CAPÍTULO 25.- Juntos en un costal, dos gatos no pueden estar.
El nipón abrió la puerta y entró a la habitación casi sin hacer ruido. Su rostro moreno esbozó una alegre sonrisa; la joven mujer castaña dormía abrazando al pequeño niño, este se había acurrucado correctamente en sus brazos. La mujer mostraba un rostro de infinita tranquilidad, ambos respiraban lento y pausado.
***Recuerdo de Hyuga*****
La jovencita ponía cara de miedo ante lo que miraba en la televisión.
--- ay, nanita!!! -expresa en su natal idioma- esto esta muy feo!! T_T -abraza uno de los cojines de la sala, sus ojos se ponen llorosos-
La puerta se abre para que el chico nipón ingresara, se estira cansado.
--- aaah!! ya llegué... -al mirar hacia la sala ve a la chica que está sobre el sofá llorosa- Nar... Narda?! -se asusta- que te pasa?!! te sientes mal?!!! -se acerca a ella rápidamente-
--- Ko... Kojiro... -señala al televisor- mira...
El nipón ve hacia el monitor, la escena de un parto le hace aparecer una clásica gotita en la cabeza.
--- por qué demonios estás viendo eso? -pone cara de fastidio, toma el control y apaga la televisión-
--- es que... sob! sob! -gime- estaba viendo una serie, pero... -pone cara de gatito- le cambié y estaba eso... y pues... -limpió sus lagrimas-
--- se supone que tú eres mujer... -se molesta y frunce el entrecejo- sabes que para eso falta aun mucho tiempo? no puedo creer que... -no termina, la joven mexicana se le arroja a los brazos llorando- aaaah! -suspira derrotado- Narda... eres una niña tonta... -la abraza-
--- estarás conmigo, verdad? -expresa con su rostro lloroso oculto en su pecho- cuando eso ocurra…
--- claro que si... -ríe divertido- también estarán tus amigas la amargosa y la que no le para la boca, y si quieres más ayuda pues... -rasca su propia cabeza- puedo decirle a mi madre que venga... -le expone-
--- ah! en... en serio! -se separa de él un poco- llamarás a mi "mamichi-suegra" -expone en coloquial español-
--- no... no te entendí... -expresa confundido el moreno-
--- no, nada... olvídalo... -se vuelve a fundir en su pecho, pero después de un silencio expone- oye Kojiro, sabes una cosa...?
--- que... -expone burlón- ya se te pasó el susto al estar en los maravillosos brazos de este tigre...?
--- sí, eso ya se me pasó... -sonríe extraña- pero ahora tengo nauseas... -pone cara de fuchi- es que en lugar de "tigre" ahora apestas a "león pelón" –se aleja de él- jajajajajaja!
--- oye!!! -se molesta e intenta atrapar a la chica que corre al pasillo-
****Fin del Recuerdo de Hyuga******
Un movimiento del niño acompañado de un suspiro lo hicieron regresar a la realidad. Hyuga acercó una silla y se sentó, los contempló en silencio; cuanto hubiese deseado haberlos visto así la primera vez, cuando madre e hijo se conocieron justo como le había prometido, cerró apesumbrado sus ojos, y decidió salir de ahí. Una sola idea circundaba ahora su mente.
--- ah! Hyuga... -se puso de pie Matsumoto Kaori al verlo salir del pasillo-
A lo lejos la joven seleccionada platicaba con una enfermera, su mirada oscura solo vio de reojo al nipón.
--- Kaori... -se acercó a ella- quiero pedirte un favor... -expresó seriamente sin notar la presencia de la chica mexicana a su espalda-
--- si, dime Hyuga... -lo miró con nerviosismo- qué te pasa...? –la mujer ya conocía esa mirada en el serio hombre moreno-
--- quiero que... -suspiró- quiero que reserves boletos para regresar lo antes posible a Italia. -finalizó-
--- pe... pero... –dudó sorprendida de la petición- estás seguro, Hyuga…? -tratar de hacerlo entrar en razón- debes hablar con Narda y decirle la verdad, o… -lo miró sonrojada levemente- si quieres quizás yo deba…
--- no, gracias Kaori... -sentenció- creo que ya hemos hecho bastante... -expresa abatido- mi hijo no quiere verme, me odia… y a Narda solo le he traído desgracias... ellos estarán mejor sin mí... –finaliza y la mujer asiática puede ver una mirada de infinita tristeza en su compatriota que sale finalmente por la puerta principal del hospital.
La mujer negaba con la cabeza y se cubre hasta la boca con la sábana.
--- ya no quiero... -puso cara de molestia-
--- ah! eso si que no, mami... -frunció el entrecejo- tú me has dicho que es muy muy importante el desayuno... -expresó- así que abre la boca y di.. aaa! -le acercó una cuchara-
--- esta bien... -se destapa y sonríe al ver la cara de su hijo, ese gesto era idéntico al de Hyuga cuando se molestaba- venga esa comida... aaaaaa!! -abrió su boca y consume el alimento-
--- muy bien... qué buena mami eres... -sonríe- otras dos cucharadas más y tendrás postre... -explica-
La mujer miró esa sonrisa divertida, no había lugar a dudas si el gesto molesto era del hombre nipón, la sonrisa era similar a la de ella.
--- te pareces tanto a tu padre... -escapó sin querer de su boca-
El infante detuvo la siguiente cuchara y la regresó al plato.
--- no es verdad... –expresó con rostro molesto-
--- qué te sucede, Kenji..? -le cuestionó confundida por la reacción del infante-
--- yo no tengo padre... -sentenció-
--- Kenjiro, por qué dices eso?… -habló en un tono serio-
--- yo no tengo papá y no lo necesito... -pausó- porque mi mamá es la mejor del mundo y eso es lo único que ahora me va a importar… -expresó abrazándola-
--- de dónde sacaste que no tienes padre? –le expuso- Kojiro Hyuga es tu padre, yo pensé que…
--- no es ni será mi papá si no te quiere a ti también! –lanzó en un gritillo- si quiere más a esa otra señora, que se vaya con ella… -hundió su rostro en el pecho de la mujer-
Al oír aquello Narda comprendió que su hijo estaba enterado ya de la verdad.
--- quién te dijo eso hijo…? –Cuestionó alejándolo para mirarlo al rostro-
--- mi tía Anell… -respondió sencillamente y sus ojos se humedecieron al recordar ese evento-
--- ya veo… -suspiró- mira Kenji, lo que pasó entre tu padre y yo es muy independiente a la relación entre tú y él... -acaricio su castaña cabellera- Kojiro te quiere... y mucho te lo aseguro... -lo abrazó, ya que las lágrimas se asomaron en los ojos infantiles- por favor, no lo odies… Kenjiro, yo no quiero que lo odies…
En ese instante la puerta se abrió y entró la seleccionada mexicana como una tromba.
--- Narda!! –gritó exaltada- se va!! él se vaaa!!
--- qué te sucede Anell? -cuestiona sorprendida- de qué hablas? –el niño las observó confundido-
--- Hyuga!!... –explicó a la castaña- el "gato" se va de México, lo escuché pedirle a la "vieja china" que comprara boletos para dentro de unas horas!!
--- ah! -la mujer sintió una punzada en el corazón y miró a su hijo suplicante-
El niño puso cara de puchero y miró para otro lado, comprendía la mirada de su madre. Se bajó de la cama de un brinco.
--- no... –expuso sin esperar que le cuestionaran- si él... -pausó- si ese señor se quiere ir que se vaya!! -gritó y salió corriendo de la habitación-
--- Kenjiro!!! -le gritó a su hijo pero el pequeño se fue-
--- sí que es terco el mocoso... –suspiró la delantera mexicana-
--- esta mintiendo... -menciona- se que quiere a su padre, pero es igual de orgulloso que él... -bufa- lo heredó en su 50%...
--- pues es 100% orgulloso diría yo... ¬¬ -la mira con cara de sorna-
--- a que te refieres..? -la observa con ojos de pistola- ¬¬*
--- que tú también eres terca mi "cajetita de Celaya"... -le expone- así que el chamaco sumó 50% de terquedad "made in" México y 50% "made in" Japón... -finaliza-
--- aaahh! solo a ti se te ocurren esas cosas… -lanza en un suspiro para quedarse callada unos minutos analizando la situación, pero finalmente rompe el silencio al llegar a una conclusión- hmm… oye Anell... –mira a su amiga suplicante- tú podrías pedirle a Hyuga que viniera a verme? -le cuestiona- creo que necesito hablar con él...
--- vientos!!! -se alegra- ya era hora de que reaccionaras amigacha... -sonríe de oreja a oreja- no te dejes de la vieja "ojos de rendija"… el "gato" es tuyo!! –hace la señal de la victoria-
--- no digas tonterías, Anell!! anda ya ve!... -se sonroja- hazlo antes de que me arrepienta… -desvía su rostro y esboza una leve sonrisa-
Kenjiro corrió hasta los jardines del hospital y se fue a sentar en una de las tantas bancas, lloraba de coraje, varios sentimientos se enfrentaban en su corazón infantil. Había deseado tanto conocer a su padre, pero ahora que estaba enterado de lo que él le había hecho a su madre, no sabía qué hacer.
A lo lejos una mujer lo observó y se le acercó decidida.
--- hola pequeño... -le dijo en un susurro- puedo sentarme...? -le cuestionó-
--- es un país libre... -respondió molesto mientras secaba sus lágrimas- usted puede... -levantó la vista y reconoció a la mujer- aaaah!! es usted!!! –la señaló y se levantó fúrico-
--- espera niño... yo... -dudó solo un segundo- necesito hablar contigo... -Matsumoto Kaori observó esas orbes furiosas en color café claro, no le cabía la menor duda ese niño tenía la misma mirada de Hyuga-
--- pues yo no quiero hablar con usted... –le respondió mirándola con fiereza, para continuar alejándose del lugar-
--- yo… yo fui la culpable de que tus padres se separaran! -le gritó antes que se alejara más-
--- eso ya lo sé!! -le contestó en un grito y continuó alejándose, por lo que la mujer tuvo que alcanzarlo-
--- si... pero no ocurrió como crees, pequeño… -explicó y detuvo al infante- yo…
Hyuga sentía que las piernas le temblaban, hacia mucho que no sentía esos nervios, quizás solo cuando tuvo que pasar las pruebas deportivas en la Juventus, pero ahora era muy diferente. El tigre tocó suavemente la puerta y entró al escuchar la indicación de la mujer mexicana.
--- ¿Cómo sigues Narda?... –cuestionó a la mujer castaña-
--- mejor… -respondió- gra... gracias por preguntar, Kojiro... -expresó en un tono apenas audible para el nipón, sus mejillas estaban sonrojadas, Hyuga abrió los ojos sorprendido, por lo visto ella también tenía cierto nerviosismo- yo... nosotros... -no lo miraba a los ojos, es más, se notaba que trataba de evitarlo- Kenjiro y yo queremos que te quedes un poco más... -expresó- yo quiero que Kenji pase más tiempo contigo... -apretó sus propias manos- ya que lo que pasó hace años… -pausó un poco- no debe ser un obstáculo entre ustedes dos... -su mirada gris al fin buscó la oscura del nipón- quédate un poco más, por favor...
El tigre sonrió, si Narda estaba de acuerdo ya no había problema, él trataría de hacer que su hijo lo quisiera.
--- gracias... –respondió con una enorme sonrisa- pero Narda, no solo quiero hacer que mi hijo me acepte... -le comentó- también me gustaría que tú y yo... –se acercó a la mujer-
La mujer castaña lo miró altamente sorprendida y con sus grisáceas orbes abiertas de par en par, no lo dejó continuar su avance.
--- no!... yo... -miró a otro lado sonrojada- lo nuestro terminó hace mucho Hyuga... -apretó las sábanas- los años ya pasaron; yo no soy la misma ni tú tampoco, te lo aseguro... -sentenció- lo único que debe importarnos ahora es el bienestar de Kenjiro... -finalizó negándole al tigre toda posibilidad-
El taxi se estacionó en la calle estrecha de aquel andador residencial. Una de las puertas se abrió y descendió el alto hombre moreno, tras él salió el pequeño castaño, corrió a toda velocidad hacia la entrada de la casa.
--- siii!! hogar dulce hogar!! -gritó sonriendo-
Hyuga sonrió también al ver la alegría del niño, dio vuelta al taxi con el objetivo de abrir la otra puerta, pero para su sorpresa esta se abrió y la mujer de ojos grises exclamó molesta:
--- Kenjiro!! -le regañó- regresa aquí!! lleva tu maleta!!
--- déjalo... -le expuso- yo las llevaré... -aclaró acercándosele-
Narda lo miró sorprendida solo un instante, pero no permitió que el espacio entre ambos se estrechara.
--- co... como quieras, ahí está la maleta de Kenjiro... yo llevaré la mía... -se alejó rápidamente hacia el lado contrario del vehículo- disculpe... dígame por favor, cuanto es señor?... -se dirigió hacia el taxista-
--- espera Narda… -la alcanzó el moreno- yo voy a... -pretendía pagar-
--- no! -exclamó fuerte- yo... yo pagaré... -explicó- eres nuestro invitado... -sonrió levemente y le dio la espalda, Hyuga solo suspiró-
--- ven pá!! -le gritó desde la puerta- apúrate!!
Hyuga sonrió, ahora se la llevaba mejor con Kenjiro; pero no así con Narda, la mujer castaña hacia esfuerzos desesperados por evitarlo, volteó de reojo a mirarla, ella comentaba algo con el taxista, el hombre le menciono algo señalándolo, la joven mujer se sonrojó y negó con la cabeza nerviosamente, el taxista que era un hombre mayor, rio divertido, subió a su automóvil y se alejó.
--- ándale maaaaaa!!! -le exigió- tú traes las llaves!!! -le recordó-
--- ya voy... ya voy!! -expuso molesta- cuál es la prisa??... -introdujo las llaves y abrió la puerta- listo su majestad... -le habló sarcásticamente al niño- pa… pasa, Hyuga... –indicó ruborizada al alto japonés-
Kojiro Hyuga entró a la casa, observó aquel sencillo pero acogedor lugar, una sala alfombrada, fotos de Kenjiro, de Narda, de Anell y sus hermanas, una tele de pantalla plana, un videojuego en el suelo, sus ojos felinos veían sencillez en la decoración, nada ostentoso como el departamento que él tenía en Italia, su vista fue más allá, el pasillo que de seguro daba a las habitaciones, de pronto una mano pequeña tomó la suya-
--- ven pá! -lo jaló el pequeño- te enseñaré mi cuarto!! -volteó de reojo a ver a Narda, esta solo hizo una señal de que no había problema, ya no opuso resistencia se dejó llevar por su hijo-
--- y esta es la foto de mi cumple del año pasado, papá... -sonrió- trajimos un mago, pero yo quería mejor ir a una alberca, pá… -suspiró- pero mami no quiso... -puso cara de puchero- porque el tío Leo no estaba en la ciudad y ella no sabe nadar... tú si sabes papá? -cuestionó-
--- si... -sentía extraño de escuchar tantas veces ser llamado padre- yo aprendí más o menos a tu edad...
--- que chido... el próximo fin a ver si vamos y me enseñas... -le dio la vuelta a la hoja del álbum- mira aquí está tía Anell, tía Alma, tía Lucy -pone cara de fastidio- y el tío Leo cargando a la metiche de Paty...
--- esa niña no te agrada, por lo que escucho... -sonrío divertido alborotando el cabello castaño de su hijo-
--- no... -lo mira molesto- es una niña metiche... siempre me acusa con mi mamá...
--- ya veo... -en ese momento Hyuga ve la ultima foto, más bien un recorte de periódico donde está la mujer castaña- es Narda... -escapa de su boca-
--- ah?... -mira al álbum- si! es mi mamá, aquí estoy yo... -señala- y también está Rubén... -señala al hombre de traje que abraza a la mujer castaña de la cintura- fue cuando a mamá la premiaron por el proyecto de deportes para la universidad...
Hyuga observa al hombre en cuestión, era alto y moreno aunque no tanto como él, al parecer de su misma edad y su mirada estaba puesta totalmente en la mexicana.
--- este hombre... Rubén... -traga saliva- los frecuenta? -cuestiona en tono despreocupado para evitar preocupar al pequeño-
--- si... -sonríe bajando de su cama y acomodando el álbum en su librero- hasta se ha quedado algunas veces a dormir... -Hyuga da un respingo- oye papá, sabes jugar videojuegos?!! –Hyuga solo asintió levemente, pero su mirada denotaba preocupación-
La mujer castaña salió del cuarto de huéspedes, había entrado para cambiar las sábanas, ingresó al área de lavado, dejó las sábanas para lavarlas después, caminó por el pasillo y llegó a la salita, recordó verificar las llamadas telefónicas, se acercó, la luz del aparato parpadeaba, había mensajes.
Voz: usted tiene tres mensajes... mensaje 1 -Hola Licenciada, soy su alumna Karen... espero que llegue pronto solo faltan sus calificaciones para que nos hagan la boleta... nos vemos!!-mensaje 2 -buenas tardes, pues no la encontré, le dejo mensaje profe... queremos que se dé una vuelta por la uni, necesitamos las calificaciones... bye!- mensaje 3 -Hola Narda... (aquella voz la hiso dejar de respirar) te llamo para avisarte que en la universidad ya piden tu cabeza... ja,ja,ja,ja!! (esa risa era maravillosa) es broma niña... quieren las calificaciones del último parcial, mándamelas por e-mail, yo las paso a la secretaria y después te las llevo para que firmes... entrégalas o los chicos de la facultad te suben a las más buscadas de la PGR. -silencio..- ja,ja,ja,ja,...bueno nos vemos linda...- usted no tiene más mensajes.
Narda suspiró y se dirigió presurosa su recámara, extrajo como autómata su laptop de la maleta para enviar el archivo, al salir de prisa del cuarto no pudo evitarlo, se topó de frente con Hyuga que pasaba por el corredor y no pudieron evitar chocar.
--- ah! -perdió el equilibrio-
--- Narda... -la sostuvo de los hombros, pasado un segundo se miraron una vez más, sus orbes grises ante las oscuras del nipón, ella se sonrojo al instante al recordar-
--- me gustas mucho Narda!! eres una mujer hermosa y me excitas!! -la tomó de los hombros y la besó, las lágrimas corrieron por sus mejillas-
--- me gustas.... -expuso el chico moreno que se encontraba sentado en el escritorio- eres una mujer maravillosa, Narda -se quitó sus lentes, sus ojos grises similares a los de ella eran magníficos- dime.. te gustaría... -se puso en pie y la tomó de los hombros- Narda, quieres casarte conmigo?... -la besó y ella no opuso resistencia, incluso gozó del beso-
--- sucede algo? –cuestionó ante la mirada perdida de la mujer-
--- n... no... -regresó a la realidad y se alejó bruscamente del moreno empujándolo- no me pasa nada, Kojiro... -camino hacia otra puerta en el corredor-
--- ay mami! ya vas de nuevo a meterte ahí... -le reclamó apareciendo el pequeño al salir de su recámara- oye, regáñala papá... -le exigió- el doctor le dijo que debía descansar... y ya va a meterse a su cuarto de trabajo otra vez...
Hyuga entró curioso al lugar, era una oficina sencilla pero con todo lo necesario, libros, enciclopedias, un escritorio de buen tamaño.
--- lo siento, Kenjiro... -explicó, Hyuga volteó a mirarla, Narda conectaba su laptop- pero debo resolver algunos pendientes de la universidad... -se sentó- después descansaré...
--- no te exijas demasiado Narda... -la mujer castaña levantó su gris mirar sorprendida- debes descansar una semana más... -expuso- así lo ordenó el doctor.
Narda sintió un cosquilleo en la espalda, por un momento aquel regaño le llevo muchos años atrás. El nipón la miró, él también pudo sentirlo, aquellos momentos cuando el constantemente le llamaba la atención como si de una niña se tratase. Se miraron por unos segundos, pero la voz de su hijo los regresó a la realidad.
--- esta bueno!! –cruzó sus brazos- oye pá!... vamos a jugar a la cancha de la esquina?? -cuestionó-
--- si... está bien... -salieron después de que la mujer aceptó con una inclinación de su rostro-
Hyuga disparó a la portería y el pequeño aunque se arrojó no lo pudo atrapar.
--- chin! -se molestó- jamás los voy a pescar, pá! -puso cara de puchero-
--- ja, ja, ja, ja, ja... -rió divertido- ya te das por vencido tan fácil? -le cuestionó desdeñoso-
--- nel! Claro que no!!... -se levantó y volvió a ponerse bajo la portería- venga otro!! -lo reto- este sí lo detengo!!!
--- así se hace!! -frunció el entrecejo- no debes darte por vencido jamás!! -disparó otra vez-
La mujer esperaba nerviosa afuera de su casa, no dejaba de mirar hacia la esquina donde estaba el parquecito, en ese momento un automóvil tipo jeep llegó pronto, de el descendió un alto hombre de piel canela, su ropa deportiva lo hacía lucir más varonil y atlético.
--- cómo estás? -le sonrió alegre- te sentaron la vacaciones, niña? –cuestionó sencillamente-
--- ti... tienes las listas, Rubén? -cuestionó también como respuesta-
El hombre moreno la miró extrañado y le mostró una carpeta.
--- si... -expresó quitándose finalmente sus lentes- aquí las tengo, toma... -le ofreció un bolígrafo-
La joven mujer castaña literalmente se lo arrebató, tomó la carpeta y la colocó sobre el cofre del automóvil, firmó una a una las diversas papeletas-
--- bien, ya está... -le devolvió ambas cosas- dile a la secretaria Toñis que disculpe mi retraso... no volverá a pasar... -expresaba nerviosa- muchas gracias por el favor Rubén... -se retiraba pero el hombre la sujetó de la muñeca-
--- Narda... qué te sucede?? -le cuestionó con sus hermosas orbes grises angustiadas- pasó algo?... esta bien Kenjiro? -su rostro tomó más preocupación- supe que lo suspendieron... están ambos bien?
La mujer lo miró asustada, no sabía que decirle.
Hyuga secó su sudor, su hijo estaba ya sentado en el suelo agotado.
--- ah jijos! -su estómago subía y bajaba- ya perdí la condición... -excusó-
--- necesitas hacer más ejercicio... -le sentenció-
--- naaaaa!! lo mismo me dijo Rubén... -comentó y su padre dio un respingo- él quería meterme en las fuerzas básicas de la uni para juniors pero mi mami no quiso... -se enderezo- dijo que primero tenia que mejorar mi carácter... -puso cara de molestia-
--- ese señor Rubén... -cuestionó mientras se sentaba a su lado- trabaja con tu madre?
--- creo que si... –expreso dudoso y después negó también con su cabeza- bueno no trabaja trabaja con mamá… -explica- más bien él también está en la universidad solo que en otra área… ella esta en filosofía y Rub está en deportes porque es el entrenador de los muchachos de la selección de soccer... él me cae muy bien, pá!... y le va al América!!!
Kojiro Hyuga bajó su mirada al suelo, al parecer a su hijo aquel hombre no le molestaba, por el contrario le agradaba y lo admiraba, y quizás Narda también sentía algo por ese tal Rubén...
La mujer castaña miró al hombre moreno sujetarla, su mirada era de congoja.
--- no... no te preocupes... todo esta bien... -sonrió nerviosa y le negó sus orbes grises llevándolas al suelo-
--- no te creo... -sentenció- que pasa, linda?... sucedió algo en el viaje? -Ella levantó su mirada nerviosamente- ya veo... si paso algo en la semana pasada... -concluyó-
--- no!! no es así... yo... yo solo... -ya no la escuchó, la jaló hacia él y la abrazó, susurró en su oído-
--- si no quieres decirlo no me lo digas... -ella se estremeció- solo no olvides que te amo y que siempre estaré para ayudarte mi niña... -se separó de ella levemente y después de mirarla sonriendo se acercó de nuevo a su rostro lentamente- siempre lo he hecho y jamás dejaré de hacerlo…
Narda solo pudo abrir enormemente sus ojos.
El pequeño ojigris rompió el silencio.
--- oye papá! ya nos vamos?? -cuestionó inocentemente al nipón- es que ya va a empezar mi serie en la tele!! -se puso de pie y lo jaló del brazo-
--- si... vamos... -se levantó- "¿quién será ese Rubén??... será correcto que hable con ella..." -su mente era un mar de confusión cuando el pequeño lo regresó a la realidad-
--- sabes pá! -sacó unas monedas de su cartera- voy a comprar un refresco a la tienda, si llego a la casa y le digo a mamá que quiero soda, luego no me va a dejar salir, así que mejor lo compro de una vez... -regresó sus pasos- voy-vuelvo!! -se alejó y Hyuga sonrió-
El nipón solo dio dos pasos más, a lo lejos pudo ver finalmente el frente de la casa de Narda, una pareja se encontraba afuera, el delantero de la Juventus se quedó de una pieza ante lo que observó, Narda, la madre de su hijo se besaba con otro hombre.
