-…por lo que Dumbledore especifico que la madre de tu hijo, Harry, debe ser…debe ser Hermione Granger.
La sala se quedo en completo silencio por algunos segundos mientras todos procesaban la información.
3…2…1…
-Que?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!- no fue Harry quien grito, si no la castaña a su lado, quien ahora estaba de pie.
-Por favor, Hermione, no grites, querida- le pidió Molly Weasley, saliendo de quien sabe donde, detrás de su esposo.
-Que no grite, señora Weasley?! Que no grite?!- Pregunto la chica- Como quiere que reaccione si me acaban de decir que tengo que prestar mi vientre para llevar por 9 meses al hijo de Potter?!!
El corazón de Harry se volvió a contraer… Ella, su mejor amiga, lo había llamado Potter.
-Yo no hare eso!!- regreso a la realidad ante el grito de la castaña.
-Es que no es un opción, Hermione- explico Lupin-, si tu y Harry no tienen un bebe la estabilidad y la paz del mundo mágico se acabara… Pues Voldemort volverá a partir su alma y se dispersara entre más infantes inocentes. La meta de Voldemort es encarnar al hijo de Harry, pero si no lo logra máximo en un año, ocupara el cuerpo de por lo menos 7 bebes, y el caos se desatara.
-Un año?!!!- fue el grito que soltaron Harry y Hermione.
-7 niños/ 7 Voldemort?!!- fue la exclamación por parte de los otros 4 chicos.
Hermione se dejo caer pesadamente en la silla, con la mirada llena de ira.
-La inseminaran?- pregunto Draco, después de varios minutos de silencio.
-La que?- preguntaron Ron, Ginny y Luna a la vez.
-Inseminaran- repitió el rubio- Tengo entendido que es un método muggle para embarazar mujeres.
-Estas en lo correcto respecto al termino, Draco- le dijo Remus- Pero ese no es el método que se usara. El bebe debe ser concebido por el método normal y humano que todos conocemos.
Esto fue la gota que colmo el vaso de los chicos.
-Como?!!!- Ron juro que el grito que pego Harry se escucho por todo el colegio.
-No, no, no y no!!!!!!!!!!- se levanto la castaña- No solo me están pidiendo… mas bien, obligando a prestar mi vientre, si no que también debo acostarme con Potter?!! Pero que se han creído?!! De ninguna forma!! Me niego!! Búsquense a otra idiota que se deje húsar!!!
Y diciendo esto salio de la sala, dejando a todos con la boca literalmente abierta.
-Pero que a pasado con ustedes dos?- pregunto la señora Weasley, mirando detenidamente a Harry, quien no podía articular palabra.
-Simplemente el destino les jugo una mala pasada y separo sus caminos- comento Luna, acariciando la mano de Ron y abrazándose a el.
La ira de Hermione en vez de ir disminuyendo con el paso de las horas iba en aumento. Después de regresar de la maldita reunión con la orden se había enserado en su habitación en la torre de los premios anuales, la cual compartía con Draco Malfoy.
Escucho pasos subir por la escalera y detenerse frente a su habitación.
Espero unos segundos… y nada.
Suspiro, pero en ese momento tocaron a la puerta.
Quiso hacerse la desentendida y se acuclillo más contra el pequeño rincón de la habitación. Pero los golpecitos se repitieron y suspirando se levanto a abrir, encontrándose con el joven rubio, quien tenia una mirada preocupada.
-Hola- dijo el joven.
-No lo hare- fue la respuesta de la chica- No dejare que me usen de esa forma… No soy una cualquiera, Draco!
-Lo se, castaña, tranquila- sonrío un poco, tratando de sonar gracioso y hacerla reír pero no funciono. –Veo que en verdad estas enfadada.
-Como quieres que no lo este?!! Dumbledore dejo estipulado que me convirtieran en un trozo de carne con el que Potter podrá jugar y satisfacerse, para después convertirme en un incubadora humana!!- se dejo caer nuevamente en el suelo
-Shhh… tranquila- le susurro, sentándose junto a ella y abrazándola.- Cualquier chica en tu lugar estaría feliz- bromeo.
-Pero no la chica que de verdad esta enamorada de Harry… sabiendo que si el alguna vez llega a besarla será por esa maldita profecía- se separo de el- y que si llegan a tener relaciones, será por obligación y ese bebe no será concebido con amor… y yo no quiero eso, Draco… enserio, no quiero.- sollozo, abrazándose otra vez al rubio.
No supieron cuanto tiempo estuvieron en esa posición, pero la camisa de Draco termino completamente mojada y los ojos de Hermione ahora eran más rojos de lo que cualquiera se hubiera imaginado que podrían llegar a ser.
-No quiero tener un hijo…no así-comento la castaña, mientras se dejaba envolver en los brazos de Morfeo.
