Capitulo 5:
Bajo las escaleras de su habitación lentamente, sintiendo las piernas extrañamente frágiles. Harry estaba sentado frente a la chimenea, leyendo el diario "El Profeta". Su cabello rebelde caía sobre su frente, sus hermosos ojos verdes esmeraldas brillaban contra el fuego. Instintivamente la castaña se llevo una mano a su aun plano vientre y suspiro.
-Estoy embarazada- le dijo, viendo como el volteaba a verla rápidamente, dejando caer el periódico- Ya puedes escribirle a Lupin. Yo iré a hablar con McGonagall.
No hubo un abrazo desesperado…no hubo un grito de felicidad de parte de el orgulloso padre… no hubo lagrimas de felicidad de parte de ninguno de los dos. Pero aun así Harry sonrío.
Las cosas a partir de ese día las cosas quedarían así. El matrimonio seguiría oculto, por que así lo había querido Hermione; y como solo faltaban 3 meses para que el curso escolar terminara McGonagall confiaba en que el embarazo no se notara…o al menos no demasiado.
Las chicas si que gritaron de felicidad al saber la "buena nueva" y los chicos se limitaron a felicitarlos sin hacer tanto escándalo.
Con forme los días pasaban Hermione se iba distanciando mas y mas de Harry, no volvieron a dormir juntos y mucho menos a hacer el amor, aun cuando ambos lo deseaban muchísimo.
Otro cambio notorio fue que a partir de ese día Harry no dejaba sola a Hermione en ningún momento, y si por algún motivo el no podía acompañarla a algún lado Ginny, Luna o Draco lo hacían. Cada vez que la veía no podía evitar que su mirada se dirigiera a su vientre aun plano y después que una pequeña sonrisa se le escapara.
Las clases siguieron su curso sin que nadie más supiera que un pequeño Potter se estaba gestando en el vientre de cierta castaña.
Y hablando de ella…
8 semanas de embarazo:
Trataba de seguir con su vida, trataba de evitar las miradas de Harry, trataba de ignorarlo, incluso trataba de imaginar que nada estaba pasando, que no había un pequeño ser dentro de ella…por que cada vez que pensaba en "eso" no podía evitar que la tristeza la invadiera. No sabia que pasaría después de que "eso" naciera, pero seguramente Harry no iba a querer seguir casado, tal vez lo mejor era que "eso" se fuera con su padre, por que por mas que trataba –y aunque sonara muy duro- ella no sentía nada por "eso" mas que una profunda tristeza.
Un día mientras se abrochaba la blusa del colegio noto un pequeño bultito justo debajo de su ombligo; era una pequeña inflamación, imperceptible para los demás, pero no para ella. Pasó sus dedos lentamente por el pequeño bultito y lo sintió duro; la tristeza la invadió nuevamente. "Eso" ya estaba comenzando a cambiar su cuerpo y eso que solo tenia dos meses.
Un día mientras bajaban juntos al gran comedor, Hermione sintió como la cabeza comenzaba a darle vueltas, y estuvo apunto de caer de las escaleras, pero los fuertes brazos de Harry la sujetaron justo a tiempo.
-Estas bien?- la angustia se podía ver plasmada en su rostro.
-Si…solo me maree…pero estoy bien.
-Segura? Si quieres puedo llevarte a la enfermería.
-No hace falta…-se alejo de los brazos de Harry y siguió caminando, pero se volvió a marear y su esposo corrió hasta ella.
-Mejor volvemos a la torre- y sin importarle todas las negativas de ella, la tomo en brazos y regreso el camino recorrido.
Al ver que no había forma de hacer cambiar de opinión a Harry la castaña se cruzo de brazos y se dejo ser recostada en el sofá, fulminando al ojiverde con la mirada.
-No me veas así, lo hago por tu bien y el del bebe- dijo mientras caminaba a la ventana.
Hermione cerró los ojos fuertemente para contener las lágrimas.
12 semanas de embarazo:
Los días pasaban y cada día Hermione se sentía peor, no solo por los síntomas del embarazo, ella sentía que algo más estaba pasando. Tan solo tenía 3 meses de embarazo y su cuerpo no había cambiado mucho, solo la pequeña inflamación debajo de su ombligo.
Entre los síntomas normales que empezó a experimentar fueron las nauseas, el sueño, y un poco de dolor de cabeza. Pero dentro de los extraños estaban la visión nublada y un poco de ardor en el vientre, pero trato de no darle importancia…
Hasta que una madrugada el ardor se presento mas fuerte, y siguió aumentando hasta que se convirtió en un dolor insoportable.
Harry dormía tranquilamente en su habitación. Sus sueños eran los mismos desde hacia unos meses, Hermione, llanto de bebes, cunas, fuego…hasta que escucho un lejano grito, que poco a poco comenzó a subir de volumen, haciéndolo despertar sobresaltado.
Corrió a la habitación de Hermione y la encontró en el suelo, acurrucada, llorando y gritando de dolor.
-Que pasa?!- pregunto acercándose a ella, pero se detuvo en seco al ver un pequeño charco de sangre que salía de las piernas de la chica- Por Dios!!
Se arrodillo a su lado y rápidamente conjuro un patronus para llamar a la directora McGonagall, mientras veía como la sangre seguía fluyendo.
Hermione veía a través de sus lágrimas el rostro preocupado de Harry, mientras sentía el dolor en su vientre.
-El bebe…-susurro-mi bebe…
-Tranquila…todo estará bien-la abrazo contra su pecho, hasta que la sintió desmayarse.
Justo en ese momento la directora entro, con los pelos parados y el pijama mal puesto.
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Hola…
Este…espero que no me quieran matar por cortar el capitulo de esta forma…pero que creen? Ya no tengo tiempo!!!
Ustedes que opinan?
Morirá el pobre bebe si o no?
