Título: "Corazón Atómico"
Summary: Después de 3 años, Ichigo regresa a Japón por 2 razones: un trabajo en Niigata y Rukia, la mujer que tuvo que abandonar antes de convertirse en lo que hoy en día era: un asesino a sueldo.
Disclaimer: Bleach y todos sus personajes pertenecen a Kubo Tite. No busco lucro ni nada por el estilo, es solo por entretenimiento.
Notas de autor:
- El título proviene de la canción de mismo nombre interpretada por Zoé. La letra y la forma en que lo relacioné con los personajes y la trama es lo que hizo que le diera tal título al fic. En pocas palabras nuestro protagonista al forma parte del crimen organizado pierde el control de su vida, y desde ahí está expuesto a morir con todo y sus malos sentimientos así como aquellos que tiene por la mujer que más quiere.
- Completamente AU, universo alterno.
- Este fic está influenciado por mi película favorita: Leon.
- Se originó a raíz de lo que veo día con día en el mundo aunque más en mi país, pero enfocandolo del otro lado, de aquellos que tienen el asesinar como 'oficio' y de los sacrificios que deben hacer y de la gente que tienen que abandonar para dedicarse a ello.
Hi everyone!!!
Me faltaron contestar algunos reviews así que lo hago ahora :)
yoxxa: Hola!! si es algo 'fuerte' de cierta manera. De la situación que Ichigo vive es complicada y quiere aclarar algunas cosas con Rukia. De que queden juntos... ya veremos ;). Gracias por leerme y comentar. Saludos!!!
kia: Hi!!! jeje como dije en un principio es un fic muy corto (3 capis) y de extensión corta tmb :) jaja si es que la política es una cosa bien complicada pero me da gusto saber que esté te agrado más :) muchas gracias por tus elogios y sobre todo por leerme y comentar. Te mando saluditos!!!
alex darkligth: Hola!!! oops no pude actualizar antes o.o no te quedes pegada frente al monitos que hace muchoo daño xDDD ntc... muchas gracias por leer la historia y dejarme tu opinión. Un saludo enorme!!!
Básicamente y como he venido haciéndolo desde que me acuerdo xD muchas gracias a: metitus, nanda18, kaoru240, .-TeNsHi kUcHiKa-ChAn-., SakuraxJenyxRukia, Ghost iv, yoxxa, ShIrAyUkI and ZaNgEtSu, kia, Makiko-maki maki, alex darkligth, aLeKuchiki-zr y a todas las personas que se han pasado a leer esta mini historia y les ha agradado.
Aprovecho mi día libre jeje para actualizar tal y como lo tenía previsto, no creí que la historia tuviera una respuesta por el tema que manejo pero muchas gracias n__n.
Capítulo 2 aquí listo y servido xD espero les guste y gracias de antemano por su lectura y comentarios.
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"¿En qué demonios me he convertido? mi más dulce amigo,
cada persona que conozco al final se aleja.
Y pudiste tener todo mi imperio de corrupción,
sé que te defraudaré y te haré daño"
(Trent Reznor)
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Capítulo II
"Las Dos Razones"
по двум причинам
Tenía la mirada puesta en algún punto de la superficie de la mesa, parecía caer en un espiral imaginario, ni parpadeaba… se sentía confundida… el retorno de Ichigo había sido una gran sorpresa, aunque aún no lograba definir si buena o mala, era perturbador… realmente desde que él le abandonó no creyó volverlo a ver… el destino era algo caprichoso y malvado algunas veces.
— Rukia-san…— Habló la castaña, con mirada expectante. Rukia volvió a la realidad al oírla, de repente se le olvidó en donde estaba y con quien, su mente estaba bastante ocupada desde ayer.
— ¿Estás bien? — Volvió a inquirir Hinamori, le preocupaba verla tan ensimismada en sus asuntos.
La morena la miró detenidamente, pensándose la respuesta… ¿qué si estaba bien?, francamente no era así… y aunque no era muy dada a comentar sus asuntos personales, quería desahogar con alguien aquello que tenía atorado en su pecho.
— ¿Recuerdas que hace mucho tiempo te hablé de un tal Kurosaki? — Cuestionó primero, a ver si ella rememoraba aquellas largas charlas durante la hora de la comida, sólo así podría continuar.
—Sí… el tipo que te…— Hinamori en efecto que lo recordaba, aunque no le conocía en persona, porque no hace más de un año que conocía a la morena pero Rukia simplemente le había contado de su historia juntos y de lo que él le hizo… no se atrevía siquiera a mencionar la palabra.
Tomó aire y con tenacidad le dijo lo más recientes respecto a él.
—Anoche fue a buscarme…—
La misma castaña se sorprendió, era inaudito que ese sujeto después de años le fuera a buscar…
— ¿Y… qué te dijo?... Si se puede saber…— Murmuró Hinamori, quisiera o no le daba curiosidad las razones por las cuales ese tal Kurosaki había buscado a su amiga.
—Básicamente, nada de utilidad… quería que habláramos aunque no sé de qué y no me interesa— Fue su tranquila y hasta cierto punto indiferente respuesta, lo que fuera que quisiera decirle ya no tenía importancia, ya no servía de nada, el daño ya estaba hecho y lo único que quería era dejarle aparte, sanar…
— Pero… ¿no te dio siquiera gusto o tranquilidad el verlo y saber que está bien? — Inquirió Momo, entendía ese sentir de la morena, ese enojo, pero tampoco podía ser demasiado frígida como para dejarse mentir que el saber que Kurosaki estaba bien, al parecer dispuesto a resolver sus asuntos pendientes con ella, la animaban tan solo un poco.
Rukia no lo había visto de ese modo y de meditarlo un poco no dejó mentirse así misma y tampoco suprimió esa información, de hecho, el verlo de nuevo fue como quitarse una gran peso de encima, el saber que estaba sano y salvo hacía su mundo un sitio más tranquilo, hasta sentía que podía respirar mejor… pero de momento a otro esos sentimientos pulcros era sustituidos por aquellos donde reinaba el resentimiento… era un contraste que le impedía pensar con claridad.
—Sí… pero— Se mostró algo afligida —No entiendo porque… aún estoy molesta… si se supone que ya lo había superado— Ni ella misma lo entendía, ¿por qué se sentía así? Si desde hace tiempo ya había dejado atrás ese capítulo en su vida, no debería seguir guardando ese tipo de sentimientos para con él… o ¿es que aún quedaba algo?
Hinamori no supo que responderle, no tenía ningún consejo porque nunca había pasado por una situación como esa, pero deseaba que su amiga encontrara la respuesta, para volver a verla sonreír, como lo hacía antes de que Kurosaki volviera.
Puso un par de hielos en el vaso cristalino y después vertió algo de vodka, dejó reposar su bebida en la superficie de la mesa mientras su persona se encontraba limpiando el arsenal que cargaba, nada extravagante, lo que se podía llamar 'normal'. Ahora que lo recordaba, la pistola que en esos momentos limpiaba fue con la que se vengó uno a uno de aquellos bastardos miembros de los yakuza (1) que se atrevieron a asesinar a su familia; desde entonces era la que cargaba para su defensa… por su pasado lleno de amenazas y por el mundo en el que se había envuelto, ir por las calles sin un arma, era entrar a la cueva del lobo. Y era discordante porqué odiaba a los yakuza por asesinar a su familia y su persona ejercía su mismo oficio, si su padre estuviera vivo y le viera, estaría muy decepcionado por la clase de persona en que se había convertido.
Se dio un ligero descanso, tomó el vaso cristalino y bebió un poco, para después volver a la faena.
—Tan temprano y tomando… Eres un caso perdido— Comentó Grimmjow en tono burlesco al ver la botella y el dichoso vaso.
—Cállate que lo aprendí de ti… además es lo único que dejan tomar en Rusia— Le espetó el pelinaranja con actitud huraña, aunque sabía que no podía culpar a Jeagerjaques por sus vicios, realmente eso era cosa suya.
—No te estoy echando en cara que tomes, me refiero a que en unas horas vamos ir a ver a Petrov y el vodka es lo único que él sirve como aperitivo… después de varias copas terminarás mal— El ojiazul sabía que estaban por reunirse con un importante mafioso ruso en Niigata, no quería que su compañero arruinara la posibilidad de embolsarse unos cuantos miles de dólares por quejumbroso.
—No te preocupes por eso, una copa de vodka no me hará ser más cabrón de lo que ya soy— Le espetó sin siquiera mirarlo, que cuando quería podía ser antipático pero con Petrov no iba a ser el caso, había muchos intereses monetarios de por medio.
—Más te vale, porque si lo arruinas juro que te doy una golpiza— Dio el aviso, sin bromas, él nunca se iba con ese tipo de cosas, si lo decía lo hacía, siempre cuando se cumplieran las condiciones que hicieran explotar su ira.
Al punto de las 8, cuando ya había caído la noche, llegaron a uno de los barrios bajos del sur de Niigata, específicamente en una casa de estilo occidental pero evidentemente desmejorada, sus paredes llenas de grafos y pintura descolorida, ese era el sitio a reunirse con un importante capo (2) ruso operando en Japón.
—Señor, Kurosaki y Jeagerjaques están aquí— Dijo uno de los guaruras en su idioma natal, anunciando a los invitados, a espera de que Petrov diera el acceso a su oficina.
A Ichigo ya no le imponía ese tipo de escenarios, con el tiempo se había acostumbrado a tratos tan fríos y sucesos crueles, además de que esa lengua extranjera ya la había adoptado, no la hablaba al cien por ciento pero podía tener una conversación fluida.
—Hazles pasar— Fue la respuesta dada.
Con un ademán, el alto guarura abrió la puerta de la oficina y les dejó entrar, en susodicho recinto yacía el famoso Petrov, esperándoles con una sonrisa burlesca; era un sujeto alto, piel blanca, ojos grises, calvo y algo regordete, tenía dos estrellas tatuadas en frente de los hombros (3), rondaba entre los 42 años, a penas les vio y se levantó de su asiento para saludarlos.
—Bienvenidos— Les dijo en japonés, estrechando sus manos —Tomen asiento, están en su casa— acotó a la par que los instaba a hacerlo, tanto Kurosaki como Grimmjow no vacilaron y se sentaron.
— ¡Koslov, sírvenos 3 vodka's! — Gritó a su guarura en ruso, levantando la mano mostrando tres de los cuatro dedos que tenía, uno se lo habían cercenado en una riña de pandillas en su juventud.
Petrov pasó a sentarse frente a ellos y con tono tranquilo inició la charla.
—Ayer los estuve esperando y no se aparecieron…— Dijo Petrov en un inicio, odiaba la impuntualidad —tienen suerte que no somos como los italianos, si no en estos momentos tendrían alguna herida por impacto de bala— acotó con sátira, pero sonando amenazador, la Cosa Nostra (4) solía hacer ese tipo de actos cuando alguno de sus miembros llegaba tarde sin importar la razón.
No hubo reacción de pánico por parte de las dos visitas, aunque si estaban algo concientes de que habían tenido mucha suerte al respecto. Koslov, el guarura de Petrov llegó con los 3 vasos cristalinos a mitad de vodka, los dejó en la mesa y después fue a pararse a la puerta, como escolta.
—Nada más porque tengo una sólida relación amistosa y de negocios con su jefe, Kuznetsov, les salvó el recibir una lección por dejarme plantado— Siguió hablando en japonés, con desinhibición, dando después un trago a su bebida.
— ¿Les gustó el sitio que escogí para que se hospedaran? — Preguntó Petrov con gracia, y es que en efecto que había pagado algunos cuantos yenes para rentar no sólo el maltrecho departamento donde se hospedarían los hombres que iban a prestar sus servicios hasta que la misión terminara con éxito, si no todo el mentado edificio y sobornado a uno que otro.
Ichigo sabía que el lugar donde ahora vivía temporalmente no era la gran cosa, no había agua caliente, los muros estaban despintados, los muebles maltratados y ni hablar de algunos vidrios rotos, aunque tampoco esperaba un palacio con servicio doméstico, después de todo no aspiraban a más.
—Sí— Respondió por ambos Jeagerjaques con un monosílabo para después beber de su vaso.
— Pude conseguirles algo mil veces mejor pero… el edificio tiene sus ventajas, está cerca del punto "x"… saben a que me refiero ¿no? —
—Del blanco…— Respondió Kurosaki, eso significaba la "x" en el lenguaje de códigos.
Petrov sonrió con cierta malicia y después fue al grano.
—Ésta es la persona que quiero que maten— Petrov les extendió una fotografía de el sujeto en cuestión, tanto Kurosaki y Jeagerjaques contemplaron la imagen —Se llama Sergei Lébedev, lo reconocerán fácilmente, siempre trae una bufanda gris, se aparecerá éste viernes, a las 6:00 de la tarde, estará en el edificio del frente al que están hospedados, no tiene quien cuide sus espaldas, esa es la ventaja—
—Bien— Fueron las palabras de Grimmjow, tenía sus instrucciones bien en mente.
—Les adelantaré 15,000 dólares para cada uno. Cuando concluyan les daré el restante en el helicóptero— Así fijó las bases del sueldo que iba a pagarles por hacerle el favor, nadie se oponía ni dudaba porque todos ahí eran hombres de honor.
Cerraron el trato asintiendo, poco después el guardaespaldas de Petrov entregó a su jefe dos fajos de billetes verdes, Petrov al instantes los entregó a los dos japoneses y cerraron el trato con un estrecho de manos.
Antes de salir y dar concluida su reunión de negocios, Petrov les detuvo con una última instrucción.
—Si alguien los descubre, mátenlo… no quiero testigos ni más problemas de los que ya tengo—
Ambos asintieron en acuerdo a lo dicho y sin otro asunto más a tratar se fueron.
Salieron del escabroso edificio, dispuestos a regresar a su sitio asignado, con las cabezas cubiertas por los gorros de sus sudaderas caminaron por los bajos barrios de Niigata, sin media palabras entre ellos ni con demás transeúntes… caminaron largo rato hasta llegar a unas cuantas cuadras del barrio donde vivían, fue ahí cuando Ichigo le digirió la palabra a su compañero, deteniéndose en la esquina.
—Iré a otro lugar antes de volver— Profirió sin dar detalles alguno de sus planes para esos instantes.
—Nos veremos— Fue la respuesta de Grimmjow con seriedad, sabía que iría a buscar a esa mujer que abandonó, aunque eso no era asunto suyo, le dio un ademán en despedida para después seguir caminando.
Ichigo emprendió camino hacia otra dirección pero con un destino definido, y es que aunque sabía que desde que se unió a las filas del crimen organizado tanto su vida como la de Rukia eran un gran contraste, sólo por dos razones había aceptado volver: por un magnicidio y ella, Rukia… esperando poder arreglar sus asuntos pendientes y si era posible seguir reteniéndola a distancia.
Dobló la esquina a la calle donde se encontraba el edificio donde Rukia vivía, sin embargo, sus intenciones iniciales de querer hablar con ella se desvanecieron conforme fue avanzando en pasos, dándose cuenta de que la morena estaba con alguien más.
Se le veía con una media sonrisa, varada en el pórtico frente a ese extraño sujeto de tez pálida, cabellera oscura y ojos verdosos.
No era nada comprometedor pero el solo hecho de verla con otro le hervía la sangre, no quería que nadie se le acercara e intentara robarle el corazón. Tuvo esos grandes deseos de sacar su arma y dispararle al ingrato ese que la retenía, de volarle los sesos y mandarlo al averno… pero se contuvo… más problemas era lo que menos se necesitaba en esos momentos… con mucha dificultad se resignó a no hacer nada, a dar la media vuelta y regresar a casa, antes de que su instinto asesino lo dominara.
Cuando retornó a su zafral residencia fue recibido por una irónica pregunta por parte de su compañero.
— ¿Te mandó a la mierda? — Grimmjow adivinaba la razón de la pronta llegada del pelinaranja, le parecía ridículo que aún le buscara después de lo que le hizo, ella no iba a perdonar tan fácilmente.
Ichigo le echó una mirada fría y seria, sin responderle fue hasta el refrigerador, sacó una cerveza, la destapó y le dio una gran trago, para después ir hasta donde Grimmjow.
—Estaba con alguien más— Le respondió, no le gustaba hablar de sus asuntos personales con nadie más pero quería sacar de una maldita vez ese odio por aquel tipo que estaba con ella.
Grimmjow sonrió con malicia, sentía que podía sacar provecho de ese comentario y no dudó en preguntar.
— ¿Quieres que lo mate? —
El pelinaranja sabía que al igual que su persona, Grimmjow no tenía ningún problema en dispararle a nadie, tampoco sentía remordimiento alguno, hacía lo que le ordenaban siempre y cuando le entregaran los 7,000 dólares americanos que pedía a cambio del 'trabajo'. Lo que más les diferenciaba es que el ojiazul era más directo, cruel y nada considerado, mataba hombres, mujeres y niños por igual.
—No— Determinó, razones para rechazar la oferta le sobraban pero quería permanecer con un perfil bajo, así sería más sencillo hacer aquello por lo que habían sido contratados y como proeza personal, estar al lado de Rukia sin llamar la atención de ninguna autoridad y ella no le odiara más.
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Algunas aclaraciones:
- Petrov, Koslov y Kuznetsov son personajes ficticios, por cierto, respecto a Kuznetsov, éste es el cabecilla de la mafia Rusa para la que trabajan Ichigo y Grimmjow desde hace 3 años en San Petersburgo.
Glosario:
- (1) Es una mafia japonesa que data del siglo XVII.
- (2) Jefe mafioso, especialmente en el ámbito del narcotráfico.
- (3) En la mafia rusa, tener estrellas tatuadas representa el lugar jerárquico que se ocupa en la mafia, cuánto están dispuestos a dejar por ella o la cantidad de personas a las que han matado.
- (4) Es una sociedad secreta criminal siciliana (Italia).
En esto nos finaliza el capítulo 2... Rukia no hizo la gran aparición xD pero ya quedo más explicado lo que Ichigo tiene que hacer.
Respecto a la frase con la que inicio el capítulo, de hecho proviene de una canción titulada "Hurt" cuyo originale es de Trent Reznor (NIN) pero la mejor interpretación es del Sr. Johnny Cash y les dejo el link por si gustan escucharla, es muy buena (a mi criterio) - http:*//www.*youtube.*com/watch?*v=clq01TXQR0*s recuerden quitarle los *
La próxima semana, que creo que es 22 de marzo subo el 3er y último capítulo de esta mini-historia.
Gracias por la atención prestada, por leerme y comentar.
Nos vemos en la próxima entrega, pasenla bien.
