Edward pov.
Me desperte tarde, habia tenido uno de esos maravillosos sueños que sabia que no se volverían realidad, y justamente por eso, mi subconsciente se aferraba a ellos con fuerza, disfrutándolos el máximo tiempo posible, en mi sueño me encontraba en el instituto, sentado solo, en mi clase de calculos, hasta ahí, todo normal, cuando la campana sonaba yo me dirigia hacia la puerta y alli fuera me esperaba Bella, en mi sueño, tambien podia reclamarla como mia, y sabia que solo en mis sueños y en mis divagaciones ella seria mi angel, soñar no cuesta nada, cada noche soñaba como seria sentir sus suaves labios contra los mios sentir el calor de sus mejillas adorablemente sonrojadas contra la palma de mis manos.
Suspire resignado a ser un idiota por seguir pensando esas cosas, cosas que eran demasiado irreales, que solo pasaban en las novelas y cuentos infantiles, donde la felicidad esta al alcance de un zapato de cristal y las princesas se enamoran de un tipo cualquiera.
Me levante de mi cama y fui directo a la ducha, la noche habia sido calurosa y el dia prometia serlo mas, me quite la ropa y me meti bajo la ducha, dejando que las gotas de agua fria recorrieran milimetro a milimetro mi piel mientras pensaba en ese sueño, en lo que daria por que fuese verdad y en la triste realidad, en la cual Bella era el centro de mi vida y yo, yo no existia en la suya. Termine de asearme y me vesti, hoy no habria nadie en mi casa y yo podria estar a mis anchas, no me puse la remera, solo los boxers y los pantalones y tome una toalla pequeña para secar mi cabello, estaba en ello cuando escuche la puerta de entrada, seguramente seria Alice, me dirigi hacia las escaleras para comprobar mi teoria aun con la toalla en mi cabeza al tiempo que pregunte en voz alta
-Alice ¿ya llegaste?-
pero cuando mire quien estaba en el living me encontre con dos pozos chocolates, profundos y calidos, muy distintos a los verdes de mi hermana, pude ver que sus ojos se movieron sobre mi y yo note la desnudez de mi torso, la observe bien y ella estaba furiosamente sonrojada, estaba muy avergonzado ¿la primera vez que me veia y tenia que hacer algo estupido?, antes de que ninguno pronunciara palabra mi hermana aparecio por la puerta que daba a la cocina diciendo
-prepare chocolate caliente...oh, veo que has conocido a mi hermano- dijo sonriendo y fingiendo inocencia, ugh, esa duendecillo del demonio, habia traido a Bella para que ella me conociera, y ahora miraba a Bella conteniendo la risa al verla tan roja como una manzana, yo me disculpe en un susurro y me precipite hacia mi habitación me vesti decentemente como deberia haber hecho en un principio si no fuese tan idiota y el destino tan cruel y me debati entre si debia bajar o no, pero mi "querida" hermanita me libero de la presion de elegir
-EDWARD!!!!- grito el pequeño demonio de tal manera que juro vi el cristal de mi ventana vibrar, sali de mi cuarto apurado y pare cuando llegue al comienzo de la escalera, desde alli pude ver a una muy avergonzada Bella decir mil y una vez "no es necesario" mientras mi hermana no le prestaba atención, como siempre solia hacer cada vez que alguien le llevaba la contraria, cuando me vio sonrio de manera maléfica y me dijo con una voz dulce que me alerto – ven Ed- ella NUNCA me llamaba Ed, yo odiaba ese estupido apodo aunque mas odiaba Eddie, como suele decirme Emmet, mi hermano mayor cuando desea molestarme, Alice se estaba aprovechando de que Bella estaba presente para fastidiarme por que sabia que yo no podia lanzar un juramento y hacer "una rabieta" como ella le llamaba en presencia de mi angel- "tu angel?" pregunto burlona mi conciencia pero la mande a callar ¿siempre tenia que recordármelo?
-Podrias llevar a Bella a su casa? Tengo que ir a ver a mi Jazzy y no puedo llegar tarde- me dijo Alice poniendo su tipica cara de cachorrito, aunque era pura actuación ella sabnia que yo JAMAS perderia esta oportunidad, era la unica que sabia de el amor y la obsesion que despierta en mi Isabella Swan
-no es necesario, en verdad, puedo caminar- dijo Bella, nuevamente sonrojada
-por supuesto que no, ademas Edward no tiene nada que hacer, verdad?- dijo Allie
-no, claro que no- sonrei con nerviosismo
-bueno, todo claro, ya me voy, adios Eddie, adios Bella, presiento que seremos grandes amigas- dijo la pequeña Pixie a la que le debia el favor mas grande del mundo mientras se encaminaba rapidamente hacia la puerta y se marchaba sin dejar reponer nada a la pobre Bella que seguia pensando que demonios habia pasado alli, en su cara se podia ver el desconcierto, me aclare la garganta y ella me miro nuevamente mientras el rubor volvia a apoderarse de sus mejillas
-creo que aun no me eh presentado como se debe, soy Edward Cullen- dije tendiéndole mi mano
-se quien eres- dijo ella para luego sonrojarse aun mas y balbucear algunas incoherencias hasta articular- te..te eh...visto en la bi-biblioteca- agrego mientras levantaba su mano para alcanzar la mia, era penoso lo feliz que me hizo el simple hecho de que ella alguna vez me hubiera notado, pero todo pensamiento coherente desaparecio cuando su mano alcanzo la mia, miles de corrientes electricas corrieron por mi cuerpo, desde nuestras manos unidas dejándome una sensación calida, al parecer ella tambien lo sintio por que retiro su mano rapidamente, en ese mismo instante mi cuerpo se quejo por el abandono de aquella hermosa sensación- Bella Swan- dijo con un susurro apenas audible, yo sonrei ¿ de verdad creia que necesitaba presentarse?
-un gusto- dije cortésmente- ¿vamos?
La conduje afuera y alli a la puerta del copiloto de mi auto, donde espere a que entrase y luego la cerre, este pequeño gesto la hizo sonrojar y sonreir, me dio un pequeño "gracias" y yo no pude mas que devolverle la sonrisa estupidamente, me movi rapido, deseoso de estar junto a ella de nuevo, entrando asi al auto y poniéndome al volante.
Conduje hasta su casa, estuvimos en silencio todo el camino, pero no uno incomodo, en el estereo se reproducia la suave melodía de claro de luna que hacia que el ambiente fuese tranquilo y relajado, hasta que llego el fin de nuestro viaje donde mi estomago se encargo de avergonzarme sonando fuertemente, puesto que no habia comido nada ya que acababa de levantarme y bañarme cuando paso todo, por supuesto, el sonido fue claro y evidente gracias al silencio que reinaba entre nosotros. Pude sentir como me estaba sonrojando, a mi lado Bella habia concentrado su atención en mi
-no has desayunado?- pregunto en un tono que no pude reconocer, sonaba casi paternalista- es la comida mas importante del dia, no puedes saltártela- oh, si era EL tono paternalista que ultilizaba mi padre, al ser el doctor, cuando me saltaba las comidas o no hacia alguna cosa que el tachaba de ineludible
-me acabo de levantar, me quede dormido y no tuve tiempo- conteste avergonzado, aun sin levantar la mirada
-oh, por mi culpa no has podido desayunar, lo siento mucho!- su voz sonaba tan culpable como si yo me fuese a morir por su culpa, eso me causo un poco de gracia y levante finalmente mi mirada para posarla en la de ella
-no es para tanto, Bella, no te preocupes- dije restándole importancia
-claro que es importante- rebatio ella- ummm...t-te parece si entras y...desayunas conmigo- pregunto algo timida mientras sus mejillas se arrebolaban nuevamente.
Continuara.......
