Zoro. Que Piccolo dejase ir a Zoro… bueno, seguro que se perdió. Shishishishishi.

Sadi-chan había escuchado suficiente, incluso de más.

-Nefertari Vivi es la principal sospechosa del hmmmm… robo en el Museo de Historia Natural de Mariejoa.

-¡¡Vivi no haría algo así!!- el exabrupto de Luffy sorprendió a las dos onna que no se esperaban algo así por su parte y, mucho menos, la dura seriedad de su mirada.

-Pues ahora que, parece ser que, en verdad, estáis más hmmmm… involucrados de lo que parecía en un primer momento vais a hmmmm… ayudarnos- y por el tono de Sadi-chan no dejaba lugar para la discusión. Aunque ahora, con la inclusión de Vivi y la acusación, falsa acusación, que pendía sobre ella, no necesitaban que les obligasen a nada.

-Vivi no hizo nada malo y el verdadero ladrón lo pagará muy caro.

Goku vio que Luffy estaba preparado para la lucha.

-Muy bien, ¿qué es lo que tenemos que hacer?- preguntó Goku.

Sadi-chan estaba más tranquila viendo que no hubo necesidad de obligarles a ayudarles; porque no sabía muy bien como lo habrían conseguido y porque, al final, por una razón u otra, todos los implicados y con el conocimiento de los Reikon no Gogyou deberían morir para mantenerlos a salvo. Ahora tendría tiempo de pensar en como hacer para matarlos.

Tal vez incluso sea necesario el tener que usar el hmmmm… poder de los Reikon no Gogyou.

-Tú y yo iremos a jugar mientras que Trizy y el hmmmm… cacho de goma se dirigirán a nuestro hogar en donde el Manako podrá estar a salvo mientras consiguen algo más de hmmmm… información y órdenes a seguir ahora que los Reikon no Gogyou están siendo buscados.

-Me llamo Luffy.

-¿A jugar? y ¿tengo qué ir yo contigo?- le preguntó Goku no muy entusiasmado con la idea.

Sadi-chan ignoró a Luffy mientras que le enroscó el látigo al cuello de Goku y lo atrajo hasta que sus cuerpos entraron en contacto y sus ojos hicieron lo propio.

-¿Tienes algo en hmmmm… contra de ir conmigo?

Goku no sabía el motivo pero sintió como se le quedaba la boca seca ante aquella mirada de la que, cuando se separaron sus ojos, no podía acordarse.

-No, nada de nada.

-Pues entonces en marcha- Sadi-chan se volvió hacia Trizy-, y ten mucho cuidado. Si es necesario, sacrifica a ese hmmmm… hombre para poder salvarte.

A Luffy se le pusieron los ojos como platos.

-¡¿¡SACRIFICARME!?!... pero si aún no he hecho nada malo…

Goku empezaba a pensar que realmente se habían metido en un grave problema, y no por culpa del poder de los Reikon no Gogyou si no por lo que estas dos onna podían llegar a hacerles.

-¿Podrías indicarme la dirección del lugar a donde quieres ir para ver si puedo captar algún ki relevante para poder usar el Shunkan Idou?- le preguntó Goku con gran amabilidad a Sadi-chan pero ella le ignoró mientras retiró el látigo del cuello de Goku de un fuerte tirón que se lo recalentó-. ¡¡Hey!!

-¿Eso del Shunkan Idou es lo que haces para hmmmm… aparecerte de golpe en un lugar?

-Si, es como llegué aquí- le respondió Goku.

-No lo usaremos, es demasiado hmmmm… inseguro, además de que admitiste que hmmmm… no lo controlas- Sadi-chan le agarró por el cuello de la camisa de manera amenazante-. No debemos llamar la atención y eso hmmmm… no lo haremos si aparecemos de improviso en medio de ese lugar.

A Goku no le apetecía mucho discutir con ella pero, al respecto de no llamar la atención.

-Y ¿piensas ir con esas pintas?

-¿Algún problema con mis hmmmm… ropas?

A pesar de no haber usado un tono amenazante, así habían llegado a sonar sus palabras a oídos de todos los presentes. Goku tuvo cuidado de no decir nada fuera de lugar para no empeorar más su tensa relación con Sadi-chan.

-Bueno, por lo poco que sé, normalmente las onna llevan ese tipo de prendas por debajo de la ropa- dijo con las manos por delante en actitud tranquilizadora, previendo una respuesta negativa por parte de Sadi-chan a sus palabras.

La verdad era que la ropa de Sadi-chan era bastante reveladora, por decir algo, pues mostraba más piel de la que ocultaba. Todo en cuero negro a juego con sus látigos. Y, aun no siendo su ropa, para rematar poseía una larga melena rubia que la hacía más visible al ojo de cualquiera.

A pesar de los claros temores de Goku, no hubo una mala reacción por parte de Sadi-chan si no que lo consideró llegando a una conclusión.

-Pasaremos primero por una hmmmm… tienda para que me digas que tipo de ropa no te parece hmmmm… demasiado insinuante.

Tal vez habría sido mejor que se hubiera enfadado.

-Y ese lugar al que tenemos que ir, ¿está muy lejos?- le preguntó Luffy a Trizy-. Es que tal vez tengamos que parar demasiadas veces para poder comer.

-Bueno, la verdad es que se encuentra a bastante distancia de aquí- le confesó Trizy-. ¿Qué bien haría proteger el Manako cerca de casa?

Luffy pensó en la manera en que podrían realizar el viaje en poco tiempo. Tal vez usando el Kuri-Choppa si se encuentra en su ruta o…

-Oi, Goku, ¿podrías prestarnos a Kinto?

-Por supuesto, no hay ningún problema aunque- Goku le echó un vistazo a Trizy-, deberíais hacer algo también, vosotros dos, con eso de no llamar la atención- Luffy y Trizy se miraron, ladearon la cabeza hacia el mismo lado y volvieron su atención a Goku sin comprender a qué se refería. Lo que sirvió para que Goku soltara un suspiro de desesperación-. Me refiero al hecho de que ella se encuentre desnuda, me parece a mí que la gente no le perderá ojo… y no me estoy refiriendo al que estáis pensando, sólo es una manera de hablar- se defendió antes de ser atacado por Sadi-chan ante la referencia ocular.

Luffy, entonces, se fijó en que Goku tenía razón. Trizy estaba desnuda. Claro que, en forma de dragón era lógico, incluso en su forma híbrida y luego, al adoptar apariencia totalmente humana, ya no le daba ninguna importancia pues le parecía lo más normal para ella.

-Pues… bueno, iré a ponerme algo de ropa encima- dijo Trizy mientras se dirigía hacia la parte que consideraba su dormitorio. Ahora algo ruborizada al ser consciente de que estaba desnuda ante aquellos dos hombres, por haber sido informada de ello ya que, la verdad, era que no le importaba mucho pues le resultaba más natural, y nunca mejor dicho, el no llevar ropa-. Ah, por cierto- Trizy miró de reojo para Luffy-. No soy una usuaria de Akuma no mi, solamente soy un Dragón.

Trizy desapareció en el interior de la cueva dejando asombrados por su revelación a los dos pelinegros. Hasta que la información le llegó al cerebro de uno de ellos.

-¡¡Sugoi!!

__________


No sé si ha sido un alivio para muchos, o muchas, el que, tanto Roshi como Sanji, hayan salido, más o menos, de una pieza de la explosión. La verdad es que, viendo su primer encuentro con, posibles, futuros compañeros de trabajo, es de esperar a que trabajen, únicamente, con Sanji y Roshi que con los demás. A no ser que se les olvide tan rápido como las vean tan hermosas el hecho de que puedan matarles en cualquier momento por cualquier nimiedad.

Espero que esté bastante más claro todo este asunto de los Reikon no Gogyou y los Manako que lo forman. Y, si no es así pues, espero que con el tiempo todo se aclare ;P

GLOSARIO:

Onna: Chicas.

Hentai: Pervertidos.

Kuso: Mierda.

Baka: Idiota.

Kawaii: Preciosas.

Nani: Qué.

Jiji: Viejo de mierda.

Kamisama: Dios.

Kaizoku: Pirata.

Gomennasai: Lo lamento mucho.

Domou Arigatou: Muchísimas gracias.

Sumimasen: Perdón.

Bouken: Aventura.

¡Urusei!: ¡Cállate!

Reikon no Gogyou: Los cinco elementos del Alma.

Niku: Carne.

Manako: Ojo.

Hinote no Manako: Ojo de Fuego.

Mizu no Manako: Ojo de Agua.

Sugoi: Genial.

REVIEWS.

REVIEWS.

Agradecer las REVIEWS enviadas por:

Gabe Logan.

Dragonazul.

Y, como siempre, dar las Gracias a todos aquellos que siguen este fic a pesar de hacerlo en silencio y, esperando que, en algún momento, pongan voz a sus pensamientos en algún REVIEW pronto.

Muchas gracias a todos los lectores.

Nos leemos.^^