CAPITULO 8: El gato escaldado, hasta del agua fría huye.

El nombre de la jovencita mexicana sonó en el jardín. El chico nipón se detuvo y pretendió volver a esconderse, pero ya era tarde.

-- Narda!!! -llegó corriendo una chica morena de largo cabello oscuro sujeto en una cola de caballo- me dijeron en la Dirección que si podemos... -miró al joven nipón- er... interrumpo algo...?

La chica mexicana volteó confundida por el comentario de su amiga, se encontró con la mirada del tigre Hyuga y su imponente persona.

-- ah! Hyuga... -expresó sorprendida-

-- en serio... -mueve sus manos divertidamente- si interrumpí algo... puedo regresar después...

-- no, Anell! -emite- no interrumpes nada... el Sr. Hyuga... -lo observa- yo... le pedí que me esperara en la cafetería... -el chico se sorprende- yo voy a la Dirección un instante y después hablaremos largamente... verdad?... –le sonríe-

El delantero nipón queda sorprendido, pero al ver la alegría de la chica también sonríe, al parecer no sería tan difícil hablar con ella como lo pensó.

-- sí, yo te espero en la cafetería, Narda... -se aleja, perdiéndose de la vista de las chicas-

-- oyeeeee!! -le da unos codazos en las costillas- que buenote está el japonés!!! -la mira traviesamente- eres muy afortunada de que con él fuera tu primer...

-- yaaa! Anell!!! -le grita molesta y sonrojada al máximo- deja de decir tonterías!!

-- jajajajaja!! -se burla- bueno... venía a decirte, que ya hable con nuestro asesor y nos aprobaron el envió de la tesis desde México, así que nos podemos ir este mismo fin de semana!! –La toma de las manos-

-- ah… que bien... -expresa tristemente-

-- oye... no se supone que debes saltar de alegría ¬¬* -le reclama- acaso no era tu deseo poder irte lo más pronto de Italia?

-- si... tienes razón... -sonríe finalmente- al fin las cosas se desarrollan como debe ser... -comienza a caminar alejándose-

-- Oye! Narda!!! -la toma del brazo- la cafetería queda por allá... -le señala-

-- Lo sé, Anell... -expone- lo sé desde hace más de dos años que estoy en esta universidad… -se libera-

-- ja - ja - ja… -finge una risa- muy chistosa… me refiero a que te está esperando "alguien" en la cafeta…

-- Ya lo sé, pero no voy a ir... -prosigue su camino- que se quede esperando el muy mentiroso...

La chica morena no puede creer lo que escucha y pone cada de fastidio.

-- aaaaahh! -Suspira- está bien, ni modo... -levanta sus hombros- iré yo... me sacrificaré con el morenito, aunque me encanten más los güeros... -se presta a ir, pero es sujetada de pronto de su coleta-

-- Que ni se te ocurraaa!! ¬¬* -le grita escandalizada-

-- jajajaja!! Quien compra C-elotes!!! A los ricos C-elotes!!! -recibe un coscorrón- auch!! X_X

-- Deja de decir boberas, Anell!!! -la lleva arrastrando- y mejor ya vámonos al departamento!! -se alejan-

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Hyuga espera nervioso en la cafetería, la chica ya se ha tardado demasiado. Mira su reloj por cuarta ocasión.

-- Demonios!! -expresa- no llegaré al entrenamiento de la tarde... -sonríe casi al instante- bueno, no importa... todo sea por poder hablar con ella... -decide pedir algo de tomar-

****************

Fuera de las instalaciones de la universidad un chico pelirrojo se ha cansado de esperar.

-- Buaaaww! -bosteza y mira su reloj- diantres, ese Hyuga,... -mira a la entrada de la universidad- si no llega en 15 minutos, lo voy a...

En ese mismo instante salen dos chicas, una intenta detener a la otra.

-- Anda, Narda!!! Debes hablar con él!!! -le grita-

-- No y no!!! -Le contesta- No lo voy a hacer!!! Que se quede esperando ahí!! –se suelta-

Los gritos hacen que el muchacho voltee a ver, y se sorprende al escuchar el nombre de la chica.

-- Pero, Narda... pobrecito japonés!!! -le dice haciendo cara de tristeza- no que adorabas los gatitos... además ese Hyuga no es un gatito, es un gatote que está muy buenote... -recibe otro coscorrón-

-- Te dije que ya dejaras de decir tonterías!!! No hablaré con Hyuga!! -el chico pelirrojo saca su celular rápidamente- que se quede esperando en la cafetería... vámonos!!! -se alejan-

El joven italiano marca apresuradamente un número, tratando a la vez de no perder de vista a las dos jovencitas.

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El muchacho asiático saca de sus ropas su celular al sentir que este vibra. Mira la pantalla y sonríe.

-- Melchiore... ya se había tardado... -contesta la llamada-

-- Hyuga! pronto... -lo interrumpe-

-- No te preocupes, Melchiore... -intenta explicar- puedes regresar al campamento, yo... -lo interrumpe-

-- Sal en este instante Hyuga!!! -el chico moreno se sorprende- Narda no irá a la cafetería ella acaba de salir de la Universidad la acabo de ver pasar!!!

-- Queeee??!! -grita y se pone de pie de golpe, la gente a su alrededor lo observan asustados-

-- Sal de ahí ahora mismo!!!! -le ordena- hazlo pronto!!! o la perderemos!!!

Hyuga abandona la mesa y sale corriendo de la cafetería.

Los chicos seguían de cerca el viejo autobús de pasajeros. El atardecer matizaba el cielo.

-- No puedo creerlo... -expone- me mintió! -golpea la puerta del coche deportivo-

-- Pero en serio que tienes suerte amigo, si no las hubiera escuchado aun estarías esperando en la cafetería... -da vuelta a la esquina siguiendo el autobús- y quien sabe,... a lo mejor ahí pasabas la noche... -expresa burlón-

-- ja – ja - ja... -sarcasmo- no le veo la gracia... -el chico pelirrojo solo sonríe al mirar el rostro molesto del nipón-

-- Vamos, no te enfades conmigo Hyuga… anda ya y cóbrate con creces este desplante con esa chica... -baja la velocidad- a mi parecer esa niña necesita que un chico le ponga un hasta aquí... -aconseja- tal vez le hace falta un verdadero hombre...

El autobús se detiene en una parada y es ahí donde descienden ambas chicas.

-- Es Narda! -señala-

-- Ya ves, no me equivoqué era ella... -y después lo mira preocupado- Hyuga... ésta área es de las más peligrosas de Italia... -le explica-

-- Y por lo tanto también de las más económicas, verdad? -le cuestiona-

-- Si... -comprende, la chica no había tenido opción si ya no contaba con el auxilio de su amiga Lauren- aun así, ya esta anocheciendo -explica- y la verdad no quiero regresar solo con el volante del auto a la casa... mi novia me mataría...

-- Bien déjame aquí Melchiore... -desciende del auto- tú regresa al deportivo... hablaré con Narda a como dé lugar.

-- Está bien... aaaaahh! -suspira- mañana de seguro nos espera una reprimenda mayúscula por no haber asistido al entrenamiento de la tarde... -exclama apesumbrado-

-- Si lo prefieres me echaré yo toda la culpa, para que... -le interrumpe-

--- Me parece perfecto!!! -arranca otra vez su automóvil- nos veremos mañana… y suerte que la vas a necesitar!!! -se va-

--- Gracias, Melchiore… ¬¬ -expone aunque ya no es escuchado-

El delantero nipón ve alejarse el automóvil y presto decide internarse en la calles de la peligrosa área.

**********

Ambas chicas llegan a un viejo edificio de departamentos.

-- Oye Narda... -la mira cuestionante- no te invitaron a la fiesta de cierre de clases?

-- Si, pero ya les dije que no iré... -abre la puerta- espero ya estar en México el fin de semana...

-- Ay! que aguada!! -pone cara de frustración- yo si quiero ir ¬¬

-- Pues ve!! -se molesta- quien te esta sujetando?? ¬¬

-- Ya a-margarita... -expresa burlona- yo solo decía…

-- No me digas amargada!!! -le grita molesta en alto grado, no puede evitar recordar el apelativo que le había exclamado el chico mexicano-

-- Ya,... ya disculpa... fue una bromita... -pone sus manos para protegerse- la verdad necesitas que alguien te baje ese carácter de los mil diablos...

-- Deja de decir boberas, Anell... -ambas entran al departamento, la joven de largos cabellos oscuros intenta encender la luz, pero no funciona-

-- genial, comadre... de seguro otra vez nos han robado los fusibles... ¬¬

-- No inventes!! –Menciona molesta- es la tercera vez en la semana!! -se dirige a la salida- ni modo, iré a comprar otros y los instalaré... regreso enseguida Anell.

-- Ok, pero con cuidado... -pone cara de traviesa- aunque bueno... tú ya no tienes nada que per... auch! __ -un peluche se proyecta en su rostro y después solo se escucha la puerta cerrarse de golpe-

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La chica caminaba llevando una bolsita en la mano, las calles estaban oscuras, pero trataba de no pensar en eso, y buscaba las partes más iluminadas. De pronto una figura semisurgió de la oscuridad, la joven latina se detuvo de golpe asustada.

-- Qui... Quién está ahí??!!! -preguntó finalmente con valor-

-- No te asustes soy yo... -contestó el chico asiático saliendo totalmente de la oscuridad-

-- Kojiro... –exclamó sorprendida, pero después se molestó- Que haces aquí?!! Me… me seguiste!!! -comprendió-

-- Claro que sí, niña! -le reclamó- ¿Por qué me mentiste?!! Acaso me ibas a dejar ahí plantado en la cafetería??!!

-- Hmp! -paso a su lado ignorando lo que el chico nipón expresaba- no quiero hablar contigo, Hyuga... que no entendiste el mensa... -la bolsa de la chica cayó al suelo-

-- Narda espe... -sus ojos se abrieron a más no poder al voltear, la jovencita era sujetada por un hombre-

-- je, je, je… mira lo que encontré amigo... -exclama en una voz tenebrosa el sujeto-

-- uy! una parejita de novios discutiendo... -surge de la oscuridad tras el chico japonés- vamos a divertirnos un rato, que tal...

-- Suéltala!! -se acercó furioso al hombre que sujetaba a la chica- o te voy a...

-- o te voy a que... -colocó una navaja en el cuello de la chica mexicana, el nipón se detuvo en el acto-

-- Ko... Kojiro... -temblaba de miedo- no... no te acerques... por favor...

-- Maldito cobarde... -expresó apretando sus dientes, Melchiore había tenido razón era un sitio peligroso-

-- ja, ja, ja, ja, ja!! -se burló acercándose al chico- que ibas a hacer niño bonito? Vamos, dime... que pensabas hacer?!!!! -le soltó un golpe con la rodilla directo al estómago-

-- Ugghh!! -se dobló del dolor- Narda... -una patada en su rostro lo hiso caer-

-- Noooooo!! –Gritó desesperada- déjenlo en paz!!! –Forcejeó intentando soltarse del hombre- déjenlo desgraciados abusivos!!!

-- Te preocupa tu noviecito, nenita??... -dejó al chico en el suelo y se acercó amenazador a la jovencita que intentaba liberarse- vamos lindura, yo puedo ser mas hombre que él... –la chica castaña lo miró fúrica- vaya que miradita me echas… creo que necesitas un hombre como yo!!! -se atrevió a romper la blusa azul de la chica, dejando ver su sostén-

-- aaaahhh!! -gritó al verse semidesnuda, el hombre que la sujetaba rió a carcajadas y Hyuga tensó su cuerpo-

-- vamos te gustará… -la sujetó de un hombro y su otra mano la dirigió a su pecho- te lo aseguro… agárrala bien… -indicó a su cómplice-

-- mi... miserable infeliz!! No me toques!!! -sorpresivamente la joven le tiró al hombre una patada en la ingle-

-- uhgggggg!! -el dolor lo hizo caer y retorcerse en el suelo- desgra... ciada...

Hyuga observó eso desde el suelo y sonrió, sin lugar a dudas la mexicana era de armas tomar, y eso le agradaba, era fuerte de carácter aunque también era delicada y dulce.

-- Mocosa estúpida!!! -la arrojó el hombre contra la pared violentamente-

-- aaaahh!! -se golpeó muy fuerte en la barda y cayó al suelo, pero no se desmayó-

-- Desgraciada zorra… -le insultó al ver a su camarada en el suelo- te voy a destrozar esa linda carita y así aprenderás a respetar a los hombres!!! –amenazó se abalanzó contra la chica-

-- Noooo!!... -intentó cubrirse del ataque-

La mano armada del sujeto fue detenida por otra mano morena.

-- No te atrevas a... -le apretó tan fuerte que el hombre soltó la navaja- no te atrevas a lastimarlaaaa!! -le dio una fuertísima patada en el estómago, el malviviente cayó inconsciente en el acto, el chico olvidó lo demás y se dirigió a la jovencita- estas bien Narda??!!... -la revisaba una y otra vez- estas bien??!! dimeee!!!

-- si... creo que si... -miró a la cara del joven, la preocupación en su rostro moreno era más que evidente- no me duele mucho, Kojiro... yo... lo siento... -comenzó a llorar-

Hyuga sonrió, la chica estaba bien al parecer, solo rasguños, nada de gravedad. Sus miradas coincidieron una vez más, los oscuros ojos felinos y las llorosas orbes grisáceas. Estaban ambos tan absortos uno en el otro, que no se dieron cuenta que alguien levantó la navaja; el chico nipón abrazó a la jovencita.

-- Narda, no digas más... -apretó su cuerpo al suyo- me alegro que no te pasara nada...

-- Koji... -se apretó también a su cuerpo, por qué era tan agradable el calor protector del nipón -

-- Narda... yo lo siento mucho... -se separó un poco de ella- no quería mentirte por lo de Miztli, pero... tenía mucho miedo que me odiaras... -La chica lo miró absorta- porque yo... yo te...

--- Miserableeee!!! -el hombre surgió tras Hyuga y levantó la navaja presto a herir-

--- Kojiro… Cuidado!!! -lo empujó para evitar que lo hiriera en la espalda- aaaaaghh!! -la sangre saltó hasta el rostro del delantero asiático la chica recibió la herida de lleno-

--- Nardaaaaaaaa!!! –Hyuga solo la vio caer hacia atrás y no se levantó, el charco de sangre comenzó a manchar el sucio suelo del callejón-