CAPITULO 22. BUSCARLE TRES PIES AL GATO.
El niño estaba admirado al ver tanta gente, no se perdió ninguno de los nombres de los jugadores mexicanos que aparecieron en la pantalla gigante. Por el contrario la mujer castaña sudaba frío, cuando tocó el turno a los jugadores del equipo europeo dejó de respirar, para su suerte la alineación terminó y "aquel" nombre no apareció en la pantalla.
--- "uhmm, que raro…" –pensó el pequeño niño mexicano- "no salió el nombre del Sr. Hyuga…"
--- aahh! –suspiró tranquila la mujer ojigris- "qué bueno… parece que no vino…" –volteó a la banca- "a menos que este allá…" –su ubicación no le permitía ver claramente-
Ambos capitanes se reunieron en el centro del campo. La castaña reconoció rápidamente al alto hombre pelirrojo, y sin desearlo recordó lo vivido en Italia hacia más de 6 años.
***********Recuerdo de Narda**********
Ambos comían en un restaurante.
--- no debes comer solo una ensalada… -le regaña el nipón- a partir de ahora deberás mejorar tu alimentación, Narda…
--- si, está bien… lo haré… -se sonroja la jovencita castaña-
--- vaya… vaya..!! –recibe un violento golpe en la espalda al nipón- que milagro que te vea por aquí!! –el alto hombre pelirrojo llega hasta su mesa acompañado de una hermosa mujer-
--- ah! Melchiore… -gruñe- hola… -responde ácidamente el joven de mirada felina-
--- también es un gusto verte Hyuga… -expresa sarcástico el italiano-
--- que haces aquí?... –cuestiona el asiático-
--- lo que cualquier joven normal, nipón… -bromea- salgo a divertirme con mi novia… y eso me recuerda… -se dirige a la chica castaña- así que tú eres Narda…
--- eh?… sí, soy yo… -contesta con un poco de temor la ojigris-
--- mucho gusto pequeña… -acerca a su novia- mira, ella es mi linda Mercedes…
--- mucho gusto… -le sonríe la mujer rubia- así que tú eres la nueva novia de Hyuga…
La chica mexicana da un respingo al igual que el moreno.
--- si… -responde levemente sonrojada-
El joven pelirrojo tiene que soportar la mirada furtiva del "Tigre-Hyuga"
--- si, amor…ejem… ella es la joven que al parecer deshielo el corazón congelado de este amargado asiático… -toma de la mano a su novia- bueno nosotros nos retiramos… que pasen bonita tarde! –se alejan rápidamente-
La chica castaña evidencia que la pareja discute al salir del local, era obvio que el pelirrojo la reprendía por lo expresado, solo se limita a sonreír levemente.
--- te pareció divertido…? -rompe el tigre su pensamiento con la cuestionante-
--- no mucho… -regresa su mirada a las oscuras orbes del nipón- pero tengo opción?… -lanza-
--- no eres mi "nueva" novia, Narda… -explica molesto el chico moreno- tú eres…
En ese momento llega el mesero interrumpiendo al nipón.
--- desean ordenar algo más, señorita… -cuestiona-
El asiático pretendía hacer que se fuera, pero la chica le interrumpe.
--- si… -le sonríe alegremente- podría traerme un helado Napolitano??
--- claro Srita… -apunta en una libretita-
Hyuga solo suspira.
*********Fin del Recuerdo*********
El pitazo del silbato del árbitro la hizo regresar a la realidad, el partido daba inicio. La Selección Mexicana comenzó el ataque a la portería del equipo europeo. El alto portero italiano evitaba cualquier intento de gol, al tener el balón en las manos lo regresaba al otro lado del campo casi de forma instantánea.
Los jóvenes integrantes del equipo europeo recibieron el esférico y se adentraron al terreno azteca, un disparo murió en las manos del guardameta mexicano. Guillermo Ochoa también brillaba por sus paradas y lances. Al parecer el balón no entraría en ninguna de las porterías.
Desde su banca Hyuga observaba el desarrollo del partido. Su mirada era fría y sin sentimientos. En ese instante Melchiore se lanzó para detener un disparo, Hyuga no pudo evitar recordar al pequeño Kenjiro. Levantó su mirada hacia las tribunas, quizás en algún lugar estaría ese pequeño divirtiéndose con su madre. Sonrió unos segundos, ya que también de inmediato analizó que Narda estaba ahí con su familia perfecta, su esposo y sus dos hijos. La rabia regresó a su ser.
--- ojalá llegue pronto el segundo tiempo… -masculló entre dientes pero en voz clara-
--- estas impaciente eh! Hyuga… -le respondió el hombre encanecido- no te preocupes vamos muy bien… -se alejó su entrenador después de darle una leve palmada en la espalda-
El portero mexicano envía el balón de una patada, la recibe el delantero de casaca verde y se presta al ataque, debido a la excelente marcación no le queda opción más que lanzarse solo. La inexperta defensa de la Juventus no se esperaba eso, sus entrenamientos estaban basados en un ataque mexicano regularmente en equipo, por lo que comete un leve error y dejan desmarcado a uno de los contrarios.
--- no! –les grita molesto el portero pelirrojo- marquen a ese…!! –es tarde, el pase es recibido de pecho- demonios!!!
Uno de los jóvenes del equipo europeo, ve la cercanía del mexicano y se presta a obstaculizarlo, desgraciadamente se interpone en la visualización del pelirrojo.
--- Lauro…!!! no… detente!!! -el mexicano ve frenado su avance, pero detecta que su opresor obstaculiza la visualización al portero, no duda, se gira dando la espalda y eleva el esférico sobre ambos; el portero pelirrojo no se espera aquello, aunque intenta regresar el balón entra en la portería al costado contrario. El grito en el estadio se hace general.
--- goooool!!!!! siiiii!! –salta de alegría y agita su bandera el pequeño castaño-
El nipón se pone de pie como resorte, ante lo ocurrido hierve de furia.
--- qué demonios están haciendoooo?!!! –les grita a sus compañeros más nuevos-
Sin desearlo Hyuga lo único que logra es poner más nerviosos a los jóvenes del equipo italiano. Unos a otros se reprochan el error desconcentrándose aun más.
El equipo mexicano se motiva y no deja pasar más tiempo, aunque la Juventus reinicia el partido van en pro del esférico y lo ganan, aprovechando la desconcentración causada por la primer anotación nuevamente arremeten en la cabaña de la escuadra europea. A pesar de que Melchiore es un excelente portero un gol más se ha colado en su red, han pasado 40 minutos y el déficit en la dividida defensa europea es más que notable.
Hyuga mira enérgicamente a su entrenador, pero este solo le sonríe como respuesta. Aprieta sus puños con fuerza. Le da un poco de tranquilidad escuchar el pitazo del árbitro indicando la finalización de la primera parte.
El medio tiempo llega, el niño castaño esta más que feliz.
--- que chido tía Anell!!! Vamos ganando 2-0 yupiiiiii!! –le sonríe de oreja a oreja-
--- ánimas… con ese portero que esperabas cachorro… -lo abraza la mujer morena-
--- si, Ochoa es el mejor!! –suena su corneta efusivo el pequeño-
--- nemo!! nemo!! –grita la niñita alegre en brazos de la mujer castaña-
El pequeño voltea a ver a su madre cuando detecta que se encuentra muy seria.
--- que pasa má?... –le cuestiona- no estás alegre??, vamos ganando…
--- eh! Si… si estoy muy feliz… -le responde con una sonrisa nerviosa- solo que es muy pronto para cantar victoria aun falta el otro medio tiempo…
--- sí, pero ya verás que ganará México, má... –sonríe- somos los mejores!! –se une a la porra-
--- si… ya lo sé… -tiembla- "espero que no… que no entre él…" –piensa con temor e intenta observar hacia la banca del equipo extranjero-
En la banca de la Juventus los jóvenes reciben una fuerte reprimenda por parte del delantero moreno.
--- no puedo creer que estén permitiendo eso!!! –señala el marcador- es solo un equipo de… -una mano se coloca en su hombro-
--- no pierdas el tiempo Hyuga, anda, ve a calendar muchacho… -le indica sonriendo-
--- si, entrenador… -se aleja-
--- escuchen bien, jóvenes… -expone al resto del equipo- apoyen a Hyuga, no venimos a ser humillados,… -su mirada alegre cambia a una de seriedad absoluta- somos la Juventus… empataremos y después anotaremos más goles!!
--- si entrenador!!! –responden al unísono los jóvenes de casaca a rayas-
El partido se presta a dar inicio otra vez.
--- Vamos a ganar!!! Vamos a ganar!! –lanza una porra el pequeño castaño- a Memo no le anotarán!!!
--- tiiii! Nemo! Nemo!! De mejo!!! –aplaude la pequeñita morena-
La mujer castaña sonríe viendo a ambos niños tan alegres, pero al regresar su mirar al campo ésta desaparece en el acto, ahí a la exacta mediación del círculo central esta una persona que ella conoce.
--- es… Ko… Kojiro Hyuga… -lanza en un susurro inaudible por los gritos eufóricos de los espectadores al escucharse el silbatazo de inicio del segundo tiempo.
El alto hombre moreno toma el balón y se dirige como una saeta viva hacia la portería del equipo mexicano, aunque los elementos del equipo azteca pretenden detenerlo los esquiva con suma habilidad, los dribla, solo un pase dio a su acompañante y éste le devolvió el esférico en el acto, enfrenta de manera directa al guardameta de cabello ensortijado.
El potente disparo es directo al rostro del chico, toda la gente que observaba el juego se pone de pie sorprendida. El pitazo del árbitro indica el gol, porque el esférico se encontraba en el fondo de la red.
El niño castaño entró directamente al cuarto hecho un mar de lágrimas.
--- no quiero nada!! –grita dolorosamente- solo déjenme en paz!!!! -corrió hacia el cuarto-
--- hijo espera... Kenji!! -la mujer sentía una terrible opresión en el pecho- tenemos que ha... -la puerta se cerró de un azote violento y se escuchó claramente como puso el seguro- aaah! -suspiró-
Tras la joven mujer entro la chica morena cargando a la pequeña de cabellos oscuros que estaba sumamente dormida.
--- tranquis Narda... -acomoda a la niña en el sofá- ya se le pasará...
La mujer castaña se deja caer de golpe en el sofá.
--- este viaje fue un completo fracaso... -exclama apesumbrada la ojigris- de haber sabido que esto pasaría yo no... -cubre su rostro con sus manos- jamás... jamás debimos haber venido... -comienza a llorar-
--- ya... ya.... -la apoya- llora desahógate amiga.
El autobús de la Juventus era escoltada por patrullas de tránsito, pero las miradas de los mexicanos eran frías, cumplían con su deber pero muy a su pesar.
Dentro del vehículo los comentarios susurrantes se dejaban escuchar de vez en cuando. Kojiro Hyuga miraba por la ventana la lejana playa, cerró sus ojos para recordar lo acontecido ese día.
****Recuerdo de Hyuga*****
Él se encontraba de pie frente al chico mexicano que yacía en el suelo aturdido. En las gradas la gente emitía gritos feroces en contra de su persona. Algunos mensajes los entendía, otros no; pero no hacía falta comprender el idioma, sabía que significaba todo aquello. Ni siquiera festejó el gol, solo se dio la media vuelta en dirección a su área.
Melchiore se acercó desde su portería.
--- Hyuga! -le regañó desesperado- que estás haciendo!!?? -lo tomó de la casaca deportiva- es solo un partido amistoso!!
--- déjame en paz! -alejó la mano de su amigo y caminó hacia su posición en el campo-
El pelirrojo volteó su mirar a la banca del equipo europeo, coincidiendo con su entrenador, le hizo ciertas indicaciones con las manos y este negó con la cabeza.
--- demonios... -masculló entre dientes-
El partido se reinició. Aunque el equipo mexicano poseía el balón los europeos los despojaron del esférico con facilidad. Los gritos y silbidos de la gente que apoyaba al equipo azteca eran hostiles y más cuando el esférico fue tomado nuevamente por el nipón, pero a este no le importaba, en su mente solo había una meta.
--- te voy a destrozar, niño.... -apretó Hyuga su mandíbula dirigiéndose otra vez a la cabaña contraria-
El joven guardameta lo vio venir, sudó frío solo un momento, pero se sobrepuso; sus compañeros de casaca verde se lanzaron a intentar detener el avance del delantero asiático.
--- "idiotas..." -alzó el balón y los esquivó uno por uno, quedando otra vez a solas con el portero-
Hyuga se preparó a disparar, observó al rostro al joven guardameta y este mejor fijó sus ojos en el esférico, el nipón dudó solo un segundo, recordó al pequeño Kenjiro, pero disparó con fuerza buscando nuevamente dañar al muchacho, este en un acto reflejo unió sus manos y con ambos puños desvió el balón que voló por encima de la portería. El portero cayó al césped, mientras que el árbitro marcaba un tiro de esquina.
--- si!!!! -gritó de alegría el niño castaño- así se hace memoo!! –volteó después con un poco de molestia a ver al jugador de la Juventus- "que malo es el Sr, Hyuga… juega bien feo…" –frunció el entrecejo-
--- por... por qué hace eso...? -emitió nerviosa la mujer ojigris-
--- Narda... -cuestionó bajamente la mujer morena- oye, así juega de violento el "gato"?
--- no... no lo sé.... -comenta también bajamente- jamás lo vi jugar... -su mirada es triste- "si Kojiro supiera que a quien intenta dañar es el ídolo de su hijo..." –pensó mirando a su hijo para después observar al hombre moreno-
El nipón se enfureció más al ver que el jovencito hábilmente había evitado la anotación, pero después sonrió al percatarse de que el portero mexicano no se levantaba del suelo. Los jugadores de casaca verde pidieron el ingreso de los auxilios médicos. El joven guardameta fue socorrido para poder sacarse los guantes; sus ojos y los de sus compañeros se abrieron a más no poder al descubrir cómo sus manos estaban lastimadas. El entrenador del Seleccionado Mexicano no dudó, no arriesgaría a su titular, solicitó el cambio de portero.
--- queee??!! -se molestó al igual que muchos espectadores- co... cómo que van a sacar a memo!!!
La rechifla en las tribunas no se hizo esperar, el lance de distintos elementos al campo tampoco, todo esto hizo dudar a los organizadores de continuar con el partido. La decisión se tomó rápidamente el partido continuaría, pero al pasar solo unos minutos más el marcador tuvo una vuelta garrafal; el festín de goles por parte de la Juventus dejó como triste resultado un 7-2, a favor de la escuadra europea.
La gente salía del estadio muy triste o muy molesta, incluso algunos pretendieron atentar contra los europeos, pero la rápida acción de los organizadores controlaron aparentemente la problemática.
**********Fin del Recuerdo*****************
Kojiro Hyuga se sentía mal, no como pensó que se sentiría por haber dañado al joven guardameta y con ello a Narda y su familia; pensó en el pequeño Kenjiro, de seguro estaría muy abatido, esperaba no encontrárselo nunca más porque no sabría que decirle.
Regresó su mirada dentro del autobús, sus compañeros intentaron disimular que lo estaban viendo también regresando sus miradas a otro lado. Él solo pudo el fruncir el entrecejo. Buscó con la mirada a su compañero y amigo Melchiore, este se encontraba en un espacio lejano del autobús, sus miradas coincidieron, el hombre pelirrojo desvió la suya, era obvio que su capitán estaba sumamente molesto.
El nipón regresó su mirar a la ventana del autobús, no pudo evitar el imaginarse a Narda tratando de consolar a su hijo, suspiró decepcionado; le debía ahora una disculpa a la mexicana, ya que como hacía años había vuelto a dejarse llevar por su instinto. En ese momento el autobús ingresó por las estrechas calles repletas de hoteles; las orbes felinas se abrieron sorprendidas. Una joven mujer morena caminaba por la acera llevando una bolsa de refrescos.
--- es… es Anell! –el nombre de la mujer morena surgió de su boca al reconocerla, la siguió con la mirada, ella llegó hasta la entrada de un hotel, en la puerta la esperaba la mujer ojigris con una sonrisa triste, ambas ingresaron a las instalaciones, Hyuga sacó conclusiones rápidamente y decidió buscarla más tarde.
