CAPITULO II

¿Por que a mi?

- ¿Por qué a mi?- suspiraba Shuichi mientras se rascaba la cabeza con el bolígrafo que sostenía- ni siquiera fue mi culpa...Suguru debería ser quien escribiera toda la canción-poso su derrotada mirada en su famosa libreta- ¡¡¡No puedo!!!- en un arranque de desesperación monto una infantil rabieta, en donde el enemigo a vencer era precisamente "su libreta", la arrojo al piso, pataleo un poco para después brincar sobre ella, y para acabar con broche de oro le dio un puntapié, mandándola a volar muy alto, se sintió tranquilo, como si una enorme carga le fuera quitada de encima, y entonces se permitió sonreír victorioso; esperaba escuchar el sonido del cuaderno al impactase con lo que sea con que que fuera a chocar, sin embargo lo único que escucho fue un tremendo "Auch", rápidamente levanto la mirada topándose con...

-¿es tuyo esto?- ¿podría ser peor? El Objeto volador SI identificado se impacto sobre un Hombre rubio, atractivo desde luego, pero eso no era importante en esos momentos, el caso es que sonaba molesto, al parecer la libreta había aterrizado en su cabeza pues la sobaba arduamente, y hasta lo había despeinado, involuntariamente una sonrisita se escapo de sus labios- ¿te estas burlando de mi?- el pelirrosa palideció al ver las facciones de aquel hombre endurecerse y ya no se sobaba la cabeza, ahora solo se limitaba a observar el objeto en sus manos- Te he hecho una pregunta jovencito...¿esto te pertenece?-

- y-yo...lo lamento, discúlpeme por favor, yo no quería golpearlo en la cabeza- el rubio frunció un poco el seño- n-ni ningúna otra parte, es solo que...discúlpeme- agacho la mirada apenado ¿el mundo lo odiaba?

-entiendo, fue un accidente, pero no deberías andar "pateando cosas" a diestra y siniestra algo peor podría haber sucedido- se encamino hacia el chico y se poso frente a el- ten mas cuidado, en verdad podrías haber causado un accidente mayor- el rubio se dio la vuelta para retirarse, tenia poco tiempo para comer y sin embargo estaba ahí perdiéndolo sermoneando a jovencitos impulsivos.

-Que extremista- detuvo su andar pues aunque el chico lo había susurrado, lo escucho con claridad.

-No es que sea "extremista"-se giro de nuevo a encarar al muchacho- soy de las personas que piensan que es mejor "prevenir que lamentar"- Shuichi se apeno, y se propuso ser mas discreto cuando hablara mal de las personas ó en su defecto bajarle a su tono de voz- ¿y como vas a resarcir tus acciones?- había visto al chico mantenerse sumiso, realmente estaba arrepentido, entonces se cuestiono ¿estaba siendo en verdad extremista?

-¿Cómo? Escuche, entiendo perfectamente que lo que hice estuvo mal y que "puede ser muy peligroso" ¿Qué mas quiere? ¿Trabajo comunitario? ¿Indemnización? No creo haberlo golpeado tan fuerte como para eso-

-Tranquilo, solo pretendía que me recomendaras algún lugar cercano donde almorzar y en el que sea atendido rápidamente, pero lo del trabajo comunitario no suena mal- Shuichi clavo su mirada en el hombre que tenia al frente, y este le respondió con una sincera sonrisa.

-eh, yo lo siento...de nuevo, me anticipe...- recordando la petición del rubio, y en vista de que él también tenia hambre lo llevaría a su cafetería favorita, y hasta pagaría por ambos, ¿se lo debía por el golpe no? -venga conmigo, conozco un buen sitio a solo dos calles de aquí.-

Al poco tiempo se encontraban frente a un local medianamente amplio, con una decoración juvenil en colores neutros, Shuichi sonreía ampliamente, "SweetZone" era uno de sus sitios preferidos, pues vendían los mejores pastelillos de Fresa que había probado en su corta vida, mientras su acompañante, veía el establecimiento con cierta preocupación, aun así siguió al pelirrosa hasta una mesa, junto a un gran ventanal desde donde se podía apreciar un lindo parque; una vez sentados, el rubio miro su reloj de mano, tenia cerca de 45 min. De no haber perdido el tiempo con el incidente y el sermón, podría haber ido al restaurante al que solía ir siempre, comer el menú de siempre, y "solo" como SIEMPRE, pero no, en cambio estaba en un establecimiento, plagado de jovencitos y meseras con patines deslizándose de aquí para allá, y en compañía del chico más impulsivo y raro que en su vida había conocido, si definitivamente podría con semejante conversión.

-¿tiene poco tiempo?- salio de sus pensamientos para observar al chico pelirrosa frente a él, ahora que si se fijaba bien, era hermoso, y sus ojos y tonalidad de cabello eran poco convencionales.

-¿Cómo?- no entendía por que el chico lo veía con tanta fijeza, no se sentía incomodo no era esa clásica mirada coqueta, en realidad el chico solo lo miraba como esperando una respuesta.

-¿Qué si tiene poco tiempo?...lo digo por que en el camino hasta aquí y hasta hace unos momentos no dejaba de observar su reloj-

-Así es, dispongo de poco tiempo, ¿tardaran mucho en atendernos? - y como arte de magia una de esas lindas niñas con patines, se acerco y pregunto su orden mientras sonreía amistosamente- ¿podría traerme la carta?- la chica se sintió en aprietos, había olvidado traer consigo el menú.

-esta cafetería es famosa por su repostería, las bebidas también son buenas pero generalmente vengo aquí por los postres- la joven se sintió aliviada, Shuichi por su parte levanto la vista hacia ella y le sonrió amablemente, ante esto la chica se sonrojo a mas no poder, pues el chico si que era lindo.

-oh ya veo- "cafetería", el quería consumir algo mas en forma, aunque si lo pensaba bien ¿Por qué no? No le vendría mal un poco de glucosa, así que sonrió y se dirigió al pelirrosa- y bien ¿Qué me recomiendas? Pues yo nunca había visitado este sitio.-

-¡oh bien! Ya que me lo pregunta yo prefiero los pastelillos de fresa, son realmente exquisitos, pero el Tiramisu también esta delicioso, y el profiterole, también el Sachertorte...aunque- Thoma carraspeo un poco, ¿lindo? si pero hablaba mucho, ¿como podía hablar de corrido sin detenerse a tomar un poco de aire?...

-entonces, que sea un pastelillo de fresa- dirigiéndose a la chica- y un Expreso -

-¿y para usted...joven?- la chica hablaba con timidez.

-4 pastelillos de fresa y un te por favor- la chica asintió y se deslizo para traer su orden.- señor...lamento si el lugar no es lo que esperaba pero me pidió que le recomendara un sitio y...-

-descuida, en realidad agradezco que me hayas traído hasta aquí y aún mas que me hagas el favor de acompañarme-

-jejeje, es que yo también tenia hambre ^ ^! , tanta preocupación me abrió el apetito-

-¿preocupación? ¿Qué puede preocupar a un jovencito como tu?- no estaba ni burlándose ni siendo mordaz era por simple curiosidad que preguntaba aquello.

-en realidad muchas cosas, además de los estudios, esta mi trabajo...actualmente debería estar...mmm "haciendo algo" relacionado con mi trabajo y debo presentarlo en 2 días, pero...no puedo-suspiro- y menos con el estomago vació.

-ya veo, entonces, por eso arremetiste contra el cuaderno, ¡oh! por cierto, aquí tienes- le tendió el articulo en cuestión, pues no había tenido tiempo de devolvérsela.

-Gracias, y si así fue...aunque ella no tenga la culpa, si hay que culpar a alguien ese soy yo, por que no puedo concentrarme-

-bueno, si me permites expresar mi opinión, yo creo que no es una alternativa rendirse, si no me equivoco es algo que "debes hacer", es para tu trabajo si no mal recuerdo ¿cierto?- el chico afirmo con la cabeza- bien yo soy un hombre de negocios, mi trabajo realmente me exige demasiado, y si cada vez que yo pierdo la concentración me doy por vencido ¿Qué crees que pasaría?- el chico contesto un leve "no lo se"- todo se vendría abajo, ahora aplícalo en ti, aunque no lo creas eres una parte importante de tu trabajo, sea cual sea, un empleado siempre es fundamental y de gran importancia, si tu te das por vencido se reflejara en todos ¿me explico?

-si....muchas gracias- se sonrojo un poco, ya que el rubio había adquirido un semblante serio y determinado con cada palabra que decía, debía ser un gran líder en donde quiera que trabajara...Por cierto ¿en que podría trabajar?- disculpe- el rubio presto atención- usted menciono ser un empresario... ¿Qué tipo de empresa dirige?-

-una disquera, soy el presidente- al instante la chica estuvo de regreso con sus ordenes, colocándolas en sus respectivos lugares, mientras Shuichi miraba asombrado a su acompañante, rápidamente salio de su asombro ¿el presidente de una disquera no? ¿Si le pedía que los escuchara tocar seria muy aprovechado de parte?...ya le preguntaría en unos momentos mas, pero por el momento se dispuso a comer, no hablaría por ahora de eso, quizás el presidente lo tomara como una grosería.

-¿sabes? Este ha sido el pastelillo de fresas mas delicioso que he probado y eso gracias a ti- una vez terminado su porción el rubio quiso agradecerle al joven.

-no hay de que- el mayor le hizo una seña a la joven que los había atendido para indicarle que les pasara la cuenta de lo consumido a lo que Shuichi rápidamente hablo- ¡oh no!, por favor, déjeme invitarlo, se lo debo por hacerle pasar un mal momento.

-de ninguna manera- entonces Shuichi endureció sus facciones mostrando su determinación esto impresiono al presidente de la disquera y después logro hacerlo sonreír- esta bien, pero habrá una próxima vez y seré yo quien invite.- en cuanto esas palabras llegaron a los oídos del pelirrosa algo en él se altero.

-¡No se confunda señor! yo hago esto por que en verdad me siento arrepentido de haberlo importunado, no por que espere una "próxima vez", hasta luego, fue un gusto conocerlo- rápidamente se dirigió a la caja donde liquido los gastos de lo consumido y con pasos firmes y largos salio del lugar, dejando a un Thoma muy intrigado.

-vaya, ni inquiera me dijo su nombre....-sonrió al recordar las facetas que había llegado a conocer de aquel jovencito en tan poco tiempo, del berrinche a la vergüenza, de la vergüenza a la cordialidad, de la cordialidad a la molestia...sin duda era una persona interesante, y si lo pensaba bien ¿Qué clase de chico se teñiría el cabello rosado? Solo alguien como el supuso, aunque debía aceptar que sus ojos eran hermosos, casi como todo el, se sintió como su viejo amigo K, no pudo evitar fijarse, en las finas facciones de su cara, en su delicado y esbelto cuerpo... ¿eso lo convertía acaso en un...pervertido? bajo ese cuestionamiento se dirigió a la disquera pero eso si, con una sonrisa algo tonta marcada en el rostro.

- mi único día a la semana de descanso y me la tengo que pasar en casa encerrado- luego de esto tomo una de las tantas bolas de papel que tenia regadas por toda la sala y se la lanzo a Hiro, que en otro de los sillones estaba, en espera de Fujisaki.

-¡hey!-se quejo por la "agresión" por parte del pelirrosa- que "no te acuerdes" de lo que habías escrito no es mi problema- el oji violeta solo agacho la mirada, clara señal de que estaba deprimido- ya va, mejor dime ¿Por qué no quieres dejarlo como estaba?-

-¿Qué?...Hiro ya te he dicho que no me acuerdo- tomo sus pertenencias y se levanto con la clara intención de ir a cualquier otro lado haber si así le llegaba "la inspiración" y de paso se libraba del necio de Hiro.

-¿tu crees que me creo eso de que no te acuerdas?-el chico se detuvo de espaldas en el marco de la entrada de la cocina- esta bien, no te preguntare mas, pero...piénsalo de este modo, es bueno que Suguru haya perdido las hojas- Shuichi le mando una significativa mirada por sobre su hombro- así- levantando la voz- podrás escribirla de nuevo, omitiendo lo que no desees hacer publico si es que te parece tan intimo- Shuichi esbozo una pequeña sonrisa, pues era verdad tenia esa gran ventaja, al poco tiempo Suguru apareció, pulcramente vestido, miro a Shuichi y no fue capaz de si quiera levantar el rostro y paso de largo- bien, Shu nos vamos....y cuidado con salir de casa, no llevaremos nuestras llaves para asegurarnos que estés aquí para abrirnos la puerta...¡animo Shu! No quiero pensar que "este pequeño contratiempo" sea capaz de vencerte.-

-bien, bien, no saldré...-miro a Fujisaki quien no decía nada, solo se mantenía de espaldas, se sintió culpable ya que en su momento de desesperación lo culpo de su "desdicha" no reparando en lo hiriente que pudo ser- Suggu-chan- el peli verde giro apenado hacia él- mírame...no estoy molesto...yo se que no fue intencional...así que ¿podrías disculparme por descargar mi molestia en ti?- el chico solo sonrió ampliamente, Hiro también lo hizo complaciente ante el acto del pelirrosa- una cosa mas... asegúrense de llegar a una hora decente, por que no les aseguro el estar despierto- sonrió maquiavélicamente al ver la expresión de Hiro quien al no querer arriesgarse corrió hacia su habitación en busca de su copia- je ¿Qué paso con eso de no llevar llaves?

-mejor prevenir que lamentar- ante esta frase Shuichi recordó lo sucedido esa tarde, y se sintió mal por como había reaccionado con aquel gentil caballero, después de salir de el problema de la dichosa canción, se tomaría su tiempo para buscarlo y disculparse, y tal vez hablarle de su banda y de lo buenos que eran- ahora si, nos vamos y Shu...-el pelirrosa poso su atención en él- quiero ver terminado tu trabajo. Recuerda. Solo quedan 2 días...-lo pensó un poco y corrigió-técnicamente un día y algunas horas... no te presiones mucho ^^ que la pases bien.

-puaj...¡váyanse ya!....y ojala no se diviertan por que no estoy con ustedes...- sonrió al ver que no lo alcanzaron a escuchar y con una pereza magistral se sirvió un poco de jugo, Hiro tenia razón, solo tendría que empezar de nuevo, se dijo así mismo que "solo tenia que reunir todas esas cualidades que le gustaban de una persona".- haber...¿Qué me gusta de una persona?...- y los recuerdos llegaron hasta el.

**Flash Back**

-Hola Taki.... ¿me buscabas?- comentaba algo contrariado un pelirrosa de unos escasos 14 años, aun traía su uniforme escolar y su mochila.

-así es Shu-chan, ¿donde estabas? Fui a buscarte a tu casa pero me dijeron que aun no regresabas del colegio- Taki era su "guapo" vecino universitario y actualmente tutor de matemáticas.

-bueno, es que me quede jugando con Hiro en la casa de vides juegos, ¿para que me buscabas? ¿No me dijiste que hoy no estudiaríamos?-

-lo se...es solo que tenía...algo importante que decirte- el pelirrosa noto al moreno considerablemente nervioso ¿Cómo lo sabia? Por que rascaba su nuca con bastante frecuencia a la par que se movía excesivamente.

-¿ah si? ¿Qué es...dime?-

-es difícil...de decir pero....Shu-chan, m-me gustas mucho- ¡listo! Lo había dicho, ahora solo se dedicaba a analizar la reacción del pequeño.

-Taki...yo- sinceramente no se esperaba algo como eso, llevaba ya un tiempo enamorado secretamente de su vecino, y cuando su mama le informo que seria su tutor no pudo mas que alegrarse, de ese modo podría convivir un poco mas con él, y hasta ser amigos por que era aun hecho que jamás se fijaría en un niño, o al menos eso creía.

-yo entiendo si tu no sientes lo mismo, es algo complicado por que los dos somos hombres sin contar que tu aun eres muy pequeño y-

-shhh... ¿me dejas hablar?-

-lo siento, adelante-

-tú...tú también me gustas y mucho...es verdad que soy pequeño pero eso no me impide sentir algo por ti...y eso de que los dos somos hombres, bueno creo que no importa si de verdad nos queremos- una respuesta "muy" centrada a pesar de ser solo un niño.

-eso...eso significa que...entonces ¿tu...quieres salir conmigo?

-claro- y como si eso fuera lo mas natural del mundo, tomo su mano sacando un rubor del mayor.

**Fin del Flash back**

-sinceridad....franqueza....valentía ante lo adverso.....Taki- volvió a sonreír recodando aquellas viejas memorias- toda una mentira, tan fácil como quitarle un dulce a un niño-

** Flash back**

-¡Taki...Taki... por favor espera!- gritaba mientras bajaba rápidamente las escaleras de su casa, para alcanzar al moreno que ya casi estaba en la puerta, con la intención de marcharse.

-¿para que?-se giro de golpe - ¿Para seguir recordándome que eres un niño? ¡Ya lo se! Jamás había estado tan conciente de ello.

-pero...Taki entiéndeme, yo aun tengo miedo, no estoy listo...Solo dame un poco mas de tiempo.- hablaba afligido el pelirrosa.

-¿Cuánto más Shuichi?... ¡cuanto más debo esperar!...escucha, realmente te quiero, pero...-

-¿pero que?...si me quieres espera un poco mas-

-No puedo...-dijo en susurro, para después endurecer su mirada y hablar fuerte y claro- ¡y NO quiero esperar más...!

-pero Taki por favor- con sus orbes acuosas a punto de romper en llanto, hasta la voz se le quebraba.

-las cosas son así...-el moreno trato de calmarse, pero sin mucho éxito pues aun se oía exasperado- tenemos un año saliendo, me he portado lo mejor que he podido, he sigo gentil hasta el ultimo momento, ¡¿y tu aun tienes miedo?! -termino por gritar, asustando a Shuichi y esta vez si que lo hizo llorar.

-no de ti...es que yo nunca...- hipaba, tratando de calmarse un poco para poder hablar claramente.

-eso ya lo se...pero no puedo seguir con esto, tengo necesidades fisiológicas y ningún motivo para no satisfacerlas, ¿sabes cuantas personas desearían estar conmigo? ¡¿Tienes una maldita idea de lo idiota que estas siendo?!

-Taki - Shu solo se estremecía cada vez que el mayor levantaba la voz, y su plan de calmarse y dejar de llorar se iba por la borda-... yo te amo...

-demuéstramelo- se cruzo de brazos en espera de la respuesta que el menor tendría a eso.

-pero...-la duda se apreciaba en todo el semblante de Shuichi.

-Si me amas como dices subamos a tu habitación y demuéstrame que es cierto...-el de ojos violetas solo agacho la mirada, pues aunque lo amara aun no quería dar ese paso, realmente tenia miedo.

-Olvídalo-esta vez su voz si sonaba relajada- eres un niño estúpido, y no pienses siquiera en buscarme, esto termino.- se dio la vuelta y comenzó a caminar rumbo a la salida, pero tan solo llego a razón la perilla de la puerta cuando...

-no...Taki...-lo abrazo por la espalda mientras el otro sonreía triunfalmente- ...ven- lo tomo de la mano y subió las escaleras hasta su habitación, una vez dentro Taki comenzó a besarlo con desespero, despojando al pequeño de sus ropas rápidamente.

-Taki...no tan de prisa- se removía incomodo ante la impaciencia que tenia el nombrado.

-¿y que tus padres nos vean? No lo creo, Pronto llegaran - el chico no puso objeción pero la actitud tan Bruta de su novio comenzaba a asustarlo, su cuerpo temblaba, mientras volvía a llorar, mas no hacia nada por detenerlo- ¡tu cuerpo escuálido y tu ineptitud en la cama son difíciles de llevar, y si a eso le sumas el que llores como niña lo haces prácticamente imposible!- se separo del cuerpo del menor muy molesto.

-¡pero Taki...no es mi culpa ya te dije que yo nunca he hecho esto!

-si lo entiendo- el chico se tranquilizo al escuchar esto- se que no es tu culpa el que no me excites, el que comete el error soy yo al estar intentando algo con un simple niño- se dio media vuelta y salió de la habitación dando un portazo.

-¿a donde vas?- pregunto parado y semidesnudo en el marco de la puerta de su recamara, mientras el pelinegro se giraba para encararlo ya a punto de bajar las escaleras.

-me largo Shuichi, y espero no volver a verte, da gracias a tu estupidez y falta de atractivo el que hayas fallado en tu primera relación.-el menor solo pudo deslizarse hasta caer al alfombrado piso, y solo hasta que escucho la puerta principal cerrarse comenzó a llorar amargamente.

** Fin del Flash back**

-Maldito Taki- ya no lloraba mas al recordarlo, simplemente estaba cansado, ya había llorado demasiado por él- Después de Taki...todo ha sido lo mismo...-

** Flash back**

-Hola preciosura- un castaño muy atractivo se acercaba a Shuichi en una de las tantas fiestas a las que le gustaba asistir.

-hola, ¿Cómo estas?- hablo confiadamente al tiempo que le daba uno que otro coqueteo.

-bien...pero podría estar mejor, si tu quieres claro- el chico sonreía pícaramente muy entregado en su papel de galán de cine.

-¿si?- ya podía imaginar un poco lo que realmente quería decir aquel chico, pero no estaba de más preguntar para confirmarlo.

-por supuesto amor, ¿Qué te parece si vamos a un lugar un poco mas intimo?- tomo su mano y la beso con tanta caballerosidad que le hizo pensar al pelirrosa que no estaría mal acompañarlo solo un rato.

-¿Por qué no?- y así salieron de la fiesta rumbo a un hotel, una vez estacionados ahí Shu decidió hablar- ¿Por qué estamos aquí?

-¿Por qué? Bueno lindura,-acariciando su barbilla- por que quiero que seas mío- lo beso apasionadamente, por un momento Shuichi pensó que estaría bien ya tenia 2 años desde su rompimiento con Taki, ya no era mas un niño y aunque el no lo pensara así, no era considerado poco atractivo, entraron a una habitación, y el castaño comenzó con caricias y besos bastante toscos para el gusto de Shuichi- Tranquilo, tenemos tiempo...con calma-

-no puedo...-volvió a besarlo- mira como me pones- haciéndolo tocar su muy excitado miembro, cosa que sonrojo al menor- no creo aguantar- Shuichi se dejo llevar unos minutos, hasta que sintió como le bajaban el pantalón con todo y bóxer de un solo tirón. Sin importar el haber roto la prenda o lastimarlo por tal acción, con presteza su acompañante lo puso boca abajo e intento introducir su pene en el pero Shuichi se lo impidió girándose mientras lo miraba exaltado.

-¡detente!.... ¿así como así?-

-oh cariño, ¿que esperabas? ¿Besos, caricias, velas y demás? Jajaja ¡ni que fueras virgen! Si no ¿Por qué accediste tan rápido?-hablo burlonamente- no seas iluso, solo quiero sexo así que ven acá y agáchate, para terminar pronto...no pienso pagar mas por este cuarto que lo necesario.

-¡cabrón, vete a la mierda!- se subió como pudo la ropa y antes de salir le dio un puntapié al castaño.

** Fin del Flash back**

-todos son iguales a ti, ninguno vale la pena- y es que todas sus citas habían terminado en lo mismo, unos solo querían sexo y otros, bueno los terminaba ahuyentado, con las experiencias pasadas estaba tan a la defensiva que ninguno lograba acercarse mas de lo permitido ¿eso solo significaba que no tenían ningún interés serio en el? Para irse con un poco de hostilidad así debía ser- ¿Por qué solo quieren sexo? ¿En esta vida no le dan importancia al amor? Jajaja que idiota soy...bien ¿y que hay de las enfermedades? ¿No temen contraer algo mortal? Definitivamente, no quiero tener que cargar con líos de parejas y esas tonterías, mientras pensaba cavilo en un comercial televisivo, promocionaban un juguete, uno de la película Wall-e, recordó el día que vio dicho filme en la casa de sus padres, a petición de su hermana -¿un robot es capaz de sentir algo? Jajaja lo dudo pero si existieran...en definitivo me gustaría que uno fuera mi novio- y con dolorosos recuerdos, experiencias desagradables e ideas locas comenzó a escribir.

Una hora mas tarde...

-termine....jeje es bueno, haber que dicen los chicos...-bostezo, mientras se estiraba un poco, ya llevaba algo de tiempo en esa situación y le era incomodo y hasta estaba algo acalambrado- ¡que sueño!- miro el reloj- ...las 12:00...yo no aguanto mas, me voy a dormir-

FIN DEL CAPITULO II