CAPÍTULO 23.- El ideal de la calma es un gato sentado.

La joven mujer castaña tocó suavemente la puerta de la recámara.

--- Kenji... -expresó- estas mejor?... -cuestionó-

El silencio fue la respuesta, por lo que suspiró tristemente. Pensaba dar la vuelta y regresar a la sala cuando el picaporte de la puerta hizo ruido y giró, el triste rostro del niño apareció.

--- tengo hambre... mami.... –solicitó simplemente, sus orbes felinas mostraban un leve tono rojizo-

--- que bien, ven vamos a cenar... -lo tomó de la mano- Anell nos trajo unos refrescos...

--- le pediste mi favorito?... –cuestionó exigente-

--- claro que si... -sonrió ampliamente- como iba a olvidarlo... "si, como lo haría si es el mismo que el bobo de tu padre..." –le alborotó su cabello castaño-

*******Recuerdo de Narda********

El sol quemaba terriblemente, el joven moreno entró al departamento fastidiado.

--- eres tu Koji...?? -cuestionó una voz del interior-

--- claro que si... –bufó y se dejó caer en el sofá- o qué?? esperabas a alguien más niña?? -preguntó molesto- si solo yo tengo llave...

La jovencita castaña apareció desde la cocina.

--- bueno... no sé... –intentó bromear con el nipón- pensé que quizás el gran Cuauhtémoc Blanco ya me había encontrado... -expreso con tristeza fingida-

--- hmm... ¬¬ ... -el chico la miró con cara de hastío y después cerró sus ojos-

--- aaah! bueno discúlpeme "Sr. Amarjetas"... -expresó molesta- dónde se quedó su sentido del humor?? en Japón?? –se dio la vuelta decidida a regresar a la cocina-

El moreno se levantó rápidamente y la atrapó en sus brazos.

--- estas molesta?... -la beso en el cuello-

--- mira quien lo dice... ¬¬ -le reclamó- yo pretendo bromear un poco y tú solo... -no pudo continuar, el joven moreno la besó callándola-

Sus cuerpos quedaron más cerca, ambos gozaron del beso por algunos instantes hasta que necesitaron de oxígeno.

--- ya se te pasó el enojo, niña?? -le cuestionó sonriendo al ver su sonrojo-

--- bobo!! -le golpeó en el hombro al liberarse y se dirigió a la cocina-

Hyuga se dejó caer nuevamente en el sofá.

--- ey! podrías pasarme un refresco?.... -le gritó-

La chica sonrió divertida, abrió el refrigerador.

--- si, solo dime de cual quie...?? -dentro del refrigerador solo había una marca- aahh! -suspiró- para que le pregunto... -tomó el refresco de marca mundialmente conocida-

El chico miraba ya un partido de soccer en la televisión.

--- toma, Koji... -se lo entregó y se sentó en el sillón individual-

El chico abrió su refresco y bebió un sorbo, no dejó de mirar a la chica que ahora se entretenía con la televisión.

--- por qué te sientas allá? -cuestionó dejando la lata en la mesita de la sala- siéntate a mi lado...

--- ocupas todo el sillón, "Sr. Amarjetas" ¬¬ -reclamó sin dejar de ver la pantalla-

--- bah! eso se arregla fácil... -contestó fastidiado y se sentó correctamente- ya puedes sen... –ahora fue la joven la que lo besó sorpresivamente y se sentó a horcajadas sobre él-

--- sabes a refresco... -expresó al separar sus bocas, Hyuga sonrió- lo bueno es que también es mi favorito... -el chico la abrazó y la acostó suavemente en el sillón-

********Fin del Recuerdo*********

La voz de su hijo la volvió a la realidad.

--- mami... por qué... –cuestionó confundido- por qué te quedaste callada?...

--- Kenjiro... tenemos que hablar... -lo miró directamente a sus felinas pupilas-

--- y no puede ser después de cenar... -el sonido de un estómago hambriento apoyo la recomendación-

--- si, está bien... -sonrió divertida, dejaría el tema de Hyuga para después-


El alto delantero nipón se colocó sus gafas de sol, tras él apareció su pelirrojo compañero de la Juventus.

--- si sales del hotel, el deportivo no se hará responsable de tu seguridad, Hyuga... -expresó fríamente al japonés, se notaba que continuaba molesto-

--- ya lo sé... –respondió sin voltear- lo haré bajo mi responsabilidad, amigo... -caminó a la salida del Hotel, el pelirrojo lo siguió-

--- maldición, Hyuga… -lanzó- cuando dejarás de hacer estupideces?!.... -le cuestionó en un grito-

El nipón no le respondió y salió del edificio en busca de un taxi, esperaba poder llegar lo más pronto posible a aquel lugar.


La joven morena colocó unos vasos en la mesa y comenzó a servirle el refresco al pequeño castaño.

--- gracias, tía Anell... -levantó su mano- ya tenía mucha sed!! -tomó su refresco-

--- de nada, "cachorro" –le respondió y se sentó a la mesa-

--- muchas gracias Anell, no te hubieras molestado... –expuso la mujer castaña-

--- oye má... -puso ojos de borreguito- ya viste que padre esta la alberca del hotel?...

--- si, la vi cuando llegamos Kenjiro… -expuso mientras comenzaba a cenar-

--- yo quiero ir a nadar!! –lanzó el pequeño de mirada felina- *0* siii???!!

--- uy! lástima, acabas de comer "cachorro"... -arrojó una papa a su boca- debes esperar al menos tres horas para nadar...

--- que?!! –se desilusiona- : T_T noooooo!! eso no es verdad!! –voltea ver a su madre-

--- si lo es, Kenji... –le responde- así que no hay vuelta de hoja… será hasta mañana -ordenó-

--- ok... -bufó- como digas mami…

--- y además como ya es tarde, chamuko... –explicó la mujer morena- será mejor que ya te vayas… "a hacer la meme" –se burló-

--- que?!! pero aún es temprano!! –gritó más molesto-

--- no lo es mi lindo monstruo... -le alborotó los castaños cabellos la ojigris-

--- pero má...! -la miró con sus felinas orbes café claro- aun es temprano…

--- no se diga más… es hora de ir a la cama, Kenji... –finalizó la mujer castaña-

--- ni modo "cachorro" -se burló la delantera mexicana- a la camita!! a la camitaaaa! -cantó burlona-


El alto hombre moreno salía del Hotel, cuando una mujer se le acercó.

--- Hyuga!!! -le llamó la nipona- espera...!

--- Kaori?... -se sorprendió el delantero de la Juventus al ver ahí a su manager- que haces aquí??

--- yo, bueno... –explicó breve- quiero hablar contigo, Hyuga...

--- no es buena idea,... -se alejó- créeme no es buena idea...

--- espera, tengo que decirte algo muy importante… -el hombre moreno se detuvo- yo... yo estuve investigando desde hace tiempo, Hyuga... -bajo su mirada- contacté a un amigo mexicano hace un año y logré averiguar algo sobre... -dudó un segundo- sé algo sobre Narda... -explicó-

--- qué?!! -regresó sus pasos- como te atreviste?!!

--- bueno, eso ya no importa Hyuga... –justificó- debes saber que ella tiene... -no la dejó terminar-

--- basta Kaori!! –le grita- no necesitas decirme nada, ya lo sé todo... –comentó finalmente en un suspiro- yo la he visto…

--- en... en serio... -tembló- y que harás?... –cuestionó esperanzada-

--- nada... -respondió secamente-

--- cómo que nada?!! -se sorprendió- Hyuga, ella y tú son…

--- no haré nada!!! –gritó exasperado- y además dime... qué crees que podría hacer...? -se alejó rápidamente de su compatriota-

--- "no, Hyuga... debes buscarla a ella y a tu hijo" -decidió seguirlo-


El niño castaño salía nuevamente a hurtadillas de la habitación.

--- solo una mojadita y me regreso... –abrió la ventana de cristal que daba al camino del jardín-

En ese mismo instante Hyuga llegó a la entrada del Hotel.

--- si, es aquí… -observó la fachada del edificio- bien, solo necesito hablar una vez más con ella y después de eso... aaahhh! –Suspiró decidido- después de eso... la dejaré ir... -camino al interior del inmueble- le prometí que jamás la lastimaría otra vez...

***Recuerdo de Hyuga*****

La chica se encontraba acostada en el sillón, sobre ella el nipón sostenido por sus atléticos brazos ubicados a los costados del mueble.

--- te amo, Kojiro... -exclamó al separar sus labios-

--- yo también, Narda... -besó su cuello y la cubrió finalmente con su cuerpo-

--- ji,ji... me haces cos... -su rostro hiso una mueca- ugh!

--- que sucede?... -se asustó-

--- no nada... -pero el chico se levantó en el acto-

--- cómo que nada… dime te lastimé?... te duele? -cuestionó temeroso-

--- claro que no... solo fue una molestia leve... -lo abrazó- no seas bobo...

--- ya te lo dije... -le exclamó sin soltarla- jamás te lastimaría, mi niña...

*******Fin del Recuerdo*********

El asiático frunció el entrecejo y se introdujo a los jardines, tras de el Matsumoto Kaori descendió de un taxi.


La mujer castaña tomó un vaso de agua y se dirigió a la otra recámara.

--- le vas a llevar agua al pingo...? tan noche?? –Cuestionó su amiga morena que veía la televisión-

--- sí, siempre me lo pide después de cenar, así que esta vez... -sonrió- se lo llevaré antes de que me lo pida, además voy a decirle lo de Hyuga... –lanzó-

--- vas a... -se sorprendió en demasía- a decirle toda la verdad sobre su padre!!

--- si... -sonrió tristemente- creo que ya es tiempo… además después de que él me vio quizás lo más seguro es que me busque, no quiero que a Kenji lo tome por sorpresa… -explicó-

--- tienes razón… -comprendió la morena-

---- solo espero que… -miró tristemente al techo- no odie a su padre… -lanzó un suspiro-

La mujer salió a la sala y se dirigió a la habitación seguida por su amiga Anell, abrió lentamente la puerta de la recámara, se acercó a la cama donde dormía el pequeño.

--- Kenjiro, te traje agua… -le comentó en un susurro- además necesito hablar contigo, recuerdas?... -palmeó al niño- Kenji...? -destapó "aquello"-

Ante los ojos sorprendidos de la mujer se encontraban solamente almohadas bajo la sábana.

--- anda ya! -cubrió su boca la delantera azteca- se escapó el condenado "cachorro"…

--- hmmm… vamos Anell, ya sé donde esta este condenado diablo!!! -exclamó sumamente molesta- debe estar en la alberca… -salió de la habitación- no puedo creerlo!!! -cerró la puerta del cuarto- pero este demonio me va a escuchar..!!

La chica morena solo movió su cabeza en señal de negación.

--- te lo dije, le hicieron falta unos buenos chanclazos... –expuso la delantera azteca-

--- estás demente?!! –respondió iracunda- yo no le he pegado, ni le voy a pegar a mi hijo...

--- por eso está así de chiflado, ahora no te quejes... -cruzó los brazos- que nunca le preguntaste a tu mamá "que en paz descanse"... como eras de chiquita?

--- claro que sí... -enchuecó la boca mientras caminaban por el pasillo del hotel- me dijo que era muy tranquila y estudiosa...

--- anda ya... -coloca la morena sus brazos tras su cabeza- entonces son los genes japoneses de la segunda guerra mundial los culpables...

--- Anell,… de que hablas? -la mira confundida la ojigris-

--- aaah!! -suspira fastidiada- que llegué a la conclusión de que es la herencia paterna de Kenjiro la que lo trae así de loco...

--- bueno,... Hyuga si tenía un carácter del demonio... -se sonroja levemente-

--- y nunca te hablo de su niñez... o de su familia? –le cuestiona la morena-

--- no, nunca... y bueno! -expresa molesta la ojigris- ya para que me va a servir saber eso...

--- por si necesitas mandarlo a un reformatorio juvenil dentro de unos años… -finaliza su compatriota-

--- que la lengua se te haga chicharrón!! -se aleja la castaña- anda separémonos para buscarlo...


El niño se decepcionó enormemente, la alberca estaba sin luz.

--- ahhh! que gacho... -se cruzó de brazos indeciso sobre que hacer, ya que ni siquiera traía su balón- y ahora que voy a…?

A lo lejos se dejó escuchar un grito.

--- Kenjirooo!!! Kenjiro Álvarez!!! –la voz de su madre a lo lejos lo asustó-

--- chin!! -Exclamó- mi mamá me descubrió!! -comenzó a correr asustado-

Saltó hábilmente uno de los arbustos para pretender esconderse, pero decidió seguir corriendo, por voltear a mirar atrás chocó contra alguien y cayó violentamente.

---- ay! ay! me dolió!!-se quejó en el suelo el pequeño castaño-

--- uf! -traspateó el nipón tratando de mantener el equilibrio-

El alto hombre moreno bajó su mirada para reconocer al pequeño con el que había topado.

--- ah! Kenjiro...? –sonrió alegre al verlo ahí- hola peque…

El niño no lo dejó hablar, al reconocerlo también su mirada se volvió de molestia y le gritó.

--- que fregaos hace usted aquí, Sr. Hyuga?? -se puso de pie rápidamente para alejarse-

--- oye espera... –lo intentó detener colocando su mano en el hombro del infante, el niño se liberó dándole un golpe de desagrado-

--- no me toque!! –le dedicó al hombre de la Juventus una mirada de furia felina-

--- pe… pero que te pa…? aaah! -Hyuga recordó lo que había hecho hace algunas horas con el portero favorito del niño-

--- váyase!! -lo miró con más furia - lo odio!! -le gritó sin tapujos- ojalá y se muera!!!! –expresó-

Hyuga no supo por qué sentía esa opresión dolorosa en el pecho al haber escuchado el deseo terrible del pequeño castaño que se alejaba. Mentir sería tonto, le había dolido enormemente que le gritara el menor. Reaccionó sin pensar y presuroso lo detuvo del brazo y lo atrajo hacia él.

--- suélteme!! -se intentaba liberar, Hyuga se colocó a la altura del infante y lo sostuvo de los hombros- ya le dije que me deje…!!–el pequeño bravío le dio una mordida en uno de sus brazos para liberarse-

--- Ugh!!! –gimió Hyuga y el infante se le fue de las manos-

--- ya verá, lo voy a acusar con mi mamá…!!! –le gritó indignado, Hyuga dio dos pasos y lo sujetó nuevamente abrazándolo por la espalda- déjeme!! suélteme!! –forcejeó-

--- lo siento!!! -le gritó, y el niño se quedó pasmado- yo no quería lastimarlo, es solo que... –temblaba su voz en el oído del niño-

--- Kenjiroooo!!! –una voz de mujer se dejó escuchar haciendo que ambos voltearan-

Hyuga abrió desorbitado sus ojos una persona que él conocía había llegado buscando al pequeño que sujetaba.

--- "cachorro", dónde changos esta…? ah! –detuvo su cuestionamiento al reconocer al hombre que estaba con el niño- Hyu...Hyuga?! -se sorprendió la mujer morena-

--- Anell... –sonrió y se puso de pie- espera… a… acaso Kenjiro es tu hijo…? –cuestionó confundido-

La morena no supo que contestar, pero no tuvo necesidad, tras ella apareció en segundos la joven mujer castaña.

--- Anell, ya lo encon...?! -se detuvo de golpe al evidenciar aquel cuadro-

El nipón no lo podía creer, se quedó mirando a la mujer ojigris, una vez más el destino los unía; se prestaba para decir algo cuando el pequeño reaccionó antes que cualquiera de ellos.

--- Mami!! -se le arrojó a los brazos a la ojigris- me quiero ir!!!

Hyuga sintió que el mundo se detuvo, había escuchado bien, acaso Kenjiro la llamo...

--- porque te saliste sin permiso Kenjiro?... -le cuestionó molesta- me preocupaste mucho...

--- lo siento, mami... -bajó su cabeza afligido- no lo volveré a hacer… -la abrazó lloroso-

La joven mujer observó al hombre moreno, este la miraba asombrado, no necesitaba leer su mente, sabía lo que el nipón pensaba o más bien lo que se estaba cuestionándose. Bajó a su hijo al suelo y se colocó ahora ella a la altura del infante.

--- Kenjiro... -rompió el silencio- quiero que estés tranquilo, necesito preguntarte algo... –le expuso mirándolo fijamente a sus pupilas felinas- dime, conoces a ese hombre?

--- si... -el pequeño asintió- se llama Kojiro Hyuga, mami... –respondió- juega en la Juventus y…

Hyuga temblaba, acaso ese niño.

--- bien... –le interrumpió y respiró profundamente para poder continuar- recuerdas que una vez me preguntaste por tu papá..?

--- si… también me acuerdo... –respondió en el acto- pero… solo me dijiste que era japonés... -expresó triste-

Los ojos oscuros del tigre coincidieron con las orbes grises.

--- sí, bueno... pues... -se levantó- Kenjiro... -dudó solo un segundo- Kojiro Hyuga... -colocó sus manos en los hombros del pequeño castaño- él... él es... -miró directamente a los felinos ojos- él es tu papá.

El niño abrió desorbitados los ojos y empezó a temblar, volteó lentamente hacia el alto nipón.

--- él... él es... mi… -ya no pudo hablar, observó a Kojiro Hyuga como si fuese la primera vez-

El jugador de la Juventus estaba igual que el niño, demasiado sorprendido, Narda era al parecer la única que mantenía la calma, a unos escasos metros Anell presenció todo.

El niño se movió en un acto reflejo para dar un paso, soltándose de la protección de las manos maternas en sus hombros. Emitió un leve gemido y comenzó a llorar.

--- pa... papá!!! -gritó y corrió hacia el japonés para lanzarse a sus brazos-

Hyuga lo abrazó y lo levantó, lo apretó a su pecho, sentía demasiadas cosas, quería llorar o gritar, pero solo podía abrazar más fuerte a su hijo. Narda observó aquello en sumo silencio.

El niño no paraba de llorar, pero sonreía alegre y comenzó a cuestionar como era su naturaleza.

--- papi, por qué te fuiste??... -lo miró dolido- acaso no me querías?? y a mi mami?? -Hyuga le limpió sus lágrimas sonriendo-

--- yo jamás me fui... -explicó breve y nerviosamente- yo... yo los quiero… los amo a ambos... -Narda dio un respingo al escuchar aquello- pero cuando tu mamá se vino de Italia... bueno... -decidió detenerse- ya habrá tiempo para que hablemos, Kenji-chan... -le sonrió-

--- si... –asintió el niño castaño- entonces… si me quieres? –cuestionó nuevamente-

--- claro que sí!! –lo abrazó- con todo mi corazón, mi niño… y tú, dime ya no estás enojado conmigo por lo de Ochoa? -le cuestionó dudoso el nipón-

El pequeño lo miró serio, Hyuga dejó de respirar hasta que la voz infantil contestó.

--- no... -negó con su cabeza- Ochoa es el mejor portero de México, pero mi papá es el mejor delantero de la Juventus... -sonrió orgulloso y lo abrazó del cuello-

Narda suspiró tranquila también, y no pudo evitar sonreír, jamás había visto a su hijo tan alegre, ni después de haber conseguido sus tan deseados autógrafos. Al levantar la mirada la sonrisa desapareció, tras Hyuga apareció una mujer que ella conocía, en cuestión de segundos la alegría se volvió una furia extrema.

Hyuga cargaba al pequeño que lo abrazaba, de pronto Narda se acercó y se lo arrebató de los brazos.

--- que... -se sorprendió el asiático- Narda, que suce...

--- que pasa má?? -cuestionó dudoso al mirar los ojos molestos de su madre-

--- debemos irnos Kenji... –al escuchar aquello el pequeño comenzó una revolución en sus brazos-

--- noooooo!!! no quierooooo!! -la mujer intentaba sostenerlo en vano- quiero estar con mi papá!! -se le escapó de los brazos, dio un salto y corrió con Hyuga-

--- Kenjiro!! -le grito imperativa- soy tu madre, obedéceme!! -exigió ante un Hyuga asombrado-

--- no! -dio un grito severo- no lo haré!! quiero quedarme con mi papá... -la enfrentó-

--- Kenjiro... no lo repetiré, vámonos aho... -su orden fue interrumpida por el grito infantil-

--- noooo!! no iré contigo, eres una mentirosaaa!! -la mujer se quedó de una pieza- mentiste!!! dijiste que mi papá se había ido!!! -Hyuga la miró apesumbrado, no podía evitar que el niño gritara- yo creí que no me queriaaa!! -le reclamó- pero eras tú la que no querías a mi papá!!! -sentenció-

--- Kenjiro, cállate!! -la mujer ojigris le ordenó en un grito desesperado-

--- noooo!! -contestó- si quieres irte, vete otra vez!!! -abrazó a Hyuga- pero yo me quedo con mi papá!!... vete! ya no te quiero!!! –lanzó-

La mujer se quedó helada al escuchar aquello de voz de su hijo.

--- Kenjiro!! no le digas eso a tu madre...!! –gritó el nipón y las manitas del infante lo sujetaron más fuerte-

El nipón levantó su vista hacia Narda, las orbes grises comenzaban a llenarse de lágrimas, estaba confundido por su reacción, pero detectó que ella ya no los miraba, observaba molesta algo tras él, por lo que volteó. Descubrió la razón del cambio en la mujer mexicana.

--- ah! Ka... Kaori... -salió de su boca sin querer-

Narda bajó la mirada triste y se dio la vuelta para alejarse.

--- Narda!!! esperaaaaaaa!!! -intentó detenerla la seleccionada mexicana, que hasta ese momento había pretendido no intervenir- no te vayas!! -la sostuvo fuerte del brazo- no puedes dejar esto así!!

--- suéltame!! –le exigió- si quiere quedarse con él... -el pequeño volteó sorprendido hacia su madre- que lo haga... -Kenji abrió sus ojos asustado, jamás pensó que su madre diría eso- yo... yo también ya no lo quiero!!! -se soltó del agarre de su amiga y corrió alejándose del lugar-

--- condenado mocoso malagradecido!! -le gritó molesta la mujer de largos cabellos oscuros-

--- no me grites tía Anell!! -comenzó a lloriquear- ella dijo que no me quie... -no pudo terminar, aunque estaba en brazos de su padre, este no lo pudo defender de la violenta bofetada-

PLAAFF!!

--- oyeeee!! -le detuvo la mano después el nipón- que le ha...

--- eres un maldito!! -le contestó liberando su mano del agarre del tigre- Narda jamás le dijo nada a Kenjiro sobre ti... -comenzó a llorar- porque... porque no quería que te odiara!! -el niño sobaba su mejilla mirando con sus húmedas orbes cafés claras a su querida "tía Anell", jamás la había visto llorar en toda su corta vida-

--- tía Anell… -susurró el pequeño-

--- Hyuga, debes saber que Narda sufrió mucho en su embarazo, estuvo a punto de morir! –miró al nipón duramente- incluso los médicos le dijeron que era mejor interrumpirlo, la canalizaron, pero ella se negó rotundamente... -limpió sus lágrimas- buscamos otras opiniones, y lo mismo... -se alejó unos pasos- ella no quería que Kenjiro muriera, ese niño era su razón de vivir...

El nipón escuchó aquello con enorme pesar, ahora comprendía muchas cosas.

--- pero, tía Anell... –murmuro el niño- ella dijo que ya no me quiere...

--- claro que te quiere, niño tonto!! -le gritó molesta la mujer de ojos oscuros-

--- entonces por qué dejó a mi papito??! -cuestionó molesto-

La mujer morena se quedó callada y miró al nipón fúrica. Hyuga palideció, acaso Anell se atrevería a hablar.

--- ella lo dejó y se vino de Italia... -no se detuvo ni un segundo- porque tu "querido papito" prefirió a la vieja que está allá... –señaló a la mujer tras ellos-

Kenjiro volteó para ubicar a la mujer asiática, después miró a su padre que estaba atónito, su mirada infantil era claramente cuestionante.

--- no... -se puso nervioso- Kenji... eso fue... -no necesitaba más, el niño sabia que esa reacción era típica de los adultos-

Al igual que con su madre el niño comenzó una revolución en brazos de Hyuga, este tuvo que bajarlo por el peligro de que se lastimara si saltaba de esa altura. El pequeño se acercó a Anell

---por qué mi mami no me dijo eso…??... –cuestiono el infante-

--- no te lo dijo seguramente porque no quería que sufrieras, Kenji…-acaricio sus cabellos- y también no quería que odiaras a tu papá…

--- tía Anell…mi mamá lloró mucho?... -comenzó a llorar él mismo, las lagrimas infantiles corrían por sus mejillas, por aquella mejilla sonrojada por el golpe- como cuando me atropellaron??

--- si... -respondió- pero siempre ha sido muy fuerte, igual que tú "cachorro" –le sobó la mejilla- discúlpame…

El pequeño le sonrió a la delantera del seleccionado, después regresó su mirar hacia Hyuga, sus orbes castaño claro estaban humedecidas, pero no lo miró con odio, sino con tristeza o quizás con desilusión. Después volvió la mirada hacia el largo pasillo del jardín, en la dirección justa donde su madre se había ido. Limpió sus lágrimas con su playera, y comenzó a correr en esa dirección.

--- Ken... Kenjiro!!! esperaaaa!! -le gritó el nipón pero el niño mexicano lo ignoró-


Narda corría llorando, en sus oídos aun retumbaba aquel grito de su hijo, el dolor en su pecho era inimaginable, solo deseaba una cosa: morirse.

Al levantar su mirada observó que un grupo de personas se acercaban riendo por el pasillo del jardín, se detuvo no quería dar un espectáculo, decidió tomar un atajo a las habitaciones, atravesó los arbustos en dirección hacia la alberca. Entró en el área de oscuridad.

--- demonios no veo nada... -espero solo un poco a que sus ojos se acostumbraran, distinguió el agua de la alberca y miró a lo lejos una tenue luz, lo más seguro es que fuera alguna de las habitaciones- bien, creo que es por allá... –caminó en esa dirección sin dudar, solo dio unos cuatro pasos más y sintió que pisaba el vacio- aaaaah!!! -gritó asustada, el instinto la obligó a intentar sujetarse de algo, atrapó con sus manos una de las sombrillas de las tantas mesas de alberca que había a su alrededor, pero solo logró hacer que esta se le viniera encima, el grueso tubo de la sombrilla le golpeó la sien violentamente y cayó dentro de la alberca ya sin sentido.