POM!
El segundo escalón no existía.
-¡¡Ah!!-oye el estruendo desde el estudio, sobresaltándose y se asoma por la puerta viendo a Ludwig en el suelo.-¡Doitsu!-se dirige al teléfono cogiéndolo rápidamente.-Lo siento mucho quizás vaya mas tarde, ciao.-Cuelga el aparato y corriendo se acerca al rubio, ayudándole a levantarse.-¿Doitsu te encuentras bien? ¿Te has echo daño?
-Solo resbale, estoy bien.-Recupera la compostura, colocándose la ropa.
-¿Seguro? Doitsu nunca tropieza...-Le sigue mirando preocupado.
-No es necesario que te preocupes, un resbalón lo tiene cualquiera.-le responde un poco tosco. Con los nervios a flor de piel... Antes estaba molesto y ahora estaba próximo al enfado... Era una extraña sensación de molestia, enfado con Italia y con el que estuviera hablando... ¿celos?
-Pero... Doitsu...
-¿No sería mejor que fueras a devolverle la llamada, a con quien sea que estuvieras hablando?-responde bruscamente.
-... Yo... Yo solo estaba pr-preocu-
-¡Pues no te preocupes!-Eleva mas la voz, cortando al otro.
-...-Agacha la mirada, controlando los pequeños temblores que comienza a tener en el cuerpo mirándole con su típica carita de ingenuidad y sonrisa bobalicona, temblándole los labios.-Esta bien, no me preocupare.-Y es que era como un maldito libro abierto... Se había excedido.
-Italia... Yo... bekümmert(1) te he levantado la voz sin razón...
-No pasa nada Doitsu...-vuelve a mostrarle la misma expresión.-Debí recordar que como eres mas fuerte y formido, aguantas mejor los golpes así que no debo preocuparme...-sus labios comenzaban a temblar.
-... Italia no tienes por que mentirme.-suavizo mas la voz, intentando inspirarle tranquilidad... Pero obtuvo el efecto contrario.
-¡SI TENGO POR QUE!-ahora es el quien alza la voz.-¡Yo no puedo ponerme triste! ¡Odio sentirme tan triste y estar así de... de enfadado! –hizo una pausa, cogiendo aire.- ¡Soy muy distraído y no entiendo muchas veces las cosas que ocurren a mi alrededor! ¡Y hay veces que aunque las entiendo, sonrió y callo! ¡Y ya estoy arto! ¡No quiero seguir aparentando que estoy feliz, aunque este roto por dentro! ¡No puedo aguantar mas esto! ¡No puedo Ludwig! ¡Ya no puedo!
-Pero Italia no entiendo que es l-
-¡CALLATE!-le mira a los ojos fijamente, casi queriéndole atravesar con la mirada.
Se quedo sin palabras. Era la primera vez que desde que conocía a Italia, que le veía enfadado... Aquello le atravesó el pecho. Le dolía... ¿Seria aquello a lo que algunos llaman culpabilidad?
-Italia yo...
-¡NO LUDWIG! ¡YA ME CANSE!- Baja la mirada y sus ojos comienzan a soltar lagrimas.- Siempre es lo mismo...yo...ya no quiero...-Dice bajito.- ... ti amo... ma tutto questo...(2)-hizo una pausa, apretando los puños.- Vete...-pronunció en bajo, mas que como una suplica... Como una orden.
El alemán seguía sumido en aquel silencio, no estaba seguro de que decir o hacer, sus labios se movieron apenas para intentar formar una frase, pero fue acallado una vez mas.
-¡Vete! ¡Vete ya y no regreses!-le grito de nuevo esta vez alzando la mirada, mirándole con los ojos cristalinos pero de manera decidida.
Enfrento su mirada, sin mover ni un músculo... Su mente estaba en blanco. No sabia como afrentar esta situación.
-Vete... Vete... Damn beat it, non voglio vedere più! (3)-mantuvo su mirada severa frente al otro, a pesar de tener lagrimas recorriendo sus mejillas.
Finalmente Ludwig tuvo que agachar la cabeza, sintiendo que algo dentro de el se iba quebrando conforme Feliciano le ordenaba marcharse... Contuvo su respiración durante unos momentos, y seguidamente... comenzó a bajar las escaleras.
No se molesto siquiera en volver a mirar a Italia. Sabia que si lo hacia solo recibiría mas gritos de su parte y la fuerza de sus palabras acabaría causándole aun mas daño. Miraba el andar de sus pies, llegando finalmente a la puerta cogiendo el pomo de esta con fuerza...
Lo siguiente que se escucho después de que la puerta se cerrara tras los pies de Alemania fueron sonidos rotos. Todo lo que quedaba al alcance de Feliciano fue directo al suelo o contra las paredes. Necesitaba descargar todo lo que se había estado guardando, era como un volcán en erupción... Destrozo todo el pasillo del primer piso y bajando las escaleras hizo lo mismo con el salón. Poco le importaba ahora el hacerse cortes o magulladuras en las manos, al contrario eso solo hacia que pusiera mas ahínco en su particular destrucción.
Frustración, enojo, furia... Descargaba todo lo que podía contra todos los objetos que encontraba a su paso...
... Finalmente cuando hasta cuando casi la mitad de la cocina estaba ya destrozada su destrucción se detuvo.
Dejo caer la sartén que sostenía en sus manos, al suelo y después se sentó en un taburete que se mantenía aun con sus tres patas. Podía sentir el corazón en su garganta, mientras su respiración al igual que el reciente temblor en su cuerpo se iba debilitando hasta desaparecer... Su mente estaba aun colapsada por demasiadas emociones. Respiro hondo y miro el caos formado a su alrededor...
Lentamente se levanto, comenzando ahora con la recogida de todo aquel desastre...
-
Dejaba que los pies marcaran su marcha... Mantenía la vista al frente, pero no miraba realmente por donde andaba.
En su vida pudo imaginarse... no... ni tan siquiera soñar, que Italia fuera capaz de plantarle cara de aquella manera... de gritarle –y que no fuera mientras sollozaba o pedía ayuda- y echarle... Aun se encontraba en cierto shock mental al recordarlo. Suspiro, cerrando los ojos por unos instantes...
-...-abre los ojos alzando la vista, de nuevo.- No se que hacer... Yo...-traga saliva.
Tampoco sabia a quien podía acudir... Roderich seguramente vería al igual que el las cosas de un modo "lógico" y le aconsejaría comprar un libro y con el resto de los países no tenia aquella confianza para decir lo que le había ocurrido con Italia... En estos momentos odia ser tan poco comunicativo con los demás y ser tan... tan.. tímido.
Sonrió inconscientemente al pensarlo detenidamente... Pasar tanto tiempo junto a Italia le había echo mejorar...
Su sonrisa se borro poco a poco... Realmente estaba haciendo las cosas mal.. muy mal...
- Pió...
-... ¿Pió?-miro a su hombro derecho y ahí vio una pequeña avecilla amarilla.-Gil...
-¡¡Gilbird!! ¡¡¡Ahí estas!!!-se oye un grito mas un rumor de paso, y seguidamente el animal es tomado por una mano.-¿¡Por que te has ido de esa manera!?
-... ¿Gilbert?
-¡¡Siempre me haces lo mismo!! ¡¡Te pones a caminar y luego despareces!!-sigue riñendo al pollito. Hasta que finalmente se da cuenta de la presencia de Ludwig.-¡¡West!!
-Hallo(4) Gilbert...-sus labios se arquean en una pequeña sonrisa.
-¡¡Hacia mucho que no sabia nada de ti!!-coloca al pollito sobre su cabeza, a modo de nido y palmea el hombro de su hermano sonriéndole.- ¡¡Desde que Italia vive contigo, casi no te veo jaja!!-ríe entre dientes, sonriéndole.
-Eh... Si... He estado un poco ocupado...-mantiene su sonrisa, oscureciéndose el azul de sus ojos al mirarle.
-Pero bueno no estés tan callado, ¡Cuéntale al fabuloso y maravilloso hermano que tienes como te va!-apoya un brazo sobre los hombros de Alemania, piando a su vez Gilbird.
-Bueno... Las cosas están como siempre... Italia sigue siendo el mismo desastre de siempre y yo sigo cuidándolo...
-¿Y ya esta? ¡Pero bueno, deberías salir mas! Conocer gente nueva... Quizás alguna chica con buenas curvas kesesese...-ríe malicioso.
-... La verdad es que ahora mismo no estoy para esas cosas...
Gilbird mirándolo con sus pequeños ojitos negros, aletea sus pequeñas alas y se posa sobre la cabeza del alemán, dándole pequeños piquitos.
-Gilbird en mi cabeza no hay comida...-coge a Gilbird con su mano, picándole ahora la mano pero sin casi hacer fuerza... –Hay tampoco hay comida...-bromea viendo al animal.
-... Gilbird también lo ha notado West... ¿A ocurrido algo?
-...
-Ludwig... Si no me lo cuentas no podré ayudarte...-le mira ahora preocupado.
-Yo... he tenido un pequeño conflicto...-acaricia la cabecita del pollito.
-Con...
-Con Italia...
-... ¿Me estas tomando el pelo?
-Gilbert yo no bromearía nunca sobre esto.
-Eh.. No si ya pero... Haber.. Es que... No... No puedo imaginarme a Italia gritando, por algo que no sea pasta o ayuda... No es por tomármelo a broma, si me lo dices tu me lo creo pero... ¿Qué es lo que a ocurrido?-Ludwig toma aire, en ese momento y comienza a relatar.
-Yo... Digamos que... Que he estado de malhumor estas ultimas semanas... Y lo he estado pagando un poco con Italia sin darme cuenta...-miente a medias, sintiéndose demasiado avergonzado parar decir la verdadera razón de su "malhumor"-Hoy cuando llegue a casa... Le escuche sin poder evitarlo, hablando con alguien... Decía que se iba a ir unos días... Yo me enfade, le grite sin venir a cuento... Veía en su cara que estaba apunto de llorar... Pero no la típica "rabieta" que se coge... Si no a llorar de verdad. –Prusia asiente, callándose para que siga relatando.- Le pedí perdón y le dije que no tenia por que mentirme... –respira profundamente.-No se que dije mal... Pero de repente comenzó a gritarme muy enfadado. Diciéndome que estaba arto de tener que hacerse el tonto... Que no quería seguir aparentando que estaba feliz... Me ordeno callarme y me grito que me fuera de casa, que no quería verme mas... Y me marche... Y ahora mismo yo... –dejo las palabras en el aire pensando para sus adentros: me siento culpable y no se aun bien de que...
-West... ¿Te has dado cuenta... De que te ha echado de tu propia casa?
-... Ese no es el punto.
-No te habías dado cuenta ¿Verdad?-suspira resignado.-Ahí, West.. West...Que despistado eres... Mira que no darte cuenta
-Prusia ahora mismo eso no es importante...
-¡Déjame acabar!-le corta.-Ejem... Ludwig... Ahora en serio... ¿No te has dado cuenta, de cómo me has estado contando lo que te ha ocurrido?
-No entiendo a lo que te refieres, se mas claro.
-West... Lo has contado como si mas que hubieras discutido, con un amigo... Hubieras discutido con tu pareja... Sumado... A que tienes la palabra "Schuld"(5) -dibuja cada letra en la frente de su hermano.-Escrita en la cara...
-Gilbert no entie-endo lo que-
-Tu estas enamorado de Italia.
Tsuzuku...
(1) Perdón
(2) Te amo... Pero esto...
(3) ¡Maldita sea! ¡No quiero verte mas!
(4) Hola
(5) Culpabilidad
