Por fin, aquí está el tercer capítulo... No me tardé demasiado, ¿verdad?... Naa! claro que no...
Bueno, estaba insegura si colocar este song-finc... No sé, como que no me termina de convencar el resultado; otra vez lo veo algo cursi y como que la canción no tiene mucho que ver con la historia narrada...
Oh, sí! La canción es la de Barbie Girl de Aqua... Es algo famosita, bueno al menos por aquí sí lo es; a veces la pongo en mi escuela y con los que están a mi alrededor empezamos a cantarla xD... Y eso que tiene sus añitos, recuerdo que la escuchaba en la radio por las mañanas cuando era más pequeña.
Agradezco a todas las personitas que me dejaron un lindo review, y también a las que agregaron el fic a sus favoritos; ¡Gracias! n.n
Bueno, como ya es algo nochecita (¿algo?) dejaré de aburrirlos hasta aquí
Avisos:
.-Las letras en negritas corresponden a la canción
.-Las letras en cursiva son la traducción
.-No soy exelente traductora
.-Puede tener OoC
.-No puse la letra de la canción completa, ya que hay muchas partes que se repiten; así que algunas de esas partes repetidas las omití
.-Tomenlo como su regalito de San Valentin (?)
Bleach y sus personajes le pertenecen a Tite Kubo y no a mí... Pero sería grandioso si algún día me perteneciera n.n ; la canción de Barbie Girl es de la autoría de Aqua, aunque he escuchado diferentes versiones de distintos grupos, pero según yo sé la canción es de ellos...
III. Barbie Girl
Una alegre e infantil canción salía de sus rosados labios mientras brincaba eufóricamente por los pasillos de la mansión Kuchiki y jugueteaba con los holanes que adornaban su pequeño vestido rosa.
Lo que a ella más le gustaba, aparte de los dulces, era curiosear por esa lujosa mansión y asistir a fiestas divertidas, y para su suerte ese día podría disfrutar de ambas cosas al mismo tiempo, debido que estaba invitada a la celebración que se llevaría a cabo en la mansión Kuchiki ese mismo día.
Sus lustrados zapatos de tacón pequeño se hacían escuchar por todo el pasillo al ir dando pequeños saltitos de emoción y su sonrisa era más grande que nunca. Iba tan concentrada en su baile que por no ver hacia el frente chocó contra una superficie dura que casi la manda al suelo.
Cerró sus pequeños y castaños ojos al recibir el impacto y posteriormente levantó la cabeza lentamente para poder ver qué era contra lo que había chocado.
-¡Oh! Lo lamento Yachiru, no era mi intención lastimarte- se disculpó amablemente la persona contra la que ella había impactado- justamente a ti te estaba buscando
-¿A mí?- preguntó ingenuamente mientras con un dedito se señalaba a sí misma cuestionándose el por qué la buscaba
-Necesito que me hagas un enorme favor- le dijo él mirándola directamente a los ojos, como si ella fuera su última esperanza- ¿Podrías ayudarme?
La pequeña simplemente le dedicó una tierna y juguetona sonrisa mientras cerraba sus ojos con ingenuidad
-Por supuesto, ichi-chan
Se miró al espejo por quinta vez, su cabello iba recogido elegantemente, sus mejillas tenían una ligera capa de maquillaje que la hacía lucir divina, su blanco vestido era hermoso además de costoso, y permitían modelar excelentemente su figura, el tocado que adornaba su cabeza era muy elegante; ante los ojos de cualquiera ella luciría bellísima, casi como una diosa, sin embargo, para aquellos pocos que eran observadores hubieran podido notar que su mirada estaba falta de brillo, falta de vida, completamente apagada; como si algo no marchara bien, como si estuviera a punto de cometer el peor error de su vida y no pudiera hacer nada para evitarlo.
Y ciertamente así era, estaba consciente de todo eso y se sentía inútil ante la situación.
-Se ve realmente divina, Rukia-sama- la dulce voz femenina de la joven que le había estado ayudando a arreglarse la sacó de sus pensamientos
-Gracias…
El aburrimiento era notorio en su cara, ¿o acaso eso era irritación? No se podría estar seguro pero lo sí se podía asegurar es que no estaba ni con una mísera pizca de humor. Su imponente figura se encontraba sentada mientras sus ojos miraban hacia el frente esperando que pasara algo de una buena vez. No era su estilo quedarse quieto sin que nada interesante y sanguinario sucediera.
-¿A qué horas empieza esta mierda?- preguntó al peliblanco que estaba sentado a su lado.
-No estoy seguro, Zaraki-taicho. Pero no creo que tarde mucho para empezar- le respondió mientras volteaba a verlo- aunque, la verdad- giró su cabeza y miró hacia el frente con melancolía- desearía que este evento nunca empezara, y creo que no soy el único que desea eso.
-¿De qué hablas, Ukitake?- le miró extrañado, intentando descifrar el verdadero significado de sus palabras
-No, no es nada. Olvide lo que acabo de decir- le mostró una tierna sonrisa fingida de la cual el capitán de la onceava se dio cuenta, pero decidió ignorarlo.
-Como sea.- dio un sonoro y marcado bostezo mientras estiraba un poco su cuerpo- Odio las bodas- pronunció momentos después.
-¿Alguna vez a asistido a una aparte de ésta?- cuestionó el capitán de la treceava viendo que con eso podían entablar una pequeña conversación que le ayudaría a olvidar sus recientes preocupaciones.
-No, nunca. Por lo común no soy invitado a este tipo de eventos y doy gracias por ello; pero esta vez el chiquillo de Byakuya quiso invitarme, supongo que más por educación que por gusto- dijo mientras se rascaba la nuca
-Pero no era obligatorio asistir. Entonces ¿Por qué razón vino? - él sabía que Zaraki no era del tipo de personas que disfrutaba de un acontecimiento que no involucrara peleas de por medio.
-Yachiru
-¡Oh! Eso lo explica todo. ¿Y dónde está ella?- preguntó mientras miraba de un lado a otro
-No lo sé, me dijo que quería ir a molestar a Byakuya así que la deje ir- mencionó sin interés alguno
-¿Eso dijo?
-Bueno, no fueron sus palabras exactas, pero da lo mismo… ¡Ah! Qué aburrido está todo esto. Tengo ganas de golpear a alguien ¿sabes en dónde pueda estar Ichigo?- preguntó con desesperación pues lo había estado buscando desde la mañana; él sabía que Ichigo no podría faltar a la boda de su amiga, sin embargo no había encontrado ni pista de su persona.
-No… Yo también lo he estado buscando pero no he logrado dar con él.- sus preocupaciones volvían a invadirlo- Es como si hubiera decidido no venir. Como si se hubiera rendido…- su mirada se apagaba al pronunciar esas palabras
-Si de algo te sirve…- pronunció para tratar de animar al peliblanco- estoy seguro de que ese chico nunca se rinde ante una situación por más difícil que ésta sea.- él sabía más o menos a lo que Ukitake se refería al decir lo que había dicho- Y si implica a esa shinigami, hermanita de Byakuya, ten por seguro que moverá cielo, tierra e incluso infierno para que todo salga como él quiere.- sus palabras fueron dichas de una forma simple pero con un gran significado
-Zaraki-taicho…- Ukitake se había quedado impresionado por las palabras dichas por el hombre- Sí, tiene razón- sonrió, pero esta vez fue una sonrisa sincera- confío en que todo saldrá bien
Ambos hombres siguieron con su plática mientras seguían esperando el inicio de la ceremonia; las personas invitadas hablaban entre sí para distraerse del aburrimiento que les causaba esperar.
Todos los que estaban ahí reunidos eran completamente ajenos a la situación que se estaba viviendo detrás del telón, por mencionarlo de una manera, en donde un subordinado cualquiera trataba inútilmente de imponerse ante su superior
-¡Pero Kuchiki-taicho me matará!- gritaba el pobre shinigami con los nervios de punta
-Si no me dejas hacer lo que quiero hacer, ten por seguro que yo te mataré primero – su chillona voz se escuchaba llena de ira y de su pequeño cuerpo fluía enorme un aura negra; demasiado grande considerando su pequeño tamaño
-Pero Kusajishi-fukutaicho, no puedo hacerlo; no estoy autorizado para… - el sujeto trataba de guardar la calma ante tal situación
-¡¿Acaso tengo que repetirlo?! – la niña estallaba en cólera
-¡Ah! ¡Hagan lo que quieran! Yo me voy de aquí- sabía de antemano que la teniente de la onceava no era nada tierna cuando se enojaba, así que hizo lo primero que se le vino a la mente; huir.
-¡Genial!- de un instante a otro, ella cambió su colérica expresión por una de emoción- Ahora sí, ¡Vamos Maki-maki!
-¿En serio tengo que hacerlo? – el susodicho salió de pronto de entre las sombras con cara de duda y aburrimiento
-¡Por supuesto! … ¡¿O acaso te estás negando?!- su rostro se ensombreció de nuevo. Era increíble la bipolaridad de esta pequeña
-No, no. Para nada. – Movió las manos enérgicamente en señal de negación- ¡Vamos, vamos! No hay que perder más tiempo
-¡Yupi!- la chiquilla salió hacia la sala en donde estaban los demás invitados dando saltos de emoción y con Maki-maki detrás de ella.
Un leve bullicio de diversas voces era lo que inundaba la sala. Los invitados trataban de entretenerse platicando trivialidades entre ellos. De pronto la comodidad del ambiente fue abruptamente interrumpida por el inicio de una escandalosa música que llenó todo el lugar; qué raro. Por lo común era la marcha nupcial la que se escuchaba al inicio de las bodas.
¡Hi Barbie!
¡Hi Ken!
¡Hola Barbie!
¡Hola Ken!
-¡¿Qué mierda…?!- esas palabras fueron lo único que muchos pudieron pronunciar al ver a la teniente del onceavo escuadrón junto con uno de sus subordinados en medio de la sala y dispuestos a, aparentemente, cantar una canción ¿Acaso eso era parte de la ceremonia?
Do you wanna go for a ride?
Sure Ken
Jump In...
¿Quieres ir a dar un paseo?
Seguro Ken
¡Salta!
-¡¿Acaso esa es… Kusajishi-fukutaicho junto con uno de sus subordinados?! – el capitán Ukitake casi se caía de su asiento al ver el espectáculo tan inusual que se le presentaba ante los ojos.
-Sí, así parece- mencionó de lo más calmado el hombre fortachón ubicado a su lado
-Pero… ¿No va a hacer nada para detenerla? – preguntó con curiosidad. Estaba seguro que eso era una pequeña travesura de la teniente, pues Byakuya nunca aprobaría nada como eso
-Por supuesto que no… Mírala. Está sonriendo, está feliz. No le prohibiré hacer algo que la ponga así. – el hombre miraba con atención las facciones del rostro de la niña mientras decía todo eso- además, si quería molestar a Byakuya, seguro que con esto lo logra- una sonrisa retorcida se dibujó en su cara al imaginar al noble observando el espectáculo improvisado.
I´m a Barbie girl, in a Barbie world
¡Life in plastic, it's fantastic!
Soy una chica Barbie, en un mundo Barbie
¡Vida de plástico, es fantástico!
-¿Qué es eso que se oye?- preguntó confundida al momento en que la música llegó hasta sus oídos
-No tengo idea, Rukia-sama. ¿Quiere que vaya a ver? – preguntó dulcemente la muchacha mientras le acomodaba el cabello de la manera más elegante posible.
-De acuerdo. Ve a ver qué diablos pasa- aunque había tratado de sonar interesada por la extraña música que se oía, el tono de su voz no demostraba sentimiento alguno, sin embargo la joven no se extrañó ante tal hecho pues ya se había acostumbrado a escucharla hablar así; sin emociones, sin interés, palabras vacías salidas de sus labios solo para aparentar felicidad.
-Ahora vuelvo. No se mueva- sin saber por qué la chica pronunció esas palabras, no era que pensara que la noble se iba a escapar, era solo que… Bueno, ni ella lo sabía con seguridad, simplemente lo había dicho.
-Solo ve. Yo seguiré arreglándome sola- pronunció la pelinegra a modo de despedida mientras escuchaba como la música se avivaba y se hacía más notoria
You can brush my hair, undress me everywhere.
Imagination. That is your creation.
Puedes cepillar mi cabello, desnudarme en todas partes
Imaginación. Esa es tu creación
La joven salió del cuarto y corrió por los pasillos que la dirigirían al lugar del escándalo. Trataría de tardarse lo menos posible para poder seguir ayudando a la noble a estar lista y radiante para su boda.
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Rukia, por su parte, por fin podía estar sola. Desde que había llegado a la Suol Society para asumir sus responsabilidades y comprometerse con un noble de pacotilla, había estado siempre rodeada de personas: sirvientes, shinigamis, capitanes, tenientes, personas que ni siquiera conocía, nobles, niños, entre otras más. No había podido tener un momento de soledad hasta ahora; y la verdad era que lo necesitaba para aclarar su mente, poner en orden sus ideas y sentimientos, analizar con mayor detenimiento la situación, recordar y guardar celosamente los recuerdos que tenía, de lo que dejaba atrás… y que nunca recuperaría. Porque aunque ahora se diera cuenta de que lo que estaba haciendo era un pésimo error que le arruinaría la vida, ya no podía hacer nada y tendría que afrontar todo lo que viniera no importándole cuánto tuviera que sufrir. Sin importar cuánto doliera.
Se miró en el inmenso espejo una vez más y de nuevo veía esa imagen apagada y fría, esa imagen que se le había estado presentando muy continuamente en los últimos días y que, pareciera, se quedaría de por vida. Era ella misma con un rostro sin expresiones, con una mirada perdida, con una felicidad muerta.
Estúpido compromiso. Estúpida celebración. Estúpidas reglas. Estúpida decisión. ¡Estúpida ella!
I´m a blond bimbo girl, in a fantasy world,
Dress me up, make it tight, I´m your darling.
Soy una chica rubia tonta, en un mundo de fantasía,
Vísteme para arriba, hazlo apretado, soy tu querida.
¡Demonios! Esa irritante canción no la dejaban concentrarse.
Se puso de pie de un salto, caminó hacia la puerta corrediza y la empujó vigorosamente provocando que ésta se cerrara de golpe y provocara un sonoro sonido hueco. Sin embargo, ni aún cerrando la puerta se dejaba de oír el estridente sonido de la canción que ya la estaba poniendo de peor humor.
El ruido se colaba entre la puerta y entre las paredes como si de agua o aire se tratase, y sentía que se seguía escuchando con la misma intensidad, como si la puerta siguiera abierta.
¡Bah! ¡Qué daba ya! Solo eso le faltaba para arruinar más su día y ponerla de un humor aún más negro de lo que estaba antes. Sinceramente no tenía ganas de absolutamente nada; sólo quería soledad y silencio para meditar, pero esa maldita canción no se la daba.
You are my doll, rock´n´roll, feel the glamouring thing,
kiss me here, touch me there, hanky panky.
Tú eres mi muñeca, rock´n ´roll, siento la cosa glamurosa
Bésame aquí, tócame allí, hanky panky
You can touch, you can play, if you say "I´m always yours"
Tú puedes tocar, puedes jugar, si dices: "soy siempre tuyo"
¿Acaso no era suficiente tener que aceptar algo que no quieres? ¿Algo que arruinara tu felicidad? ¿Acaso no era suficiente saber que arruinaras tu vida sólo por cumplir un deber? ¿No era ya mucho saber que ibas a ser condenada a vivir con un ser que ni siquiera conoces? ¿No bastaba con que tus opiniones no contaran entre los más sabios? ¿Acaso no era suficiente que decidieran todo por ti? ¿No era suficiente que te trataran como algo material, como si fueras…
I´m a Barbie girl, in a Barbie world
¡Life in plastic, it's fantastic!
Soy una chica Barbie, en un mundo Barbie
¡Vida de plástico, es fantástico!
Una tonta muñeca sin vida a la que pudieran manipular a su antojo y beneficio?
Al parecer ¡No! Esa estúpida canción llegaba para terminarle de joder la paciencia. Para hacerle ver que todo podía ir peor, que le hacía ver lo estúpida y miserable que se había convertido su insignificante vida. Si es que a eso se le podía llamar vida.
Ni siquiera se tomaba la molestia en escuchar la letra de la canción; la ignoraba por completo. Solo oía la tonada y sólo eso le era fastidioso. Definitivamente, estaba de un humor de los mil demonios, sin poder definir con claridad si lo que la inundaba era tristeza o enojo. Quizá ambas.
You can brush my hair, undress me everywhere.
Imagination. That is your creation.
Puedes cepillar mi cabello, desnudarme en todas partes
Imaginación. Esa es tu creación
Decidió que lo mejor sería concentrarse en otras cosas. Se sentó frente al espejo para terminarse de arreglar. Ya estaba casi lista, no le faltaba gran cosa. Sólo unos cuantos retoques por aquí, otros por acá y ya. Estaría lista para salir, para asistir a la ceremonia en donde tendría que cumplir su obligación de noble.
¿En serio se arreglaría tanto para un desconocido? Si eso era lo que le ordenaban, no tenía más opción. Lo haría.
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Ah, ah yeah
Ah, ah, sí
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Uh, oooh, uh, Uh, oooh, uh
Uh, oooh, uh, Uh, oooh. Uh
Era increíble que unos cuantos nobles pertenecientes al clan Kuchiki le ordenaran lo que tenía que hacer con su vida. Como ellos ya eran muy viejos como para arruinar lo que les queda de existencia, se aprovechaban de la juventud y vigorosidad de ella, y así ella sería la que echaría a perder la alegría que poseía. Esa alegría y felicidad desaparecería poco a poco, se extinguiría lentamente; se escurría entre sus manos como el agua, sin que ella pudiera hacer nada por detenerlo; se pudriría hasta quedar en cenizas.
Estaba demasiado agradecida con su Nii-sama quien intentó defenderla, intentó zafarla de ese absurdo compromiso, sin embargo esos viejos del clan eran muy astutos y ni siquiera el gran Kuchiki Byakuya pudo oponerse a los mandatos dados por los mayores. Al igual que Rukia tenía que resignarse a cumplir órdenes, por más que éstas le desagradasen.
Make me walk, make me talk, do whatever you please,
I can act like a star, I can beg on my knees.
Hazme caminar, hazme hablar, hazme lo que quieras
Puedo actuar como una estrella, puedo rogar en mis rodillas
Pero ya lo hecho, hecho está. Lo acordado, acordado quedó. No hay marcha atrás. No hay nada que hacer. No hay esperanza de un futuro prospero y feliz… Al menos no para ella.
Al haber acordado casarse con un noble cualquiera estaba accediendo a abandonar su escuadrón, dejar a su Nii-sama, no ver a sus compañeros, no visitar a sus amigos, renunciar al mundo humano, renunciar a su vida como era antes. Dejar que las cosas que ella con tanto esfuerzo construyó se deteriorasen hasta que se derrumben y se entierren en el olvido.
Al menos esperaba que su Nii-sama llegara a vivir en armonía. Deseaba que sus amigos y compañeros pudieran alcanzar cualquier meta que se hubieran propuesto. Quería que su escuadrón funcionara correctamente sin ella. Quería que todos fueran felices, que él, esa persona que se había vuelto una parte fundamental de su existencia, fuera feliz. Lo que ella aún no entendía, o más bien no sabía era que la única felicidad de él era ella…
Come jump in, be my friend, let us do it again,
hit the town, fool around, let´s go party
Ven a saltar, se mi amigo, vamos a hacerlo de nuevo
Golpea la ciudad, tonto alrededor, vamos a la fiesta
Agarró un poco de rubor y se lo colocó en las mejillas con delicadeza, eso le ayudaría para no verse tan pálida pues el bello color de su rostro había desaparecido junto con su sonrisa.
¿Pero acaso quedaba algo más por hacer? ¡Claro que sí! Aplicarse más maquillaje para tratar de ocultarse tras una máscara de fingida felicidad y preparase mentalmente para lo que fuera a suceder. Al menos, eso era lo único que le quedaba a ella por hacer.
You can touch, you can play, if you say "I´m always yours"
Tú puedes tocar, puedes jugar, si dices: "soy siempre tuyo"
You can touch, you can play, if you say "I´m always yours"
Tú puedes tocar, puedes jugar, si dices: "soy siempre tuyo"
Agarró una tiara situada en el tocador y se la colocó encima de la cabeza; tomó el velo que reposaba sobre el mismo tocador, pero al jalarlo lo hizo con tanta fuerza que provocó que un pequeño papelito que descansaba encima del velo cayera al suelo.
Rukia lo vio mientras caía y cuando por fin éste tocó el piso, ella colocó el velo en su lugar nuevamente y se inclinó para recoger el misterioso papelito que había caído. Lo abrió con cuidado pero con rapidez y leyó su contenido.
"No te cases con él, Rukia. Ni siquiera lo conoces. ¡Vámonos! ¡Hay que huir ahora que podemos!"
-¿Qué…?- su cara era de intriga, no tenía idea quién había puesto ese pedazo de papel ahí - ¿Pero en qué momento lo pusieron ahí? No recuerdo haberlo visto antes sobre el velo.
-Sinceramente, tiene unos escasos 5 segundos desde que lo coloqué- una voz masculina habló a sus espaldas- ¡Uf! Disculpa el mensaje tan corto y la pésima letra, pero lo venía escribiendo en el camino mientras corría. ¡Casi me pierdo entre los pasillos!
Esa voz. Esa voz pertenecía a…
No era posible, ¿o sí? Tenía que comprobarlo por sus propios ojos. Ver para creer. No fuera a ser que su mente, desesperada ante el trágico pensamiento de perder su libertad se había creado una idea tan perfecta de su voz que incluso ahora podía escucharlo.
Se volteó con lentitud mientras sus emociones recorrían todo su cuerpo.
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Ah, ah yeah
Ah, ah, sí
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Uh, oooh, uh, Uh, oooh, uh
Uh, oooh, uh, Uh, oooh. Uh
Sus ojos se abrieron con sorpresa al descubrir ante ella a la figura de la persona que menos esperaba ver ahí. A quien creyó que nunca más volvería a posar su mirada sobre su persona, a quien le deseaba la mayor felicidad de todas.
-Ichigo…
El chico se quedó un momento callado apreciando la hermosa imagen de la chica enfrente de él. Recorrió con su mirada desde la punta de sus dedos hasta el último cabello azabache. Y a diferencia de otras personas, él pudo ver un brillo en su mirada, como si ésta hubiera adquirido vida nuevamente; como si naciera una esperanza dentro de ella.
-Hay que irnos… rápido- pronunció el chico; no era una opción, era casi como una orden.
-Pero… no puedo irme. Tengo que cumplir con…- no era un reclamo, era más bien un recordatorio de sus obligaciones.
-¡Estupideces!.. Rukia, no puedes casarte con él sólo porque te lo ordenan, sólo por cumplir con un deber. ¡No eres la muñeca de nadie!
I´m a Barbie girl, in a Barbie world
¡Life in plastic, it's fantastic!
Soy una chica Barbie, en un mundo Barbie
¡Vida de plástico, es fantástico!
-Yo sé mejor que nadie que tú no quieres esto – el chico siguió hablando – no quieres casarte con él; o es que acaso… ¿Yo ya no significo nada? Las cosas que me dijiste y las que yo dije- se ruborizó al recordarlo- ¿Acaso ya no tienen valor?- su cara adquirió un toque melancólico- Si es así…
-¡No!- la chica gritó con fuerza sin importarle si alguien ajeno a la plática los escuchaba- Ichigo ¿Cómo eres capaz de siquiera pensar esas tonterías?; ¿Qué no significas nada? ¡Qué estupideces cruzan por tu cabeza! ¡Eres un idiota al pensar eso!
Ambos guardaron silencio por un rato y sostuvieron las miradas, esa se había vuelto una forma muy especial de hablar entre ellos. A veces eran muy tontos utilizando las palabras correctas para expresar lo que querían decir ¿Entonces por qué no comunicarse lo que sienten sin necesidad de ellas? Solo miradas, ese era su lenguaje.
-Entonces…- una sonrisa cruzó por su rostro cuando por fin se decidió a hablar- Salgamos ya de aquí
-Seguro- le contestó igualmente con una sonrisa. Por fin una sonrisa sin necesidad de fingir
You can brush my hair, undress me everywhere.
Imagination. That is your creation.
Puedes cepillar mi cabello, desnudarme en todas partes
Imaginación. Esa es tu creación
-A propósito- se acercó a ella con la sonrisa aún dibujada en su rostro- ¿Traes más ropa abajo del vestido?
-¿Qué?- se quedó extrañada por la pregunta realizada- ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Para qué quieres saber?- sus mejillas, que ya habían perdido la palidez, adquirieron más color
-Sólo responde, ¿Quieres?
-Pues, traigo una pequeña blusa blanca de tirantes y un short corto y blanco… ¿Por qué?
Sin siquiera contestarle, el chico la sostuvo de la cintura con una mano mientras con la otra le arrancaba de un tirón el vestido.
-¡¿Qué haces?!- preguntó apenada la pelinegra mientras su cara adquiría un ligero tono carmesí
-Toma- le dijo mientras le entregaba su kimono negro, quedándose él solo con su hakama puesta dejando apreciar su bien formado abdomen y sus marcados músculos.- no creo que sea buena idea huir con un vestido tan pesado y estorboso como ése; cúbrete con esto. Ahora sí, vámonos
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Ah, ah yeah
Ah, ah, sí
Come on Barbie, let´s go party!
¡Vamos Barbie, vamos a la fiesta!
Uh, oooh, uh, Uh, oooh, uh
Uh, oooh, uh, Uh, oooh. Uh
Después de que Rukia se colocó el kimono, el cual le quedaba algo grande, ambos salieron corriendo del cuarto y se internaron en el laberinto de pasillos que poseía la mansión.
Era una verdadera suerte que Rukia tuviera conocimientos sobre esos enredados y confusos andadores, ya que para cualquier persona ajena a la mansión, como Ichigo, un paseo a través de ellos terminaría en una lucha por encontrar la salida.
Mientras corrían, a Rukia de pronto le asaltó una duda.
-Oe Ichigo ¿Cómo rayos le hiciste para burlar la seguridad?- volteó a verlo de inmediato
-¡Ha!-sonrió con burla- ¿Oyes esa canción que ya está terminando?
Oh, I´m having so much fun!
Well Barbie, we just getting started.
Oh, I love you Ken.
Oh, ¡Me estoy divirtiendo tanto!
Bueno Barbie, estamos sólo empezando
Oh, te amo Ken
Esa canción. Era la irritante cancioncilla que oía con desagrado hace unos instantes.
-Sí, la oigo ¿pero qué tiene que ver la canción con que no te hayan atrapado los guardias?
-La que está cantando es Yachiru junto con otro sujeto; creo que ella le llama Maki-maki. – Dijo mientras sonreía- Nos está haciendo tiempo. Cuando ella empezó a cantar atrajo la atención de todos los guardias y me dejó libre el camino… Y ahora, mientras están intentando bajarla del escenario nosotros tenemos que escapar.
Dos horas antes de lo sucedido anteriormente….
-En ese entonces- todos los presentes escuchaban con atención las palabras que iba pronunciando el padre- yo los declaro marido y mu…
-¡Alto! ¡Detengan todo! ¡No te puedes casar con él! ¡Tú no lo amas, ni siquiera lo conoces!- un chico de cabellos anaranjados entró a la iglesia armando un gran escándalo- ¡Serás infeliz el resto de tu vida! ¡No dejes que te controlen!
Todos los invitados voltearon hacia la entrada atraídos por las palabras del sujeto que acababa de interrumpir la boda que se estaba efectuando. Los novios, que aún estaban de espaldas, se voltearon paulatinamente al mismo tiempo y el padre de la Iglesia asomó su rostro entre los jóvenes que deseaban unir sus vidas en sagrado matrimonio.
Las miradas de todas las personas estaban centradas en el chico peli naranja que veía a todos con un marcado seño fruncido mientras intentaba regular su respiración.
Los ojos grises de la novia se abrieron con sorpresa al ver situado a ese muchacho ahí. El novio lo vio con seriedad mientras acomodaba sus lentes y éstos al movimiento, brillaban.
-¿Ku…Kurosaki-kun?- la joven castaña no sabía qué rayos hacía ahí su amigo
-¡¿Ah?! ¡¿I-Inoue… Ishida?! ¡¿Qué mierda hacen aquí?!- el rostro del chico cambió su enfurecida expresión por una de confusión
-Eso debería de preguntarlo yo, Kurosaki- mencionó con seriedad el chico moreno quien se enceló al ver a su tonto amigo naranjo interrumpiendo su boda
-Es que… ¿Acaso… no era esta la boda de Rukia? – pronunció mientras se pasaba una mano por su naranja cabellera y mil dudas lo inundaban
-¿Acaso ves a Kuchiki-san por aquí?- preguntó con ironía el muchacho de lentes mientras una sonrisa burlona se le formaba en el rostro al entender la situación
Ichigo paseó su vista desde un rincón de la Iglesia hasta el otro y no vio rastro de la pequeña pelinegra a quien estaba buscando. Fijó su mirada en su amigo nuevamente y la preocupación se dibujó en su rostro.
-Entonces, eso significa que...- analizaba la situación mientras su cerebro aclaraba sus ideas- ¡Mierda! ¡Me equivoqué de boda!- gritó mientras se agarraba los cabellos con ambas manos- Espera… Ishida, ¿Hoy también es tu boda?
-Sí, creí que lo había dejado muy claro en la invitación. Pero al parecer tu mente es incapaz de retener ese tipo de informaciones-soltó con sorna
-Pensamos que no ibas a venir Kurosaki-kun; - habló de pronto la chica – nosotros sabemos que hoy es la boda de Kuchiki-san también. E incluso yo traté de cambiar la fecha de la nuestra para asistir a la de ella, sin embargo Uryuu me dijo que no me preocupara; que esa boda no se iba a realizar.
-Pero si no te das prisa- volvió a tomar la palabra el joven Quincy- me temo que la boda sí se llevará a cabo.
-¡Claro! Ya me voy. Gracias chicos- pronunció con entusiasmo mientras se volteaba y empezaba a correr por donde había entrado. De pronto sus pasos pararon en seco y volteó su rostro nuevamente- a propósito… ¿Ustedes saben en dónde va a ser la boda de Rukia?
-¡¿Cómo?!- al Quincy casi se le caían los anteojos de la sorpresa- ¡¿No sabes en dónde va a ser?! ¡¿Cómo es posible Kurosaki?!
-Va a ser en la Suol Society, en la mansión Kuchiki. ¿No te enviaron la invitación Kurosaki-kun?- mencionó con calma la chica peli marrón quien poseía más paciencia que el moreno que estaba a su lado.
-Bueno… sí, la recibí. Pero en cuanto vi los nombres de los novios me enfurecí y la rompí sin siquiera ver en dónde iba a ser.- respondió apenado el pobre chico.
-¡Ah! A eso le llamo ser impulsivo. Los celos te devoran, Kurosaki
-Cállate ya, maldito Ishida- gritó con furia
Una cabellera roja se asomó de pronto entre las puertas de la iglesia y unos tatuajes se hicieron presentes en el cuerpo de un chico.
-¡Oe! Ishida, Inoue, ¡Felicidades por su boda!- gritó el recién llegado
-¡Muchas gracias Abarai-kun!- respondieron al unísono los novios
-Ichigo, es hora de irnos ya- le llamó el pelirrojo
-¡Tú! Maldito. Me dijiste que la boda iba a ser acá. Pagaras caro si Rukia se llega casar con el estúpido noble. ¿Me entendiste?- le gritó con rabia mientras lo señalaba con un dedo
-Mejor deja de gritar aquí, Ichigo. Vamos afuera y en el camino arreglamos cuentas- le dio la espalda y se dirigió a la salida mientras metía sus manos en las bolsas de su pantalón- Ustedes, continúen con la boda- les dijo a todos los presentes- y ustedes pequeños tortolos- se dirigió a los novios- ojalá disfruten su luna de miel
-Gra…gracias- Ambos chicos se sonrojaron notablemente ante tales palabras pronunciadas por su pelirrojo amigo
-¡Ishida, Inoue, felicidades por su boda!- pronunció el peli naranjo mientras seguía el mismo camino que el pelirrojo- y gracias por la dirección- agitó su mano un par de veces y salió de la iglesia- después les envío los regalos- gritó por último antes de salir del lugar
- ¡Buena suerte, Kurosaki-kun! - gritó la novia desde el altar, moviendo su mano de un lado a otro vigorosamente - ¡Y cuando hayas traido a Kuchiki-san de vuelta, no duden a venir a la fiesta! ¡La invitación marca el lugar! - Gritó por último, mientras veía como Ichigo sólo alzaba una mano en señal que la había escuchado
-Amm… ¿Entonces nadie se opone? ¿Podemos continuar con la boda?- preguntó el padre quien estaba más que confundido con todo lo que acababa de ocurrir
-Sí, no se preocupe. Sigamos- dijo el novio mientras veía como sus amigos empezaban a correr para encaminarse a otra boda. La boda correcta.
-¡Eres un maldito desgraciado!- gritaba el shinigami sustituto para callar las carcajadas de su amigo -¡Me dijiste que sabías en dónde iba a ser la boda! – Le reclamaba mientras corrían por las aceras a toda velocidad- ¡Deja de reírte! Eso es lo que buscabas, ¿verdad? Burlarte de mí y por eso me llevaste a la boda de Ishida e Inoue
-Cálmate Ichigo- pronunció por fin cuando logró controlar su risa- Te llevé a esa boda por diversas razones.
-¡Pero yo lo que quiero es llegar a la de Rukia! Y tú solo consigues atrasarme. Si Rukia se llega a…
-Sí, sí. Ya entendí y no te preocupes. Nos sobra tiempo para ir a la boda de Rukia. Te aseguro que llegaras incluso antes de que la ceremonia empiece - le explicó Renji con la seriedad reinando en su rostro- Lo único que quería era pasar antes ahí para felicitar a los novios y para probarte.
-¿Probarme? ¿Probarme cómo? No entiendo- esas palabras dichas por su amigo lo dejó con demasiadas dudas en su cabeza
-¡Ay! Ichigo, ¿Tú cuándo entiendes?- pronunció con burla- Te explicaré. Como podrás haber notado hace unos instantes; apenas y divisaste la iglesia, te lanzaste hacia ella sin pensar en tus actos y eso provocó que vivieras ese asunto bochornoso… hahahaha-la risa volvió a adueñarse de Renji impidiéndole seguir con su explicación
-¡Demonios! ¡Ya cállate!- los puños del chico se cerraban poco a poco preparándose para propinarle un buen golpe al ser que estaba a su lado
-Ya, ya. Me calmo, me calmo- dijo mientras se limpiaba las lágrimas de los ojos, producto de la risa, y recobraba la compostura- El punto es que si haces lo mismo cuando estemos en la boda real, ten por seguro que ni siquiera podrás tocar a Rukia. Te recuerdo que estas a punto de asistir a una boda de nobles en donde la seguridad es…
-Yo puedo con todos. No hay problema; veras que los venceré fácilmente- pronunció con autosuficiencia
-¡No seas imprudente!-le recriminó- Piensa Ichigo, si solamente Kuchiki-taicho tiene a miles de sirvientes y guardias a su alrededor, ¿cuánta seguridad crees que rodeen a toda la familia Kuchiki junto con los de otra familia de nobles reunidos en la boda?- Renji volteó a ver a su testarudo amigo y pudo ver que su semblante se había puesto pensativo- Tienes las de perder.- declaró por último
Terribles escenas vinieron a la mente de Ichigo: Él entraba interrumpiendo la boda y veía a Rukia hermosamente arreglada con un elegante vestido blanco mientras a su lado estaba parado ese desgraciado que se había atrevido a desafiarlo desposando a su shinigami. Apenas daba un paso hacia adelante y un montón de guardias se aventaban sobre él inmovilizándolo con ayuda de sus zampakutous las cuales ubicaban en su garganta, estómago y rostro; lo sacaban a rastras del lugar mientras veía como la imagen de Rukia se alejaba cada vez más de él. Incluso se llegó a figurar una lágrima negra recorriendo el bellísimo rostro de la chica pelinegra mientras observaba con tristeza como se lo llevaban lejos de ella… Tal vez podría luchar y con esfuerzos sobrehumanos vencer a todos los guardias, pero una vez que ellos estuvieran vencidos él tendría que enfrentarse contra Byakuya y contra el... ¿Cómo decirlo?... el repugnante ser que se creía el prometido de Rukia. Podría vencer, con algo más de esfuerzo al segundo, pero ¿le quedarían fuerzas suficientes como para luchar contra el primero? ¿Y si, aparte de él, alguien más intervenía? Sería arrastrado nuevamente alejándolo otra vez de Rukia y probablemente aumentarían la seguridad al rededor de ella.
Sacudió su cabeza de un lado a otro vigorosamente para alejar esas espantosas imágenes
-¿Y cuál es tu punto?- pronunció por fin con tono desalentado
-Fácil. Tengo un plan- una enorme sonrisa surcó su faz
-No bromees. ¿Tú? ¿Un plan?- dijo irónicamente
-¡Maldita sea! ¿Quién me crees? ¿Acaso piensas que mi plan no puede funcionar? ¡Bien! Entonces haz tú uno ahora, o resígnate a perderla para siem…
-Te escucho- pronunció con decisión
Una sonrisa de victoria surcó nuevamente su cara mientras dejaba ver sus blancos dientes
-He estado pensándolo mucho; no es fácil robar a la novia en una boda de nobles. Pero por fin he encontrado la solución…. ¿Tú te llevas con Kusajishi-fukutaicho, verdad? Créeme, ella te será de mucha utilidad…
¡Azu! No puedo creer que se me haya ocurrido una idea tan loca para robar a una novia... y más sorprendente aún: ¡Que haya funcionado! xD ... Bueno, figurativamente hablando, el plan se le ocurrió a Renji, así que él es el cabecilla de todo esto. ¡Por eso te quiero Renji! n.n
Lo de la "boda equivocada" .. bueno, se me ocurrió de repente, se puede decir "al último minuto" (?) pero es que siempre he querido estar en medio de una boda y que entre alguien reclamando a la novia, sólo para darse cuenta, segundos después, que se ha equivocado de lugar xD, tal como le pasó a Ichigo ^^ (¡Ay! qué mala soy... u.u)
Ojalá les haya gustado y disculpen si tardo en subir el siguiente capítulo, pero me están dejando demasiada tareas y trabajos... Qué cansado =.=
Dejaré un link en mi profile para que puedan ver el video... Como les dije, no tiene casi nada que ver la canción o video, con la historia.
Apoyen al Movimiento Mundial: ¡El IchiRuki es Real! c(=
Espero que me dejen sus reviews para saber si les gustó la historia y si valió la pena darme el valor para subirla xD
¡Oh! ¡Ojalá se la pasen lindo este día del amor y la amistad! ¡Les deseo Feliz San Valentin!
¡Hasta la próxima! Saludos a todos...
