¡Hola a todos! Aquí está la actualización de mi historia.
Tu amor por mí es tan profundo como el océano y mis sentimientos por ti llegan más allá que el cielo
Derechos de Autor: Los Jóvenes Titanes no me pertenecen.
Donde nos quedamos: Al principio nadie se movió ni respiró, luego… la tercera guerra mundial comenzó.
Ahora con la historia…
Tu amor por mí es tan profundo como el océano y mis sentimientos por ti llegan más allá del cielo
CAPÍTULO 1
-¿Ese era tu gran secreto? ¿No podías habérnoslo dicho antes por lo menos? ¿Por eso querías recibir a tu visita aquí? ¿Es importante…?-
-¿Viejo, en serio le rogaste? Tienes que enseñarme tu técnica, porque cuando yo le ruego actúa como si yo no existiera y entonces no puedo convencerla y eso es tan injusto y…-
-¡¡Aqualad and Raven, sitting in a tree K-I-S-S-I-N-G…-
-¡Qué glorioso acontecimiento! Ahora los dos estarán contentos el uno con el otro, tendrán que hacer eso de "las citas", disfrutarán de la compañía del otro y visitarán lugares como…-
-Wow cerebro de pescado, quien hubiera imaginado que alguien como tu iría tras la titán más solitaria, y además lograras conquistarla, tienes que enseñarme como lo hiciste, empezando con…-
-¡No puedo creerlo! ¿Por qué no me dijiste nada? Tu tenías que preguntarme a mi primero, ella es como mi hermana pequeña ¿Sabías? Necesitabas mi permiso para preguntarle a ella, pero ahora que está todo hecho tienes que seguir mis reglas; número uno…-
Todos comenzaron a gritar preguntas y comentarios, sus voces eran tan altas que le dieron a Raven un dolor de cabeza. Alguien tenía que detenerlos, pero ese alguien que detuvo los incesantes gritos convirtió ese dolor en una migraña.
-¿¿¡¡ACASO USTEDES DOS SE VOLVIERON LOCOS!!??- Todos se callaron inmediatamente y se volvieron a mirar a Robin. -¡No pueden comenzar una relación!-
-¿Viejo, cuál es tu problema?- Preguntó Chico Bestia perplejo por la reacción de su líder, aunque no sería la primera vez que eso pasara.
-¿Cuál es mi problema?- Repitió Robin. -¿Tan siquiera han pensado en las consecuencias? Este amorío les dará a los villanos más poder sobre nosotros, sobre ustedes.-
-Cálmate Robin.- Dijo Abeja. -¿No crees que estás tomando esto demasiado en serio?-
-¿Yo estoy tomando esto demasiado en serio?- preguntó Robin exasperado. -Ustedes no lo están tomando con la seriedad suficiente.-
-¿Por qué es esto un problema?- Preguntó Abeja señalando a la pareja.
-¿Por qué?- Repitió Robin. – ¿Primero, qué si un villano se entera de esto? Podrían usar a uno de los dos para llegar al otro.-
-Podemos guardarlo en secreto.- Respondió Abeja
-¿Cómo? Los medios los descubrirán cuando los vean juntos.-
-¿Conoces algo llamado disfraz?-
-Eso no los esconderá para siempre.-
-Si lo usan bien durará un buen tiempo, por lo menos el tiempo necesario para que decidan si tomaron una buena decisión.-
-¿No te has dado cuenta de que esto afectará nuestros equipos, ambos equipos?-
-¿A qué te refieres?-
-Para que ellos estén juntos uno debe dejar su ciudad y su equipo, eso es igual a un titán menos y una oportunidad menos de salir victoriosos.-
-Por favor Robin, uno de nuestros titanes puede derrotar a diez ladrones por sí solo.-
-Si el ladrón es Red X voy a necesitar a todo mi equipo, y si el Hermano Sangre escapa ustedes necesitarán a todo su equipo.-
-¿Por qué no hablamos con ellos y hacemos un intercambio?-
-¿Estás bromeando?-
-Por supuesto que no- Le aseguró la líder de los titanes este. –Si Aqualad quiere él puede venir aquí y alguien de tu equipo podría ir a vivir con nosotros. O al revés, con gusto aceptaré a Raven en la torre y puedo enviar a Veloz aquí si él y tú equipo no se oponen.-
-Tomará mucho tiempo acostumbrarse a eso, y el tiempo es oro.- Le objetó el otro líder.
-No seas así Robin. Piensa en la felicidad de tus amigos.-
-No me des ese argumento Abeja, piensa en la seguridad de tus amigos y de la ciudad.-
-¿Podemos decir algo?- Los dos líderes se tornaron para encontrar al responsable de la interrupción y se encontraron con Raven con su mano alzada como pidiendo permiso para hablar.
-Seguro.-
-No.-
Ambas respuestas se escucharon al mismo tiempo y causó que los líderes volvieran a mirarse entre ellos, más esta vez fue Abeja la primera en hablar.
-¿Qué quieres con "no"?-
-Mira, sé que todo esto no va a tener un final feliz. Es lo mejor para todos.-
-Robin.- Abeja se cruzó de brazos y le envió una mirada sospechosa al chico enfrente de ella. -¿Estás seguro de que esto es solo por la seguridad de los demás?-
-Por supuesto que estoy seguro.- Robin estaba 97 seguro que esto solo era por la seguridad de todos, pero había un extraño sentimiento en lo profundo de su mente que quería salir a flote. Robin no sabía lo que era, pero no quería descubrirlo, el argumento en mano era ahora más importante que eso. –Lo mejor que pueden hacer es terminar con su… amorío.-
Por alguna razón no Robin no se atrevía a decir "relación", incluso cuando significaba técnicamente lo mismo que "amorío".
-Robin.- Raven decidió intentar de nuevo. –Estaremos bien, Abeja te dio muy buenos argumentos. Por lo menos déjanos tratar, si no funciona terminaremos.-
-Sí.- Añadió Aqualad. –Por lo menos danos unos días para tratar.-
Robin lo pensó un momento ¿Por qué le era tan difícil aceptar todo esto? Tal vez porque creía que Raven perdería la concentración en la batalla a causa de Aqualad, y tal vez porque los villanos se aprovecharían usando uno para conseguir al otro, y tal vez porque haría que los medio enloquecieran, sí eso tenía que ser, no había ninguna otra razón y definitivamente no tenía nada que ver con ese extraño sentimiento que retumbaba en lo profundo de su mente... ¿De dónde vino esa última parte?
-Está bien.- El líder suspiró derrotado. – Les daré tres días, los días que ustedes se quedarán aquí. ¿Está bien con eso?-
-¡Tres días!- Gritó Chico Bestia exaltado. -¡Viejo, eso no es tiempo suficiente para nadie para descubrir si realmente están cómodos el uno con el otro!-
-De hecho…- Aqualad dijo. –Creo que aceptaremos tu oferta.-
-¿Hablas en serio? ¿Solo tres días y sabrán como se sentirán?- Veloz levantó una ceja incrédulo.
-Creo que estaremos bien con eso.- Respondió Raven.
-¿No es eso tierno?- Preguntó Star de repente atrayendo la atención de todos.
-¿Qué cosa?- preguntó Raven.
-Ustedes dos ya hablan como una verdadera pareja y no han dejado de tomarse las manos desde que entraron a la sala.-
Aqualad y Raven miraron sus manos y notaron que en verdad no se las habían soltado. Raven se sonrojó y trató de soltar la mano de Aqualad, pero él le dio un pequeño apretón recordándole que se suponía que estuvieran haciendo eso, aunque él tampoco se había dado cuenta de que todavía estaban tomados de la mano hasta que Starfire lo mencionó.
El sentimiento que Robin estaba tratando de dejar a un lado era ahora más grande, pero aún no podía descubrir que era.
-Entonces…- Dijo él finalmente. -¿Aceptan o no?-
-Sí.- Respondió Aqualad. –Tres días serán suficientes.-
-¡Oh sí!- exclamó Cyborg. -¿Por cierto, quién es la visita?-
-Ah eso, je je…ahem… Bueno, verán…- Todos podía decir que Aqualad estaba nervioso, pero lo dejaron terminar su explicación. - ¿Recuerdan que les dije que era de la Atlántida?- Todos asintieron. –Pues… yo no soy solo un atlante, sino que también el heredero al trono.-
-¡¡¿¿QUÉ??!!- Todos gritaron al unísono, excepto por Más y Menos que gritaron en inglés. ¿Cuántos personajes reales tenían los titanes escondidos de todas maneras?
-Creo que nunca se los había dicho ¿Verdad?- Aqualad dijo algo avergonzado.
-No, no lo hiciste- Dijo Veloz cruzándose de brazos. -¿Qué más nos estás escondiendo? ¿Tienes un hermano gemelo malvado que está intentando destruir el mundo quizás?-
-No, pero sí tengo un primo que se está haciendo cargo de Atlántida por ahora.-
-¿Esa es la razón por la que a veces te vas por dos días enteros?- Preguntó Abeja.
-Sí, él se está haciendo cargo de Atlántida, pero yo aún soy el heredero al trono y tengo que ir a ver como va todo de vez en cuando- Admitió Aqualad. –Pero si esta visita sale como espero, entonces todas las responsabilidades reales pasarán a mi primo y yo estaré libre.-
-¿Cómo esperas que funcione esta visita?- Preguntó Robin.
Antes de Aqualad pudiera responder la alarma de los titanes comenzó a sonar, más no era un problema en la ciudad; alguien estaba en la isla.
-Se los explicaré luego, pero creo que descubrirán a mi visita en un minuto.- Aqualad dijo antes de volver a tomar la mano de Raven, la cual había soltado en algún momento de su explicación, y entrar al ascensor seguido de los demás titanes.
Cuando llegaron al primer piso todos caminaron hasta el centro de la habitación para escuchar un gran golpeteo en puerta. Los titanes se preguntaron por qué no habían usado el timbre, bueno, todos menos Aqualad.
-Bien, ahora tengo que pedirles un último favor.- El atlante le dijo a los titanes Oeste. –Tienen que decir que este es mi hogar.-
-¿Por qué?- Preguntó Abeja.
-Porque toda la visita será aquí y porque tengo que convencerla de que este es mi hogar verdadero si quiero que acepte mi vida y mi renuncia a la posición real.-
-¿No crees que mentir no hará nada más que meterte en más problemas si se entera?- Robin levantó una ceja dudoso.
-Tal vez, pero de verdad necesito hacer esto. Me encanta mi equipo y mi hogar, pero ciudad Acero no es nada comparado con todo esto.- Aqualad dijo señalando alrededor de la torre y al exterior. –Solo por un rato ¿Por favor?-
-Seguro.- respondió Raven.
-Te ayudaremos con este problema y aceptamos tu petición.- Starfire coincidió con Raven, el resto del equipo asintió y miraron a Robin esperando una respuesta.
Otra vez se escuchó un golpeteo en la puerta y todos se dieron cuenta de que la visita aún seguía esperando afuera de la torre.
-There's no one in here! – (¡No hay nadie!)Más y Menos gritaron al unísono.
-Cállense.- murmuró Aqualad antes de dirigirse a la puerta con Robin mientras el resto esperaba donde ya estaban.
Los dos titanes abrieron la puerta y el sol les llegó directo en los ojos al resto de la gente allí. Cuando se acostumbraron a la luz, pudieron ver a una figura caminar hacia el interior con lo que parecía ser una maleta.
Cuando los chicos cerraron la puerta, los titanes pudieron observar quien era la expectante visita, casi se desmayan del asombro al verla.
Frente a ellos se encontraba una mujer alrededor de sus cuarenta, un poco más alta que Más y Menos, su cabello era blanco y corto de forma que apenas le llegaba a los hombros, su piel era del mismo tono que la de Aqualad y sus ojos color aqua se escondían tras unos anchos anteojos. Estaba vestida con una camisa blanca de mangas largas y una falda negra acompañada de zapatos negros de tacón que le daban un poco más de altura. Lo que les dio asombro a los titanes era el hecho de que ella se parecía mucho a cierta diseñadora de superhéroes a la que todos conocían y que le había dicho a Robin, Raven y otros tantos que sacaran sus capas de su uniforme, pero como siempre, fue ignorada.
-Bien, bien, bien. ¿Qué tenemos aquí?- Su voz era profunda y estricta. –Una extraña forma para una casa, una "T" ¿Quién lo hubiera imaginado?-
-A mi también me da gusto verte de nuevo Tita.-Aqualad saludó sarcásticamente mientras caminaba hacia ella.
-Lo siento Garth, los viejos hábitos son difíciles de olvidar.- una sonrisa apareció en los labios de la mujer mientras miraba hacia arriba a Aqualad. –Sentimental como siempre.-
-Sí, y apuesto a que tú sigues siendo tan aburrida como siempre.- Respondió Aqualad con una pequeña sonrisa.
-¿Garth?- oyeron a alguien preguntar, no era otro que el verde titán.
-Es mi verdadero nombre.-
-¿Entonces, cómo debemos llamarte ahora?- Preguntó Cyborg.
-Garth es más corto.- Garth dijo si importancia. –Es más fácil de decir.-
-Bueno, volvamos al tema.- Dijo Tita mirando su alrededor. –El lugar se ve lindo y el hecho de que esté en una isla le da un toque especial, pero deberé revisarlo hasta el último rincón antes de aprobarlo.-
-¿El lugar necesita algo especial respecto a su apariencia o algo así?- Preguntó Robin.
-Si está limpio es suficiente para mí.- Respondió Tita.
-¡Ah!- Todos se giraron para ver de donde había venido el grito, y descubrieron que era la boca de Chico Bestia.
-¿Sucede algo malo chico?- Preguntó la mujer mientras todos le enviaban miradas y él comenzaba a sudar del nerviosismo.
-Ah, eh, nada, es solo que… tropecé con este pequeño.- Chico Bestia revolvió paternalmente los cabellos de Menos, quien le dio una mirada intrigada pero lo dejó pasar.
-Si tú lo dices.- Tita se volvió a ver nuevamente a Garth. -¿Y dime, tienes novia?-
-Si, ella está justo…-
-¿Es esta?- Preguntó Tita examinado a Abeja.
-¿Esta?- Preguntó Abeja ofendida mientras Tita examinaba sus alas. –No señora, yo no soy su novia.-
-Sí, creo que eso es obvio.- Dijo Tita alejándose de Abeja.
-¿Y eso que quiere…?-
-¿Es esta?- Tita interrumpió a líder lo de los titanes este mientras examinaba a Starfire. –No eres de la Tierra ¿Cierto?-
-No, no lo soy, soy de…-
-Tamaran.- Tita finalizó por la princesa extranjera.
-Si, así es. ¿Cómo lo supo?- Preguntó Star, su voz reflejaba mucha curiosidad.
-Tus ojos, piel y cejas.- Respondió Tita enseguida. –Solo los tamaranianos tienen esos ojos, estructura de cejas y color de piel.-
-Me siento tan halagada, se ve que conoce mucho a mi gente.- Dijo Star emocionada. – Pero me temo que no soy el amigo de Aqualad que es una chica.-
-¿Disculpa?- Preguntó Tita confundida por la forma en que Star se expresaba.
-Ella no es mi novia Tita.- explicó Garth. –Ella es.-
Tita miró hacia donde Garth indicaba y vio a una figura envuelta en una capa. No podía ver mucho, pero distinguía a una joven muchacha por sus labios, nariz y barbilla. Pero lo que la intrigaba eran esos ojos violáceos que la miraban directamente.
Tita caminó hacia la chica y se paró frente a ella, ambas se miraron directamente a los ojos por un momento y luego Tita habló.
-¿Cual es tu nombre?-
-Raven.- Respondió sencillamente la joven.
-Raven… quítate la capa.-
-¿Disculpe?- Preguntó Raven con su monótona voz arqueando una ceja.
-Quítate la capa.- Repitió Tita. Todos los titanes miraban en estado de shock y se alejaron un poco, más Aqualad permaneció quieto al lado de Raven.
Raven dudó un momento y luego levantó sus manos para bajar la capucha, pero no había alcanzado a hacerlo cuando Tita la detuvo.
-No solo la capucha, toda la capa. Quítate ese broche.-
Raven se detuvo y miró fijamente a la mujer.
-¿Con qué punto?-
-Para poder examinarte.-
-No soy un perro de exposición ni nada parecido.- Respondió Raven seriamente.
Todos temieron que esto enojara a Tita, pero Aqualad se contenía para no dejar salir una sonrisa; él sabía que a Tita le agradaba Raven por su modo de actuar, la gente testaruda era el tipo de gente que a Tita le gustaba.
-Haces que los demás te respeten y eso es grandioso.- Admitió Tita. –Pero de verdad necesito ver como eres en realidad.-
Luego de eso Tita saltó y quitó el broche que sujetaba la capa de Raven antes de que ella pudiera reaccionar. En menos de un segundo Raven quedó solo con su traje negro y se sentía muy nerviosa al respecto.
-¡Ay Dios mío!- Tita, Raven y Garth miraron al resto de los titanes y vieron algo un poco extraño: Veloz era quien había gritado, pero ahora la mano de Abeja estaba sobre su boca evitando que dijera otra cosa mientras él intentaba sacársela de encima…bueno no a ella, sino a Cyborg, cuya mano estaba sobre los ojos enmascarados del arquero evitando que siguiera mirando a Raven. Más él no era el único, ya que Más y Menos tampoco despegaban sus ojos de ella, sin embargo, sus miradas no eran más intensas de las que le dirigían a Starfire.
El resto de los chicos ya habían visto a Raven sin su capa antes y no era nada nuevo. Bueno, Aqualad no la había visto sin capa exactamente, pero la había visto esa vez cuando casi se ahoga en la batalla contra el Hermano Sangre cuando su capa flotaba a su alrededor. No era si no hasta ahora que podía verla bien, y lo que vio no estaba nada mal.
-Mucho mejor.- Dijo Tita olvidándose de Veloz y examinando a Raven. –Bueno, no eres humana ni tamaraniana. ¿Qué eres?-
-Soy de Azarath.- Raven respondió tratando de ignorar la incómoda mirada de esta señora.
-¡Wow! ¿En serio?- Tita estaba muy sorprendida.- ¿Eres una de los pocos sobrevivientes?-
-Sí.-
-Vaya que eres especial.- Tita dijo emocionada. –Bien, te ves bien, tienes actitud, eres de una civilización casi extinta y puedo sentir que eres poderosa. Creo que estás bien.-
-¿De verdad Tita?- preguntó Aqualad ansioso.
-Sí, elegiste con sabiduría.- dijo Tita asintiendo mientras le devolvía a Raven su capa. –Ponte esto, ahora entiendo porqué la usas.-
Raven se colocó su capa y Veloz fue liberado; enseguida notó que la capa había vuelto a su lugar.
-Oh rayos- Cyborg y Abeja lo miraron fríamente y le murmuraron en el oído.
-No te metas con ella, porque si lo haces te romperé cada uno de tus huesos- Dijo Cyborg.
-Además, ella es la novia de Aqualad, está fuera de tu alcance- Continuó Abeja.
Veloz suspiró ¿Qué podía hacer? Era un adolescente. Aunque aún estaba Starfire… No lo malinterpreten, ella le agradaba y él la respetaba, pero su actitud era algo que tal vez nunca cambiaría.
-Ahora quiero conocer al resto de ustedes.- Dijo Tita sacando a Veloz de sus pensamientos. –Pero primero quisiera poner mis cosas en alguna habitación.-
-Seguro, le mostraré su habitación.- Dijo Robin tomando su maleta y guiándola hacia el ascensor.
Aqualad miró a Raven con una sonrisa.
-Esto va muy bien.- Dijo mientras Raven suspiraba.
-¿Crees que dure los tres días?-
-Creo que podemos trabajar en eso.- Garth le aseguró mientras seguían a los demás titanes.
La visita comenzó bien y solo durará tres días ¿Qué problema puede haber?
Tu amor por mí es tan profundo como el océano y mis sentimientos por ti llegan más allá del cielo
Bien, este es el nuevo capítulo… el primer capítulo real. Creo que ahora ya saben algunas cosas que querían saber.
Ahora creo que tienen algunas preguntas a las que les podemos hallar solución:
¿Qué hará Tita?
¿Cómo supo Tita que Raven no era humana si su madre lo era y ella luce como una?
¿Cuál es ese sentimiento que atormenta a Robin?
Bien, las respuesta a estas preguntas posiblemente aparecerán en el siguiente capítulo, por mientras reviews/reseñas por favor.
