ufffff, me ha costado ya no se ni cuanto tiempo.....

pero por fin este fic está terminado!!!!!!!!!!! muchas gracias a todos por seguirlo, y de verdad que siento no haberlo terminado antes

pero para compensarlo teneis un epilogo que espero que os guste


Cap.29 UN RAYO SAGRADO. LA BATALLA FINAL

Una gran neblina se extendía por todo el campo de batalla. La gran explosión había afectado a ambos ejércitos y dañado gran parte de la fortaleza. Las bajas eran ya incontables y todos pensaban que era el fin…

Mientras en medio de aquella neblina, un joven rubio japonés despertaba como podía y empezó a arrastrarse por el suelo

-Sèoras…despierta-dijo débilmente

-ahhh, mi pierna-dijo quejándose-creo que me la he roto

-no digas memeces-dijo Matt-¿dónde están Lakarri y Michael?

-no lo sé-dijo simplemente-Matt…estamos muertos

-¿qué dices? No, estamos vivos y saldremos de esta-dijo el elegido de la amistad

-Matt, ¿no lo ves? Estamos demasiado expuestos a la radiación, esto a la larga nos matará-dijo Sèoras y todo quedó en silencio-sabes, me habría gustado poder pasar más tiempo con mi padre

-y yo con mi madre-dijo Matt soltando una lagrima

En el cielo, Metalgarurumon llevaba a T.K y a McClellan mientras buscaban a sus compañeros perdidos…

-¿ves algo?-preguntó T.K

-no, es difícil buscar algo con la mira de un fusil-dijo el irlandés-¡espera! Creo que he visto algo, desciende

Ambos se agarraron a Metalgarurumon mientras descendía y confirmaron sus sospechas: sus amigos estaban tirados en el suelo inconscientes.

-oh no, Matt, ¡Matt!-gritaba T.K zarandeando el cuerpo de su hermano

-T...K estás aquí...-dijo de manera entrecortada-no deberías haber venido

-¿cómo que no?-dijo T.K sorprendido-eres mi hermano hago eso y más

-Sèoras, vamos resiste-dijo McClellan arrastrando el cuerpo del ranger

-esto es muy peligroso, ¿qué haceis aquí?-preguntó

-otro, hemos venido a sacaros de aquí-dijo T.K-McClellan súbeles a los dos yo voy a por Lakarri y Michael

El irlandés colocó a Sèoras y a Matt sobre Metalgarurumon y este ayudó a T.K a llevar a Lakarri y a Michael. Una vez listo todo, Metalgarurumon salió volando. T.K y McClellan veían cómo los equipos de rescate se llevaban a todos los soldados posibles, aunque era evidente que la mayoría de los de abajo estaban muertos...

Al poco rato llegaron a las posiciones amigas y los elegidos y varios médicos ayudaron a bajar a los heridos.

Los doctores y cirujanos llevaban con Sèoras y los demás unas dos horas y aunque los elegidos estaban preocupadísimos por sus amigos, no podían dejar de fijarse en la cantidad de soldados que volvían del frente. La mayoría estaban quemados en su totalidad, otros tenían heridas imposibles, pero en todos se podía ver el miedo...

De pronto, Tai y Davis aparecieron volvieron con los demás pero se les cayó el ánimo cuando se enteraron de lo que sucedió en el flanco izquierdo...

-¿pero Matt y Sèoras están bien?-preguntó Tai preocupado

-no lo sabemos, les están observando-dijo Sora cabizbaja

-espero que Michael se encuentre bien-dijo Mimi

-tranquila, ya verás como sale de esta-dijo Izzy intentando animarla, aunque en el fondo evitaba decir la verdad que sospechaba de todos...

Lo único bueno que los elegidos habían sacado de todo esto era que habían logrado unirse más que nunca, gracias a esta locura, habían logrado ser todos más que amigos y eso se veía en ejemplos claros como T.K y Kari o Ken y Yolei...

-eh disculpen-dijo un cirujano saliendo para hablar con los elegidos

-doctor, ¿cómo están nuestros amigos?-preguntó Tai

-verán, cada uno está de una manera-empezó el médico-el teniente Sèoras presenta heridas en el lado izquierdo del cuerpo y probablemente se haya dislocado la pierna derecha, pero se recuperará; el rubio japonés se dio un fuerte golpe en la cabeza y está inconsciente y además tiene la muñeca izquierda dislocada pero no está en peligro

-es un alivio-dijo T.K más tranquilo-¿y Michael y Lakarri?

-pues...lo cierto es que hubo más complicaciones con ellos dos-dijo el médico y a los elegido se les pusieron los corazones en la garganta-el español tiene amplias quemaduras y dificultades respiratorias, debió exponerse demasiado a la explosión, pero quizás se salve; en cambio el chico americano...no tenemos explicación para lo que le pasa

-¿qué quiere decir con eso?-preguntó Yolei

-verán...cuando pudo despertar, empezó a toser y escupía...restos de órganos-dijo el médico entrecortado-como si hubiere aspirado gas mostaza, o peor...lamento deciros que no creo que pase de esta noche

Los elegidos no daban crédito a sus oídos, Michael se moría. Era irónico que después de haber aguantado todo lo que había sufrido, le tocara eso ahora...

Los elegidos entraron en la tienda donde se encontraban sus amigos y vieron a los cuatro tumbados en unas camillas improvisadas, con expresiones de agonía en sus rostros. Ya que los demás estaban fuera de peligro, los elegidos decidieron ir a ver a Michael, ya que cada minuto con él podría ser el último...

-Michael, ¿qué tal te encuentras?-preguntó inocentemente Mimi

-pues...he tenido días mejores-dijo él

-venga, ya verás cómo sales de esta-dijo Davis, aunque él sabía que nos sería así

De pronto, Michael puso cara de agonía y empezó a toser, los elegidos se preocuparon. Especialmente Mimi, ya que pudo ver cómo escupía algún que otro coágulo de sangre...o lo que creía que eran coágulos de sangre...

De pronto, un soldado histérico entró gritando en la tienda...

-¡es el fin, estamos perdidos!-gritaba

-eh, para el carro, ¿qué narices pasa?-preguntó Sèoras

-¡es la hecatombe, un gran monstruo ha salido de la fortaleza y está atacando a nuestras tropas, es el fin!-gritaba el soldado histérico

-oh no, no puede ser-dijo Izzy escuchando

Todos los elegidos incluidos Matt y Sèoras salieron a ver qué pasaba y se quedaron de piedra al ver lo que ocurría...

-¡es Dragomon!-gritó Kari

Los soldados y digimons aliados atacaban a Dragomon como podían pero este contraatacaba cada vez más fuerte

-estamos perdidos ahora sí-dijo Cody desesperado

-no, no lo estamos-dijo Sèoras decidido, a lo que todos le miraron extrañados

Sèoras se estaba apoyando sobre una mleta porque todavía cojeaba y se fue acercando a los elegidos...

-hemos pasado por muchas vicisitudes, nos han atacado, disparado, golpeado y secuestrado e incluso hemos visto a la muerte de frente-dijo mientras tiraba la muleta-pero no nos hemos rendido nunca y menos ahora, tenemos que aguantar...

-¡estoy contigo!-dijo T.K

-y yo-dijo Kari

-hasta la muerte-dijeron Tai y Davis

De pronto, los dispositivos de todos los elegidos (incluido el de Sèoras) empezaron a brillar. Cuando los quisieron sacar, soltaron un gran rayo de luz salió de los dispositivos apuntando al cielo.

De repente de la luz salieron unas estelas que cogieron forma en cuatro digimons, uno era una gran serpiente voladora con una especie de bigote blanco, otro un gran ave de fuego y los otros dos una tortuga con dos cabezas y una árbol encima del caparazón y un gran tigre blanco...eran las bestias sagradas

-¿qué demonios es esto?-preguntó Sèoras incrédulo

-son las bestias sagradas-dijo Gennai apareciendo de repente-Azulongmon, Zhuqiaomon, Xuanwumon y Baihumon

-niños elegidos, nos vemos de nuevo-dijo Azulongmon

-¡Azulongmon, tenéis que ayudarnos!-dijo T.K

-a eso hemos venido-dijo Zhuqiaomon-les daremso nuestro poder a vuestros digimons, pero sólo podemos ayudaros a derrotar a Dragomon y a Deemon....

-¿qué quieres decir con "sólo a Dragomon y a Deemon"?-preguntó Tai

-podemos ayudaros contra los digimons pero de los elegidos traidores tendréis que encargaros vosotros-dijo Xuanwumon

-muy bien-dijo Sèoras-dadlo por hecho

-no Sèoras, todavía tienes que recuperarte de tus heridas-dijo Joe

-¡qué le den! No hay tiempo-dijo el ranger-¿no tienes nada que me ayude?

-bueno....tal vez haya algo, ven conmigo-dijo el superior

Los demás fueron preparándose para la batalla final, los digimons digievolucionaron a su máximo nivel: Omnimon, Imperialdramon paladín, Seraphimon, Ophanimon...todos listos para acabar con los digimons oscuros

Joe se llevó a Sèoras a una tienda donde guardaba medicamentos y otros artefactos médicos...

-date prisa Joe, no tenemos mucho tiempo-dijo Sèoras

Joe puso en una mesa un bote lleno de píldoras y un frasquito con una especie de suero...

-mira, estos son algunos de los medicamentos que recuperasteis de la factoría de la ciudad-dijo Joe-Izzy y yo hemos estado investigándolos y puede que estos te sirvan

-¿hay alguna cosa que deba saber?-preguntó-Sèoras

-sí, tienes que saber qué son-empezó Joe-estas píldoras tienen las propiedades de los esteroides pero contienen revitalizantes así que te ayudarán a ganar fuerza y a no sentir el dolor, tómate como mucho dos cada media hora, con esta dosis tendrás suficiente

-vale, ¿y lo otro?-preguntó mirando al suero

-pues esto parece ser un extracto de morfina con algo de antiinflamatorio y antibióticos, es increíble que esa gentuza haya hecho algo tan increíble-dijo Joe

-lo que tú digas, date prisa en inyectar-dijo Sèoras descubriéndose el brazo

-vale vale, tranquilo

Joe sacó una jeringuilla y la rellenó de suero, acto seguido, se la inyectó a Sèoras en el brazo. Después de empezar a sentí los efectos de la droga, cogió dos píldoras y se las tragó...

-es la hora deséanos suerte-dijo Sèoras-ah y otra cosa....

-¿qué ocurre?-preguntó el aspirante a médico

-cuida de Michael lo que le queda-dijo Sèoras y se marchó

Una vez puesto su uniforme y con algún que otro dolor, Sèoras se reunió con sus camaradas y se prepararon para la batalla. Los digimons irían delante para despejar el camino a los humanos...

-¡soldados, elegidos!-empezó Sèoras con uno de sus discursos-hemos sufrido mucho para llegar hasta aquí, muchos de nuestros amigos han muerto en el intento y otros están heridos deseando oír noticias de victoria

Los soldados y los elegidos, incluso los digimons, escuchaban el discurso de Séoras a quien se le veía furioso, ansioso y a la vez con gran coraje...

-es la hora, ¡al ataque! ¡a la victoriaaaaaa!-gritó

Los digimons partieron al ataque seguidos de los soldados y los elegidos gritando como fieras...

A pesar de que debido a la aparición de Dragomon y Deemon, y posteriormente de las bestias sagradas, en escena había dado un giro de 360 grados a la batalla, todo aquello era un caos. Muchos de los soldados de ambos bandos no luchaban ya por ninguna causa, sólo por poder ver la luz del sol una vez más, y para ello disparaban, golpeaban, apuñalaban...a todo aquel que les atacara...

Las explosiones de las granadas, tanques y cañones no se hicieron esperar aunque por suerte, las armas nucleares de los nazis ya habían sido destruidas a pesar del alto coste en vidas...

-¡cuidado Kari!-gritó T.K tirándose con su novia al suelo debido a una explosión-¿estás bien?

-sí-dijo Kari sonriéndole-T.K, esto es igual que mi sueño, es horrible...

Ophanimon y Seraphimon hacían lo que podían contra Dragomon mientras Omnimon e Imperialdramon peleaban contra Deemon y el resto de los digimons les cubrían...

-nunca nos venceréis estúpidos-dijo Deemon-no tenéis nada que hacer

-te equivocas, es hora de que desaparezcáis-dijo Imperialdramon

Mientras tanto Sèoras hacía lo posible para encontrar a T.K

-maldito-dijo Sèoras disparando a un francés-¡T.K! ¿dónde estás?

Al final le encontró en el suelo con Kari

-¿crees que es el mejor momento para arrumacos?-preguntó incrédulo-ven te necesito

-¿para qué?-preguntó T.K

-vamos a acabar con esto de una vez-dijo el ranger-Kari, únete a esa partida de españoles te protegerán, ¡vámonos!

Sèoras y t.K corrieron por el campo de batalla sin descanso, matando a todo aquel que se les interpusiera en su camino. Por suerte siempre había algún que otro soldado que les cubría aunque los pobres diablos casi siempre caían en el intento...

En ese momento, dentro de la torre...

-mierda, maldición y ¡me cago en todo lo que se mueve!-gritaba Willis histérico-están a las puertas, hay que hacer algo

-jefe esto es el fin, no podemos hacer nada, ni Dragomon les puede retener-decía Hans

-nada acaba hasta la muerte, preparaos todos para vencer o morir-dijo Willis-John ven aquí

Willis y el susodicho llegaron a una especie de puesto en que varios francotiradores intentaban hacer frente a la gran horda que se les echaba encima...

-mira, esto es un arma experimental pero muy potente-dijo enseñándole lo que parecía un enorme rifle de francotirador-es una especie de cañón de mano, de disparo único, utiliza estas cargas de micro-fusión, cuando dispares vuelve a meter otra y ya está ¿entendido?

-si Spealan, no te defraudaré lo prometo-dijo John haciendo un saludo militar

-me gusta tu entrega, suerte-dicho esto, Willis se retiró

En el campo de batalla, las cosas no pintaban muy bien, Sèoras se habían quedado a las puertas de la torre intentando no ser abatidos por los francotiradores ni por Dragomon o sus bestias...

De pronto, un soldado intentó avanzar, pero el disparo de algo no sólo lo derribó, si no que lo convirtió en casquería...

-¡qué cojones ha sido eso!-gritó Sèoras

Luego a otro soldado le pasó lo mismo, y a otro, así hasta que contaron cinco...pero por suerte T.K vio de qué se trataba...

-es un francotirador, tiene un arma que no había visto nunca-dijo el elegido de la esperanza

-no podemos arriesgarnos a salir, nos fulminará-dijo Sèoras tomándose otras dos píldoras-tiene que haber otra manera

Sèoras miraba el campo de batalla hasta que descubrió lo que parecía ser la solución...

-T.K, mira, ¿ves a ese soldado muerto con un bazooka?-preguntó

-sí, ¿qué pasa?

-me llamarás loco, pero tengo un plan-dijo el ranger-en cuanto te dé una señal, saldré disparando para llamar la atención de esos francotiradores, y tú cogerás ese bazooka para lanzarles un misil que les mande a tomar por culo ¿entendido?

-sí, pero tienes razón, es una locura...-dijo T.K

Sèoras contó con los dedos y como una centella salió disparando a ciegas lo cual llamó la atención de los tiradores y por poco uno de esos proyectiles le alcanza. Ese momento fue aprovechado por T.K para coger el bazooka, apuntar y disparar...

El proyectil alcanzó el balcón de la torre y los francotiradores salieron volando por los aires. T.K tiró el arma y se reunió con Sèoras y un grupo de ingenieros rusospara entrar juntos en la torre con la esperanza de salir con vida...

-vale-dijo Sèoras deteniéndose-escucha, debemos hacer dos cosas: eliminra a los Togh-Dorcha y destruir este sitio; yo me encargo de los bastardos, tú busca los puntos clave de la torre, pon explosivos y sal de aquí

-no-dijo T.K-tengo una cuenta pendiente con Willis que me gustaría saldar

-bueno, está bien, yo me llevo a los ingenieros pero ten mucho cuidado, Willis no es lo que se dice piadoso

-lo tendré no te preocupes

-vale, dentro de hora y media nos encontramos aquí, si no estamos todos se esperará como mucho media hora, si no...

-bien, entendido, suerte Sèoras-T.K iba a irse cuando de repente...

-espera T.K-dijo Sèoras-toma mi espada, dale duro a Willis

T.K cogió y observó el sable de Sèoras y marchó en busca del jefe de los Togh-Dorcha...

Sèoras y los ingenieros no encontraron resistencia, prácticamente todos los soldados se encontraban fuera peleando y por lo tanto el interior de la torre estaba muy despejado, por lo que no tuvieron dificultad para colocar los explosivos.

De pronto llegaron a una parte apartada de la torre llena de celdas...

-esperad aquí-dijo Sèoras sacando su arma

Sèoras caminó cauteloso pero cuando oyó un quejido en una celda no pudo evitar apuntar hacia ella con su arma...

-¿es que no podéis dejarnos en paz?-preguntó una voz femenina-¿no creéis que habéis hecho bastante daño?

-un momento ¿quiénes sois vosotros?-preguntó Sèoras bajando el arma

-eh, no eres uno de esos locos-dijo un chico joven-¿quién eres? ¿has venido a rescatarnos?

-sí, para eso estoy, me llamo Sèoras Pardo O'Donahugh, soy un elegido enviado por Gennai

-nosotros también somos elegidos, los Togh-Dorcha nos derrotaron y nos capturaron-dijo una chica

-¿cuántos sois?-preguntó el ranger

-diecisiete-dijo el chico que habló el primero

-¿ya? ¡¿no hay nadie más?!-preguntó Sèoras

-sí que los había, pero se los fueron llevando uno a uno y ya no creo que les volvamos a ver-dijo otro chico

-Dios-dijo Sèoras con una mueca de horror-vale, apartaos

Sèoras disparó a la cerradura y la voló, haciendo que los elegidos cautivos pudieran escapar

-vale sois libres, ahora larguémonos antes de derrumbar este sitio...-dijo el ranger

-no tan rápido, todavía no hemos acabado-dijo una chica

-¿qué quieres decir?-preguntó Sèoras

-es la hora de hacer pagar a esos bastardos por lo que nos han hecho, se los debemos a los que no están aquí-dijo la chica

-¿cómo te llamas?

-Rika Nonaka

-bien Rika, tengo entendido que hay un arsenal cerca de aquí, iremos cogeremos unas cuantas armas y aplastaremos a esos bastardos-dijo Sèoras-¡vamos!

Mientras tanto en una sala, un preocupado Willis iba de un lado a otro maldiciendo su suerte y deseando poder largarse de ahí...

-maldita sea-dijo el americano-como no vengan mis hombres me largo sin ellos

-¿tienes prisa acaso?-preguntó una voz

Willis se giró para ver a un furioso T.K acercarse a él mientras agarraba la empuñadura del sable de Sèoras...

-vaya vaya, mira lo que ha traído el gato-dijo sin darle importancia

-tengo algo que saldar contigo-dijo amenazándole con la espada-arreglemos esto con honor

-bueno, si quieres morir que así sea...

Willis desenvainó su alfanje y atacó a T.K que hizo lo posible por defenderse. Willis creía que T.K no tenía experiencia en la esgrima pero T.K estaba poniendo en práctica todo lo que le enseñó Sèoras aquella vez en el fuerte...

Sèoras y los demás habían asaltado el arsenal y logrado robar varias armas y munición, estaban listos para acabar con los Togh-Dorcha de una vez por todas...

Llegado a la sala de los traidores colocaron un explosivo en la puerta y a los trece segundos estalló dejando caer sobre esos nazis una lluvia de balas...

Fuera las cosas iban muy bien para el bando de los elegidos, las tropas humanas avanzaban sin temor ante los enemigos que cada vez contaban más bajas...

La pelea con Deemon estaba a punto de acabar pero este no se rendía ni daba un paso atrás...

-necios, no me venceréis-dijo el oscuro digimon-LLAMA INFIERNO

Imperialdramon pudo evitar el ataque, cosa que no hizo Deemon...

-ahora sí, ¡ESPADA OMEGA!-el ataque lo alcanzó de lleno

-nooooo-gritó el digimon oscuro

Deemon fue herido de gravedad, pero para asegurarse, Omnimon le atacó con su Espada Trascendental poniendo fin a su vida y a su loco propósito, ahora sólo quedaba uno: Dragomon...

Los Togh-Dorcha eran abatidos con la misma piedad que mostraron ante los elegidos: con ninguna. Sin embargo y aunque la situación estaba perdida hubo dos que no estaban dispuestos a morir...

-¡Hans ven aquí!-gritó Malik

-¿qué pasa Malik?

-hay que largarse, tenemos una oportunidad-dijo el turco

-pero ¿por dónde?-preguntó Hans evitando ser herido en el tiroteo

-por esta trampilla-dijo Malik señalando al suelo-¿qué vas a hacer? Te vienes o mueres aquí...elige

-tienes razón, larguémonos-dijo Hans entrando con Malik

Los últimos Togh-Dorcha fueron eliminados, aunque pudiera sonar como una medida demasiado extrema, Sèoras decidió hacer caso de lo que dijeron las bestias sagradas, y por lo tanto decidió cortar por lo sano...

-escuchad, tenemos que salir de aquí-dijo Sèoras-los explosivos están colocados y esta torre se vendrá abajo

Sin embargo había dos elegidos que estaban intentando abrir la misma trampilla por la que escaparon Hans y Malik...

-Henry, Takato, ¿qué hacéis?-preguntó Rika

-se han escapado dos por aquí-explicó Henry-hay que perseguirles

-ya les pillaremos, ahora hay que largarse-dijo Sèoras

Bajo la trampilla, Hans y Malik recorrían una serie de túneles que les llevaría supuestamente a su salvación...

-Malik, ¿estás seguro de que sabes a dónde vamos?-preguntó Hans

-por supuesto, estos túneles estaban para poder huir en caso de que la torre fuera atacada, claro que nunca pensamos que eso sucedería...-dijo el turco

-cierto, nos confiamos demasiado, es una pena para nosotros y nuestra causa que ninguno más haya escapado-dijo Hans

Mientras tanto T.K y Willis seguían peleando a espada y aunque Willis tenía más experiencia, T.K no se dejaba vencer y atacaba todo lo que podía. De pronto Willis sacó un cuchillo de su espalda y logró hacerle un pequeño corte a T.K en el brazo izquierdo...

-¡rata!-gritó el elegido de la esperanza

-en la guerra todo vale-se justificó Willis con una malévola sonrisa

Sèoras, su grupo de soldados y los cautivos estaban a punto de llegar a la salida cuando Sèoras se paró en seco...

-¿qué hace teniente?-preguntó un soldado

-llevaos a los cautivos a un lugar seguro, yo tengo que ir a salvar a T.K-dijo el ranger

-pero las cargas estallarán en escasos minutos-dijo el soldado

-da igual, no me perdonaría nunca si a T.K le pasa algo por mi culpa-dijo Sèras-y no podría volver a mirar ni a Kari ni a Matt a la cara

-está bien, mucha suerte teniente Sèoras-dijo el soldado haciéndole un saludo militar

-gracias, sobrevivid y punto-dijo Sèoras respondiéndole el saludo y adentrándose otra vez en la torre

Afuera Dragomon daba mucha guerra a los ángeles digimons pero tras la caída de Deemon, Omnimon e Imperialdramon se unieron a ellos para derrotarle. Los soldados dejaron de dispararse y no pudieron evitar contemplar la titánica batalla, extrañamente incluso muchos soldados enemigos deseaban ver perder a Dragomon porque sabían que así acabaría todo...

-¡malditos niños elegidos! GARRA TENTÁCULO

Ophanimon paró el ataque con su escudo y en seguida contraatacó. Dragomon ere muy duro de roer aún con los cuatro digimons peleando juntos.

-Dragomon, debes desaparecer-dijo Seraphimon

-¡JAMÁS!-gritó él

-SIETE CIELOS-Seraphimon lanzó su ataque que dejó destrozado al digimon oscuro

-JABALINA DEL EDÉN-Ophanimon atravesó a Dragomon con su jabalina dejándole malherido, pero vivo

Fue entonces, cuando Omnimon e Imperialdramon decidieron rematarle con el Choque imperial y la espada trascendental...

Un gran resplandor cegó a todos los digimons y humanos y cuando pudieron ver con claridad...Dragomon se estaba desintegrando

Todos los humanos daban gritos de alegría incluso los enemigos que tiraron las armas al verlo ya todo perdido. Seraphimon y Ophanimon bajaron con Kari...

-Kari, ¿dónde está T.K?-preguntó Seraphimon

-no lo sé-dijo preocupada-había ido con Sèoras y otros soldados dentro de la torre

De pronto, los elegidos cautivos salieron con los soldados y O'Connor, ahí presente se apresuró a preguntar por su amigo...

-¿dónde está Sèoras?-preguntó el irlandés

-se adentró en la torre a buscar a T.K-dijo un soldado

-¿¡Sèoras y T.K siguen dentro de la torre!?-preguntó Kari preocupada

-sí, y más les vale salir pronto-dijo el soldado

-¿por qué?-preguntó Kari con un mal presentimiento

Entonces, varias explosiones se sucedieron en la torre, todos los soldados salieron corriendo a ponerse a salvo, pero Kari lo miró con terror...

Dentro de la torre, Willis dio una patada a T.K haciéndole caer al suelo. T.K perdió la espada y Willis le puso la hoja de su alfanje en el cuello...

-bueno Takeru, nos vemos en el infierno-dijo Willis alzando la espada como si fuera un palo de golf

T.K cerró fuertemente los ojos pensando en todos sus amigos, en su hermano, en Kari...no podía creer que todo acabaría sin decirla una vez más lo mucho que la amaba. Pero un temblor hizo que se desvanecieran sus pensamientos y que Willis se tambaleara. El rubio aprovechó entonces para hacerle caer del todo, recuperar su espada y en un rápido movimiento, cortarle la pierna a Willis...

-ahhhhhhhh-gritó Willis mientras las explosiones se sucedían-maldito bastardo

T.K dio una patada al alfanje alejándolo de Willis, este empezó a arrastrarse lejos de T.K...

-¿sabes? Podría ensartarte, degollarte, dispararte o incluso decapitarte...-dijo T.K furioso-pero eso no cambiaría nada...no nos devolvería a todos los que murieron por tu culpa, por eso no voy a matarte

-¿en serio?-preguntó Willis

-sí, te quedas aquí, yo me largo-dijo T.K dándole la espalda y buscando una salida

Los escombros empezaban a caer, la torre se estaba derrumbando...

-¡Takeru, no puedes dejarme aquí!-dijo Willis

-ya lo estoy haciendo-gritó T.K ya lejos de él

-¡YO TE MALDIGO!-gritó el nazi

T.K sólo vio una salida y la atravesó. El fuego lo consumía todo pero T.K no tenía intenciones de morir. Pero un boquete en el suelo le hizo pararse en seco, sabía que la única opción de salir de ahí era saltar...aunque eso también podría matarle. De perdidos al río T.K saltó, pero el borde se desplomó haciendo que T.K cayera y se tuviera que agarrar al nuevo borde...

T.K estaba seguro de que ese era su fin, sus manos no aguantaban y el calor del fuego le mareaba, empezó a perder fuerzas y cayó, pero...

-¡te tengo Takeru!-gritó Sèoras agarrándole y subiéndole

-Sèoras-dijo T.K contentísimo-pensé que te habías ido

-¿cómo te iba a dejar atrás?-dijo el ranger T.K le dio un abrazo y se levantaron-vamos, hay una mocita que te espera fuera de este infierno

T.K se fue con Sèoras con ganas y con esperanza de ver a Kari, pero por mucho que rebuscaron la única salida que encontraron fue una ventana...

-mierda Sèoras esto es el fin-dijo T.K

-escucha, completa este refrán "a tiempos desesperados...."-dijo Sèoras

-"...medidas desesperadas"-dijo T.K mirándole extraño

-pues eso, ¡salta!-Sèoras agarró de la mano a T.K y saltaron desde la ventana

Sèoras y T.K saltaron desde la ventana y mientras caían gritaban y maldecían por no tener paracaídas. Estaban seguros de que iban a morir por lo que cerraron los ojos con fuerza...sin embargo no llegaron a caer, lo que sentían era como si volaran...

-¡Seraphimon!-gritó T.K al abrir los ojos

-menos mal que estabas aquí-dijo Sèoras con el corazón todavía en un puño-oye, ¿y Dragomon y Deemon?

-derrotados por fin, hemos ganado-dijo el ángel-volvamos con los demás

Cuando Seraphimon volvió con los otros dos los aplausos y los cánticos de victoria no se hicieron esperar por parte de todos. Kari se lanzó hacia T.K y le besó como si no le hubiera visto en años, luego abrazó a Sèoras y le dio las gracias por haberle traído de vuelta...

Los soldados amigos de Sèoras le felicitaron y vitorearon, por fin todo había acabado, los digimons oscuros habían sido destruidos, Willis y sus huestes habían sido derrotados, pero quedaba un dilema, ¿cómo se arreglaría todo?

-Gennai, ahora que hemos ganado, ¿cómo haremos que vuelva todo a la normalidad?-preguntó Izzy

-tranquilo elegido del conocimiento-dijo Azulongmon-ahora que nuestro poder no se debilita, con la ayuda de nuestro protector podremos volver a crear la Chispa Digital y que todo vuelva a ser como antes

-pero, ¿y qué pasará con esta gente?-preguntó Sèoras

-volverán a su época y todo seguirá como si nada hubiera pasado-dijo el digimon sagrado

-entonces, no te recordaré Sèoras-dijo O'Connor

-eso parece, pero bueno...yo si me acordaré por los dos-dijo el ranger

-antes de nada, ¿quién ganará nuestra guerra?-preguntó McClellan

-pues...lo siento mucho, pero perderéis los sureños-dijo apenado Sèoras

-esperemos que no vuelva a ocurrir nada así en nuestro mundo nunca más-dijo Tai

-amén hermano-dijo Matt

Lejos de ahí, una trampilla se abría en medio de la tierra, de ella salieron dos chicos cansados. Uno de ellos miró hacia el horizonte viendo o que quedaba de la torre de Dragomon y el humo que salía de ella...

-ahora sí que se acabó todo-dijo Hans

-¿crees que si volvemos nos perdonarían?-preguntó Malik

-después de todo lo que hicimos, lo dudo muchísimo-dijo Hans-lo mejor será escondernos y que no nos vuelvan a ver

-entiendo, hacer como que no ha pasado nada-dijo Malik

-sí, al fin y al cabo esto se ha acabado, es cosa del tiempo que se olviden de nosotros

-¡no! ¡no se ha acabado!-dijo una voz que provocó que Hans y Malik se dieran la vuelta sobresaltados-esto no es el final ¡ES EL COMIENZO!