Capitulo 18: El gato escaldado, hasta del agua fría huye.

La mujer dejó caer de golpe el vaso de jugo que sostenía. Sus orbes grises se abrieron a más no poder.

--- la... la Juventus!! –gritó al mirar la televisión- no... no puede ser!

--- que traes? -le cuestiona a su amiga castaña-

--- Anell, jamás me dijiste que sería la Juventus el contrincante de México!! –le reclama-

--- y eso por qué?… o qué??!! –le devuelve la interrogante-

--- me dijiste que era contra Estados Unidos!!! –le expone-

--- pues si… nosotras vamos contra "gringolandia", pero los de la "selec" varonil… enfrentarán a la Juventus… -explica sencillamente-

--- Anell, es que la Juventus… -traga saliva- es el equipo donde esta Kojiro Hyuga!! –escandaliza-

--- anda la ostia!! -cubre su boca- nunca me dijiste eso... no sabia... yo que iba a saber que era el equipo del gato!! –se excusa-

--- y si él vino...? -expone temerosa-

--- pues… -suspira- ya estaría de Dios que se juntaran otra vez... -lanza tranquilamente-

--- no... eso jamás -se pone de pie, y extrae su celular- le hablaré a Kenjiro...


El niño castaño estaba feliz, había hecho dos amigos sin esperárselo.

--- y nunca debes dejar de ver el balón... -le explicaba- si miras al que va a disparar te puede engañar... comprendes? -cuestiona-

--- Melchiore dice que no te dejes engañar por el que dispara, tú como portero solo debes ver el balón y a donde se dirige este... -traducía- listo?!... -indica-

--- si... dele! –apretó sus guantes-

--- "no dispararé muy duro, puedo lastimarlo..." –pensó el nipón- "mejor la pondré…" -miró a una de las esquinas- bien va!! –dispara despacio-

El niño se lanza y alcanza a rechazar el balón. Melchiore solo sonríe por la decisión de Hyuga. El pequeño se levanta del suelo e inmediatamente fue por su balón, pero en ningún momento celebró la desviada.

--- lo hiciste muy bien, niño... –lo felicita, pero mira el rostro molesto del pequeño- que... que sucede?

--- no se vale, usted disparó despacio... –sentenció-

--- ja, ja, ja, ja, ja!!! anda! te atraparon Hyuga... ja, ja, ja, ja, ja, ja!! -se carcajea divertido- no sabes nada de los niños, eh!... son muy vivaces... -se acerca y coloca su mano abierta sobre la cabeza del menor- y este pequeño además de vivaz... -aplastaba al chico- es de muy mal carácter y también terriblemente orgulloso… juraría que hasta se parece a ti… ja, ja, ja, ja, ja, ja!!! –se burla-

--- aahhh!! si disparo fuerte te puedo lastimar niño... -le explicó en un suspiro- y créeme lo último que quiero es un problema con tus padres mexicanos...

--- pues solo tendría problemas con mi mamá... –explicó aun muy molesto- yo no tengo papá, soy un bastardo... –les da la espalda-

Melchiore dejó de reír y ambos hombres se miraron seriamente, el pequeño se alejó hacia su mochila.

--- me fallan mis oídos, o escuche la palabra "bastardo"… -cuestionó molesto al nipón-

--- si… la dijo… -le explicó- pero no para insultarnos… al parecer no tiene padre… -no supo por qué sintió una leve opresión en el pecho-

--- vaya, especial el niñito mexicano, eh... –expuso más tranquilo-

--- si... -lo miró de lejos apesumbrado- bien Melchiore vámonos, ya es tarde... -propuso- oye pequeño!!! nos vemos!! -se despidieron y salieron del campo-

--- oigan!! -les gritó alcanzándolos- como se llaman ustedes??

--- ahora que quiere?? –cuestionó fastidiado el pelirrojo al "Tigre Hyuga"-

--- solo quiere saber nuestros nombres… -explicó- bueno, él es Melchiore Carlo,... y yo soy Kojiro Hyuga... –le respondió-

--- ah! él si es Italiano... pero usted, no... verdad? -comentó curioso-

--- así es, yo soy japonés. -finalizó sonriendole al pequeño-

--- sabe… mi papá también es japonés... -mencionó y Hyuga dio un sobresalto- solo que se fue de regreso para allá, nos abandonó a mi mami y a mí... -expresó triste- eso fue hace seis años y por eso mi nombre es así... Kenjiro Álvarez... –expresó orgulloso finalmente y se alejó corriendo- bueno, adiós señores y gracias!!!

Hyuga tardó en reaccionar, ese apellido era el de Narda... acaso…

--- ey! niño!! Kenjiro!! espera!!! -el pequeño no lo escuchó, saltó los arbustos y desapareció de su vista-

--- que sucede Hyuga?? -le cuestionó tomandolo del brazo- que te dijo?!!

--- no... no estoy seguro Melchiore, pero... -tartamudeaba- cre… creo que es mi hijo! –se liberó y corrió a tratar de alcanzarlo-

--- queee?? –se sorprendió en demasía- oye, espera… Hyugaaa!!



El pequeño entró a la recámara, en la mesita de la habitación estaba un recado de su madre.

Kenjiro:

Estamos en el restaurant,

Paty tenía hambre,

allá te esperamos.

Tu mamá.

--- hmp! esa mocosa llorona... -expuso y comenzó a quitarse la ropa, posteriormente se metió a bañar-

Dentro de la mochila deportiva el celular no dejaba de vibrar.


La mujer marcaba una y otra vez.

--- no puede ser... no contesta... -guarda su celular- se habrá perdido?

--- she... she pedió... -gime asustada- keshi... she pedió...

--- no cómo crees?... –sonríe nerviosa la mujer morena- de seguro quiere jugar a las escondidas...

--- iré a buscarlo... -se pone de pie la castaña-

--- io ile cotigo!! -le ofrece sus bracitos-

--- no pequeña… máLeci, debe... -quiere evitar su berrinche-

--- buaaaaaaa!! -comienza a llorar- io quelo il!! buaaaaaaaa!!

--- no te preocupes Anell... -la abraza- me la llevo, iré al cuarto a lo mejor ya regresó y está dormido... además tú tienes que regresar a la integración… mañana juegan…

--- ta`bueno... -expone- nos vemos! -se aleja-

La joven mujer castaña se levanta a pagar la cuenta, la niña toma la corbata de la persona que se encuentra a un lado en la fila consecuente, al irse el hombre es llevado, Narda siente el jalón y voltea apenada.

--- yo... yo lo siento, no era... -sus ojos se abren desorbitados- Ri... Ricardo!

--- Narda?! -se asombra- hola!!

--- jola! -lo saluda la pequeñita-

--- hola traviesa... -le sonríe- así que usted señorita es una roba-corbatas... -la niña ríe-

--- yo lo siento... ella es a veces muy traviesa... -se excusa nerviosa hacia mucho que no veia a su ex-

--- no... no te preocupes... -sonríe- te entiendo, él también lo es... -tras el hombre surge una grácil figura de un niño de hermosos ojos verdes- saluda Benjamín...

--- jola... -saluda con su manita-

--- tiene 5 años, lo vine a traer para que viera los partidos de la Selección, su cumpleaños fue la semana pasada... -le expone el hombre, al parecer había cambiado mucho-

--- ya veo... Ricardo, yo... -pretendía hablar-

--- me imagino que llevas prisa como siempre, Narda… -le susurró al oído- yo también... su mamá nos llamará en 5 minutos al cuarto, así que vámonos! -sonríe alegremente tomando en sus brazos a la pequeñita que había vuelto a sujetar su corbata-

Ambos salieron al pasillo del hotel, platicando trivialidades.


Kojiro Hyuga estaba desesperado, caminaba dando grandes zancadas y miraba a todos lados buscando al pequeño castaño. No tenía duda, por eso la sonrisa le resultaba familiar, era como la de Narda; además esa mirada de enojo era similar a la de él cuando niño.

--- Hyuga!! espera!! -pretendía hacerlo reaccionar- sabes cuantos Álvarez hay en México, no puedes estar seguro!!

--- es mi hijo!! -le gritó- lo sé Melchiore… –entró al hotel-

--- y los datos del detective...! -le recordó- el que te dijo que había una cita de ella con un Doctor para que abortara!! -lo tomó del brazo- Hyuga piensa!!

--- yo sabía que ella jamás lo haría, Melchiore... ella me... -el nipón queda callado, alguien salía del restaurant-

La hermosa mujer castaña era Narda, de eso no le cabía la menor duda, la miró y sonrió; hacia más de 6 años que soñaba con verla una vez más. La mujer sonrió y volteó a la puerta del restaurant, a Hyuga se le desapareció la sonrisa.

Un alto hombre rubio llevaba en sus brazos a una bebita de unos 4 años, de la mano a un niño de hermosos ojos verdes de 5 o 6 años a más. Lo reconoció en el acto era Ricardo.

--- máleshi!! -gritó alegre la bebita y le ofreció sus bracitos-

Narda tomó a la niña en sus brazos sonriente y los cuatro ingresaron al pasillo que llevaba a las habitaciones del complejo.

Hyuga suspiró con tristeza, al ver las edades de esos niños era más que obvio saber que el suyo jamás nació, y lo peor era que Melchiore tenía razón, Lecited Narda había rehecho su vida con otro hombre.


La joven mujer abrió rápidamente la puerta de su habitación del hotel.

--- Kenji! Kenji! –busca ansiosa a su hijo, pero no obtuvo respuesta- en donde estará!? -se cuestiona preocupada, coloca a la pequeña niña en uno de los sillones de la sala y se dirige a la habitación del pequeño-

El balón del infante se encontraba sobre la cama junto a su mochila deportiva, aquel hallazgo la hizo suspirar de tranquilidad, un ruido en el cuarto de baño le evidenció donde se encontraba. En ese mismo instante la puerta se abrió, el pequeño castaño salía envuelto en una toalla.

--- ah! -se sorprende al ver a su madre- má qué onda?... -la observa con ojos confundidos-

--- se puede saber por qué no contestaste al celular?! -le gritó molesta- no sabes lo preocupada que estaba, Kenjiro!! -el niño evocó una mueca de culpabilidad, dirigiéndose a su mochila-

--- sorry, má... -extrajo su celular- es que... mira, lo dejé en vibrador y después se me olvidó activarlo otra vez... -puso una mirada de tristeza que terminó por desarmar a la mujer castaña-

--- aaahh! –suspiró- siempre es lo mismo contigo Kenjiro, yo... -se quejó-

--- máleshi... -la vocecita de la niña entrando al cuarto le llamó- ia iengo musho shueno... –frotó sus ojitos-

--- si, lo sé... ven vamos a que te acuestes, Paty... -la levantó del suelo, y comenzó a arrullarla- Kenjiro, cámbiate pronto y vienes a la mesa... -ordenó- terminarás las labores que te faltan, además te pediré algo de cenar... -sale del cuarto-

--- si, mami… -responde al ver salir a la mujer del cuarto- fiiuuuu! -se alegra- pensé que me había descubierto... –miró hacia su playera verde- que suerte tuve hoy, conocer a Ochoa y a los dos principales titulares de la Juve... -se apresuró a cambiarse- nadie me lo va a creer... ^^


Kojiro Hyuga caminaba muy silencioso hacia su habitación, su amigo Melchiore solo lo observaba.

--- bueno, Hyuga... -no sabía que decirle- mira esto del lado amable, amigo... -explicaba- al menos, ya no tienes la duda de si... -el Tigre Japonés le dedicó una mirada de "corre o muere"- por eso digo, que mejor me callo...

--- no tienes que decirme nada... -sujeta la perilla de la puerta de su habitación- nos veremos mañana Melchiore... -expresa agriamente cerrando de golpe la puerta-

--- sí, que pases... bonita noche... -se aleja a su propia habitación-


El pequeño de mirada felina "trabajaba" en la laptop de su madre. Copiaba unos textos extraídos directamente de la página oficial de la Juventus.

--- uhmmm!... que interesante... -exclama sorprendido- esto no lo sabía...

--- que haces pingo...? -le cuestiona entrando a la cocina-

--- yo... -expresa nervioso, cerrando la página- ya... ya terminé de buscar unas biografías que me encargaron, má... -miente- puedo guardar los archivos en tu compu? -cuestiona-

--- si, esta bien... -responde- ya no ha de tardar tu cena, así que ya guarda tus cosas...-le indica- debemos dormirnos temprano, ya que mañana iremos al partido de Anell, Kenji.... -le sonríe abrazándolo por la espalda- te divertiste mucho hoy? -le cuestiona sentándose a su lado-

--- sí, mucho... -ríe nervioso-

--- no... no se te acercó algún hombre extraño...? -lo mira directamente a los ojos-

--- eh?! -se sorprende por aquella pregunta- "ay! mi má me lee la mente o qué?" -se presta a responder- no... por... por qué me lo preguntas, mami...? -le regresa el cuestionamiento, haciendo que la mujer se sobresalte-

--- bueno... -se incomoda- solo te pregunto por curiosidad... -se levanta nerviosa, para su suerte el llamado a la puerta le indica que la cena del pequeño ha llegado- voy a abrir, debe ser tu cena... -se aleja-

--- uf! cero y van dos... -regresa su mirar a la pantalla de la laptop- a ver cómo le pongo al archivo... ya se... biografía K.H. -guarda su texto- bien, mañana busco la del señor Melchiore... -sonríe- la verdad me cayó mucho mejor el japonés que el italiano, aunque no sea portero...


El nipón se movía de un lado a otro en su cama, no lograba conciliar el sueño, se dedicó finalmente a observar el techo blanquecino.

--- Narda... -el nombre de la joven mexicana salió de su boca sin que lo deseara, no pudo evitar pensar en ella, varias imágenes de la chica llenaron su mente-

***RECUERDO DE HYUGA****

--- jajajaja!! nooo!! -la jovencita castaña jugaba con su gato en el prado de los tendederos del edificio- eres lento Miztli... -lo retaba con sus manos-

La chica se encontraba de espaldas mostrando su acanelada piel al sorprendido nipón.

--- ah! -mira al gatito en manos de Hyuga- lo... lo encontró! gracias!!

--- mi... mi nombre es Lecited Narda Álvarez,... -expresa con timidez en su mirada gris en la sala de espera de la veterinaria-

--- usted... tú… -se sonrojó- tú también me gustas desde hace mucho, Kojiro... -se sinceró- desde que llegaste al edificio... -expuso- pero... tenía miedo de hablarte...

En aquel momento la besó. La deseaba tanto, y aun no sabía cómo surgió aquella atracción, decidió tomarla por primera vez.

--- ya... ya te lo dije... -lo miró llorosa- quiero hacerlo contigo... -lo besó con suavidad- no me rechaces... por favor... -le suplicó-


Hyuga sacudió su cabeza, ya no deseaba recordar más, en esa noche ella y él quizás habían dado vida a su hijo, pero la jovencita decidió por su cuenta el destino de aquel bebé.

--- como pudo atreverse! –expresó apretando su quijada- si deseaba vengarse lo hubiera hecho conmigo... no con él... –suspiró incorporándose un poco sobre la cama, alcanzó a ver el volante del partido que jugaría en dos días- hmm… la Selección Mexicana... –masculló entre dientes-

***RECUERDO DE HYUGA****

--- a mí me gusta mucho el soccer... -comenta- pero al dejar México ya no quise saber más... -su cara cambia a una de tristeza-

--- el mejor jugador de mi Selección? -duda ante la pregunta del nipón- pues la verdad no sé quien sea en estas fechas, hace mucho que no la veo jugar… -recuerda- pero Cuauhtémoc Blanco es mi favorito... lo amo… -sonríe divertida- en fin, Koji… creo que no puedo decidirme por uno solo, yo amo a toda la escuadra tricolor!

*** FIN DE RECUERDO ****

El tigre japonés sonríe maliciosamente, ya había encontrado la manera de vengarse él también de la joven mexicana.


Wiiii!! un capítulo más espero algunos mensajillos, por cierto muchas gracias por los buenos comentarios a mi correo ^^ NOS VEMOS EN EL PROXIMO...