Hace demasiado tiempo qu no pasaba por aquí para escribir, porque sí que suelo pasar para leer... Y después de tanto tiempo vuelvo a escribir en mis historias... espero qu eno se me haya olvidado cómo se hace xD Un saludo y un beso enorme a odos los que leais y... ya lo sabe´s, Un review siempre es muy bienvenido ;P
Capítulo 5:
Cuando pasan cosas raras
Que antes nunca nos pasaron
Derramándose en el alma
Como flores de verano
…
Harry se estaba desesperando. Si seguía ahí mucho tiempo iba a terminar perdiendo la paciencia, y poco le faltaba… Todo aquello era una auténtica estupidez. Se lo repetía una y mil veces y aun así, no movía un pie para irse. Era absurdo todo lo que estaba haciendo. Si Ron le viese se reiría de él. Y no sin razón… ¿Se podía saber por qué demonios seguía ahí intentando algo imposible?
"Esto es una tontería…" Se repetía una y mil veces.
Harry resopló y miró a su reflejo en el espejo que tenía delante. ¿Desde cuando le había importado tanto el aspecto que tenía? Siempre le había dado igual si llevaba el pelo revuelto como de costumbre o bien peinado (cosa imposible con su pelo) ¿Se podía saber, entonces, por qué demonios llevaba veinte minutos frente al espejo con el peine en la mano intentado tener un buen aspecto?
La respuesta era fácil, y él lo sabía: Ginny.
Desde hacía semanas intentaba tener una buena imagen delante de ella, hacer comentarios ingeniosos y no mucho el ridículo delante suya si era posible… Aun seguía preguntándose como una chica podía tener ese poder sobre los hombres, volver su mundo patas arriba y ni darse cuenta.
Pero la gota que había colmado el vaso era haberla escuchado a ella y a Hermione esa misma mañana...
…
Se había quedado dormido y Ron, persona para la cual la comida era extremadamente fundamental, ya le esperaba en el Gran comedor. Se vistió lo más rápido que pudo y salio corriendo al pasillo.
- ¡Harry!
Se giro para ver quien lo llamaba y encontró a Cormac McLagen sorteando a la gente por el corredor para poder alcanzarle. No soportaba a ese tío… antes de que pudiese llegar a él, cambió de dirección a paso ligero y en cuanto encontró un pasillo vacío se echó por encima la capa de invisibilidad. Enseguida vio a McLagen cruzar de largo por el pasillo y suspiró aliviado.
- ¡Te lo estoy diciendo en serio!
- Dime que no es verdad, Hermione.
En cuanto escuchó esas dos voces las reconoció enseguida: Ginny y Hermione se acercaban. No sabía que hacer. Las vio aparecer delante de él, Ginny reía a carcajadas y Hermione estaba ligeramente ruborizada.
- Bueno… son bonitos.- Dijo con simpleza.
- Puede… pero ¿Y qué me dices de Michael Corner eh? Ese chico tenía unos ojazos impresionantes, siempre que te mira fijamente parece que te va a decir algo importantísimo por la intensidad con que lo hace.
Un momento. ¿Michael Corner? ¿Ojazos? ¿Estaba Ginny alabando a su exnovio?
- Pues eso no lo se, habrá que preguntárselo a Cho Chang a ver que opina.- Rió su amiga.
- Si, y mas allá de que ya no esté mas con él, he de reconocer que el chico no esta nada mal. ¿Te has fijado en su pelo? Siempre perfecto y bien puesto como si acabara de salir de la ducha.
No es que el fuera un cotilla… sabía que lo que hacía estaba mal. "Espiar a tus amigas… que bajo has caído Potter…" Es solo que… ¿A quien quería engañar? La conversación le interesaba. Se quedó callado y quieto para seguir escuchando.
- ¿Cuándo estabas con él era en eso en lo que te fijabas?- Pregunto Hermione arqueando una ceja.
- Claro que no, no seas tonta, pero he de reconocer que eran una de las cosas que mas me gustaban de eé…
Las dos chicas se fueron alejando poco a poco y Harry ya no podía escucharlas. Se quedó inmóvil. Las palabras de Ginny aun retumbaban en su cabeza… ¿A Ginny le gustaba Michael por su perfecto pelo? Como un acto reflejo se llevó la mano a la cabeza y observó su reflejo en una de las ventanas del pasillo: su pelo era de todo menos perfecto…
…
Y ahí estaba el, con cepillo en mano intentando darle forma a la mata negra que tenía en su cabeza. Si conseguía enderezar una parte, la otra se volvía a su sito original; si conseguía peinar el flequillo, la parte de la nuca se ponía rebelde; Si aplastaba un lado, el otro se abultaba… No envidiaba en nada a las mujeres por querer estar siempre con buen aspecto…
Se dio por vencido, no podía más. Resopló y se miro por última vez al espejo. El pelo no le había quedado peinado, sino más bien algo raro por los hechizos que había intentado usar. Volvió a resoplar. El poder que ejercían las mujeres sobre los hombres debería estar prohibido…
…
- ¿Te has fijado en como traga? En serio que a veces pienso que por hermano tienes a un cerdo…
- Vamos Hermione, ni que no estuvieses acostumbrada a ver comer a Ron.
Las dos amigas se dirigían a la sala común para coger los libros y comenzar el día escolar. Pero un día más, la palabra que mas salía de la boca de Hermione era: Ron.
- De todos modos ¿Qué más da? Aunque se tirase un eructo en tu cara te seguiría pareciendo atractivo…
- No… si…- Hermione comenzó a ponerse roja como un tomate.
- ¿A caso me equivoco?- Rió Ginny pícaramente.
Hermione no contesto, no hacia falta.
- Y hablando de eso.- Ginny se paro frente a su amiga y le hablo con voz seria.- ¿Se puede saber qué ves tú de atractivo en el idiota de mi hermano?
- Sus ojos.- Ginny le miro sin entender.- Son tan inocentes, tan despistados… cuando le miro a los ojos veo al niño de 11 años que se sacrificó en la partida de ajedrez para salvarnos, el que disfruta como loco devorando ranas de chocolate, el que…
- Vale, vale, si te creo, pero… ¿enserio?
- Sí.
- ¿En serio?
- Sí
Ginny se quedó callada un momento y volvió a preguntar.
- ¿Enserio?
- ¡Si Ginny! ¡Te lo estoy diciendo en serio!
- Dime que no es verdad, Hermione.
- Bueno… son bonitos.- Dijo con simpleza.
- Puede…- Ginny se que callada un momento, nunca se había fijado en los ojos de su hermano.- Pero ¿Y qué me dices de Michael Corner eh? Ese chico tenía unos ojazos impresionantes, siempre que te mira fijamente parece que te va a decir algo importantísimo por la intensidad con que lo hace.
- Pues eso no lo se, habrá que preguntárselo a Cho Chang a ver qué opina.- Rió Hermione.
- Si, y mas allá de que ya no este mas con él, he de reconocer que el chico no esta nada mal. ¿Te has fijado en su pelo? Siempre perfecto y bien puesto como si acabara de salir de la ducha.
- ¿Cuándo estabas con el era en eso en lo que te fijabas?
- Claro que no, no seas tonta, pero he de reconocer que eran una de las cosas que mas me gustaban de el…
- Pelo.- Bufo Hermione.- La gente le da demasiada importancia al pelo.
- Puede, pero a mi no me mires, que el pelo que mas me gusta pertenece a alguien que no creo que ni sepa lo que es un peine.
Hermione rió al saber de quien hablaba su amiga. Harry tenía un pelo imposible.
- Tan negro, tan despeinado, tan rebelde… En serio, es muy sexy.
- No por favor, no quiero imaginarme a Harry sexy.
Las dos amigas se miraron y comenzaron a reír. Si las escucharan Ron y Harry… Menos mal que ellos no se preocupan por esas cosas. ¿O si?
…
No quería ni ir a entrenar. En cuanto le viese Ron en los vestuarios se iba a reír de el, y no era para menos. Había probado tantas cosas raras con su pelo aquel día que se había quedado hecho una masa exageradamente compacta y pegada a la cabeza. Así al menos seguro que no se le despeinaba…
- ¡Capitán!
No, esa voz no…
- Hola Ginny…- Dijo girándose hacia ella en frente de la puerta de los vestuarios.
- Hola.- Dijo sonriente.- ¿Pero que…? ¿Qué demonios te has hecho en el pelo?- Pregunto con una mueca de horror en la cara y los ojos como platos
- ¿Esto?- Pregunto tímidamente señalando su cabeza.- Es… un hechizo que no a salido bien.
- ¿Puedo arreglarlo?
- Por favor…
Ginny cogió su varita y murmuro unas palabras mientras apuntaba a su cabeza. De repente sintió una liberación de peso en ella. Harry se llevó las manos a la cabeza y pudo notar que su pelo volvía a ser el de siempre.
- Espera un momento.
Ginny alzo las manos y las colocó en su cabeza. La giró levemente a un lado, luego al otro, miró su pelo con detenimiento… entonces sonrió y con las dos manos alborotó el pelo de Harry hasta dejarlo tan rebelde como siempre, o más.
- Estás mucho mas guapo así, hazme caso.
La pelirroja le sonrió, le guiñó un ojo y entró en los vestuarios.
Estaba claro, no iba a volver a usar un peine en la vida.
