todos los personajes son propiedad de stephanie meyer yo solo juego con sus personalidades y vidas =)
bueno chicas se que me tarde mucho sorry por eso pero en el colegio esta la ultima semana de hecho apartir de mañana podemos decir que soy completamente libre eso es bueno muy bueno pero como es el capitulo final tiene 16 hojas esta algo largo si ustedes decidiran si tiene epilogo o no como tambien cual sera la proxima historia por que hay 2 pero yo no se cual elegir asi que les dejare de que se tratanta para que decidan.
CAPITULO FINAL
BPOV
Habían pasado 2 semanas exactamente. Mañana seria el gran día en el que me convertiría en esposa de Edward. Unir mi vida a él era la cosa que más deseaba, porque lo amaba más que otra cosa.
- ¿En qué piensas princesa? – preguntó Edward halándome contra su pecho para besar mi frente.
- En todas las cosas que han pasado a lo largo de estas dos semanas – susurré hundiendo mi rostro en su pecho para permitirle acariciar mi espalda.
-¿Qué cosas han pasado?– pregunto él.
Cerré mis ojos
Habían pasado tantas cosas desde que encontrara a Mandy llorando en su habitación por el engaño de Amir, eso me había partido el corazón, bueno a todos…ella eran tan frágil, aun que quisiera ser fuerte.
Flashback…
- Prima – hable abriendo la puerta de su habitación, para encontrarme que ella estaba contra la pared, mientras lloraba, me acerque a ella pero simplemente se aparto.
- Solo quiero estar sola Isabella – susurró. Sin embargo me deje caer a su lado para abrazarla.
- El no vale tus lágrimas, es un simple hombre, ¡No llores por favor! – hable. Ella negó para sollozar contra mi pecho de nuevo.
- Tu…solo dices….eso porque….no te está pasando a ti…..dime ¿qué pasaría si fuera Edward…..?- tartamudeo. Me tense por completo, el pensar que podía ser Edward me hacia sufrir a mi también.
- Sé que es duro prima, pero por favor… no te sientas así – susurré. Ella levanto su mirada para limpiar sus ojos.
- Lo sé bella, pero… ¿cómo quieres que no me sienta mal si….?– no terminó de hablar, porque se levantó del piso para correr al baño. Enseguida me levanté para ir hasta ella, quien ahora estaba vomitando.
- ¿prima? – musité cuando ella terminó de vomitar para ir hasta el tocador lavar su rostro y sus dientes.
-Estoy bien bella, solo que no pensé hacer esto. Pero ya es la segunda vez que vomito en la semana, y los mareos no son normales – habló para caminar hasta su mesita de noche, de la cual saco una cajita rosada.
- prima ¿crees que estés….?- ella asintió cortando mis palabras para entrar al baño, me deje caer en la cama. Después de unos 4 minutos, ella salió en silencio.
- Bella… estoy embarazada – susurró, Corrí a abrazar mientras frotaba su espalda por un momento… hasta que se separó de mi.
- ¿Cómo te sientes?- pregunte. No sabía si estaba feliz o triste, y eso me estresaba de una manera inimaginable.
- Feliz – musitó para suspirar – después de todo, mi relación con Amir deja algo bueno. No te diré que no me gustaría tenerlo a mi lado, porque te estaría mintiendo. ¡Claro que me gustaría estar con él! pero así tienen que ser las cosas y este bebe recibirá todo el cariño del mundo – susurró para acariciar su vientre.
Fin del flashback.
- Pues el saber que Mandy estaba embaraza nos emociono mucho a todos – hable. El rió para asentir.
- ¿Y que dices de cuando fueron hacerle el eco a Silvana? – susurró. Reí fuertemente, había sido un día muy ajetreado.
Flashback…
-Bella ¿estás lista? – gritó Silvana desde el garaje. Tomé mi cartera para ir hasta el auto, donde ya estaba Alec, Mandy, Alice, rose y Silvana.
- ¿Toda un vida nena? – preguntó. Gruñí para entrar al auto, el camino al hospital fue en silencio. Cuando llegamos, nuestra querida amiga casi corrió al consultorio de Carlisle.
- Creo que le tendremos que dar un calmante – se burló rose cuando llegamos al consultorio. Alec tocó la puerta dos veces para que Carlisle digiera adelante.
- Hola tío – saludó Silvana sentándose frente al escritorio. ¡Y vaya que estaba impaciente! pero la comprendía. Hoy sabría que sería su bebe, no la podía culpar.
- Hola nena – dije caminando hacia la camilla donde le realizaría el eco Alec. La ayudó a subir, mientras Carlisle levantaba su camisa y colocaba el gel frio.
-¡Es muy frio! – se quejó ella haciendo puchero, por lo que todos reímos para ganarnos una mirada del mal por su parte. Carlisle comenzó a hacer el eco… para poner cara de asombro.
- ¿Que pasa Carlisle? – preguntó Alec tomando la mano de Silvana, quien ahora veía la pantalla del eco concentrada al igual que las chicas.
- Son dos bebes – susurró para voltearse hacia Alec, quien ahora parecía un fantasma de lo pálido que estaba. Silvana aplaudió emocionada para halar a Alec contra ella y capturar sus labios en un tierno beso.
Apenas Silvana volvió su vista al monitor – donde estaban – preguntó señalando la pantalla. Carlisle movió un poco la pantalla para señalar una pequeña mancha en la pantalla.
- Aún no los veras bien nena – musitó. Ella asintió con lágrimas en los ojos, para luego abrazar Carlisle mientras decía gracias.
-Bueno… ¿ya nos podemos ir? – preguntó incorporándose en la camilla, para limpiar su vientre con la servilleta que Carlisle había entregado.
- Silvana… creo que lo mejor es que descanses un rato, has estado muy agitada todo el día cielo – susurro Alec, recibiendo un mirada del mal por parte de su novia.
- A mi no me importa si tú no quieres ir swan, yo voy a ir de compras. te guste o no – sentencio tomando su cartera para salir de la habitación, dejándonos a todos con la palabra en la boca.
-Iré por ella – dijo Alec saliendo de la oficina, por lo que lo seguimos. Apenas llegamos al estacionamiento nos encontramos con Silvana sobre el hombro de Alec mientras le pegaba en su espalda.
- ¡Suéltame animal! – dijo pateando el estomago de Alec, quien gruño para indicarnos que subiéramos al auto. Después de unos minutos el entró con Silvana, quien estaba quejándose.
- Amor ¿puedes entender de una vez que no puedes salir más si estas agitada?. Te puede pasar algo malo – habló para colocar el cinturón de seguridad de Silvana, quien ahora no para de quejarse.
- Prima… ¿por qué no descansas hoy? mañana iremos de compras – musitó Alice… ¡o por dios-pensé- esto era fin de mundo! ¡La duende se estaba negando hacer unas compras! definitivamente algo estaba pasando.
- ¡No! ¡Yo quiero comprar ahora! por favor Alec, llévame –suplicó ella haciendo puchero, pero nadie dijo nada. Llegamos a la casa para todos ir a la sala, Ninguno de los chicos estaban en casa. Silvana nos informó que se iría a duchar. Luego de unas 2 horas Salía de la ducha, pues para nuestra suerte- nótese el sarcasmos- se había ido ella a Port Ángeles.
Fin del flashback.
-¡La tuvimos que buscar 4 veces! que chica, enserio. Por algo Alice y ella son primas. Aunque debo reconocer que Mandy confabuló con ellas para raptarme la última vez con el pretexto de ir de compras. ¡Por dios!¡ fue mi despedida de soltera! aún no puedo creer que Esme las ayudara – musitó para reír. Edward puso cara de pocos amigos, es que después de lo que paso esa noche el rubor en mis mejillas duro 2 días.
Flashback…
- ¡Muévete bella, se nos hace tarde ¡– gritó Mandy entrando a mi habitación. Terminé de colocar un de brillo en mis labios para tomar mi cartera. Iríamos hacer unas compras sobre la decoración de la boda.
- Chicas apenas son las 5 de la tarde, la tienda cierra a las 10 – dije tomando un poco de jugo. Ellas me fulminaron con la mirada mientras subíamos al mercedes de Esme. Aunque hubiese deseado que fuera Edward.
- Eso ya lo sabes bellita, pero antes de ir a la tienda pasaremos por otras cosas – explicó Alice colocando un CD de Maddona para comenzar a cantar celebration. Me hundí en el asiento escuchándolas a todos cantar.
- ¿Que hacemos aquí?– pregunté al ver que nos deteníamos frente a un club. Ellas sonrieron para bajar del auto. Observe mi reloj; ya eran las 7. ¡Cómo el tiempo podía pasar tan rápido!.
- Primero veremos unas cosas aquí bella, no es nada malo – hablo Esme. El hecho de que fuera ella, de una manera otra me tranquilizaba. Jamás dejaría que las chicas cometieran un locura ¿o sí? Suspire para bajar.
- Que sea rápido – sentencie para caminar. Ellas rieron apenas las puertas se abrieron mientras me empujaban dentro del club para escuchar un fuerte ¡felicidades!, pero no solo venia de parte de ellas, si no de otras personas. Las luces se encendieron para mostrarme alguna chicas del instituto con las cuales había realizado trabajo y otras amigas de Tennessee… no sabía que decir.
- Bienvenida a tu despedida de solteras bellita – chilló Alice emocionada mientras comenzaba a sonar la canción de moulin roug. Mis mejillas de inmediato se calentaron al pensar en todo lo que pasaba en este tipo de celebraciones.
- ¿Un trago? – susurró un voz ronca a mis espalda, provocando que un escalofrió recorriera mi cuerpo. Me voltee para encontrarme con un chico de la misma estatura que Emmett, y solo traía un pantalón negro de vestir mientras que su pecho todo descubierto. no podía negar que tenia buen cuerpo.
-¿Que es? –Pregunté tratando de ocultar mi sonrojo. Edward me mataría en este momento si estuviera a mi lado, pero no era así. Sin embargo sabía que si se enteraba estaría en graves problemas.
- Margarita - musitó. No lo pensé dos veces para tomar una, al igual que las chicas quienes ahora estaban en una mesa donde habían una serie de regalos, ellas me sonrieron.
- Bueno bella, como toda mujer casada necesita una seria de cosa por eso….- no las terminé de escuchar; me lleve las manos a mis oídos mientras sentía como mis mejillas casi explotaban.
- Solo muéstrenlo – dije cuando ellas dejaron de hablar. Esme tomó una pequeña caja azul, la cual me entregó. Aunque dudé en abrirlo; cuando lo hice me encontré con 3 ligeros uno azul, uno blanco y uno negro.
- Gracias – musité. Ellas rieron mientas que Rosalie tomara una caja mucho más grande que la de Esme. Ella me la entrego para sonreírme – espero que te sirva bella – susurró. Abrí la caja para encontrarme con un libro que tenia por título "como hacer que un matrimonio funcione por años", me sonroje al pensar en el contenido.
- ¡viene mi regalo! – chilló Mandy tomando dos cajas para entregármela. s cuando las abrí me encontré con 5 conjuntos de lencería de Victoria Secret. Me sonroje para fulminarla con la mirada; ella simplemente se encogió de hombros para sonreírme.
- Creo que el mío te servirá de mucho – dijo Alice para entregarme un caja azul brillante. la abrí para encontrarme con un traje de marinera, pero este consistía en una pequeña falda, con un top blanco de líneas azules y un pequeño sobrerito.
- A Edward le encanta el azul – se burló Mandy, quien ahora reía con Alice. Las fulminé con la mirada para ver a Silvana, quien tomaba una caja la cual me entrego. Apenas la abrí me encontré con un traja de lencería negro con detalles dorados.
Después de que todas las demás chicas me entregaran sus regalos, tome un margarita y la música cambio a right roun. Por lo que todas las chicas comenzaron a cantar y bailar. Mi vista se hizo borrosa cuando tome la 5 margarita, pero no me importaba… solo sería un noche.
- ¿Me puedes traer otra margarita? – pregunté sosteniéndome de la barra. El hombre asintió para entregármela luego de unos minutos que me parecieron años, apenas el liquido toco mi garganta sentí como me calmaba por completo.
El telón del escenario se abrió para que se escuchara sexy bicht. Un hombre en el medio estaba de espalda, cuando se volteo las chicas de inmediato me halaron contra la silla para hacerme sentar. El hombre comenzó a bailar mientras se deshacía de su camisa ¡oh por dios! ¡Esto era demasiado! Pensaba mientras me entregaban un margarita, la cual bebí para tomar otra.
- Solo disfruta bella – susurró rose cuando el chico se coloco frente a mi silla. Tomé un poco de margarita, el me sonrió mientras sentía como mis mejillas ardían. Las chicas literalmente me arrojaron sobre el, haciéndome caer sobre su regazo ya que el ahora estaba sentado.
- Esto no está bien – logre decir antes de que mi cordura de fuera a otra parte. Apenas toque su pecho, cerré mis ojos. ¡Solo sería una noche! Mi respiración se aceleró al sentir que el hombre succionaba el lóbulo de mi oreja, a lo que gemí.
- ¡Basta! - pedí tratándome de alejar, pero gemí al sentir que la música subí haciendo que mis oídos dolieran mientras llevaba mis manos al pecho del hombre, tratando de alejarlo. Pero mi mente fue más fuerte que yo, por lo que comencé a mover mis manos…en ese instante las puertas el club se abrieran de golpee.
-ISABELLA MARIE SWAN DYWER SEPARATE DE ESE HOMBRE EN ESTE MALDITO MOMENTO –gritó Edward haciéndome temblar para alejarme del hombre, quién ahora se veía aterrado por la expresión de Edward. Quién tenía a todos los chicos con él, las cosas no terminarían bien…eso era definitivo.
- Edward yo….- él no me dejo terminar de hablar, porque ya estaba sobre el hombre golpeando su rosto con fuerza. Después de unos minutos se separo de él con los nudillos completamente rojos y su respiración agitada. Me tomó del brazo para halarme fuera del club.
- ¡Pero en que estabas pensando! – gritó tomándome por ambos brazos al punto que me dolió, por lo que un par de lagrimas bajaron por mis mejillas. él me soltó para alejarse.
- Edward hijo – hablo Esme. El se volteo hacia ella. Más que molesta limpie mis lágrimas para poder observar con claridad, ya que mi vista estaba nublada.
- Esme – dijo Carlisle serio para fulminarla con la mirada, a lo que ella se encogió de hombros – se supone que eres grande ¿cómo te pudiste prestar para esto? – suspiró mientras caminaba hasta su auto.
-Carlisle – llamo Esme. Pero él solo se limito a subir a su auto e irse.
- Bella – dijo Edward tomándome por un brazo. Me voltee hacia quien ahora se veía con cara de pocos amigos, me halo hasta su volvo para hacerme entrar en el sin importarle mis quejas.
Fin del flashback
- Debo reconocer que fue una buena reconciliación – ronroneo besando mi frente. La verdad lo había sido, no me podía quejar.
- Eres un ninfómano – musite. Él rio para quedarse en silencio por un rato.
- Somos cariño. Ahora vamos a dormir, porque después Alice me mata por no dejarte dormir – susurró. Asentí para pegarme mas a su cuerpo, dejándome cubrir por el delicioso calor de su piel.
El sol entró en la habitación, pegando con mi rostro de frente. Por lo que cerré mis ojos fuertemente, pero de nada serviría. En pocos minutos todas las chicas estarían aquí gritándome que me despertara, por lo que me aparte un poco de Edward para dejar un casto beso en sus labios para dirigirme a la ducha.
- Hoy es el día – dije para mí misma mientras dejaba caer la ultima prenda de mi cuerpo. Entré a la tina, el agua me relajo mientras frotaba mi cuerpo varias veces. Después de un rato salí para caminar hasta la ducha, donde me encargué de lavar de nuevo mi cuerpo y mi cabello varias veces.
Apenas terminé, tomé un toalla para envolver mi cuerpo, pero cuando coloqué un pie fuera de la ducha, mi estomago se revolvió obligándome a ir hasta el sanitario donde comencé a vomitar. Sentí como Edward frotaba mi espalda para aparte el cabello de mi rostro.
- ¿Cómo te sientes cielo?– preguntó mientras caminaba hasta el tocador, del cual me tuve que sostener al sentir que todo me da vuelta. La toalla abandonó mi cuerpo rápidamente pero no me importó. Todo me da vueltas, el cuerpo de Edward se pego al mío mientras él me cubrí con la toalla.
- Bella – musito Edward contra mi oído. Cerré mis ojos por un momento, para luego abrirlos sintiendo que todo volví a la calma.
- Estoy bien Edward, solo son los nervios – hable. Él asintió para besar mi mejilla. Después de lavar mi boca un par de veces, al igual que mi rostro, Salí para ir al vestidor donde tomé un conjunto de algodón blanco.
- Estaré en la cocina – dije antes de salir de la habitación. Todo estaba en calma, Esme estaba sentada con Carlisle en la cocina. Los salude a ambos para tomar una taza de café con unas tostadas de mermelada.
- Hoy será gran día Isabella – exclamó Carlisle. Asentí para sonreírle, tenía tantas cosas que agradecerle, que no sabía cómo se lo iba a pagar a é y a Esme. Termine desayunar para sentir como todas las chicas me arrastraban afuera de la cocina.
- Bueno bella, no queremos quejas; sólo que te relajes – sentenció Mandy apenas entramos al que yo llamo el salón de la tortura, pero ellas lo llamaban el salón de "la belleza y relajación".
- Chicas, son las 9 y la boda es a las 6 ¿podemos comenzar a la 1 por favor?– suplique. Todas negaron para hacerme sentar en la pequeña silla rosada. Comenzaron con mis manos, las cuales probaron unos 10 colores al igual que con mis pies.
- Yo trabajare en cabello – hablo Rosalie para comenzar a humedecer mi cabello. Lo peinó para después recogerlo en una trenza bastante difícil. Agradecía al cielo haberme ido a depilar hace 2 días, por que la única vez que permití deje que depilaran mis piernas era porque ellas sabían.
- Yo me encargare el maquillaje – sentenció Mandy junto con Silvana, ambas colocaron varias mascarillas faciales en mi rostro para después comenzar con el maquillaje.
- ¡lista bella! – chillaron todas chocando las palmas. Me voltee hacia el espejo, mi cabello estaba recogido en una trenza y mi maquillaje era suave, solo tenía un poco de sombra en los ojos: rosada pero muy clara. El rubor no fue necesario ya que estaba por mi sola, mis labios tenían brillo labial
- Esta perfecta – hablo Alice para entregarme un bata de seda blanca. camine hasta el baño, las chicas se encargaron de dejar todo en orden antes de salir, me sonrojé al ver que en la gran cama que había en la habitación de Alice la cual se comunicaba con la habitación de la tortura, un conjunto de lencería blanco.
Tocaron la puerta- "adelante"- susurré. La puerta se abrió dejando ver a Esme quien traía un cofre, ella me sonrió para cerrar la puerta, abrió el vestir de Alice para salir con el. El cual tendió en la cama.
- ¿Cómo te sientes bella?– preguntó mientras le sonreía, no me podía sentir más feliz en estos momento observé el reloj para ver que eran las 5, solo faltaba un hora para mi boda. Esme me ayudó a colocar el vestido, mis tacones eran blancos no tan altos pero debía reconocer que bastantes cómodos para caminar no podía creer que era yo la que se estaba viendo al espejo.
- Solo falta esto – dijo Rosalie entrando con un liguero blanco. Ella me sonrió después de que me lo colocara, cosa que me hizo ruborizar. Después colocaron los accesorios para por ultimo un poco de brillo labial.
- ¡llegó el momento bella ¡– exclamó Esme abrazándome para salir de la habitación, al igual que rose. Me senté en el banquito que estaba al lado de la cama para cerrar mis ojos mientras pensaba en cómo sería mi nueva vida funcionarían las cosas con Edward, podría ser madre.
- Bella – la voz ronca de Carlisle me hizo casi saltar del asiento. El me sonrió para tenderme su mano, ahora tenía un traje negro; se veía bastante elegante – siento si te ofendí – susurró mientras salíamos de la habitación.
- ¿Estás lista?- preguntó Alice, quien me esperaba en lo último de las escaleras con un vestido rosado pastel. Asentí; estaba más que lista ella me sonrió.
- entonces no perdamos tiempo – hablo Esme quien ahora estaba junto a Carlisle con un vestido crema que llegaba un poco más arriba de su rodilla caminamos hasta el jardín apenas las puertas se abrieron mi cuerpo se tenso había llegado el momento que tanto había esperado pero no sabía qué hacer Carlisle coloco un mano en mi espalda indicándome que caminara.
Cuando llegamos al altar solo fui consciente de cuando la mano de Edward tocó la mía, mandando esa corriente que tanto me gustaba. El me sonrió. Deseaba unir nuestros labios, pero no era el momento.
La ceremonia pasó con calma. Solo de mis labios puedo salir un "si acepto" y los aplausos nos inundaron, por lo que Edward colocó sus labios sobre los míos de manera delicada.
- Te amo – musite. El acarició mi mejilla para besar mi frente. Todos los invitados fueron felicitándonos; Esme estaba llorando cuando me abrazo para desearme toda la suerte del mundo, Mandy también lloró para después reír, por que su maquillaje se había corrido un poco… definitivamente era mi prima favorita, Silvana arrastró a Alec hasta nosotros para poder felicitarnos de manera bastante alegre.
- Te quiero prima, te deseo lo mejor del mundo – susurró Alec para besar mi mejilla, Alice no paraba de tomar foto en todos los ángulos posible mientras Jasper suspiraba después de felicitarme como 4 veces, en las cuales tomaba fotos. se acercó Jasper, quien estaba sonriendo – te deseo suerte en tu matrimonio – hablo para tomar Alice del brazo mientras se la llevaba con él, a pesar de las quejas de la duende.
- Así que te casaste – dijo Rosalie para sonreírme. Me abrazó casi dejándome sin aire, mientras reía. Debo reconocer que me puse azul cuando Emmett me abrazó levantándome del piso ganándose una maldición de Edward quien le ordenaba que me bajara.
- ¡Bueno, la hora de el baile llegó!– exclamó Alice halándome. En ese momento encontré a Edward, quien me condujo a la pista de baile. La pista comenzó; por lo que coloqué una de mis manos en su pecho y otra en su hombro, él pasó sus brazos por mi cintura para comenzar a movernos al ritmo de la música.
- Te amo Isabella, eres la mujer más perfecta y hermosa que hay en el mundo – susurro Edward contra mi oído para después unir nuestros labios. La música se acabo por lo que salimos de la pista.
- ¡Así que se van de luna de miel ¡– se burló Emmett , tomando un poco de su vaso de whisky. Sonreí para asentir – cuidado con lo que hacen parejita – habló. Edward bufó para besar mi cuello.
- Tú solo relájate amor – Me susurró Edward. La reunión paso tranquila, a las 2 am, las chicas me separaron de Edward para llevarme con ellas. Cuando entré a mi habitación me encontré con un vestido rosado corto.
- Bella, sabes que donde van no te podrás vestir así; por lo que decidimos que te cambiaras – hablo Mandy. Asentía mientras ellas me ayudaban a quitarme el vestido y me colocaba el vestido rosado.
- Isabella, te deseamos que esta noche se la mejor de tu vida. Recuerda es el día de tu boda nada te debe preocupar – dijo Rosalie mientras salíamos de la habitación cuando llegamos al primer piso, Edward estaba hablando con Carlisle.
- ¿Lista señora Cullen ?– preguntó Edward abrazándome. Asentí después de despedirnos de toda nuestra familia, subimos a su adorado musgtan. El tomó mi mano para salir del garaje; llegamos al aeropuerto de Seattle a las 5:30 después de confirmar nuestro vuelo, aunque no sabía dónde iríamos ya que en los boletos no decía. Dejamos nuestro equipaje.
- Te amo Edward – hable. Cuando subimos al avión para caminar hasta primera clase, ocupamos nuestros puesto. El besó mi frente cuando dieron las indicaciones para despegar. Apenas el avión se estabilizo en el aire, quité mi cinturón para subir las piernas al asiento y pegarme al pecho de Edward.
- Descansa cielo, será un viaje largo – susurró. Asentí mientras observaba mi anillo de bodas, dejándome guiar por el sueño… donde todo era tranquilidad.
- Bella, amor despierta – hablo Edward. Abrí mis ojos, aún estábamos en el avión; la luz de ajustar el cinturón estaba encendida; por lo que de inmediato me incorporé para colocar mi cinturón. Aterrizamos para mi sorpresa en el aeropuerto de Ibiza.
- Bienvenida a Ibiza princesa – musitó Edward mientras recogíamos nuestro equipaje. Observe el gran reloj que estaba fuera del aeropuerto; eran las 5 de la tarde ¡Y había dormido 9 horas! apenas las puertas del aeropuerto se abrieron, Edward caminó hasta un hombre, el cual le entregó un sobre y juego de llaves.
- ¿Lista amor? – ronroneo. Asentí algo mareada mientras caminábamos hasta llegar hasta un deslumbrante porshe plateado. Edward colocó un mano en mi cintura para abrirme la puerta, subí al auto y el a los pocos minutos conmigo.
- ¿Donde vamos? – pregunté apenas salimos del estacionamiento. Él me sonrió para tomar mi mano y depositando un dulce beso.
- Esme heredo un casa de sus padres que está en excelentes condiciones y fue donde pasó su luna de miel con Carlisle, así que pensé que sería el lugar perfecto para pasar estos 15 días solo nosotros dos –le sonreí . El camino fue en silencio a Ibiza, era un lugar bastante bonito; la noche cayó unos minutos antes de llegar a una hermosa mansión completamente blanca.
- Llegamos – exclamó Edward con una hermosa sonrisa para abrir mi puerta. Apenas estuve fuera, el aire golpeo mi rostro dejando que el aroma de playa inundara mis pulmones. Mi esposo… ¡por que eso era mi esposo!, al cual amaba con todo el amor del mundo
- Te amo – dije robándole un rápido beso para comenzar a caminar. El abrió la puerta mostrando un hermoso recibidor con una alfombra beige.
- Mi madre solo se limito a cambiar los muebles – susurró. Las paredes eran completamente blancas, caminamos para encontrarnos con una sala con solo dos paredes blancas; por que las demás eran paredes de cristales permitiendo ver hacia un hermoso jardín con una piscina.
- Es perfecto – dije encogiéndome de hombros. El me abrazó. Las habitación estaban en el segundo piso; por lo que subimos habían varias puertas pero Edward me indico caminar hasta la habitación del final del pasillo.
La puerta se abrió dejando ver un gran habitación con paredes blancas con un sola de cristal, una gran cama en el centro de madera con un dosel blanco, una pequeña peinadora, dos mesitas de noche… ambos lados de la gran cama, un mueble de cuero negro, habían dos puertas una más grande por lo que me indicaba que ese sería el vestidor y otra seria el baño.
- ¿Quieres ducharte primero? – preguntó pegándome a su cuerpo, a lo que solo pude negar. Solo quería estar con él; había descansado demasiado en el avión como para estar el resto de la noche sin Edward.
Caminé dentro de la habitación, mientras el dejaba las maletas en el vestidor. Caminé hasta la gran para de cristal para encontrar con un hermosa playa; aunque no se veía claramente, pero podía sentir como la olas chocaban con las grandes rocas creando espuma, la cual se perdía en el mar.
-Es hermoso – dijo Edward pegando su cuerpo al mío para sentir como no tenia camisa, mientras que bajaba sus manos por mis brazo hasta llegar a mis manos, las cuales tomó para dejar descansar su barbilla en mi hombro.
- Te amo Edward no amo a mas nadie –suspiré para encogerme de hombros - pero tengo miedo – susurré. Él se tenso contra a mí, para después de un rato pegarme más a su cuerpo.
-¿De qué tienes miedo Isabella?- preguntó Serio contra mi cuello. Sin embargo, para mí fue la mejor cosas el sentir su aliento acariciar mi piel.
- De que las cosas no funcionen, que esto solo sea un capricho. se que te amo y tu a mi… pero el amor se acaba como todo en este vida – susurré – de que un día llegues y me digas que no me amas eso me asusta no quiero eso – hablé para sentir como un lagrima Salí acariciando mi mejilla derecha.
- Eso no pasara cielo. ¡Jamás dejaré de amarte! se que hemos pasado por muchas cosas, pero por algo estamos aquí; porque nuestro amor a podido contra todo. Así que no sientas miedo de eso – habló acariciando mis brazos. asentí para limpiar mi mejilla mientras me volteaba hacia él.
- Promete que esto siempre será así, que no cambiaremos – pedí para capturar sus labios en un tierno beso, el cual me correspondió. De manera delicada sus manos pasaron por mi espalda, al mismo tiempo que el comenzaba desabotonar el vestido, haciéndome estremecer.
- te lo prometo – dijo antes de separarse de mí, quitando el vestido lentamente, dejándolo en el piso. Cuando levantó su mirada, recorrió su mirada por mi cuerpo, viendo fijamente mi ropa interior y el liguero que estaba en mi pierna derecha haciéndome sonrojar al ver reflejado el deseo con el que me veía
Caminó hasta mí para comenzar a dejar besos a lo largo de mi cuello, empujando el vestido al otro lado de la habitación para permitirme caminar. Choqué contra el borde de la cama, donde Edward se encargó de que mi cuerpo bajara, para quedar sobre la gran cama. Él se incorporó un poco para hacer que su peso no quedara sobre mí, mientras sus manos recorrían sin pudor mi cuerpo, pasando desde mi cuello hasta agarrar posesivamente mis glúteos, solo pude gemir en respuesta ante las caricias que me estaba dando. Sintiendo mi creciente excitación solo podía restregarme contra él, pidiendo silenciosamente más.
- Eres perfecta y te amo, eso nada lo cambiara – susurró antes de desabrochar mi brasier. Mostrando mi pecho, lo miraba con admiración mientras se ponía de rodillas en el medio de mis piernas, haciendo que las separara. Pasó una de sus manos por mi vientre plano para llegar hasta el medio de mis pechos, llevándose uno a la boca, succionando con delicadeza; creando una sensación tan placentera que dolía. Poco después se encargó de mi otro pecho, tocándolo suavemente con su mano para después cambiar haciéndome gemir cada vez más alto.
- Te amo – decía mientras se me escapaba un gemido audible. Apenas comenzó a bajar sus manos por lo largo de mi pierna derecha, se apartó un poco para comenzar a besar desde mi tobillo hasta la parte más alta de mi muslo bajo. Sus labios recorrían hasta donde ahora se encontraba el liguero; para quitarlo lentamente con su boca. Le sonreí a lo que el respondió gruñendo.
Cuando terminó Subió de nuevo hasta mi boca; para capturar mis labios en un beso cargado de pasión. Bajó sus manos de nuevo hasta mi vientre en el cual se entretuvo hacia diferentes figuras. No me podía quejar… se sentía realmente bien, mis braguitas cada vez estaba más húmedas e imploraba silenciosamente algo de fricción.- Edward – gruñí cuando él comenzó a bajar hacia mi pierna izquierda, al igual que con la derecha se tomo todo el tiempo del mundo haciéndome gemir, llevando sus manos a mis braguitas para romperlas en un solo movimiento.
- Solo disfruta amor – habló pasando uno de sus dedos por toda mi intimidad, moviendo en forma circular en mi clítoris con su dedo pulgar, mientras que con otro de sus dedos introducía un dedo en mi cavidad, haciéndome gritar de placer. Instintivamente movía mis caderas contra su mano, en busca de más fricción que lograra liberarme. Pero él me detuvo para dejar un casto beso en mis labios me incorpore en la cama alejando sus mano para quitar el resto de su ropa.
- te necesito ahora – dije succionando el lóbulo de ser oreja. El colocó sus manos en mi cintura para volverme a recostar en la cama. Besó mis labios al mismo tiempo que entraba en mi para comenzar a embestirme mientras gemía mi nombre, cerrando sus ojos; reflejando todo es placer que sentía – eres tan estrecha Isabella – gruñó para dejar sus manos en mi cintura.
- EDWARD – grité encajando mis uñas en su espalda cuando llegaba al orgasmo. Él lo hizo luego de unos segundos para gritar mi nombre, dejándose caer al otro lado de la cama. Cuando nuestras respiraciones se calmaron, me haló contra su pecho mientras observaba la mesita de noche eran las 12 de la noche "que rápido pasa el tiempo cuando te diviertes "pensé mientras sonreía contra su pecho.
- Te amo – dijo acariciándome la espalda. Me incorporé un poco en la cama para ver mi cuerpo reflejado en el gran espejo de cuerpo completo. Mi cabello estaba algo despeinado, mi cuerpo tenía una leve capa de sudor y mis labios estaban enrojecidos.
- Me daré una ducha – dije envolviendo mi cuerpo en con la sabana. Edward me sonrió, eso provocó que me mordiera el labio inferior. Cuando entré al baño, dejé que la sabana callera; abrí el agua caliente de la ducha e intentaba quitar el peinado que me había hecho Rosalie.
Entré a la ducha permitiendo que el agua caliente corriera por mi cuerpo. Cerré mis ojos… había sido tan perfecto estar con Edward, algo único debía reconocer. Después de unos minutos salí para quitar mi maquillaje que no era mucho.
- Edward – musite. Pero no obtuve respuesta, por lo que camine hasta el vestidor. Tomé mi maleta en busca de ropa cómoda. Apenas la abrí mis mejillas se calentaron: había sabia que Alice había puesto la ropa de dormir primero, pero esto eran puros conjuntos de encaje, con pequeños camisones trasparentes; y aunque lo dudé por un momento, termine tomando un camisón.
Cuando Salí del vestidor, Edward estaba sentado en la cama, ahora con un pantalón de dormir. Me sonrió cuando me deje caer a su lado, el pasó su manos por mis hombros para hacernos caer en la cama mientras apagaba la luz de la mesita de noche.
- Buenas noches amor – susurró para acariciar mi espalda. Me dejé llevar por el sueño para relajarme por completo.
Mis ojos se abrieron lentamente, por lo que me removí por toda la cama sin encontrar a Edward. El sol pegó contra mi rostro cuando levanté mi vista, de inmediato hundí mi rostro en la almohada.
- Pensé que no te ibas a despertar – hablo la voz ronca de Edward mientras sentía como abría la puerta de la habitación. Me voltee hacia él con los ojos entrecerrados, percatándome de que ahora traía un bandeja con comida; la colocó en la cama para sonreír.
- Buenos días amor – saludé rozando sus labios. Él se sentó a mi lado para tomar una tostada, destapó la mermelada para colocar un poco sobre la tostada; apenas la acerco a mi rostro me levanté de golpe dándome tiempo de solo ir hasta al baño vomitar.
- Bella – hablo Edward quitando el cabello de mi rostro, me separé del sanitario para ir hasta el tocador donde lave mi boca.
- Estoy bien – dije. El salió del baño sin decir un sola palabra; después de unos minutos me calme para salir el estaba parado al lado de la mesita de noche.
- Bella, es hora de que te hagas un prueba de embarazo…esto último no es normal – exclamó con voz dura entregándome un cajita rosada, pero no la utilizaría… no volvería a pasar por lo mismo.
- ¡No lo hare Edward! – sentencie antes de entrar al vestidor. Tomé un bata de seda para colocármela y volver a salir, percatándome de que Edward seguía en su mismo plan.
- Es solo una prueba, así si sabremos si estas embaraza o no – dijo. Me voltee hacia él, quien ahora me observa serio.
- ¡Por eso no la hare! ¡No volveré a pasar por lo mismo!, el pensar que puedo ser madre, para que luego un prueba te diga lo contrario… no podre vivir con eso – grité. Él se acercó a mí, pero me aparte.
- Solo hazla amor, nada malo pasará – susurró con frustración en sus voz. No quería volver a pasar por lo mismo, deseaba un bebe. Si, tal vez estaba joven, pero me encantaba la idea… pero de solo pensar que daría un no y que no iba hacer madre, eso me hacia sufrir de una manera horrible.
-¡No, no, y no! ¡Es mi decisión, no la tuya! – Exclamé, pero él me tomó por un brazo, y antes de que pudiese alejarme, me acercó a su pecho.
- Se que no es fácil,¡ para mí tampoco lo es!, pero es un riesgo que debemos tomar ambos porque somos uno cielo ,por que en las buenas y en las malas siempre estaremos juntos. Así que no te opongas – murmuró acariciando mi espalda. Sentí como un par de lágrimas bajan por mis mejillas, pero no por rabia ni mucho menos por tristeza… era por el hecho de saber que siempre contaría con Edward.
- ¿Y si no da positivo? – pregunté levantando mi rostro. Él me sonrió para acariciar mi mejilla.
- Pues entonces creo que tendremos una luna de miel muy movida – rió y yo junto con él, quien después de unos minutos de puso serio – solo confía Isabella, por un vez en tu vida hazlo – susurró entregándome la cajita para besar mis mejillas eliminando todo rastro de lagrimas que pudiera existir.
Caminé lentamente al baño, esto era un riesgo que debía tomar. Después de realizar la prueba, los minutos se me hicieron horas; me sentía tan inquieta. Al pasar el tiempo estipulado me levanté del piso para tomar la prueba. Mi corazón casi sale mi pecho al observar el resultado; solo fui consciente de que salí hacia los brazos de Edward, quien me abrazo de mi inmediato.
- ¡Seremos padres! – Grité antes de capturar sus labios en un beso demandante. ¡Seriamos padres!, un bebe se estaba formando en mi vientre, no había mejor cosa en el mundo. Nuestro hijo era todo el producto del amor que sentíamos el uno por el otro, solo eso; porque Edward era mi vida, mi todo. Él y yo simplemente éramos uno solo, porque jamás me resistiría a el… por qué nunca más preguntaría ¿Por qué te resistes a mi?
Fin….
Gracias a todos por sus reviews,alertas y favoritos ^.^
bueno chicas ustedes diran quiere que haga el epilogo?
summary tan iguales y distintas: bella es gemela con su hermana marie pero ambas son de mundos muy diferentes saben que la otra esta hay pero bella fue llevada con su madre renne una mujer pobre que criara a su hija de manera justa, marie fue llevada con su padre un gran empresario con mucho dinero mas del necesario ambas jamas se an visto pero saben que son muy diferente en cuanto a sus sentimientos que pasa cuando renne muera e Isabella se tiene que ir a vivir con su padre junto con su familia pero que pasara cuando conosca a Edward cullen el chico de quien esta enamorado su hermana marie.
summary amor en las alturas: bella quiere ser aeromoza por lo que decide tomar el curso de la famosa aerolinea cullen con lo que no cuenta es que estara acargar de el capitan edward cullen aun que el desee solo un sola cosa de ella podra surgir algo mas...?
recuerden apretar el botoncito azul no cuesta nada y me hace muy feliz
besitos!=)
