¡Me encanta que a la gente le haya gustado el primer capitulo!
Espero que disfruten tanto de este como del anterior.
Y como dije los comentarios y críticas siempre son bien recibidos.

~La sombra de la Luz~


-Moshi moshi?-Se oyó al otro lado de la telefóno.

-¿Japón? Hola, soy Italia...

-Hola Italia-kun. ¿A que se debe tu llamada?

-Es que veras...-tapa un momento el micrófono del teléfono, asegurándose que el alemán no esta en la habitación ni a sus alrededores.

-¿Italia-kun? ¿Estas ahí?

-Eh, si perdona Japón... Bueno... Es que... Veras... Recuerdas que te comente que Doitsu en las noches se ponía como... cariñoso conmigo y me acariciaba... y-

- ¡Si Italia-kun!-le corta antes de que siga, sintiendo sus mejillas arder de solo recordar los detalles de la vez pasada que le contó.... Feliciano a veces era demasiado detallista a la hora de explicar algo.-Ya me hablaste de eso hace como 3 o 4 semanas... ¿A ocurrido algo malo con ello?

-Bueno veras... Yo... Al principio me parecía un poco raro que Doitsu me tocara por las noches de esa manera...-sigue mirando la puerta por si Alemania vuelve.-¡¡Y no es que no me guste lo que me hace!! ¡¡M-me gusta mucho que Doitsu me toque y me abrace!!-conforme iba intentando justificarse sus mejillas iban aumentando a un tono rojizo y su nerviosismo aumenta.

-Ya lo se Italia-kun... -una pequeña sonrisa aparece en el rostro del japonés, mientras busca su banqueta para sentarse en esta. Siendo Feliciano quien le ha llamado posiblemente estén un rato largo hablando.-Se lo mucho que lo estimas.

-Si, si-i eso quería de-ecir...-responde algo mas tranquilo.-Bueno lo que pasa es que... Desde hace varias noches... Doitsu no me deja entrar en su cuarto y además le puso cerrojo por dentro... Y cuando le pregunto, no me responde y se va o cambia de tema... Ni... Ni siquiera me deja darle abrazos como antes... No se que hacer Japón...-Mira al suelo, decaído.-¡¡Se que soy muy torpe y debilucho!! ¡También que a veces soy muy molesto! ¡¡Y también muy tonto!! Pero aun así no quiero que él m-

-No quieres sentirte desplazado e ignorado por la persona a la que amas ¿Verdad?

-... No quiero serle una molestia.-Respondio con simpleza. Casi se le cae el teléfono de la impresión, al oír que el nipón había encontrando las palabras exactas para describir sus sentimientos.

-Bueno... En ese caso... Hm... No es que tenga demasiada experiencia en este tipo de situaciones... Y esta visto que Alemania-san no parece querer hablar del tema... Lo único que se me ocurre proponerte, es que hables de esto con alguna otra persona que no sea yo Italia-kun…

-¿Entonces con quién debería hablar Japón?

-Hmm...-se oye un silencio durante unos minutos.-Creo que deberías hablarlo con España.

-¿Con España-niichan?

-Si. Yo no le conozco demasiado, pero... Creo que el podría aconsejarte mucho mejor que yo en esta situación, además siendo la pareja de tu hermano creo que tendrá mas experiencia en estas cosas.

-Hmm… -sopesa la idea del japonés.-Esta bien, llamare ahora a España-niichan para ver que me puede decir el.

-Espero y puedas arreglar pronto los problemas con Alemania-san.-sonríe de nuevo y oye el timbre de su puerta.- Gomen ne Italia-kun pero tengo visita, debo colgar.

-Grazie Japón por tu ayuda.-responde ya mas calmado y relajado.-Pásalo bien con Inglaterra.

-…-Las mejillas se le tiñen de rojo.-Po-or que piens-

-Por que hoy a Japón se le oía mas contento que otros días... Ciao.-Cuelga el teléfono imaginándose la cara que tendría ahora mismo su amigo.

Levanto el auricular de nuevo, comenzando a marcar de memoria el teléfono de la casa de Antonio. Oyendo el sonido de la señal de este, mientras esperaba a que contestara al teléfono...

La señal seguía sonando intermitentemente y comenzó a enredar el cable telefónico entre sus manos.

-¿Dígame? ¡Al habla España!-Se oye finalmente al otro lado de la línea.

-España-niichan soy Italia.

-¡Oh! ¿Ita-chan a que se debe tu llamada?

-Veras es que me ha ocurrido algo con Doitsu y...

Se oyeron las llaves de la puerta de la entrada y la puerta abriéndose.

-Italia ya estoy en casa.-anuncio mientras dejaba las bolsas de la compra en la encimera de la cocina.

-¡Bienvenido Doitsu!-contesto el otro en alguna parte de la casa.

-Italia ven a la cocina, necesito que me ayudes a colocar la compra.

-Un momento Doitsu. ¡Estoy hablando por teléfono!

Fue colocando cada cosa en su sitio, oyendo algunas veces la risa del italiano y algunas palabras sueltas de su conversación -no es que estuviera espiando, simplemente lo oía-

Y cuando quiso darse cuenta... Ya había colocado todo e Italia seguía arriba hablando por teléfono. Sale de la cocina y anda dirección a su despacho, donde esta Feliciano hablando por teléfono.

- Si, si coger mis cosas y me iré allí unos días...-se oye por las escaleras según el alemán va acercándose a su despacho, donde estaba el otro hablando por teléfono.

¿"Me iré allí unos días"?... Subía ahora mas despacio las escaleras.

-En verdad muchas gracias por todo... Ya no sabia que hacer... Hice bien en seguir del consejo de Japón...-hubo una pausa y subió un escalón mas.-No tranquilo, no creo que a Doitsu le importe... -Hubo otra pausa, esta vez mas larga subiendo 3 escalones.-¡Yo no estoy llorando!... No, no... Solo estoy un poco cansado estos días no duermo bien...-dice ahora con la voz un poco mas baja y ¿triste?.

"¡No estoy llorando!", "estos días no duermo bien"...

El tampoco dormía bien, desde que estaba solo en las noches...

-Si no te preocupes, antes de que anochezca estaré allí... -Subió 2 escalones mas. Pero...

Tsuzuku...