Capitulo 3:

Algunas semanas después de lo sucedido la orden se volvió a reunir pero esta vez Hermione no se presento. Harry solo observaba en un rincón como esa bola de adultos decidían y discutían sobre como se llevaría acabo su vida de ahora en adelante.

Suspiro resignado al oír como Remus y Tonks decían que ya era hora de que empezara la gestación. Sintió una mano sobre su hombro y al levantar la vista se encontró a su más reciente amigo Draco Malfoy. Harry supo que con esa acción le estaba brindando todo su apoyo.

Al entrar al Gran Comedor la vio sentada junto a Parvati, quien tenía la mirada ensombrecida, al igual que muchos alumnos más.

-Que pasa?- pregunto Ginny, mientras todos se sentaban a la mesa.

Nadie respondió, pero Hermione le alargo el ejemplar del profeta que habían estado leyendo.

-"La fuerza de los mortifagos párese regresar"- cito Draco, mientras leía- La noche de ayer un pequeño poblado del sur fue atacado por un grupo de mortifagos. No hubo sobrevivientes. Significara acaso que las fuerzas oscuras están otra vez entre nosotros?"

Todos guardaron silencio pero tanto los hermanos Weasley como Draco y Luna voltearon a ver a Harry y a Hermione. La chica tenia la mirada perdida, pero se levanto y salio a paso rápido del Gran Comedor. Todos la siguieron con la mirada.

Algunas horas después Remus, Minerva, Draco, Luna, los hermanos Weasley y Harry se encontraban en el despacho de la directora conversando sobre el ataque mortifagos cuando la puerta se abrió dejando pasar a una Hermione con la mirada fría y el semblante pálido y tenso.

-Lo hare- fue todo lo que dijo, pero ellos entendieron perfectamente.

-Dumbledore sabia que terminarías aceptando- sonrío McGonagall- Por eso dejo una cláusula mas. Tú y Harry deben casarse. De esa forma pasaras a ser una Potter y el poder de Harry y de su familia te protegerá a ti y al bebe durante el embarazo.

Harry vio como la chica apretaba los puchos y la mandíbula, pero no dijo nada.

-Dije que lo hare… ya esta- dio media vuelta y salio del despacho.

Draco volteo a ver a su novia, quien asintió y rápidamente los dos fueron a seguir a la castaña.

La chica caminaba rápidamente, tratando de contener las lagrimas que amenazaban con salir de sus hermosos ojos color miel.

Oyó pasos correr detrás de ella y se paro en seco, dispuesta a abofetear a cualquiera que se le pusiera enfrente.

-Estas segura?- reconoció la voz de su pelirroja amiga y se contuvo de lanzar el golpe.-Después ya no habrá vuelta atrás.

-Crees que no lo se?! Pero ya no hay otra forma…-las lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas- Si es la única opción para que gente inocente no muera, lo hare.

Dos pares de brazos la abrazaron fuertemente, mientras nuevas lágrimas surcaban sus mejillas.

Exactamente dos semanas después de eso McGonagall había llamado a un juez que ya los estaba esperando en el despacho de la directora. Solo Remus, Tonks, Ron, Ginny, Luna, Draco y Minerva estuvieron presentes en la pequeña ceremonia.

Harry no pudo evitar que su corazón se rompiera ante el frío "Si, acepto" de parte de Hermione.

Las argollas mágicas fueron puestas en sus dedos anulares y la ceremonia concluyo, sin el típico beso que se espera normalmente.

McGonagall sirvió algunas copas y cuando comenzó a repartirlas noto que la joven castaña ya no estaba en el despacho… Y Harry, como buen esposo, fue obligado a irla a buscar.

Camino siguiendo el rastro de energía mágica que despedía la argolla de su ahora esposa, pues era una especie de localizador. La torre de los premios anuales. Allí estaba la joven.

Chicas, mil perdones por el retraso.

Lo que pasa es que mi amada computadora esta fallando y pues la tuvimos que mandar a arreglar…

Por cierto, se que están enfadadas por que los capítulos son muy cortos, pero es que esta fue la primera historia que escribí ase como 2 años…Obviamente mi técnica de escritura a cambiado pero para que me conocieran quise subir primero los fics que escribí ase tiempo.

Les deseo lo mejor, nos estaremos viendo.

Y como agradecimiento les tengo un pequeño adelanto del capitulo siguiente, espero lo disfruten y lo quieran seguir leyendo:

-Eres un idiota- fue la sabia respuesta de Hermione- Eres un idiota… y te odio! Te odio muchísimo! Te odio tanto… te odio como no tienes un idea!

Harry cerro los ojos, esperando sentir la palma de la castaña impactada contra su mejilla, peor no fue así… lo que sintió fueron los dulces y suaves labios de la castaña contra los suyos y sus delgados brazos alrededor de su cuello.

-Shhh- le dijo la chica, mientras se alejaba apenas lo necesario y se quitaba la blusa con brusquedad.- Cállate.

-Pero…

-Te dije que te calles.- lo volvió a besar.