CAPITULO 21. El ideal de la calma es un gato sentado.
El pequeño niño castaño miraba a través de la ventana del taxi, aun no comprendía la razón por la cual su madre había decidido cambiarse de Hotel tan temprano.
--- oye mami... -comenta- nos hubiéramos esperado hasta la tarde, no? -se queja-
--- es mejor así, Kenjiro... -le contestó la mujer castaña que sujetaba a la pequeña niña en el portabebés- estoy segura que este otro Hotel estará mucho mejor, hijo... -sonríe- además las reservaciones para los familiares de los seleccionados solo eran por este fin de semana... –le explicó-
--- o.k, má... -exclamó en un suspiro-
El taxi se detuvo en un crucero por la luz roja, el pequeño observó en la calle a una familia que se dirigía sin lugar a dudas al estadio donde se llevaría a cabo el partido de la selección. Padre, madre y sus dos hijos portaban la playera verde de la Selección Mexicana. La joven madre abrazaba a una bebita. El padre llevaba de la mano a un niño al parecer de su misma edad. Cerró sus ojos y recordó el evento de la noche anterior.
****Recuerdo de Kenjiro*****
El niño castaño estaba feliz, le sonrió una vez más al alto jugador de la Juventus, y este le devolvió la sonrisa. Kenjiro pateó el balón en dirección hacia Hyuga, que lo recibió y lo acomodó presto a disparar a la portería.
--- recuerda lo que te aconsejó Melchiore... -exclamó mientras se quitaba la casaca de la Juventus- sigue solo el balón...
--- si... -asintió- estoy listo, Sr. Hyuga! -gritó animado-
--- bien... -retrocedió solo un paso- "espero que no lo vaya a lastimar..." -pensó preocupado- "si algo le pasa... yo..." –sintió un dolor en el pecho, pero no supo la razón-
--- ande!! ya!! -exigió el niño rompiendo sus pensamientos- deleee!!
--- muy bien niño... -levantó su pierna- vaaaaa!!! -disparó con fuerza-
--- aaaaaaaaahh!! -gritó al lanzarse-
El niño castaño se arroja a intentar detener el esférico pero fue en vano, sus ojos se dilataron enormemente, no podía creer que ni con la rápida reacción que tuvo para adivinar su trayectoria logró tocarlo, cayó fuertemente al césped y no se movió.
Hyuga sonríe al ver el esférico en el fondo de la pequeña portería, pero palideció casi al instante al ver que el pequeño no se levantaba del suelo.
--- Ken... Kenjirooo!! -corrió hacia el chico- estas bien?!!! -lo levantó del suelo- habla!! -buscó su rostro con la mano- niño!! ey!! Kenjiro que te pa... -se sorprendió al mirarlo-
El rostro del pequeño mantenía una mueca de profundo dolor, Hyuga maldijo entre dientes.
--- no... -negó- no pude... sob! –gimió el pequeño-
--- de que hablas?! -cuestionó preocupado el asiático-
--- es que... snif! ni si... ni si... ni siquiera lo toqué!!! -rompió en llanto- buaaaaaaa!!
El hombre moreno suspiró tranquilo, solo era un berrinche infantil.
********
Después de varios intentos el niño estaba cansado al extremo, sentado en el suelo trataba de recobrar su respiración normal. Era un hecho, jamás detendría un disparo de ese hombre. Hyuga hacia unas dominadas con el balón, el pequeño lo miraba absorto mientras sonreía. Kojiro lo observó de reojo, esa sonrisa, la recordaba de alguna parte, si, era tan parecida a la de Narda.
--- oiga Sr. Hyuga, mañana después del juego con la Selec se van a ir... verdad? -cuestionó-
--- si, mañana en la noche ya estaremos viajando de regreso a Italia... -respondió sin perder de vista el balón-
--- ya veo, que lástima... –expresó con sincera tristeza-
El hombre moreno miró el rostro del niño, su desánimo era notorio.
--- aunque... -elevó un poco más el balón- también está el permiso de tres semanas para los que gusten quedarse a pasar sus vacaciones de fin de temporada... -le sonrió divertido- si alguien se queda... a lo mejor yo también me quedo...
--- en serio!! -se levantó alegre al escuchar aquello- mi mamá y yo nos vamos a quedar una semana más, Sr. Hyuga... -se acercó- y mi tí a Aneaaaaa-aaaah! -el niño emitió un bostezo muy gracioso- también se queda… -talló sus ojos y Hyuga bajó el balón al suelo-
--- hmm! ya tienes sueño... -le indicó sonriendo- lo mejor será que regreses a tu habitación, tu madre estará preocupada ya es muy tarde...
--- naaaaa! -se burló y aguantó el segundo bostezo- no se dio cuenta ni que me salí de la habitación... -sonrió triunfante-
--- queee?! -exclamó sorprendido- te saliste sin pedirle permiso a tu madre?! -lo cuestionó molesto-
--- si... -contestó confundido- es que yo... bueno yo quería... –tomó valor, para expresar algo de manera altanera- yo quería jugar, pero ella siempre me regaña y me prohíbe todo, y no es lo que yo quiero... -es interrumpido por un grito-
--- no puedo creerlo!! -lo regaña recogiendo el balón de sus pies- regresa ahora mismo a tu habitación, Kenjiro!!! ella debe estar muy preocupada...!! -volvió a enfrentar sus orbes oscuras a las castañas claras del pequeño- debes obedecer a tu madre...! -le aconsejó- ella solo se preocupa por ti y...
El niño tembló y se alejó de Hyuga, era la primera vez que un varón lo regañaba de esa manera. El nipón observó su reacción y mejor detuvo su reprimenda. El pequeño miró su balón en manos del jugador de la Juve.
--- me... me da mi balón... -cuestionó con cierto miedo- ya me voy...
--- si,... tómalo... -se lo ofreció, para obligarlo a acercársele-
El niño frunció el entrecejo, pero se armó de valor y se acercó a Hyuga por su balón. Al tenerlo cerca el nipón lo tomó del brazo y lo atrajo a él.
--- suélteme!! -le gritó molesto- déjeme!!! déjemeeeeeeeee!!!
--- espera... espera... -le habló calmo para tranquilizar a la fierecilla que intentaba liberarse con movimientos constantes- Kenjiro, no era mi intención asustarte... -lo sujetaba con fuerza pero sin lastimarlo- pero me parece que te hace falta disciplina, pequeño... -el infante poco a poco dejó de intentar liberarse, la voz de Hyuga le agradaba- debes obedecer a tu madre, ella solo se preocupa por ti compréndelo, además no es bueno que escapes, te puede pasar algo y créeme… aaaahh! –suspiró con cierta tristeza- el perder a un hijo es un dolor que jamás se supera...
--- si... -escapó de su boca- lo siento, Sr. Hyuga...
El tigre japonés sonrió, no era tan difícil como Melchiore le había dicho, al parecer hacer entender a un niño no le causaba tanta dificultad.
--- bueno, pequeño... -alborotó su cabello castaño- creo que en verdad ya necesitas con urgencia un buen pa... -la palabra se ahogó en su garganta-
Un breve silencio incómodo reinó entre ambos, pero este se rompió con la alegre voz infantil.
--- un... un buen papá?... -le contestó mirándolo de frente, sus ojos brillaban de ilusión- usted... a usted Sr. Hyuga... –tembló al cuestionar- le gustaría ser mi papá?!
Hyuga lo soltó en el acto, aquel sentimiento debía ser una mentira, la más enorme de las mentiras; recordó que no debía dejarse llevar otra vez por sentimentalismos. La verdad es que deseaba decirle que si, con toda la alegría de su corazón, pero eso era imposible.
--- yo... -se alejó- yo no sería un buen padre para ti, niño... cof! cof!... -limpió su garganta con un tosido- bueno creo que... -le dio la espalda- creo que ya debes irte... tu madre debe estar muy preocupada... que pases buenas noches Kenjiro... -se alejó rápidamente del pequeño- "demonios" -masculló entre dientes, el Tigre-Hyuga huía de un niño-
Kenjiro suspiró, se sintió muy triste al ver alejarse al nipón.
*****Fin del Recuerdo*******
El niño castaño suspiró una vez más y el vidrio del taxi se empañó, en su corazón había albergado una esperanza, no podía negarlo, le había gustado mucho la forma en la cual aquella noche Kojiro Hyuga había jugado con él, como lo había aconsejado, y quizás hasta la reprimenda que al principio lo asustó, pensó tontamente que deseaba ser su papá… pero fue una mentira, al parecer todos los hombres adultos eran así, todos mentían.
El principal ejemplo de la mentira para él había sido su verdadero padre, le mintió a su mamá diciéndole que la quería y se había ido abandonándola, y ahora ese hombre de la Juventus, lo había conquistado con su amabilidad y también lo abandonaba.
--- "ya no quiero un papá..." -pensó molesto regresando su mirada dentro del taxi- "estamos mejor mi mamá y yo... solitos" –recargó su cabeza en el regazo de su madre, la mujer sonrió y lo abrazó besándolo tiernamente en la frente-
--- que te pasa, pingo? -le cuestionó, sin dejar de acariciarle sus cabellos alborotados-
--- nada, má... -se dejó querer- verdad que va a ganar México?... -le cuestionó-
--- pero claro que si... -le acarició una vez más el cabello- tenemos al gran "Memo" en la portería...
Al escuchar aquello de los labios de su madre, el niño se sintió muy, muy feliz.
El alto hombre moreno golpeó con ambos puños el mostrador del lobby del hotel.
--- ¿cómo que no pueden decirme esa información??!! -grito fúrico el nipón-
--- lo... lo siento... señor, pe... pero es la política del hotel... -explicó sumamente asustada la jovencita- no... no podemos darle a nadie ese tipo de datos...
--- como que no!!! –gritó exasperado- en este mismo instante, usted va a... -una mano se posa en su hombro-
--- Hyuga, tranquilízate... -le indica su amigo italiano, en ese instante por el pasillo aparecía el resto del equipo de la Juventus, hasta el frente el entrenador los guiaba, los jóvenes iban sonrientes cargando sus respectivas mochilas deportivas-
--- demonios... -masculló entre dientes y detuvo su empeño de exigir a la joven mujer la información acerca de Narda y su familia.
--- Hyuga! -le llamó su entrenador- cómo te sientes? -cuestiono al asiático-
--- bi… bien entrenador... -respondió con respeto y cierto desconcierto-
--- me alegro... -sonrió- vamos... que se hace tarde... -continuó su camino hacia la salida del hotel-
El nipón lo observó confundido, sintió el peso de su mochila en el hombro.
--- vamos Sr. Hyuga!!! -le dio unas palmadas en la espalda- o nos dejará el autobús!!
El moreno asintió dirigiéndose a la salida del hotel.
--- "de algo estoy seguro... sé que irás a ver jugar a tu querida Selección Narda..." -pensó- "no olvidarás este partido en toda tu vida... te lo juro..." -frunció el entrecejo- "destrozaré a tu amado equipo..."
--- qué??? el... el gato!!! -gritó sorprendida la mujer morena, por lo que la ojigris le cubrió la boca-
--- shhh!! -observó de reojo al niño castaño, pero este miraba a través de la ventana muy entretenido a la multitud de color verde- no grites, boba... aaah! -suspiró- si, anoche.... anoche me lo encontré... -expuso-
--- anda la ostia!! -se sorprendió más cubriendo su boca nuevamente- y... y que pasó, Narda?? dime, le dijiste de Kenji? -cuestiono-
--- pero claro que nooo!!!! -gritó demasiado alto, atrayendo las miradas infantiles-
--- ma-leshi nojaya? –preguntó la niña morena-
--- que sucede mami? -cuestionó confundido al oír a su madre alzar la voz- por qué le gritas a mi tía? -miró a la nerviosa capitana azteca- que le preguntaste tía Anell?
--- bue... bueno... je, je, je, -rió nerviosa- yo... yo solo...
--- me preguntó... -sonrió la ojigris- que si había comprado los boletos en reventa... -mintió-
--- ay! tía!!! jajajajaja!! -se rió- cómo crees que mi má va a hacer eso... jajaja! -regresó su mirada a la ventana- ella esta muy en contra de eso... mireeeen ahí esta el estadio!!! -señaló-
La mujer castaña sintió un nudo en la garganta y miró a su amiga preocupada.
--- nemo!! nemo!! -grito la pequeñita alegremente saltando en el regazo de Anell-
--- cual nemo??!!! -se molestó- donde ves aquí a ese pez maricón?!!
--- Kenjiro!!! -le regañó- que palabras son esas!!!
--- no dice "nemo" el pez payaso de la película... -le indicó su tía- ella está diciendo "memo"... mugre cachorro amargarito... -explicó la capitana azteca- esta apoyando a tu "superportero"
--- aaah!! bueno ya… lo siento... –expresa molesto haciendo una mueca muy sencilla casi inexpresiva con su boca-
Narda lo observó melancólica, esa reacción era tan parecida a la de Hyuga y analizó que en unos instantes su hijo sin saberlo conocería a su padre.
*******************
El autobús de la Juventus de Turín ingresó a las instalaciones del enorme estadio. Uno a uno sus integrantes descendieron. La afición de la escuadra internacional se agolpaba en las barreras de seguridad.
--- Juve!!! Juve!! -gritaban emocionados sus seguidores-
--- Melchioreeee!!! dame un autógrafo!!! -se escuchó una súplica de una jovencita-
El alto hombre pelirrojo sonrió, su entrenador asintió y el jugador se acercó a la barrera; posteriormente otros jugadores más del equipo decidieron agradecer a sus seguidores, Hyuga no fue la excepción.
--- mida pá... –señaló el niño a la muchedumbre- mida...
--- de seguro es el equipo extranjero... -le explicó el alto hombre rubio-
--- io quelo vel... -se soltó de su mano y corrió hacia el lugar-
--- no!! Benjamín!!! -le gritó- vuelve aquí!!! -lo siguió molesto el mexicano- este niño...
Hyuga sonrió ante los flashes, llenó solo algunos autógrafos. Una voz lo hiso bajar su rostro.
--- a mí...!! a mí!!! -le ofreció una libretita- pofa!!
--- si... claro... -firmó pero sin dejar de ver al niño, le parecía familiar-
--- Benja...!! -se abría paso entre la multitud- Benjamín...! hijo!!! ven!! -le ordenó-
--- shi!! -saltó de alegría- gachas!! -dio la media vuelta para regresar con su padre-
El nipón reconoció al instante al hombre, era Ricardo; el mexicano también reconoció a Hyuga
--- japonés... -escapó de su boca-
Hyuga deseo en ese instante saltar la valla de contención, hasta el hombre ojiverde llegó el niño y lo abrazo de la pierna.
--- mida... papá... mida!!! -le mostró orgulloso la libretita- ahola solo fata la de memo!!! -gritó alegre- memo el mejooo!!!
El alto hombre rubio lo levantó de la cintura y lo colocó sentándolo en sus hombros
--- vamos, hijo... debemos entrar... -se alejó rápidamente entre la gente-
Kojiro Hyuga lo observó hasta perderlo de vista, apretó sus puños con fuerza, un odio enorme regresó a su ser, aquel odio que solo el pequeño Kenjiro había logrado desaparecer la noche anterior.
--- dígame ¿quién es... –cuestionó a un guardia de seguridad- quien es ese tal "memo"?
--- eh! bu... bueno... –contestó con temor ante la mirada fúrica del nipón- es... es el mejor jugador de la Selección...
--- y Blanco...? -cuestionó nuevamente-
--- se... se refiere a Cuauhtémoc Blanco?? -preguntó y obtuvo la afirmación del japonés al inclinar su cabeza- él... él ya no juega en la Selección... ahora el mejor es Guillermo Ochoa... es el mejor portero de México...
--- ya veo... -lanzó y se alejó rápidamente- "si tu hijito apoya a Ochoa..." –pensó al avanzar- "lo más seguro es que tú se lo hayas enseñado, Narda... tú lo admiras también seguramente..." -ingresó junto a los demás jugadores al estadio-
--- Hyuga... -le llamó el hombre mayor, deteniéndolo suavemente del hombro-
--- dígame entrenador... –cuestionó con respeto volteando-
--- veo que ya estás mejor, Melchiore solo exageró… -Hyuga comprendió- así que entrarás en el segundo tiempo... -se alejó-
A lo lejos Melchiore solo movió su cabeza en señal de negación y Hyuga sonrió con malicia, el plan de su amigo de mantenerlo fuera del partido había fracasado.
La gente gritaba como loca, el partido de la Selección Mexicana contra la Juventus estaba por iniciar.
--- qué bien!!! -se acomoda en su asiento el pequeño castaño- se ve padrísimo desde aquí!!! Está bien cerca el campo!!!
--- si, le vas a poder ver hasta los barros a Ochoa... -se burló-
--- ja - ja - ja - ja.... -expresó una risa fingida- muy graciosa má... -la miró molesto- pues si jugara el "Temo" ya tendríamos que estar espantándonos los buitres...
--- oye!!! -se enojó- pues sabes, ahorita que huelo a la portería de Ochoa apesta a "gerber"…
--- queee??!! –se ofende-
--- ya dejen de pelear ustedes dos... a veces ni parecen madre e hijo... aaahh!. -suspiró-
El altavoz indicó el proximo ingreso de los equipos, Narda se estremeció, por un momento se le había olvidado el peligro en el que se encontraba.
