Summary: La familia del príncipe Edward estaba empeñada en casarlo con una princesa o una heredera, pero él había elegido a Bella Swan. Un falso compromiso con ese "patito feo" le permitiría dedicarse a su gran amor, la medicina, sin que jamás hubiera peligro de que llegara a nada más. Pero Bella Swan se estaba convirtiendo en un verdadero cisne delante de sus propios ojos. Todos Humanos
Capitulo 5: Número siete
- Wow! Dios mío! Edward, tu si que eres rápido! O sea… vas mucho más rápido de lo que nunca hubiera imaginado! Flash es una tortuga al lado tuyo!
Bella oyó la voz burlona de Alice y se encogió de vergüenza.
- No!! - dijo mirando a Edward y apartando la mano de sus labios – Estas totalmente equivocada! No es esa clase de proposición. Edward se refiere a… llevarme de paseo! – "que Alice me crea por favor!" pensaba Bella una y otra vez - Quiere impresionarme mostrándome los mejores lugares, para… que así yo convenza a Char… mi papá de que construya un complejo turístico aquí - era penosamente consciente de que no se le daba bien mentir - ¿Verdad?
Edward arqueó una ceja y miró a Alice que tenía sus ojos entrecerrados y luego a Bella.
- Asi es. Vamos a ir a… no se… alguna playa
- Eso es - dijo Bella – una playa…
Alice le echó a Edward una mirada incrédula.
- Si, claro… pero si Bella quiere tal vez podrías llevarla a alguna playa nudista - dijo Alice bromeando y Edward no pudo evitar reírse.
- Alice!! - la reprendió Bella
Bella tuvo que hacer un enorme esfuerzo para no darle un pisotón a Edward. En vez de eso compuso una sonrisa lo mejor que pudo.
- Solo he traído un bañador de una pieza.
- El palacio tiene una colección de bañadores... - sugirió Edward, encogiéndose de hombros ante la mirada furiosa de Bella - Pero ponte lo que quieras - se volvió hacia Alice - Pareces pálida. ¿Estás bien?
Y encima era irritantemente observador, pensó Bella
- Estoy bien, cuñadito - respondió Alice - He estado muy ocupada con tu hermano y sobrino, eso es todo. - Se puso de pie y los miró a los dos - Bella y yo estábamos discutiendo lo que ambos tienen en común.
- ¿Ah si? ¿Y qué tenemos en común?
- Su padre quiere que ella se case. Y tu madre quiere que tú te cases.
- Te olvidas de nuestra principal semejanza - se apresuró a añadir Bella - Ni Edward ni yo queremos casarnos.
Alice asintió, escéptica, y se dirigió hacia la puerta sospechosa.
- Si tu lo dices – Bella iba a decir algo pero Alice solo sonrió interrumpiéndola - Bueno, será mejor que vaya con Max. Me ha encantado charlar contigo, Bella. Es agradable tener a otra americana en el palacio.
En cuanto Alice cerró la puerta tras ella, Bella se volvió hacia Edward.
- ¿Por qué has hecho eso? Ahora Alice pensará que hay algo entre tú y yo, lo cual no es cierto.
- Pero eso podría cambiar - dijo Edward con una sonrisa torcida - Sobre todo si vamos a una… playa nudista.
- No vamos a ir a una playa nudista - replicó ella con una mueca de exasperación - No quiero ir a ninguna playa contigo.
- Bueno, pues ahora tienes que hacerlo.
- ¿Por qué?
- Porque le has dicho a Alice que nos íbamos a la playa. Cuando nos sentemos a cenar te preguntará cómo ha sido el paseo, y todo el mundo se extrañará de que no respondas - inclinó la cabeza hacia ella y susurró seductoramente - Habría sido mucho más fácil si le hubieras dicho que estábamos comprometidos.
- ¿Más fácil para quién? - preguntó Bella escéptica.
- Para nosotros dos. Mira, si confiesas que estamos comprometidos, todos querrían hacerte preguntas; pero en ese caso yo podría decirles que estás abrumada por la emoción y que no deben molestarte.
- Insisto una vez más ¿Estas seguro que tu cabeza está bien? ¿Te dejaron caer cuando niño? ¿Tienes alucinaciones?
- No son alucinaciones. Tengo razón. Mi plan es perfecto.
- Pero yo no quiero casarme contigo… - dijo Bella suspirando exasperada - y tú no quieres casarte conmigo. Dios! Porque eres tan terco!
Él la señaló con el dedo índice.
- Por esa misma razón mi plan es perfecto. No me entrometeré en tu camino ni tú en el mío!
Parecía todo muy práctico y lógico, pero Bella sabía que la situación era muy complicada. Además, Edward la ponía nerviosa.
- No te conozco lo suficiente como para fingir que estoy comprometida contigo - le dijo mordiéndose el labio.
Él dejó escapar un largo suspiro y se pasó la mano por el pelo.
- De acuerdo. ¿Qué te parece si mañana salimos a escondidas? Así conocerás más detalles sobre mí.
- No voy a ir a una playa nudista contigo.
- No iremos a una playa nudista - dijo él riendo - Es un sitio al que tienes que ir vestida y en donde tendremos que fingir que yo no soy un Cullen.
- ¿Qué sitio es ese? - preguntó ella, intrigada a pesar de sus reservas.
- Es una sorpresa.
- No me gustan las sorpresas – dijo haciendo un puchero y Edward sonrió - Quiero saberlo.
- No. Lo sabrás, pero mañana.
- ¿Y cómo debo vestirme?
- Algo informal - dijo él - ¿Cómo te fue en el examen?
Bella quedó sorprendida por el súbito cambio de tema.
- Aún no lo he hecho.
- ¿Por qué no?
"Porque por tu culpa no puedo pensar bien" estuvo a punto de decirle.
- Porque no.
- Conoces la materia. Lo sabes todo. - dijo él. Era un halago muy simple, pero bastó para dejarla sin respiración. Nadie había demostrado nunca tanta confianza en ella.
- Gracias - fue lo único que pudo articular.
- ¿Gracias por qué? - le preguntó, confundido.
Ella se encogió de hombros. No quería explicárselo.
- Solo…gracias. ¿A qué hora mañana?
- Nunca entenderé a las mujeres - dijo él negando con la cabeza - A las nueve en punto de la mañana. Será un viaje de un día, así que pediré que nos preparen la comida.
- ¿Un día entero?! - preguntó ella, alarmada.
El se echó a reír ante su falta de entusiasmo.
- Ten cuidado. Tu entusiasmo puede hacerme pensar que estás loca por mí – dijo con sarcasmo.
- ¿Un día entero? - repitió ella.
- Haz tu examen y líbrate ya de esa carga - le aconsejó, y volvió a tomarle la mano para llevársela a los labios.
Ella la apartó, irritada.
- Tienes que dejar de hacer eso.
- Y tú tienes que acostumbrarte a eso, señorita Swan - replicó él – Nos vemos
- Nos vemos - repitió ella, y puso una mueca cuando él se fue - "y tu tienes que acostumbrarte a eso, señorita Swan" - dijo Bella imitando sin exito la voz de Edward - Señorita Swan su abuela!!
***
Aquella noche, durante la cena, Bella tuvo que soportar otro interrogatorio de la reina. Alice dijo que Edward iba a llevarla a la playa, y Rosalie se ofreció junto con Alice para acompañarla a comprarse un bañador.
Edward tuvo que toser para sofocar la risa.
- ¿Adonde piensas llevarla de compras? - le preguntó a Alice
- Estoy segura de que a Bella le encantaría hacer una rápida visita a París!!! - respondió ella totalmente entusiasmada - O a Milán!
La reina Esme negó con la cabeza para expresar su desaprobación.
- De ningún modo, querida. Tenemos muy buenas tiendas en Londres. No hay razón para sacar a Bella del país...
- Tal vez le divierta una pequeña escapada - replicó Rosalie - La pasará bien.
- Rosalie, hija, no todo el mundo siente la necesidad de escapar del Londres - le contestó su madre - De hecho, muchos personas consideran un privilegio visitar nuestro país.
Rosalie alzó en mentón en un gesto desafiante.
- Creo que deberíamos preguntarle a Bella qué opina. Después de todo, es nuestra invitada. ¿Te gustaría salir un poco, Bella?
Edward vio la expresión de espanto en los ojos de Bella. La habían atrapado en un juego de influencias entre madre e hija. Las miró a las dos y se aclaró la garganta.
- Londres es un lugar precioso y tiene mucho que ofrecer. Entiendo por qué la gente no quiera irse cuando lo conoce.
El comentario provocó una sonrisa de satisfacción en la reina.
- Por otro lado, es muy normal que la gente que pasa toda su vida en un solo lugar quiera explorar otros sitios.
La sonrisa de la reina se desvaneció.
- En mi opinión - siguió Bella sonrojada - es un signo de buena educación. Hace falta tener mucha seguridad en uno mismo para querer aventurarse lejos de casa.
Se produjo un incómodo silencio que duró varios segundos.
- Muy bien dicho - le susurró Edward al oído - ¿No tienes aspiraciones políticas?
Bella lo miró de reojo y abrió la boca para contestar, pero entonces apareció a su lado un criado de palacio.
- Disculpe la interrupción, señorita Swan, pero tiene una visita en el salón oeste.
- ¿Una visita? - repitió ella, mirando sorprendida al criado.
- Sí, el señor Jacob Black III
Una expresión de horror le cubrió el rostro.
- ¿Jake!? - dijo con un hilo de voz.
- ¿Quién es Jake? - preguntó Edward sin poder evitarlo.
Bella lo miró a los ojos y soltó un profundo suspiro.
- El número siete - murmuró.
- Creía que habías roto con el número siete.
- Yo también lo creía, pero es increíblemente persistente.
- ¿Qué debo decirle al señor Black? - preguntó el criado.
- Dile que se vaya al infierno - sugirió Edward.
- No - dijo Bella mordiéndose el labio y haciendo una mueca - Ha venido desde muy lejos. Lo menos que puedo hacer es verlo. Dígale que estaré con él en unos minutos - se volvió hacia los que estaban en la mesa - Gracias por la cena y la compañía. Han sido muy agradables. Y ahora, si me disculpan, tengo que irme.
Edward quedó maravillado con su estilo, franco y directo, sin excusas. La vio levantarse e inmediatamente decidió unirse a ella.
- Lo mismo digo - anunció a la mesa - Gracias, yo también tengo que irme.
- ¿Por qué? - le preguntó la reina Esme con una ceja arqueada, pero sonriendo amablemente.
- Porque mi invitada se marcha - respondió él - Buenas noches.
En cuanto los dos salieron del comedor, Bella se volvió hacia él.
- No es necesario que vengas.
- Quiero examinar a la competencia - dijo en broma.
Bella hizo girar los ojos y soltó un gemido.
- Si mi padre estuviese arruinado, en la quiebra, esto no estaría pasando.
- Pero no lo está - le recordó Edward alegremente - Yo llevo toda la vida con tu mismo problema. No vale la pena quejarse.
- ¿Parezco lo bastante sencilla y fea como para desanimar a Jake? - le preguntó ella ajustándose las gruesas gafas.
A pesar de que las gafas eran horribles, al igual que el recogido del pelo y el vestido marrón que ocultaba sus curvas, Edward no podía olvidar que estaba disfrazada. Los ojos tras los cristales brillaban de humor, inteligencia y secretos femeninos, cuando se soltaba el pelo era casi imposible resistirse a tocarlo, y su cuerpo podía volver loco a cualquier hombre.
- Depende de lo astuto que sea - le respondió finalmente.
- ¿Qué quieres decir?
- Quiero decir que puedes poner el chocolate más fino y exquisito en una caja de zapatos sucia o envuelto en una hoja de periódico, pero cuando lo pruebas está claro que sigue siendo ese exquisito y fino chocolate.
Bella frunció el ceño.
- No va a acercarse lo suficiente para probarme. Vamos y acabemos con esto cuanto antes - concluyó, y los dos se dirigieron hacia el salón oeste.
Cuando Bella entró en la estancia, Jake se levantó de un salto del sofá y corrió hacia ella. Bella se echó hacia atrás, pero él no pareció darse cuenta y la envolvió en un abrazo. Edward no tenía experiencia en evaluar el atractivo de otros hombres, pero sospechaba que cualquier mujer no escatimaría en halagos al describir a Jake. El número siete era alto y musculoso, con un rostro atractivo aunque desesperado.
- Oh, Bella. Te he echado mucho de menos. No puedo creer que te dejara escapar.
- Por lo que veo, la fusión de tu compañía con una de las de mi padre fracasó.
- Sí, pero...
- Lo siento - lo interrumpió ella apartándose de él - Hablé de ello con mi padre, pero nunca he tenido influencia sobre él en lo que se refiere a los negocios – fijó su mirada en Edward y continuó - Por favor, déjame presentarte a su Alteza Real, el príncipe Edward Cullen.
Jake miró con desgana a Edward y asintió.
- Alteza. Su país es muy hermoso.
- Sí, lo es. Igual que Bella - dijo él, y rodeó a Bella por la cintura, pillándola desprevenida - Los dos hemos… intimado mucho durante su estancia aquí.
- Entiendo - dijo Jake entrecerrando los ojos - Es muy fácil enamorarse de ella. Pero Bella y yo compartimos una historia muy especial.
- ¿En serio?
- Fuimos juntos al jardín de infancia. Jugábamos juntos cuando niños. - dijo Bella, intentando desprenderse, sutilmente, del brazo de Edward.
- Qué bonito - dijo Edward - Pero como puedes ver, ya es una mujer adulta.
- Sí - dijo Jake con el ceño fruncido - y Bella y yo tenemos un acuerdo.
- ¿En serio? - volvió a preguntar Edward, con una voz cargada de escepticismo.
- Sí - respondió Jake con un brillo de desafío en los ojos - Cuéntale lo nuestro, Bella.
- ¿Que le cuente qué? - preguntó ella.
Jake la miró perplejo.
- Seguro que no has olvidado mi intención de casarme contigo.
En ese momento se oyeron unos pasos entrando en el salón.
- Hola! - saludó Alice con su característica sonrisa - He oído que teníamos a otro Americano en el palacio. Jasper y yo hemos pensando que deberíamos pasar a saludarlo.
Edward miró por encima del hombro y vio a Alice y a su hermano Jasper. La curiosidad y entusiasmo de Alice era evidente, pero a Jasper parecían haberlo arrastrado hasta allí.
- Alteza - le dijo a su hermano con una ligera reverencia. Jasper lo miró con una ceja arqueada ante semejante muestra de formalidad y luego miró nuevamente a Jake - Este es mi hermano, Su Alteza Real Jasper Cullen, heredero al trono y esta su esposa, la princesa Alice. Alteza, este es Jake, uno de los amigos americanos de Bella
Jake se estiró el cuello de la camisa, incómodo, y asintió en señal de respeto.
- Alteza - murmuró.
- Es un placer conocer a un amigo de Bella – dijo Alice.
- Gracias - dijo Jake asintiendo de nuevo, y se volvió hacia Edward y Bella - Como estaba diciendo, Bella y yo tenemos un acuerdo.
- ¿Ah, sí? - dijo Edward endureciendo el brazo mientras oía más pasos entrando en el salón - Pues conmigo tiene mucho mas que un simple acuerdo.
Ella lo miró, horrorizada.
- Estamos comprometidos - concluyó Edward
El grito ahogado de Bella fue inaudible entre las exclamaciones de los demás presentes en el salón.
- Es increíble!! - dijo Rosalie
- Dios ha respondido a mis plegarias! - dijo la reina Esme
- Tenemos que encontrar el vestido de novia perfecto! la boda! Dios, tantas cosas que hacer - Alice no paraba de hablar.
Bella miró a Edward con una mezcla de espanto e irritación. Por su parte, Jake volvió a estirarse el cuello de la camisa. Estaba rojo de indignación.
- Bueno, Bella, ¿es cierto? - le preguntó, con una voz tan dolida que Edward deseó que Bella no se conmoviera - Creía que compartíamos algo especial. ¿Quieres a este príncipe, al que acabas de conocer, o me quieres a mí, un hombre al que conoces desde niña?
Bella se mordió el labio y su mirada se debatió entre Jake y Edward, como si estuviese intentando elegir entre dos formas de tortura.
Su momento de indecisión se alargó, y Edward empezó a sudar. Qué extraño era aquello, pensó.
Sabía que los dos obtendrían un beneficio mutuo por el acuerdo, y estaría encantado de acostarse con Bella, pero no se sentía capaz de nada que involucrara a los sentimientos.
Finalmente, Bella soltó un profundo suspiro.
- Edward tiene razón – dijo - Estamos comprometidos.
Edward experimentó una sensación de triunfo, mezclada con una punzada de primitiva dominación que se prometió examinar más tarde. Estrechó a Bella entre sus brazos y la besó en los labios, ahogando su grito de sorpresa. Sintió cómo ella se aferraba a sus brazos, como si no estuviese segura de apartarlo o de agarrarse a él como si fuese un salvavidas.
- Me has hecho muy feliz - dijo él, aunque los dos sabían que aquellas palabras eran solo por el bien de los oyentes. Pero, al mismo tiempo, Edward estaba encantado con el secreto que Bella y él compartían. Un secreto que lo libraría temporalmente de la presión familiar, y que los unía a los dos como una cuerda de seda.
Ella se acercó más, como si quisiera esconder la cabeza en su hombro en busca de protección.
- Si esto sale mal - le dijo en un susurro íntimo y sensual - haré que tu vida… sea un infierno.
Hola!
Nuuuueeeeevo capiitulo!!! Si! estan comprometidos, es un hecho! al fin las saqué de las dudas queridas lectoras xD ya saben la respuesta de Bella :D Y Alice como siempre planeando todo xD no pude evitarlo jajajajaja Y a las que extrañan a Emmett, bueno... el pronto aparecerá... asi que no coman ansias. El gran oso hará acto de presencia en esta historia antes de lo que imaginan :D
Santa no me trajo un Edward, ni tampoco un Robert Pattinson :( pero me alegré inmensamente al ver sus reviews y sus geniales comentarios! Me alegra mucho saber que la historia les gusta y que la siguen capitulo a capitulo =)
Nos vemos en el proximo capitulo Y NO OLVIDEN DEJAR SUS REVIEWS!!!
Un abrazo!!
PollyCox99
