Summary: Bella Swan creía en los finales felices… y en los milagros. Debía de haber sido el destino el que la llavó, tras un accidente, a la casa de Edward en víspera de Navidad. Sólo con mirar una vez aquellos preciosos ojos tristes, decidió que haría todo lo posible para que en ellos volviera a brillar la felicidad…
Capitulo 5: Encuentro
- El apartamento parece tan vacío a principios de enero…! - se lamentó Angela limpiándose la nariz y mirando a su alrededor - No queda ni el árbol ni nada de la decoración!! ya extraño la navidad!
- Mmm - murmuró Bella mirando por la ventana. La noche era oscura y fría, y había estado nevando durante todo el día. Los coches estaban parados delante del semáforo - Me iré dentro de un minuto, creo que ese Jaguar de ahí es el de Jake.
- Sí, es él - contestó Angela acercándose a la ventana. El semáforo cambió y Bella reprimió un suspiro - Bella… ¿qué pasa? Desde que has vuelto de Forks has estado tan… distraída.
- Lo siento, Ang, pensé que no se me notaba. Es sólo que Jake… está trabajando demasiado, está siempre ocupado y nunca tenemos tiempo para hablar. No hemos estado ni dos minutos a solas desde que volvimos de vacaciones.
- Pero esta noche te va a llevar a cenar.
- Estamos invitados a la inauguración de un nuevo restaurante en el centro, pero va a ser una cena de negocios. Jake ha invitado a alguien de C.C
- ¿C.C?
- Es un grupo de arquitectos, al parecer los más importantes de Seattle. Jake los contrató para que diseñen… la nueva casa.
- ¿La nueva casa? Me imagino que te refieres a SU casa, porque van a vivir juntos, ¿no?
- Prefiero pensar en ella como la casa de Jake - contestó Bella encogiéndose de hombros - Compró los terrenos mucho antes de que nos conociéramos, y tiene las ideas muy claras con respecto a lo que quiere.
- Pero esta noche, después de la cena… - la interrumpió Angela retomando la conversación anterior - … será todo para ti.
En ese momento sonó el timbre del intercomunicador y Bella se sobresaltó.
- Espero que sea así - contestó al fin.
- Que tengas una agradable velada amiga!
No, se dijo Bella a sí misma mientras recogía el bolso, no iba a ser agradable. Herir a alguien nunca resultaba agradable. Y lo que iba a decirle a Jake aquella noche lo iba a herir.
***
El vestíbulo del restaurante estaba plagado de gente para la inauguración. El aire olía a ricas salsas y especias mezcladas con vinos y perfumes caros.
Después de dejar los abrigos, Jake la condujo hasta el bar. La agarraba de los hombros y hablaba en voz alta para que pudiera oírlo.
- ¿Quieres champán, Bells?
Un grupo de gente pasó cerca de ellos empujándola contra él. Bella trató de retirarse, pero él la agarró abrazándola ligeramente.
Perpleja, lo miró a los ojos… estaban llenos de pasión.
- Cariño – murmuró - estás impresionante, hermosa. Quiero que vengas conmigo a casa esta noche, y que te quedes…
- No, Jake, tenemos que hablar - De pronto se interrumpió. Alguien se había parado a su espalda y estaba tan cerca que le producía escalofríos. Nunca había sido tan consciente de la presencia de nadie sin haberlo visto primero.
- Black - dijo el extraño a su espalda - … Buenas noches.
Bella se quedó helada. Reconocía aquella voz. No, se dijo a sí misma intentando calmarse, sólo había creído reconocerla. Tenía que estar equivocada.
- Ah! Buenas noches, Cullen - contestó Jake.
Su corazón dio un vuelco. Trató de reponerse. Tenía que ser otro Cullen. Después de todo ¿qué podría estar haciendo el Cullen gruñón que ella conocía en un sitio como ese?. Su corazón, no obstante, seguía latiendo a gran velocidad. Jake la hizo darse vuelta.
Era el mismo Cullen. Si ella estaba sorprendida de verlo, su sorpresa no era comparada con el shock que él sintió. Edward retrocedió como si lo hubieran abofeteado y, de un solo e incrédulo vistazo, examinó su sofisticado peinado y la blusa negra con falda larga de terciopelo. Bella lo miró con incredulidad, sintiendo como si estuviera en medio de un torbellino.
Por suerte, Jake había escogido ese preciso momento para llamar a un camarero y se había perdido la escena. Cuando le ofreció a Bella una copa de champán, ella la agarró como si fuera un salvavidas.
- Vamonos de aquí - le gritó Jake a Edward - vayamos donde podamos hablar.
Jake la guió entre la multitud sin soltarla del hombro. Bella pudo sentir cómo la mirada de Edward le quemaba la espalda. Respiró hondo tratando de calmarse. En pocos segundos todo terminaría. Y si no era así, si Jake no se deshacía de él, fingiría que se encontraba mal y que quería ir a sentarse a la mesa.
Jake se dirigió a un rincón cerca del comedor. Entonces se paró. Las plantas y la fuente que los rodeaban amortiguaban el ruido de la multitud.
- Bueno, y ahora las presentaciones. Bella…
No tuvo más remedio que darse la vuelta y enfrentarse a Edward una vez más. Al mirarlo sintió de nuevo aquel torbellino en su corazón. Era como si el viento la levantara para luego dejarla caer. Con vaqueros gastados y un jersey, Edward le había parecido todo un hombre, pero con traje de etiqueta, camisa blanca y una impecable corbata… era un autentico dios.
- Bells - dijo Jake cuya voz parecía proceder de otro planeta - este es Edward Cullen. Cullen, mi novia, Isabella Swan.
Bella sintió que iba a desmayarse. Si Edward confesaba que ya se conocían, Jake querría saber dónde y cuándo.
- Señor Cullen - se apresuró a contestar ofreciéndole una mano - es un placer conocerlo.
Edward levantó levemente las cejas. No obstante, tomó rápidamente la mano que ella le tendía.
- Señorita Swan, el placer es mío. Pero por favor, llámame Edward.
- Entonces… llamame Bella – dijo sin evitar sonrojarse.
- Black - comentó sin apartar la vista de ella - eres un hombre realmente afortunado.
- Sí, lo sé. Bella es un tesoro.
Un tesoro, se repitió a sí misma en silencio. Por el brillo de sus ojos, Bella comprendió que Edward podía estar pensando cualquier cosa, pero no que era un tesoro. Qué mala suerte que estuviera en el restaurante precisamente esa noche. Si apareciera el arquitecto que estaban esperando, Jake le diría a Edward que tenían una mesa reservada y se librarían de él.
- Bien - dijo Jake - podemos pasar a sentarnos.
Bella esperaba con una amplia sonrisa a que Jake se despidiera de Edward, pero para su sorpresa no ocurrió tal cosa. Jake la guió hasta la entrada del comedor… mientras él los seguía de cerca. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Es que Edward había reservado también una mesa? El maître se aproximó y les ofreció la carta dirigiéndose a Jake.
- ¿Tienen ustedes reserva, señores?
- Sí, mesa para tres. A nombre de Black.
- Vengan por aquí, por favor.
Irritada, Bella vio cómo Edward los seguía, conducidos por el maître, hasta la mesa. El camarero retiró su silla y ella se sentó. Pero no sólo Jake se sentó. Edward también lo hizo. Y tan cerca que podía oler la fragancia de su loción de afeitar. Eso la hizo recordar…
Entonces comenzó a sudar. Se dio cuenta vagamente de que el comedor comenzaba a llenarse, pero de lo que sí se daba cuenta perfectamente, era de que Edward no le quitaba los ojos de encima. Jugó nerviosa con los dedos, con un mechón de pelo cerca de la oreja, y entonces Edward exclamó.
- Qué anillo mas hermoso! - Bella se sorprendió, giró la cabeza para mirarlo y vio que tenía la vista fija sobre su mano. Entonces la dejó caer, pero él la agarró a la altura de la mesa.
- ¿Puedo? - preguntó Edward para examinar el anillo.
Las manos de Edward estaban calientes, podía sentir la sangre pulsando en sus venas. ¿Podría sentir él la suya? ¿Acaso le perturbaba su contacto como la perturbaba a ella? Si era así su expresión no lo delataba. Edward miró de reojo a Jake, que los observaba con una sonrisa y dijo.
- Un anillo encantador para una dama encantadora. Mis más sinceras felicitaciones por su compromiso, aunque sea con retraso. Esperaba haberte conocido en la fiesta que celebró tu novio, pero por desgracia no pude asistir.
- Según supe tenías una fuerte gripe - intervino Jake recostándose en el respaldo - Tu secretaria le dijo a la mía que habías ido a tu casa en Forks. Lo has tenido que pasar muy mal tú solo estas vacaciones.
Edward no se apresuró a soltarle la mano. Aquel contacto quizá podía parecerle natural a Jake, pero no lo era. Bella lo miró enfadada cuando por fin consiguió liberarse.
- Nunca me siento solo cuando voy a esa casa - explicó Edward - pero además esta Navidad resultó ser muy… interesante. Rescaté a una dama en problemas. Era hermosa, excitante… y lo mejor de todo, no estaba comprometida. Al menos - añadió dirigiéndole una sonrisa cómplice a Jake - eso fue lo que me dijo. ¿Y quién era yo para llamarla mentirosa?
Por supuesto, pensó Bella. Le había dicho que no existía ningún hombre en su vida. El recuerdo permanecía imborrable en su mente. Y era cierto, pero él no tenía medio alguno de saber que había dicho la verdad. De todos modos le hubiera gustado bajarle los humos.
La oportunidad de hacerlo se le presentó sólo unos segundos más tarde, cuando el encargado de los vinos se acercó a Jake y ambos se pusieron a hablar. Bella se volvió y miró a Edward directamente a los ojos, de un color verde impresionante.
- Señor Cullen… - comenzó a decir con voz dulce pero firme.
- Edward - la interrumpió él con expresión burlona - por favor.
Bella torció la boca y continuó hablando con decisión.
- Es un placer conocerte, pero no quisiera retenerte. Estoy segura de que estás ansioso por llegar a tu mesa, y el maítre estará encantado de acompañarte.
Él se quedó mirándola sin comprender… pero de pronto Bella captó un destello en sus ojos. Una carcajada profunda se escapó de su pecho. Se echó hacia atrás en la silla y la miró con tal presunción que las ganas de abofetearlo no le faltaban.
- ¿Qué es tan divertido?
El encargado de servir el vino se marchó y Jake dijo con toda naturalidad.
- Bien, veamos el menú.
- Black - lo llamó Cullen - tu novia cree que me he colado en su mesa sin ser invitado. ¿Serías tan amable de… explicarle?
- ¿Que estas aquí sin invitación? Bella! ¿Cómo crees eso!? Pensé que sabías que…
- ¿Qué? - preguntó Bella confusa.
- Edward es el presidente de C.C cariño… de Constructoras Cullen. Es arquitecto, y él va a diseñar nuestra casa.
- ¿Arquitecto? - repitió Bella
- Así es. Y espero que, cuando yo tenga demasiado trabajo, tú ocupes mi coche y repases con él todos los proyectos de la casa. Por suerte la oficina de C.C. está justo frente de la tienda, así que no tendrás dificultad.
***
Eran casi las once cuando Bella volvió a casa. Jake la acompañó desde el estacionamiento.
- Siento mucho haber estado tan aburrida esta noche - se disculpó - me dolía la cabeza.
- Bells, siento mucho que no te encontraras bien ni vinieras a mi casa esta noche, pero lo comprendo. Me di cuenta de lo pálida que estabas nada más encontrarnos con Cullen
Bella abrió el bolso para sacar la llave. El dolor de cabeza no era una excusa. Se sentía enferma y sólo deseaba acostarse, pero había algo que debía de hacer primero. Sabía que no era el momento apropiado pero, ¿qué momento resultaría adecuado para romper un compromiso?
- Jake - dijo con voz temblorosa - Hay algo que tengo que decirte…
- ¿Sobre la casa? Cariño, si hay algo que te…
- No, no es sobre la casa, es sobre nuestra relación.
- Bells, sé que he estado un tanto… indiferente contigo desde las vacaciones pero… ¿no podrías dejar esa conversación para cuanto vuelva?
- ¿Cuando vuelvas? - repitió ella confusa.
- Mañana a primera hora tengo que ir a Canadá. Me temo que tendré que estar fuera dos o tres semanas.
- Jake… - insistió Bella sintiendo un desmayo - lo que tengo que decirte no puede esperar dos o tres…
- Por supuesto que sí - contestó él ignorando sus protestas y tomando la llave para abrir la puerta - Hablaremos largo y tendido cuando esté de vuelta…
- Jake, por favor, escúchame. Esto no puede esperar…
Jake la tomó de la cabeza y la besó interrumpiendo sus palabras.
- Y ahora vete a la cama - añadió con decisión - Y mejorate, dependo de ti para que Cullen lo haga todo tal y como lo hemos planeado. Si surge cualquier problema puedes localizarme a través de la oficina.
Jake se marchó sin darle tiempo a recuperar el aliento. Sus súplicas para que la escuchara se ahogaron, sin respuesta. Se apoyó contra la pared sintiendo una enorme frustración. Había perdido aquella oportunidad. Aún estaba comprometida. E iba a tener que seguir estándolo mientras Jake estuviera de viaje. Era imposible romper un compromiso sin decírselo primero a la persona interesada.
Suspiró. Tendría que continuar con la farsa. Pero sólo durante un par de semanas. Podría soportarlo. Sobre todo porque sabía que su decisión era la correcta. Después de un análisis exhaustivo de sus sentimientos se había dado cuenta de que Jake jamás podría reparar el daño que aquel ultimátum había causado en su relacion. Ya no estaba enamorada de él… si es que alguna vez lo había estado…
Cansada, se encaminó al ascensor. Ver a Edward de vez en cuando no iba a matarla. Era lo menos que podía hacer por Jake, dadas las circunstancias.
***
Al día siguiente estaba trabajando en el escaparate de la tienda, desmontando el cartel de "Feliz Año Nuevo a Todos" cuando de pronto sintió que alguien la observaba.
Al llegar a la tienda lo primero que había hecho era cerciorarse del lugar exacto en el que estaban las oficinas de C.C. Según los carteles expuestos en las ventanas, la empresa ocupaba toda la segunda planta del edificio frente al suyo.
Al volverse, sus ojos se fijaron en una ventana, en la que pudo captar que alguien se movía. A pesar del reflejo del sol sobre los cristales pudo ver que se trataba de un hombre alto. Era Edward, pero justo en ese momento se alejó.
Bella sintió que se le revolvía el estómago. Terminó de desmontar el cartel y bajó del escaparate. Una de sus ayudantes la esperaba desenvolviendo el cartel para el día de los Enamorados.
Emily tenía una energía y una amabilidad innatas. Llevaba casi un año como empleada de Happyland, y durante ese tiempo, ella y Bella habían desarrollado una buena relación laboral.
- Emily - la llamó Bella con naturalidad - ese edificio del otro lado de la calle…
- ¿Cuál? - preguntó Emily con un corazón de tela rojo en las manos mirando con expresión curiosa.
- El de los arquitectos.
- Ah!! el de C.C! ¿Qué ocurre con él?
- ¿Tiene el estacionamiento por la parte de atrás?
- No, está en el sótano. Mi amiga Susan Coop trabaja allí, y tiene un estacionamiento en la planta de abajo.
- No sabía que tenías una amiga que trabajara allí.
- Pues sí, ella no habla de otra cosa. Es la secretaria del jefe, el señor Cullen, y según parece es un hombre impresionante.
Bella se volvió y comenzó a empaquetar las luces que había usado para decorar el escaparate.
- Cullen - repitió con naturalidad - Creo que es el arquitecto al que Jake ha contratado. Edward Cullen
- El mismo - suspiró Emily - Perdió a su mujer hace cinco años, pobre hombre. Sólo llevaban casados unos meses, y además ella estaba embarazada. Según mi amiga, el señor Cullen se hundió y nunca consiguió reponerse. Se llamaba Tanya, creo. Si, Tanya. Su familia tenía mucho dinero, pero ya ves - sacudió la cabeza con tristeza - el dinero no garantiza la felicidad ¿verdad?
Edward la llamó al día siguiente, justo antes de mediodía.
- Soy Edward - contestó cuando ella descolgó el teléfono - ¿Cuándo podemos encontrarnos?
Hubiera querido decirle que nunca, pero no lo hizo. Aunque en el fondo se moría por ver esos ojos esmeralda.
- Mi agenda probablemente es menos apretada que la tuya, así que decide tú el momento.
- ¿Qué te parece ahora?
- ¿Ahora mismo?!! - preguntó Bella atónita.
- Acabas de decirme que decida yo…
- Bien, es-espera un segundo - Bella dejó el auricular y se dirigió a la trastienda, donde su empleada desenvolvía un paquete - Emily, ¿puedes echar un vistazo al mostrador? Tengo que salir un rato.
- Claro.
Cuando tomó de nuevo el auricular escuchó un tamborileo nervioso de dedos golpeando una mesa al otro lado.
- Señor Cullen…
- Edward
- Todo listo! - contestó apretando los dientes - ¿Dónde nos encontramos?
- Te recogeré en la puerta de la tienda dentro de cinco minutos - contestó él colgando.
Bella trató de controlar un repentino arranque de ira y de nervios. Emily andaba cerca.
- Así que… ¿a dónde vas?
- Voy a encontrarme con Cullen para discutir los proyectos de la casa. Va a venir a recogerme dentro de cinco minutos.
Bella fue al lavabo y recogió la chaqueta. Al volver, Emily la esperaba excitada.
- Está ahí fuera! Dios, qué hombre tan guapo!
- Ahora ya sabes por qué tu amiga se pasa la vida hablando de él - añadió recogiendo el bolso y dirigiéndose hacia la puerta. Edward estaba sentado al volante de su hermoso Volvo, mirando hacia adelante con expresión distante - Adiós Emily, no tengo ni idea de cuándo volveré. Si no llego a las cinco y media cierra y vete a casa.
Al acercarse Bella, él salió del coche, lo rodeó y le abrió la puerta. Su expresión era fría.
Bella pasó por delante de él y la fragancia de su cuerpo y de su pelo le invadió los sentidos. Se aclaró la garganta y preguntó:
- ¿A dónde vamos?
Él la hizo esperar hasta estar sentado de nuevo al volante para contestar:
- Voy a llevarte a ver el lugar donde vamos a edificar.
- Ah!
- Tu novio me dijo que aún no te había llevado a verlo.
- No.
- Yo pensé…
De pronto se interrumpió y Bella se dio la vuelta para mirarlo. Su barbilla tenía ligeras sombras, como de barba sin afeitar. Posiblemente tendría la piel áspera al contacto. Algo en su interior se estremeció débilmente, como las alas de una mariposa. Era una sensación tan inquietante como placentera. Trató de calmarse.
- ¿Pensaste qué?
- Nada.
- No… dime ¿qué?
- Si fuera a construir una casa para la mujer con la que me voy a casar… - dijo mirándola de reojo con las manos firmes sobre el volante - … la llevaría yo mismo a ver los terrenos en lugar de dejar "que el arquitecto" la llevara… al menos la primera vez.
- Si te sientes obligado… - contestó ella tensa - puedes llevarme de vuelta a la tienda.
- No, no me has comprendido. Aunque ya la hubieras visto con Black yo te llevaría de nuevo. Necesito mostrarte dónde voy a construir la casa, además de muchos otros detalles. Lo que yo quería decir es que…
- Lo entendí - lo interrumpió suspirando - Jake... bueno, el ha estado muy ocupado para llevarme. Su trabajo…
- No necesitas disculpar a tu novio. Sé muy bien cómo funciona Black.
Aquella afirmación podía entenderse en muchos sentidos, pero el tono en el que lo había dicho no era crítico. ¿Por qué, sin embargo, tenía la sensación de que se refería a algo malo?. Tenía la impresión de que él se mostraba secretamente hostil, no sólo hacia Jake, sino también hacia ella.
- Hay algo que me gustaría aclarar – murmuró suavemente sonrojandose - La otra noche me llamaste mentirosa. Admito que en tu casa dije que no había ningún hombre en mi vida. Sólo quería explicarte que…
Edward giró la cabeza en su dirección y su expresión la dejó helada. No pudo continuar.
- Cuando tu novio nos presentó… - dijo él en tono cortante - … dejaste muy claro que querías que olvidara nuestro encuentro anterior…
- Sí, pero eso fue porque…
- No me importan tus motivos – dijo sereno pero con una mirada sumamente fría - No tienes que explicarme nada, no necesito saberlo. Fue elección tuya el mantener nuestro encuentro en secreto, no mía. Yo no tengo nada que ocultar, así que déjame decirte que… ya lo he olvidado. Simplemente no vuelvas a referirte a ello. No ocurrió. ¿Entendido?
Perfectamente, se dijo Bella en silencio. Edward Cullen era un hombre insoportable, frío y duro, y no había ni una pizca de sensibilidad en él.
Lo miró de perfil y vio las líneas que recorrían el contorno de sus ojos y de su boca, y no pudo evitar recordar lo que le había dicho Emily. Edward no sólo había perdido a su mujer, sino también a su hijo. Había visto esas líneas de su rostro antes, pero nunca se le había ocurrido pensar que podían ser debidas al dolor y al sufrimiento. Entonces sintió una inmensa compasión, y sus ojos se inundaron de lágrimas. Aquel hombre no era duro y frío. Sólo tenía el corazón roto.
Hola!
Awww me da una pena enorme Edward, peeero, volvió a reencontrarse con Bella y estarán obligados a verse muucho mas seguido xD Este es el punto de partida de una nueva etapa para esta pareja, donde habrán mas cosas buenas, que malas! asi que Edward, tranquilo! las cosas mejoraran! jajaja
Mis lectoras favoritas! gracias por sus increibles reviews! son las mejores! Y hoy no podía fallarles,dije que subiría capitulos seguidos, asi que aki me tienen... actualizando!! xD
Nos vemos en el siguiente capitulo Y NO OLVIDEN DEJAR SUS REVIEWS!
Un abrazo!
PollyCox99
