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Capítulo 7. Lonely nights.
POV de Ginevra Weasley.
Me cambié la ropa mojada por otra más atrevida. Había que jugar al ataque. Minifalda y un top.. cortos, muy cortos. Extrañamente, ningún Weasley protestó. Es más, empezaron a discutir y oí la palabra "apuesta" mientras me miraban de reojo. Me las había arreglado para sentarme frente a Potter. Pero él se había puesto un chandal horrendo que lo tapaba todo. Aunque visto lo visto, mejor que llevara un pantalón holgado. Fingía estar distraído con los pequeños, que habían sentado a su lado.
Since you're gone // There is an empty space// Since you're gone // The world is not the same
El pobre Teddy se hartó del exagerado interés que le prestaba su padrino. Quería huir de ese incordio con gafas que insistía en trocearle la comida y metérsela en la boca. También del parloteo sobre lo que tenía que hacer y no hacer. Pasó bajo la mesa y se refugió entre Fleur y yo. Harry protestó, pero calló en seco cuando mi pie, al principio sin querer, empezó a rozar su pantorrilla. Podía notar el bombeo de la sangre en sus venas. Malignamente, subí un poco el pie y se puso a sudar, a pesar de la reciente ducha.
- ¿Te has atragantado, Harry? ¿Es por el calor? ¿Abro la ventana?
- Si, quiero decir no, pero no es nada.
Estornudó. Retiré mi pie y le pasé un pañuelo.
- Gracias, Gin.
Mi cuñada Fleur me habló sobre el vestido de mi sobrina. Había bordado con magia las flores del ramo de Teddy. Seguimos hablando de nuestras cosas cuando me volví de repente. Comprobé como él no me había perdido de vista. El plato seguía intacto. Se había subido un poco las mangas. Recogí la servilleta que Teddy había dejado caer al suelo. Debajo de la mesa, los pies de Harry apuntaban en mi dirección. Lenguaje no verbal. Había guardado el pañuelo y al descubrirle, enrojeció.
- ¿Qué le pasa a Harry, tía Ginny? Está muy raro.
- No es nada. Cosas de mayores.
All those lonely nights // I gotta fight for you, yes I do... Yes I do
Cuando terminamos de cenar, dijo que debía terminar el trabajo pendiente. Mis hermanos me felicitaron y se marcharon. Se disculparon porque les habían invitado a una fiesta de alguien del Ministerio. No hubieran querido ir, pero como yo no daba ninguna... se presentarían allí. Papá y mamá tenían un acto en la ópera. Les agradecí que se marcharan también. Todos se fueron, hasta los pequeños. Alguien les sobornó para que dejaran a su tio Harry y su tía Ginny solos. Harry volvió a su portátil y empezó a pasar datos.
- ¿Puedo ayudarte, Harry?
- ¿Puedes dictarme los datos de esas tablas?
- Si, claro.
Terminamos rápidamente. Mientras trabajaba, advertí su concentración. Dejó el informe para que papá lo leyera. Recuerdo vagamente que hablaba de problemas de mantenimiento en los colegios. No pensaba soltarle todavía, quería tener esa conversación aplazada desde nuestro viaje, aunque tuviera que copiar el diccionario de la Real Academia entero.
- ¿Salimos a dar una vuelta, Harry? Es mi cumpleaños y dijiste que te encargarías de todo.
El corazón se me detuvo mientras esperaba su respuesta.
- Estaré donde tú estés. (1)
There are memories all over the place // Bringin' it back all so clear// Remember all of those days// Wishing you were here
Me tomó la mano.
- ¿Dónde me llevas, Gin?
- Al huerto (2). Hay un buen lugar para observar las estrellas. A veces me escondía para ir a verlas.
- Las Perseidas están en su apogeo. Las lágrimas de San Lorenzo. Las estrellas fugaces hacen que no olvide tu cumpleaños.
- ¿No tenías que darme un regalo? Me encantan tus regalos.
Sacó del bolsillo una cajita. Contenía una fina cadena de oro con un colgante.
- ¿Qué es?
- Era de mi madre. De las pocas cosas que recupero Sirius. Quiero que lo tengas tú.
- Harry. No sé si puedo aceptarlo. Es muy importante para tí.
- Tu eres muy importante para mi.
- Bueno, lo acepto. Pero puedes reclamarmelo cuando quieras.
- No creo que te lo reclame.
- En realidad quería hablar contigo.
- ¿De qué?
Noté un cierto resquemor en su voz. Me entró el pánico y no me atreví a plantearle la cuestión directamente.
- Quería darte las gracias por lo que estás haciendo por papá. Has cumplido su sueño. Tiene mucho que agradecerte.
- No sólo a mí. A mucha gente. También está allí gracias a ti, Gin. Tú también has ayudado mucho.
- No tanto como me gustaría. Nunca te imagine en política ¿Por qué, Harry?
- Por mis abuelos Evans. Él fue laborista y ella feminista. Encontré muchos de sus papeles. Creo que heredé algo de ellos. Los humildes son mi gente. Los perdedores. Por eso, aunque viví con Sirius, siempre tuve un algo de distancia.
- ¿Los Weasley somos "perdedores"?
- Nos llaman "perdedores" para justificar la injusticia. Pero los que luchan por un mundo mejor siempre ganan. Los que pierden siempre son ellos que van teniendo que soltar los privilegios y los beneficios de la injusticia.
- Harry, me estás haciendo sonrojar.
- Siempre tuve envidia de Ron. Sois la familia perfecta.
- Pero si tienes una familia maravillosa. Paloma, Mafalda... ahora Richard. Además, mamá siempre dice que eres como un hijo.
- Si, Gin, pero no es lo mismo. Sirius nunca me ocultó mi origen. No sé si yo podré...
Le coloqué suavemente un dedo sobre los labios.
- No digas eso. Formarás tu familia. Encontrarás una mujer y... "y te perderé para siempre..."
- ... ¿por qué me dices esto?
Tiré de él y le abracé.
- No te han visto con ninguna chica hace tiempo. Es como si estuvieras encerrado en un armario. Demasiado solo. Quiero ayudarte a encontrar a... la mujer que te está esperando en algún lugar.
- Gin, lo de Cho fue un truco de la editorial para vender más libros. Se aprovecharon de mi. Pero no necesito encontrar a nadie.
- ¿Queeé ...?
- Si, ya la he encontrado. En realidad hace tiempo. Pero tenía algunas cosas que hacer y no podía hacerlas al mismo tiempo que estar con ella.
Since you're gone // There is a heart that bleeds// Since you're gone // I'm not the man I used to be
Quedé en blanco. Lo primero que pensé fue "Los mato y después me suicido".
- ¿La conozco?
- Si, aunque no tanto como crees.
- ¿Quien es? ¿Por qué no ha venido contigo?
- Es tímida y un poco insegura. Viaja mucho. Cuando la añoro utilizo este espejo para poder verla siempre que quiero.
Me dejó uno de mano bastante sencillo. La chica no era Luna. La examiné con ojos críticos.
- No parece nada del otro mundo, Harry. Nada espectacular. Además no debería llevar esa ropa tan atrevida... casi se le ven las ... No te rías.
- Es que tiene gracia...
- ¿Por qué lleva el colgante de tu madre?
Harry contenía la risa como podía. Me llevé una mano a la joya que me había dado hacía unos minutos. La chica del espejo me imitó. Me rasqué la nariz... Él seguia riendo... Espejos mágicos... Hermione y él decían que sólo los había de dos clases, los mentirosos y los rotos...
- ¡Este espejo… no es mágico! No tiene ninguna gracia, Harry.
Había dejado de reír. Sacó mi propio pañuelo del bolsillo para enjugarme algunas lágrimas. Me tomó las manos.
- Nunca haría broma de nosotros. Tú eres la mujer que he encontrado. Te amo, Gin Weasley.
Buscó mis labios para besarme. Me dejé llevar. Había esperado ese beso mas de un año, desde el que me dió en Francia.
- Yo también te amo. He sufrido cuando no me hacías caso... ¿Por qué has esperado tanto?
- Podía morir en cualquier momento. En la guerra. Después en mis misiones. No quería que tuvieras que llorarme. Pero cuando volvía estaba desesperado de celos. Pensé que ya te había perdido. En el fondo, lo del montaje con Cho fue para ponerte celosa.
- Yo quería ayudarte para que salieras con una chica...
- Yo estaba asustado que me dijeras que lo de ese chico era serio.
- No podría...
- Siempre te he llevado conmigo.
Desmontó el espejo y dentro había una fotografía. Él y yo, en la playa. Mejilla contra mejilla Sonriendo y saludando con la mano. Teóricamente la había hecho Mafalda para un trabajo escolar.
- 100 galeones me sacó por la foto.
Era mi turno de reír.
- Mafalda me la regaló. Dijo que no era justo que sólo la tuvieras tú. Merlin, como pude pedirte que salieras con una chica...
- Sólo saldría contigo.
- Debería hacerte otra escena pero... Bésame otra vez. Lo quiero todo... los atrasos, intereses, demoras, penalizaciones...
No me dejó terminar. Nos besamos. Volcamos en ese beso todo el tiempo de nuestra separación. El beso fue cargándose de deseo. El deseo creció tanto que me dolía todo el cuerpo. Teníamos que estar juntos otra vez. Notaba los latidos en todas las partes de mi cuerpo. La ropa me molestaba. Poco a poco, nos fuimos deslizando hasta el suelo, sobre la suave hierba cubierta por el rocío. Nos fuimos quitando las prendas sin soltar nuestros labios y nos unimos en silencio. No pudimos decir nada hasta el clímax.
POV de Harry Potter.
Me sentía ligero. Como si me hubiesen sacado un peso enorme de encima. La tensión que tenía desde que dejé de verla como una niña, un verano de hacía cuatro años, en que se despertaron mis hormonas. No podía dejar de acariciar ese cuerpo precioso, explorar todos los rincones. Ella respondía muy bien. Conocía mi piel mejor que yo mismo. Sabía donde rozarme, tocarme... incluso morderme. Las curvas de nuestros cuerpos se ajustaban a la perfección. Me encantaba poder estar con ella en el silencio de la noche, apenas roto por los gemidos y por las esquilas de las ovejas. Así otra vez.
- En Francia te hice confesar como fue tu primera vez. La manaña después de la batalla y que no recordabas muy bien.
- Gin, yo...
- Sssst, no digas nada. Yo si recuerdo esa manaña contigo. Mas tarde, Shacklebolt lanzó un "Confundus" para que nadie recordara los sufrimientos de la batalla. Pero Hermione y yo conocíamos el contrahechizo. No queríamos olvidar lo bueno...
- Siempre fantasee que lo hicimos juntos. Recordaba que fue perfecto y eso sólo podría ser contigo. Vivianne me insinuó que sólo podría estar con una mujer. Supe que serías tú.
- Me voy a acostumbrar fácil a esta vida. Mimos, caricias y a lo demás... Tu fiesta me está encantando. Nadie nos espera.
- Te dije que tendrías tu fiesta. Nos están esperando en "Las tres escobas". Tendrás que disimular porque es una fiesta de cumpleaños sorpresa.
- Wow. ¿Una fiesta sorpresa? Vamos.
- Se darán cuenta de lo nuestro...
- Que se mueran de envidia.
- ¿No deberías cambiarte? Como dijiste, "no debería llevar esa ropa tan atrevida..."
- Y tú tampoco irás con este chandal horrible.
LA FIESTA.
Harry me hizo entrar en un salón oscuro. De repente encendieron las luces y allí estaban todos. Mis hermanos, las Harpies, mis antiguos compañeros de los Vulture y bastantes amigos. El salón reproducía mágicamente un pequeño estadio de quidditch, con sus aros, césped y graderías.
Mafalda Black me salió al encuentro. Me susurró al oido.
- Por fin os veo juntos...
Luna estaba detrás de ella. Nos unimos las tres en un gran abrazo,
- Nunca había visto a mi hermano tan guapo. ¿Qué le has dado?
- ¿Y qué me dices de ti, Ginny? Nunca te hemos visto así.
- No es ninguna crema.
En el césped, mi capitana Gwenog pedía silencio:
- Ginny, todos los chicos de las Harpies tienen que pasar la iniciación. Lástima de traje.
Richard, el novio de Mafalda:
- Todo el mundo sabe que su relación empezo cuando estaban con los Vulture. También tenemos algo que decir.
Desde las graderías, mi madre, que se había escapado de la ópera -la excusa de la jaqueca- :
- Dejad de decir tonterias. Si hay que hacerle algo, será la familia Weasley.
- Exacto. El culpable de que Ginevra Weasley esté callada y con esta cara se merece el premio gordo.
A su lado, Mafalda añadió:
- ¿Hay alquien más que quiera hacerle algo a mi hermano? También los aurores... ¿Qué has hecho, Harry?
- Algo le haremos, pero será cuando vuelva al trabajo.
- Está bien. Los Black aceptamos que hagáis lo que tengáis que hacerle. Después tendremos que entregarlo a la Srta. Ginevra Weasley. Sin reclamaciones.
No podía contener la risa mientras lo decía. Harry intentó esconderse, pero entre todos lo atraparon.
Gwenog Jones lo colgó de su escoba y lo paseó por encima del campo mientras mis compañeras le cortaban la ropa con las varitas dejándolo otra vez en boxers.
- ¿Seguro que podrás con todo este pedazo de carne, Ginny Weasley? ¿no vas a dejar nada a nadie?
- Ni se os ocurra. Se mira pero no se toca.
Mis hermanos estuvieron haciendole cosquillas con plumas diez minutos mientras le contaban al oido nosequé. Supongo que algunos de mis secretitos de niña. Después le mantearon sin ninguna consideración. Para acabar los Vulture le hicieron dar la vuelta al estadio llevándole a hombros. "Torero, torero..." mientras todos le arrojaban tomates... "ya era hora" "por fin te diste cuenta" "no te enterabas de nada" "un dia de estos descubrirás América" "despistado de espoleta retardada" "me hiciste perder 10 galeones por lento" "eres como el caballo del malo. Lento y al final, lo atrapan" ... y demás lindezas por el estilo.
Nos lo trajeron mas de medio mareado. Sin dejar de reír, mi madre le limpió y volvió a vestirle.
- Sra. Weasley, Molly, por favor. Aquí no, delante de Ginny...
- Cállate. -le tiró de la oreja- Te he visto así desde pequeño. No te hagas el vergonzoso. Además tengo que comprobar el genero. Ya has oido. Sin reclamaciones. ¿Qué tienes en el cuello?
- Es un mordisco, mamá... Y no preguntes más.
- Ya veo que no has perdido el tiempo, hija. ¿Sabes una cosa? Me alegro.
Ya vestido, Mafalda se limitó a apretarle el nudo de la corbata y despeinarle un poco más antes de entregármelo.
- ¿Lo envuelvo o te lo llevas puesto?
El pobre no sabía donde estaba. Le besé para que se despejara.
- ¡Así no!¡Queremos un beso de verdad!
Me abrazó y me dió un beso de película.
- Qué empieze la fiesta.
Un camarero nos trajo una bandeja con dos copas de champagne. La música empezo a sonar y me tomó la mano para llevarme a bailar... De verdad que no podría olvidar mi 20 cumpleaños que marcaba el final de mi etapa adolescente.
POV de Harry Potter.
Amanecía cuando volvimos, cogidos de la mano. Así nos encontró el comité de recepción. Molly y Arthur Weasley, mis puede-que-suegros.
- Pasa al cobertizo, Harry. Tenemos que hablar de tu informe.
Tenía el periódico en la mano. En la portada, Ginny y yo entrábamos de la mano en "Las Tres Escobas" No hizo el menor esfuerzo para disimular. Tuve que soltar la mano de Ginny. Molly miró muy enfadada a su marido. Hubiera querido que Ginny y "su" Harry pasaran a la casa y hablaran con ellos. Las dos pelirrojas entraron en la casa. ¡Hombres! El portazo debió oírse en Londres. Seguí cabizbajo a Arthur hasta el cobertizo. Los artilugios muggles habían dejado sitio a material de la última campaña electoral. Y a una nevera de la que sacó un par de botellas heladas de su cerveza favorita.
- Molly estará encantada con vosotros dos. Anda, cuéntame...
- No, Arthur. No voy a decirte nada, Arthur. Es cosa de ella y yo.
- Ginny Weasley es la hija del ministro y afecta a nuestra imagen.
- Por favor
- Bueno, si no fuera mi hija, su vida social y sentimental podrían ser incluso divertidos... La semana pasada salía con ese tal White, ahora contigo. La prensa puede destrozarnos. No se entiende que gobierne el país alguien que no sabe controlar a su propia hija.
- ¿Dónde quieres ir a parar? "Esto va a acabar mal."
- Claro que si tuviera una relación estable y discreta, no tendríamos ningún coste electoral.
- Bueno, si.
- ¿Tú o el tal White?
- No. "Calla, ¿cómo puedes contestar de esa manera?"
- Siempre lo he sabido, Harry. ¿Celoso?
- ¿Que sabes? "Se ha dado cuenta"
- Que estas enamorado de ella desde siempre. ¿Qué le pasó a Dean Thomas? Salió con ella hasta que un hechizo le hacía crecer colmillos de vampiro. Dejé que Ron cargara con el mochuelo, pero fuiste tú.
- ¡Arthur!
- Además las fotos, no eres el único que utiliza la tecnologia...
Me mostró una cuando salíamos de las dunas. Otra de una de mis misiones.
- Lee tus labios, Potter... "Gi-nny". Las excusas que te has inventado para aparecer por aquí... tus desapariciones en misión coinciden con sus partidos. Incluso puede que te ofrecieras como mi asistente voluntario sólo para poder acercarte a ella.
- ¿Y qué? No doy la talla. No sé si puedo encajar en su vida.
- Así que estás enamorado pero no estás seguro. Ni tus dudas ni la vida sentimental de mi hija van a perjudicar al partido.
Arthur terminó su cerveza cuando una idea le cambió la expresión.
- Harry, ¿cómo te va en los Vulture?
- Bien. Tenemos menos misiones porque las últimas operaciones han reducido el potencial de los mortífagos. Ahora estamos trabajando en las conexiones entre los antiguos mortífagos y el crimen organizado en el mundo muggle. Creo que hemos descubierto algo sobre una familia que...
- Buen trabajo, Harry.
Seguimos unos minutos. Al terminar, quise verla, pero ya estaba en su habitación. Fui a la antigua habitación de Ron y me metí en la cama. Eran muchas emociones para un día y no podía dormir.
I follow you steps in the snow // The traces disappear// We know what we've lost when it's gone // I'm wishing you were here
Unos suaves golpes y mi pelirroja apareció en la puerta. Llevaba una vieja camiseta de Griffindor con el 7. Sin una palabra, me besó y se acurrucó a mi lado colocando su cabeza sobre mi corazón. El sueño nos atrapó inmediatamente. Tan profundo como no recordaba desde Beauvais.
1. Es la fórmula de las bodas romanas "Ubi tu Gaius ego Gaia."
2 "Llevar al huerto" significa seducir. Por si alguien lo ha olvidado.
Respuestas a las reviewers: ¿Eres tú de verdad, Silvia? Ah, si. "te da flojera loguearte". Bienvenida. Cierto que la historia tiene pocas reviews, pero no me quejo. Veremos si cuando concluya la historia sigues creyendo que Harry es querible... Por cierto que volveré a incluirte como artista invitada en alguno de los capítulos.
Buenas noches y buena suerte
Richard.
