Hola, ya estoy de vuelta! Siento haber tardado un poco, pero la inspiración me abandono por unos días después de publicar el One!, por cierto Muchas gracias a todos lo que lo leyeron!
Muchas gracias a: Adrianne Granger, Acuario17, sari. dom ,MaRiA sWaN dE cUlLeN y Doris, por sus comentarios y por agregar a Favoritos! De verdad GRACIAS! :D
Bueno, este capítulo va dedicado a todos y cada uno de ustedes que leyeron este fic! GRACIAS POR TODO SU APOYO!
Espero que les guste!
Notas sobre el escrito:
- letra normal entre guiones - (Diálogo de los personajes)
Recuerden que a los niños pequeños se les dificulta pronunciar la letra "R"
La historia toma en cuenta hasta el 6to libro.
Nos vemos abajo!
...
Sin tí
[H&HR]
Two-Shot
By: MissPotterGranger
Epílogo
Ron se encontraba sentado en la cama de su habitación, estar ahí le traía inolvidables recuerdos, recuerdos que habían vivido con Harry, su mejor amigo. Hacía días que Hermione había regresado a la Madriguera, la pobre estaba inconsolable, y como no, si había perdido al amor de su vida. Sus padres y hermanos por otro lado habían tratado de animarlo desde…desde ese día. Hacía semanas que no había jugado Ajedrez Mágico, ni Snap Explosivo, ni siquiera un partido de Quidditch, simplemente todos esos juegos le recordaban a su mejor amigo. Luna constantemente trataba de subirle un poco el ánimo, pero no le era suficiente.
Tomó el álbum de fotos de Harry y pasó lentamente por sus páginas, había varias fotos de él con sus padres, y sonrió, de seguro ahora estaba feliz al lado de ellos, con forme avanzaban las páginas podía verse a sí mismo al lado de Harry y Hermione. ¿Cuánto no habían vivido juntos?. Siguió observando las fotos mientras las lágrimas caían por sus pecosas mejillas cuando la puerta de su habitación se abrió dejando entrar a Hermione quien traía una sonrisa en el rostro.
-¡Ron! ¡Ron, a que no sabes que…! – pero calló al notar sus lágrimas – Ron, ¿Estás bien? – le preguntó preocupada
-Si, si, estoy bien – dijo secándose las lágrimas disimuladamente y guardó el álbum en un cajón y la miró, su semblante era de total preocupación
-Ron… - le habló acercándose a él – Sabes que no te tienes que hacer el fuerte conmigo
El pelirrojo simplemente la miró y sin poder evitarlo se lanzó a los brazos de su mejor amiga dejando salir sus amargas lágrimas que en cuestión de segundos contagiaron a su amiga haciéndola llorar también.
-¡Lo extraño tanto Hermione!, aún no puedo aceptarlo, él no merecía esto – le confesó llorando amargamente
-Yo también lo extraño Ron, demasiado, cada día me levanto y pienso que acabo de despertar de una horrible pesadilla, pero solo despierto para encontrarme con la verdad, con la verdad de que ya no estará con nosotros – le respondió con voz quebradiza, ella no era la indicada para tranquilizar al pelirrojo, no cuando ella misma estaba deshecha por dentro. Solo podía abrazarlo fuertemente y llorar con él.
Con el paso de los minutos ambos lograron calmarse lo suficiente como para poder hablar de nuevo, Ron la miró y besó su frente.
-Lo siento – dijo mirándola – Debe ser más difícil para ti
-No tienes que disculparte Ron – le respondió acariciando sus cabellos, despeinándolos un poco.
Ron le sonrió y el silencio cayó sobre ellos, hasta que Hermione recordó las palabras de Harry, y decidió que era un buen momento para decírselas a Ron
-Sabes…antes de que Harry… tu sabes – aún no se sentía capaz de pronunciar la palabra muerte y el nombre de Harry en la misma oración – Harry me dijo que te dijera una cosa – Ron la miró con interés – Él quería que supieras que te quiso como el hermano que nunca tuvo, me dijo que te diera las gracias por lo que tú y tu familia habían hecho por él todo este tiempo, dijo que te deseaba la mayor felicidad al lado de Luna, dijo que me cuidaras y me protegieras, como él ya no podría hacerlo y que siempre lo recordaras. Ron, sé que aunque Harry nunca lo dijo, él te amaba, te amaba como un hermano, como su mejor amigo, como su compañero, junto a ti pasó los mejores veranos de su vida, tú y tu familia le enseñaron lo que significaba el cariño y el saber que siempre hay alguien para ti, sé que, esté donde esté, él estará orgulloso de lo que lograrás y que siempre estará con nosotros, no en cuerpo, pero si en espíritu. Ahora lo sé.
Hermione estaba sorprendida de sí misma, no creía tener el valor de decir esas cosas, pero esperaba que eso levantara un poco el ánimo de Ron.
El pelirrojo parecía estar pensando las palabras que su amiga le había dicho, y se dio cuenta de que valía más recordar a su mejor amigo con una sonrisa y se juró a si mismo cuidar y proteger a Hermione, cumpliría su promesa costara lo que costara. Miró a Hermione que a su vez lo observaba también y le sonrió.
-Gracias Hermione – le agradeció para después abrazarla – Eso era lo que necesitaba escuchar y te prometo que cumpliré con la petición de Harry, cuidaré de ti y te protegeré. A partir de hoy estar bajo el cuidado de Ronald Billius Weasley – bromeó haciendo reía a Hermione
-Supongo que no tengo opción ¿verdad?
-No, no la tienes – le respondió – Tendrás que soportarme Granger
El silencio los envolvió de nuevo, hasta que Ron recordó algo…
-Oye, por cierto, ¿Qué querías contarme cuando entraste? – le preguntó con la curiosidad al cien. Hermione sonrió como Ron no la había visto hacerlo desde aquel día.
-Ron – dijo sin borrar su sonrisa – Hoy descubrí algo maravilloso, algo que cambiará mi vida para siempre, hoy descubrí mi razón de vivir
-¿Y esa razón es…? – preguntó aún sin comprender
-Voy a ser madre – dijo sonriéndole al momento que posaba sus manos en su aún plano vientre
-¡Qué-qué? – preguntó Ron completamente sorprendido poniéndose de pie -¿Pe-pero cómo?
-El cómo es bastante obvio, ¿no crees? – le dijo levantándose ella también – Hace unos días me había estado sintiendo mal, tenía mis sospechas, además de que Harry me lo dijo en un sueño, me dijo que me llevaría una sorpresa, aun que no sabía a lo que se refería y hoy lo confirme. Estoy embarazada. Harry y yo tendremos un bebé.
-No puedo creerlo – dijo Ron para después abrazarla - ¡Estoy muy feliz por ambos!, ¿Sabes? – dijo una vez que la soltó – Esto explica muchas cosas
-¿Cosas?, ¿Qué cosas?
-Como las veces en que Harry llegaba muy entrada la noche a dormir o las veces en que no llegada a dormir… ahora entiendo todo ustedes…no quiero ni imaginarlo es demasiado para mi mente
Hermione soltó una carcajada al escuchar lo que Ron acababa de decir, Harry siempre trataba de ser sigiloso cuando volvía a la sala común, suerte que ella tenía su propia habitación en Hogwarts.
Sonrió con nostalgia ante tal momento, había imaginado que contaría la noticia en un ambiente diferente, tal vez dentro de unos años, cuando ella y Harry ya se hubieran casado, Harry llegaría a la que fuera su casa y ella se encontraría haciendo la cena y después de eso, le contaría que serían padres, imaginaba miles de reacciones como desmayos, un llanto de alegría, un beso mientras la abraza y la giraba por los aires, pero ahora eran solo ilusiones del pasado, ya no sería así.
Ron notó el cambio de humor de su amiga y le sonrió.
-Harry estaría muy feliz en este momento, sé que lo está – le dijo para reconfortarla – Piensa que ese bebé que esperas es un pedazo de Harry, ahora no estarás sola, aun que nunca lo has estado. Sé que esté donde esté, Harry está sonriendo.
-Gracias Ron – le dijo sonriendo entre lágrimas y después lo abrazó.
OoOoOoO
La noticia de que Hermione estaba embarazada solo la supieron ciertas personas, entre ellas sus padres, los Weasley's, Remus, Tonks, McGonagall. Sus padres le había planteado la idea de no volver a Hogwarts alegando que sería peligroso, pero Hermione se había negado rotundamente, además estaban a escasas semanas de concluir el año, Mcgonagall había dicho que estaría en excelentes manos y ello ayudo a que sus padres accedieran a volver.
La castaña se encontraba más alegre desde ese día en que se enteró que iba a ser madre, aun que aun se notaba cierta nostalgia en su mirada. Madame Pomfrey le realizó una revisión en cuanto volvieron al colegio, nadie sabía a ciencia cierta cómo no le había ocurrido nada al pequeño después de las muchas maldiciones, caídas y golpes que Hermione había recibido durante la batalla, agregándole la mala alimentación y la falta de sueño debido a la depresión en la que había caído después. Pero para Hermione no eran necesarias las explicaciones su bebé estaba sano y salvo, era su pequeño milagro. La enfermera le dijo que tenía 6 semanas de gestación.
Ron se había recuperado un poco y ahora actuaba como el de antes, aun que tenía sus momentos de tristeza, en los que Luna le ayudaba a subirle el ánimo. Ginny y Neville habían afianzado más su relación, ahora se les veía más unidos que antes.
La vida en Hogwarts esas últimas semanas se volvió un martirio para ellos, sin Harry nada parecía tener el sentido de siempre, y después de mucho esfuerzo Hermione, Ron y Neville lograron graduarse. Ron y Neville ingresaron a la Academia de Aurores y Hermione, quien ya tenía 2 meses y medio de embarazo había decidido por Medimagia, pero entraría al año siguiente ya que su hijo hubiera crecido un poco.
OoOoOoO
6 meses después…
La fecha del parto se había adelantado 2 semanas a lo planeado, ahora Hermione estaba dentro de una habitación de San Mungo donde los doctores se preparaban. La castaña hacía lo que podía para contener el dolor de las contracciones que era ahora cada vez mas seguidas, su madre, la Señora Weasley, Luna y Ginny estaban acompañándola mientras su padre, Neville, Remus, Tonks y los Weasley's estaban en la sala de espera.
-Tranquila hija, respira profundo – le decía su madre cuando una contracción la atacó
-Ya pasó – contestó Hermione cerrando los ojos y respirando como su madre le había indicado. "Como desearía que estuvieras aquí Harry"
Luna y Ginny le sonrieron mientras su madre y la Sra. Weasley arreglaban ciertas cosas con un sanador y una enfermera
-Tranquila amiga, piensa que dentro de poco tendrás a tu bebé en brazos – dijo Ginny
-¿Lista Srita. Granger? – le habló el sanador
-Si – alcanzó a contestar
-Bien, cuando sienta la próxima contracción puje con fuerza, ¿de acuerdo? – Hermione asintió
Minutos después Hermione empezó a pujar como los sanadores le habían indicado y después de casi media hora un llanto se escuchó en la habitación, Hermione se dejó caer completamente exhausta y cerró los ojos con una sonrisa en el rostro.
-Es un niño – dijo el sanador quien después se lo pasó a la enfermera para que lo pesaran y midieran. Hermione empezó a llorar de felicidad en cuanto la enfermera lo puso en sus brazos, ahí estaba su bebé, el fruto del amor entre ella y Harry, por fin lo tenía entre sus brazos. Pesaba 3.17 kilos y medía 50 centímetros, era tan pequeño y frágil.
-Es hermoso – dijo Hermione acariciando su pequeña carita
-Es idéntico a Harry – comentó Luna – Aun que tiene tu nariz
-¡Felicidades! – dijeron las mujeres Weasley y junto con Luna salieron de la habitación para decirles a los demás
Su madre le dio un beso en la frente y miró a su nieto con una sonrisa de felicidad en su rostro que contrastaba con sus mejillas empapadas en lágrimas
-Esta hermoso hija – le dijo su madre
-Gracias mamá – sonrió
-Estoy segura que Harry estaría tan feliz como tú en estos momentos hija – Hermione le sonrió con nostalgia
-Lo sé mamá
-Iré con tu padre – informó para después salir de la habitación.
Minutos después la prepararon para trasladarla a su habitación a su habitación, una de las enfermeras tomó a su bebe para cambiarlo mientras otra se acercaba a ella con unas hojas en mano
-Disculpe. ¿Cuál será el nombre del pequeño? – preguntó lista para apuntar
-Su nombre será: James Potter Granger – contestó con una sonrisa
-Hermoso nombre – contestó la enfermera y ella junto con la otra enfermera se llevaron por unos minutos a James.
OoOoOoO
Cuando estuvo en su habitación la enfermera le entregó a su bebé envuelto en mantas azules y después de anotar unas cosas se marchó, dejándolos solos.
Hermione suspiro y rompió en llanto de nuevo. Su bebé era hermoso, estaba completamente sano. James comenzó a abrir sus ojos lentamente y la miró con curiosidad.
-Hola bebe, soy mamá – le habló acariciando su rosada mejilla – Eres el bebé más hermoso que he visto, ¿sabes?. Te prometo que te cuidare y amaré por el resto de mi vida, Te amo James – le dijo para después darle un beso en su pequeña frente.
James comenzó a hacer pucheros y está a punto de llorar cuando Hermione le dio de comer por primera vez, se sentía realmente extraño, James tomaba su leche con desesperación haciendo reír a Hermione.
-Creo que alguien tenía mucha hambre – le dijo sonriendo a su hijo
Después de unos minutos sus amigos y sus padres entraron a la habitación encontrando a Hermione durmiendo al pequeño James.
-¿Dónde está mi sobrino preferido? – preguntó Ron en cuanto entro
-No grites tan fuerte cariño – le reprendió Molly
-lo siento mamá – contestó y se acercó a la cama - ¡Felicidades a la nueva mamá! – dijo en cuanto vio a Hermione, le dio un beso en la mejilla y la abrazó con cuidado
-Gracias Ronald – le agradeció con una sonrisa
-Es un bebé muy lindo – comentó el pelirrojo cuando lo vio - ¿Cómo lo llamarás?
-James, como su padre y su abuelo – contestó la castaña con una sonrisa nostálgica
-Harry estaría muy orgulloso de ti Hermione – le susurró el pelirrojo – Estoy seguro de que en estos momentos lo hubiéramos tenido que llevar con alguna enfermera para que lo revisara después de su desmayo, porque créeme que Harry se hubiera desmayado – comentó haciendo reír a Hermione, sin duda tenía razón
-¿Quieres cargarlo? – le preguntó Hermione después de calmar su risa
-¿Yo? – exclamó sorprendido
-Si tú
-No te ofendas Hermione, pero prefiero esperar un poco antes de hacer eso, no soy muy bueno con los bebes así que…prefiero esperar, no quiero ser el causante de su primera lesión – dijo el pelirrojo haciendo reír a los presentes
Luna y Ginny no necesitaron una invitación pues al momento en que Ron rechazó la oferta ellas lo tomaron en sus brazos. Jane y Jack Granger estaban más que fascinados con su nieto, sin duda su abuelos lo malcriarían demasiado. Remus y Tonks observaban al pequeño con ilusión pues dentro de algunos meses ellos serían padres.
Y después de un día de visitas y felicitaciones todos se retiraron dejando a Hermione y a James solos. Sus padres se quedarían con ella esta noche pero habían salido a cenar.
Días después Hermione y James fueron dados de alta y fueron al departamento de la castaña para iniciar su vida.
OoOoOoO
4 años después…
James caminaba sigilosamente hacia el cuarto de su madre, hoy era un día importante para ambos y quería llagar temprano a donde se dirigirían en unas horas. Abrió la puerta de la habitación y como pudo subió a su cama, su madre se encontraba plácidamente dormida, por un momento pensó en desistir de su idea y dejarla dormir, pero el llegar tarde sería imperdonable.
-¡Mami!¡Mami! ¡Despielta! – dijo mientras brincaba sobre la cama - ¡Mami!
Hermione despertó tras la insistencia de su hijo y se levantó un poco para después detener sus brincos
-¿Qué pasa James?, Aún es muy temprano cariño – le dijo conociendo la razón del por que la había despertado
-Mami, ya se hizo talde, tenemos que ir vel a papi – insistió James
-De acuerdo, de acuerdo - dijo Hermione levantándose de su cama – vamos a desayunar
-¡Si desayuno! – gritó James
Hermione sonrió para sí mientras veía a James correr hacia la cocina, su sonrisa de felicidad se tornó nostálgica al recordar el día que era, 31 de julio, cumpleaños número veintiuno de Harry, desde que James había nacido habían acostumbrado ir al cementerio cada 31 de julio. James amaba a su padre y se parecía tanto a él, su cabello negro azabache aun que había algo diferente en James, él lo tenía rizado como ella, sus ojos color verde esmeralda que la hacían recordar las millones de veces que se perdía mirando ese mar color verde y su sonrisa cada vez que hacía una travesura era idéntica, Ron solía decirle a James que era el clon de su padre pero con cabello rizado y le decía "Mini-Harry", apodo que hacía sonreír al pequeño.
-Mami, clees que cuando yo entle a Hoduarts…
-Hogwarts, cariño – lo corrigió
-Si eso, cuando entle ahí, ¿clees que sele un buen buscadol así como papá y el abuelo?
-No solo lo creo, James, lo sé – le dijo Hermione – Aun que… ¿no preferirías quedarte en la biblioteca y leer un rato?, hay libros muy interesantes
-Mami leel es muy abulido – dijo como si la sola idea de pasarse una tarde leyendo en la biblioteca le asustara, Hermione miró a james fingiendo estar ofendida
-Leer no es aburrido cielo
-Sí lo es mami, además el tío Lon me estaba enseñando un poco a volal el otlo día y dijo que ela muy bueno – comentó
Hermione dejó de hacer el desayuno para voltear a ver a su hijo quien la miraba con una sonrisa en el rostro
-Tu tío Ron…¿te enseñó a volar? – preguntó tranquilamente, aunque en realidad no lo estaba
-Si – contestó sencillamente – Y fue muy diveltido y solo me lastimé una vez
-¡Te lastimaste! – dijo alarmada
-Sí, pelo no me pasó nada- respondió james tratando de tranquilizar a su madre
Hermione dio un largo suspiro… tenía que hablar con Ron del asunto
-Mami- dijo James antes de empezar a comer sus panqueques con miel
-¿Si? – preguntó mientras servía 2 vasos de leche
-Cuando volvamos de visital a papá… ¿Podemos il con tío Lon y tía Luna?
-Claro cariño… además tengo que hablar con él de un tema – dijo la castaña preparando mentalmente el interrogatorio que le haría al pelirrojo
-¡Genial podle ver a Anne! – exclamó contentó y comenzó a comer bajo la atenta mirada de su madre, quien sonreía abiertamente. Anne era la hija de un año de Ron y Luna y James le tenía mucho cariño.
Después del desayuno, Hermione y James aparecieron en Godric Hallows, cuando llegaron James se echó a correr hacia la tumba de su padre y se arrodilló.
-¡Feliz cumpleaños papi! – exclamó lleno de felicidad – Espelo que te la estés pasando muy bien con mis abuelos allá en el cielo, mami y yo te extlañamos mucho y vinimos a visitalte un lato como todos los años, ¿Sabes, hoy le plegunté a mamá si selía un buen buscadol como el abuelo y tú lo fuielon, y te plometo que pondle todo mi esfuelzo y selé el mejol
-Lo serás cariño – dijo Hermione arrodillándose al lado de su hijo – Y estoy segura de que papá estará orgulloso de ti, es más, te aseguro que ya lo está desde hoy – Hermione hizo aparecer con su varita un adorno de flores y después la coloco sobre la tumba de Harry, después convocó tres rosas rojas y las colocó sobre las tumbas de James, Lily y Sirius.
Hermione y James se quedaron observando la tumba de Harry, y momentos después James se fue a jugar a un lugar cerca de donde estaba la castaña. Hermione suspiró, ir a ese lugar aún era duro para ella, las lágrimas que se había negado a derramar frente a su hijo salieron por fin de sus ojos. Con sus dedos trazó el nombre del amor de su vida y cerró los ojos fuertemente.
-Feliz cumpleaños amor – dijo secándose sus lágrimas – Me prometí que no lloraría y mírame ahora – comentó soltando una risita nerviosa – Como desearía que estuvieras con nosotros, James está enorme y se parece tanto a ti, el ansía el momento de entrar a Hogwarts aunque solo tenga 4 años, a mi simplemente me aterra la idea y es que crece tan pronto, hace poco que está aprendiendo a leer y a escribir y ha mejorado bastante, es muy inteligente, como tú adora el Quidditch y la idea de pasarse horas arriba de una escoba, hoy me enteré que Ron le estaba enseñando a volar, ¿puedes creerlo? Tendré que hablar seriamente con Ron, hasta me dijo que leer era aburrido puso a mi hijo en mi contra – dijo sonriendo.
Volteó a mirar a James para ver que paseaba entre las tumbas mirándolas con interés y tratando de leer los nombres, al verse descubierto agitó la mano en señal de saludo y Hermione se la devolvió.
-Ahora me doy cuenta de que nunca te di las gracias, he venido aquí desde hace 4 años y no me había percatado, te preguntaras por qué te doy las gracias, la respuesta es sencilla Harry, te doy las gracias por darme los años mas maravillosos de mi vida, esos 7 años que pasé a tu lado, gracias por permitirme haber estado contigo en las buenas y en las malas, gracias por amarme tanto y por dejarme amarte, gracias por darme a mi razón de vivir, gracias por darme a James – una última lagrima cayó por su mejilla y sonrió – Te amo Harry, y siempre lo haré – volteó hacia donde James estaba y lo llamó – James es hora de irnos, despídete de papá
James corrió hasta llegar con su madre y se arrodilló al lado de ella.
-Adiós papi – dijo para después depositar un beso en la lapida – te quielo mucho
-Adiós Harry – dijo repitiendo la misma acción de su hijo – Te amo
Ambos se levantaron y comenzaron a caminar hacia la salida del cementerio, cuando se encontraron en un lugar seguro se aparecieron en un callejón una cuadra antes de la casa de Ron y Luna.
Cuando llegaron Hermione tocó la puerta y no pasó ni un minuto cuando Luna abrió la puerta.
-¿Hermione?
-Hola Luna, perdón por venir sin avisar, pero no me dio tiempo – se disculpo la castaña
-No, no te preocupes, es solo que pensé que estarías en… bueno tu sabes dónde – dijo apartándose un poco para dejarlos pasar
-Lo estaba – respondió Hermione
-¡Hola tía Luna! – saludó James entusiasmado
-¡Hola James! ¿Cómo estás? – lo saldó Luna agachándose para quedar a su altura y le dio un beso en la mejilla
-Muy bien tía Luna, ¿está Anne?
-Sí, está con Ron en el jardín
Y sin esperar más James se fue corriendo directamente al jardín trasero de la casa mientras Hermione y Luna se iban a la cocina.
-¡Hola tío Lon!
-¡Mini Harry! – exclamó Ron feliz de ver a su ahijado y lo alzó - ¿Qué tal campeón?
-Excelente tío Lon, ¿qué hacen? – preguntó James interesado al ver a Anne sentada en su silla de jardín
-Intento que Anne diga "papá", pero parece que no quiere
-Hola Ron – saludó Hermione cuando ella y Luna salieron al jardín
-Hermione, Hola! – dijo acercándose para darle un abrazo y un beso en la mejilla - ¿Cómo estás? – preguntó con una sonrisa triste, sabía que este día seguía siendo difícil para ella
-Bien – respondió la castaña de igual manera – Sigue siendo un poco duro, pero James y yo lo necesitamos
-Te entiendo
-Tío Lon, ¿podemos volal de nuevo? – preguntó James con inocencia
La cara de Ron pasó a ser completamente blanca como la de un fantasma, Hermione lo mitró con una ceja alzada y sonrió a su hijo sin que nadie lo notara, James lo había hecho más fácil
-¿V-volar? – tartamudeó el pelirrojo – Pero si nunca hemos volado
-Clalo que sí, ¿No recueldas el día que…?
-Sabes James… ¿no quieres ayudar a tía Luna a cambiar a Anne? - dijo en un intento de que su ahijado no lo delatara con su amiga, quien ya lo miraba extraño… y eso lo asustaba un poco
-¡Sí! – Luna tomó a Anne en sus brazos, miró a Ron con desaprobación y ella junto con Anne y James entraron a la casa.
Y Ron tragó saliva y miró a Hermione.
-¿Así que le enseñaste a MI hijo a volar, sin MI permiso e intentaste ocultármelo? – preguntó Hermione
-Hay muchos "mi" en esa oración, ¿no crees?
-No
-¡De acuerdo! ¡sí lo hice! – admitió rindiéndose – pero eso no tiene nada de malo
-¡Claro que lo tiene!
-¡James ya está grande!
-¡Solo tiene 4 años!
-Yo aprendí a volar a su edad si no es que antes, además lo lleva en la sangre, Harry era excelente volando, sin mencionar a su abuelo, él ama volar, lo he visto
-El que lo lleve en la sangre no quiere decir que él también lo haga – replicó la castaña – además, ¿por qué no me lo dijiste?
-Porque sabía cómo reaccionarías y al verte ahora sé que no me equivoqué, ¿a que le temes tanto? – le preguntó fijamente, Hermione no tuvo una respuesta y solo bajó la mirada – Hermione, James es excelente volando y es muy inteligente, sabe lo que hace, además, ¿crees que yo haría algo para dañarlo?
-Claro que no – respondió inmediatamente.
-¿Sabes lo que me dijo? – Hermione negó- James desea convertirse en buscador como lo fueron su abuelo y su padre, y sé que lo logrará
-Lo sé, él se lo dijo a Harry hoy – Ron la miró sin entender – Cuando fuimos a Godric Hallows, le prometió a Harry que se esforzaría y que sería el mejor y en el desayuno me preguntó si creía que sería un buen buscador, no dudo de su habilidad, dudo de si podré soportar verlo crecer tan pronto, James es todo para mí y no quiero que nada le suceda, tu sabes cómo terminaba Harry después de subir a la escoba
-Si lo sé, creo que debieron de poner una placa que dijera "reservado para Harry Potter" en una de las camas de la enfermería – dijo Ron tratando de animar a su amiga - Es obvio que se lastimara algunas veces, pero todos pasamos por eso.
-Sí, bueno supongo que tendré que acostumbrarme a ver a mi hijo montado en una escoba y no leyendo un libro
-Leer libros no es algo divertido
-James ya me lo dijo, gracias – dijo con sarcasmo
El silencio cayó sobre ambos, Ron intentaba hacer una pregunta pero no sabía si era del todo prudente. Al final decidió que no le importaba mucho y se animó a preguntar
-¿Hermione?
-¿Sí?
-¿No has pensado…no has pensado en salir con alguien? – preguntó esperando la reacción de su amiga, ella lo miró como si le hubiera salido un tercer ojo
-¿Por qué me lo preguntas cuando ya sabes la respuesta?
-Hermione han pasado 4 años, solo tienes 22 años y…
-Ron – lo interrumpió – Yo no quiero tener una relación con nadie, Harry era, es y será siempre el único hombre en mi vida, no insistas
-Pero Hermione – dijo Ron intentando que ella lo escuchara, pero solo se limitó a negar con la cabeza y entró a la casa, él la siguió.
James y Anne estaban en la sala, viendo la televisión (un aparato muggle que se había hecho esencial para distraer a Anne) y Luna estaba en la cocina preparando la comida.
La tarde pasó muy amena, a las pocas horas llegaron Neville y Ginny, esta última luciendo una enorme panza de 8 meses de embarazo. Y como no lo habían hecho en largo tiempo, recordaron sus más divertidas anécdotas que habían compartido con Harry, James estaba fascinada con todas las aventuras que sus padres y sus tíos habían vivido en sus tiempos de estudiantes y ahora más que nada deseaba entrar a Hogwarts.
Cuando dieron las 8:00 de la noche, Hermione y James se fueron a su casa, James estaba prácticamente dormido cuando Hermione le ponía la pijama.
-Mami, te quielo – le susurró James cuando Hermione lo arropaba. Ella le sonrió tiernamente y besó su frente
-Yo también te quiero y mucho, ahora descansa – le dio otro beso y se levantó de la cama y cuando estaba a punto de salir la voz de su hijo se lo impidió
-Mami
-¿Si?
-¿Tú clees que papá me quiela?
James hizo la pregunta con tanta ternura que las lágrimas bajaron velozmente por las mejillas de Hermione y se acercó de nuevo a la cama de su hijo.
-No solo lo creo pequeño, lo sé - dijo acariciando su mejilla - tu padre te ama y el siempre nos está cuidando y está con nosotros aunque no lo podamos ver.
James le sonrió y se levantó un poco para poder darle un beso y después volvió a acostarse
-Buenas noches mami
-Buenas noches James
Hermione salió de la habitación y se secó las lágrimas, caminó por el pasillo hasta llegar a su habitación y se acostó en su cama después de cerrar la ventana. Su vida sin Harry era difícil, pero James le daba la fuerza para seguir adelante y cada vez lo miraba a los ojos sentía que veía a Harry.
Cuando estaba a punto que quedarse dormida, sintió una leve caricia en su mejilla, un caricia similar a las que Harry le regalaba y en un susurro escuchó un Te amo Hermione,no tenía que ser un genio ni pensarlo dos veces para saber que Harry estaba con ella en ese momento y sonrió.
-Yo también te amo Harry – murmuró.
De nuevo sintió aquella caricia y sonrió. Le costaba vivir con la ausencia del amor de su vida, pero sabía que él estaría con ella y con James siempre.
Su amor era como el viento, no podía verlo, pero podía sentirlo.
Fin!
Notas de la Autora:
Holaa! Espero que hayan llegado hasta acá! En este Epílogo intenté aclarar ciertas cosas, espero haberlo logrado y que les haya gustado =)
Muchas gracias por el apoyo y los comentarios a lo largo de la historia!
Jitomatazos? Felicitaciones? xD lo que ustedes quieran, pueden agregarlo en un Review!. Cuidense! Un beso!
Carolina =)
