Tercer pecado: Soberbia
¡Un maldito mes!
La observo de re ojo, de la forma disimulada que él sabía hacer. Hacia una semana había perdido el gusto por su conquista anterior.
Tanya lo había observado con todo el odio del mundo, al parecer en un punto se convirtió en una mujer inocente. Al parecer ella había creído que iba hacer diferente solamente con ella.
Una completa ilusa.
La vio escribir con afán desesperado sobre la hoja de su cuaderno espira lado, ella si que era aplicada a la hora de estudiar. Totalmente opuesta a él.
Pero volviendo a lo que era importante para él y dejando de lado obviedades y trivialidades
¡Había pasado un maldito mes!
Un mes en la que ella hacia como si él no existiera, como si fuera una pared de los tantos pasillos o salones que había en la universidad, como si fuera un adorno…Y él absolutamente podía ser de todo pero menos un adorno y mucho menos ser ignorado.
Reconocía que su táctica no había dado ni el más mínimo resultado, pero tampoco ella podía tomárselo tan a pecho. ¡No podía comportarse como una niña!
-¿Así que por esa preciosura dejaste a Tanya?
Ladeo el rostro al reconocer el tinte meloso y perverso de su amigo, noto como este "comía" literalmente con la mirada a Bella. Tuvo deseos por primera vez de golpearlo hasta cansarse, de dejarle bien el claro que solo él podía observar a aquella jovencita de la forma que él lo hacía.
De la forma más descaradamente libidinosa que podía existir…Solo él era digno de desearla.
Solo él era digno de tenerla, solo él podía.
Su amigo se sentó en frente de él y de perfil a la mujer que era su nueva conquista. Emmett siguió con la mirada en el cuerpo de ella, como grabando cada detalle de su rostro, de su cuerpo en su mente.
"Maldito pervertido"
-Bella Swan…-Dijo nuevamente Emmett corriendo por un momento su mirada de la jovencita que al parecer estaba en problemas con su estudio y la poso en su amigo-…un promedio de nueve o diez, graduada del colegio Forks con las mayores calificaciones en todas las áreas excepto en matemáticas…-El rió-…tiene serios problemas en esa asignatura
-¿Cómo es que…?
-¿Cómo es que lo se?-Pregunto su amigo con una clara sonrisa en sus labios-Tengo muy buenas fuentes, y por lo que se ella no está a tu alcance amigo
-Emmett no digas tonterías, sabes bien que la mujer que quiero la consigo-Sonrió con arrogancia inflando su pecho, mientras se reclinaba sobre el asiento-¿Dudas que no pueda conseguirla?
-No lo dudo, lo aseguro
Edward simplemente continuo sonriéndole, si su amigo quería que le demostrara que él podía conseguirla se lo mostraría. Pero también dejaría en claro que solo él era el dueño de entrar en los dominios de esa mujer. Tal vez con un poco de ayuda de Emmett podría conseguirlo.
No sabia de donde él había sacado esa información pero ahora que la tenia al alcance de sus manos la usaría para su beneficio, ya que los datos recolectados por él no habían dado resultados.
-Te enamoraste de ella-Soltó el castaño con simpleza y eso logro que él se atragantara con su propia saliva al salir de sus pensamientos-Es por eso que quieres tenerla
-¡¿Pero qué mierda estás diciendo?!-Casi le grito, logrando que varios de los estudiantes, incluso ella, se dieran vuelta o dejaran de hacer sus cosas para observarlo
Emmett sonrió con algo de misterio, como detestaba que haga eso
-Digo lo obvio, llevas un mes pensando en esa mujer-Aclaro él y se cruzo de brazos-Hasta hoy supe quien era la chica que te hacia olvidar todo por completo
-Escúchame algo Emmett-Murmuro entre dientes para que su todo de voz volviera a la normalidad-Jamás podría enamorarme de una mujer como ella
Su amigo solo rió para exasperarlo
-Soberbio…la verdad amigo que eres un soberbio
¡Ja! estaba totalmente loco de remate, la abstinencia lo tenía mal y por eso inventaba cosas que no eran ciertas.
¿Enamorado él de ella?
Eso jamás…
Y lo peor de todo se atrevía a llamarlo soberbio, él no era ningún soberbio.
No lo era y punto.
Miro nuevamente a la mujer que tenia en sus brazos y la beso en frente de todos los estudiantes que disimuladamente observaban la escena.
Ya no tenía a Tanya y entendía que estuviera enfadada, pero eso no le impedía que se divirtiera con alguna otra mujer. Esta no estaba en su lista pero de todos modos era sumamente atractiva.
No le molestaba para nada dar ese tipo de espectáculos en la universidad, quería que los hombres sepan hasta donde él podía llegar y que las mujeres se celaran entre ellas y compitieran sin saberlo por estar en su lista.
Aquella chica, una recién ingresada en la carrera y por eso un año menor que él, se separo con los labios completamente húmedos. No conocía su nombre y tampoco le importaba pero de igual modo le regalo una de sus mejores sonrisas.
Y se le helo la sangre.
Ahí estaba ella, observándolo abiertamente con aquel joven que suspiraba por su amor. Bella lo miraba atentamente y no hacía nada para cortar su contacto visual con él, al contrario lo sostenía lo más que podía.
-Te enamoraste de ella
"No"
-Te enamoraste de ella
"No y no"
-Te enamoraste de ella
"¡Maldita sea dije que no!"
¿Entonces por qué demonios sentía lo que estaba sintiendo? ¿Por qué se sintió como si estuviera engañándola?
Soltó a la chica que tenia en brazos y algo lo obligo a ir donde ella se encontraba, pero ella había decidido cortar por fin su contacto visual y prácticamente huir de ese lugar con ese hombre a su lado. Él no pudo moverse más de dos pasos antes de ver ambas figuras tomar un camino opuesto.
Contuvo un grito de frustración y volvió a prestar atención junto con todos sus sentidos a la mujer que lo acompañaba, que a pesar de quedar estupefacta y algo ofendida con un par de besos y palabras cursis volvió a sus pies.
¿Cómo era que un hombre como él podía caer tan bajo?
Él era orgulloso.
Él era…Soltó un suspiro, tenía que admitirlo le gustara o no, tenía que admitir que en un cierto punto, solo en uno, su amigo tenía razón…Él era soberbio
Como le desagradaba darle la razón a Emmett, prefería mil veces vender su alma al demonio aunque sonara exagerado, que admitir que por una vez en su vida su amigo tenia razón
Si era soberbio ¿Y que?
No permitía que nadie lo doblegara, no afirmaría absolutamente nada aunque esa afirmación sea obvia y fisible por todos.
Para muchos la soberbia era un pecado, pero para una persona como él era una virtud y hasta un modo de vida.
Claro él era considerado el rey de los soberbios por sus simples actos, pero la joven a la cual estaba siguiendo también entraba en la categoría. Tal vez eso era lo único que compartían ambos.
Ambos eran soberbios en menor grado o medida, pero ambos tenían ese pecado
Bella estaba tan sumergida en sus pensamientos que ni siquiera notaba su presencia, podría apostar que aunque él se encontrara caminando a la par de ella, ella no lo notaria.
Era demasiado despistada.
Apresuro su paso y antes de que ella terminara de pasar por al lado de un callejón que a estas horas seguramente estaba completamente desolado, no era muy tarde pero ya las luces de la ciudad iluminan las calles, la empujo con fuerza logrando que la espalda de ella chocara contra una de las paredes.
El grito de la chica retumbo en su cerebro y dio gracias a Dios por no quedarse sordo
-¡Cullen!-Bramo ella en un grito al darse cuanta quien era su atacante. Por un momento pensó que estaba en peligro, pero ahora que lo meditaba bien no sabía con quien correría menos riesgo-¿Quién demonios te crees?
Edward sonrió de medio lado
-No me creo, soy-Respondió él con la arrogancia que lo caracterizaba-Tenemos que hablar
No le importa cual serio habían sonado sus palabras o el tono de sus ojos sobre los de ella, absolutamente no le importaba. Ella no tenia nada que hablar con él, ellos no tenían relación de ningún tipo, ni quiera podía decirse que se trataban en la universidad o en alguna de sus clases para que él tenga que hablar con ella
-Yo creo que no-Lo reto ella al responderle mientras despegaba su espalda de aquella sucia pared de callejón y se alejaba rápidamente de él para irse.
Si pensó que Edward le pondría las cosas fáciles se equivoco. Porque más rápido de lo previsto nuevamente estaba apoyada su espalda en la misma pared siendo aprisionada a los costados por los musculosos brazos de él que los mantenía al lado de su cabeza, impidiendo algún escape.
Bien lo reconocía, estaba nerviosa.
-No fue una pregunta Isabella -Mascullo él agudizando su vista y descendió su rostro unos centímetros. La respiración agitada de ella chocaba contra la de él, pero a pesar de todo ella siguió en su postura altanera.
"Maldita soberbia"
Ella levanto una ceja visiblemente enfadada
-Ya te dije que yo no te autorice para…
-¡Me importa una mierda si me autorizaste o no!-Le grito él cortando su queja por la mitad. Él sabía bien porque ella quería quejarse-¡Te llamo como yo quiera!
Su mirada parecía observar más que sus ojos, Edward estaba observando más allá de lo que en verdad veía. Y ella sentía miedo, se sentía temerosa, en estos dos años de conocerlo sumamente poco nunca lo había visto perder los estribos de esa forma. Él no era su compañero, él era otro Edward
-A…aléjate-Murmuro Bella con miedo en la voz, por primera vez sentía miedo de un hombre, y al parecer él no era cualquier hombre
-Y si no me alejo ¿Qué me aras?-Pregunto él con cierta burla. La verdad que este no había sido su plan sino todo lo contrario. Su plan primigenio era pedirle disculpas por la broma de hace un mes y ver si aquella tontería de las clases particulares podía darse. Pero al verla con tantas ínfulas de grandeza, las cosas se tornaron totalmente diferentes. Y le encantaba ver a una Bella completamente indefensa. Acerco su rostro otro poco mas a ella- Vamos Swan…-La alentó-… ¿dime que me aras?
Pudo observar y sentir como la respiración de ella se hacía mas forzosa con forme a como sus rostros se acercaba.
Podía besarla y tener una parte de su conquista, podía tener una mínima parte de ella. Bella cada vez intentaba fundirse mas con aquella pared, pero no tenia donde escapar, ya la pequeña liebre había llegado a un callejón sin salida.
Pudo sentir el temblor de los labios de ella ante el roce suave y delicado, un roce que había provocado un vació en su estomago que le nublaba la mente; algo que nunca antes había sentido.
Eso lo descoloco del todo para que ella tomara la ventaja de su guardia baja y lo alejara de un fuerte empujón lejos. Solo en ese momento salió de su ensoñación
-¡No vuelvas a intentar besarme!-Le grito ella con ira, con demasiado fuerza contenía. Estaba enojada con ella misma y mucho más con él. Como podía haber llegado él tan lejos y por sobre todo ella como podía caer en las redes tan simples de un mujeriego.
Edward se rió con fuerza provocando que su ira aumentara a grados nunca antes vistos, ni su hermano menor la sacaba tanto de quicio
-¿Y quien dijo que yo intentaba besarte?-Escupió él con burla aun riéndose de buena gana, sujetando su estomago con una de sus manos ante su destornillada risa-Para mí no existes Bella, mueres por uno de mis besos. Estoy seguro que fantasías con ellos
Ella se mordió el labio inferior respirando hondamente, esta vez tendría que contar mucho más que hasta diez
-No te culpo…-Continuo el mientras movía uno de hombros en señal de indiferencia-…muchas mujeres lo hacen, no tienes porque sentirse apenada. Yo solo veía a pedirte disculpas por la broma de la otra vez
Ella solo siguió contando mentalmente
-Pero como te decía, muchas mujeres sueñan con mis besos y como sabes yo…
-¡Eres un maldito soberbio!-Le grito con el rostro totalmente colorado por el esfuerzo y los ojos por primera vez demasiado brillantes. Había acabado con su paciencia de una buena vez por todas.
Eso lo dejo descolocado, lo dejo sin armas.
Simplemente se digno a observar como ella le daba una ultima mirada llena de rencor y lo dejaba completamente solo en aquel solitario, oscuro y mugriento callejón.
Le había gritado que era un soberbio después de que ella era la culpable de que deseara besarla hasta el cansancio.
Le había gritado que era un soberbio después de que ella era la culpable de producir esas sensaciones con un inocente roce de sus labios.
-Te enamoraste de ella
"Eso jamás"
-Soberbio…la verdad amigo que eres un soberbio
"Si lo soy, pero enamorado de una chiquilla jamás"
¿Por qué mientras más lo pensaba menos se lo creía?
Pf, solamente eran ilusiones suyas, nada mas que ilusiones suyas
Continuara...
Hola que tal como están???
Espero que bien verdad, bueno aca el Tercer Pecado, Edward en verdad es dmd soberbio y Bella no se queda atrás, espero que les guste (:
Me dejan un review???? Sean lindos. Bueno chicas las dejos.
Gracias por las alertas.
Pd. Gracias Lis :)
Tefis.
